313. Dedal LISBOA // LISBOA´s Thimble

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Dedal Lisboa. Colección de Dedales de Ciudades Europeas.

Seguimos con más dedales de la colección de dedales de Gritos de Madrid de las Ciudades Europeas. En esta ocasión, os quiero enseñar el dedal de la ciudad de Lisboa.

Lisboa es la capital y mayor ciudad de Portugal. Situada en la desembocadura del río Tajo (Tejo), es la capital del país, capital del distrito de Lisboa, de la región de Lisboa, del Área Metropolitana de Lisboa, y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa. La ciudad tiene una población de 547.773 habitantes y su área metropolitana se sitúa en los 2.821.697 en una superficie de 2921,90 km². Esta área contiene el 20% de la población del país. Lisboa es la ciudad más rica de Portugal.

El municipio de Lisboa, que coincide con la ciudad propiamente dicha (excluyendo la aglomeración urbana continua, más grande, que la rodea), tiene una extensión de 100,05 km², en los que en 2011 vivían 547.733 habitantes. Su densidad demográfica es de 5.474,59 hab/km². El municipio se subdivide en 24 freguesias (parroquias) y limita al norte con los municipios de Odivelas y Loures, al oeste con Oeiras, al noroeste con Amadora y al sureste con el estuario del Tajo. A través del estuario, Lisboa se une a los municipios de la Margen Sur: Almada, Seixal, Barreiro, Moita, Montijo y Alcochete.

Historia.

Prehistoria. Durante el Neolítico, la región estaba habitada por el sustrato de población preindoeuropea que se viene en denominar preíbero. Como en otros puntos de la Europa atlántica, se construyeron monumentos religiosos llamados megalitos, dólmenes y menhires que aún se pueden observar en los alrededores de la ciudad. Pueblos celtas entraron en contacto con el sustrato anterior y se asentaron en la zona antes del primer milenio antes de Cristo, surgiendo tribus de habla céltica como los conii y los Cempsii.

El poblado prerromana de Olisipo tiene su origen en los siglos VIII-VII a. C y se asentaba en la cima y en las laderas de la colina donde actualmente se ubica el castillo de San Jorge. Se estima que la población rondaba entre los 2500 y 5000 habitantes.

Edad Antigua. Lisboa es para unos de origen griego, para otros fenicio, siendo cuestión más bien basada en la leyenda, que en la evidencia arqueológica. El puerto natural que creaba el estuario del río Tajo lo convirtió en punto adecuado para crear un asentamiento que proveyera de comida a los barcos fenicios que se encontraban en ruta comercial hacia las islas del Estaño (actualmente Islas Sorlingas y Cornualles).

Los fenicios también aprovecharon la situación de la colonia en la boca del río más grande de la Península Ibérica para comerciar con las tribus del interior de las que obtenían metales preciosos. Otro importante producto local era la sal, el pescado salado y los caballos lusitanos.

Recientemente, se han encontrado vestigios fenicios del siglo VIII a.C. bajo la catedral de Lisboa. Sin embargo, algunos historiadores modernos consideran irreal la idea de la fundación fenicia y estiman que Lisboa era una antigua civilización autóctona (oppidum) y que, como máximo, mantenía relaciones comerciales con los fenicios, lo que explicaría la presencia de cerámica fenicia y otros objetos.

Durante las guerras púnicas, después de la muerte de Aníbal Barca (cuyas tropas incluían a miembros de la tribu de los Conii), los romanos decidieron arrebatar a Cartago su posesión más valiosa, Hispania (nombre dado por los romanos a la Península Ibérica). Tras la derrota de los cartaginenses a manos de Escipión el Africano en Hispania oriental, la pacificación del oeste la llevó a cabo el cónsul Décimo Junio Bruto Galaico. Él firmó un acuerdo con Olissipo para que ésta enviara a sus súbditos a luchar junto con las legiones romanas contra las tribus célticas del noroeste. Como compensación, Olissipo se integró en el imperio con el nombre de Felicitas Julia, constituyendo un Municipium Cives Romanorum. Se garantizó el autogobierno en un territorio de 50 kilómetros alrededor de la ciudad, estaban exentos de impuestos y sus ciudadanos tenían los privilegios de los ciudadanos romanos. La zona pasó a constituir la provincia de Lusitania con capital en Emerita Augusta. Los ataques de los lusitanos a la ciudad durante las frecuentes rebeliones debilitaron la ciudad y hubo que construir un muro.

Durante el reinado de César Augusto, los romanos construyeron un teatro y un anfiteatro; unas termas situadas en la actual Rua da Prata; Los templos de Júpiter, Diana, Cibeles, Tetis e Idae Phrygiae (un culto poco común procedente de Asia Menor), aparte de templos en honor al emperador; una necrópolis bajo la actual plaza de Figueira; un foro y otros edificios como las insulae, una zona de viviendas entre la actual colina del castillo y el centro de la ciudad. Muchas de estas ruinas fueron desenterradas a mediados del siglo XVIII, cuando el descubrimiento de Pompeya desató una ola de furor arqueológico en las clases altas europeas.

Económicamente Olissipo era conocida por su garum, una especie de salsa de pescado afrodisíaca que se exportaba hasta Roma y otras ciudades. Vino, sal y sus caballos eran otros elementos de exportación. Además de la explotación de las minas de oro y plata, una gran parte de la riqueza que conseguían los romanos provenía de los tributos, los impuestos, los rescates y los saqueos de los tesoros de los pueblos de Lusitania y del resto de la península. La ciudad prosperó cuando se terminó con la piratería y llegaron avances tecnológicos, que permitieron la expansión del comercio con las nuevas provincias romanas de Britania (especialmente Cornwall y el Rin y a través de la civilización que vivía a orillas del Tajo. La ciudad era gobernada por una oligarquía dominada por dos familias, los Julii y los Cassiae.

El romano lisboeta más famoso fue Sertorio que llevó a cabo una rebelión contra Sila. Junto con la mayoría de hablantes de Latín existían minorías de comerciantes griegos y esclavos. La ciudad estaba conectada por calzadas romanas a otras dos ciudades, Bracara Augusta en la provincia Tarraconense (actualmente la ciudad portuguesa de Braga) y Emerita Augusta, actualmente Mérida (España).

Olissipo sería uno de los primeros núcleos en abrazar el cristianismo. El primer obispo de la ciudad fue San Gens. Sufrió las invasiones bárbaras por parte de los alanos, los vándalos y posteriormente fue parte del reino de los suevos, antes de ser tomada por los visigodos del reino visigodo de Toledo, que la llamaron Ulishbona.

Edad Media. Lisboa fue tomada por los árabes aproximadamente en el 711 (recibió el nombre al-ʾIšbūnah en árabe الأشبونة), bajo cuyo gobierno la ciudad floreció. Los musulmanes, procedentes del norte de África y Oriente Próximo, construyeron varias mezquitas, casas y los muros de la ciudad, que actualmente se llama Cerca Moura. La ciudad mantuvo una población diversa entre la que se encontraban cristianos, bereberes, árabes, judíos y Saqalibas.

El árabe se impuso como idioma oficial. El mozárabe era la lengua materna que hablaba la población cristiana. El Islam era la religión oficial, practicada por los árabes y los muladís, los cristianos y judíos podían mantener sus creencias, en calidad de dhimmis, y previo pago del yizia.

La influencia musulmana todavía puede ser observada en el Alfama, la parte vieja de la ciudad que resistió al terremoto. Algunos nombres derivan del árabe; la Alfama, el distrito más antiguo de Lisboa, deriva del árabe al-hamma.

Fue tomada en 798 por Alfonso II de Asturias. En 844, los vikingos atacan Lisboa con 54 bajeles y la saquearon durante 13 días antes de ser expulsados. Hubo otra invasión vikinga en 966. Entre 1013 y 1022, durante el periodo Taifa, Lisboa perteneció a la Taifa de Badajoz, mientras se mantuvo bajo el poder de Sabur al-Saqlabi, un saqaliba, antiguo súbdito de Alhakén II.

Un primer intento de los portugueses de tomar la ciudad fracasó en 1137. En 1147, como parte de la Reconquista, un grupo de caballeros franceses, ingleses, alemanes, y portugueses, liderados por Alfonso, asediaron y conquistaron Lisboa, pasando a manos cristianas.

La reconquista de Portugal y el restablecimiento del cristianismo es uno de los eventos más significativos de la historia lisboeta; aunque se sabe que había un obispo mozárabe en la ciudad que fue asesinado por los cruzados y que la población estaba rezando a la Virgen cuando les atacaba una plaga. El árabe perdió su estatus de oficialidad y poco a poco fue dejado de usarse en la vida cotidiana. La población musulmana que quedó se convirtió al Catolicismo o fueron expulsados, mientras que las mezquitas se transformaron en iglesias.

Lisboa recibió su primer fuero en 1179 y se convirtió en capital de Portugal en 1255 debido a su localización central en el territorio portugués.

Entre 1383 y 1385 hubo una guerra civil (crisis de 1383–1385) en Portugal por la sucesión del último rey de la dinastía de Borgoña, Fernando I, entre los partidarios de doña Beatriz de Portugal, la esposa del rey Juan I de Castilla y los de Juan I de Avis. Lisboa, alineada con el bando de Avis, sufrió un asedio por parte del ejército castellano (que intervino en la crisis a favor de Beatriz), levantado por una epidemia de peste entre los sitiadores. Una segunda invasión terrestre fue derrotada en Aljubarrota en 1385.

En 1290, Dionisio I fundó el Estudo Geral (Estudio General) (actualmente Universidad de Coímbra), siendo trasladada varias veces a Coímbra donde se instaló de forma definitiva en el siglo XVI.

Edad Moderna. La mayoría de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa durante los siglos XV y XVII, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. El siglo XVI supone la era de oro de Lisboa que se convirtió en un punto de comercio europeo con el lejano oriente, mientras que el oro de Brasil arribaba a la ciudad.

En esta época de oro, las casas de Lisboa tenían entre tres y cinco pisos, siendo el bajo una tienda y los últimos almacenes para comerciantes. En esta época Lisboa recoge el testigo de los genoveses en el comercio de esclavos, (que eran de África, de la Península Ibérica y del resto de Europa). Se convirtió en un puerto por el que pasaban esclavos que después eran vendidos en diversos puntos de Europa. Lisboa recibía una gran cantidad de comerciantes extranjeros.

Tras la incorporación de Portugal a la Monarquía Hispánica de Felipe II (1580), se consideró incluso el establecimiento de la corte en Lisboa, pero se descartó, en beneficio de Madrid, donde se había fijado la capital en 1561. Los principales episodios de la revuelta de restauración de 1640, que obtuvo la independencia de Portugal, tuvieron lugar en Lisboa.

Al inicio del siglo XVIII, durante el reinado de D. João V, la ciudad es dotada con una gran obra pública extraordinaria para la época: el Acueducto de las Aguas Libres.

El terremoto de Lisboa de 1755 mató a entre 60.000 y 100.000 personas. Voltaire escribió un poema, Poême sur le désastre de Lisbonne, justo después, y mencionó el terremoto en su novela Cándido de 1759 (de hecho, algunos argumentan que su crítica al optimismo fue inspirada en el terremoto). Oliver Wendell Holmes también lo menciona en su poema de 1857, The Deacon’s Masterpiece, or The Wonderful One-Hoss Shay.

Después del terremoto de 1755, la ciudad fue reconstruida según los planes del Marqués de Pombal, por el cual a la parte central se le denomina Baixa Pombalina. En vez de reconstruir la ciudad medieval, el Marqués de Pombal decidió destruir lo que había resistido al terremoto y reconstruir la ciudad con normas urbanísticas de la época. La cuadrícula adoptada en los planos de reconstrucción permitió diseñar las plazas de Rossio y de Terreiro do Paço.

Edad Contemporánea. A principios del siglo XIX, Portugal fue invadido por las tropas de Napoleón Bonaparte, obligando al rey Juan VI a huir a Brasil. Las tropas napoleónicas fueron expulsadas por los ejércitos angloportugueses al mando de Arthur Wellesley, Duque de Wellington. Éste permitió a los ocupantes la evacuación de la ciudad, acordada en la Convención de Cintra.

La ciudad vivió intensamente la Guerra Civil y comenzó la época del florecimiento de las cafeterías y teatros. Más tarde, en 1879, fue abierta la Avenida da Liberdade que inició la expansión de la ciudad más allá de la Baixa.

Lisboa fue el centro de la Revolución del 5 de Octubre de 1910, que instauró la Primera República Portuguesa. Previamente, había tenido lugar el regicidio de Carlos I en 1908.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Lisboa fue uno de los pocos puertos atlánticos europeos neutrales, siendo una puerta de salida de refugiados.

En Lisboa tuvo lugar la Revolución de los Claveles que en 1974 puso fin al régimen dictatorial que se mantenía en el poder desde 1928.

En 1985, se produce la firma del Tratado de Adhesión a la Comunidad Económica Europea de Portugal y España, en el monasterio de los Jerónimos, en Lisboa, por parte del presidente de la República, Mário Soares.

En 1988, el incendio de Chiado costó la vida a dos personas y provocó 75 heridos graves. Cerca de una veintena de edificios históricos y un área de 10.000 m² resultaron destruidos en este incendio cuyas tareas de extinción no fueron dadas por terminadas hasta 11 días después de su inicio. El hecho interrumpió la vida normal del área durante 10 años.

Lisboa fue Capital Europea de la Cultura en 1994. La Expo ’98 se celebró coincidiendo con la conmemoración del 500º aniversario del viaje a la India de Vasco da Gama. Este acontecimiento fue aprovechado para realizar una remodelación en la ciudad.

La Agenda de Lisboa fue un acuerdo de la Unión Europea basado en medidas para la mejora de la economía europea, firmado en Lisboa en 1999. Sin embargo, el evento más transcendental que ha celebrado la UE en esta ciudad es la firma del Tratado de Lisboa en Diciembre de 2007.

(15/12/2015)

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305. Dedal VALENÇA DO MINHO // VALENÇA DO MINHO´s Thimble

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Dedal de porcelana de Valença do Minho, Portugal.

 

Seguimos con más dedales. En el día de hoy, os quiero enseñar otro de los que me quedan por enseñaros del país vecino, Portugal. Este en concreto comprado en la Fortaleza de Valença do Minho, es un dedal de porcelana en el que vemos un estampado con el Gallo de Barcelos, una de las insignias de Portugal.

Valença, comúnmente conocida como Valença do Minho, es una ciudad portuguesa situada en el Distrito de Viana do Castelo, región Norte (NUTS II) y subregión del MinhoLima (NUTS III), con aproximadamente 8.000 habitantes en su núcleo principal y 14.127 habitantes (2011) dentro de su término municipal.

Es sede del municipio homónimo con 117,43 km² de área y , subdividido en 16 freguesías (parroquias). Limita al este con el municipio de Monção, al sur con Paredes de Coura, al oeste con Vila Nova de Cerveira y a noroeste y norte con España (municipio de Tuy en Galicia).

Historia. Sancho I de Portugal, tras la ruptura del matrimonio de su hija Teresa con Alfonso IX de León, mandó a Paio Carramundo el repoblar y crear una área fortificada frente a la plaza castellana de Tuy, denominándola Contrasta. En el año 1217 la población de Contrasta se eleva a concello. Recibió un fuero de Sancho II de Portugal. Recibió su nombre actual en 1262 por orden del rey Alfonso III de Portugal que decide cambiar “Contrasta” (“la que queda en frente”) por “A valença” (“La valiente”). El sobrenombre de do Minho le viene por el Río Miño.

En 1809 es tomada por las tropas de napoleónicas mandadas por Soult. En 1828, en las Guerras Liberales, es tomada por las tropas partidarias del rey Miguel siendo tomada dos años después por las fuerzas liberales con ayuda de tropas inglesas al mando del almirante Charles Naiper.

A partir del 10 de Febrero de 2012 junto a la ciudad de Tuy (España) forman una Eurociudad como muestra de cooperación e integración entre ambas ciudades separadas tan solo por dos puentes que atraviesan el río Miño.

Freguesías. Las freguesías de Valença son las siguientes:

  • Arão.
  • Boivão.
  • Cerdal.
  • Cristelo Covo.
  • Fontoura.
  • Friestas.
  • Gandra.
  • Ganfei.
  • Gondomil.
  • Sanfins.
  • São Julião.
  • São Pedro da Torre.
  • Silva.
  • Taião.
  • Valença.
  • Verdoejo.

Patrimonio.

  • Castillo de Valença, considerada la mayor fortaleza del Alto Miño. Tienen 5 km de perímetro amurallado. En la actualidad está dedicada al turismo siendo uno de los mayores centros comerciales abiertos de Europa.
  • Convento de Ganfei.
  • Iglesia de Santa María de los Ángeles.

Geografía.

  • Altitud: 116 metros.
  • Latitud: 42º 01′ 59″ N
  • Longitud: 008º 37′ 59″ O

Como ya os comenté en líneas anteriores, este dedal fue comprado en uno de los comercios que nos podemos encontrar en la Fortaleza, la ciudad amurallada de Valença do Minho, en donde podemos encontrar muchas tiendas que tienen a la venta un montón de productos diferentes.

(07/12/2015)

288. Dedal PORTUGAL // PORTUGAL´s Thimble

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Dedal porcelana Portugal.

Y otro dedal más de Portugal, este dedal también forma parte de los dedales que me traje de mi visita al sur de Galicia y norte de Portugal del pasado mes de Diciembre. Es un dedal de porcelana, en el que podemos ver el nombre del país, en tres tonos de colores verdes, amarillos y rojos. Otra de las cosas que podemos ver en este dedal es el famoso Gallo de Barcelos, icono de Portugal y también la bandera del país.

Portugal, oficialmente la República Portuguesa (en portugués: República Portuguesa), es un país soberano miembro de la Unión Europea, constituido como un estado de derecho democrático. Es un país transcontinental, su territorio, con capital en Lisboa, está situado en el suroeste de Europa, en la Península Ibérica. Limita al este y al norte con España, y al sur y oeste con el océano Atlántico. Comprende también los archipiélagos autónomos de las Azores y Madeira situados en el hemisferio norte del océano Atlántico.

El nombre de Portugal probablemente provenga del antiguo nombre de Oporto, del latín “Portus-Galliae” —puerto de Galia, debido a que las naves galas frecuentaban este puerto— o, más probablemente, de “Portus-Cale” —topónimo atestiguado en la Chronica del historiador del siglo V Hidacio—, por un amarradero existente en un lugar fortificado llamado “Cale”.

Portugal ha sido un testigo histórico de un flujo constante de diferentes civilizaciones durante los últimos 3100 años. Tartesos, celtas, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, germanos (suevos y visigodos), musulmanes, judíos y otros pueblos han dejado huella en la cultura, historia, lenguaje y etnia. Durante los siglos XV y XVI, Portugal fue una potencia económica, social y cultural mundial, así como un imperio que se extendía desde Brasil hasta las Indias Orientales. Posteriormente, sobre todo tras las Guerras Napoleónicas y la independencia de Brasil entre finales del s. XVIII y principios del s. XIX, Portugal empezó a vivir periodos convulsos. El país vivió bajo una dictadura entre 1933 y 1974, cuando cayó tras una revuelta conocida como la Revolución de los Claveles. En 1986 ingresó en la Unión Europea y, desde 2001, forma parte de la Eurozona.

Es un país desarrollado, con un índice de desarrollo humano (IDH) considerado como “muy elevado”, y con una alta tasa de alfabetización. El país está clasificado como el 19.º con mejor calidad de vida, tiene uno de los mejores servicios sanitarios del planeta y es considerado una nación globalizada y pacífica. Asimismo, es el 18.º destino turístico mundial en volumen de visitantes. Es miembro de la ONU, la UE (incluyendo la Eurozona y el Espacio Schengen), la OTAN, la OCDE y la CPLP, entre otros. También participa en las fuerzas de paz de las Naciones Unidas.

Historia.

Primeros pobladores. La prehistoria de Portugal está unida a la de la Península Ibérica. Hacia el año 10.000 a. C. los íberos comenzaron a poblar el interior de las tierras de la península a la que darían nombre. Entre el 4000 a. C. y el 2000 a.C, Portugal y Galicia vieron como se desarrollaba una cultura megalítica original, con respecto al resto de la península, caracterizada por su arquitectura funeraria, sus rituales propios y por la práctica de la inhumación colectiva. Aún se pueden encontrar monumentos de entonces, sobre todo en el Alentejo: el crómlech de los Almendros, cerca de Évora, los del valle Maria do Meio o de Portela de Mogos, así como el dolmen de Zambujeiro.

En la Edad del Bronce hubo unos primeros contactos marítimos entre el litoral atlántico y el de las islas británicas, mientras que el sur de la península empezaba sus relaciones comerciales con el Mediterráneo: griegos y fenicios, provenientes del actual Líbano, así como sus descendientes, los cartagineses. Esto trajo consigo la instalación de los primeros puestos comerciales semipermanentes. El motor de este comercio era la riqueza de la península en metales (oro, plata, hierro y estaño) así como el salado de pescado atlántico, que gozaba de gran reputación en el Mediterráneo. Los fenicios fueron, precisamente, los que fundaron Lisboa alrededor del año 1000 a. C. La leyenda dice que fue Ulises quien le dio nombre.

Durante la Edad del Hierro, un pueblo indoeuropeo se estableció por toda la región: los celtas. Estos ocuparon todo el territorio hoy conocido como Portugal, vivieron en pequeños núcleos de población aislados que se encontraban en los puntos altos con casas circulares o castros y practicaron la agricultura y la ganadería. Con su dominio del hierro los trabajos de la tierra fueron más eficaces, las cosechas aumentaron y mejoraron las condiciones de vida y la demografía.

Los cartagineses llegaron a la Península Ibérica el s. III a. C., atraídos por sus recursos mineros, pesqueros y por la reputación de los guerreros íberos. Ocuparon el sur de Portugal y, aliados con los lusitanos de origen celta, formaron la primera resistencia a la invasión romana de la península. No obstante, tras las Guerras Púnicas los cartagineses fueron derrotados y los romanos incorporaron la región a su imperio como Lusitania, a partir de 45 a. C. Tras la disolución del imperio romano en el siglo V d. C. Lusitania fue invadida por pueblos como los suevos, los vándalos, los alanos, los burios y los visigodos hasta que, finalmente, fue conquistada por los árabes. En 868, durante la Reconquista, se formó el condado Portucalense, que fue incorporado al Reino de Galicia en 1071.

Formación y consolidación del reino. Mucho antes de que Portugal lograra su independencia hubo algunos intentos para alcanzar una mayor autonomía, e incluso la independencia, por parte de los condes que gobernaban las tierras del condado de Galicia y de Portucale. Con la idea de acabar con este clima independentista de la nobleza local en relación al dominio leonés, el rey Alfonso VI de León entregó el gobierno del condado de Galicia, que en aquel momento incluía las llamadas “tierras de Portucale“, al conde Raimundo de Borgoña. Tras muchos fracasos militares de Raimundo contra los árabes, Alfonso VI decidió dar en 1096 al primo de este, el conde Enrique de Borgoña, el gobierno de las tierras más al sur del condado de Galicia fundándose así el condado Portucalense. Con el gobierno del conde Enrique de Borgoña, el condado conoció no solo una política militar más eficaz en la lucha contra los árabes, sino también una política independentista más activa.

Tras su muerte y la llegada al poder de su hijo Alfonso Enríquez, Portugal consiguió la independencia con la firma en 1143 del tratado de Zamora y reconocida por el papa Alejandro III en la bula Manifestis Probatum en 1179. Posteriormente, conquistó localidades importantes como Santarém, Lisboa, Palmela y Évora. Una vez acabada la Reconquista portuguesa en 1249, la independencia del nuevo reino fue puesta en entredicho varias veces por el reino de Castilla. La primera fue debida a la crisis sucesoria abierta tras la muerte de Fernando I de Portugal, que acabó con la victoria portuguesa en Aljubarrota en 1385.

La Era de los Descubrimientos y la dinastía felipina. Con el final de la guerra, Portugal inició un proceso de exploración y expansión conocido como “Era de los Descubrimientos“, cuyas figuras destacadas fueron el infante Enrique el Navegante y el rey Juan II. Tras la conquista de Ceuta en 1415 y el paso del cabo Bojador por Gil Eanes, la exploración de la costa africana continuó hasta que Bartolomé Díaz comprobó en 1488 la comunicación entre los océanos Índico y Atlántico al doblar el cabo de Buena Esperanza. En poco tiempo los portugueses descubrieron rutas y tierras en Norteamérica, Sudamérica y Oriente, en su mayoría durante el reinado de Manuel I, el Aventurero. La expansión hacia Oriente, sobre todo gracias a las conquistas de Alfonso de Alburquerque, concentró casi todos los esfuerzos de los portugueses, aunque en 1530 Juan III inició la colonización de Brasil. Las riquezas allí encontradas hicieron que los portugueses se centraran en el Nuevo Mundo, con la consiguiente pérdida de otras plazas en el Índico, como Ormuz, frente a otras potencias europeas.

El país tuvo su “siglo de oro” durante esta época. Sin embargo, en la batalla de Alcazarquivir contra Marruecos, en 1578, murieron el joven rey Sebastián y parte de la nobleza portuguesa. Subió al trono el rey cardenal Enrique, que murió dos años después, con lo que se abrió la crisis sucesoria de 1580, que se resolvió con la llamada unión ibérica entre Portugal y España, durante la cual los dos reinos tuvieron coronas separadas pero gobernadas por el mismo rey. Felipe II de España fue el primero de tres reyes españoles. Privado de una política exterior independiente y envuelto en una guerra junto con España contra los Países Bajos, el país sufrió grandes reveses en su imperio y perdió el monopolio del comercio en el Índico.

La unión con España acabó el 1 de Diciembre de 1640. La nobleza nacional, tras haber vencido a la guardia real en un repentino golpe de Estado, depuso a la duquesa gobernadora y virreina de Portugal Margarita de Saboya y coronó a Juan IV como rey de Portugal. Se inició así la Guerra de Restauración portuguesa, que se prolongó hasta 1668, año en que se firmó el tratado de Lisboa, por el cual el rey español Carlos II reconoció la independencia de Portugal.

Restauración, absolutismo y liberalismo. El final del siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII fueron testigos del florecimiento de la minería en Brasil: el descubrimiento de oro y piedras preciosas convirtió a la corte de Juan V en una de las más opulentas de Europa. Estas riquezas sirvieron para pagar productos importados, en su mayoría de Inglaterra, ya que no existía industria textil en el reino y las telas eran importadas de las Islas Británicas. El comercio exterior se basaba en la industria del vino y los esfuerzos para invertir la situación con grandes reformas mercantiles del marqués de Pombal, ministro entre 1750 y 1777, impulsaron el desarrollo económico durante el reinado de José I. Fue durante este reinado cuando un terremoto devastó Lisboa y el Algarve, el 1 de Noviembre de 1755.

Para no romper la alianza con Inglaterra, Portugal rechazó unirse al bloqueo continental, por lo que fue invadida por los ejércitos napoleónicos en 1807. La corte de la familia real se refugió en Brasil y la capital se trasladó a Río de Janeiro hasta 1821. Ese año, Juan VI, desde 1816 rey del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve, regresó a Lisboa para jurar la primera constitución portuguesa. Al año siguiente, su hijo Pedro fue proclamado emperador de Brasil y declaró su independencia con respecto a la metrópolis.

Durante el resto del siglo XIX Portugal vivió períodos de enorme perturbación política y social, como la guerra civil y las repetidas revueltas y pronunciamientos militares como la revolución de Septiembre, la de Maria da Fonte, la de Patuleia, etc. Gracias al Acto Adicional a la Carta Constitucional de 1852 fue posible un periodo de paz interna así como el inicio de las políticas de obras públicas lideradas por Fontes Pereira de Melo. A finales del s. XIX las ambiciones coloniales portuguesas chocaron con las inglesas, lo que provocó el ultimátum británico de 1890. La cesión a las exigencias británicas y los crecientes problemas económicos causaron a la monarquía un descrédito creciente, que culminó con los asesinatos de Carlos I y el príncipe heredero Luis Felipe el 1 de Febrero de 1908. La monarquía se mantuvo en el poder durante dos años más, encabezada por Manuel II, pero fue abolida el 5 de Octubre de 1910, implantándose en su lugar la república.

República, Estado Nuevo y democracia. El rey salió hacia el exilio en Inglaterra tras la instauración de la república. Después de varios años de inestabilidad política, con luchas de trabajadores, tumultos, levantamientos, homicidios políticos y crisis financieras, problemas agravados por la participación portuguesa en la Primera Guerra Mundial, el ejército tomó el poder en 1926. Dos años más tarde, el régimen militar nombró ministro de Finanzas a António de Oliveira Salazar, profesor de la universidad de Coímbra, que en 1932 se convirtió en presidente del consejo de ministros.

Salazar restauró las finanzas e instituyó el Estado Nuevo, régimen autoritario de corporativismo de Estado con un partido único y sindicatos estatales, además de una afinidad fascista bien marcada, al menos hasta 1945, cuando tras la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, Salazar sufrió presiones para transformar Portugal en una democracia. En 1968, apartado del poder por una enfermedad, fue sucedido por Marcelo Caetano.

El rechazo del régimen a la descolonización de las provincias ultramarinas supuso el inicio de la guerra colonial primero en Angola (1961), y poco después en Guinea-Bisáu (1963) y Mozambique (1964). A pesar de las críticas de algunos de los oficiales del ejército más veteranos, entre los cuales se encontraba el general António de Spinola, el gobierno se mantuvo firme en su decisión de continuar con esta política. Este último publicó un libro, Portugal y el futuro, en el que afirmaba que la guerra colonial era insostenible, por lo cual fue destituido. Este hecho aumentó el malestar entre los oficiales más jóvenes del ejército, que el 25 de Abril de 1974 dieron un golpe de Estado, conocido como la Revolución de los Claveles.

A esta revolución le siguió un periodo de enfrentamientos políticos muy encendidos entre las fuerzas sociales y políticas, llamado Proceso Revolucionario en Curso, que tuvo su punto álgido en el llamado verano caliente de 1975, durante el cual el país estuvo a punto de caer en un nuevo periodo de dictadura, esta vez de orientación comunista. En este periodo, Portugal reconoció la independencia de todas sus antiguas colonias de África.

El 25 de Noviembre de 1975 los paracaidistas y la policía militar de la Región Militar de Lisboa, aliados con diversos sectores de la izquierda radical, llevaron a cabo una tentativa de golpe de Estado sin un liderazgo claro. El grupo de los Nueve reaccionó poniendo en práctica un plan militar de respuesta, liderado por António Ramalho Eanes, que resultó un éxito. Al año siguiente se consolidó la democracia y el propio Ramalho Eanes fue nombrado presidente, el primero elegido por sufragio universal. Se aprobó una constitución democrática y se establecieron los poderes políticos locales —las autarquías— y los gobiernos autónomos regionales de Azores y Madeira.

Entre las décadas de 1940 y 1960, Portugal fue miembro cofundador de la OTAN (1949), la OCDE (1961) y la EFTA (1960), de la que se salió en 1986 para adherirse a la entonces CEE. En 1999, Portugal se adhirió a la zona Euro y ese mismo año entregó la soberanía de Macao a la República Popular China. Desde su adhesión a la UE, el país ha presidido el Consejo Europeo tres veces, la última en 2007 cuando presidió la ceremonia de la firma del tratado de Lisboa.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de dentro de la Fortaleza, situada en el municipio portugués de Valença do Minho.

(07/12/2015)

273. Dedal PORTUGAL // PORTUGAL´s Thimble

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Dedal resina Portugal.

En esta nueva entrada os quiero enseñar otro de los dedales que tengo en mi colección y que me traje de la visita a la Fortaleza. Este dedal es un dedal de resina en el que podemos observar en la parte superior el famoso Gallo de Barcelos, y en la parte inferior una vista de las aldeas de Portugal, de sus gentes y sus costumbres. Este dedal como os comenté al principio de este párrafo, fue comprado en una de las tiendas de recuerdos que podemos encontrar en la Fortaleza de Valença do Minho.

Portugal, oficialmente la República Portuguesa (en portugués: República Portuguesa; pron. AFI [rɛ’publikɐ puɾtu’gezɐ] o [ʁɛ’publikɐ puɾtu’gezɐ]; en mirandés: República Pertuesa), es un país soberano miembro de la Unión Europea, constituido como un estado de derecho democrático. Es un país transcontinental, su territorio, con capital en Lisboa, está situado en el suroeste de Europa (en la Península Ibérica) y en el norte de África. En la parte europea limita al este y al norte con España, y al sur y oeste con el océano Atlántico. En África se encuentra el archipiélago autónomo de Madeira. Comprende también el archipiélago autónomo de las Azores, situado en el hemisferio norte del océano Atlántico.

El nombre de Portugal probablemente provenga del antiguo nombre de Oporto, del latín “Portus-Galliae” —puerto de Galia, debido a que las naves galas frecuentaban este puerto— o, más probablemente, de “Portus-Cale” —topónimo atestiguado en la Chronica del historiador del siglo V Hidacio—, por un amarradero existente en un lugar fortificado llamado “Cale“.

Portugal ha sido un testigo histórico de un flujo constante de diferentes civilizaciones durante los últimos 3100 años. Tartesos, celtas, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, germanos (suevos y visigodos), musulmanes, judíos y otros pueblos han dejado huella en la cultura, historia, lenguaje y etnia. Durante los siglos XV y XVI, Portugal fue una potencia económica, social y cultural mundial, así como un imperio que se extendía desde Brasil hasta las Indias Orientales. Posteriormente, sobre todo tras las Guerras Napoleónicas y la independencia de Brasil entre finales del s. XVIII y principios del s. XIX, Portugal empezó a vivir periodos convulsos. El país vivió bajo una dictadura entre 1933 y 1974, cuando cayó tras una revuelta conocida como la Revolución de los Claveles. En 1986 ingresó en la Unión Europea y, desde 2001, forma parte de la Eurozona.

Es un país desarrollado, con un índice de desarrollo humano (IDH) considerado como “muy elevado”, y con una alta tasa de alfabetización. El país está clasificado como el 19.º con mejor calidad de vida, tiene uno de los mejores servicios sanitarios del planeta y es considerado una nación globalizada y pacífica. Asimismo, es el 18.º destino turístico mundial en volumen de visitantes. Es miembro de la ONU, la UE (incluyendo la Eurozona y el Espacio Schengen), la OTAN, la OCDE y la CPLP, entre otros. También participa en las fuerzas de paz de las Naciones Unidas.

La prehistoria de Portugal está unida a la de la Península Ibérica. Hacia el año 10.000 a. C. los íberos comenzaron a poblar el interior de las tierras de la península a la que darían nombre. Entre el 4000 a. C. y el 2000 a.C, Portugal y Galicia vieron como se desarrollaba una cultura megalítica original, con respecto al resto de la península, caracterizada por su arquitectura funeraria, sus rituales propios y por la práctica de la inhumación colectiva. Aún se pueden encontrar monumentos de entonces, sobre todo en el Alentejo: el crómlech de los Almendros, cerca de Évora, los del valle Maria do Meio o de Portela de Mogos, así como el dolmen de Zambujeiro.

En la Edad de Bronce hubo unos primeros contactos marítimos entre el litoral atlántico y el de las islas británicas, mientras que el sur de la península empezaba sus relaciones comerciales con el Mediterráneo: griegos y fenicios, provenientes del actual Líbano, así como sus descendientes, los cartagineses. Esto trajo consigo la instalación de los primeros puestos comerciales semipermanentes. El motor de este comercio era la riqueza de la península en metales (oro, plata, hierro y estaño) así como el salado de pescado atlántico, que gozaba de gran reputación en el Mediterráneo. Los fenicios fueron, precisamente, los que fundaron Lisboa alrededor del año 1000 a. C. La leyenda dice que fue Ulises quien le dio nombre.

Durante la Edad de Hierro, un pueblo indoeuropeo se estableció por toda la región: los celtas. Estos ocuparon todo el territorio hoy conocido como Portugal, vivieron en pequeños núcleos de población aislados que se encontraban en los puntos altos con casas circulares o castros y practicaron la agricultura y la ganadería. Con su dominio del hierro los trabajos de la tierra fueron más eficaces, las cosechas aumentaron y mejoraron las condiciones de vida y la demografía.

Los cartagineses llegaron a la Península Ibérica el s. III a. C., atraídos por sus recursos mineros, pesqueros y por la reputación de los guerreros íberos. Ocuparon el sur de Portugal y, aliados con los lusitanos de origen celta, formaron la primera resistencia a la invasión romana de la península. No obstante, tras las Guerras Púnicas los cartagineses fueron derrotados y los romanos incorporaron la región a su imperio como Lusitania, a partir de 45 a. C. Tras la disolución del imperio romano en el siglo V d. C. Lusitania fue invadida por pueblos como los suevos, los vándalos, los alanos, los burios y los visigodos hasta que, finalmente, fue conquistada por los árabes. En 868, durante la Reconquista, se formó el condado Portucalense, que fue incorporado al Reino de Galicia en 1071.

Mucho antes de que Portugal lograra su independencia hubo algunos intentos para alcanzar una mayor autonomía, e incluso la independencia, por parte de los condes que gobernaban las tierras del condado de Galicia y de Portucale. Con la idea de acabar con este clima independentista de la nobleza local en relación al dominio leonés, el rey Alfonso VI de León entregó el gobierno del condado de Galicia, que en aquel momento incluía las llamadas “tierras de Portucale“, al conde Raimundo de Borgoña. Tras muchos fracasos militares de Raimundo contra los árabes, Alfonso VI decidió dar en 1096 al primo de este, el conde Enrique de Borgoña, el gobierno de las tierras más al sur del condado de Galicia fundándose así el condado Portucalense. Con el gobierno del conde Enrique de Borgoña, el condado conoció no solo una política militar más eficaz en la lucha contra los árabes, sino también una política independentista más activa.

Tras su muerte y la llegada al poder de su hijo Alfonso Enríquez, Portugal consiguió la independencia con la firma en 1143 del tratado de Zamora y reconocida por el papa Alejandro III en la bula Manifestis Probatum en 1179. Posteriormente, conquistó localidades importantes como Santarém, Lisboa, Palmela y Évora. Una vez acabada la Reconquista portuguesa en 1249, la independencia del nuevo reino fue puesta en entredicho varias veces por el reino de Castilla. La primera fue debida a la crisis sucesoria abierta tras la muerte de Fernando I de Portugal, que acabó con la victoria portuguesa en Aljubarrota en 1385.

Con el final de la guerra, Portugal inició un proceso de exploración y expansión conocido como “Era de los Descubrimientos”, cuyas figuras destacadas fueron el infante Enrique el Navegante y el rey Juan II. Tras la conquista de Ceuta en 1415 y el paso del cabo Bojador por Gil Eanes, la exploración de la costa africana continuó hasta que Bartolomé Díaz comprobó en 1488 la comunicación entre los océanos Índico y Atlántico al doblar el cabo de Buena Esperanza. En poco tiempo los portugueses descubrieron rutas y tierras en Norteamérica, Sudamérica y Oriente, en su mayoría durante el reinado de Manuel I, el Aventurero. La expansión hacia Oriente, sobre todo gracias a las conquistas de Alfonso de Alburquerque, concentró casi todos los esfuerzos de los portugueses, aunque en 1530 Juan III inició la colonización de Brasil. Las riquezas allí encontradas hicieron que los portugueses se centraran en el Nuevo Mundo, con la consiguiente pérdida de otras plazas en el Índico, como Ormuz, frente a otras potencias europeas.

El país tuvo su “siglo de oro” durante esta época. Sin embargo, en la batalla de Alcazarquivir contra Marruecos, en 1578, murieron el joven rey Sebastián y parte de la nobleza portuguesa. Subió al trono el rey cardenal Enrique, que murió dos años después, con lo que se abrió la crisis sucesoria de 1580, que se resolvió con la llamada unión ibérica entre Portugal y España, durante la cual los dos reinos tuvieron coronas separadas pero gobernadas por el mismo rey. Felipe II de España fue el primero de tres reyes españoles. Privado de una política exterior independiente y envuelto en una guerra junto con España contra los Países Bajos, el país sufrió grandes reveses en su imperio y perdió el monopolio del comercio en el Índico.

La unión con España acabó el 1 de diciembre de 1640. La nobleza nacional, tras haber vencido a la guardia real en un repentino golpe de Estado, depuso a la duquesa gobernadora y virreina de Portugal Margarita de Saboya y coronó a Juan IV como rey de Portugal. Se inició así la Guerra de Restauración portuguesa, que se prolongó hasta 1668, año en que se firmó el tratado de Lisboa, por el cual el rey español Carlos II reconoció la independencia de Portugal.

El final del siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII fueron testigos del florecimiento de la minería en Brasil: el descubrimiento de oro y piedras preciosas convirtió a la corte de Juan V en una de las más opulentas de Europa. Estas riquezas sirvieron para pagar productos importados, en su mayoría de Inglaterra, ya que no existía industria textil en el reino y las telas eran importadas de las Islas Británicas. El comercio exterior se basaba en la industria del vino y los esfuerzos para invertir la situación con grandes reformas mercantiles del marqués de Pombal, ministro entre 1750 y 1777, impulsaron el desarrollo económico durante el reinado de José I. Fue durante este reinado cuando un terremoto devastó Lisboa y el Algarve, el 1 de noviembre de 1755.

Para no romper la alianza con Inglaterra, Portugal rechazó unirse al bloqueo continental, por lo que fue invadida por los ejércitos napoleónicos en 1807. La corte de la familia real se refugió en Brasil y la capital se trasladó a Río de Janeiro hasta 1821. Ese año, Juan VI, desde 1816 rey del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve, regresó a Lisboa para jurar la primera constitución portuguesa. Al año siguiente, su hijo Pedro fue proclamado emperador de Brasil y declaró su independencia con respecto a la metrópolis.

Durante el resto del siglo XIX Portugal vivió períodos de enorme perturbación política y social, como la guerra civil y las repetidas revueltas y pronunciamientos militares como la revolución de Septiembre, la de Maria da Fonte, la de Patuleia, etc. Gracias al Acto Adicional a la Carta Constitucional de 1852 fue posible un periodo de paz interna así como el inicio de las políticas de obras públicas lideradas por Fontes Pereira de Melo. A finales del s. XIX las ambiciones coloniales portuguesas chocaron con las inglesas, lo que provocó el ultimátum británico de 1890. La cesión a las exigencias británicas y los crecientes problemas económicos causaron a la monarquía un descrédito creciente, que culminó con los asesinatos de Carlos I y el príncipe heredero Luis Felipe el 1 de febrero de 1908. La monarquía se mantuvo en el poder durante dos años más, encabezada por Manuel II, pero fue abolida el 5 de octubre de 1910, implantándose en su lugar la república.

El rey salió hacia el exilio en Inglaterra tras la instauración de la república. Después de varios años de inestabilidad política, con luchas de trabajadores, tumultos, levantamientos, homicidios políticos y crisis financieras, problemas agravados por la participación portuguesa en la Primera Guerra Mundial, el ejército tomó el poder en 1926. Dos años más tarde, el régimen militar nombró ministro de Finanzas a António de Oliveira Salazar, profesor de la universidad de Coímbra, que en 1932 se convirtió en presidente del consejo de ministros.

Salazar restauró las finanzas e instituyó el Estado Nuevo, régimen autoritario de corporativismo de Estado con un partido único y sindicatos estatales, además de una afinidad fascista bien marcada, al menos hasta 1945, cuando tras la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, Salazar sufrió presiones para transformar Portugal en una democracia. En 1968, apartado del poder por una enfermedad, fue sucedido por Marcelo Caetano.

El rechazo del régimen a la descolonización de las provincias ultramarinas supuso el inicio de la guerra colonial primero en Angola (1961), y poco después en Guinea-Bisáu (1963) y Mozambique (1964). A pesar de las críticas de algunos de los oficiales del ejército más veteranos, entre los cuales se encontraba el general António de Spinola, el gobierno se mantuvo firme en su decisión de continuar con esta política. Este último publicó un libro, Portugal y el futuro, en el que afirmaba que la guerra colonial era insostenible, por lo cual fue destituido. Este hecho aumentó el malestar entre los oficiales más jóvenes del ejército, que el 25 de abril de 1974 dieron un golpe de Estado, conocido como la Revolución de los Claveles.

A esta revolución le siguió un periodo de enfrentamientos políticos muy encendidos entre las fuerzas sociales y políticas, llamado Proceso Revolucionario en Curso, que tuvo su punto álgido en el llamado verano caliente de 1975, durante el cual el país estuvo a punto de caer en un nuevo periodo de dictadura, esta vez de orientación comunista. En este período, Portugal reconoció la independencia de todas sus antiguas colonias de África.

El 25 de noviembre de 1975 los paracaidistas y la policía militar de la Región Militar de Lisboa, aliados con diversos sectores de la izquierda radical, llevaron a cabo una tentativa de golpe de Estado sin un liderazgo claro. El grupo de los Nueve reaccionó poniendo en práctica un plan militar de respuesta, liderado por António Ramalho Eanes, que resultó un éxito. Al año siguiente se consolidó la democracia y el propio Ramalho Eanes fue nombrado presidente, el primero elegido por sufragio universal. Se aprobó una constitución democrática y se establecieron los poderes políticos locales —las autarquías— y los gobiernos autónomos regionales de Azores y Madeira.

Entre las décadas de 1940 y 1960, Portugal fue miembro cofundador de la OTAN (1949), la OCDE (1961) y la EFTA (1960), de la que se salió en 1986 para adherirse a la entonces CEE. En 1999, Portugal se adhirió a la zona Euro y ese mismo año entregó la soberanía de Macao a la República Popular China. Desde su adhesión a la UE, el país ha presidido el Consejo Europeo tres veces, la última en 2007 cuando presidió la ceremonia de la firma del tratado de Lisboa.

Gallo de Barcelos.

La leyenda del Gallo de Barcelos cuenta la historia de un peregrino gallego que salía de Barcelos (ciudad portuguesa del distrito de Braga) camino de Santiago de Compostela, y que fue acusado de haber robado el dinero a un terrateniente, por lo que fue condenado a la horca. Como última voluntad, pidió ser llevado ante el juez, que se encontraba comiendo un pollo (un gallo) asado. El peregrino le dijo que, como prueba de su inocencia, el gallo se levantaría y se pondría a cantar. El juez echó el plato para un lado e ignoró las palabras del hombre.

Sin embargo, en el preciso momento en que el preso estaba siendo ahorcado, el gallo se levantó y cantó. El juez, habiéndose dado cuenta de su error, corrió hacia la horca y descubrió que el gallego se había salvado gracias a un nudo mal hecho.

Según la leyenda, el peregrino volvió años más tarde para esculpir el crucero del Señor del Gallo que ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Barcelos.

(07/12/2015)

264. Dedal VALENÇA DO MINHO // VALENÇA DO MINHO´s Thimble

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Dedal de la Fortaleza de Valença do Minho (Portugal).

En la entrada de hoy os voy a enseñar un dedal de la Fortaleza de Valença do Minho, Portugal. Este es un dedal de porcelana en el que podemos observar una imagen de una de las puertas principales de la Fortaleza y también el nombre del lugar al que pertenece este dedal por el otro lado de la imagen. 

Valença, comúnmente conocida como Valença do Minho, es una ciudad portuguesa situada en el Distrito de Viana do Castelo, región Norte (NUTS II) y subregión del Minho-Lima (NUTS III), con apróximadamente 8.000 habitantes en su núcleo principal y 14.127 habitantes (2011) dentro de su término municipal.

Es sede del municipio homónimo con 117,43 km² de área y , subdividido en 16 freguesías (parroquias). Limita al este con el municipio de Monção, al sur con Paredes de Coura, al oeste con Vila Nova de Cerveira y a noroeste y norte con España (municipio de Tuy en Galicia).

Sancho I de Portugal, tras la ruptura del matrimonio de su hija Teresa con Alfonso IX de León, mandó a Paio Carramundo el repoblar y crear una área fortificada frente a la plaza castellana de Tuy, denominándola Contrasta. En el año 1217 la población de Contrasta se eleva a concello. Recibió un fuero de Sancho II de Portugal. Recibió su nombre actual en 1262 por orden del rey Alfonso III de Portugal que decide cambiar “Contrasta” (“la que queda en frente”) por “A valença” (“La valiente”). El sobrenombre de do Minho le viene por el Río Miño.

En 1809 es tomada por las tropas de napoleónicas mandadas por Soult. En 1828, en las Guerras Liberales, es tomada por las tropas partidarias del rey Miguel siendo tomada dos años después por las fuerzas liberales con ayuda de tropas inglesas al mando del almirante Charles Naiper.

A partir del 10 de febrero de 2012 junto a la ciudad de Tuy (España) forman una Eurociudad como muestra de cooperación e integración entre ambas ciudades separadas tan solo por dos puentes que atraviesan el río Miño.

Por lo tanto, al norte de Portugal se encuentra esta antigua ciudad fortificada que es fronteriza con el Sur de Galicia. La ciudad de Tuy se encuentra a tan sólo 3 km. de Valença do Minho y se puede acceder desde la nacional 551 o bien la autovía A55. La ciudad de Viana do Castelo está a tan sólo 50 km. (Portugal) y la de Vigo (España) a menos de 40 km. El río Miño separa Galicia y el distrito de Viana do Castelo, y están comunicados por un puente de tipo Eiffel construido en 1885 que sirve de frontera. Podremos disfrutar del inmenso río Miño bordeado de montes con frondosos bosques e intensas brumas.

Este paso estratégico fue siempre muy tenso, y quedan los cañones de la fortaleza apuntando hacia Tuy como testimonio de ese pasado bélico. Existieron siempre conflictos entre España y Portugal, y esta ciudad amurallada fronteriza fue construida en el siglo XVII. Pero ahora es un paso donde a diario portugueses y españoles cruzan la frontera para visitar el otro país europeo, pasar el día haciendo unas compras y comer en el extranjero. Y aunque solo les separa físicamente el río, es un contraste cultural entre ambos modos de vida.

Valença do Minho es una ciudad normal y corriente portuguesa con algunos edificios dignos de ver, pero que destaca sobretodo por su feria de los miércoles y La Fortaleza, un recinto amurallado con un pueblecito dentro. La feria de los miércoles es muy famosa y un atractivo turístico, y se llena de españoles que cruzan la frontera para encontrar las gangas. Es cierto que encontraremos muchas toallas, alfombras, sábanas de muy buena calidad y a un precio económico. También se puede encontrar ropa, calzado, ornamentos caseros, mobiliario, antigüedades y todo muy accesible y original. Pero evidentemente el viaje y el gasto ocasionado no hace rentable las compras, es más bien una excusa para los españoles de cruzar la frontera y dar una vuelta tomando algo en la fortaleza.

Un consejo: se puede aparcar fuera del recinto gratis y visitar la Fortaleza a pie tranquilamente. Aunque los restaurantes sean más caros que en Valença, es más agradable comer en la Fortaleza después de pasear por la feria de Valença por la mañana. Por la tarde uno puede irse a Tuy y visitar esta bonita ciudad medieval española.

La Fortaleza tiene 4 puertas de acceso y 12 baluartes que delimitan con sus murallas de tipo Vaubán este pueblo. Se puede ir en coche dentro, pero debido a sus calles estrechas y empedradas hay semáforos que regulan el acceso en un solo sentido que alterna. Dentro hay un aparcamiento donde dejar el coche a precio económico, porque en el recinto no hay mucho sitio donde aparcar excepto si uno conoce bien. Este pequeño pueblo tiene sus iglesias, donde destaca la Capilla Militar del Buen Jesús con su plaza y una estatua. También tiene edificios muy bonitos como El Consistorio que descubriremos paseando por las calles empedradas. El Ayuntamiento es otro edificio que destaca con su reloj extraño así como algunas casas con azulejos en sus fachadas. También las puertas tienen su encanto, y deberemos acercarnos a las murallas para disfrutar de las vistas panorámicas de las montañas y ver Tuy a lo lejos. Es una zona turística donde encontraremos tiendas y restaurantes además de antiguas casas señoriales. Pero si bien los restaurantes son más bonitos en La Fortaleza y compensa pagar un poco más allí.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas que nos podemos encontrar paseando por las calles empedradas de La Fortaleza de Valença.

(07/12/2015)

249. Dedal VALENÇA DO MINHO // VALENÇA DO MINHO´s Thimble

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Dedal escudo Valença do Minho, Portugal.

En la entrada de hoy, os quiero enseñar otro de los dedales que forman parte actualmente de mi colección. El dedal de la entrada de hoy, es un dedal de porcelana en el que podemos observar el escudo de la ciudad de Valença do Minho.

Valença, comúnmente conocida como Valença do Minho, es una ciudad portuguesa situada en el Distrito de Viana do Castelo, región Norte (NUTS II) y subregión del Minho-Lima (NUTS III), con aproximadamente 8.000 habitantes en su núcleo principal y 14.127 habitantes (2011) dentro de su término municipal.

Es sede del municipio homónimo con 117,43 km² de área y, subdividido en 16 freguesías (parroquias). Limita al este con el municipio de Monção, al sur con Paredes de Coura, al oeste con Vila Nova de Cerveira y a noroeste y norte con España (municipio de Tuy en Galicia).

Sancho I de Portugal, tras la ruptura del matrimonio de su hija Teresa con Alfonso IX de León, mandó a Paio Carramundo el repoblar y crear una área fortificada frente a la plaza castellana de Tuy, denominándola Contrasta. En el año 1217 la población de Contrasta se eleva a concello. Recibió un fuero de Sancho II de Portugal. Recibió su nombre actual en 1262 por orden del rey Alfonso III de Portugal que decide cambiar “Contrasta” (“la que queda en frente”) por “A valença” (“La valiente”). El sobrenombre de do Minho le viene por el Río Miño.

En 1809 es tomada por las tropas de napoleónicas mandadas por Soult. En 1828, en las Guerras Liberales, es tomada por las tropas partidarias del rey Miguel siendo tomada dos años después por las fuerzas liberales con ayuda de tropas inglesas al mando del almirante Charles Naiper.

A partir del 10 de febrero de 2012 junto a la ciudad de Tuy (España) forman una Eurociudad como muestra de cooperación e integración entre ambas ciudades separadas tan solo por dos puentes que atraviesan el río Miño.

Patrimonio:

  • Castillo de Valença, considerada la mayor fortaleza del Alto Miño. Tienen 5 km de perímetro amurallado. En la actualidad está dedicada al turismo siendo uno de los mayores centros comerciales abiertos de Europa.
  • Convento de Ganfei.
  • Iglesia de Santa María de los Ángeles.

Este dedal lo conseguí el pasado puente de la Constitución, en un mercadillo en la ciudad de Valença. Era la primera vez que me acercaba a un mercadillo, o feira como le llaman los portugueses, en el país vecino. En este podíamos encontrar muchos puestos de árboles frutales, ropa, complementos del hogar, etc.

Lamentablemente en cuanto a la descripción heráldica del escudo solamente encontré una descripción heráldica en portugués, que os dejo a continuación:

Escudo de vermelho, castelo de prata aberto e iluminado do campo, com a torre central carregada por uma quina das armas de Portugal; o castelo acompanhado por dois cachos de uvas de púrpura, assentes em parras de ouro; em chefe, crescente de prata e sol de ouro; em contra-chefe, uma ponte de prata realçada de negro, aberta de três arcos e assente em quatro faixas ondadas, duas de prata e duas de azul. Coroa mural de prata de cinco torres. Listel branco, com a legenda a negro: “MUNICÍPIO DE VALENÇA”;

La traducción al español de esta sería más o menos:

Escudo en rojo, castillo de plata abierto e iluminado en el campo,  la torre central lleva una esquina de las armas de Portugal; el castillo está acompañado por dos racimos de uvas púrpuras, asentadas en vides de oro; en la parte superior, una luna creciente en plata y un sol de oro; en la parte inferior, un puente de plata realzado en negro, abierto de tres arcos y asentado en cuatro líneas onduladas, dos de plata y dos en azul. Corona de plata con cinco torres. Banda en blanco, con una leyenda en negro: “MUNICIPIO DE VALENÇA”;

(06/12/2015)

16. Dedal OPORTO // PORTO´s Thimble

Dedal resina Oporto.

Dedal resina Oporto.

En el día de hoy, os voy a mostrar un nuevo dedal. Esta vez es un dedal de resina de la ciudad portuguesa de Oporto en la que puedo decir que he estado dos veces. La primera vez cuando era pequeña, tendría unos ocho años y la otra vez el año pasado, justamente a finales del presente mes, diciembre. Pero a pesar de haber estado en esta ciudad portuguesa dos veces, no tenía ningún dedal de ella, hasta que me encontré este dedal que os muestro hoy, en la tienda “Gritos de Madrid” en la Plaza Mayor de Madrid, a un precio muy económico. En próximas entradas ya os hablaré de esta tienda, que a mi forma de ver es una de las tiendas a visitar para los coleccionistas de dedales. Ahora, vamos a saber algo más sobre la ciudad de Oporto.  

Oporto (en portugués, Porto) es la segunda ciudad más importante de Portugal después de Lisboa. Contornan el núcleo central de la ciudad de Oporto la subregión de Gran Oporto y de manera más amplia el Área Metropolitana de Oporto. Se encuentra en el norte del país, en la ribera derecha del Duero en su desembocadura en el Océano Atlántico. Es sede del Distrito de Oporto, en la Región Norte de Portugal.

El municipio de Oporto tiene 15 freguesías (equivalentes a parroquias o barrios). Limita al norte con Matosinhos y Maia, al este con Gondomar, al sur con el río Duero y Vila Nova de Gaia, y al oeste con el Atlántico.

Como muchas ciudades europeas, Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, aunque durante las últimas décadas ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más largo de Portugal que cubre no sólo el Centro, sino también zonas de su área metropolitana como Senhora da Hora o Maia. Asimismo, el aeropuerto internacional Sá Carneiro ha sido recientemente ampliado hasta alcanzar una capacidad de 16 millones de pasajeros anuales.

Desde muy antiguo hay una pugna entre Lisboa y Oporto. Dicen que esta ciudad tiene un cierto aire británico, desde que se asentaron aquí los comerciantes de vino ingleses. Se dice que “Lisboa gasta, Coimbra estudia, Braga reza y Oporto trabaja.

Su centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Otros atractivos turístico-culturales son la Torre de los Clérigos, realizada por Nicolau Nasoni, la Casa de la Música y la Fundación Serralves dedicada al arte contemporáneo, y que es el museo más visitado de Portugal. En el margen sur del río Duero se encuentran las famosas bodegas de vinos aunque de ese margen del río ya no es Oporto sino Vilanova de Gaia. Dista de la frontera española (Galicia) unos 140 km que pueden recorrerse por autopista.

Tanto el país como el Vino de Oporto (Vinho do Porto), u Oporto a secas, deben sus nombres a la ciudad de Oporto, que a su vez significa “puerto”. Por su pujanza cultural, demográfica e industrial es considerada como la “Capital del Norte” portugués. (Wikipedia)

En este dedal podemos observar:

  • el Ponte de Luiz I, uno de sus puentes más famosos, que sustituye el antiguo Ponte Pênsil, y fue proyectado por el ingeniero Teófilo Seyrig, el mismo que había ya proyectado el Ponte Maria Pia. Su característica más destacable, es el hecho de tener dos tableros. Actualmente por el tablero superior cruza la línea amarilla del Metro de Oporto, y el inferior está abierto al tráfico rodado.
  • el tranvía, que subsistió a la época dorada de este transporte, y hoy en día, está en restauración en la parte baja de la ciudad.
  • y el famoso Gallo de Barcelos, que tiene su propia leyenda, y otro día con otro dedal ya os contaré.