122. Dedal BRATISLAVA // BRATISLAVA´s Thimble

Dedal cerámica Bratislava, Eslovaquia.

Dedal cerámica Bratislava, Eslovaquia.

En esta entrada os voy a mostrar un nuevo dedal de una nueva ciudad europea, que fue un regalo de mi amiga Nuria, que me trajo un montón de ellos de sus viajes por ciudades europeas. Este dedal, es un dedal de cerámica de la ciudad eslovaca de Bratislava. En este dedal podemos ver el nombre del país al que pertenece, el nombre de la ciudad y también una imagen de la ciudad. Además en la parte trasera del dedal podemos ver una etiqueta que pone “Hand made in Slovakia”.

Ahora sin más dilación, vamos a pasar a saber algo sobre la capital eslovaca…

Bratislava (hasta 1919: en eslovaco Prešporok, en húngaro Pozsony, en alemán Pressburg/Preßburg, en croata Požun y en español Presburgo) es la capital y mayor ciudad de Eslovaquia. Está situada a orillas del Danubio, cerca de las fronteras con Austria y Hungría, a unos 60 km de Viena.

La ciudad tiene la mayor densidad de población de la Europa central. Los montes Cárpatos comienzan en el territorio ocupado por la ciudad (Malé Karpaty, Pequeños Cárpatos). Bratislava es la sede del parlamento y gobierno eslovacos y cuenta con una gran oferta artística, cultural y educativa. La zona más interesante desde el punto de vista monumental y artístico es la Ciudad Vieja, con una gran variedad de comercios y servicios, aunque los precios son sensiblemente superiores a los de otras zonas de la ciudad y a los del interior del país. Mención especial merece también el puerto fluvial, donde se pueden ver barcos mercantes y una gran actividad.

Los territorios del sur de Eslovaquia, incluyendo Bratislava, formaron parte del Reino de Hungría desde la llegada de los húngaros en 895 hasta el fin de la Primera Guerra Mundial en 1918.

El Castillo de Bratislava se erigió en el siglo XV durante el reinado de Segismundo de Hungría. En 1811, un incendio destruyó el castillo, así como gran parte del caserío aledaño y, posteriormente, se llevó a cabo una reconstrucción del conjunto. Actualmente, el castillo alberga el Museo Nacional Eslovaco, que abarca exhibiciones arqueológicas, históricas y artísticas.

Una vez caído el reino de Hungría en 1526 ante los turcos otomanos, éste quedó dividido en tres partes: el principado independiente de Transilvania, el vilayato de Buda, bajo dominio turco, y el reino húngaro bajo control del Sacro Imperio Romano Germánico. Bratislava se ubicaba en la parte germánica y recibió esa influencia como tal, hasta la expulsión de los turcos de Hungría en 1686. A partir de ese momento, el monarca húngaro era el emperador germánico y, por consiguiente, pretendía germanizar los territorios húngaros y eslovacos. En 1816 desaparece el Sacro Imperio y surge el Imperio austriaco en 1804, que heredó los territorios pertenecientes al reino de Hungría (inclusive Eslovaquia). Luego de las guerras de independencia húngaras contra los austriacos, se firma el acuerdo de AustriaHungría en la ciudad en 1867 y nace el Imperio austrohúngaro. Bratislava tuvo el nombre Prešporok hasta el fin de la Primera Guerra Mundial y sus antiguos nombres (en alemán Pressburg y en húngaro Pozsony) aún son oficialmente reconocidos.

La ciudad de Bratislava se caracteriza por torres medievales y grandiosos edificios del siglo XX, pero ha experimentado una profunda transformación en una explosión de construcción a principios del siglo XXI.

La mayoría de los edificios históricos están ubicados en la Ciudad Vieja. El Ayuntamiento de Bratislava es un complejo de tres edificios construidos en los siglos XIV al XV y en la actualidad es sede del Museo de la Ciudad de Bratislava. La Puerta de Miguel (Michalská brána) es la única puerta que se ha preservado de las fortificaciones medievales, y figura entre los edificios más antiguos de la ciudad; la casa más angosta en Europa está en la zona cercana. El edificio de la Biblioteca de la Universidad, erigido en 1756, fue utilizado por la Dieta (Parlamento) del Reino de Hungría de 1802 a 1848. Gran parte de la importante legislación de la Era de Reformas húngaras (como la abolición de la servidumbre y la fundación de la Academia de Ciencias de Hungría) se promulgó allí.

El centro histórico se caracteriza por numerosos palacios barrocos. El Palacio Grassalkovich, construido alrededor de 1760, es ahora la residencia del presidente eslovaco, y el Gobierno eslovaco tiene ahora su sede en el antiguo Palacio Arzobispal. En 1805, los diplomáticos de los emperadores Napoleón y Francisco I de Austria firmaron el cuarto Tratado de Paz de Presburgo en el Palacio Primacial, después de la victoria de Napoleón en la Batalla de Austerlitz. Algunas casas más pequeñas son históricamente significativas, ya que el compositor Johann Nepomuk Hummel nació en una casa del siglo XVIII en la Ciudad Vieja.

Las iglesias notables incluyen la catedral de San Martín, construida en estilo gótico durante los siglos XIII y XVI, que sirvió como iglesia de coronación de los monarcas del Reino de Hungría entre 1563 y 1830. La Iglesia de los Franciscanos, que data del siglo XIII, ha sido un lugar de ceremonias. Es el edificio sacro más antiguo de la ciudad. La Iglesia de Santa Isabel, más conocida como la Iglesia Azul debido a su color, está construida totalmente en el estilo Art Nouveau.

Una curiosidad es la parte subterránea (antes a nivel del terreno) restaurada del cementerio judío del siglo XIX, donde está enterrado el rabino Moshe Sofer, que se encuentra en la base del castillo de la colina cerca de la entrada a un túnel del tranvía. El único cementerio militar de Bratislava es el de Slavín, que se construyó en 1960 en honor de los soldados del Ejército Rojo que cayeron en la liberación de Bratislava de las tropas alemanas. Ofrece una excelente vista de la ciudad y de los Pequeños Cárpatos.

Otras estructuras destacadas del siglo XX son el Nový Most (Puente Nuevo), que cruza el Danubio y tiene una torre con un restaurante en su cima desde el que se aprecia una panorámica de la ciudad. Otra es la sede de la Radio Eslovaca, en forma de pirámide invertida, y el diseño único de la torre de televisión Kamzík TV Tower con una plataforma de observación y un restaurante giratorio. A principios de siglo XXI, los nuevos edificios han transformado el paisaje urbano tradicional. El auge de la construcción ha generado nuevos edificios públicos, como el Most Apollo (Puente Apolo) y un nuevo edificio para el Teatro Nacional Eslovaco, así como promotoras inmobiliarias. (Wikipedia)

(09/04/2015)

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121. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal inscripciones de nombres de lugares importantes de Madrid.

Dedal inscripciones de nombres de lugares importantes de Madrid.

En esta entrada me gustaría enseñaros un nuevo dedal de la capital española. En este dedal podemos leer muchos nombres de lugares famosos en la ciudad, así podemos observar nombres como: Palacio Real, Gran Vía, Puerta de Alcalá, Cibeles, Chueca, El Retiro, Callao, Las Ventas, Ópera, Plaza Mayor, Plaza de España, Puerta del Sol, Neptuno y como no, el nombre de la ciudad, Madrid. Es un dedal de porcelana, cubierto de inscripciones de nombres en varios colores que son el negro, el gris en diferentes tonalidades, y el rojo.

A continuación, vamos a intentar saber algo más sobre todos estos lugares que nos podemos encontrar al pasear por la capital española.

  1. Palacio Real. El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del Rey de España; no obstante, los actuales Reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes. Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones, es el palacio real más grande de Europa Occidental. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales. Es conocido también como Palacio de Oriente. Este nombre procede de su ubicación en la Plaza de Oriente, que debe su nombre precisamente por estar en el lado oriental del palacio. A eje con el Palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real. El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar de Madrid, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla. Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio. El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, siendo por tanto el último Jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como “Palacio Nacional”. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de “despacho de Azaña“. El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs. Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería. Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.
  2. Gran Vía. La Gran Vía es una de las principales calles de Madrid. Comienza en la calle de Alcalá y termina en la plaza de España. Es un importante hito en la ciudad desde su construcción a principios de siglo XX visto desde el punto de vista comercial, turístico y de ocio. En éste último aspecto es famosa por sus cines, si bien en los últimos años algunos de ellos han cerrado y otros se han reconvertido con gran éxito al teatro musical, por lo que el tramo comprendido entre la plaza de Callao y la de España se conoce como el Broadway madrileño. El tramo comprendido entre la red de San Luis y la plaza de Callao alberga en la actualidad numerosas tiendas de cadenas internacionales de moda.
  3. Puerta de Alcalá. La Puerta de Alcalá es una de las cinco antiguas puertas reales que daban acceso a la ciudad de Madrid. Se encuentra situada en el centro de la rotonda de la Plaza de la Independencia, diseñada por el urbanista Ángel Fernández de los Ríos en el año 1877. En el cruce de las calles de Alcalá, Alfonso XII, Serrano y Salustiano Olózaga, junto a las puertas del Retiro: Puerta de España, Puerta de la Independencia (entrada principal a los jardines del Retiro) y Puerta de Hernani. La puerta daba acceso a aquellos viajeros que entraban antiguamente a la población desde Francia, Aragón o Cataluña. En la actualidad es una puerta monumental que se encuentra ubicada junto a la Fuente de Cibeles y el Parque del Retiro. Fue construida por mandato de Carlos III en sustitución de otra puerta anterior que existía ya desde el siglo XVI. El diseño y obra pertenece al arquitecto italiano Francesco Sabatini. Compitieron con Sabatini otros proyectos por parte de arquitectos españoles: Ventura Rodríguez y de José de Hermosilla, siendo finalmente elegido personalmente por el Rey el diseño de Sabatini. Se trata de una puerta de estilo neoclásico y aspecto monumental similar a los Arcos de Triunfos romanos, se erigió mirando su exterior a oriente en el año 1778. La puerta ha sido posteriormente restaurada en cinco ocasiones en más de dos siglos de existencia, siendo la última a finales del siglo XX. La originalidad de su fábrica consiste en ser el primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio romano, siendo precursor de otros como el Arco de Triunfo de París y la Puerta de Brandeburgo en Berlín. Ha sufrido desde sus comienzos diversas transformaciones urbanísticas en su entorno. Pasando de ser la frontera exterior de Madrid, a un centro turístico de obligado paso que aparece insertada casi en el medio de la misma ciudad. Este cambio se ha debido al ensanche del siglo XIX a lo largo del barrio de Serrano y la prolongación de la calle de Alcalá. Finalmente es desde 1976 considerado por el Estado Español como un Monumento Histórico-Artístico, extendiendo su categoría a la misma Plaza de la Independencia. La puerta ya desde su ubicación final fue adquiriendo desde finales del siglo XVIII relevancia en el pueblo madrileño, y a finales del siglo XIX era ya uno de sus iconos más característicos que aparece en numerosas ilustraciones de la ciudad. Al ser uno de los monumentos más representativos, en su doble condición de mirada hacia el interior de la ciudad y al exterior de la misma. La Puerta de Alcalá ha servido como soporte para todo tipo de manifestaciones políticas y artísticas y en sus inmediaciones se han producido numerosos hechos históricos.
  4. Cibeles. La fuente de Cibeles (más conocida por el pueblo madrileño sencillamente como La Cibeles) se encuentra en la ciudad española de Madrid, en la plaza del mismo nombre. Se instaló en 1782 en el Salón del Prado, junto al Palacio de Buenavista, de cara a la fuente de Neptuno (actualmente en el centro de la plaza de Cánovas del Castillo, en el Paseo del Prado junto al Palacio de Villahermosa, actual Museo Thyssen-Bornemisza, y al Hotel Palace). Incluye a la diosa Cibeles, símbolo de la Tierra, la agricultura y la fecundidad, sobre un carro tirado por leones. La actual plaza se llamó al principio Plaza de Madrid y en el año 1900 tomó el nombre plaza de Castelar. En la actualidad está delimitada por los grandes edificios del Palacio de Buenavista (Cuartel General del Ejército), Palacio de Linares (Casa de América), Palacio de Comunicaciones (antes sede de Correos y actualmente de la Alcaldía de Madrid) y Banco de España. Lo curioso es que cada uno de estos monumentos pertenece a un barrio distinto de Madrid. Los encargados de su realización fueron Francisco Gutiérrez (figura de la diosa y el carro), Roberto Michel (los leones) y el adornista Miguel Ximénez, de acuerdo con el diseño de Ventura Rodríguez. La diosa y los leones fueron esculpidos en mármol cárdeno del pueblo de Montesclaros (Toledo), y el resto en piedra de Redueña, localidad enclavada a 53 km al norte de Madrid, cerca de la sierra de La Cabrera. El estar enclavada en un lugar tan céntrico, su ajetreada historia, e incluso tradiciones recientes como lugar de celebraciones deportivas de los triunfos del Real Madrid en todas las competiciones han contribuido a que sea uno de los más conocidos símbolos de Madrid a nivel mundial.
  5. Chueca. El conocido como barrio de Chueca es una zona del barrio de Justicia, situado en el distrito Centro de la ciudad de Madrid. Está situado en pleno centro de Madrid, junto a la Gran Vía y entre las calles Fuencarral y calle del Barquillo. En los años 90 se convirtió definitivamente en el barrio gay de Madrid, al haber sido progresivamente elegido como lugar de esparcimiento y residencia de gran parte de la comunidad homosexual madrileña, desde los años 80. En el barrio se abrieron algunos de los primeros locales destinados al público gay de Madrid, y en algunos casos están aún, como es el caso del Café Figueroa, el Black & White, Sachas o la librería Berkana. El barrio pasó de ser un marginal barrio madrileño a adquirir el carácter que hoy tiene, un ambiente muy comercial y de esparcimiento, abierto y respetuoso con la diversidad de la sociedad actual, sin perder su aire castizo debido a su arquitectura. Este cambio vino precedido de un gran deterioro en los años 70 debido al tráfico de drogas lo que llevó el barrio a una profunda degradación y abandono de los locales comerciales lo que favoreció el traspaso de locales a los nuevos usos, como los bares gais, que serían el principio del resurgimiento del barrio. La evolución de Chueca ha ido paralela a su transformación comercial. En sus callejuelas podemos encontrar, además de los comercios tradicionales, otros como restaurantes modernos, sex shops, saunas, cafés, bares, pubs nocturnos y una infinidad de servicios más o menos enfocados a un público homosexual como tiendas de ropa, agencias de viajes, asesorías, clínicas, etc. Al barrio le da nombre una pequeña plazoleta dedicada al compositor de zarzuelas Federico Chueca. En ella se encuentra la estación del metro Chueca. Destacan otras dos plazas: la Plaza del Rey y la Plaza Vázquez de Mella. Uno de los mayores atractivos turísticos de Chueca son las fiestas de celebración del Orgullo Gay, que tienen lugar anualmente a finales de junio.
  6. El Retiro. El Parque del Retiro (no confundir con los Jardines del Buen Retiro), popularmente conocido como El Retiro, es un parque de 118 hectáreas (1.180.000 m²) situado en Madrid. Es uno de los lugares más significativos de la capital española. Los jardines tienen su origen entre los años 1631 y 1640, cuando el Conde-Duque de Olivares (Gaspar de Guzmán y Pimentel), valido del rey Felipe IV (1621–1665), le regaló al Rey unos terrenos que le habían sido cedidos por el duque de Fernán Núñez para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Así, con la reforma del Cuarto Real que había junto al monasterio, se inició la construcción del Palacio del Buen Retiro. Contaba entonces con unas 145 hectáreas. Aunque esta segunda residencia real iba a estar en lo que en aquellos tiempos eran las afueras de la villa de Madrid, no estaba excesivamente lejos del Real Alcázar y resultó ser un lugar muy agradable, por estar en una zona muy boscosa y fresca. Bajo la dirección de los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi y Alonso Carbonell se construyeron diversos edificios, entre ellos el Teatro del Buen Retiro, que acogió representaciones de los dramaturgos españoles del Siglo de Oro, entre ellos Calderón de la Barca y Lope de Vega. Perduran aún el Casón del Buen Retiro, antiguo Salón de Baile con frescos de Lucas Jordán, y el llamado Salón de Reinos, un ala del Palacio del Buen Retiro decorado antaño con pinturas de Velázquez y Zurbarán, entre otros; y los jardines de la posesión real. Éstos se formaron al mismo tiempo que el palacio, trabajando en ellos, entre otros, Cosme Lotti, escenógrafo del Gran Duque de Toscana, y edificándose una leonera para la exhibición de animales salvajes y una pajarera de aves exóticas. El Estanque grande, escenario de naumaquias y espectáculos acuáticos, el Estanque ochavado o de las campanillas y la Ría chica pertenecen a este período inicial. A lo largo de la historia, el conjunto sufrió modificaciones, no siempre planificadas, que cambiaron la fisonomía del jardín, como el Parterre, diseñado durante el reinado de Felipe V (1700–1746), la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro en tiempos de Carlos III (1759–1788) o el Observatorio Astronómico, obra de Juan de Villanueva, reinando Carlos IV (1788–1808). El rey Carlos III fue el primero en permitir el acceso de los ciudadanos al recinto, siempre que cumpliesen con la condición de ir bien aseados y vestidos. Durante la invasión francesa, en 1808, los jardines quedaron parcialmente destruidos al ser utilizados como fortificación por las tropas de Napoleón. El palacio fue casi totalmente destruido. Tras la contienda, Fernando VII (1814–1833) inició su reconstrucción y abrió una parte del jardín al pueblo, como ya hiciera Carlos III. El monarca se reservó una zona, entre las calles de O’Donnell y Menéndez Pelayo, donde construyó una serie de edificios de recreo, siguiendo la moda paisajística de la época, que aún se conservan, como la Casita del Pescador, la Casa del Contrabandista y la Montaña artificial. Reinando Isabel II (1833–1868) se abrió la calle de Granada, que más tarde se llamaría de Alfonso XII, vendiéndose al estado los terrenos comprendidos entre ésta y el Paseo del Prado que fueron urbanizados por particulares. Tras la revolución de 1868, (la Gloriosa), los jardines pasan a ser propiedad municipal y sus puertas se abrieron a todos los ciudadanos, comenzando una época en la cual, la Ría grande y el Estanque de San Antonio de los Portugueses se transformaron en Paseo de Coches. Se colocaron las fuentes de los Galápagos y de la Alcachofa, erigiéndose también la fuente del Ángel Caído en lo que fueron terrenos de la Fábrica de Porcelanas, obra de Ricardo Bellver. En el Campo Grande se edificaron el Palacio de Cristal y el Palacio de Velázquez, obra de Ricardo Velázquez Bosco. En esta época, concretamente a finales del siglo XIX, transcurre la novela que Pío Baroja tituló Los Jardines del Buen Retiro, en la que se narra la vida de la capital en torno a este enclave. Las últimas obras de ajardinamiento fueron las ejecutadas por el jardinero mayor Cecilio Rodríguez, que diseñó la rosaleda y los jardines que llevan su nombre. El maestro Manuel Lillo compuso el pasodoble “Quiosco del Retiro” dedicado al lugar de conciertos matutinos en el que la Banda Sinfónica Municipal de Madrid actúa durante el verano. El alcalde Enrique Tierno Galván designó a Antonio Mingote como Alcalde Honorario del Parque de El Retiro.
  7. Callao. La plaza del Callao está situada en el Barrio de Sol del distrito Centro de la ciudad de Madrid. Localizada al final de la Calle Preciados, divide en dos tramos la calle del Carmen y da comienzo al tercero de la Gran Vía que acaba en la Plaza de España. La plaza del Callao, al igual que el segundo tramo de la Gran Vía que finaliza en ella, fue construida entre los años 1917 y 1922, aunque la entrega definitiva de obras no se hizo hasta 1927.
  8. Las Ventas. La Plaza de Toros de Las Ventas es la mayor plaza de toros de España y con 23.798 espectadores la tercera con más aforo del mundo, tras las de México y Valencia (Venezuela). También es la segunda más grande en cuanto al diámetro de su ruedo tras la plaza de Ronda. Está situada en Madrid, en el barrio de La Guindalera en el distrito de Salamanca, y suele estar considerada por profesionales, aficionados y críticos como la más importante del mundo, seguida de La Maestranza de Sevilla. Se terminó su construcción en 1929, aunque fue inaugurada el 17 de junio de 1931, con el nombre de plaza de Las Ventas del Espíritu Santo, por ser el nombre de la zona en esa época, aunque permaneció prácticamente cerrada durante tres años, hasta su inauguración definitiva el 21 de octubre de 1934, con Juan Belmonte, Marcial Lalanda y Joaquín Rodríguez Ortega (Cagancho) en el cartel. Fue diseñada por el arquitecto José Espelius. Es de estilo neomudéjar en ladrillo visto sobre una estructura metálica. La decoración, obra de Manuel Muñoz Monasterio, se realizó a base de azulejo cerámico en el que figuran los escudos de todas las provincias españolas y otros motivos ornamentales. El ruedo mide 61,5 metros de diámetro, mayor que la de México DF, y el ancho del callejón es de 2,2 metros. Sus localidades se distribuyen en diez tendidos, divididos en tendido, grada y andanada. Los precios de las localidades varían dependiendo de si están al sol o a la sombra (más caras las segundas), y de su cercanía al ruedo en que se celebra la corrida. La temporada de toros empieza en marzo y acaba en octubre. Tradicionalmente se celebran corridas todos los días durante la Feria de San Isidro, desde principios o mediados de mayo hasta el final de dicho mes, y cada domingo o festivo del resto de la temporada. También se celebra en los últimos días del mes de abril la Miniferia de la Comunidad de Madrid y una feria en otoño (durante dos fines de semana en octubre). Actualmente la Miniferia forma parte de la Feria de San Isidro, ampliando de esta manera la Feria con más prestigio del mundo, San Isidro. Los festejos empiezan entre las cinco y las siete de la tarde, según la época del año, y duran de dos a tres horas. Desde 1951 se encuentra en las dependencias de la plaza el Museo Taurino, donde se expone una completa colección de objetos y enseres relacionados con la tauromaquia y la historia de la plaza. En la actualidad se están realizando trabajos de ampliación del mismo, con el objeto de aumentar y mejorar su espacio expositivo.
  9. Ópera. El Teatro Real es el teatro de la ópera de Madrid y está considerado uno de los más importantes de España y de Europa. Se encuentra situado en la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real, y es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Fue inaugurado en 1850, funcionando de forma ininterrumpida como teatro de ópera hasta 1925, cuando tuvo que cerrar a causa de problemas estructurales en el edificio. No volvió a abrir sus puertas hasta 1966, como sala de conciertos sinfónicos. Entre 1988 y 1997 sufrió una importante remodelación que lo volvió a convertir en coliseo operístico.
  10. Plaza Mayor. La plaza Mayor está situada en el centro de Madrid, a pocos metros de la plaza de la Puerta del Sol, y junto a la calle Mayor. Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XVI, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como “plaza del Arrabal“, el mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza. En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las “casas de manzanas” de la antigua plaza ese mismo año. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quién concluirá la plaza en 1619. La plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último de los incendios, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las labores de extinción Sabatini. Se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno. En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616. En 1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Y en los años 60 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las actuaciones en la plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.
  11. Plaza de España. La plaza de España de Madrid es una gran plaza situada en el casco histórico de la ciudad, en el barrio de Argüelles del distrito Moncloa-Aravaca, en el centro de la cual se encuentra una gran fuente dedicada a Miguel de Cervantes. Hace de eje continuador uniendo la Gran Vía con la calle de la Princesa. Hasta poco antes de la construcción de la Gran Vía esta plaza se denominaba Plaza de San Marcial. Destacan en ella, por su altura, dos edificios en esta plaza: La Torre de Madrid (1957) y el Edificio España (1953), además de un exponente del modernismo madrileño: la Casa Gallardo y la sede de la Consejería de Cultura en el Edificio de la Compañía Asturiana de Minas. De esta plaza salen las calles de Gran Vía, Princesa y la Cuesta de San Vicente. Se encuentra también junto a la calle de Bailén, lo que la sitúa junto al Palacio Real de Madrid. Con 36 900 metros cuadrados es una de las mayores plazas de España. Es bastante usual encontrarse en esta plaza grupos de turistas de todas las nacionalidades en cualquier época del año.
  12. Puerta del Sol. La Puerta del Sol es una plaza de Madrid. Aquí se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. Dichas campanadas se empezaron a televisar el 31 de diciembre de 1962 en La 1 de TVE, a partir de ese año no se ha dejado de retransmitir por diversos canales de televisión de España. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.
  13. Neptuno. La fuente de Neptuno es un monumento de estilo neoclásico que ocupa el lugar central de la Plaza de Cánovas del Castillo, en la ciudad española de Madrid. Fue diseñada en 1777 y su construcción, empezada en 1782, finalizó en 1786. En la segunda mitad del siglo XVIII Carlos III emprendió una serie de reformas, entre las que se encontraba la modernización de la capital para ponerla a la altura de las grandes urbes como San Petersburgo o París. En este plan de modernización se incluyó la colocación de monumentos emblemáticos, como la fuente de Cibeles, la Puerta de Alcalá y esta, la fuente de Neptuno. Se concibió como parte de las obras de ordenación del Salón del Prado y forma parte de un programa iconográfico inspirado en la mitología grecorromana. Fue diseñada por el arquitecto Ventura Rodríguez, el mismo que diseñó la fuente de Cibeles, en el año 1777. El proyecto se inició en 1777, usándose de modelo unos bocetos de madera realizados por Miguel Ximénez. Fue realizada con mármol blanco procedente de Montesclaros (Toledo). La obra escultórica fue encargada a Juan Pascual de Mena y este comenzó los trabajos en 1782. Juan Pascual de Mena falleció en 1784, habiendo solamente terminado la figura de Neptuno, la cual fue realizada alejándose de la idea de Ventura Rodríguez para aproximarse más al Hércules Farnesio. Las restantes esculturas del monumento fueron continuadas por el discípulo de Mena, José Arias, además de por José Rodríguez, Pablo de la Cerda y José Guerra. Su emplazamiento original era el Paseo de Recoletos, en la bajada de la Carrera de San Jerónimo. El dibujo de la obra, realizado por Ventura Rodríguez, ingresó en el Museo Municipal de Madrid en 1926 procedente del Archivo de Villa. La escultura fue finalizada en 1786.
  14. Madrid. Madrid es un municipio y una ciudad de España. La localidad, con categoría histórica de villa, es la capital de España y de la Comunidad de Madrid. También conocida como la Villa y Corte, es la más poblada del Estado, es también la tercera o cuarta área metropolitana, según la fuente, por detrás de las de París y Londres, y en algunas fuentes detrás también de la Región del Ruhr, y la tercera ciudad más poblada de la Unión Europea, por detrás de Berlín y Londres. Como capital del Estado, Madrid alberga las sedes del gobierno, Cortes Generales, ministerios, instituciones y organismos asociados, así como la residencia oficial de los reyes de España y del Presidente del Gobierno. En el plano económico, es la cuarta ciudad más rica de Europa, tras Londres, París y Moscú. Para el 2009, el 50,1 % de los ingresos de las 5000 principales empresas españolas son generados por sociedades con sede social en Madrid, las cuales representan el 31,8 % de ellas. Es sede del 3.er mayor mercado de valores de Europa y 2ª en el ámbito latinoamericano (Latibex) y de varias de las más grandes corporaciones del mundo. Es la 8.ª ciudad del mundo con mayor presencia de multinacionales, tras Pekín y por delante de Dubái, París y Nueva York. En el plano internacional acoge la sede central de la Organización Mundial del Turismo (OMT), perteneciente a la ONU, la sede de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV), la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), y la sede de Public Interest Oversight Board (PIOB). También alberga las principales instituciones internacionales reguladoras y difusoras del idioma español: la Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y sedes centrales de la Real Academia Española (RAE), del Instituto Cervantes y de la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Madrid organiza ferias como FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y la Cibeles Madrid Fashion Week. Es un influyente centro cultural y cuenta con museos de referencia internacional, entre los que destacan el Museo del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza y CaixaForum Madrid, que ocupan, respectivamente, el 12º, 18º, 67º y 80º puesto entre los museos más visitados del mundo. Los orígenes de la ciudad son objeto de revisión tras recientes hallazgos de enterramientos visigodos así como de restos que se remontan a los carpetanos o período prerromano. Las excavaciones arqueológicas también arrojan restos que se atribuyen al Madrid romano. Estos hallazgos de la época visigoda han venido a confirmar que el posterior asentamiento fortificado musulmán de Maǧrīţ (del siglo IX) se había asentado sobre un vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o matriz, arroyo. No sería hasta el siglo XI que Madrid es incorporado a la Corona de Castilla, tras su conquista por Alfonso VI de León y Castilla en 1083. Es designada como sede de la Corte por Felipe II en 1561, convirtiéndose en la primera capital permanente de la monarquía española. Desde el Renacimiento hasta la actualidad ha sido capital de España y sede del Gobierno y la Administración del Estado salvo breves intervalos de tiempo: entre los años de 1601 y 1606 la capitalidad pasó temporalmente a Valladolid; durante la Guerra de la Independencia Española, en que la capital se trasladó a Sevilla en 1808 y en 1810 a Cádiz, y durante la Guerra Civil, cuando el Gobierno Republicano se trasladó primero a Valencia y después a Barcelona.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de souvenirs, de la franquicia madridsouvenirs.com que nos podemos encontrar por toda la ciudad. Pero este dedal en concreto, fue comprado en una tienda de la Calle del Arenal.

(14/05/2015)

120. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal alto Cloisonné de lagarto, Gran Canaria.

Dedal alto Cloisonné de lagarto, Gran Canaria.

En el día de ayer me han regalado dos nuevos dedales de la isla de Gran Canaria. Uno de ellos es éste que os enseño en esta entrada y el otro os lo enseñaré en otra entrada más adelante. Como podéis observar es un dedal de cloisonné, a los que sigáis mi blog ya os sonará porque tengo un mismo dedal igual a este pero de diferente color que también me habían regalado. Este dedal lo podemos encontrar en la entrada del dedal número 50. Pues bien, aquel dedal era en color azul y éste, es en color marrón, también el lagarto del dedal anterior es en color verde y en este dedal vemos que está pintado de color azul.

Este dedal ha sido un nuevo regalo de mi vecina Rocío, que le encargó unos dedales para mi a unos amigos de ella que se iban de viaje a esta isla. Así que, muchas gracias para ella por regalármelos y también muchas gracias a sus amigos por traérselos.

http://www.grancanaria.com/patronato_turismo/

En este enlace que os dejo arriba, podéis encontrar información sobre la isla de Gran Canaria, para todos aquellos que les interese saber algo más sobre esta isla. Pero aquí en esta entrada, vamos a dar unas pinceladas para seguir descubriendo cosas sobre ella. Ahora vamos a saber algo más sobre la flora y la fauna que nos podemos encontrar si viajamos a esta isla.

Como en las demás islas canarias de mayor altura, en Gran Canaria también se produce una estratificación en pisos de vegetación. Es visita recomendada el Jardín Botánico Viera y Clavijo, o Jardín Canario, para observar una muestra de esos diferentes pisos de vegetación. En Gran Canaria se distinguen los siguientes:

Tabaibal-Cardonal. De 0 a 700 m. según vertiente. Es un estrato semidesértico, con pocas precipitaciones. Se caracteriza por la presencia de un matorral xerófilo de especies del género Euphorbia como el cardón, varios tipos de tabaibas como la tabaiba dulce o la tabaiba salvaje y los verodes. En laderas y desembocaduras de barrancos se dan otras muchas especies, entre las que destacan arbustos que pueden alcanzar varios metros de altura como los balos y los tarajales o los tajinastes blancos, ampliamente distribuidos por la isla.

En relación a la fauna, los invertebrados se encuentran muy bien representados, teniendo éstos el porcentaje más alto de endemismos. En cambio, este ecosistema es pobre en animales vertebrados, representados por algunos reptiles, donde es preciso citar al lagarto gigante de Gran Canaria y aves como el canario, el apupú o el cernícalo.

Bosque termófilo. Desde 200 – 500 a 1000 m. dependiendo de la orientación. Se trata de una zona con mayor grado de humedad y precipitaciones, y una menor insolación. Se caracteriza por especies termófilas arborescentes como palmeras, dragos, acebuches, lentiscos, almácigos, sabinas y otros endemismos macaronésicos como mocanes y barbusanos, y exclusivamente canarios como los guaidiles. Aunque se trata de una zona muy antropizada, existen aún buenas representaciones de este tipo de vegetación en sitios como el Barranco de los Cernícalos.

En cuanto a la avifauna podemos mencionar a la codorniz o la tórtola común y a las insectívoras como el herrerillo canario y el petirrojo.

Bosque húmedo o Monteverde.

Laurisilva. De 500 a 1.200 msnm. y en zonas directamente influenciadas por los vientos alisios. Se trata de un bosque ombrófilo, denso y de grandes árboles presente en el norte de la isla, que se hace posible gracias a las condiciones hídricas que proporciona el mar de nubes y su lluvia horizontal. Las especies vegetales superiores que abundan son laureles, tiles, viñátigos, barbusanos, y otras de menor tamaño como el bicácaro, la cresta de gallo, y una gran variedad de helechos. En Gran Canaria, debido a la presión antrópica, sólo quedan algunos reductos protegidos de laurisilva y de fayal-brezal en lugares como Los Tilos de Moya y el Brezal de Santa Cristina. Se trata de los restos de un antiguo bosque de laurisilva, muy extenso en el pasado, conocido como la Selva de Doramas.

Respecto a la fauna mamífera, cabe destacar la musaraña de Osorio y entre las aves podemos citar al capirote, etc.

Fayal-brezal. Entre 1000 y 1500 m., esta franja es algo más seco y pobre en especies, está constituido principalmente por fayas y brezos que sirven de protección a especies más exigentes. El tajinaste azul de Gran Canaria está presente en simbiosis e incluso sustituyendo al monteverde en zonas de mayor insolación.

En la fauna existe un insecto social que no pasa desapercibido, el abejorro canario, bien presente en toda la isla y especialmente en estas cotas.

Pinar. Desde 600 a 1.000 – 1.949 m, dependiendo de la orientación. El pino canario ocupa grandes extensiones, generalmente abiertas, con ejemplares de más de 20 metros, y un sotobosque casi siempre escaso, raramente asociado a otras especies arbóreas. Existe una menor influencia del mar de nubes, y una progresiva disminución de las precipitaciones en altitud. El sotobosque puede estar constituido por fayal-brezal en la vertiente norte; por retama amarilla y codesos, en la cumbre; y por escobones, jaras y jarones, en la vertiente meridional.

La fauna es poco diversa, pero existen dos aves endémicas de particular atractivo como el pinzón azul (Fringilla teydea polatzeki) y el pico picapinos (Dendrocopos major thanneri). (Wikipedia)

(23/05/2015)

119. Dedal MARCELLE NATUREZA // MARCELLE NATURE´s Thimble

Dedal "Marcelle Natureza". Outeiro de Rei, Lugo.

Dedal “Marcelle Natureza”. Outeiro de Rei, Lugo.

El dedal que os muestro en esta entrada lo conseguí en una visita a Marcelle Natureza, un parque zoológico situado en San Martín de Guillar, lugar perteneciente al municipio de Outeiro de Rei, en la provincia de Lugo. Esta visita la realizamos a principios del mes de Abril, un día de esos en los que lucía el sol. Es un dedal de porcelana, que como podéis observar tiene una inscripción con el nombre del parque y también una imagen de animales.

Marcelle Natureza es un jardín zoológico localizado en el municipio gallego de Otero de Rey, surgido por iniciativa de un particular que reconvirtió una granja de avestruces en un núcleo zoológico mediante la introducción paulatina de diferentes especies.

En el parque se pueden encontrar especies de la fauna autóctona, entre las que destacarían el lobo ibérico, el jabalí y el oso pardo; así como especies exóticas como por ejemplo bisontes, linces boreales, suricatas, avestruces, dromedarios, canguros, mapaches, capibaras o armadillos entre otros.

Otros animales que podemos encontrar en el parque son:

  • Ánade real.
  • Antílope.
  • Avestruz.
  • Axis.
  • Bisonte americano.
  • Búho real.
  • Burro.
  • Burrito africano.
  • Cabra enana.
  • Capibara.
  • Capuchino.
  • Cebra de Burchell.
  • Ciervo del Padre David.
  • Cisne común.
  • Cobo.
  • Dromedario.
  • Eland.
  • Emú.
  • Farabela.
  • Gacela Cuvieri.
  • Gamo.
  • Guanaco.
  • Iguana verde.
  • Jabalí.
  • Jineta.
  • Pato joyuyo.
  • Lémur de cara blanca.
  • Lince boreal.
  • Llama.
  • Lobo ibérico.
  • Macaco cangrejero.
  • Marabú africano.
  • Muflón de Córcega.
  • Ñandú.
  • Oca.
  • Oso pardo.
  • Pavo real.
  • Pitón verde.
  • Puercoespín africano.
  • Reno.
  • Sitatunga.
  • Suricata.
  • Tortuga de tierra.
  • Tortuga leopardo.
  • Wallabí de Bennet.
  • Wapití.
  • Zorro.

Aquí os dejo un enlace directo a la página web del parque donde encontraréis información sobre las tarifas, los horarios e información sobre éste: http://www.marcellenatureza.com/

(02/04/2015)

118. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal resina Viena. Austria.

Dedal resina Viena. Austria.

En la nueva entrada de hoy, os voy a mostrar un nuevo dedal de mi viaje a la ciudad austríaca de Viena. El dedal que os muestro en esta ocasión, es un dedal de resina en el que podemos ver diferentes monumentos importantes de la ciudad, como por ejemplo podemos observar la Noria Gigante de Viena, la “Riesenrad“, la cual podemos encontrar en el parque de atracciones de la ciudad, el Prater; también podemos ver el “Rathaus“, o Ayuntamiento de Viena; la Catedral de San Esteban de Viena, o “Stephansdom“, de la cual ya os comenté algo en la entrada del anterior dedal que subí sobre esta ciudad, y por último, también podemos ver el monumento al Príncipe Eugenio, que se sitúa en la Plaza de los Héroes, la Heldenplatz. Ahora vamos a saber algo más sobre todos estos monumentos que están representados en el dedal.

  • Noria Gigante de Viena. La Noria de Viena, también conocida como Wiener Riesenrad (noria de Viena en alemán), o simplemente Riesenrad, es una noria ubicada a la entrada del parque de atracciones del Prater, ubicado en el parque homónimo, en el segundo distrito de Viena, Leopoldstadt. Fue una de las primeras norias, construida en 1897 para celebrar el cincuenta aniversario del reinado de Francisco José de Austria. El diseño corrió a cargo del inglés Walter Bassett, lo que explica que su altura de 61 metros, sean 200 pies redondos. La Riesenrad es, hoy en día, uno de los principales atractivos turísticos de Viena. Era considerada la noria más alta existente en el mundo, de los años 20 hasta 1985, en que la noria Technocosmos (ahora demolida) fuera construida en Tsukuba, Japón. Originalmente, la noria contaba con 30 góndolas, pero debido a los daños ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial, durante la reconstrucción, sólo se recolocaron 15 de estas cabinas. La noria está formada por cables de acero, los cuales trabajan a tracción. El movimiento se ejerce desde la base, moviendo la estructura perimetral de acero. Ha sido escenario de películas tales como El tercer hombre, The Living Daylights, o Antes del amanecer.
  • Ayuntamiento de Viena. El Ayuntamiento de Viena (en alemán Wiener Rathaus) es la sede donde toman sus decisiones el alcalde de Viena y el consejo municipal. Como la ciudad de Viena es también un estado federado (Bundesland), el alcalde actúa también como gobernador (Landeshauptmann) y el consejo municipal asume las labores del parlamento (Landtag). El edificio, de estilo gótico, fue diseñado por Friedrich von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. En lo alto de la torre se encuentra el Rathausmann, una escultura dorada de 3,5 metros de altura que representa la figura de un portaestandarte y que se ha convertido en un símbolo de Viena (la ciudad entrega anualmente un premio cuya estatuilla tiene la forma del Rathausmann). Frente al edificio hay un parque llamado Rathauspark.
  • Catedral de San Esteban de Viena. La Catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena (Austria) y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147. El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria. En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio. El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.
  • Monumento al Príncipe Eugenio de Saboya. Este dedal está coronado por este monumento. Se encuentra en una histórica plaza en el centro de Viena cuyo nombre es Plaza de los Héroes o Heldenplatz. Esta plaza está situada en el barrio de Innere Stadt. En la plaza se alzan dos estatuas ecuestres representando al príncipe Eugenio de Saboya y al Archiduque Carlos de Austria, quienes son recordados como grandes jefes militares. Diseñadas por Antonio Dominik Fernkorn con zócalos de Eduardo van der Nüll. La estatua del Archiduque Carlos de Austria, inspirada en una popular pintura de Johann Peter Krafft, fue inaugurada en 1860. Se suponía que debía glorificar a la dinastía de los Habsburgo como a los grandes líderes militares de Austria, a pesar de que acababa de sufrir una sangrienta aplastante derrota en la Batalla de Solferino. La segunda estatua del príncipe Eugenio de Saboya que fue inaugurada en 1865, un año antes de la derrota de Austria en la Batalla de Sadowa. El Príncipe Eugenio Francisco de Saboya (en francés: Eugène de Savoie, en alemán: Prinz Eugen von Savoyen, en húngaro: Savoyai Jenő), (París, 18 de octubre de 1663 – Viena, 21 de abril de 1736) fue uno de los más brillantes generales que sirvió a Austria durante las guerras donde fueron expulsados los turcos otomanos de los territorios austríacos, húngaros y serbios a finales del siglo XVII.

(10/04/2015)

117. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Tríptico dedal Madrid.

Tríptico dedal Madrid.

Pues bien, hoy me toca enseñaros otro de los pocos dedales que tengo en mi colección de la ciudad de Madrid. En esta ocasión, os muestro un tríptico de un dedal que conseguí a principios de año, en el que podemos ver representados diferentes monumentos de la ciudad, como la Puerta de Alcalá, La Cibeles, la Plaza Mayor y el Oso y el Madroño. Éste, es un dedal de porcelana con un toque “vintage”. Este dedal lo conseguí en una tienda de recuerdos de la Calle Preciados, junto con otros dedales que ya os mostré.

Ahora voy a centrar la entrada en la Puerta de Alcalá, ya que ya os he hablado en otras entradas sobre todos estos monumentos, así que… vamos a recordar alguna información sobre esta.

La ciudad de Madrid contó, ya desde su origen, con numerosas puertas y portillos de acceso a la ciudad a través de su muralla. En la edad media el castro defensivo situado en la posición del antiguo Alcázar hizo que se construyera una muralla defensiva a su alrededor. Esta muralla poseía una serie de salidas o puertas notables por las que transitaba la población constreñida a los límites de la muralla. Las murallas y las puertas tenían un carácter de control fiscal de mercancías, al mismo tiempo que defensivas. Dependiendo de la historia las puertas y murallas podrían tener unas características u otras. A medida que la ciudad fue creciendo en tamaño, la muralla fue re-construyéndose con un radio creciente se llegó a la denominada muralla cristiana que marcaba unos nuevos límites. Con la llegada de Felipe II en 1561 y la instauración de la Corte en la ciudad, la villa experimenta un crecimiento demográfico sin precedentes. Esta situación hizo que incrementara nuevamente la población de forma extraordinaria, y con ello, la nueva cerca construida tendría nuevamente un perímetro mayor. Este perímetro dará lugar a un nuevo número de puertas y portillos. La puertas proliferaban en el siglo XVII, y entre ellas se encontraba la de Alcalá. Las salidas de Madrid estaban flanqueadas por cinco puertas reales o de registro (es decir aquellas en las que se pagaban los impuestos): la de Segovia (denominada también del Puente de Segovia), Guadalajara, Toledo, Atocha, la de Alcalá y Bilbao (o de los Pozos de la Nieve), y catorce portillos de menor importancia o de segundo orden a (abiertos en distintas fechas): Vega, Vistillas, Gilimón, el Campillo del Mundo Nuevo, Embajadores, Valencia, Campanilla, Recoletos, Santa Bárbara, Maravillas, Santo Domingo (o Fuencarral ), Conde Duque, San Bernardino (o de San Joaquín) y San Vicente.

La puertas principales permanecían abiertas hasta las diez de la noche en la época invernal, y en el estío una hora más debido a la mayor longitud del día. Tras este horario, y sólo en caso necesario, un retén permitía el paso. El oficio de vigilancia lo hacían portazgueros. Sin embargo los portillos se abrían a las primeras horas del día y se cerraban con la puesta del sol, permaneciendo bajo cierre toda la noche. Entre todas esas puertas principales, la de Alcalá, era una de las más importantes antes de la llegada de Carlos III. La dignificación de los accesos a la Villa era un claro objetivo en la mejora del urbanismo de la ciudad, y este objetivo incidía directamente contra este acceso y su conversión a monumento. La existencia desde finales del siglo XVI tenía entre sus muchas funciones la de ofrecer una cañada real (la Cañada Real Galiana), por la Puerta pasaban los rebaños de ovejas trashumantes. Todavía existen sendos mojones a ambos lados de la calle que indican su categoría de vía pecuaria.

Las primitivas puertas de Alcalá. La Puerta de Alcalá es en la actualidad uno de los referentes monumentales más relevantes de la ciudad de Madrid, aunque la imagen presente debe imaginarse como el colofón de un proceso evolutivo iniciado a finales del siglo XVI. Durante el siglo XVII tuvo dicha entrada dos estructuras arquitectónicas diferentes antes de lograr ser un monumento a finales del XVIII. Su relevancia como entrada triunfal, proporcionando excelencia al rito de entrada a la ciudad del soberano, fue adquiriendo poco a poco importancia. Desde la Puerta enfilando la calle de Alcalá se accedía a la Puerta del Sol, y desde allí mediante la calle Mayor al Alcázar.

Durante la pandemia de peste que ocurrió en Madrid en 1580 ya se hace mención de la Puerta como un punto de cierre a la población. Se encuentra en una posición mucho más avanzada que la actual, en el cruce de la calle Barquillo con Alcalá. A esta Puerta se le denomina “Puerta de la Peste de la calle de Alcalá“. Una década posterior se vuelve a adelantar su posición para que el 24 de octubre de 1599 se produzca la celebración de la entrada en la ciudad de la mujer de Felipe III: Margarita de Austria casada en Valencia. La calle de Alcalá estaba siendo ya utilizada como entrada ceremonial alternativa a la de la Carrera de San Jerónimo. Este evento, y la decoración de la ciudad a lo largo de su paso de la comitiva, fue la que motivó la construcción de la fábrica primitiva: es decir, de una puerta de entrada y del adoquinado de la calle de Alcalá. Este primer itinerario de entrada a Madrid desde la Puerta de Alcalá definió el itinerario posterior de otras entradas de la realeza a la corte y villa, quedando establecido el camino desde Alcalá de Henares y el Alcázar.

La disposición arquitectónica y ornamental de este primer arco fue obra de Patricio Cajés, responsable de las arquitecturas efímeras en las celebraciones reales. Se ubicaba algo más al oeste que la actual, a la altura del cruce de Alcalá con la calle de Alfonso XI. La Puerta poseía una estructura repartida en tres partes, se componía de un arco central y dos vanos laterales. Toda la puerta fue erigida en ladrillo, a excepción de los pedestales y pilastras empleados para la articulación vertical de la fábrica para los que se empleó piedra. Diego Sillero aceptó trabajar en dicha obra para dar el revoco de mármol. La cara exterior de la Puerta estaba más decorada, mientras que la interior era “llana y no más” (en palabras de Diego Sillero). La decoración escultórica fue realizada por Juan de Porres y de Alonso López Maldonado. Estos motivos primitivos se hicieron en yeso, y debido a su exposición a la intemperie al poco tiempo mostraron evidentes signos de deterioro. La decoración consistía las armas reales y de la Villa, con dos figuras representando a Manto y a su hijo Ocno, ambos fundadores de la ciudad según la mitología: “Mantua Carpetana”. La entrada posterior, ya en 1615 de Isabel de Borbón en Madrid generó nuevos planes de remodelación del arco y de sus imágenes. En 1624 se procede al retiro definitivo de las imágenes alegóricas, principalmente debido al inminente riesgo de desplome que presentaban.

En el año 1636 se derriba parte de la Puerta y vino a reemplazar al tripartito arco una estructura de ladrillo de un solo vano. Las figuras alegóricas existentes anteriormente fueron sustituidas por otras estatuas en piedra de Nuestra Señora de las Mercedes. Sobre los arcos laterales había sendas estatuas de San Pedro Nolasco y de la beata Mariana de Jesús. La apariencia de esta segunda puerta fue más sencilla que la anterior. Estos cambios arquitectónicos en la Puerta se enmarcaban en las remodelaciones realizadas sobre el Palacio del Buen Retiro. Tras la construcción del palacio, la fachada del Real Sitio que era adyacente al camino de Alcalá quedó literalmente pegada a uno de los extremos de la puerta, mientras que el otro en el comienzo del prado de Recoletos había quedado prácticamente encajado en los muros del pósito establecido desde 1667 en los terrenos inmediatos. El Arquitecto Mayor de la villa Teodoro de Ardemans fue el encargado de remodelar el espacio circundante, proyecto que quedó concluido hacia 1692. A pesar de estas remodelaciones cabe pensar que era relativamente sencillo construir y derribar la puerta, siguiendo los cánones que impusiera la moda urbanística de la época. En un cuadro de Antonio Joli que muestra una panorámica de la Calle de Alcalá en 1750 se puede ver una de estas puertas de Alcalá. La posición que muestra este cuadro es confirmada por el mapa que realiza Nicolás Chalmandrier en 1761.

La vieja puerta fue derribada en 1770 al ampliarse la calle de Alcalá, denominado entonces como “camino Real de Aragón y Cataluña“, con terrenos tomados a lo que actualmente es el Parque del Retiro, pertenecientes al Palacio del Buen Retiro. Esta puerta, que servía de acceso a la ciudad por el camino real de Aragón y Cataluña, era una de las cinco principales con las que contaba la tapia que rodeaba la villa, junto con las de Toledo, Segovia, Bilbao y Atocha.

La plaza de toros de la Puerta de Alcalá. En 1754 Fernando VI, a través de la Junta de Hospitales de la capital, inauguró la plaza de toros de la Puerta de Alcalá, instalada frente a los Jardines del Buen Retiro y que permanecería activa hasta su clausura el 19 de abril de 1874, fecha en que le dio la alternativa a una nueva plaza construida junto a la carretera de Aragón, en el enclave madrileño conocido mucho más tarde como zona de Goya. Tuvo un aforo inicial para 12.000 espectadores y su emplazamiento se corresponde con el espacio que a comienzos del siglo XXI delimitan las calles Claudio Coello y Conde de Aranda. Su demolición y desaparición fue provocada por el proyectado “Plan Castro”, conocido más tarde como barrio de Salamanca, debido a la implicación en dicho negocio urbanístico del marqués de Salamanca. Aquella plaza de toros de la Puerta de Alcalá sería durante 120 años la plaza de toros de la villa de Madrid, entre 1754 y 1874. Fue sustituida por la plaza de toros de la Fuente del Berro, instalación que a su vez sería relevada por la Monumental de las Ventas en 1934.

Decisión de una puerta monumental: Carlos III. Antes de que aconteciera la entrada de Carlos III (hijo de Felipe V) en Madrid, procedente de Nápoles en la corte madrileña para suceder en el trono a su hermano, el fallecido Fernando VI. Desembarcando en Barcelona, desde allí realizó su primer viaje a la Villa. Ya desde los inicios parecían existir tres diseños posibles de la Nueva Puerta: el del ingeniero militar José de Hermosilla y autor de las trazas del Paseo del Prado, el del arquitecto Ventura Rodríguez, y finalmente dos propuestas de diseño de Francisco Sabatini. Tras su entrada en Madrid, el 9 de diciembre de 1769, a través de la antigua Puerta, que no era de su agrado, Carlos III decidió derribarla y construir una nueva, proyecto que se inscribía dentro de sus planes de mejora de la ciudad. Se convirtió en la entrada principal de la villa y en uno de los monumentos más representativos de su reinado, eje de las reformas que llevó a cabo en toda la zona este de la ciudad: Jardín Botánico, Paseo del Prado, fuentes de Cibeles y Neptuno, entre otras.

El arquitecto Ventura Rodríguez presentó a concurso cinco proyectos numerados y datados el 16 de mayo de 1769, todos ellos fueron evaluados por Carlos III en apenas un par de días. Los tres diseños de Sabatini de estilo neoclásico eran del mismo tamaño y poseían cerca de setenta pies de altura. El proyecto original ofrecía dos acabados distintos, uno con pilastras y otro con columnas adosadas. Finalmente se fundieron los dos en uno solo y por eso las fachadas son distintas. El diseño poseía influencias de la Fuente dell´Acqua Paola y de la portada del Palacio Barberini de Roma y la originalidad de ser el primer arco de triunfo moderno erigido en Europa tras la caída del Imperio romano. El 18 de mayo de 1769, Carlos III decide que el proyecto de Sabatini es el que se llevará a cabo.

La construcción de la Nueva Puerta de Alcalá. Tras la elección por parte de Carlos III del diseño combinado de la Puerta, pocos días después (el 27 de mayo de 1769) se inicia la contratación de las obras y servicios para la que será la “Nueva Puerta de Alcalá“. Aparecen en diversas partes notables y de gran tráfico en la ciudad de Madrid. Las bases que impuso Sabatini eran muy meticulosas y llegaban a precisiones como el tipo de material empleado, procedente de canteras y de calidades requeridas. Se requirió ladrillo de la rivera, la piedra blanca procedente de Colmenar de Oreja (prefería aquella piedra procedente de Nava Redonda, desechando toda aquella que procediese de Mingo Rubio). El día 6 de junio se cerró la contratación en la Casa de la Villa. De las seis ofertas presentadas Sabatini se inclinó por la ofrecida por Francisco de la Fuente. A pesar de ello Sabatini exigió una rebaja en los costes que acabó en desacuerdo. Finalmente la obra recayó sobre Santiago Feijoó y Cia, que fue capaz de hacer una rebaja de un ocho por ciento. Para el comienzo de la obra el Ayuntamiento de Madrid adelantó dinero, hipotecando el arbitrio de tabernas. No existe constancia de que ese dinero le haya sido devuelto con posterioridad. Las obras comenzaron a comienzos de 1770. Al principio de las obras de construcción, justo cuando afloraban los machones de la Nueva Puerta de Alcalá existieron quejas, por observar que la nueva puerta afeaba al Real Pósito que se encontraba en las cercanías.

El superintendente de la obra era Alonso Pérez Delgado, Corregidor de la Villa al comienzo de las obras. El arco se decide construir en un lugar elevado, más arriba que las precedentes puertas de Alcalá. En aquella época era el límite exterior de Madrid, adosada desde sus comienzos a la cerca que rodeaba la ciudad. Habían pasado siete años desde el comienzo de las obras para la construcción de la Puerta de Alcalá cuando el mismo Sabatini dirige quejas ante el nuevo Corregidor de la Villa debido a la lentitud de las mismas. José Antonio Armona, Corregidor de la Villa, convoca a los constructores para que se comprometieran a su finalización en el plazo de un año. Se inauguró la Puerta en 1778 como auténtica puerta y acceso de Madrid, ya que a ambos lados de ella seguía existiendo la cerca que delimitaba la ciudad por el este y que seguiría en pie hasta 1869, año en que se remodeló la plaza. Algunos viajeros extranjeros, procedentes de Europa, la describen en sus libros de viajes.

Primeros Usos: siglo XIX. Tan pronto se acabó la construcción la Puerta comenzó a ejercer su posición monumental en la ciudad. Sirviendo de paso y entrada triunfal, siendo decoro de fiestas y centro de diversas comitivas y festividades. En el año 1823, la Puerta de Alcalá recibió el impacto de varios proyectiles durante la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis en apoyo de Fernando VII. Los efectos aún pueden contemplarse en su fachada exterior. En esta refriega pierde un ojo, Bretón de los Herreros, al enfrentarse a las tropas de avanzadilla lideradas por el Mariscal Bessières. De esta lucha el duque de Frías escribe un poema:

La ancha puerta que regia y ostentosa

al vasto circo matritense guía,
forzada por gente sediciosa

fácil entrada al agresor cedía, (…)

El 30 de julio de 1854, el duque de Vistahermosa atravesó la Puerta de Alcalá proveniente de Vicálvaro, donde había sido derrotado. Venía blandiendo como trofeo una lanza del enemigo, por lo que desde entonces fue apodado por los madrileños “Longinos”, como el soldado romano del cual se dice que atravesó con su lanza el costado de Cristo. Poco a poco comienza a aparecer un nueva forma de transporte que en forma de omnibuses y de medios de transporte privados comienza a colapsar su tráfico tras la apertura al público de los jardines del Buen Retiro en 1876. Este nuevo fenómeno de congestión hizo que se comenzara a remodelar la zona para que fuese adecuada a la nueva forma de transporte.

La Puerta de Alcalá se moderniza, y se diseña un entorno más adecuado en forma de Plaza a su alrededor. Uno de sus primeros diseñadores de este espacio el urbanista Ángel Fernández de los Ríos que durante la época “Gloriosa” accede al cargo de Concejal en la Presidencia de Obras. Decide la denominación: Plaza de la Independencia en honor a la independencia española y concretamente a los defensores de Zaragoza. Pretende descongestionar el creciente tráfico de vehículos en la Puerta del Sol creando diversos centros en Aragón. Para ello, Fernández de los Ríos decide hacer que salgan radialmente ocho calles de la nueva Plaza y las denomina: Sagunto, Numancia, Covadonga, Granada, Padilla, Bravo, Maldonado y Lanuza. En 1866 en las cercanías de la plaza se sentencia a muerte a los sublevados del Cuartel de San Gil, que acaban fusilados en las paredes de la vecina Plaza de Toros. La Puerta se engalana en las grandes ocasiones, y en algunas de ellas exhibe juegos de luces como en el que se hizo en un recibimiento a Alfonso XII.

En 1872 el Ayuntamiento de Madrid decide realizar la transformación propuesta e inicia su construcción junto con el barrio de Salamanca gracias a la intervención del Marqués de Salamanca. Las intervenciones realizadas sobre la plaza posteriormente a mediados del siglo XX (debidas a los arquitectos: Secundino Zuazo y Pascual Bravo) dejaron el entorno inalterable desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. La plaza de toros que había en sus inmediaciones se clausura el 19 de abril de 1874 y se abre una nueva en el solar que ocupa en la actualidad el Palacio de Deportes, inaugurándose el 4 de septiembre de 1874 hasta su cierre posterior en 1934, Plaza que se acaba trasladando a Las Ventas. En el año 1886, a escasos quinientos metros de la Puerta de Alcalá, se inaugura una estatua ecuestre de Baldomero Espartero.

Época moderna: Siglo XX. Desde la Puerta de Alcalá apenas se contemplan los derribos para la construcción de la Gran Vía. El aumento de tráfico vial se empieza a sentir en toda la ciudad. El cinco de enero de 1920 una comitiva funeraria despide en la Puerta el féretro de Benito Pérez Galdós, unos 20.000 madrileños acompañaron su ataúd hacia el cementerio de la Almudena. Tras una semana de diversos atentados anarquistas en Barcelona, el 8 de marzo de 1921, junto a la Puerta de Alcalá, el Presidente del Consejo de Ministros y Alcalde de Madrid, Eduardo Dato, fue tiroteado desde una motocicleta con sidecar cuando viajaba en su coche después de salir del Senado en dirección a su vivienda en la calle Lagasca. El atentado ocurre entre las calles de Olózaga y Serrano. El Presidente Dato recibió dos impactos de bala directos en el cráneo, ambos mortales de necesidad y el resto hirió levemente al conductor, así como al Sargento de Ingenieros Manuel Ros y a un ayudante: Juan Jose Fernández Pascual. Era esta toda la escolta que llevaba Dato. Los asesinos huyeron por la calle de Serrano. El ayuntamiento años después, mientras se construía el tercer tramo de la Gran Vía le dedicó su nombre cuando comenzaron en 1925 y finalizaron en 1931. El incremento de tráfico rodado en la zona los gases empiezan a afectar la Puerta degradando sus piedras.

En la Guerra Civil, Madrid fue leal a la República e hizo que la Puerta sufriera los efectos de la retaguardia en la denominada defensa de Madrid. La Puerta era un espacio ideal para la propaganda, es por esta razón por la que colgaron carteles con los retratos de diversos líderes de la Unión Soviética. Durante la defensa de Madrid y con motivo del 20 aniversario de la revolución de octubre la Puerta de Alcalá fue engalanada, con el consentimiento de las autoridades municipales republicanas, por la Asociación de Amigos de la Unión Soviética con retratos de los líderes soviéticos Litvinov, Stallin y Voroshilov (en los tres arcos de medio punto), el escudo de la Unión Soviética (por encima de la inscripción Real de Carlos III y ocultando la misma) y un letrero con la leyenda “Viva la U.R.S.S.”. Tras la Guerra Civil sirvió como altar de misas para la celebración de la “liberación de Madrid“.

Al final de la Guerra Civil (8 y 9 de marzo de 1939) la Plaza de la Independencia fue un casual campo de batalla debido a los enfrentamientos del golpe del coronel Casado con tropas comunistas que avanzaban por la calle de Alcalá hacia el Ministerio de Hacienda. Los comunistas llegarían a tomar por algunas horas el Palacio de Comunicaciones, mientras que los casadistas resistían en el Ministerio de la Marina, Ministerio de la Guerra y Banco de España. Ya a comienzos del año 1976 se le declara un Monumento Histórico-Artístico de carácter nacional. Durante las fiestas de Navidad, el Ayuntamiento de la ciudad instala un belén bajo el arco central. En 1968 se diseña y construye en los alrededores un rascacielos denominado Torre de Valencia que genera gran polémica por estar demasiado presente en la perspectiva que se tiene desde la Plaza de Cibeles hacia la Puerta de Alcalá.

En plena movida madrileña de los años ochenta, los componentes del grupo musical Suburbano: Bernardo Fuster y Luis Mendo, junto a Francisco Villar compusieron una canción llamada La Puerta de Alcalá en la que narran la historia del monumento. Grabada en 1986 por los cantantes Víctor Manuel y Ana Belén dentro de su disco “Para la ternura siempre hay tiempo”. Esta canción se convirtió en un gran éxito popular.

En el año 1993 la Puerta fue sometida a la restauración más importante de su historia. Durante el tiempo que duraron las obras, estuvo tapada por una lona con dibujos del humorista gráfico Antonio Mingote en los que aparecían diversas escenas madrileñas. El dibujo original puede contemplarse actualmente en el Museo de la Ciudad.

Actualidad. La Puerta de Alcalá forma parte de los recorridos turísticos típicos de la ciudad, por encontrarse de camino entre la Cibeles y el Retiro. En 2001, dentro de un proyecto de la UNESCO de donación de libros para Centroamérica, la Puerta se cubrió con 45.000 ejemplares siguiendo un proyecto ideado por la artista Luz Diarriba. En 2004, con motivo de la boda del príncipe Felipe, la Puerta tuvo durante varias días, como otros monumentos de la ciudad, una iluminación especial realizada por el interiorista Pascual Ortega. En 2006, durante la celebración de “La Noche en Blanco”, el artista Daniel Canogar la utilizó como fondo para la proyección de una instalación en la que cientos de personas parecían deslizarse sobre su fachada. En el verano de 2006 la plaza de la Independencia fue sometida a unas obras de mejora para transformarse en glorieta. Con este motivo, se clausuró el paso subterráneo de peatones que cruzaba la calle Alcalá y se sustituyó por un paso en superficie, desde el que, desde entonces, los paseantes tienen un mejor acceso a la puerta.

Se empleó la Puerta como telón de fondo para que el 6 y 7 de noviembre de 2010 se celebraran conciertos pertenecientes a la EMA (Europe Music Awards), organizada por la cadena musical MTV siendo está la primera vez en celebrarse en Madrid con Eva Longoria como presentadora del evento. Más tarde los premios se dieron en La Caja Mágica.

En agosto de 2011 la Puerta de Alcalá fue el escenario del acto de bienvenida al Papa Benedicto XVI con motivo de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011. El Papa atravesó la Puerta acompañado de jóvenes de los cinco continentes.

(13/02/2015)

116. Dedal AUSTRIA // AUSTRIA´s Thimble

Dedal del Escudo del Imperio Austríaco.

Dedal del Escudo del Imperio Austrohúngaro.

En esta entrada os voy a mostrar un nuevo dedal de los que me traje de mi viaje a Austria. Es un dedal de porcelana, que compré en una de las numerosas tiendas de recuerdos que podemos encontrar en la ciudad de Viena. En este dedal podemos observar una representación del escudo del Imperio Austrohúngaro. Además, podemos observar el nombre de Austria en español/inglés y alemán (Österreich), y éstos están rodeados por hilitos de oro, tan representativos del imperio.

Como introducción para esta entrada, vamos a intentar saber algo más sobre el escudo del Imperio Austríaco, para después pasar al escudo del Imperio Austrohúngaro, que es el que tenemos representado en este dedal.

El escudo de armas del Imperio Austríaco fue creado en el año 1815, finalizado el Congreso de Viena.

Fue adoptado por el primer emperador de Austria, Francisco I, que también fue el último emperador Sacro-Romano con el nombre de Francisco II. El imperio fue abolido en la reorganización napoleónica de Alemania en 1806 y para mantener su título imperial Francisco II elevó a Austria de la categoría de archiducado a la de imperio, cambiando su ordinal.

Este escudo tiene su antecedente en las armas que habían utilizado los emperadores del Sacro Imperio Romano, entre ellos el propio Francisco. El águila como símbolo del emperador, se comenzó a utilizar a comienzos del siglo XII por Federico I Barbarroja. En un primer momento el águila contaba únicamente con una cabeza, a partir de 1433, por influencia bizantina, comenzó a figurar un águila bicéfala en la heráldica de los emperadores. Durante el siglo XV también se comenzó a situar los blasones dinásticos (con frecuencia simplificados) de cada emperador sobre el pecho del águila. Conviene recordar que en el Sacro Imperio la dignidad imperial no era hereditaria, su titular era elegido en el seno del Colegio de los Príncipes Electores, aunque desde mediados del siglo XV todos los emperadores (con la única excepción de Carlos VII) pertenecieron a la Casa de Habsburgo.

Francisco I decidió utilizar un escudo de armas como emperador austríaco finalizada la reorganización europea, fruto del famoso congreso celebrado en la ciudad de Viena a raíz de la derrota de Napoleón Bonaparte.

En este escudo figuraba un águila bicéfala, representada de sable y explayada, negra y con las alas extendidas. Sobre el pecho del águila figuran las armas del Archiducado de Austria (situadas en el centro), el antiguo blasón de la dinastía (Condado de Habsburgo) – un león rampante de gules en un campo de oro – y del Ducado de Lorena – una banda heráldica cargada con tres águilas de plata – ya que la emperatriz María Teresa se había casado con Francisco de Lorena. El escudo situado sobre el pecho del águila se encontraba rodeado del collar de la Orden del Toisón de Oro, en versiones posteriores se incorporarían también otras órdenes dinásticas destacando la banda de la Orden Militar de María Teresa y los collares de las órdenes de San Esteban y de Leopoldo.

Las dos cabezas del águila se encontraban coronadas con las habituales coronas reales heráldicas, cerradas con ocho diademas (cinco a la vista). El águila sostenía en su garra derecha una espada y el cetro de Austria y con la izquierda el orbe o mundo.

En el timbre heráldico figuraba la Corona Imperial Austríaca, creada para Rodolfo II, que sigue el esquema habitual de las representaciones heráldicas de una corona imperial.

Este escudo fue muy semejante a una versión simplificada de las armas que había utilizado Francisco I (II) como emperador Sacro-Romano. En estas armas figuraba el blasón de Austria sobre el pecho del águila bicéfala en un campo de oro y que a su vez figuraba sobre el pecho del águila bicéfala (repetida) y rodeado por los collares de las principales órdenes dinásticas. Como curiosidad puede señalarse que el escudo interior se encontraba timbrado con la representación heráldica habitual desde el siglo XVI de la corona imperial y en el timbre exterior aparecía representada la corona del Sacro Imperio, que no era reproducida con frecuencia en las armerías de los emperadores Sacro-Romanos.

En 1867 se creó el Imperio austrohúngaro en virtud del compromiso homónimo por el que se reconoció al Reino de Hungría como una entidad equiparada a Austria dentro del Imperio, a partir de aquel momento, austrohúngaro. En el Reino de Hungría, se comenzó a utilizar un escudo en el que figuraban los blasones de los territorios integrados en Transleitania, la parte húngara, con las figuras de dos ángeles como tenantes o soportes del escudo y timbrado con la Corona de San Esteban. Los blasones que figuraron en este escudo simbolizaron los siguientes territorios:

  • Reino de Dalmacia
  • Reino de Croacia (Habsburgo)
  • Reino de Eslavonia
  • Gran Principado de Transilvania
  • Estado de Bosnia y Herzegovina (desde 1915)
  • Ciudad de Rijeka
  • Reino de Hungría

En Cisleithania, la parte austríaca, se continuó utilizando el escudo del Imperio de 1815 pero con los blasones de diversos territorios integrados en el imperio que se situaron rodeando el escudo central y de las órdenes. Paradójicamente, algunos de estos blasones correspondían a territorios integrados en la parte húngara. Este escudo, el empleado con más frecuencia hasta 1915, fue conocido como el escudo mediano. Se mantuvo el escudo de 1815 como escudo pequeño, es decir la versión más simplificada.

En 1915, en plena I Guerra Mundial, se adoptó una composición heráldica que unió el escudo que se empleaba en la parte húngara, también conocida como Tierras de la Corona de San Esteban, con una nueva versión del escudo mediano de la parte austríaca, los Países Austríacos. En este último, las armas de los diferentes territorios del Imperio (se añadió la heráldica de algunos territorios no representados en la versión anterior y se retiró el blasón húngaro) aparecían reunidas en el escudo situado sobre el águila bicéfala junto al blasón austríaco, colocado sobre el todo en escusón. El águila se encontraba dentro de un escudo con un campo de oro. Este último escudo, era sostenido por dos grifos y estaba rematado por la Corona Imperial Austríaca (anteriormente estos elementos solamente se incluían en el escudo grande). El escudo pequeño también se modificó, figurando únicamente el blasón austríaco y retirándose el collar de la orden del Toisón de Oro.

En la composición heráldica que reunió los escudos de los dos focos del imperio, se incorporaron las figuras de un grifo como soporte (por Cisleithania) y de un ángel como tenante (por Transleitania). En la parte central figuró un tercer escudo, de pequeño tamaño, con los blasones propios de la dinastía (Habsburgo, Austria y Lorena). Este pequeño escudo se encontraba timbrado con una corona real y rodeado del collar de la Orden del Toisón de oro. Debajo de este escudo central también aparecían representados la banda de la Orden Militar de María Teresa y los collares de las órdenes de San Esteban y de Leopoldo. En la parte inferior podía leerse el lema “INDIVISIBILITER AC INSEPARABILITER” (“Indivisibles e Inseparables”). Existieron otras versiones simplificadas en la que no aparecían representadas las figuras de los soportes y los blasones de los dos focos se reducían a las armas de los escusones, el blasón austríaco (sobre el pecho del águila bicéfala) y el húngaro (con las armas de Croacia en la punta).

(10/04/2015)