389. Dedal EL BIERZO // EL BIERZO´s Thimble

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Dedal cerámica El Bierzo (León).

En esta nueva publicación del blog de los dedales, os quiero enseñar este dedal de cerámica que me ha regalado una chica llamada Laura, de la comarca de El Bierzo. Ella es de esta comarca, y un día hablando me preguntó si tenía algún dedal de su zona, yo le dije que no y un día me apareció con un dedal de regalo. Muchísimas gracias Laura, por hacer tu aportación a mi colección, la verdad es que es un dedal muy chulo y me ha encantado. Os dejo algo de información sobre esta comarca.

El Bierzo (oficialmente El Bierzo, con el artículo)​ es una comarca administrativa compuesta de 38 municipios,​ conformada en 1991 a partir de la región natural española del mismo nombre situada en el tercio occidental de la provincia de León, en la comunidad autónoma de Castilla y León. ​Geográficamente, El Bierzo se estructura alrededor de varios valles en la cuenca del río Sil, con individualidades de tipo geográfico que hacen que se les considere a su vez como subcomarcas o​ comarcas, según las fuentes. En la división territorial de 1822 se estableció la provincia del Bierzo, con capital en Villafranca, que estaba integrada por El Bierzo propiamente dicho, y las comarcas de La Cabrera (en su mitad occidental), Valdeorras y Laciana. Sin embargo, la división provincial de 1833 no recogió en la reestructuración territorial a la provincia berciana, que vio repartidos los territorios que integraban la provincia de 1822 entre las provincias de León (caso de El Bierzo, La Cabrera y Laciana), y Orense (caso de Valdeorras). El castellano es la lengua oficial y de uso más extendido, aunque también se habla, en menor medida, el gallego y el leonés, cuya hibridación ha dado lugar a un dialecto berciano con diversas variaciones locales.

Disfruta de un microclima mediterráneo suave, resultado de la combinación del clima atlántico y del mediterráneo continental. La pluviometría media anual no alcanza los 730 mm y la temperatura media es de 12,3 °C. La actividad económica se centra en la minería, la industria siderúrgica, la generación de energía y el sector agroalimentario, con producción de frutas, verduras, vinos y otros productos inscritos en la denominación de origen del Bierzo.

Historia.

Desde antiguo esta zona se ha individualizado por sus caracteres propios y va a tener siempre una consideración señorial y administrativa basada en su delimitación geográfica y su importancia estratégica como lugar de paso (Tomás Mañanes).

Paleolítico y Neolítico.

Existe un gran desconocimiento de la prehistoria y protohistoria en el Bierzo solo remediada, en parte, gracias a puntuales labores arqueológicas y la epigrafía. Hasta llegar a la época prerromana, de la que tenemos un conocimiento más preciso. Los hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce o anteriores han sido casuales y no fruto de investigaciones o excavaciones arqueológicas. Esa ausencia de prospecciones arqueológicas motivó que algunos autores afirmaran que el Bierzo estuvo despoblado en el Paleolítico y en el Neolítico, afirmación desmentida actualmente con hallazgos que permiten certificar un doblamiento prehistórico del Bierzo. Se han encontrado numerosas piezas en las terrazas del río Cúa catalogadas entre el 300.000 y el 100.000 a. C. (la complicada orografía berciana debió de dificultar la comunicación y el comercio que en otras zonas, el caso de la Meseta, fue más habitual, dificultando la datación cronológica de las piezas). Existen varios hallazgos correspondientes al neolítico, sobre todo hachas pulimentadas en diversos lugares del Bierzo (Ancares, Ponferrada, Corbón del Sil).

Calcolítico y Edad del Bronce.

Se localizan restos de esta época, cerámica precampaniforme en la Cueva de las Tres Ventanas (Toral de los Vados) y destacar las pinturas rupestres halladas en las cercanías de Sésamo y Librán, posiblemente pertenecientes a esta época.

Existen variados hallazgos correspondientes a la Edad del Bronce (puntas de lanza, herramientas, cerámica,…), correspondientes a todas sus etapas intermedias. En esta época también se fechan, mayoritariamente, los Ídolos de Noceda del Bierzo y Villafranca del Bierzo, aunque hay dudas sobre tal datación.

Las características siguen siendo las de una economía de subsistencia que muy poco a poco reciben influencias exteriores, que va desarrollándose en la época siguiente.

Edad del Hierro.

En el Bierzo, como en el resto del norte peninsular se desarrolla la cultura castreña. El incipiente aperturismo en sus relaciones comerciales, avistado en la anterior etapa, se ve cortado tras la invasión romana de la Meseta en el siglo II a. C.

Son muchos los yacimientos y los hallazgos correspondientes a esta época. Ejemplos de castros son Castro Bergidum (cerca de Cacabelos) y el Castro del Chano (Chano, Fornela) entre otros muchos y entre los hallazgos diversos utensilios pétreos y metálicos destinados a distintas funciones y tesorillos como el del Castro de Chano.

Cultura castreña – El Bierzo prerromano.

Es difícil retratar la organización social de los pueblos prerromanos del norte peninsular, ya que, probablemente, los autores clásicos proyectaron el modelo social característico del área mediterránea anterior a los estados griego y romano. Según esos autores los pueblos prerromanos se agrupaban por lazos consanguíneos y de parentesco. Varias familias formaban una gentilitas o castellum (entre otros sustantivos sinónimos), varias de estas formaban una gens y varias gens formaban un pueblo.

Los romanos integraron, tras su conquista, el Bierzo dentro del pueblo astur, como así recogen la mayoría de investigadores y las crónicas de la época. Asimismo desconocemos cuáles fueron sus gens y sus gentilitas, aunque conocemos alguna de estas, como son los bolgenses, louciocelo, queledini y lougueos, encontradas estas pistas gracias a lápidas halladas en distintos lugares del Bierzo (esta mención epigráfica encuadra al Bierzo dentro del ámbito de la cultura castreña astur, en la que era frecuente esto, un hecho cultural, el castreño, compartido con otros pueblos prerromanos colindantes a los astures, como los galaicos o los vetones). Sobre la gens astures a las que pudieran pertenecer se desconoce, ya que no existen pruebas concluyentes, se habla de los superatios, orniacos, pésicos, de susarros y de los gigurros, que ocupaban el extremo oriental de la actual provincia de Orense y el suroeste de la comarca del Bierzo en la actual provincia de León. El nombre de la hoy comarca de Valdeorras es una continuación del nombre de tal pueblo (Giorres, Eurres y Iorres en la Alta Edad Media, más tarde Vallem de Iorres, y hasta el siglo XIX Valdiorres, que alternará con Valdeorras), pero los límites antiguos son desconocidos. Su capital era “Forum Gigurrorum“, cerca de A Rua;​ de estos últimos algunos autores,​ deduciéndolo de la obra de Plinio, creen desprender que esa es la gens a la que pertenece la población que habitaba la mayor parte del Bierzo. Otros autores hablan de la gens Bergidense pero no existe ninguna referencia hasta la Edad Media de la utilización de esta denominación para referirse a los habitantes del Bierzo.

Periodo romano.

La inserción del Bierzo en el mundo romano se hizo rápidamente, resultando de las riquezas auríferas de la zona (Las Médulas, entre otras explotaciones auríferas) multitud de cambios tanto en la organización social como en la económica y en la geográfica, desplazándose núcleos de población y creándose nuevas ciudades (Interamnium Flavium).

Este proceso no fue continuo sino que se desarrolló en diferentes etapas, convirtiéndose el Bierzo en una cantera abierta, con las consiguientes infraestructuras encaminadas a tal fin sin que la cultura romana llegara a ser más que un barniz que desaparecería al desaparecer el Imperio romano.

Son numerosos los yacimientos arqueológicos correspondientes a esta época, hay que destacar los yacimientos auríferos de Las Médulas, declarada patrimonio de la humanidad, Castropodame, y Paradaseca, entre otros, la romanización de numerosos castros como el Castrelín de San Juan de Paluezas y ciudades como Bergidum (zona de La Edrada, Cacabelos) así como numerosísimos hallazgos: utensilios, epigrafías (ara de San Pedro de Trones) y el Bronce de Bembibre (un edicto en bronce del emperador Augusto) que ha permitido un mayor conocimiento de las relaciones y pactos del Imperio romano con las tribus indígenas. El Bierzo perteneció al Convento Asturicense, con capital en Asturica Augusta, el cual formaba parte desde el siglo I. a.C de la provincia Tarraconensis, si bien a raíz de las reformas de Diocleciano, en el año 298, dicho convento fue asignado a Gallaecia, provincia de nueva creación desgajada de la Tarraconensis.

Alta Edad Media.

Tras la entrada de los pueblos germanos en la península, los suevos y los vándalos asdingos (que posteriormente se trasladarían a la Bética) se instalaron en la antigua provincia romana de Gallaecia, en la que se incluía el Convento Asturicense del que formaba parte el territorio del Bierzo. La información sobre el periodo suevo es muy escasa, se sabe que el Bierzo estaba dentro de ese territorio por el Parrochiale Suevum y algunos hallazgos arqueológicos.

El dominio suevo sobre el Bierzo termina tras una serie de sucesos que comienzan en la sublevación de Aspidio contra el rey visigodo Leovigildo, apoyado aquel por el rey suevo Miro que muere tras apoyar al hijo de Leovigildo, Hermenegildo contra su padre. Tras 177 años los visigodos acabaron con el reino suevo.​ Del dominio visigodo del Bierzo existe mayor información, proporcionada esta tanto por fuentes escritas, como por ejemplo la Vida de san Fructuoso, escrita, probablemente por san Valerio, y otras obras de este Santo como por distintos restos arqueológicos y hallazgos numismáticos de importancia como son dos monedas, una que corresponde al rey Sisebuto en cuyo anverso puede leerse Bergio Pius, haciendo referencia a Castro Bergidum donde existió un enclave visigodo y un tremisse encontrado en el castillo de Ponferrada de Recesvinto.

Gracias a la Vida de san Fructuoso conocemos que el padre de este era dux de Gallaecia y que muchas de sus propiedades se encontraba en una zona de esa provincia llamada el Bergidensis territori (territorio Bergidensi).

Lo más destacado de esta época es la creación de la denominada Tebaida Berciana, un florecimiento monástico en el Bierzo que llevó a numerosas fundaciones, siendo su principal artífice san Fructuoso, comenzando por el desaparecido monasterio de Compludo, destacando asimismo la fundación del monasterio de San Pedro de Montes. Gracias a la fundación de estos centros monacales comienza a resurgir un tejido cultural que continuara en los siglos posteriores.

Desconocemos la evolución de los ciudades y los pueblos bercianos, probablemente las excavaciones arqueológicas que actualmente se están realizando en Castro Bergidum contribuyan a esclarecerlo, teniendo en cuenta que en ese emplazamiento se sitúa, a priori una ceca visigoda llamada Bergium.

De la dominación musulmana, tras la invasión de la península ibérica en el 711, tenemos poca información, se supone que tras la rápida ocupación peninsular por parte musulmana, se establecerían guarniciones encargadas de cobrar tributos.

Tras la batalla de Covadonga en 722, los reyes asturianos, tras controlar gran parte de Galicia intentan realizar lo mismo en territorio berciano. Bermudo I (o Vermudo I) cae derrotado en la batalla del río Burbia (Villafranca del Bierzo), hacia el 790, y abdica voluntariamente. Los monarcas asturianos no conseguirán un dominio sobre el Bierzo hasta los reinados de Alfonso II y de Ramiro I, habiendo antes pasado de manos musulmanas a cristianas, alternativamente el territorio berciano. De esta época quedan testimonios, más o menos legendarios, sobre distintas batallas situadas en el Bierzo, entre ellas la heroica toma del castillo de Sarracín (Vega de Valcarce), hecho que ha quedado reflejado en el escudo de dicho municipio.

Es en esta época, reinado de Ramiro I (842-850) cuando el Bierzo comienza a estar bajo dominio de condes, siendo el primero de ellos don Lorenzo y el más conocido el conde Gatón que repuebla numerosas zonas al este del Bierzo.

En el reinado de Alfonso III, el dominio sobre el Bierzo por parte de los monarcas asturianos parece asentado, pasando en el año 910 a ser el Reino de León.

En el resurgimiento del monacato berciano, tras el paréntesis de la invasión musulmana, destacan las fundaciones y refundaciones llevadas a cabo por san Genadio de Santiago de Peñalba y del monasterio de San Pedro de Montes. Los monumentos y restos arqueológicos que conocemos son muy numerosos y el arte sacro berciano es muy destacado; como ejemplos la Cruz de Peñalba y el Cáliz y la Patena del Abad Pelayo.

El Bierzo feudal.

Este periodo de transición abarca desde finales del siglo IX hasta el siglo XIII, inclusive.

Entre el periodo alto medieval y el bajo medieval del Bierzo se viene distinguiendo, habitualmente, por los historiadores, una etapa denominada, el Bierzo feudal.

Se trata de una denominación socioeconómica, en la que unos grupos poseen la tierra y otros la explotan, basándose la economía en la explotación agraria y ganadera. Solo a partir del siglo XII se produce una progresiva diversificación de la economía, ampliándose a la minería y transformación de los recursos minerales (ferrerías), la pesca y comenzando a desarrollarse el comercio a través de ferias y mercados y pequeños “empresarios” dedicados a la compra-venta-transporte de mercaderías.

La propiedad se concentra en pocas manos realizándose una distinción entre propiedades de carácter eclesiástico, cuyos principales exponentes son los monasterios de San Pedro de Montes y de San Andrés de Vega de Espinadera (benedictinos) y el Santa María de Carracedo y de San Miguel de las Dueñas (cistercienses), y propiedades de realengo y nobiliar, sin olvidar el papel desempeñado por las órdenes militares de Santiago, el Hospital y el Temple. La pérdida de propiedades y relación de dependencia de los campesinos y concejos genera conflictos entre estos y los señores.

Administrativamente, hasta el año 910 el Bierzo se integraba en el Reino de Asturias, y en el de León entre el 910 y el 1230; a partir de ese año se incluye en la Corona de Castilla. A partir de 1187 el Bierzo pasa a ser señorío, y tiene por señor a Velasco Fernández, pasando, a principios del siglo XII a tener gobernadores, uno de los más conocidos fue el conde Gonzalo Peláez y en el año 1243 aparece, como merino del Bierzo, García Carnota. El Bierzo en este periodo se articula en tenencias como Ancares, Ulver, Boeza, Aguiar, Valcarce, y tenencias de un ámbito territorial más reducido en las que las villas se incluyen dentro de otra mayor tenencia mayor). A partir de mediados del siglo XIII estas tenencias dan paso a las merindades mayores que terminaran convirtiéndose, posteriormente, en adelantamientos.

Numerosos ejemplos artísticos quedan de esta época, destacando el monasterio de Santa María de Carracedo y el castillo de Ponferrada (en las partes que corresponden a este periodo) y la iglesia de San Miguel de Corullón, en cuanto a edificaciones y numerosas representaciones marianas y de crucificados de gran valor artístico como el Calvario de Corullón.

Baja Edad Media.

La Baja Edad Media en el Bierzo se caracteriza, principalmente, por la crisis de los señoríos monásticos y el auge, muchas veces a costa de estos, de los laicos, personificados en la figura de ciertos nobles que utilizan la encomienda como instrumento para usurpar muchos de los bienes de los señoríos monásticos.

Destacar entre los señoríos laicos el de Bembibre, comenzado en 1304 por Alfonso de la Cerda (nieto de Alfonso X), integrado, al principio, en la Casa de Medinaceli; y el de Villafranca del Bierzo que corresponde a la familia de los Osorio, “integrado” en el condado de Lemos, posteriormente se convirtió en marquesado.

La guerra de las comunidades que asola toda todo el territorio de la Corona de Castilla en el siglo XVI tiene escasa incidencia en el Bierzo, si bien el Corregimiento de Ponferrada toma partido por la Corona.

Administrativamente hemos de tener en cuenta, el Bierzo que pasa, a mediados del XIII, de las tenencias a las Merindades Mayores la fragmentación territorial que suponen los señoríos de la que se libra la villa de Ponferrada, comprada por los Reyes Católicos en 1486, constituyéndose en Corregimiento en 1494 hasta el año 1780.

Como expresión de la singularidad del Bierzo, y su fuerte identidad desde antiguo, cabe reseñar la carta enviada al ayuntamiento de la ciudad de León, en 1567, y que continúa una correspondencia de Diciembre de 1563 de similar intención, solicitando que la provincia del Bierzo se separe del Adelantamiento de León, argumentando tal pretensión en la lejanía geográfica, pidiendo que la audiencia (de los negocios del Bierzo) se atiendan en la persona del corregidor de Ponferrada y para hacerlo pretenden pedirlo “por capítulo de Cortes”. Pero dicha formulación es rechazada por no tratarse la ciudad de Ponferrada de ciudad con voto en Cortes.

En el apartado artístico, los edificaciones militares tienen una importancia relevante dado el poder de los señoríos. Destacar entre ellos el de Ponferrada, que crece enormemente en tamaño conservando gran parte de sus muros originales templarios (siglos XI-XII), Castillo de Cornatel, de Sarracín de Autares, Balboa

El Antiguo Régimen.

El Antiguo Régimen abarca desde el siglo XVI hasta principios del XIX. Se le ha dado en llamar, también, feudalismo desarrollado ya que conserva muchas de las características medievales.

En el Bierzo se suceden sucesivos cambios demográficos a lo largo de este periodo, épocas de crecimiento, estancamiento y descenso, debido a respectivas etapas de bonanza y crisis económicas producidas estás por malas cosechas y pestes y es que el Bierzo sigue siendo principalmente agrario, siendo la vid su principal producto, y en las zonas montañosas ganadero, heredando del periodo medieval el minifundismo y la gran cantidad de tierras en manos de eclesiásticos. Hay que destacar la introducción en este periodo (siglo XVII) de uno de los productos que tendrá mayor fama y calidad, el pimiento.

El comercio continúa en un desarrollo incipiente. Ferias y mercados marcan la actividad comercial en las principales villas (Ponferrada, Bembibre, Villafranca del Bierzo y Cacabelos) en las que hay tenderos y algún mercader y se desarrolla el comercio ambulante gracias a ancareses y fornelos a pesar de la precariedad de las vías de comunicación y los impuestos al atravesar las fronteras internas, llamados pontazgos, portazgos y algún otro de distinta naturaleza.

En el sector industrial destaca la industria textil, aunque numerosas veces no cubre más que el autoabastecimiento. En Bembibre y en la merindad de Cornatel se elaboraban unos paños de lienzo blanco llamados bierzos que tuvieron gran éxito y reconocimiento y se comercializaron fuera del Bierzo con gran demanda. También destacan las numerosas ferrerías (herrerías) algunas con una producción significativa que llevó a intentar producir acero e incluso una fábrica de armas, en 1779, en Villafranca del Bierzo.

La sociedad está organizada en tres estamentos: clero, nobleza y el pueblo llano o Estado llano.

El primero, el clero, aparte de su gran influencia ideológica y cultural, acentuada por su riqueza patrimonial, están exentos de pagar impuestos y su gran cantidad proporcional, respecto al resto de la sociedad, de personas que forman parte de este estamento, unas 1000 a finales del siglo XVIII, refuerza su poder e influencia.

El caso de la nobleza es distinto, ya que en este estamento caben desde los Grandes de España hasta los hidalgos. Es especialmente significativo el gran número de personas que formaban parte del estamento de la nobleza en esta región a finales del siglo XVIII, se estima que en el Bierzo el 50% de las personas se incluían en dicho estamento, aunque de ellos la mayoría eran simples hidalgos. La mayor parte de estos malvivía de pequeñas explotaciones agrarias de casi subsistencia, ocultando esa situación bajo ese título de “baja” nobleza.

El Estado llano, el tercer estamento, lo formaban, aproximadamente, a finales del siglo XVIII, el 38% de la sociedad (sin contar parte de los hidalgos que, como hemos señalado, tendrían más que ver con este estamento que con el de la nobleza). Lo formaban labradores, artesanos y comerciantes que sobrevivían a pesar de sufrir las mayores cargas impositivas.

El Partido de Ponferrada.

Durante los siglos modernos y hasta las reformas del siglo XIX, el Bierzo formó parte de la Intendencia de León, que agrupaba al Principado de Asturias y a los Partidos de León y Ponferrada. En lo que concierne al Bierzo actual, se incluía dentro del Partido de Ponferrada el cual incluía otras zonas que hoy no forman parte del Bierzo: parte de la Merindad de Aguiar, la actual comarca de Valdeorras y la jurisdicción de Lucillo. Este Partido era gobernado desde Ponferrada, villa realenga, por un corregidor de nombramiento real, subdividiéndose el Bierzo en merindades, cotos, concejos, jurisdicciones. Aún dependiendo del núcleo “central”, Ponferrada, estas subdivisiones eran, en la práctica, casi autónomas, siendo señoríos laicos o eclesiásticos en su mayoría y unos pocos habían conseguido jurisdicción propia.

La provincia del Bierzo.

Tras la jura de la Constitución de 1812 por el rey el 9 de Marzo de 1820 se inicia en las Cortes un nuevo proceso, con carácter de urgencia, de organización administrativa del Reino, nombrándose una comisión.

La creación de la provincia del Bierzo —denominada en la época “provincia del Vierzo“— suscita varios problemas entre los que destaca la rivalidad entre las dos principales ciudades de la región: Ponferrada (468 vecinos) y Villafranca del Bierzo (690 vecinos) (entonces Villafranca del Vierzo), enfrentadas desde la guerra, representando la primera a los nuevos poderes económicos, la nueva burguesía (comerciantes e industriales), y la segunda a los poderes tradicionales del Antiguo Régimen (pequeña nobleza, terratenientes, clericatura). Ambas ciudades ponen todos sus recursos y argumentos al servicio de la obtención de la capitalidad provincial.

En el proyecto de división provincial del cartógrafo mallorquín Bauzá y del ingeniero Larramendi de 1821, se contemplaba la creación de la provincia de Ponferrada. En Septiembre de 1821 la comisión encargada decide constituir la provincia del Vierzo, pero aún queda por determinar la capitalidad comenzándose el debate en sí, el 10 de Octubre, buscando las dos candidatas apoyos y argumentos hasta el último momento, resultando que el 15 de Octubre prevalecen los argumentos de Villafranca del Bierzo que pasa a ser la capital. El 16 de Octubre de 1821 se publica en la Gaceta de Madrid la aprobación en Cortes Extraordinarias de la nueva provincia, festejada en Villafranca con “repique de campanas, iluminación en todas las casas y fuegos artificiales”, dando las gracias el 2 de Diciembre por la designación​ (es documentos posteriores también se refiere a esta provincia con la denominación de “provincia de Villafranca“).

El 27 de Enero de 1822 se publica el decreto por el que el Bierzo se convierte en provincia y en el que se fijan sus límites. Cuenta entonces con 86.365 habitantes y ejerce su jurisdicción sobre los partidos judiciales de Villafranca del Vierzo, Ponferrada, Toreno, y Valdeorras, limitando al norte con Asturias (hasta el puerto de Leitariegos), al este con León (la línea divisoria será la cuenca hidrográfica del Sil), al sur con Zamora (el límite será la sierra de la Cabrera) y al oeste con Lugo y Orense (la frontera será el antiguo límite de Galicia).​

Al quedar partido el eje del Sil por el norte, posteriormente, el 31 de Agosto de 1822, una Comisión de las Diputaciones de León, Orense y Villafranca (Vierzo) concluyen que se debe rectificar y ampliar esta última hasta el Monasterio de Carrasconte (en el límite con Babia) quedando toda Laciana (en la división previa dividida entre dos provincias) en la provincia del Vierzo y “las Babias” (sic) en la de León más otros pequeños cambios en los otros puntos cardinales,​ dicho acuerdo se traslada a Cortes para su aprobación.

En líneas generales los límites de la provincia coinciden con el mapa de 1786 aquí representado, más la comarca de Valdeorras.

Un nuevo “arreglo” administrativo en el año 1832 incluye al Bierzo como “provincia segregada de Orense y León“,​ el 30 de Noviembre de 1833 se designa una nueva división territorial, creada por Javier de Burgos, en la que el Bierzo actual queda integrado en la provincia de León, mientras que la comarca de Valdeorras pasa a ser parte de la provincia de Orense.

(27/05/2016)

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380. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana escudo León (Castilla y León).

Aquí os dejo otro de los dedales que me traje de nuestra visita a la ciudad de León ya hace un tiempo. Este, es un dedal de porcelana en el que está representado el escudo de la ciudad.

La efigie del león como símbolo del reino de León aparece documentado por vez primera en las monedas acuñadas por Alfonso VII, el Emperador (1126-1157). Hasta este momento, el signo preponderante utilizado por los reyes leoneses en sus documentos y monedas era la cruz, pero a partir del reinado de este soberano, ésta se irá viendo desplazada paulatinamente por el león. El historiador y heraldista Martín de Riquer ha expuesto que en el año 1148 ya se utilizaba el león como emblema heráldico.​ Al final del reinado de Alfonso VII, la figura de este animal también empezará a aparecer en los documentos regios como signo personal del monarca, y se hará omnipresente durante los reinados de Fernando II de León (1157-1188) y Alfonso IX de León (1188-1230).

La primera referencia escrita del león como símbolo personal del rey y, por ende, del reino, la encontramos en la Chronica Adefonsi imperatoris, coetánea de Alfonso VII. En ella, al describir los ejércitos que participan en la toma de Almería, se dice literalmente:

(…) la florida caballería de la ciudad de León, portando los estandartes, irrumpe como un león (…). Como el león supera a los demás animales en reputación, así ésta supera ampliamente a todas las ciudades en honor. Sus distintivos, que protegen contra todos los males, están en los estandartes y en las armas del emperador; se cubren de oro cuantas veces se llevan al combate.
(traducción de Maurilio Pérez González)

Historia.

El primer símbolo heráldico de Europa.

El uso del escudo, blasón o señal distintivo y hereditario de cada casa noble, más o menos cargado de figuras según la antigüedad y/o hazañas de la familia, se remonta a los torneos que Enrique el Pajarero de Alemania instituyó el año 934 en Gottinga para entretener a la nobleza en el ejercicio de las armas en tiempo de paz, uso que introdujo en Francia Gattroi de Previlli alrededor del año 1036, y que se generalizó a fines del siglo XI con motivo de las cruzadas, extendiéndose mucho después al resto de Europa. A fin de que los varios jefes y/o señores de que se componían aquellas expediciones fuesen conocidos por sus súbditos o vasallos, se introdujo el uso de pintar o bordar cada uno en su estandarte las armas que había elegido. Estas insignias no pasaban por lo regular de padre a hijo hasta el año 1260, bajo el reinado de san Luis de Francia, en que quedaron fijas y hereditarias en las familias.

Unos cien años antes de esta época los príncipes españoles no ponían en sus privilegios y en los sellos reales otras armas que la cruz, hasta que el rey Alfonso VII de León empezó a emplear un león, aludiendo al nombre de su principal reino. El león es el símbolo más antiguo que aún existe de un reino en Europa, y es anterior a la primera versión (en la que figuraba un único león) del escudo del monarca inglés (1158), a los tres leones (en ademán de leopardos) daneses (1194),​ al águila del Sacro Imperio (ca. 1200) y a las flores de lis francesas (1211 aunque presentes en la indumentaria real desde 1179​). Si Alfonso VII lo llevaba en sus estandartes y armas (escudo, sobrevesta), era debido a que León tenía la preponderancia en el reino. Cuando en otras partes de la Chronica se alude al izado de los estandartes reales en las plazas tomadas a los enemigos, se está refiriendo a unas banderas en las que campa el león. Existe polémica acerca de si este animal representaba al rey o al reino: en el primer caso serviría para simbolizar la fuerza del soberano, pero parece más clara la identificación entre las palabras “Legio” y “leo” que llevaría a la adopción del felino como imagen de la ciudad y del Reino. A favor de esta segunda hipótesis está el hecho de que en la Chronica el autor rima las palabras “legionis” y “leonis”.

Características históricas del león y de la bandera.

La bandera no tenía mucho que ver con la bandera leonesa actual. En primer lugar, el león no era rampante, sino pasante. Todos los leones que aparecen en las monedas, signos rodados y sellos de los reyes leoneses son pasantes (unas veces orientados hacia la derecha, y otras hacia la izquierda). Sólo hay dos excepciones: los que aparecen en los escudos de Fernando II y Alfonso IX en sus respectivas representaciones del tumbo A de la catedral de Santiago de Compostela. En estos casos se puede apreciar que son leones rampantes, pero el motivo es que las figuras heráldicas siempre han de disponerse de forma que ocupen la mayor parte del campo. En el caso de un escudo, es evidente que un león pasante ocuparía sólo un tercio del campo, mientras que si se dispone en posición vertical, y se agranda, ocupará todo el espacio disponible. Así también se cumplía la norma de evitar el horror vacui, tan preponderante en la Edad Media (en la Historia del Arte, la expresión horror vacui describe la necesidad de rellenar todo espacio vacío en una obra de arte con algún tipo de diseño o imagen).

Respecto al color del león, en esas mismas representaciones del tumbo A, debajo de ambos reyes aparecen sendos leones pasantes en actitud de ataque: su color es el morado o púrpura. En el caso de Alfonso IX, este león casi parece enmarcado en una bandera cuyo fondo era de color blanco y que tenía una orla morado claro.

Además, en el escudo que porta el monarca el león es de ese mismo color purpurado y el fondo es blanco o plateado. Los mismos colores presentan los dos leones pasantes que aparecen en los arzones de la silla de montar. Según las normas de la heráldica, a una figura de color púrpura le corresponde el campo (o fondo) de plata, que puede aparecer como blanco. Esta hipótesis se ve corroborada por el uso que se hizo del león en los escudos y estandartes cuartelados de Fernando III el Santo y Alfonso X, ya después de la unión con el Reino de Castilla en la Corona homónima (1230). En ellos, junto a los recientemente creados castillos de oro sobre campos de gules (fondo rojo), los leones son de color púrpura o morado, sobre campo de plata.

Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones pasantes, por lo que se les dispuso como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición de los leones que ha llegado a la actualidad. En ningún momento se ha hablado de una corona sobre la cabeza del león, puesto que este uso es todavía posterior, ya que no aparece en monedas, sellos ni otras representaciones hasta Sancho IV (1284−1295).

La bandera medieval del Reino de León.

Básicamente consistía en un león pasante de color púrpura que ocupaba la mayor parte del campo de la bandera. El fondo era de color blanco, o gris muy claro (plata). Bajo esta bandera combatieron los ejércitos gallegos, leoneses, asturianos, extremeños e incluso los castellanos en época de Alfonso VII. Con la división del reino que determinó este rey, León conservó este signo, pero Castilla se vio obligada a crearse uno nuevo. Parece que al principio los castellanos utilizaron una simple cruz, pero, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), Leonor Plantagenet (esposa de Alfonso VIII) diseñó el castillo dorado sobre campo rojo.​ La elección de los colores no fue al azar: Leonor estaba acostumbrada a los leones de oro sobre campo de gules de su dinastía, y además, estos colores contrastaban grandemente con los de los leoneses en el campo de batalla.

El escudo actual.

El escudo de León está compuesto por un campo de plata en el que figura un león rampante de púrpura, linguado, uñado, armado de gules (rojo).

Este escudo aparece timbrado con una corona abierta de oro (la forma de la antigua corona real, usada hasta el siglo XVI). En el escudo de la Ciudad de León aparece representada una corona marquesal en vez de la antigua real y el león no figura coronado.

Al producirse la unión en el año 1230 de los Reinos de León y Castilla con Fernando III el Santo se adoptó una heráldica común. Se dispuso que los elementos heráldicos castellanos (un castillo almenado de oro sobre un campo de gules) y leoneses formarán un escudo cuartelado. Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones, hasta aquel momento pasantes, por lo que se les dispuso como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición que ha llegado a la actualidad. El uso de la corona sobre la cabeza del león no apareció documentado hasta el reinado de Sancho IV. En numerosas ocasiones el campo del escudo castellano ha dado lugar a que el león aparezca representado erróneamente de gules (rojo) en vez de púrpura (morado).​

Actualmente el escudo de León es el símbolo de la provincia y, acompañado por adornos exteriores, de la ciudad de León.

La bandera actual.

El origen de la bandera actual es desconocido, pero probablemente no demasiado antiguo. Por una parte, el diseño de banderas con el símbolo “encerrado” en un escudo en el centro responde a un uso heráldico bastante tardío. En segundo lugar, la primera descripción de un pendón semejante fue encontrada por Waldo Merino en el acta de 18 de Febrero de 1789 del Libro de Acuerdos Municipales (Filandón del Diario de León del 5 de Junio de 1987); en ella se dice que el pendón de la ciudad era de color carmesí, con seis tarjetas o pequeños escudos con sendos leones de oro, plata y seda. Se sabe que el pendón se solía renovar en cada proclamación de un nuevo rey y, así, el número de escudos variaba en cada ocasión. De la misma época que el mencionado por Merino, o un poco posterior, es el pendón que se conserva en el despacho del alcalde, que consta de un escudo con un león rampante dorado en el centro, y dos más pequeños en las puntas, bordados sobre una tela de damasco de color carmesí. En opinión de Ricardo Chao, éste era el pendón de la ciudad de León y, con el paso del tiempo, y con algunas minúsculas variaciones, acabó representando a toda la provincia y a la región. El pendón del que se habla es el que se utilizó como modelo en el siglo XIX para confeccionar la actual bandera leonesa.

(12/04/2017)

362. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana León (Castilla y León).

Aquí os traigo un nuevo dedal que forma parte de mi colección ya desde hace algún tiempo. Este dedal lo conseguí en una visita a la ciudad de León. Como desde hace muchos años no había estado en la ciudad de León, un día que veníamos de la capital, nos dió por desviarnos e ir a pasar el día a esta ciudad castellano leonesa. La verdad que no la recordaba, por lo que se puede decir que fue mi “primera visita” a esta ciudad. Este dedal lo conseguí en una de las múltiples tiendas de souvenirs que podéis encontrar en la Plaza de Regla de la ciudad y de la cual ya os he hablado en alguna otra publicación del blog, ya que este dedal no es el único que me traje de ella.

León es un municipio y ciudad española ubicada en el noroeste de la península ibérica, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. León contaba en Enero de 2015 con 127.817 habitantes​ repartidos en una superficie de 39,03 km², y un área metropolitana de 231623 habitantes según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León (otros proyectos dan cifras diferentes), distribuidos en quince municipios, siendo así la segunda más poblada de la comunidad.​

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia el 29 a. C., su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias. En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración del Reino de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo.​ Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la unión del reino leonés a la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un período de estancamiento durante la Edad Moderna, en la Guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo de comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.

Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importantes de España, tumba de los reyes de León medievales y considerada como La Capilla Sixtina del Arte Románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de Los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí; todos ellos declarados Bien de Interés Cultural.​ Ejemplo destacado de arquitectura moderna, y uno de los museos de la ciudad, es el MUSAC, de Mansilla + Tuñón Arquitectos.

León dispone de una red desarrollada de carreteras y ferrocarril, además de contar con un aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales (de momento solo a París) que tras las obras de ampliación, inauguradas en Octubre de 2010, cuenta con una nueva terminal y es capaz de atender al triple de pasajeros que hasta entonces.​

La ciudad está inmersa en el desarrollo de distintos proyectos como la reconversión del Feve en tranvía o el palacio de congresos, entre otros. El proyecto del tranvía suscitó varias críticas por parte del Partido Popular, entonces en la oposición municipal, que alegaba que su desarrollo en una ciudad como León era un proyecto faraónico y de dudosa viabilidad​ y anunciaron que bajo su gobierno no desarrollarían tal proyecto.

La Universidad de León, fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, contaba en el curso 2006-07 con 13.217 alumnos; tiene su sede en la ciudad y está catalogada, a partir de criterios como la demanda universitaria, los recursos humanos o los planes de estudio, como la 2.ª universidad de Castilla y León, tras la Universidad de Salamanca, y la 30.ª de España.​ Desde el 4 de Mayo de 2010, la ciudad alberga la segunda sede de la Universidad de Washington en Europa, tras su sede de Roma, con capacidad para 500 alumnos interesados en el aprendizaje del español.​ Desde 2011 la ciudad cuenta también con una sede del Instituto Confucio.

Ahora bien, en el dedal que os quiero enseñar en esta ocasión, podemos ver representada la Catedral de la ciudad de León, y de la cual vamos a saber algo más en esta publicación.

Catedral de Santa María de Regla.

Templo gótico dedicado a Santa María, fue comenzada a construir en el reinado de Alfonso X el Sabio a mediados del siglo XIII sobre la antigua catedral románica, que a su vez ocupaba los terrenos del Palacio Real que cediera Ordoño II para ello y que, a su vez, se asentaba sobre las termas romanas. De planta similar a la catedral francesa de Reims, tiene reducida su planta en 1/3 con respecto a esta. Una característica peculiar es que las torres aparecen separadas de la nave central mediante arbotantes. Su planta es de tres naves, con bóveda de crucería. Trabajaron en ella distintos arquitectos como el Maestro Simón, el Maestro Enrique y Juan Pérez (estos dos empleados por entonces también en la Catedral de Burgos) y el Maestro Jusquín. El cuerpo principal del edificio fue terminado a principios del siglo XIV junto al claustro y la torre norte, mientras que la torre sur fue terminada en el siglo XV, en estilo gótico flamígero. En los siglos XVII y XVIII sufrió modificaciones estéticas por parte de Juan de Náveda y Joaquín de Churriguera, elementos que provocaron daños al edificio y fueron retirados en el siglo XIX por Matías Laviña, Juan Madrazo, Demetrio de los Ríos, Juan Bautista Lázaro y Juan Crisóstomo Torbado, muchos de los cuales llevaron a cabo la intensa restauración decimonónica que salvó el templo de la ruina, además de devolverle su esencia gótica original. Lo más impresionante es su interior, destacando los más de 1.800 metros cuadrados de vidrieras de los siglos XIII al XVI, incluyendo tres grandes rosetones y vidrieras en la parte baja y el triforio, algunas de ellas añadidas en las restauraciones del siglo XIX.

(12/04/2017)

331. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana en blanco, negro y rojo León (Castilla y León). 

Seguimos con más dedales que tengo unos cuantos por enseñaros y tengo que aprovechar cuando tengo algo de tiempo. En esta ocasión, os quiero enseñar un nuevo dedal que me traje de mi visita a otra ciudad española, León. Aunque ya mi amiga Rocío me había regalado unos cuantos pues, en mi visita a la ciudad no quise venirme sin traerme todos los que pudiese, así que voy a empezar por enseñaros este.

Este dedal lo compré en una de las múltiples tiendas de recuerdos que podéis encontrar en la Plaza de Regla, justo en frente de la Catedral de León. ¡Súper chulo!.

León  (en asturleonés, Llión) es un municipio y ciudad española ubicada en el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. León contaba en Enero de 2015 con 127.817 habitantes​ repartidos en una superficie de 39,03 km², y un área metropolitana de 208.899 habitantes según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León (otros proyectos dan cifras diferentes), distribuidos en quince municipios, siendo así la segunda más poblada de la comunidad.

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia 29 a. C., su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias. En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración del Reino de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo.​ Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la unión del reino leonés a la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un período de estancamiento durante la Edad Moderna, en la Guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo de comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.

Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importantes de España, tumba de los reyes de León medievales y considerada como La Capilla Sixtina del Arte Románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de Los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí; todos ellos declarados Bien de Interés Cultural. Ejemplo destacado de arquitectura moderna, y uno de los museos de la ciudad, es el MUSAC, de Mansilla + Tuñón Arquitectos.

León dispone de una red desarrollada de carreteras y ferrocarril, además de contar con un aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales (de momento solo a París) que tras las obras de ampliación, inauguradas en octubre de 2010, cuenta con una nueva terminal y es capaz de atender al triple de pasajeros que hasta entonces.

En 2013 se están llevando a cabo distintos proyectos en la ciudad tales como la línea de alta velocidad AVE, la reconversión del Feve en tranvía y el palacio de congresos, entre otros. El proyecto del tranvía suscitó varias críticas por parte del Partido Popular, entonces en la oposición municipal, que alegaba que su desarrollo en una ciudad como León era un proyecto faraónico y de dudosa viabilidad​ y anunciaron que bajo su gobierno no desarrollarían tal proyecto.

La Universidad de León, fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, contaba en el curso 2006-07 con 13.217 alumnos; tiene su sede en la ciudad y está catalogada, a partir de criterios como la demanda universitaria, los recursos humanos o los planes de estudio,​ como la 2.ª universidad de Castilla y León, tras la Universidad de Salamanca, y la 30.ª de España. Desde el 4 de Mayo de 2010, la ciudad alberga la segunda sede de la Universidad de Washington en Europa, tras su sede de Roma, con capacidad para 500 alumnos interesados en el aprendizaje del español. La ciudad cuenta también con una sede del Instituto Confucio desde 2011.

Catedral de León.

La Catedral de León es un templo de culto católico, sede episcopal de la diócesis de León, España, consagrada bajo la advocación de la Virgen María. Fue el primer monumento declarado en España mediante Real Orden de 28 de Agosto de 1844 (confirmada por Real Orden el 24 de Septiembre de 1845).

Iniciada en el siglo XIII, es una de las grandes obras del estilo gótico, de influencia francesa. Conocida con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa Bella Leonesa, se encuentra en pleno Camino de Santiago.

La catedral de León es conocida sobre todo por llevar al extremo la “desmaterialización” del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión para ser sustituidos por vitrales coloreados, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo.

 

(12/04/2017)

281. Dedal ASTORGA // ASTORGA´s Thimble

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Dedal Camino de Santiago, Astorga.

En esta entrada me toca enseñaros otro dedal de Astorga. A los que sigáis mi blog desde hace algún tiempo, puede que se os haga conocido, ya que tengo el mismo dedal de diferente sitio. Este dedal me lo regaló mi amiga Sonia de un paseo que realizó a la ciudad de Astorga.

Es un dedal de porcelana, perteneciente a la colección de dedales de la serie Menta&Limón (M&L). Entre enseñaros unos y otros se me fue pasando enseñaros este, pero en esta entrada os lo quiero enseñar porque es un dedal más de los que actualmente forman mi colección.

Como todos los dedales de la serie de Menta&Limón, es un dedal que está formado por tres imágenes diferentes. En la primera de ellas, podemos observar un peregrino que va siguiendo los diferentes mojones que encontramos en el Camino.

El término peregrino (del lat. peregrīnus) se refiere en su significado más clásico al viajero que, por devoción o por voto, visita un santuario o algún lugar considerado sagrado. En su acepción más general es todo aquel que anda por tierras extrañas. En sentido estricto, para el español de religión católica, peregrino es aquél que se dirige a la Catedral de Santiago de Compostela a visitar la tumba del apóstol. Así, por el destino de su peregrinación, se lo diferencia de los caminantes que se dirigen a otros sitios de honda significación espiritual en el catolicismo: el romero, que lo hace a Roma, donde mora el papa, considerado sucesor de San Pedro, y el palmero, que se encamina a Jerusalén y en general a los Santos Lugares.

Son atributos del peregrino el cayado, el camino, el manto, el pozo con el agua de salvación, la concha del peregrino. Sus significados son diversos:

  • el cayado o bastón simboliza a la vez la prueba de resistencia y de despojo;
  • el morral abierto es símbolo de humildad;
  • la concha del peregrino era el distintivo que traían aquéllos que regresaban de la peregrinación a Santiago de Compostela; entre otros significados, la concha simboliza la muerte y renacimiento;

En el catolicismo de la Edad Media se distinguían tres clases de peregrinos:

  1. Romeros, aquellos que iban a Roma.
  2. Palmeros, aquellos que iban a Jerusalén.
  3. Peregrinos propiamente dichos, aquellos que iban a Santiago de Compostela.

En general, implicaba una referencia a alguna forma de:

  • penitencia, autoimpuesta o impuesta sacramentalmente;
  • ampliación de una promesa;
  • penitencia o promesa en nombre de otra persona impedida por alguna razón de realizar la peregrinación.

El penitente emprendía el viaje como forma de expiación de sus faltas. Algunos penitentes llevaban el pecado escrito en una cédula que depositaban en el altar del santuario.

Los peregrinos solían llevar una vestimenta especial, sobre todo en lo referido a complementos que llegaron a constituir símbolos: el zurrón (morral o anapola, bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas), el bordón o bastón, un sombrero de ala ancha, una capa con esclavina y la calabaza para almacenar agua o vino. También solían llevar como distintivo la famosa concha de peregrino o venera.

En la segunda parte de este dedal podemos ver una concha de vieira con una Cruz de Santiago.

La Cruz de Santiago es una cruz latina de gules simulando una espada, con los brazos rematados en flor de lis y una panela (heráldica) en la empuñadura. Se dice que su forma tiene origen en la época de las Cruzadas, cuando los caballeros llevaban pequeñas cruces con la parte inferior afilada para clavarlas en el suelo y realizar sus devociones diarias.

Las tres flores de lis representan el honor sin mancha, que hace referencia a los rasgos morales del carácter del Apóstol.

La espada representa el carácter caballeresco del apóstol Santiago y su forma de martirio, ya que le cortaron la cabeza (fue decapitado) con una espada. También puede simbolizar, en cierto sentido, tomar la espada en nombre de Cristo.

En particular, es el emblema desde el siglo XII de la Orden de Santiago, nombrada en referencia al santo patrón de España, Santiago el Mayor. El diseño de esta cruz también se llama Cruz de los Caballeros de Santiago, ya que éstos portaban la cruz estampada en el estandarte y su capa blanca. La cruz del estandarte tenía forma de cruz con una venera en el centro y otra al final de cada uno de los brazos.

En los escudos heráldicos de diversas poblaciones anteriormente pertenecientes a esta Orden Militar aparece representada esta cruz, como es el caso de Quintanar de la Orden y Cabezamesada, en la provincia de Toledo; Villamayor de Santiago, Horcajo de Santiago y Santa María de los Llanos en la de Cuenca o Campo de Criptana y Villanueva de los Infantes en Ciudad Real, entre muchos otros casos.

Y por último, en la tercera parte de este dedal, podemos ver una de las flechas indicativas que podemos encontrar a lo largo de todo el camino que nos indican la ruta a seguir para llegar a Santiago de Compostela.

(20/08/2015)

247. Dedal ASTORGA // ASTORGA´s Thimble

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Dedal porcelana Astorga.

En la entrada de hoy os quiero enseñar el dedal de la ciudad de Astorga que me queda por subir al blog de los que tengo ahora mismo en mi colección. El dedal que os muestro en esta entrada es un dedal de porcelana, en el que podemos observar una imagen del Palacio de Gaudí y además una pareja de maragatos.

A continuación, vamos a pasar a comentar algo sobre cada uno de ellos.

Palacio de Gaudí.

El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio proyectado por el arquitecto modernista Antoni Gaudí. Está situado en la ciudad de Astorga (provincia de León), en cuya capital se encuentra la casa Botines, que junto con El Capricho de Comillas (Cantabria) son las únicas obras de Gaudí fuera de Cataluña. La construcción se llevó a cabo entre 1889 y 1915.

Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte gótico medieval, el cual asume de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas, y suprime cresterías y calados excesivos.

Desde 1962 el palacio alberga el Museo de los Caminos, dedicado al Camino de Santiago. El edificio fue catalogado como Bien de Interés Cultural el 24 de julio de 1969 con la referencia RI-51-0003827.

Unos años antes se había producido un incendio en el palacio episcopal, que lo dejó totalmente destruido. Ya que la ciudad no disponía de un arquitecto diocesano, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós decidió encargar la construcción del nuevo palacio episcopal a su amigo Gaudí. La amistad entre ambos había comenzado años atrás mientras Grau —reusense como Gaudí— fue vicario general de la archidiócesis de Tarragona e inauguró la iglesia de Jesús-María, cuyo altar Gaudí había diseñado.

Cuando Gaudí recibió el encargo de construir el palacio episcopal estaba ocupado en diversos proyectos, como el palacio Güell, los pabellones Güell, el colegio de las Teresianas y la Sagrada Familia, por lo que no podía desplazarse a Astorga para estudiar el terreno y el entorno del nuevo edificio. Para no retrasar el proyecto le pidió al obispo que le enviase fotografías, dibujos y demás información del lugar, que le permitiesen comenzar a proyectar el palacio de manera que armonizase con las edificaciones de su entorno. Una vez hubo estudiado todo el material recibido, Gaudí preparó los planos del proyecto y los envió a Astorga. Grau se sintió satisfecho e inició los trámites para obtener los permisos administrativos, ya que al ser un edificio público debía tener el vistobueno de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Después de haberse introducido algunas modificaciones, el proyecto fue aprobado en el mes de febrero de 1889. Unos meses después, el 24 de junio, onomástica del obispo, se puso la primera piedra. La obra fue presupuestada en 168.520 pesetas.

Aunque por subasta pública las obras se adjudicaron al contratista astorgano Policarpo Arias Rodríguez, Gaudí decidió emplear en la obra obreros y albañiles catalanes que ya habían trabajado para él, a fin de que durante sus ausencias la obra continuase de forma precisa según sus ideas. El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio que tiene un aire medieval, apropiado para su finalidad. Gaudí lo proyectó en estilo neogótico, corriente que provenía de la arquitectura historicista de moda en aquel momento, y que Gaudí empleó en el colegio de las Teresianas, en Bellesguard y en la casa Botines, además de en Astorga. Concibió el palacio como un castillo en el exterior y una iglesia en el interior.

La piedra en la que está construido (granito gris del Bierzo) es respetuosa con el entorno, en especial con la catedral que se encuentra en la inmediata vecindad, así como también con la naturaleza, que en la Astorga de finales del siglo XIX estaba más presente que en la actualidad. No obstante, el edificio también incorpora algunos de los elementos que caracterizarían a Gaudí en sus futuras obras, como los arcos de la entrada principal y el volumen situado encima de ella o las grandes chimeneas que de forma ostensible se integran en las fachadas laterales.

El palacio tiene planta de cruz griega sobre la que se superpone una planta cuadrada, con cuatro torres cilíndricas en las esquinas, y rodeado por un foso. En dos de los laterales presenta unos cuerpos sobresalientes de planta rectangular, mientras que en los otros dos se encuentran la torre de entrada y la capilla, también rectangular y finalizada con un ábside y tres absidiolos. En el interior hay cuatro niveles: un semisótano, la planta baja —para dependencias administrativas—, el piso principal —con la estancia del obispo, el salón del trono y la capilla—, y el desván.

El pórtico de entrada tiene tres grandes arcos abocinados, hechos con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados. La planta baja contiene un gran vestíbulo, del que parte la escalera noble, adquiriendo una gran altura que permite la apertura de grandes ventanas, de forma triangular, que proporcionan una gran luminosidad; este esquema recuerda un poco al utilizado en el palacio Güell. La estructura del edificio se sustenta en pilares con capiteles decorados y en bóvedas de crucería sobre arcos ojivales de cerámica vidriada. Se remata con un almenado de estilo mudéjar.

En el interior destaca la riqueza ornamental conseguida con diversos materiales (granito, ladrillo, yeso, mosaico, cerámica, esgrafiados, vidrieras), así como la fluidez espacial y la luminosidad que el arquitecto logró conferir al palacio. Un buen ejemplo de esta riqueza decorativa es la variedad de capiteles que Gaudí diseñó para las diversas columnas del conjunto palaciego, en que se combinan diversos estilos, desde el gótico y el mudéjar, hasta los motivos naturalistas tan del gusto del arquitecto, pasando por unos capiteles de ábacos estrellados inspirados en la Sainte-Chapelle de París.

En 1893, tras la muerte del obispo Grau, Gaudí dimitió por desavenencias con el cabildo, por lo que las obras estuvieron paradas durante varios años —quedaba por terminar el piso superior y la cubierta—. Finalmente, fue terminado entre 1907 y 1915 por el arquitecto Ricardo García Guereta, quien siguió el trazado de Gaudí pero con un sello más convencional. En la intervención de Guereta se denota la influencia violletiana, especialmente en los chapiteles que coronan las torres laterales. Al cambio de dirección se debe también que unas esculturas de ángeles que debían coronar el edificio según el proyecto original se colocasen finalmente de forma exenta en el jardín del palacio. Colocados en 1913, uno de los ángeles sostiene una cruz, otro un báculo y el tercero una mitra episcopal.

Durante la Guerra Civil sirvió de cuartel de artillería y sede de la Falange. Entre 1943 y 1955 se restauraron los daños ocasionados durante la guerra. En 1956, el obispo Julià Castelltort inició la restauración para convertir el edificio en residencia del obispo, función inicial que nunca llegó a consumarse; fallecido al poco tiempo, el nuevo obispo, Marcelo González Martín, renunció finalmente a la función episcopal y promovió la conversión a lo que es actualmente el palacio, el Museo de los Caminos, dedicado al Camino de Santiago.

Maragatos.

El término maragato (quizá del latín *mauricatus ‘hecho moro’ o ‘morohablante’; cfr. romance navarro bascongado, del lat. *uasconicatus, y romançado, del lat. *romaniceatus) hace referencia a pobladores de la provincia de León, que ha dado nombre a la comarca de la Maragatería.

Hasta comienzos del siglo XX los maragatos se caracterizaron por utilizar una vestimenta que les era típica, practicar la covada y, siendo una población emprendora y viajera, recorrer con carromatos el oeste y el centro de España, vendiendo principalmente productos artesanales que realizaban en su comarca, en especial, en poblaciones tales como Astorga, Brazuelo, Castrillo de los Polvazares, Lucillo, Santa Colomba de Somoza, Santiago Millas y Val de San Lorenzo.

Sobre el origen del término maragato se han barajado diversas hipótesis: una de ellas apunta a que su denominación (que proviene de la suma de los términos ‘moro’ y ‘godo’) proviene debido a su ascendencia germánica, ya que fueron bárbaros que se convirtieron al Islam tras la islamización de España y adoptaron la vestimenta peculiar que los caracteriza. Otra indica que su nombre proviene de una prenda característica de este colectivo, las maragas.

Aunque los maragatos fueron un colectivo que mantenía cierto grado de aislamiento, más por intereses económicos y mercantiles, lo cierto es que se les ha negado reconocimiento -como tantas otras en España– de ser una etnia como tal, pues ‘maragato’ se confundió únicamente con todos aquellos que practicaban la arriería o venta ambulante, práctica comercial muy extendida en la provincia de León y el resto de Europa. Se han creado una serie de mitos que en muy pocos casos corresponden con la realidad: su vestimenta no tiene nada de árabe, sino que responde a una moda del siglo XVIII que se extendió por muchos puntos de la Península Ibérica y Europa. Como ejemplo valgan las similitudes entre los trajes bretones de la Bretaña Francesa y los maragatos. Otro mito extendido son las supuestas filiaciones con antiguas poblaciones moras, pero en verdad nadie ha podido atestiguarlo ni genética ni históricamente más que por divagaciones sobre el origen del nombre.

Los maragatos fueron pobladores pioneros de los Establecimientos Patagónicos durante el siglo XVIII, fundando las poblaciones argentinas de Carmen de Patagones, Mercedes de Patagones (actual Viedma), San Julián y Puerto Deseado.

Desde esta última población otros grupos de maragatos se dirigieron a la Banda Oriental, fundando allí la ciudad de San José de Mayo, en el actual territorio de Uruguay. Por este motivo los pobladores de San José de Mayo y su entorno, así como los de Carmen de Patagones, suelen recibir el gentilicio de “maragatos” aún cuando tengan otros orígenes. Desde San José de Mayo, muchos maragatos, ya transformados en gauchos, colonizaron otras zonas del territorio de la Banda Oriental incluyendo territorios del actual Río Grande del Sur esto explica que a la revolución federalista riograndense de 1893 se le llamara en Brasil “Revolución de los Maragatos”.

Este dedal fue comprado en una tienda de la ciudad leonesa de Astorga, que se llama “Nelybel. Tu tienda de regalos en Astorga“, esta tienda la podemos localizar en la plaza Obispo Alcolea.

(02/10/2015)

240. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal resina León.

En esta entrada os quiero enseñar un dedal de la ciudad de León. Este dedal de resina en el que podemos observar dos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad leonesa, la catedral y la Casa Botines, fue un regalo de mi amiga Yiyo.

León [leˈon] (en leonés Llión [ʎiˈoŋ]) es un municipio y ciudad española ubicada en el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. León contaba en enero de 2013 con 130.601 habitantes repartidos en una superficie de 39,03 km², y un área metropolitana de 208.899 habitantes según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León (otros proyectos dan cifras diferentes), distribuidos en quince municipios, siendo así la segunda más poblada de la comunidad.

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia 29 a. C., su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias. En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo. Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la unión del reino leonés a la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un período de estancamiento durante la Edad Moderna, en la Guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo de comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.

Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importantes de España, tumba de los reyes de León medievales y considerada como La Capilla Sixtina del Arte Románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de Los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí; todos ellos declarados Bien de Interés Cultural. Ejemplo destacado de arquitectura moderna, y uno de los museos de la ciudad, es el MUSAC, de Mansilla + Tuñón Arquitectos.

León dispone de una red desarrollada de carreteras y ferrocarril, además de contar con un aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales (de momento solo a París) que tras las obras de ampliación, inauguradas en octubre de 2010, cuenta con una nueva terminal y es capaz de atender al triple de pasajeros que hasta entonces.

En 2013 se están llevando a cabo distintos proyectos en la ciudad tales como la línea de alta velocidad AVE, la reconversión del Feve en tranvía y el palacio de congresos, entre otros. El proyecto del tranvía suscitó varias críticas por parte del Partido Popular, entonces en la oposición municipal, que alegaba que su desarrollo en una ciudad como León era un proyecto faraónico y de dudosa viabilidad y anunciaron que bajo su gobierno no desarrollarían tal proyecto.

La Universidad de León, fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, contaba en el curso 2006-07 con 13.217 alumnos; tiene su sede en la ciudad y está catalogada, a partir de criterios como la demanda universitaria, los recursos humanos o los planes de estudio, como la 2.ª universidad de Castilla y León, tras la Universidad de Salamanca, y la 30.ª de España. Desde el 4 de mayo de 2010, la ciudad alberga la segunda sede de la Universidad de Washington en Europa, tras su sede de Roma, con capacidad para 500 alumnos interesados en el aprendizaje del español. La ciudad cuenta también con una sede del Instituto Confucio desde 2011.

En este dedal de resina podemos observar dos de los monumentos más importantes de la ciudad de León, como son la Catedral de León y la Casa Botines. A continuación vamos a hablar sobre ellos.

Catedral de León.

La Catedral de León es un templo de culto católico, sede episcopal de la diócesis de León, consagrada bajo la advocación de Santa María de Regla. Fue el primer monumento declarado en España mediante Real Orden de 28 de agosto de 1844 (confirmada por Real Orden de 24 de septiembre de 1845).

Iniciada en el siglo XIII, es una de las grandes obras del estilo gótico, de influencia francesa. Conocida con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa “la bella Leonesa”. Se encuentra en pleno Camino de Santiago.

La catedral de León es conocida sobre todo por llevar al extremo la “desmaterialización” del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión para ser sustituidos por vitrales coloreados, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo.

En la arquitectura gótica se generaliza el uso de los arcos apuntados (o arcos ojivales) y la bóveda de crucería concentrando así los empujes en puntos determinados y no en todo el muro, que permiten hacer catedrales más esbeltas (por una parte, el arco puede alargarse sin ampliar su ancho como ocurría en el románico y reduce los empujes haciendo cubiertas más ligeras, lo que permite abrir los muros). Desaparece la tribuna románica y los empujes laterales que ésta resolvía se envían a los arbotantes, arcos que transmiten el empuje de la cubierta a los contrafuertes exteriores, que solían estar rematados con pináculos. Las grandes vidrieras son una muestra del interés del gótico por comunicarse con el pueblo. Así mismo, la sensación de verticalidad se corresponde a la idea del Jerusalén celeste, en comparación contra la sensación de acogimiento y seguridad a los fieles creada en el románico. Este tipo de construcciones solían tener un número impar de naves (3 ó 5) sustentadas por una bóveda de crucería cuatripartita, sexpartita, de terceletes, de abanico o estrellada. La fachada principal se estructuraba generalmente en tres vanos abocinados, constituidos por arquivoltas y jambas y enmarcados en un gablete, una galería de reyes del Antiguo Testamento, un gran rosetón (situado en la nave central), un andito (espacio mediante el cual se accede a la fachada para realizar posibles reformas) y por dos torres de características diferentes (rematadas o no con un pináculo en forma de flecha).

La planta es casi una réplica de la catedral de Reims aunque en formato algo menor. Tiene unas dimensiones de 90 m de larga, 30 m de alta y 29 m de ancha. Dividida en tres naves, de la entrada al transepto, y cinco naves del transepto al altar mayor. La catedral presenta macrocefalia, es decir una cabecera de mayor tamaño que lo común (el ancho del transepto en este caso) y que le resta algo de profundidad y perspectiva pero a cambio le brinda mayor espacio para los fieles (debido a estar en el Camino de Santiago su afluencia era mayor). Las naves de la catedral de León se cubren con bóveda de crucería cuatripartita en tramos rectangulares. El crucero lo hace con una bóveda cuatripartita, que sustituyó a la cúpula barroca del siglo XVII en las obra acometidas a finales del siglo XIX con el fin de guardar coherencia con el resto de la construcción. En sus muros presenta 125 ventanales, con 1.800 m² de vidrieras policromadas de origen medieval, siendo consideradas de las mejores del mundo en su género. De ellas, destacan el gran rosetón central situado en el pórtico central, entre las dos torres de aguja, así como las de la Capilla Mayor, el transepto norte y la Capilla de Santiago.

Casa Botines.

La casa Botines, o casa Fernández y Andrés es un edificio de estilo modernista, situado en la ciudad de León, capital de la provincia homónima. Originalmente almacén comercial y residencia particular, fue construido y diseñado por el arquitecto español Antoni Gaudí entre 1891 y 1894, siendo esta una de sus tres obras fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga, también en León y al Capricho de Gaudí de Comillas, en Cantabria.

Ubicado junto al palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León y junto a la plaza de Santo Domingo, lugar de encuentro entre el casco antiguo y el ensanche, de estilo renacentista, fue restaurado en 1951, declarado Monumento Histórico en 1969, es en la actualidad la sede de Caja España, entidad que lo rehabilitó en 1996, actividad que le valió el premio Europa Nostra.

El término casa Botines deriva del apellido del fundador de la sociedad, Joan Homs i Botinàs, empresario y comerciante español asentado en la capital leonesa, que dirigían Mariano Andrés Luna y Simón Fernández Fernández, responsables del encargo de la casa a Antoni Gaudí.

El proyecto de Gaudí fue un edificio de estilo neogótico, resuelto con su inconfundible estilo modernista. El edificio sirvió para albergar en sus plantas bajas los despachos y almacenes del negocio de tejidos, y disponía al mismo tiempo de viviendas en las plantas superiores: en la principal los dos pisos de los propietarios, y en las restantes pisos de alquiler; por último, se ubica un desván, con cubierta a cuatro vertientes.

La construcción se realizó con muros de sólida cantería caliza, dispuesta en forma de almohadillado. El edificio está flanqueado por cuatro torres cilíndricas rematadas con elevadas agujas de forma cónica, hechas de pizarra, y rodeado de un foso con reja de forja. Las ventanas son de guillotina, con voladizos inclinados para retener la nieve, muy frecuente en el invierno leonés.

Gaudí realizó el foso en unas zanjas corridas rellenas de mampostería hormigonada, como era costumbre en Cataluña, por lo que recibió la crítica de varios ingenieros que alegaban que ese sistema no era válido para ese terreno, por lo que la cimentación corría grave peligro.

La fachada es de estilo gótico, con arcos lobulados, y tiene un reloj y una escultura de San Jorge y el dragón, obra de Llorenç Matamala. En 1950, durante unas obras en las que se pretendía sustituir la estatua de San Jorge por una de la Virgen del Camino, patrona del Reino de León, se encontró detrás de la estatua un tubo de plomo que contenía una serie de documentos relativos a la obra, como los planos del edificio firmados por Gaudí, el contrato de propiedad del solar, el acta de conclusión de las obras y unos periódicos locales.

El interior del edificio presenta un original planteamiento técnico, que no obedece a ningún esquema o patrón y es que en este edificio, Antoni Gaudí ensaya innovadoras técnicas que ensayará posteriormente. De este modo, en la planta baja y en el semisótano, aplicó por primera vez la planta libre, pues sustituyó los tradicionales muros por 28 pilares de fundición de 20 cm de diámetro que hacen de estos dos niveles dos grandes deambulatorios que le permiten conseguir la máxima flexibilidad en la distribución del espacio para las actividades comerciales, una mejor iluminación natural y una constante renovación del aire. Todo ello le hará aplicar la misma fórmula en la casa Milà, aunque esta vez con pilares de piedra.

Desde el punto de vista estructural, Gaudí hace una clara distinción entre muros y pilares. Y es que si en las viviendas tradicionales, los techos se cargan sobre muros convencionales que descansan sobre jácenas de hierro y que tanto sirven para soportar el edificio como para distribuir las plantas, en el semisótano y en la planta baja de la casa Botines, que Gaudí entiende como unidad, sostiene los forjados mediante columnas de hierro colado, una solución que sienta precedente y que es usada hoy de forma mayoritaria en los locales comerciales y en las grandes superficies.

Por todo lo anterior, es evidente que pese a conservar esquemas procedentes del gótico civil, Antoni Gaudí abandona cualquier patrón árabe o mudéjar para la elaboración del edificio, se inclina pues, y sobre todo en lo estructural, a la más pura racionalidad, algo que más tarde desarrollarán Le Corbusier y Mies Van der Rohe.

Este dedal de resina fue comprado en una tienda de la ciudad de León, cuyo nombre es “Gnomos“.

(13/10/2015)