345. Dedal CAMBADOS // CAMBADOS´Thimble

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Dedal Escudo Cambados (Pontevedra).

 

En esta ocasión, os quiero enseñar un nuevo dedal de porcelana que me traje de mi visita a este municipio pontevedrés, Cambados. Es un dedal de porcelana que lleva impreso el escudo del municipio. Este dedal lo compré en una de las tiendas de souvenirs del municipio, paseando por sus bonitas calles. El nombre de esta tienda es Capricho´s.

Cambados es un municipio situado en la comarca del Salnés, el centro de las Rías Bajas, en la provincia de Pontevedra, en Galicia (noroeste de España).

Historia

Sobre el origen de su nombre existen varias teorías (todas precientíficas). una de ellas dice que este nombre deriva de los descendientes de la familia Camba; otra, que se debe a los celtas, de Cambrae (Cambra, cuna). Una tercera dice que deriva de los vocablos cam (lago) y bados (casa). Cualquiera que sea verdad, lo cierto es que hay vestigios de poblados en sus montes y bosques, en las proximidades de los ríos y el mar, en los siglos -VI y -V

Posteriormente, al igual que toda la costa gallega, fue explorada por los fenicios en busca de cobre y estaño, de lo que es testigo la torre de Lobeira, que desempeñó funciones de faro para la navegación de estos comerciantes, establecidos en la desembocadura del Umia, donde también aprovecharon las riquezas salinas de las tierras del Salnés.

Durante la dominación romana, desde la zona de Cambados se organizaron luchas contra el invasor. Ejemplo de esto fueron las luchas contra el procónsul Décimo Junio Bruto, con el cual se llegó a firmar un tratado, aunque posteriormente este procónsul arrasó la zona, perdiendo ésta una gran parte de su importancia.

El rey godo Éxica designó a su hijo Witiza, futuro rey de los Godos, como Gobernador de Galicia. Durante su gobierno concedió grandes privilegios a Cambados.
Durante la invasión árabe, Abdelaziz entró en Galicia atacando Lugo, Tui, Orense y Cambados; posteriormente, Fruela I, hijo de Alfonso I, los vencería a orillas del Umia. En las continuas razzias de los árabes por el norte de la Península Ibérica y durante el siglo siguiente, entre los años 816 y 821, siguieron atacando las poblaciones gallegas; en la segunda de estas fechas, el Rey Alfonso I el Casto los derrotó y después de eso, Cambados buscando una protección, se hizo feudo del obispado de Tui, ya que había pertenecido a su antigo dominio Tudem Graviorum.

Durante los siglos IX e X, Cambados fue también víctima, como casi toda la costa gallega, de las correrías y tropelías de los normandos.

Fernando II, Rey de León, en 1170 le concedió el título de “Muy Real Villa” y le confirmó los privilegios que Witiza le había otorgado.

En el siglo XII el núcleo más antiguo de Cambados, denominado Vila Vella, estaba constituido por San Tomé do Mar y Santa Mariña. Diego Gelmírez incorporó la villa a la Diócesis de Compostela. En el siglo siguiente y por aforamiento, pasó a ser señorío de Paio Gómez Charino y durante muchos años estuvo vinculada a la casa de Sotomayor y Chariño, e también a los condes de Castronuevo y Villaumbrosa.

Durante el levantamiento de los Irmandiños, se unen las fuerzas de sus parroquias, que actuaron por las zonas limítrofes, llegando hasta Ponte Sampaio.

Los Reyes Católicos concedieron también privilegios a Cambados por sus merecimientos y valor en la conquista de Granada, eximiéndola de muchos tributos que estaban obligados a pagar al obispo Compostelano.

El 25 de Septiembre de 1484, la Reina Isabel mandó restituir al Conde de Caminha, sus lugares de Cambados y Meis.

La zona de Cambados había sido donada primeramente a las Órdenes del Temple y del Santo Sepulcro y posteriormente a la de San Juan de Jerusalén, aforándola estas Órdenes a las Casas de Soutomaior y de Ulloa, pasando después a la Casa de Monterrey y de ésta a la de Alba.

Felipe IV concede una cédula para que no sean llevados los marineros de San Tomé do Mar para a su Real Armada, puesto que éstes han de defender esta villa de los ataques de los piratas.

En 1709, el señorío y xurisdición de San Tomé y Santa Mariña pasan por venta del IV Conde de Castronuevo al I Marqués de Montesacro.

Durante la Guerra de Independencia, los vecinos de Cambados actuaron continuamente acosando a las divisiones de los Mariscales Soult y Ney, contribuyendo así a la derrota de los franceses.

En 1820 nace el Ayuntamiento de Cambados, cabeza de partido judicial, integrando la totalidad del territorio actual, además de el de Ribadumia. En 1841 se segregaron este municipio y también la parroquia de Deiro, incorporada al ayuntamiento vecino de Villanueva de Arosa. Cambados mantuvo la capitalidad de partido judicial.

Escudo

La descripción del escudo solamente la he encontrado en gallego, por lo que os dejo la descripción y también su traducción al castellano.

Gallego. Escudo municipal de Cambados (Pontevedra, Galicia): En campo de azur, un cáliz de ouro, surmontado dunha forma sagrada de gules, e orlado nos flancos e na punta cun cordón de prata, acabados os seus extremos en forma de lazo; todo isto surmontado da coroa do rei Witiza, de ouro. Ó timbre coroa real pechada. (Heráldica municipal de Pontevedra. Diputación de Pontevedra). O blason ten dito prata para a corda, bien que ela mostrase en gules nas representacions oficiais. A coroa de Witiza es unha reproduccion de a mostrada neste sello.

Castellano. Escudo municipal de Cambados (Pontevedra, Galicia): En campo de azur, un cáliz de oro, surmontado de una forma sagrada de gules, y orlado en los flancos y en la punta con un cordón de plata, acabados sus extremos en forma de lazo; todo esto surmontado de la corona del rey Witiza, de oro. Al timbre corona real pechada. (Heráldica municipal de Pontevedra. Diputación de Pontevedra). El blason tiene dicha plata para la cuerda, bien que ella enseñase en gules en las representaciones oficiales. La corona de Witiza es una reproducción de la enseñada en este sello.

(25/03/2016)

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339. Dedal BETANZOS // BETANZOS´Thimble

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Dedal porcelana Betanzos (La Coruña).

Nuevo dedal de la ciudad de Betanzos, es un dedal de porcelana en el que se puede ver una imagen de uno de los atractivos de las fiestas de este municipio, el lanzamiento de su globo, realizado en papel y decorado por diferentes habitantes del municipio.

Betanzos es una ciudad y municipio español de la provincia de La Coruña, en la comunidad autónoma de Galicia, capital de la comarca homónima.

Se ubica en la costa Noroeste de la Península Ibérica, en las Rías Altas. Su núcleo urbano se yergue sobre una colina, ubicada en una península formada por el curso bajo de los ríos Mandeo y Mendo, que se unen en la ciudad para formar la Ría de Betanzos. Con una población de 12.966 habitantes (INE 2016), es el municipio más poblado de su comarca, y un importante centro administrativo y logístico.

También conocida como “Betanzos de los Caballeros“, la ciudad fue una de las siete capitales de provincia del antiguo Reino de Galicia y su casco antiguo, en el que destacan importantes monumentos góticos, está declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Historia.

La leyenda atribuye la fundación al caudillo celta Breogán. Existen indicios de asentamientos primitivos en Betanzos, aunque se tendría que esperar hasta la época del Imperio romano para encontrar documentada la existencia de la ciudad en la Geografía de Ptolomeo, con el nombre de Flavium Brigantium, si bien hoy parte de la historiografía sitúa tal ciudad en La Coruña. Tras un largo período del que prácticamente se carece de información histórica, en 1219 la población se trasladó de su antigua ubicación (San Martiño de Tiobre, conocido como “Betanzos O Vello“) a su localización actual, sobre el antiguo castro de Untia.

El rey Alfonso VIII de Castilla le concedió en 1212 el título de villa, acogiéndola bajo su protección y, en 1219 Alfonso IX de León estableció su asentamiento sobre el antiguo castro de Untia, que actualmente sigue ocupando. Alfonso XI otorgó a Betanzos la libertad de tributos en compensación por sus esfuerzos en la Batalla de Tarifa. En 1465 Enrique IV le concedió a la población el título de ciudad, y en 1467 le permitió la celebración de una feria franca anual. Años más tarde, en su reorganización territorial de España, los Reyes Católicos designan a Betanzos capital de provincia de una de las siete que formaba el Reino de Galicia, en lo que fue la época de mayor esplendor de la ciudad.

Sin embargo, una serie de incendios generales y malas cosechas suponen el inicio de una decadencia que se vería agravada, en 1834, con la nueva división administrativa de Javier de Burgos, que integra la antigua provincia de Betanzos en la de La Coruña.

La historia de la localidad está ligada a la casa de Andrade, cuyo mayor exponente fue Fernán Pérez de Andrade, apodado O Bo (gallego, El Bueno). Enrique II de Trastámara le concederá los señoríos de El Ferrol, Pontedeume y Villalba, por su apoyo en la guerra que sostuvo contra su hermanastro, Pedro I. Este se transformó en uno de los caballeros más poderosos de la Galicia del siglo XIV e impulsó la construcción de muchos edificios.

Revitalizada con la llegada del ferrocarril a principios del siglo XX, en la actualidad la ciudad continúa siendo un importante núcleo turístico, comercial, logístico y administrativo.

Fiestas locales.

  • 14 a 25 de Agosto: fiestas patronales en honor a San Roque. En estas celebraciones se incluye la suelta del tradicional Globo de Betanzos, el aerostato de papel más grande del mundo, que desde mediados del siglo XIX surca anualmente los cielos brigantinos cada 16 de Agosto. Igualmente, son de destacar las dos giras a Os Caneiros, el 18 y el 25 del mismo mes. Están declaradas de Interés Turístico Nacional.
  • Segundo fin de semana de Julio: Feira Franca Medieval. Para esta fiesta se engalanan las calles de la zona vieja de la ciudad con toda clase de motivos medievales y se establecen en las mismas multitud de puestos de artesanía, comidas típicas y oficios ya en desuso, como orfebres, zapateros o herreros. Está recreación histórica está declarada como fiesta de Interés Turístico de Galicia.
  • “Semana Santa”. Con origen en la Edad Media, la Semana Santa llena de música y fervor la Ciudad de los Caballeros. Conciertos, procesiones y exposiciones copan la agenda de los brigantinos en la Semana de Pasión, que está declarada de Interés Turístico de Galicia.
  • Fiesta de la Tortilla: Instaurada en 2007 la semana de la Tortilla, promociona este plato tan conocido de la gastronomía betanceira. Hay un concurso para elegir la mejor tortilla de todos los locales de hostelería de la ciudad.

(09/07/2016)

332. Dedal LUGO // LUGO´s Thimble

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Dedal de cerámica con panorámica en blanco y negro de Lugo.

La entrada del blog de hoy la quiero dedicar a mi Galicia. Después de todas las penurias que está pasando mi tierra debido a los numerosos incendios provocados por malas personas, y que esperemos que no se vuelvan a producir “NUNCA MÁIS”. Por eso, el dedal que os traigo hoy, es una de las últimas incorporaciones a mi colección de dedales ya que lo he conseguido el jueves pasado en el cierre de las fiestas de San Froilán.

El dedal que os quiero enseñar hoy es un dedal de cerámica en el que podemos ver una panorámica en blanco y negro en la que están representados diferentes monumentos y edificios importantes que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Lugo.

Lugo es una ciudad y municipio de España, capital de dicho municipio y de la comarca y provincia homónimas. Se ubica en el noroeste del país, en la comunidad autónoma de Galicia. Ostenta el título de La Muy Noble y Leal Ciudad.

La ciudad, de origen romano, fue fundada en el año 25 a. C. por Paulo Fabio Máximo y es la más antigua de Galicia. Construida en las cercanías de un castro, en la época romana recibió el nombre de Lucus Augusti. Numerosos restos romanos, muchos de ellos conservados en el Museo Provincial, son testimonio de sus primeros años de historia, especialmente su muralla romana, única en el mundo que conserva todo su perímetro y declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. A pesar de que su provincia tiene mar, es una ciudad interior que dista de la costa 85 km.

A lo largo de su historia experimentó tanto épocas de abandono como importantes momentos en la historia del país, desde la reunión en el año 842 de un gran ejército para conquistar Oviedo y entronizar a Ramiro I hasta el pronunciamiento del coronel Miguel Solís que daría comienzo al levantamiento de 1846 contra el presidente Narváez.

Geográficamente, la ciudad se encuentra situada sobre una colina, en una comarca de montañas redondeadas y no muy elevadas en las tierras del Alto Miño y circundada por el propio río Miño, además de otros de menor entidad. El municipio, incluido en la Reserva de la biosfera “Tierras del Miño“, es el segundo más extenso de Galicia, y en el que en el año 2016 habitaban 98.268 personas, lo que lo convierte en el cuarto de esta comunidad autónoma en población, después de Vigo, La Coruña y Orense.

El gentilicio de sus habitantes es lucense o lugués. Actualmente, Lugo es una ciudad comercial y de servicios, con un campus universitario especializado en ciencias agrarias (como veterinaria o ingeniería de montes). Destacan también sus populosas fiestas, como el Arde Lucus, que rememora el pasado romano y castreño de la ciudad, y la de San Froilán, que se celebra entre el 4 y el 12 de Octubre y atrae a la ciudad a más de un millón de visitantes.

Los monumentos y edificios que podemos ver en este dedal son:

Muralla romana de Lugo.

La muralla romana de Lugo rodea el casco histórico de la ciudad gallega de Lugo en la provincia del mismo nombre en España. La antigua ciudad romana de Lucus Augusti, fundada por Paulo Fabio Máximo en nombre del emperador Augusto en el año 13 a. C. con la finalidad de anexionar, definitivamente, el noroeste de la Península Ibérica al Imperio romano fue dotada en el Bajo Imperio de un muro de defensa que ha perdurado, con escasas reformas, hasta la actualidad.

La muralla, con una longitud de 2266 metros, coronada por 85 poderosas torres, delimita el casco histórico de la urbe gallega y ha pasado de ser un obstáculo para su evolución y crecimiento a ser un monumento integrado en la estructura urbana y fuente de riqueza turística.

Construida como separación y defensa se ha transformado en un elemento integrador entre la antigua Lucus y la que se ha desarrollado a su alrededor. Sus diez puertas realizan la función de unir una parte de la ciudad con la otra y su paseo de ronda, adarve, se ha tornado en una calle más que es recorrida por los viandantes autóctonos y visitantes.

La muralla romana de Lugo fue declarada Patrimonio de la Humanidad​ por la Unesco en el año 2000 el día 30 de Noviembre y está hermanada desde el día 6 de Octubre de 2007 con la Gran Muralla China de Qinhuangdao.

En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España“, fue incluido como uno de los bienes individuales del camino primitivo.

Plaza do Campo.

La Praza do Campo (o Plaza del Campo) se encuentra ubicada en pleno centro de la ciudad de Lugo y es quizás la más típica de la ciudad amurallada.

Según los escritos, es muy probable que fuese antiguamente el lugar donde se situaba el Foro Romano de la antigua Lucus Augusti.

Posteriormente (siglos XVI-XVIII) fue el lugar donde se celebraban mercados de productos del campo (de ahí su nombre) y de pan, hasta el siglo XX. Sin duda tiene todo el aire de haber sido centro de mercado y de vida social.

Esta plaza porticada de forma triangular se conformó entre los ss. XII y XIII, aunque la mayoría de las casas son del siglo XVIII. Aquí confluían populares calles del viejo Lugo y, de hecho, en su entorno se pueden ver magníficos edificios, algunos de los cuales aprovecharon las columnas romanas procedentes del foro romano para construir los soportales.

La plaza está embellecida con una fuente barroca situada en el centro y dominada por la escultura de San Vicente Ferrer en actitud predicadora, obra atribuida a Fray Manuel de los Mártires y que mandó construir en 1754 el Obispo Izquierdo. El agua llegaba a esta fuente a través de un acueducto hoy desaparecido; por sus caños en alguna época se hizo salir vino tinto en las fiestas de San Froilán.

Probablemente la fuente más emblemática de la ciudad, crea un conjunto que combina la armonía de los antiguos soportales de piedra con construcciones más modernas.

Además de ser una de las zonas más bellas de Lugo y un lugar muy agradable para el paseo, es una de las mejores zonas de tapeo y centro de la ruta de los vinos, donde llegan los olores de las tapas de las cercanas Rúa Nova y Rúa da Cruz, que invitan a detenerse en alguna taberna.

En la Plaza del Campo se situa también el Centro de Interpretación de la Muralla, que es al mismo tiempo oficina de información turística.

Un lugar que conserva el aire de las plazas norteñas, paseo obligado por las calles de Lugo.

Catedral de Santa María de Lugo.

La catedral de Santa María de Lugo es un templo católico, sede episcopal de la diócesis de Lugo, ubicado en la ciudad del mismo nombre, en Galicia, España.

En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España“, fue incluida como uno de los 21 elementos inscritos a título individual.

Ayuntamiento de Lugo.

La Casa Consistorial de Lugo, situada en la ciudad de Lugo, en España, es un proyecto del arquitecto Lucas Ferro Caaveiro y uno de los máximos exponentes del barroco civil gallego.

La fachada principal del consistorio tiene una composición de dos alturas. La inferior posee un soportal con ocho arcos de medio punto apoyados sobre nueve pilares.

En la planta de piso las ocho puertas-ventana dispuestas sobre los arcos inferiores dan paso a dos balconadas de forja de hierro sustentadas por ménsulas decoradas.

Las placas de la fachada nos dan la relación con el barroco compostelano. La decoración de la fachada es muy semejante a la de Casas Novoa en la capilla de los Ojos Grandes. La fachada se completa con escudos y una cornisa moldurada con seis gárgolas sobre otros tantos pináculos. Esta composición se cierra con dos torres en las esquinas de cuerpo único.

La peineta de la sección central tiene una cartela orlada que señala a José Vaamonde, regidor de la ciudad en 1738.

Diputación de Lugo. 

La Diputación Provincial de Lugo es una institución pública que presta servicios directos a los ciudadanos y presta apoyo técnico, económico y tecnológico a los ayuntamientos de los 67 municipios de la provincia de Lugo, en la comunidad autónoma de Galicia, España. Además, coordina algunos servicios municipales y organiza servicios de carácter supramunicipal. Tiene su sede central en la ciudad de Lugo.

La Diputación de Lugo fue creada en el año 1836, como consecuencia de la organización de España en provincias. En aquella época ejerció competencias en materia de obras públicas, educación, beneficencia, así como funciones intermedias entre los municipios y la administración del estado.

En el año 1979 se constituyó como organismo democrático a la par del proceso de transición que se desarrollaba en España.

Integran la Diputación Provincial, como órganos de Gobierno de la misma, el Presidente, los Vicepresidentes, la Corporación, el Pleno y las Comisiones informativas.

(12/10/2017)

326. Dedal A CORUÑA // A CORUÑA´s Thimble

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Dedal resina de A Coruña.

Nuevo dedal que os quiero enseñar en esta entrada. Este dedal es un dedal de resina de la ciudad de La Coruña, uno de los nuevos dedales que me traje de mi última visita a la ciudad. Lo compré en una de las tiendas de souvenirs que se puede encontrar en la Calle Franja, llamada “Pequena Galería“.

La Coruña (en gallego y oficialmente, A Coruña) es una ciudad y municipio de España. Pertenece a la comunidad autónoma de Galicia y es la capital de la provincia homónima.

Importante puerto histórico, se sitúa en la costa noroeste de la Península Ibérica, en las Rías Altas. El centro de la ciudad se extiende sobre una península unida a tierra firme por un estrecho istmo, por lo que presenta dos fachadas marítimas distintas: la portuaria (hacia la ría de La Coruña) y otra de mar abierto, hacia la Ensenada del Orzán, y sobre la que se extienden las principales playas urbanas (Riazor y Orzán).

El municipio de La Coruña tiene una población de 243.978 habitantes (INE 2016), el segundo de Galicia después de Vigo. No obstante, la ciudad, con 215.227 habitantes, constituye el núcleo urbano más poblado de Galicia. Alrededor de la ciudad se ha desarrollado el área metropolitana homónima por los municipios vecinos que, junto a la cercana área metropolitana de Ferrol, forma una conurbación de 655.251 habitantes que aglutina a algo más de la mitad de la población total de la provincia.

Su densidad de población es la mayor de Galicia y de las más altas de España (6471,32 hab/km²), ya que el término municipal cuenta con una extensión de 37,83 km². Una buena parte de la superficie dedicada a la actividad industrial se ha ubicado en el limítrofe municipio de Arteixo, uno de los más industrializados de Galicia. De este modo, está centrada mayoritariamente en el sector servicios. Su sector secundario se concentra fundamentalmente en el Puerto de La Coruña y la refinería de petróleo de Repsol en La Coruña. Su clima es de tipo oceánico en su variedad meridional, con temperaturas suaves todo el año.

Es sede del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de la Delegación del Gobierno en esta Comunidad y sede de la Real Academia Gallega​ desde su fundación. Fue también capital de la VIII Región Militar Española, estructura territorial del ejército español ya desaparecida, aunque en la ciudad está situado el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa, así como una Subdelegación de Defensa.

El municipio limita al norte con el océano Atlántico, al este con la ría de La Coruña y el municipio de Oleiros, al sur con el municipio de Culleredo y al oeste con el de Arteixo.

(21/07/2017)

320. Dedal O GROVE // O GROVE´s Thimble

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Dedal de porcelana de O Grove, Pontevedra.

En esta ocasión, vuelvo a retomar el blog de mi colección de dedales para seguir enseñándoos algunos dedales más de mi colección, que conseguí en estos pasados meses del año 2016. En esta nueva entrada, nos vamos al municipio pontevedrés de O Grove, ya que el dedal que os quiero enseñar es de allí.

El Grove (O Grove, en gallego y oficialmente) es un municipio y una península situada en la parte occidental de la comarca del Salnés (provincia de Pontevedra), a la entrada de la Ría de Arosa, en el noroeste de España. Su gentilicio es “groveiro” o “grovense”, aunque sus habitantes son popularmente más conocidos como “mecos”.

Es una pequeña península de 21’89 km cuadrados, unida a tierra firme a través de un istmo conocido como O Vao, que da lugar a la playa de la Lanzada en su parte occidental y a la amplia marisma del complejo intermareal Umia-El Grove en su parte oriental, que lo conecta con el ayuntamiento de Sanxenxo. Asimismo, en El Grove se encuentra la pequeña Isla de La Toja a la que se accede por un puente de principios del siglo XX.

El istmo de El Grove, con unos 2 km de longitud y unos 500 m de anchura en el centro y casi 1 km en la parte más ancha, al norte, es un depósito de arena procedente del río Umia, por un lado, y de la corriente marina predominante del sur, por otro. El conjunto de estos dos fenómenos facilitó el depósito de arena en forma de cordones de dunas litorales paralelas a la costa. Es de formación relativamente reciente: el primer mapa que representa El Grove como península es de 1784, mientras que otro mapa de 1632 lo representaba todavía como una isla. Las alturas máximas del pueblo están representadas por el monte Siradella, de 167 metros de altitud, y el monte Con da Garda, de 95 metros.

En cuanto a la hidrografía, El Grove sólo cuenta con pequeños regatos en diferentes puntos de la península, entre los que destaca el Rasoeiro, hoy canalizado en su desembocadura en el casco urbano. Resulta más significativa la laguna de La Bodeira, situada en la costa norte de la península, única laguna costera de agua dulce de la provincia de Pontevedra. Está incluida en el ámbito del Complejo Intermareal Umia-El Grove.

Historia. La isla de El Grove estuvo poblada durante la romanización de Galicia, como lo testifican los restos de una ciudad romana en Adro Vello, posteriormente usada en la Edad Media como camposanto. Las primeras referencias documentales datan del siglo VI y sitúan las tierras de El Grove bajo la jurisdicción de la diócesis compostelana. Asímismo, el rey Ordoño II le entregó en el siglo X las salinas de Noalla (Sanxenxo) junto con las tierras de la isla de El Grove, con sus vidas, iglesia y pertenencias. Por otro bando, el obispo Sisnando II le entregó al monasterio de San Martín Pinario la iglesia de San Vicente de El Grove, con sus tierras y habitantes. De este modo, el arzobispo de Santiago nombraba, todavía en el siglo XVII al alcalde de El Grove, un procurador general, un regidor para los asuntos de tierra y otro para los del mar. No fue hasta mediados del siglo XIX cuando un decreto de las Cortes redujo sus derechos al nombramiento de los curados de San Vicente y San Martín. El hecho más relevante en la historia moderna de El Grove fue la peste bubónica, que entró por el puerto de El Grove en 1562, extendiéndose rápidamente por la Ría de Arosa y por toda Galicia.

Otros factores que influyeron decisivamente en su demografía y economía fueron los frecuentes ataques musulmanes y normandos, tanto en el propio El Grove como a lo largo de toda la Ría de Arosa, y más tarde, ya en el siglo XVIII, los de los piratas británicos. La promulgación de la Constitución de 1812 perimitió que El Grove se conviertiese en municipio en 1822, perteneciente a la provincia de Vigo. Pero esta situación sólo duró un año, al ser restaurado el Antiguo Régimen por Fernando VII en 1823. Por fin, en 1835, se recuperó el estatus de municipio.

Este dedal fue comprado en la tienda “Regalos Arco Iris” situada en el mismo municipio, en la Avenida de Beiramar.

(24/03/2016)

308. Dedal SANTA TECLA // SANTA TECLA´s Thimble

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Dedal del Castro de Santa Tecla, La Guardia. Pontevedra.

En esta ocasión, os quiero enseñar el último de los dedales que tengo en mi colección del Castro de Santa Tecla. Este dedal ya hace un tiempo que está formando parte de mi colección de dedales, pero hasta ahora no había tenido ocasión para enseñároslo. A continuación, os dejo información sobre este castro tan famoso de la provincia de Pontevedra.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comezar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Excavaciones arqueológicas. Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

Primeros descubrimientos y referencias. El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamento de los alredores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de Febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Primeras excavaciones (1914-1923). Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

La campañas de Mergelina (1928-1933). Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Período de abandono (1933-1979). Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

Campañas de 1983 a 1988. En el año 1983, con la colaboración económica de la Junta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

En la actualidad. Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En Julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Los pobladores del castro. Siguiendo a los autores clásicos como Plinio el Viejo, Pomponio Mela, Appiano, Ptolomeo… el extremo sudoccidental de la actual Galicia estaría poblado por la comunidad de los Grovii o Grovios, cuya ciudad más importante sería el Castellum Tyde o Tude, la actual Tuy. Siguiendo la teoría de Antonio de la Peña Santos:

Los castros galaicos no fueron, pues, habitados por celtas en el estricto sentido sino por galaicos sólo muy remotamente emparentados con lo que se lleva entendiendo como culturas célticas continentales, con las que tal vez compartiesen un fondo lingüístico común dentro del grupo indoeuropeo.

Interpretando los hallazgos arqueológicos se trataría de un pueblo cuya estructura igualitaria (construcciones de tamaños semejantes), con carácter pacífico poco belicoso (sistemas defensivos más simbólicos que efectivos) y cuya economía agraria (proximidad a las tierras fértiles, aproximadamente a 1 o 2 km de distancia) pero con una cierta capacidad adquisitiva y comercial (abundantes productos foráneos).

Con el tiempo y producto de las reformas de los emperadores de la dinastía Flavia y la progresiva implantación del sistema romano de explotación, los habitantes del poblado comenzaron un lento abandono para asentarse en las nuevas villae y vici, situadas en los valles y más próximas a las tierras de mayor valor productivo.

Economía de la comunidad. La importancia de los cereales en la economía de la comunidad queda patente en los numerosos molinos manuales de piedra encontrados diseminados por toda la zona excavada, la mayoría de los molinos circulares tardíos, que algunos autores relacionan con la influencia romana.

Otros instrumentos encontrados como hachas, aixolas, podones y hoces de bronce y hierro hablan de la labor agrícola.

Destacan las grandes cantidades de cantos de talla monofacial, nódulos discoidales muy regulares encontrados sobre los pavimentos interiores de las estructuras. El primitivo diseño (similar a los Choppers, utensilios líticos muy rudimentarios y antiguos, del Paleolítico Inferior) y su posible utilidad causa extrañeza entre los estudiosos.

La recogida de frutos silvestres sería otra fuente de recursos testimoniada principalmente en los restos de bellotas carbonizadas que se encontraron.

Para el estudio de restos orgánicos son fundamentales los concheros, de los que constataron varios en el yacimiento. En ellos se atestigua, además de la actividad de explotación de recursos marinos, la explotación ganadera de las especies de ovicápridos (Ovis aries y Capra hircus), bóvidos (Bos taurus) y gallináceas (Gallus gallus). Resalta la ausencia de cerdo doméstico.

En relación con la pesca se encontraron tres anzuelos de bronce y dos de hierro, y restos óseos de ejemplares de las familias Sparidae, Gadidae, Labridade y Morenidae, especies seguramente capturadas desde el mismo litoral. De los restos procedentes del marisqueo más de la mitad pertenecen a la lapa común (Patella vulgata), seguida en cantidad por el mejillón (Mytilus galloprovincialis), el bígaro común (Littorina littorea) y la peonza dentada (Monodonta lineata). Cabe destacar la ausencia de especies propias de zonas de arenal.

Entre las actividades artesanales testimoniadas la más extendida es la textil, testimomiada en la gran cantidad encontrada de pesas de telar, fusaiolas y en las agujas de bronce con ojo ovalado (todas rectas excepto una). Por el contrario son escasos los hallazgos relativos a la actividad metalúrgica, son algunos trozos de crisol y algún molde de piedra.

La actividad comercial debió de ser de gran importancia, tanta que su propia situación vendría determinada por su valor logístico para la navegación comercial marítima de cabotaje así como a fluvial (remontando el curso bajo del Miño). Con la llegada de los romanos la comunidad se incorporara al complejo sistema comercial marítimo y terrestre del Imperio.

El hallazgo de gran cantidad de restos cerámicos de ánforas confirman este comercio. La mayor parte de estos corresponden a modelos usados para el transporte de vino, otros modelos sería para el aceite (principalmente para servir de combustible de las lucernas) y otras mercaderías.

La piezas cerámicas encontradas, de vidrio y otros materiales, refuerzan la importancia de este comercio con el mundo romano (cerámicas campaniformes, de terra sigillata). Por último, el casi centenar de monedas encontradas, principalmente de los gobiernos de Augusto y Tiberio, un grupo de época republicana y otro conjunto de ejemplares acuñados en las cecas del valle del Ebro, nos acercan un nuevo dato sobre el proceso de incorporación al nuevo sistema comercial que estaba a vivir esta comunidad.

Descripción. Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa ( no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Dimensiones. Está delimitado por una sencilla muralla que acoge una extensión de terreno con unos ejes máximos de 700 metros (norte-sur) y 300 metros (este-oeste). Si bien estas dimensiones no están debidamente confirmadas y la visión actual que se tiene del yacimiento está supeditada a las sistemáticas empleadas en su estudio arqueológico, el bajo porcentaje de terreno excavado y a los destrozos que tuvieron lugar desde su descubrimiento (carretera, construcciones en la cumbre, reforestación, etc.).

En el caso de que posteriores estudios confirmen estas dimensiones estaríamos en presencia de uno de los mayores castros de los encontrados hasta ahora tanto en tierras gallegas como del norte de Portugal.

La muralla. En el diseño de la muralla parece primar una función de delimitación del terreno respecto a su entorno, frente a las funciones defensiva o disuasoria.

La muralla fue realizada en cantería trabada con barro, no sobrepasando los 160 cm de grosor máximo, carece de cimentación y de momento no se han encontrado accesos interiores a ellas, como escaleras o rampas.

Se abre la puerta Norte en su extremo nordeste con un cuerpo de guardia a la derecha. Cara al extremo meridional, no vsible hoy por culpa de la vegetación, se abre otra puerta con un sistema de acceso en ángulo recto.

El sistema de comunicaciones en el interior de la zona septentrional se basa en un camino de ronda pegado a la muralla que rodea las construcciones.

Las cabañas. Casi todas ellas tienen plantas circulares u ovaladas y son exentas, no compartiendo paredes medianeras salvo contadas excepciones. También son excepción las pocas cabañas con planta rectangular y estas presentan, en su mayoría, esquinas en arco.

El grosor de sus paredes suele ser bastante uniforme, sobre 40 cm de media, y con un mejor acabado cara al exterior. La gran mayoría son de pequeñas dimensiones.

Se asientan directamente sobre la roca madre y sus muros estarían recubiertos con un mortero de cal y arena. Restos de pigmentación encontrados indicarían que los recebados estarían tintados con distintos colores.

Muchas de las cabañas presentan un vestíbulo de acceso que muchos autores entienden que se trata de un influjo mediterráneo adaptado a las características de las construcciones indígenas.

En el interior, algunas presentan bancos adosados y el pavimento en algunos casos es de terra pisada y en otros de losa. En muchos de los umbrales de entrada se pueden ver los goznes, agujeros en los que se ajustarían las puertas.

En este castro se han encontrado una gran cantidad de jambas y dinteles monolíticos decorados con formas geométricas, sogueados, entrelazados. También se encontraron, empotrados en los muros, bloques monolíticos cilíndricos de no muy grandes dimensiones y con una de sus caras decoradas con formas geométricas como espirales, trisqueles, rosáceas o molinetes. Otros elementos, como peanas o los llamados amarraderos, presentan decoraciones similares y también representaciones de animales.

Este tipo de decoración, según Antonio de la Peña Santos:

pone de relieve la existencia de una plástica propia y peculiar del mundo castreño, producto de la asimilación y reelaboración de temas ornamentales de filiación mediterránea

En relación al sistema de techado la teoría tradicional que defiende una cobertura con tejado cónico sustentado por un poste central no se encuentra refrendado por los hallazgos arqueológicos, ya que no se ha encontrado el agujero para fijar el poste central y en ese lugar central se acostumbran a encontrarse lareiras para la combustión. Por esta falta de referencia de los testimonios arqueológicos cabe pensar en un sistema de cubrición que descarga sobre los muros directamente. De la misma manera no existen pruebas que hagan rechazar la posibilidad de una cubrición en forma cónica, plana o a dos aguas. Por otro lado si se tiene constatado el uso de materiales vegetales para su cubrición, reforzados por cuerdas tensadas por lajas perforadas (pesas) que colgarían del límite.

Como es lógico no todas las cabañas tendrían un uso habitacional, las viviendas serían aquellas de mayores dimensiones y con aparejo de mayor calidad (algunas con esos dinteles y elementos decorados ya mencionados), con vestíbulo y que presentan cuidados pavimentos de sablón y con lareiras en el centro de la estancia. En el vestíbulo se encontraría un horno simple.

Otro grupo de construcciones, que se podrían denominar genéricamente almacenes, semejantes en número tendrían usos distintos a los de habitación por lo que presentan una tipología menos elaborada y una construcción menos cuidada que las habitacionales y con umbral más peraltado. En el interior de estas construcciones se encontraron restos de ánforas, algún molino, cantos para tallar, etc.

Estas construcciones se adaptan al terreno con ayuda de pequeños muretes en terrazas que delimitan el espacio. La distribución urbanística se caracteriza por la presencia de grupos de construcciones formando conjuntos perfectamente individualizados. Se trata de las conocidas como Unidades familiares (otros autores hablan de Casas patio) conformadas por las correspondientes viviendas y almacenes estructuradas en torno a un pequeño patio común, muchas veces enlosado.

El urbanismo del yacimiento incluye una compleja red de canales de evacuación de las augas pluviales situadas bajo los pavimentos y llanos, y en ocasiones en la superficie, esculpidas sobre la roca base y cubiertas con losas. En ocasiones estas aguas se canalizan cara a aljibes excavados en la roca y revestidos con una argamasa impermeabilizadora.

Esta ordenación interna del espacio aparece condicionada por la muralla, posible primer elemento en ser levantado, lo que hace pensar a De La Peña Santos en la existencia de una planificación minuciosa previa a la edificación de las cabañas.

Los petroglifos. En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes. Testimonios de esta presencia son los grabados rupestres que dejaron en varias localizaciones del posterior castro. Muchos de estos petroglifos fueron cubiertos por las estructuras levantadas en el momento de la construcción del castro.

Entre las distintas representaciones que todavía hoy son visibles, representaciones geométricas, destaca la conocida como Laja Sagrada o Laja del Mapa que, situada en la parte alta del monte, está compuesta por varias espirales, círculos concéntricos y trazos lineales más o menos paralelos. Sus descubridores interpretaron que se trataba de un mapa de la desembocadura del Miño, hipótesis que carece de fundamento científico. Cercana a ésta, entre dos muros que la tapan parcialmente, se encuentra otra roca con grabados similares.

Lo que es evidente es que estos grabados no tienen ninguna relación con el castro ya que son producto de una sociedad que se desarrolló 2.000 años antes, en la etapa final del neolítico gallego.

Hallazgos materiales. Además de los hallazgos ya mencionados se puede destacar una gran cantidad de restos cerámicos encontrados, hecho común a los castros galaicos, tanto de cerámica indígena, caracterizados por tener pastas oscuras modeladas a mano o con torno lento, como numerosos restos de otras variedades típicas del mundo romano, como la cerámica campaniforme, de característico barniz verde y partes de terra sigillata, con su característico barniz rojo, así como restos de la llamada cerámica común romana. También se han encontrado fragmentos de un kalathos ibérico pintado. Entre los restos cerámicos también se encontraron trozos de lucernas.

Abundantes fueron también los hallazgos de trozos de vidrios romanos de variadas formas y tonalidades. Destacan dos cuencas fragmentados de vidrio polícromado de una variedad muy escasa conocida como vidrio mosaico o millefiori, propia de los obradores orientales de la primera mitad del siglo I d. C., y que por su calidad pueden considerarse de las mejores encontradas hasta el momento en la Península Ibérica. Finalmente, también se encontraron gran cantidad de cuentas de collar hechas de vidrio y fichas de juego en el mismo material, estas últimas puede que vinculadas a la aparición de algún tablero de piedra cuadriculado de tipo romano conocido como tabula latrunculata.

Los hallazgos metálicos, poco abundantes en estas tierras por la acidez del terreno, también están presentes en el yacimiento en forma de trozos de calderos, sítulas de bronce y cuchillos de lámina plana de bronce que formarían parte del ajuar doméstico de los habitantes del castro.

La orfebrería también tiene su presencia con dos remates de torques hechos en chapa de oro. Uno de ellos, de gran calidad artística, presenta forma globular acabada en Escocia y profusa decoración geométrica y con un trisquel en la base del extremo. Colgantes de bronce de variadas formas, restos de pulseras y brazaletes también en bronce forman parte de los hallazgos, así como anillos romanos de bronce.

Relacionados con la vestimenta se han encontrado fibulas en bronce de diversas tipologías, en omega, de brazo largo, etc.

Finalmente, los escasos hallazgos en el yacimiento de restos de armamento se reducen a unas cuantas puntas de dardo de hierro, dos regatones de bronce, un puñal romano de hierro (pugio) con remaches en bronce y restos de la vaina, una espada de antenas rematadas en botones bitroncocónicos y hoja de ferro. Estas dos últimas se tratan de piezas tardías de las que se considera fueron usadas más como elementos de distinción social que estrictamente como armas propiamente dichas.

A todos estos elementos habría que sumar la desaparecida estatuilla en bronce que representaba un Hércules y que fuera encontrada a mediados del siglo XIX en las proximidades de la ermita.

El museo. En los años en que Ignacio Calvo excavó en Santa Trega (1914-1923), los hallazgos de estos trabajos comienzan a ser expuestos en un local de La Guardia, germen del museo que años más tarde se abrió en la cima del monte.

En el año 1943 la Sociedad Pro-Monte adquirió un edificio en la parte alta del monte que fuera diseñado por el arquitecto Antonio Palacios para su uso como restaurante. A este edificio trasladaron las piezas encontradas en las excavaciones que configuraron el actual museo, que fue inaugurado el 23 de Julio de 1953 con la presencia de los arqueólogos asistentes al III Congreso Nacional de Arqueología.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas que podemos encontrar en el Monte de Santa Tecla.

(06/12/2015)

306. Dedal CAMINO DE SANTIAGO // CAMINO DE SANTIAGO´s Thimble

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Dedal de porcelana del peregrino, Camino de Santiago.

 

En esta entrada, os quiero enseñar otro de los dedales del Camino de Santiago que tengo en mi colección desde hace algún tiempo. Este dedal lo compré en la visita que realicé en verano a la capital gallega y que todavía no tuve tiempo de enseñaros debido a ir enseñándoos diferentes dedales a lo largo de este tiempo.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy recorrido, después fue un tanto olvidado y en la actualidad ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993 y 1998 respectivamente; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, a la que se unen en 2015 el Camino Primitivo, el Camino Costero, el Camino vasco-riojano y el Camino de Liébana. Además, ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa.

En 2004 la Fundación Príncipe de Asturias le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. “Como lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de una conciencia europea”. Tal y como refleja el acta del Jurado reunido en Oviedo el 7 de Septiembre de 2004.

El premio entregado a los responsables de todas las Comunidades Autónomas por las que corren las rutas jacobeas, abiertas tras el descubrimiento de la tumba del Apóstol, en el siglo IX.

Miles de peregrinos recorren su trayecto cada año. En sus más de mil años de historia ha generado una gran vitalidad social, cultural y económica.

Inicios históricos del Camino. Los orígenes del culto a Santiago en la Hispania romana son desconocidos, pero parece ser que en el año 812 se encontraron reliquias atribuidas al apóstol. Al final del siglo IX se extiende por la Europa cristiana. En el siglo XI el número de peregrinos aumentó considerablemente gracias a contactos culturales entre las naciones europeas.

Alfonso II, rey de Asturias, mandó construir una iglesia en el lugar que, de acuerdo a la voz de la tradición, reposan los restos del apóstol Santiago. A partir del siglo XV, esta iglesia se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación de la Cristiandad y dio origen al actual Camino de Santiago. Por esta vía se expandieron en la Península los nuevos estilos arquitectónicos que triunfaron en Europa.

Descubrimiento del Santo Sepulcro. El nombre castellano “Santiago” proviene del latín Sanctus (sagrado).

Los orígenes de tu vieja del culto a Santiago en Galicia permanecen en la oscuridad de los tiempos. A finales del siglo VIII se difunde en el noroeste de la Península Ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en estas tierras, tras evangelizarlas. Así ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, en el año 813, un ermitaño llamado Pelayo o Paio dijo que vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia, (cerca de Padrón). Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla, donde existe un cementerio de la época romana. El hallazgo del supuesto sepulcro coincide con la llegada al reino astur de mozárabes huidos de las zonas dominadas por los musulmanes, buscando poder practicar sus creencias religiosas.

Es generalizada la creencia, entre algunos estudiosos, de que los restos de Prisciliano fueron enterrados en estos lugares, cuando trajeron su cuerpo desde Tréveris (Alemania). Otros proponen que fueron sepultados cerca de Astorga (León). Según los primeros, el sepulcro de Santiago puede ser la tumba de Prisciliano; aunque las fechas en las que vivieron uno y otro no coinciden.

Alfonso II el Casto, Rey de Asturias, viajó con su corte al lugar, resultando de esta manera en el primer peregrino de la Historia. Fue muestra de su fe la erección de una pequeña iglesia.

Inicio de la peregrinación. Aproximadamente desde el año 821, con el hallazgo de las presuntas reliquias del Apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje. Y recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XI. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a arribar al venerable lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae, que devendrá en el famoso vocablo Compostela.

Menéndez Pidal opinaba que en cierto sentido se puede considerar al caudillo musulmán Almanzor como el gran revitalizador del Camino y quien provocó su fama internacional. En efecto, los repetidos ataques de Almanzor sobre los reinos cristianos españoles llegaron a inquietar a los monjes de la abadía benedictina de Cluny, en aquel momento el más importante centro del cristianismo europeo. Religiosos vinculados a Cluny elaborarán el Códice calixtino y la Historia compostelana y los reyes españoles favorecerán en todo lo posible la constitución y proyección de una red de monasterios cluniacenses en el norte de España y singularmente alrededor del Camino. Esa política está íntimamente relacionada con el deseo de los monarcas españoles de romper con su aislamiento respecto de la Cristiandad mediante lazos dinásticos, culturales y religiosos.

Muchos de los primeros peregrinos procedían de regiones de Europa pioneras en la aportación de novedades musicales. Partiendo algunos del norte y otros de zonas más céntricas de Francia, habían pasado por lugares de culto, como Chartres y Tours. Allí pudieron escuchar las melodías que todo el Occidente cristiano consideraba el verdadero legado del papa Gregorio. Poco importaba que aquellos que venían del norte de Italia y que habían tenido que cruzar los Alpes y Pirineos les dijeran que en su lugar de origen el rito litúrgico era más antiguo y venerable que ése al que ellos llamaban romano.

Tampoco importaba mucho que una vez adentrados en territorio hispánico, y reunidos los peregrinos de distintas procedencias en torno a un mismo Camino, hicieran un alto en algún monasterio riojano y allí se les hablase, no sin nostalgia, de una liturgia que no hacía mucho era el elemento unificador frente a las huestes de Alah que desde hacía siglos ocupaban buena parte del solar hispano.

En esos monasterios riojanos y castellanos aún se miraría con recelo a aquellos caminantes que se dirigían a Campus Stellae. Precisamente siguiendo esa ruta había entrado el principal enemigo del rito hispano. Por la ruta jacobea se fueron contaminando las antiguas ceremonias y costumbres para que aquellos que venían de regiones remotas pudieran entender algo del culto que escuchaban. Tanto es así, que ante los deseos unificadores de Alfonso VI, se abolió el rito autóctono en beneficio de la liturgia llamada romana.

Consolidación de la ruta jacobea. El número de caminantes crece geométricamente a partir del siglo X, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación: una manera más activa, amplia, inclusiva y sencilla de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela serán los destinos más importantes: todos los caminos llevan a Roma. Los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén. Los monarcas de Navarra, Aragón, Castilla y León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, reparación de caminos y edificación de hospitales.

Años más tarde, el carácter apostólico de su iglesia y los bienes, generosamente, obsequiados por los peregrinos permitieron a un obispo emprendedor, Diego Gelmírez, convertir su sede en arzobispado.

Declive del Camino. Después del siglo XIV se produjeron muchas convulsiones sociales en Europa que desvían a los peregrinos potenciales hacia otros destinos. Por otra parte, la Reconquista desplaza toda la atención económica y gubernamental de los reinos españoles hacia el sur. El Camino de Santiago pierde el esplendor de los siglos anteriores. El Cisma de Occidente en 1378 agrava y divide a la Cristiandad. El siglo XV tampoco ayudó a su revitalización, plagado de acontecimientos desagradables en el viejo continente: guerras, hambre, peste, malas cosechas, sequías…

Aun así, muchos creyentes seguían acudiendo hasta la tumba del apóstol para cumplimentar su penitencia pero, año tras año, el Camino fue cayendo en el olvido.

Caminos de Santiago de Compostela en Francia. Aunque los caminos por los que llegan los fieles a Santiago son muy numerosos, uno de los recorridos llegará a convertirse en el Camino por antonomasia. Es el camino francés, ya que todos los caminos que pasan por Francia se unen a alguna de estas cuatro antiguas vías:

  • Via Turonensis (desde París, por Turonem, Tours)
  • Via Lemovicensis (desde la localidad de Vézelay, por Lemovicum Limoges)
  • Via Podiensis (porque comienza en Puy-en-Velay y allí se encuentra con la Vía Gebennensis que comienza en Ginebra)
  • Via Tolosana (desde la localidad de Arlés por Tolosa de Francia y el puerto del Somport, Huesca)

En España la ruta originaria pasaba en un principio por la calzada romaza que cruza el Pirineo por el puerto oscense del Palo (Valle de Echo, Huesca), pero pronto sería abandonada para usar el puerto de Somport, Huesca (vía Tolosana), tal como describe el Códice Calixtino al mencionar el hospital de Santa Cristina de Somport, hoy en ruinas. Más tarde tomaría auge el paso por Roncesvalles (Navarra). Desde Somport los viajeros se dirigen a Puente la Reina de Jaca (Huesca), pasando, en el primer caso, por Canfranc (Huesca)), Jaca (Huesca), Puente la Reina de Jaca (Huesca), Sangüesa (Navarra) y Monreal (Navarra); y por Pamplona, en el segundo. Unidos en Obanos, a escasos kilómetros de Puente la Reina de Navarra, los peregrinos siguen por Estella, Monjardín, Logroño (La Rioja), Nájera, Santo Domingo de la Calzada, Redecilla del Camino, Belorado, Villafranca Montes de Oca y Burgos. En este último lugar confluye la vía menor que, desde Bayona (Francia), cruza por Tolosa (Guipúzcoa), Vitoria, Miranda de Ebro y Briviesca. Las etapas a partir de Burgos pasan por Castrojeriz, Frómista, Carrión de los Condes, Sahagún y León. En León, algunos peregrinos optan por desviarse hacia Oviedo (Asturias), para seguir el camino de visita a San Salvador; así rezaba el dicho ya en la Edad Media: Quien va a Santiago y no a San Salvador honra al criado y olvida al Señor. Retomar el Camino Francés lleva al peregrino a La Virgen del Camino, donde los romeros pueden rendir culto a la imagen homónima, patrona del Reino de León, Hospital de Órbigo, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, adentrándose en Galicia a través de O Cebreiro, Portomarín, Palas del Rey y Santiago de Compostela. A lo largo del camino, se construyen iglesias y hospitales bajo la advocación de Santiago y, también, por otras adoraciones muy consideradas en los siglos XI y XII. Todavía podemos ver en las poblaciones por las que se peregrinaba, las indicaciones calle del Camino e iglesia de Santiago, que marcaban el recorrido medieval.

Santos y privilegios. El Camino genera nuevos santos y leyendas de milagros. Un ejemplo es Santo Domingo de la Calzada, que dedicó su vida a servir a los peregrinos.

El privilegio concedido, y confirmado por Alejandro III, consiste en que el año en que el 25 de Julio, fiesta de Santiago el Mayor, cae en domingo se podrán ganar en la Iglesia de Compostela las mismas gracias que se ganan en Roma los años jubilares, que allí suelen coincidir cada 25 años. Se trata de la bula de concesión más antigua que conservamos, la Regis aeterni, fechada en 1179. Ella misma alude a que confirma un privilegio del Papa Calixto II (1118-1124). Este papa, hermano de Don Raimundo de Borgoña y, por lo tanto, tío del rey Alfonso VII, fue un gran benefactor de la Iglesia de Compostela.

La vieira como símbolo. Hace siglos que la vieira, que se encuentra típicamente en la costa del mar en Galicia, es el símbolo del Camino de Santiago, y de sus peregrinos.

Antiguamente los peregrinos, al regreso a sus países de origen, lo llevaban puesto encima de su hábito o en el sombrero, para demostrar haber llegado hasta Santiago, el objetivo del viaje.

En francés, hasta el idioma mismo lleva esta prueba, de donde la expresión francesa Coquille Saint-Jacques (concha de Santiago) que quiere decir vieira hasta nuestros días. En Francia la vieira era, desde la Edad Media, símbolo de todos los peregrinajes: la llevaban no sólo los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela sino también los que volvían de la Tierra Santa y del Monte Saint-Michel, dado que era también uno de los símbolos de San Miguel. Los textos medievales franceses citan con frecuencia a la “concha” (de la vieira) como símbolo de peregrinaciones en general, a la vez que la vieira poco a poco se va asociando a monumentos y lugares dedicados a Santiago, sin que se especifique “de Compostela“. Habrá que esperar hasta el siglo XVI, gran época de peregrinaciones a Santiago de Compostela, para que el naturalista Guillaume Rondelet cite la “concha de Santiago” como uno de los nombres posibles de la venera. En el siglo XVIII, la edición francesa de la taxonomía de Linneo fija su nombre común asociándola definitivamente con Compostela.

El Camino moderno. Tras la Edad Media y Moderna, el Camino va perdiendo importancia. Hasta el punto que el último de los albergues histórico, cierra y se abandona en ruina a mitad del siglo XX: El real hospital de Santiago de Montouto, en la comarca de Fonsagrada.

Un primer intento de revitalización se produjo en 1962 cuando se anunció que se iba a señalizar el camino. Así el 29 de Marzo de este año, Diario Vasco, publicó que 14 maestros estaban peregrinando desde Roncesvalles con el objetivo de “actualizar la antigua marcha de los peregrinos por el camino jacobeo”. Sin embargo estas iniciativas apenas tuvieron éxito. En el Año Santo Compostelano de 1993, el gobierno autónomo gallego decidió potenciar su valor enfocado a un recurso turístico, abriéndolo a personas con el perfil del peregrino religioso tradicional; de este modo se lanzó una gran campaña de publicidad para el Jacobeo de ese año: Xacobeo 93.

Gracias a este plan se restauraron tramos de la ruta y las infraestructuras para peregrinos. Se logró la colaboración de las comunidades autónomas por las que atraviesa el Camino en España. Desde entonces, hacer el recorrido a pie, en bicicleta o a caballo es un destino popular que reúne lo religioso, espiritual, deportivo, cultural, económico, etc., tal y como ha venido ocurriendo desde el principio a través de los siglos. El camino se halla indicado por flechas pintadas de amarillo, postes y otras señales. (La concha, o vieira, solamente indica que se está sobre el Camino, mientras que es la flecha amarilla la que señala la dirección a seguir. De ahí que la vieira pueda estar diferentemente orientada según la Comunidade Autónoma que se atraviesa).

Los senderos balizados del Gran Recorrido (GR) tienen generalmente una longitud mayor a 50 km. Están pensados para caminatas de más de dos jornadas. Unas marcas de pintura blanca y roja van guiando al caminante.

Este dedal fue comprado en una de las numerosas tiendas que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Santiago de Compostela. Alrededor de la catedral, encontramos muchas calles con tiendas para llevarte algún recuerdo de la capital gallega.

(06/08/2015)