379. Dedal CAMBADOS // CAMBADOS´Thimble

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Dedal porcelana Arco del Palacio de Fefiñanes (Cambados).

Aquí os traigo un nuevo dedal de porcelana que me he traído de una visita que hemos realizado ya hace algún tiempo al municipio de Cambados en la provincia de Pontevedra.

Cambados es un municipio situado en la comarca del Salnés, el centro de las Rías Bajas, en la provincia de Pontevedra, en Galicia (noroeste de España). Elegida como Ciudad Europea del Vino en 2017.

Palacio de Fefiñanes.

El Palacio de Fefiñanes (Fefiñáns en gallego) se encuentra en Cambados (Pontevedra, Galicia, España), dándole nombre a la plaza más destacada de esta villa. De aire clásico, integra un armonioso conjunto con su arcada, torre del homenaje y la vecina Iglesia de San Benito.

Historia.

Fue construido en el siglo XVI por Don Juan Sarmiento Valladares, consejero del rey Felipe II e inquisidor general. Sufrió nuevos añadidos en el siglo XVII, encargados por Don Gonzalo Sarmiento de Valladares, vizconde de Fefiñanes. Más tarde pasó a propiedad de los marqueses de Figueroa, en manos de cuyos descendientes se sigue manteniendo.

Arquitectura.

El palacio, con planta en “L”, asienta, en su brazo más corto, una atalaya almenada. En las esquinas exteriores del edificio destacan los grandes balcones circulares y la decoración renacentista sobre las ventanas.

En la esquina este de la muralla se levanta una torre independiente denominada Torre del Homenaje, en cuya fachada se encuentra una curiosa inscripción que recoge los valores de los señores de Fefiñanes:

Conócete a ti mismo. Por semejanza a Dios procede como hechura de su mano. Huye del vicio. Busca la virtud. Aborrece el ocio. Ama el trabajo. No seas soberbio, antes humilde. No mientas porque es la mayor vileza de los viles. Procura los amigos mejores que tú, pues con esto y verdad, secreto y limpieza de alma, nos sucede bien todo. Da lo que pudieres bien distribuido. No olvides los beneficios ni te acuerdes de las injurias si quieres aparecerte a Dios, y advierte que el osar morir da la vida porque los honores con grandes peligros y trabajos se adquieren. Ama y teme a Dios y atribúyele los sucesos porque no hay otra Fortuna.

En la fachada del poderoso edificio se pueden ver, en estilo barroco, los escudos de las familias nobiliarias.

Bodega.

Actualmente, el bajo del Palacio cobija una bodega de Albariño, “Bodegas del Palacio de Fefiñanes” que se tiene por ser la primera que embotelló el vino de la zona, bajo la marca “Albariño de Fefiñanes“, marca registrada en 1928.

(31/03/2018)

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374. Dedal MONFORTE DE LEMOS // MONFORTE DE LEMOS´ Thimble

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Dedal porcelana con uvas Monforte de Lemos (Lugo).

El dedal que os quiero enseñar hoy, es uno de los dedales que me traje de una visita al municipio de Monforte de Lemos que hemos realizado hace un tiempo. Como no tenía ningún dedal de este municipio, pues tiré de búsqueda de tiendas de souvenirs en internet y me traje algún espécimen de este municipio para mi colección. Os dejo este bonito dedal de porcelana que va acompañado de unas uvas, y una pegatina del monasterio, hoy parador del municipio.

Monforte de Lemos es una ciudad​ y municipio de España situado en el sur de la provincia de Lugo, en la Comunidad Autónoma de Galicia. Es la capital de la comarca de la Terra de Lemos y de la Ribeira Sacra.

Vivió su mayor esplendor durante los siglos XVI y XVII como capital del Condado de Lemos. La llegada del ferrocarril en 1883 la convirtió en el nudo ferroviario más importante de Galicia y contribuyó a su desarrollo y crecimiento como ciudad, especialmente en el barrio de la Estación. Entre sus monumentos destacan el Monasterio de San Vicente del Pino, en el monte que da nombre a la ciudad, el puente romano y el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua.

Historia.

Del Paleolítico a los Romanos.

La historia de Monforte de Lemos se remonta al paleolítico, y sus primeros habitantes conocidos fueron los Oestrimnios; en la llamada época “castrexa” o cultura de los castros, propia de las tribus célticas; la tribu que poblaba Monforte, era conocida como tribu de los Lemavos, y las primeras referencias escritas a ella, datan de los historiadores romanos Plinio y Estrabón. La palabra “lemos”, que da nombre también a la comarca, conocida como Terra de Lemos, tiene dos posibles explicaciones. Por una parte sería una voz de origen céltico que significa “tierra húmeda, tierra fértil” y parece entroncar con la raíz de la palabra gallega “lama”, en español, “limo”; se cree que durante la prehistoria, Monforte, ahora valle, fue una gran laguna, y pruebas de ello se encuentran en la dura arcilla roja que se encuentra al excavar unos metros en el suelo de la ciudad. Asimismo su río, el Cabe, (“chalibes”), era ya conocido por sus propiedades ferruginosas, y muy apreciado a la hora de templar las espadas de los guerreros celtícos, que acudían de todos los confines para reconfortarse con sus excelentes propiedades. A otra, viene por el asentamiento de los Lemavos, que por derivación (Lemavos – lemaos – lemus – lemos). El asentamiento de dicho pueblo era el Castro Dactonio, (Dactonium), cuya localización real ha sido largamente disputada, aunque fuentes altomedievales apuntan a su probable localización en San Vicente del Pino, núcleo poblacional que fue el origen del actual Monforte; “Dactonium, quod dicitur pinus“, (Dactonio, al que llaman del pino), dice uno de los documentos que apoyan esta versión; la teoría se ha visto recientemente reforzada ante el descubrimiento de restos de viviendas castreñas en la ladera del monte.

De los romanos, cuyo vestigio ha quedado patente en la ciudad, proviene la palabra “Monforte“, del latín “Mons-Fortis“. Sucesivamente, los suevos y los visigodos dejaron sus propias huellas; en época sueva las tierras de Lemos pertenecieron en gran parte al Condado Pallarense (relacionado con el lugar de Pallares en la parroquia de Baamorto)”.​ Como vestigio de esta época se conserva un exuberante broche visigótico, encontrado en dicha parroquia Monfortina, y conservado en el museo provincial de Lugo.

La población judía tuvo también gran importancia en la ciudad, contando con un barrio judío, en el cual, hasta la Expulsión de los judíos de España, acometida en la Edad Media por los Reyes Católicos, residieron importantes familias de esta etnia; entre ellos destacaron los Gaibor, familia de la cual se conserva su casa medieval, así como copiosa documentación; así, el apellido “Lemos” de origen ibérica se relaciona también con descendientes de judíos monfortinos.

De la Edad Media a la Ilustración.

Pero son la Edad Media junto con la Ilustración, dos de los períodos más relevantes en la historia de Monforte; se establece en el Monasterio de San Vicente del Pino, actualmente Parador de Turismo, la comunidad Benedictina. La fecha exacta es difícil de precisar porque los documentos que lo podían acreditar ardieron durante el siglo XIX en un espectacular incendio, que acabó también con valiosos tapices y con gran parte del palacio que flanquea al monasterio, del que sólo se conserva una parte.

Según un documento perdido del que se conservan citas anteriores, fue el 10 de Abril de 1104 cuando el conde Fruela Díaz y su esposa, la condesa doña Estefanía Sánchez, mandan establecer una nueva población a los pies del Castro Dactonio, en terrenos donados por el abad del monasterio de San Vicente, dando también permiso para la celebración de ferias y mercados para el abastecimiento de la población. Sobre la base de ello los condes son considerados hoy los fundadores de la villa de Monforte de Lemos, cuya tenencia mantuvieron hasta 1111.

En el interior del monasterio, se encuentra el sepulcro de un abad al que popularmente se relacionó con la leyenda de La corona de fuego, de mucho arraigo en la localidad, y llevada a la literatura en numerosas ocasiones, y que tiene su origen en la existencia de un corredor subterráneo que comunicaba el palacio y la iglesia. Durante la época medieval, se construyeron numerosos monasterios en la comarca, sobre todo en las riberas de los ríos Miño y Sil, en la zona conocida como Ribeira Sacra, y de la cual Monforte ostenta la capitalidad.

La torre del homenaje y la muralla fueron derruidas durante la Revuelta Irmandiña, que enfrentó al pueblo con la nobleza; los responsables, una vez sofocada la rebelión fueron forzados a reconstruir lo derruido. El Conde de Lemos se abstuvo de practicar ejecuciones a los rebeldes, castigándolos, en su lugar, a reconstruir sus derruidas fortalezas.

Dos de las más grandes figuras a reseñar en la historia de la ciudad, son el Cardenal Rodrigo de Castro y Pedro Fernández de Castro y Andrade, séptimo Conde de Lemos. El primero es conocido como gran benefactor de la ciudad, y al se le debe el Colegio de Nuestra Señora de La Antigua, de estilo herreriano, uno de los grandes tesoros monumentales de Galicia; conocido como “el escorial gallego”; su plaza adquirió el nombre de “La Compañía“; y la Compañía no es otra que la de Jesús, a la que el Cardenal encomendó esta fundación. Arquitectos Jesuitas trazaron el edificio y maestros jesuitas regentaron el colegio hasta 1767. En la espectacular iglesia de Nuestra Señora de La Antigua se guarda, entre otras piezas, un enorme y admirado retablo esculpido por el gran maestro gallego Francisco de Moure; en él es curioso comprobar un espacio en blanco, presidiendo el conjunto, en el que debería figurar la enseña de la Compañía de Jesús, borrada tras su expulsión de España. El colegio, que cuenta con una importante pinacoteca en la que destacan varios grecos, está regentado desde entonces por los Padres Escolapios.

En cuanto a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos, destacar que fue un ferviente impulsor de la cultura; mecenas de Cervantes, Góngora, Lope de Vega, los hermanos Argensola y Quevedo, fue definido por este último como “honra de nuestra edad” y a él está dedicada la segunda parte del Quijote. Ocupó, asimismo, entre 1603 e 1618, los cargos de Presidente del Consejo de Indias, Virrey de Nápoles y Presidente del Consejo Supremo de Italia; a él y a su esposa, Catalina de la Cerda y Sandoval, se le debe la fundación de importantes conventos como el de San Jacinto y Santa Clara, este último con uno de los museos de arte sacro más importantes de España.

También se recuerda el protagonismo del Conde de Lemos en las pugnas de poder entre la nobleza gallega y la Monarquía, en una época que se caracterizaba por constantes fricciones.

Ocupación Napoleónica.

Monforte ocupaba una situación estratégica en el territorio gallego durante la Guerra de la Independencia Española, lo que hizo que fuera atacada tres veces por los franceses, quienes bombardeaban la población desde el cercano monte de Piñeira. Todas las escaramuzas tuvieron lugar en 1809: el 18 de Enero, el 20 de Abril y desde el 4 al 11 de Junio.

En Enero de 1809 el general inglés John Moore decidió retirar a las tropas inglesas de España por el camino de Carlos III (el Camino Real de Villafranca), yendo primero a Lugo para usar sus murallas como defensa, y luego embarcando para Inglaterra en La Coruña. Las tropas francesas, bajo el mando de los mariscales Ney y Soult, las persiguieron, llevando así la guerra a Galicia. Napier señala que, cuando perseguía al Marqués de la Romana (Pedro Caro y Sureda), Soult siguió un camino que iba desde Lugo hasta la Val des Orres, pasando por Monforte. Dicho camino seguía estrechamente el camino real de Villa Franca que había seguido Moore.

José Fernández y Neira describió que, a finales de Marzo, Monforte se había convertido en un centro de fabricación y distribución de armas, bajo el mando de una delegación de la Junta Superior de Galicia. También se reclutaba y equipaba a soldados. Todo ello pudo motivar a los franceses a arrasar Monforte (en la segunda escaramuza descrita aquí) y así acabar con estas actividades.

Junta y Batallón de Lemos.

En Monforte se había constituido también una de las primeras Juntas de Defensa de Galicia, la Junta de Lemos. Debió de ser una de las más efectivas, ya que fue la que escogió Fray Cristóbal Conde cuando decidió dejar el convento y convertirse en guerrillero.

También se formó el Batallón de Lemos (o Batallón de Monforte), el cual echó a los franceses mandados por el general Marconet de la villa de Melide.​ Cuenta el general Barrio en su crónica de la guerra en Galicia que el 27 de Mayo ordenó que el Batallón saliese hacia Riazón para aprovisionarse de hombres, armamento y pólvora, y que fue puesto a sus órdenes por Antonio Ponce en 28 de Mayo, en compañía del padre Conde.​

El batallón había estado hostigando a los franceses acuartelados en Melide a mediados de 1809, lo cual motivó al general Marconet a enviar refuerzos a la población. El Comandante Antonio Ponce tuvo noticia de que el pueblo había sido reforzado, y decidió atacarlo, acompañado del padre Conde. El 17 de Junio por la noche ya atacaron y pusieron en fuga a un grupo de franceses que habían salido a buscar agua de boca. Durante la noche se dieron cuenta de que los franceses eran unos 3000 hombres, con mucha caballería, mientras que los monfortinos eran unos 800, la mitad sin fusil, y muchos de los que tenían fusil no tenían bayoneta. El batallón se acercó a la población la mañana del 19 de Junio. Un grupo de tropas francesas provenientes de Barazón intentó sorprenderlos por la retaguardia, pero fueron avistados y el batallón rompió en grupos de guerrilla. Los de Lemos finalmente penetraron en los arrabales de Melide y sostuvieron combate durante seis horas. Finalmente, los franceses se tuvieron que retirar a Lugo, perseguidos durante dos horas por los monfortinos, quien entonces volvieron atrás y tomaron Melide.​ En particular, cuenta el general Barrio que el 19 de Junio persiguió a los franceses hasta los alrededores de Lugo, ayudado por el batallón de Lemos, el tercero de Lobera, y los paisanos reunidos allí.

Primera escaramuza.

El 18 de Enero tuvo lugar la primera escaramuza. Las tropas francesas se habían dividido al entrar en Galicia: una parte siguió por el camino de Carlos III, mientras otra parte siguió por el curso del río Sil. Fueron seguramente estos últimos los que entraron en Monforte.

Segunda escaramuza.

El 20 de Abril de 1809 tuvo lugar la segunda escaramuza, la más sangrienta con diferencia. Las tropas de Soul y Ney salieron de Lugo y cruzaron el río Sil en persecución de las tropas del marqués de la Romana, las cuales acababan de desbandar, y Monforte estaba en su camino. Los habitantes del pueblo se enfrentaron a 6.000 soldados del 6º Ejército Francés, comandados por el mariscal Soult,​ en un momento en que no se encontraban en el pueblo ni el Batallón de Lemos ni el general Martinengo, el encargado de la defensa.​ José Fernández y Neira había llegado hace pocos días a Monforte a entregar dos sacas de correo robadas a los franceses, y pudo relatar las preparaciones de los defensores en su libro Proezas de Galicia.​

Los defensores habían colocado barricadas, de manera que los franceses sólo podían entrar atravesando el río, que en esta época del año estaba crecido.​ El puente Viejo, el único sobre el río Cabe, fue barricado con cubas, piedras, vigas, etc.

Carentes de todo apoyo, y armados con guadañas, hoces, hachas y otras armas, los habitantes vaciaron troncos de árboles para convertirlos en cañones en un taller improvisado en el atrio del convento de Santo Domingo (según Frutos era en el convento dominicano de San Jacinto, bajo la dirección del prior Fray Domingo Batbeito).​ Aunque estaban reforzados con abrazaderas de hierro, sólo resistían una docena de disparos de media, y finalmente reventaban, matando a muchos de los guerrilleros que los manejaban. El resultado fue la total aniquilación de la milicia gallega de Monforte de Lemos.​ Según Mariño, se colocaron dos cañones, uno “de a cuatro” en lo alto del monte San Vicente, en medio de la población, y otro en el mismo atrio de Santo Domingo. Un tercer cañón podría haber sido colocado en el Puente Viejo, por donde tenían que entrar los franceses.​ Este tipo de cañón se llamaron posteriormente “cañones de la paz”,​ al ser descritos por Salustiano Portela Pazos en su libro “O cañón de Pau”.

El General Martinengo había sido puesto a cargo de la alerta convocada, pero salió de Monforte antes de la batalla, y aparentemente se dio a la fuga sin llegar a presentar batalla. Esto creó confusión entre los defensores, quienes, al encontrarse sin ningún líder, empezaron a darse a la desbandada sin ni siquiera recoger sus efectos personales. Según Mariño, Martinengo reunió en Monforte un grupo de tropas mal armadas y entonces cruzó al otro lado del río Sil “para unirse con las tropas del Marqués de la Romana“, y por eso no estaba en Monforte cuando los franceses llegaron.​

Los franceses cruzaron el río Cabe en su segunda ofensiva por medios desconocidos, y posteriormente consiguieron romper las barricadas del Puente Viejo. Los defensores habían creído que vadear el río era imposible, y fueron sorprendidos por la retaguardia, con la ruta de huida prevista completamente cortada. Los habitantes huyeron entonces a las elevaciones de alrededor de Monforte.

Los historiadores cifran las bajas por parte de los monfortinos en 400 civiles de todos los sexos y edades, muertos o desaparecidos en la batalla o después de ella.​ Uno de los frailes dominicanos explica la destrucción de todas las figuras religiosas y el robo del copón sagrado. También dice que los franceses “degollaron y acuchillaron” a 800 personas tras la toma del pueblo.​ Neira de Rey da una cifra de 1000 personas masacradas en el pueblo y sus alrededores.

El capitán de la fragata Lively, George McKinley (años después ascendido al rango de Almirante de la Armada Británica​), informó al Almirantazgo Británico en los siguiente términos en relación a la Batalla de Lemos:

El 22 del último mes un destacamento del enemigo salido de Lugo hizo un ataque contra Monforte de Lemos, donde una Junta se había agrupado, como ya mencioné en mi carta del 26. El Mariscal Ney alardea en su proclamación de no haber hecho prisioneros y haber matado 1500 españoles […] Romana está trayendo su ejército y se ha unido a los asturianos, que se hayan a 9 millas de Ferrol. Los franceses parecen estar replegándose sobre La Coruña. Los Patriotas se hayan en excelente estado de ánimo. La conducta diabólica del enemigo no ha hecho más que incrementar su ardor combativo y su determinación de expulsar al invasor.

Capitán George McKinley, HMS Lively, en la carta fechada 6 de Mayo de 1809 a WW Pole​

Uno de los supervivientes explicó que había estado ayudando a disparar el cañón situado en San Vicente, y que habían conseguido incluso matar a un Comandante francés. Dijo: “Lástima que sólo tuviéramos material para 39 cañonazos. Si al menos hubiéramos llegado a 40…”, lo cual dio fruto a la leyenda gallega de los “39 cañonazos”.​

Según Napier, Soult volvió a pasar por Monforte en Mayo, “por la ruta de Monforte“, yendo de Orense a Lugo (es decir la ruta inversa a la que siguió en Abril).​ No hay indicación de que hubiese ninguna escaramuza en ese momento.

Tercera Escaramuza.

La tercera escaramuza fue entre el 4 y 11 de Junio, aunque no hubo realmente ninguna batalla real. El marqués de la Romana acababa de pasar por Monforte cerca del 2 de Junio, huyendo de Soult. Soult salió en su persecución con 17000 hombres. Al pasar por Monforte, lo encontró desierto ya que los habitantes se habían retirado a las peñas de alrededor, y decidió parar allí para descansar a sus tropas y limpiar sus flancos, que estaban llenos de guerrilleros.​ Según Southey, Soult se vio de hecho obligado a parar debido al lamentable estado de sus hombres. ​Los soldados sufrieron constantes ataques guerrilleros ya que los habitantes de los valles habían sido soliviantados por el marqués mientras pasaba. ​Los ataques mermaron constantemente y fuertemente el número y la moral de las fuerzas francesas, mientras que los monfortinos sufrían pocas bajas.​Durante su estancia, Soult ordenó acumular víveres para efectuar la marcha hacia Orense, y trasladó a los heridos a Lugo ya que no podía llevárselos consigo, con órdenes al Comandante Derroches de ir a Zamora en cuanto pudiesen. ​Fueron desvalijados los conventos de San Antonio y Santo Domingo, así como el Colegio del Cardenal, en el cual se alojaban las tropas.

Repercusiones en la guerra.

Soult y Ney habían tenido muchas desavenencias y desentendidos durante la campaña. Ney se enteró entre el 8 y el 9 de Junio de la prolongada parada de Soult en Monforte, haciendo a Ney sospechar que Soult le había traicionado. Ney se retiró entonces a La Coruña en lugar de seguir atacando el puente de San Payo y avanzar hasta Orense para destruir las tropas que estaban refugiadas allí, comandadas por el marqués de la Romana y por Noroña (Garpar María de la Nava y Álvarez de Noroña, Conde de Noroña). Esta retirada salvó a las tropas españolas que quedaban en Galicia, y pudo ser uno de los momentos cruciales de la guerra.

Soult permaneció en Monforte entre el 4 y el 11 de Junio (del 2 al 9 según Napier) y luego partió de nuevo en persecución del marqués de la Romana a lo largo de la frontera con Portugal. Cuando Soult se enteró de la retirada de Ney a La Coruña, la vio como una ruptura de los acuerdos a los que habían llegado anteriormente, y como un acto deliberadamente calculado para obligarle a quedarse en Galicia. También se enteró del desembarco del general inglés Wellesley en Tagu. Así pues, carcomido por la rivalidad con Ney y por las noticias de la guerra con Austria, Soult interrumpió la persecución de la Romana y se retiró a Castilla, siguiendo el curso del río Sil por no poder atravesarlo.​ Volvió finalmente a Zamora, a reunirse con las tropas que había dejado antes atrás y a pedir a Napoleón reaprovisionamientos y descanso para las tropas, que habían estado ocho meses seguidos en campaña en condiciones muy difíciles (siete de esos meses pasados en tierras gallegas).

Edad Contemporánea.

En 1883 el rey Alfonso XII inaugura la línea férrea entre Madrid y La Coruña. Monforte se convierte en un importante nudo ferroviario y de comunicaciones, debido a su situación geográfica, como entrada natural a Galicia. Dos años más tarde, en 1885, se le otorga, por decreto real, el título de “ciudad” a Monforte de Lemos, en agradecimiento por sus trabajos y esfuerzos para la llegada del ferrocarril.

Comienza una época de crecimiento social, económico y cultural, en el que la sociedad bulle, numerosas asociaciones políticas sociales y culturales, así como revistas y periódicos, aparecen en la vida Monfortina. Estuvo situada en Monforte una de las Irmandades da Fala, organización con mucha relevancia en la vida cultural gallega de la época. La guerra civil dejó también su huella, y el alcalde Monfortino Juan Tizón Herreros, tras intentar organizar la resistencia, huyó para refugiarse en Portugal, en casa de entre otros Mário Soares, muriendo en Oporto en 1945, mientras su antecesor en el cargo, Rosendo Vila Fernández, fue asesinado por la Falange Española.

Posteriormente, el motor de la vida de Monforte, es decir su estación de ferrocarril, fue desmantelado; su nudo ferroviario, junto con el puesto de mando, fueron trasladados a Orense, mientras que la mayor parte de los talleres Ferroviarios, que se consideraban los más importantes de Galicia, y entre los más importantes de España, se trasladaron a León; comenzó entonces una era de decadencia económica que dio lugar a numerosos cierres de establecimientos, pérdida de población, de servicios y empobrecimiento.

Actualmente, la ciudad parece experimentar un tímido resurgir, producto de nuevas ideas, iniciativas y reformas, y de las ganas de personas de diversas ideologías de trabajar por la recuperación de la ciudad; ideas destinadas tanto al turismo, como es el caso de su parador -considerado uno de los más hermosos de España-, como al intento de mejorar su maltrecha industria y atraer nuevos proyectos, tales como la construcción de un Puerto Seco y la instalación en la ciudad de empresas como Transfesa y Tradisa que poco a poco van llegando gracias a la ilusión de sus gentes.

Uno de los puntales de la esperanza de este resurgimiento se espera que sea la construcción de la autovía A-76 que uniría Monforte con Ponferrada y Orense. Considerada imprescindible para el desarrollo de la zona, está siendo objeto de polémica ya que un trazado alternativo por Puebla de Trives ha desatado el enfrentamiento con esa localidad orensana, todo lo cual ahonda en el conflicto interprovincial iniciado con el desmantelamiento del nudo ferroviario y su traslado a dicha provincia vecina. El asunto ha provocado importantes movimientos de opinión y protesta en ambas localidades que, tras diferentes reuniones entre agentes sociales, dieron paso en Monforte a un período de calma y espera ante lo que se considera un derecho histórico y una promesa hecha a la ciudad y a su comarca.

(13/05/2017)

369. Dedal OURENSE // OURENSE´s Thimble

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Dedal porcelana “I Love” Ourense.

El dedal que os quiero enseñar hoy, es un dedal que me he traído de una visita a la ciudad gallega de Ourense. Como de esta ciudad, aunque había ido un montón de veces, no había tenido la oportunidad de traerme ningún dedal, esta vez me traje unos cuantos que os mostraré en próximas publicaciones.

Orense​ (en gallego y oficialmente Ourense)​ es una ciudad y municipio español, capital de la provincia de Orense (Galicia). Es el tercer municipio gallego por población después de Vigo y La Coruña, y el más poblado del interior de Galicia, con 105.893 habitantes según datos del INE para 2016.​ Está situada en el sureste de Galicia y es atravesada por el río Miño.

Historia.

Prehistoria y antigüedad.

El valle del Miño en la zona de Orense ya estaba habitado en la época castreña como prueban los asentamientos del Castro de Oira, San Tomé y Valdegola así como el asentamiento originario en las proximidades de As Burgas, las fuentes de agua termal en torno a las cuales se conformó la ciudad romana.

El origen de la ciudad es romano, aunque existen dudas sobre la etimología del topónimo Orense. La primera teoría señala que fue bautizada por los romanos posiblemente como “La ciudad del oro” (Auriense) por su enorme abundancia de este metal, lo que la convirtió en una importante ciudad de la provincia romana de Hispania hasta que se agotaron sus reservas del apreciado metal dorado, que se podía encontrar en el curso del propio río Miño. Otra teoría postula que el nombre de la ciudad proviniera del latín aquae urente (“aguas abrasadoras”), o del germánico warmsee (“lago caliente”), por sus conocidas fuentes de aguas termales, conocidas como Burgas (nombre derivado del bajo latín burca, que significa pila).

No obstante esta discusión lo cierto es que durante la época romana se construyó un puente sobre el Miño, protegido por una pequeña guarnición, que formaba parte de un ramal de la Vía XVIII que unía Brácara Augusta y Asturica Augusta y que el núcleo de población se hallaba en el entorno de la actual plaza Mayor.

Edad Media.

Después de la dominación romana, Orense siguió siendo una ciudad importante debido al puente sobre el río Miño, cuyos pilares todavía son romanos y que ha sido reconstruido múltiples veces a los largo de la historia. Esta situación estratégica hicieron de la ciudad un importante núcleo comercial desde la Edad Media.

Durante la época sueva se supone que la ciudad llegó ser corte real durante el reinado de Karriarico y Teodomiro, que ordenó la edificación de la primera iglesia en honor de San Martín de Tours, patrón de la ciudad, agradecido por la curación de uno de sus hijos. Una vez unido el reino suevo al visigodo se produce un vacío documental. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la archidiócesis de Braga que comprendía la antigua provincia romana de Gallaecia en la diócesis de Hispania. Se supone que sufrió las incursiones de árabes y normandos en el siglo X y XI, tras el cual, se inicia una lenta recuperación.

En 1084, el obispo Ederonio restaura la entonces catedral, hoy iglesia de Santa María Madre sobre las ruinas de la antigua, consagrándose poco después la actual dedicada a San Martín de Tours.

Singular importancia tuvieron los obispos don Diego Velasco que consiguió de Doña Teresa de Portugal la jurisdicción de la ciudad para el obispo y a sus sucesores en 1122, que ostentarían hasta 1628. Es en esta época cuando aparece la primera mención al Concejo, la historia medieval orensana está marcada por los diferentes obispos entre los que destacan Pedro Seguín y obispo don Lorenzo que realizó importantes obras de consolidación del puente romano que amenazaba ruina.

Y a finales del siglo XII los obispos de Orense ordenaron edificar la fortaleza de Castelo Ramiro, que está situada sobre un monte desde el que se domina la ciudad y desde donde podían controlar la entrada y salida de personas y mercancías en Orense, aunque dicha fortaleza fue derribada por orden de los Reyes Católicos en 1486.

Acontecimientos importantes en la vida de la ciudad en el medievo fueron la ocupación del duque de Lancaster, que se proclamó en Orense rey de Castilla; la segunda revuelta irmandiña (1468) y ya en 1501 la entrevista que sostuvieron Felipe el Hermoso y doña Juana con el cardenal Cisneros.

Edades moderna y contemporánea.

Durante los siglos XVII y XVIII la ciudad vive un apacible letargo solo roto por la Iglesia que realiza diversas obras unas a instancias de los obispos y otras por órdenes religiosas como los jesuitas que se instalan en la ciudad a mediados del siglo XVII.

A principios del siglo XIX, Orense es una pequeña ciudad poblada principalmente por hidalgos, artesanos y religiosos destacando la figura del Cardenal Quevedo que forma parte de las Cortes de Cádiz. La designación como capital provincial impulsa la aparición de una nueva clase funcionarial hasta que la llegada del ferrocarril desde Vigo de un definitivo empujón a la ciudad que verá la consolidación de una nueva clase: la burguesa formada principalmente por emigrantes castellanos como los De las Cuevas, Pérez, Romero, Villanueva que dominarán el panorama político y económico de la ciudad hasta bien entrado el siglo XX.

El desarrollo de la ciudad marcado por la llegada del ferrocarril y la construcción de la carretera VillacastínVigo dará como resultado una ciudad de carácter eminentemente comercial y administrativo.

Durante la II República la ciudad no estuvo al margen de las polémicas nacionales, aunque de tendencias conservadoras ello no impidió que el primer alcalde socialista, Manuel Suárez Castro, ocupará el cargo hasta el golpe militar del 18 de Julio.

Tras la Guerra Civil la fuerte emigración procedente de la provincia generó un importante crecimiento demográfico y un crecimiento del sector de la construcción, hitos importantes de esta época son la unión con el municipio de Puente Canedo situado en la margen norte del Miño, la finalización del ferrocarril MadridZamoraOrenseVigo y el surgimiento de nuevos barrios.

Actualmente Orense es un importante nudo de comunicaciones donde se confluyen con la autovía de las Rías Bajas y la Autopista de Santiago, cuatro carreteras nacionales, así como cuatro vías de ferrocarril.

Mantiene gran importancia como centro administrativo y económico de la provincia y un fuerte sector comercial, es la tercera ciudad de Galicia por población.

Desde la administración local se impulsa la faceta turística de la ciudad, haciendo especial hincapié en el aspecto termal. Para ello, se han llevado a cabo mejoras en las riberas del río Miño y en las zonas termales. A esto se une un cierto avance en la ejecución de las infraestructuras previstas, con la reciente llegada de la AG-53 (autovía de Santiago) y de la línea de alta velocidad que la une con Santiago de Compostela, así como la expectativa de cumplimiento de la A-76 (Ponferrada), la A-56 (Lugo) y las líneas de alta velocidad a Madrid y Vigo en el medio plazo.

(14/05/2017)

366. Dedal SANXENXO // SANXENXO´s Thimble

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Dedal Cerámica I Love Sanxenxo (Pontevedra).

El dedal que os quiero enseñar en esta ocasión, es un dedal de cerámica que pertenece al municipio pontevedrés de Sanxenxo. Es un dedal de la colección “I Love” que ya sabéis que me gusta tanto, y que donde hay este dedal me lo traigo sin pensarlo dos veces para la colección. Este dedal lo encontré ya hace unos añitos en el Bazar Euro Raúl en el mismo municipio.

Sanxenxo ​(en gallego y oficialmente Sanxenxo)​ es una localidad y municipio español perteneciente a la provincia de Pontevedra, en la comunidad autónoma de Galicia. Se sitúa en la parte meridional de la comarca del Salnés, en la costa bañada por el océano Atlántico en la ría de Pontevedra y de Arosa, en sus zonas más occidentales. El municipio cuenta con una población de 17.543 habitantes (INE 2014).

Este pueblo de origen marinero, basa su expansión hacia el turismo en la playa, hoy urbana, de Silgar. Este arenal de 800 m de longitud está abrigado de los vientos del norte que garantizan buen tiempo en la zona, pero que pueden resultar fríos incluso en verano. A continuación de la playa de Silgar y tras pasar la punta del Vicaño, encuentra la playa de Baltar, de tamaño similar a la anterior y significativa en el municipio. La zona oeste de esta playa se encuentra en el borde de Portonovo, el mayor núcleo urbano del municipio.

El crecimiento que está experimentando desde los años 80 es muy considerable, llegando en el verano del 2005 a estrenar el puerto deportivo y su club náutico tras las obras de ampliación.

Peligra en la zona las arboledas y la villa presenta una grandísima deficiencia de parques, debido a la excesiva masificación de la construcción; siendo compensado esto con la numerosa presencia de playas de bandera azul que posee en su término municipal.

Elementos importantes en este municipio y que podemos ver en el dedal son:

Escudo de Sanxenxo.

De azur, saliente del flanco derecho, un brazo vestido de oro y armado de una lanza de lo mismo. Al timbre, corona real cerrada. Decreto 209/2000, de 21 de Julio aprobado por el Consello da Xunta de Galicia.

Playa de Silgar.

Silgar es el nombre con el que es conocida la principal playa de Sanxenxo (municipio gallego a orillas de la ría de Pontevedra, en España). La playa mide más de 800 metros y es acompañada de punta a punta por el paseo que lleva su nombre. Es la playa más representativa del municipio ya que transcurre por delante de los edificios de una de las principales calles de la villa.

En su extremo izquierdo se encuentra La Punta del Vicaño, que es una formación rocosa saliente que separa esta playa de la playa de Baltar en el pueblo de Portonovo pero perteneciente al mismo ayuntamiento. En su extremo derecho se encuentra el gran puerto deportivo de Sanxenxo.

Llegando al extremo este de la playa se puede apreciar la famosa estatua de La Madama, obra del artista Alfonso Vilar Lamelas, situada en una roca a pocos metros de la costa y de fácil accesibilidad equidistante de la orilla y la línea de boyas.

La gran afluencia vacacional en la estación estival a Sanxenxo y Portonovo de turistas españoles y extranjeros llena completamente el más famoso arenal del municipio otorgado con el distintivo europeo de playa de bandera azul; otras 14 playas del municipio de Sanxenxo suelen conseguir cada año este galardón.

Hasta la fecha, la playa de Silgar ha necesitado del relleno de arena en dos ocasiones a causa de la inestabilidad temporal en la zona en jornadas de invierno. Este efecto era producido por la forma redondeada que tenía la parte más cercana a la playa del muelle antiguo, causa por la cual, se reformó la zona con piedras rompeolas. Desde entonces no se ha vuelto a necesitar apaños arenales. Con la subida en el nivel de la arena, las típicas olas que pasaban de un lado a otro de la calle con casuales temporales de invierno, fueron progresivamente cesando.

Muchos son los bares, cafeterías y otros negocios que se lucran del turismo de esta playa, ya que tienen sus locales enfrente de Silgar.

En esta playa entrena y juega sus partido como local el Maccabi de Levantar, equipo de fútbol playa.

Dama de Silgar.

Club Naútico.

Hace poco más de medio siglo que el Real Club Náutico de Sanxenxo nació para los deportes náuticos. La natación, el remo, la motonáutica o la pesca submarina dieron paso a la vela creando un ambiente que va desde los pequeños campeonatos locales a la vela de alta competición.

El objetivo de este Club es la vela base, en donde se inician y reciclan más de 400 alumnos durante todo el año. El reto es la escuela de formación y entrenamiento de alta competición para cruceros.

Aviador Piñeiro.

José Piñeiro Gónzalez también conocido como el “hombre- pájaro gallego”, nació en O Seixo (Mugardos, La Coruña) el 15 de Diciembre de 1878. Después de estudiar el bachillerato en San Sebastián, se hace maquinista mercante, realiza varios viajes a Cuba, y se retira a vivir a Sanxenxo (Pontevedra), donde instala una fábrica de gaseosas. En el verano de 1911 tiene ocasión de presenciar el primer vuelo que se realizaba en Galicia, con motivo de las fiestas de la Peregrina, en las que efectúan ejercicios de exhibición varios aviadores franceses, Piñeiro, se impresiona de tal manera al contemplar ese espectáculo inusitado que decide vender su fábrica y trasladarse a Pau (Francia), donde el aviador Bleriot dirige su famosa escuela de pilotos. En un curso intensivo de pocos días consigue el título de piloto de aviación. Con 30.000 pesetas compra un avión de la marca “Bleriot”, de 50 H. P., regresa a Sanxenxo y prepara el campo de Baltar para practicar sus vuelos.

Sus primeras acrobacias en Galicia tienen lugar en Ferrol, el 6 de Mayo de 1913, con ocasión de la botadura del acorazado “Alfonso XIII”, a la que asisten la infanta Isabel y el ministro de la marina. En la exhibición aeronáutica, Piñeiro compite con el francés Poumet, que se niega a realizar “ el vuelo de la gaviota”, consistente en que una de las alas del monoplano, describiendo un círculo toque el mar. La destreza de Piñeiro cuando quiso acariciar el mar de su niñez no pudo impedir que chocará con unos maderos sumergidos, lo que le cuesta su primer accidente. Una vez reparado el avión, reaparece en 1913 en el gran festival de Burgos, donde intervienen los grandes ases franceses del momento, y obtiene el primer premio.

El eco de sus triunfos lo llevan a Buenos Aires, invitado por el Centro Gallego, para realizar varios vuelos acrobáticos pilotando su “Bleriot”, que bautiza con el nombre de “Sanjenjo”. Entre la colectividad gallega y sus admiradores argentinos se inicia una suscripción popular para regalarle un avión más perfeccionado, que no llegó a comprarse.

Regresa a España en 1914 y ejecuta varios looping o saltos de la muerte en La Coruña y Valladolid. En ese mismo año sale para Cuba, donde le espera otro clamoroso éxito. El Diario de la Marina le llama el “Rey de los aires”, reconociendo su proeza de ser el primer aviador que efectuaba en la isla el salto de la muerte. Parece ser que en uno de sus vuelos en La Habana, acompañado por Basilio Álvarez, tiene que aterrizar violentamente, sufriendo el líder agrario una lesión en una pierna que le provocó una cojera permanente.

En 1915 vuelve a España e, invitado por el director de la Escuela Nacional de Getafe, toma parte en unos vuelos ante la presencia de los reyes. Después de actuar en Madrid, en un concurso de aviones de caza, y sufrir un accidente, se retira definitivamente en 1921, cuando en Ribadavia destroza su monoplano; regresa a Sanxenxo, ayuntamiento del que llega a ser alcalde. Todavía intentará volver a su antigua actividad durante la guerra de Marruecos, ofreciéndose voluntario para pilotar un avión militar, sin que se llegará a necesitar sus servicios.

Fallece en Santiago el 3 de Febrero de 1927. Sobre su tumba, otro famoso aviador gallego, Loriga, deja caer desde su avión una corona de flores. Después de la inauguración del aeropuerto compostelano, el Aero Club de Santiago le rinde homenaje; y por iniciativa del aviador ferrolano Iglesias Brage se proyectó erigirle un monumento, que llevaría a cabo el escultor Asorey, pero no llegó a realizarse.

En Sanxenxo como reconocimiento al aviador Piñeiro tenemos dos estatuas una antigua realizada por Alfonso Vilar en 1970 y otra un poco más moderna.

Iglesia de San Ginés.

Esta iglesia es la más moderna de todas las iglesias del municipio de Sanxenxo y también la que tiene mayor capacidad, empezó a construirse en 1965 y se acabaron las obras en 1976. El proyecto corresponde al arquitecto Joaquín Robles Echenique.

Está situada en pleno centro de la Villa de Sanxenxo, en la Calle Progreso, accediéndose desde dicha calle a través de una doble escalinata, ya que la iglesia está a una cota más alta.

El Nuevo Templo Parroquial de San Ginés de Padriñán llama la atención sobre todo por su singular forma, con una planta hexagonal. La cubierta es escalonada, de manera que a cada escalón los hexágonos se van girando con respecto al anterior. El acabado de la cubierta es de pizarra y el edificio está realizado completamente en piedra.

En el exterior el templo no tiene ningún tipo de ornamento, mientras en el interior destaca sobre todo una gran cruz, con un diseño actual.

Es evidente que el estilo de esta iglesia no tiene nada que ver con el del resto de las iglesias del municipio, ya que además de ser mucho más reciente, es de nueva planta, ya que no había ningún templo preexistente.

(24/03/2016)

357. Dedal O GROVE // O GROVE´s Thimble

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Dedal con pulpo escudo de O Grove (Pontevedra).

En esta publicación de mi blog de dedales quiero enseñaros otro de los dedales que me traje de una de mis últimas visitas al municipio de O Grove. Es un dedal que me ha llamado mucho la atención por llevar un pulpo en la parte de arriba, ya que el pulpo es uno de los manjares que se pueden degustar en Galicia.

El Grove​ (O Grove, en gallego y oficialmente)​ es un municipio y una península situada en la parte occidental de la comarca del Salnés (provincia de Pontevedra), a la entrada de la ría de Arosa, en el noroeste de España. Su gentilicio es “groveiro” o “grovense”, aunque sus habitantes son popularmente más conocidos como “mecos”.

El topónimo Ogrobe está bien documentado y desde antiguo: “et ecclesiam Sancti Uincentii in insula Ocobre cum dextris suis.” (899, San Vicente de El Grove.) Procede, pues, del término Ocobre (forma terminada en -obre, como muchas otras: Añobre, Barallobre, Canzobre, etc). Su forma original es, pues, Ogrobe (todo junto), habiendo sufrido en épocas más recientes, y fruto de un proceso de castellanización de topónimos totalmente ajeno a la evolución natural etimológica, la segmentación de la vocal inicial “O”, al confundirse ésta con el artículo singular masculino en gallego y ser traducida por “El”.​ Estos falsos cortes se han producido también en otros topónimos gallegos mal castellanizados, como Agolada > A Golada > La Golada > Golada.

De todas formas, existe una disputa nunca resuelta entre los partidarios de la forma oficial (O Grove) y los defensores de las formas Ogrove y Ogrobe. Los primeros lo defienden basándose precisamente en su oficialidad y en el hábito escrito, y los segundos alegan que estas son las formas no deturpadas del topónimo. Asimismo, tampoco se llega a acuerdo sobre si debe ser escrito con “b” o con “v”. Por un lado, se alega que el topónimo procede de la palabra prerromana Ocobre o Ocóbriga, debiendo ser por este motivo escrito con “b”. Los defensores de la “v” se basan, por el contrario, en que la evolución del gallego desde el latín es la única causante de esta disputa, extremo siempre negado por los defensores de la “b”.

La isla de El Grove estuvo poblada durante la romanización de Galicia, como lo testifican los restos de una ciudad romana en Adro Vello, posteriormente usada en la Edad Media como camposanto. Las primeras referencias documentales datan del siglo VI y sitúan las tierras de El Grove bajo la jurisdicción de la diócesis compostelana. Asimismo, el rey Ordoño II le entregó en el siglo X las salinas de Noalla (Sanxenxo) junto con las tierras de la isla de El Grove, con sus vidas, iglesia y pertenencias. Por otro bando, el obispo Sisnando II le entregó al monasterio de San Martín Pinario la iglesia de San Vicente de El Grove, con sus tierras y habitantes. De este modo, el arzobispo de Santiago nombraba, todavía en el siglo XVII al alcalde de El Grove, un procurador general, un regidor para los asuntos de tierra y otro para los del mar. No fue hasta mediados del siglo XIX cuando un decreto de las Cortes redujo sus derechos al nombramiento de los curados de San Vicente y San Martín. El hecho más relevante en la historia moderna de El Grove fue la peste bubónica, que entró por el puerto de El Grove en 1562, extendiéndose rápidamente por la Ría de Arosa y por toda Galicia.

Otros factores que influyeron decisivamente en su demografía y economía fueron los frecuentes ataques musulmanes y normandos, tanto en el propio El Grove como a lo largo de toda la Ría de Arosa, y más tarde, ya en el siglo XVIII, los de los piratas británicos. La promulgación de la Constitución de 1812 permitió que El Grove se convirtiese en municipio en 1822, perteneciente a la provincia de Vigo. Pero esta situación sólo duró un año, al ser restaurado el Antiguo Régimen por Fernando VII en 1823. Por fin, en 1835, se recuperó el estatus de municipio.

En este dedal que lleva una pegatina, podemos ver el escudo de O Grove que os describo a continuación:

Escudo de O Grove, (Galicia). Blasón: Sobre cartela, escudo cortado: 1º: de diestra a siniestra, en campo de azur, una casa, un árbol, una montaña de dos cumbres sumada de otro árbol. 2º: en campo de azur, un puerto marítimo mazonado moviente de diestra sumado de dos farolas de plata y una gamela de oro con vela desplegada de plata sobre ondas. Al timbre, corona real cerrada. (http://www.depontevedra.es/?1,6783 )

(24/03/2016)

351. Dedal SANTIAGO DE COMPOSTELA // SANTIAGO DE COMPOSTELA´s Thimble

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Dedal resina Peregrino, Santiago de Compostela (A Coruña). 

Este nuevo dedal que os quiero enseñar en esta ocasión, ya forma parte de mi colección desde hace unos años, pero no había tenido mucho tiempo para enseñároslo por diferentes motivos… es un dedal de resina, que he conseguido en una visita a la ciudad de Santiago de Compostela, capital de la comunidad gallega.

Santiago de Compostela es una ciudad y municipio de España, en la provincia de La Coruña. Es la capital de la comunidad autónoma de Galicia, y en ella tiene su sede el gobierno autonómico gallego (Xunta de Galicia) y el Parlamento.

La ciudad antigua de Santiago es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1985. Destaca por ser uno de los tres grandes núcleos de peregrinación del cristianismo, junto con Jerusalén y Roma, al señalar la tradición que allí se dio sepultura al apóstol Santiago el Mayor. De especial importancia artística es su catedral, dedicada precisamente al apóstol Santiago, y que es el destino de los cientos de miles de peregrinos de todo el mundo que cada año realizan el Camino de Santiago.

En las inmediaciones de la ciudad se encuentra el aeropuerto de Santiago de Compostela, el más transitado de Galicia y el segundo del norte de España, solo por detrás de Bilbao. Es también de gran relevancia su quincentenaria Universidad, situada entre las 10 mejores de España​ y que cuenta con cerca de 30000 alumnos matriculados cada curso, lo que contribuye a elevar la población de hecho de Santiago y su área metropolitana por encima de los 200000 habitantes.

El municipio limita al norte con los ayuntamientos de Val do Dubra, Trazo y Oroso; al sur con Teo, Vedra y Boqueixón; al este con O Pino; y al oeste con Ames.

La historia de Santiago de Compostela se remonta a la prehistoria, la cultura castreña, la llegada de los romanos y, como punto de inflexión, el encuentro del supuesto enterramiento del Apóstol Santiago. A partir de ese momento la ciudad se conformará en torno al centro de poder representado por el arzobispo de Santiago y su representación física, la catedral. El Camino de Santiago marcó desde entonces el devenir de la ciudad.

En el territorio que actualmente ocupa la Catedral de Santiago hubo un poblado romano, que se tiende a identificar como la mansión romana de Assegonia, y que existió entre la segunda mitad del siglo I y el siglo V. El poblado desapareció pero permaneció una necrópolis reutilizada como cantera que estuvo en uso quizás hasta la época del Reino Suevo de Galicia, llegando hasta el siglo VII.

Los reyes asturianos comprendieron el peligro secesionista. Van a utilizar cuantos recursos estén en su mano para impedirlo. En primer lugar, se van a arrogar la genuina representación de la tradición goda en materia de religión y leyes, con lo que pretenden asegurar la unicidad del poder. En segundo lugar, van a nombrar a un heredero de sangre real, aunque segundón, para gobernar a Galicia. Pero la invención más genial es la creación de Compostela. Aprovechando la noticia del descubrimiento del cuerpo del Apóstol, el rey de Asturias funda a sus expensas una iglesia que rodeará de privilegios. En torno de la iglesia situará comunidades y fundará un pueblo que desde el principio goza de prerrogativas reales. El rey de Asturias logra un doble objetivo: encontrar un patrón para su causa, un Santiago caballero, matamoros, y al mismo tiempo una ciudad fiel hasta el límite al rey asturiano enclavada en el corazón de Galicia. Santiago será un brazo extendido del monarca asturiano en Galicia.

El nacimiento de Santiago, como se conoce ahora, está ligado al descubrimiento (presumible) de los restos del Apóstol Santiago entre el 820 y el 835, la elevación del rango religioso de los restos, la Universidad y, en la actualidad, la capitalidad de Galicia.

La figura que se convirtió en patrón de España en el siglo XVII, opositando con otras tan señeras como santa Teresa de Jesús o san Millán de la Cogolla, y que sigue siendo capaz de atraer desde hace más de dos milenios hacia una punta occidental de Europa a millares de peregrinos de todo el mundo por los caminos de la devoción, la curiosidad, la cultura, la búsqueda personal o cualquier otra razón, no sólo era el fruto del “pescador de hombres”, como le pronosticara Jesús. Aunque su biografía sí se encuentra en el vértice de una religión naciente y luego masiva, o en el de un joven continente europeo que buscaba definir su identidad en caminos de divergencia-convergencia similares al despliegue-repliegue de los surcos de la venera o vieira del peregrino.

Según una tradición medieval, como aparece por primera vez en la Concordia de Antealtares (1077), el eremita Pelayo, alertado por luces nocturnas que se producían en el bosque de Libredón, avisó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, quien descubrió los restos de Santiago el Mayor y de dos de sus discípulos en el lugar en que posteriormente se levantaría Compostela, topónimo que podría venir de Campus Stellae (Campo de la Estrella), o más probablemente de Composita tella (tierras hermosas), eufemismo por cementerio. El descubrimiento propició que Alfonso II, necesitado de cohesión interna y apoyo externo para su reino, hiciera un peregrinaje —anunciado en el interior de su reino y en el exterior— a un nuevo lugar de peregrinación de la cristiandad en un momento en que la importancia de Roma había decaído y Jerusalén no era accesible al estar en poder de los musulmanes.

Poco a poco se fue desarrollando la ciudad. Primero se estableció una comunidad eclesiástica permanente al cuidado de los restos, formada por el obispo de Iria y los monjes de Antealtares, en la que espontáneamente se asentó una población heterogénea, aunque fundamentalmente estaba formada por emigrantes procedentes de las aldeas próximas, y fue aumentando a medida que progresaba la peregrinación por razones religiosas por todo el Occidente peninsular, reforzada por el privilegio concedido por Ordoño II en 915 por el que se establecía que cualquiera que permaneciera cuarenta días sin ser reclamado como siervo pasaba a ser considerado como hombre libre con derecho a residir en Compostela. El primer habitante conocido de Compostela es, de hecho, un extranjero: Bretenaldo Franco, cuya mención más antigua corresponde al año 955.

El santuario fue adquiriendo relevancia política. De este modo allí fueron coronados monarcas del Reino de Galicia y del Reino de León como Sancho Ordóñez, Ordoño IV, Sancho I o Bermudo II. La ciudad fue creciendo y Sisenando II la fortificó en el año 969, conformando lo que se conoció como Locus Sancti Iacobi. Dado el auge que estaba cobrando, la ciudad fue destruida por Almanzor el 10 de Agosto del año 997, el cual sólo respetó el sepulcro del apóstol. Al volver los habitantes, comenzó la reconstrucción y, a mediados del siglo XI, el obispo Cresconio dotó a la ciudad de un recinto de fosos y una nueva muralla, sobre el antiguo anillo de empalizadas para proteger los nuevos barrios que habían surgido alrededor del Locus. Además, reivindicó para ella la condición de sede apostólica.

El año 1075 el obispo Diego Peláez dio comienzo a la construcción de la catedral románica. El aumento del peregrinaje hace de Compostela un lugar de referencia religiosa en Europa, lo que aumenta su importancia, y la ciudad se ve recompensada también políticamente al alcanzar, en la época del arzobispo Diego Gelmírez, la categoría de metropolitana para la iglesia compostelana (1120) mediante la bula papal “Omnipotentes Dispositione” otorgada por el papa Calixto II, que consistía en el traslado provisional de la silla metropolitana de Mérida hasta Santiago de Compostela al estar la primera bajo dominio musulmán. Liberada de la vieja tutela de los arzobispos de Braga, que mantuvieron su autoridad sobre la mayor parte de las diócesis del naciente reino de Portugal, la Iglesia de Santiago tenía jurisdicción sobre la mayoría de las de León y Asturias (la Archidiócesis de Oviedo solo fue creada en 1954). Santiago era, además, centro de un gran señorío feudal gobernado por los obispos de Compostela, que iba desde el río Iso hasta el Atlántico. Desde Santiago se organizó la resistencia armada frente a las invasiones normandas, los cuales conocían al Reino de Galicia como Jakobsland (País de Santiago) como aparece en las sagas nórdicas.​

Un hecho importante, desde el punto de vista político, fue la coronación por Diego Gelmírez de Alfonso Raimúndez, el futuro Alfonso VII, en la catedral compostelana como rey de Galicia. Desde el punto de vista religioso, sin embargo, hay que resaltar la concesión del privilegio del Año Santo Jubilar Jacobeo mediante la bula Regis Aeterni del papa Alejandro III en 1181. Desde el punto de vista social, cabe mencionar el prematuro levantamiento burgués contra Gelmírez y la reina Urraca en 1117.

En estos años se redactó el Códice Calixtino, un conjunto de textos reunidos en los años finales del arzobispado de Gelmírez y que se presentaba como de la autoría del papa Calixto II, fuente fundamental de la historia de la peregrinación a la tumba del apóstol.

En 1230, tras la reconquista de Mérida por Alfonso IX, el papa Gregorio IX ordena la restitución de la antigua sede emeritense por bula de 29 de Octubre. Pero el rey leonés pondría bajo el dominio del obispo compostelano Bernardo II el territorio emeritense recién conquistado, de manera que la sede metropolitana de Santiago de Compostela pasaba a ser definitiva.

Durante el arzobispado de Berenguel de Landoria, Santiago estuvo levantada en armas desde el año 1318, levantamiento que fue encabezado por el noble Afonso Suárez de Deza. La solución al conflicto se produjo en el denominado día de la Ira, el 16 de Septiembre de 1320 cuando en el castillo de la Rocha Forte se asesinó a los cabecillas de la revuelta. Tras los acontecimientos, el 27 de Septiembre se firmó la paz.

Entre los siglos XII y XIII se fue articulando la red de calles dentro del recinto amurallado. La llegada de la peste negra a la ciudad supuso una fuerte recesión demográfica, que empezó a remontar a partir de 1380. En el siglo XV tenía entre 4000 y 5000 habitantes.

El cabildo compostelano, dirigido por el deán Diego de Muros III, promovió obras de gran importancia con un carácter propio del humanismo, como el Hospital Real y el Estudio Viejo, germen de la futura universidad que fue fundada en 1495 por Lope Gómez de Marzoa. Este hecho y la labor del arzobispo Alonso III de Fonseca le dan un nuevo empuje a la atracción de Santiago, en particular en Galicia, a pesar del descenso relativo de la importancia de la ciudad.

Santiago fue sede de la Real Audiencia del Reino de Galicia desde 1508, pero la presión eclesiástica hizo que se trasladara a La Coruña en 1578. Las reformas del poder monacal marcaron el renacimiento del monasterio de San Martín Pinario y el monasterio de San Pelayo de Antealtares, lo que contribuyó a dar ocasión a una intensa actividad constructiva.

A principios del siglo XVII se produce un periodo de decadencia en la ciudad. En su obra Annuales Eclesiásticos, el africano Cesare Baronnio, confesor del padre clemintene Clemente VII, puso en tela de juicio la peregrinación del apóstol a Hispania. Este dato fue recogido en el Breviario Romano y produjo un grave daño a la ciudad de las peregrinaciones. El Cabildo Compostelano consiguió poco tiempo después que se modificase el Breviario, pero apareció una nueva dificultad: la Orden de los Carmelitas, en los años 1617 y 1626, promovió a santa Teresa como copatrona de España, con las pérdidas económicas que conllevaba para Santiago. El Cabildo logró, con la ayuda de importantes personalidades de la sociedad del momento, como Quevedo, devolver de nuevo al apóstol la condición de único patrono de España.

Aún hubo un nuevo hecho similar, ya que en 1643 las Cortes proponen un nuevo copatrono de España, san Miguel Arcángel, pero esta propuesta tuvo corta vida, ya que ese mismo año Felipe IV estableció a Santiago como único patrono de España y ordenó que, todos los 25 de Julio, se hiciera una ofrenda regia de 1000 escudos de oro al arzobispado de Santiago, a la vez que concedía una gran pensión de 20 años para sufragar la realización de un retablo a su honra (que se comenzó a construir el año 1658). Estos hechos produjeron una bonanza económica que hizo posible costear nuevas construcciones y reformas que se multiplicaron por toda la ciudad, obras en las que se plasmó un estilo propio y al mismo tiempo universal, el barroco compostelano.(1658)

La prosperidad del cabildo catedralicio y de los monasterios hizo de Santiago un centro artístico puntero. En un primer momento comenzaron a trabajar en el taller de la Catedral una serie de maestros de obras y arquitectos foráneos, como el madrileño José Vega y Verdugo, el portugués Francisco de Antas, el abulense José Peña de Toro, el cántabro Melchor de Velasco o el Arquitecto Real Pedro de la Torre.

En este taller y en el de San Martiño Pinario se formó un grupo de arquitectos gallegos que hacia el año 1670 tomaron las riendas de las obras que se estaban desarrollando en toda la ciudad. Figuras egregias como el compostelano Diego de Romay, Domingo de Andrade (torre del reloj), fray Tomás Alonso, el leonés fray Gabriel de Casas, Pedro de Monteagudo, Simón Rodríguez (fachada del Convento de Santa Clara), Castro Canseco (retablo de San Pelayo de Antealtares), Clemente Fernández Sarela (Casas del Cabildo y del Deán) o Fernando de Casas Novoa (fachada del Obradoiro) hicieron de Santiago un conjunto barroco de alto nivel a escala mundial. La magnificencia y las peculiaridades del estilo arquitectónico de estas personalidades hacen que se hable de barroco compostelano. El arzobispo mecenas por excelencia fue fray Antonio de Monroy.

Santiago en este periodo se convierte en refugio de los exiliados irlandeses que reclaman acogida y centros de formación como el Colegio de los Irlandeses.

Dada la fuerza de la Iglesia, surgieron iniciativas ilustradas como la Sociedad Económica de Amigos del País. Pero tras la ocupación francesa y el hito del Batallón literario contra la ocupación, Santiago se transforma en un baluarte carlista. La Iglesia de Santiago anhela restaurar un Reino de Galicia tradicionalista dentro de una monarquía española de acuerdo con los parámetros del Antiguo Régimen.

En Santiago nació el primer periódico gallego: El Catón Compostelano en 1800. Avanzado el siglo XIX existen fábricas de tipo artesanal de curtidos, chocolate y gaseosas. Pero la lucha contra el inmovilismo se verá frenada por el retraso de las vías férreas (no hay tren a la Coruña hasta 1943).

En el siglo XX Santiago será testigo de un renacer galleguista con el Seminario de Estudos Galegos y la Asamblea de municipios que al albor de la Segunda República se mostró favorable a la redacción de un estatuto de autonomía. La sublevación militar de 1936 acabó con esa alborada. El alcalde galleguista Ánxel Casal fue fusilado. En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde José del Valle Vázquez para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los Municipios de esta provincia​ Durante la legislatura abandona ambos cargos siendo sustituido por Jorge de la Riva y Barba.

El establecimiento de la autonomía en Galicia hizo de ella la capital gallega, obteniendo como consecuencia un nuevo empuje a finales del siglo XX que contrarrestó ampliamente el decrecimiento relativo de su importancia como ciudad universitaria al crearse las universidades de Vigo y La Coruña. El 24 de Julio de 2013 la ciudad se tiñó de luto al fallecer 79 personas en uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia de España en el trayecto del tren MadridFerrol cuando faltaban unos tres kilómetros para llegar a la estación compostelana.

Por último, vamos a hablar un poco de lo que representa este bonito dedal de resina, los peregrinos que se acercan a esta ciudad santa para demostrar su devoción al santo.

El término peregrino (del lat. peregrīnus) se refiere en su significado más clásico al viajero que, por devoción o por voto, visita un santuario o algún lugar considerado sagrado. En su acepción más general es todo aquel que anda por tierras extrañas. En sentido estricto, para el español de religión católica, peregrino es quien se dirige a la catedral de Santiago de Compostela a visitar la tumba del apóstol. Así, por el destino de su peregrinación, se lo diferencia de los caminantes que se dirigen a otros sitios de honda significación espiritual en el catolicismo: el romero, que lo hace a Roma siguiendo alguna de las vías romeas, donde mora el papa, considerado sucesor de san Pedro, y el palmero, que se encamina a Jerusalén y en general a los Santos Lugares.

Son atributos del peregrino el cayado, el camino, el manto, el pozo con el agua de salvación, la concha del peregrino. Sus significados son diversos:

  • el cayado o bastón simboliza a la vez la prueba de resistencia y de despojo;
    el morral abierto es símbolo de humildad;
  • la concha del peregrino era el distintivo que traían aquéllos que regresaban de la peregrinación a Santiago de Compostela; entre otros significados, la concha simboliza la muerte y renacimiento.

(26/03/2016)

345. Dedal CAMBADOS // CAMBADOS´Thimble

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Dedal Escudo Cambados (Pontevedra).

 

En esta ocasión, os quiero enseñar un nuevo dedal de porcelana que me traje de mi visita a este municipio pontevedrés, Cambados. Es un dedal de porcelana que lleva impreso el escudo del municipio. Este dedal lo compré en una de las tiendas de souvenirs del municipio, paseando por sus bonitas calles. El nombre de esta tienda es Capricho´s.

Cambados es un municipio situado en la comarca del Salnés, el centro de las Rías Bajas, en la provincia de Pontevedra, en Galicia (noroeste de España).

Historia

Sobre el origen de su nombre existen varias teorías (todas precientíficas). una de ellas dice que este nombre deriva de los descendientes de la familia Camba; otra, que se debe a los celtas, de Cambrae (Cambra, cuna). Una tercera dice que deriva de los vocablos cam (lago) y bados (casa). Cualquiera que sea verdad, lo cierto es que hay vestigios de poblados en sus montes y bosques, en las proximidades de los ríos y el mar, en los siglos -VI y -V

Posteriormente, al igual que toda la costa gallega, fue explorada por los fenicios en busca de cobre y estaño, de lo que es testigo la torre de Lobeira, que desempeñó funciones de faro para la navegación de estos comerciantes, establecidos en la desembocadura del Umia, donde también aprovecharon las riquezas salinas de las tierras del Salnés.

Durante la dominación romana, desde la zona de Cambados se organizaron luchas contra el invasor. Ejemplo de esto fueron las luchas contra el procónsul Décimo Junio Bruto, con el cual se llegó a firmar un tratado, aunque posteriormente este procónsul arrasó la zona, perdiendo ésta una gran parte de su importancia.

El rey godo Éxica designó a su hijo Witiza, futuro rey de los Godos, como Gobernador de Galicia. Durante su gobierno concedió grandes privilegios a Cambados.
Durante la invasión árabe, Abdelaziz entró en Galicia atacando Lugo, Tui, Orense y Cambados; posteriormente, Fruela I, hijo de Alfonso I, los vencería a orillas del Umia. En las continuas razzias de los árabes por el norte de la Península Ibérica y durante el siglo siguiente, entre los años 816 y 821, siguieron atacando las poblaciones gallegas; en la segunda de estas fechas, el Rey Alfonso I el Casto los derrotó y después de eso, Cambados buscando una protección, se hizo feudo del obispado de Tui, ya que había pertenecido a su antigo dominio Tudem Graviorum.

Durante los siglos IX e X, Cambados fue también víctima, como casi toda la costa gallega, de las correrías y tropelías de los normandos.

Fernando II, Rey de León, en 1170 le concedió el título de “Muy Real Villa” y le confirmó los privilegios que Witiza le había otorgado.

En el siglo XII el núcleo más antiguo de Cambados, denominado Vila Vella, estaba constituido por San Tomé do Mar y Santa Mariña. Diego Gelmírez incorporó la villa a la Diócesis de Compostela. En el siglo siguiente y por aforamiento, pasó a ser señorío de Paio Gómez Charino y durante muchos años estuvo vinculada a la casa de Sotomayor y Chariño, e también a los condes de Castronuevo y Villaumbrosa.

Durante el levantamiento de los Irmandiños, se unen las fuerzas de sus parroquias, que actuaron por las zonas limítrofes, llegando hasta Ponte Sampaio.

Los Reyes Católicos concedieron también privilegios a Cambados por sus merecimientos y valor en la conquista de Granada, eximiéndola de muchos tributos que estaban obligados a pagar al obispo Compostelano.

El 25 de Septiembre de 1484, la Reina Isabel mandó restituir al Conde de Caminha, sus lugares de Cambados y Meis.

La zona de Cambados había sido donada primeramente a las Órdenes del Temple y del Santo Sepulcro y posteriormente a la de San Juan de Jerusalén, aforándola estas Órdenes a las Casas de Soutomaior y de Ulloa, pasando después a la Casa de Monterrey y de ésta a la de Alba.

Felipe IV concede una cédula para que no sean llevados los marineros de San Tomé do Mar para a su Real Armada, puesto que éstes han de defender esta villa de los ataques de los piratas.

En 1709, el señorío y xurisdición de San Tomé y Santa Mariña pasan por venta del IV Conde de Castronuevo al I Marqués de Montesacro.

Durante la Guerra de Independencia, los vecinos de Cambados actuaron continuamente acosando a las divisiones de los Mariscales Soult y Ney, contribuyendo así a la derrota de los franceses.

En 1820 nace el Ayuntamiento de Cambados, cabeza de partido judicial, integrando la totalidad del territorio actual, además de el de Ribadumia. En 1841 se segregaron este municipio y también la parroquia de Deiro, incorporada al ayuntamiento vecino de Villanueva de Arosa. Cambados mantuvo la capitalidad de partido judicial.

Escudo

La descripción del escudo solamente la he encontrado en gallego, por lo que os dejo la descripción y también su traducción al castellano.

Gallego. Escudo municipal de Cambados (Pontevedra, Galicia): En campo de azur, un cáliz de ouro, surmontado dunha forma sagrada de gules, e orlado nos flancos e na punta cun cordón de prata, acabados os seus extremos en forma de lazo; todo isto surmontado da coroa do rei Witiza, de ouro. Ó timbre coroa real pechada. (Heráldica municipal de Pontevedra. Diputación de Pontevedra). O blason ten dito prata para a corda, bien que ela mostrase en gules nas representacions oficiais. A coroa de Witiza es unha reproduccion de a mostrada neste sello.

Castellano. Escudo municipal de Cambados (Pontevedra, Galicia): En campo de azur, un cáliz de oro, surmontado de una forma sagrada de gules, y orlado en los flancos y en la punta con un cordón de plata, acabados sus extremos en forma de lazo; todo esto surmontado de la corona del rey Witiza, de oro. Al timbre corona real pechada. (Heráldica municipal de Pontevedra. Diputación de Pontevedra). El blason tiene dicha plata para la cuerda, bien que ella enseñase en gules en las representaciones oficiales. La corona de Witiza es una reproducción de la enseñada en este sello.

(25/03/2016)