412. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana colección pergamino León (Castilla y León).

Para terminar el mes de Abril, aquí os dejo un nuevo dedal de porcelana, de la colección de pergaminos, de la ciudad de León. Este dedal me lo he traído de una visita que hemos realizado a esta ciudad, ya hace un tiempo.

León (en leonés, Llión) es un municipio​ y ciudad española ubicada en el noroeste de la península ibérica, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. León contaba en enero de 2019 con 124.303 habitantes​ repartidos en una superficie de 39,03 km², y un área metropolitana de 203.191 habitantes según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León (otros proyectos dan cifras diferentes​), distribuidos en quince municipios, siendo así la segunda más poblada de la comunidad.​

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia el 29 a. C., su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias. En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración del Reino de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo.​ Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la unión del reino leonés a la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un período de estancamiento durante la Edad Moderna, en la guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo de comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.

Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral de Santa María de Regla, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importantes de España, tumba de los reyes de León medievales y considerada como La Capilla Sixtina del Arte Románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de Los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí; todos ellos declarados Bien de Interés Cultural.​ Ejemplo destacado de arquitectura moderna, y uno de los museos de la ciudad, es el MUSAC, de Mansilla + Tuñón Arquitectos.​

León dispone de una red desarrollada de carreteras y ferrocarril, además de contar con un aeropuerto.

La ciudad está inmersa en el desarrollo de distintos proyectos como la reconversión del Feve en tranvía o el palacio de congresos, entre otros. El proyecto del tranvía suscitó varias críticas por parte del Partido Popular, entonces en la oposición municipal, que alegaba que su desarrollo en una ciudad como León era un proyecto faraónico y de dudosa viabilidad​ y anunciaron que bajo su gobierno no desarrollarían tal proyecto.​

La Universidad de León, fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, contaba en el curso 2006-07 con 13.217 alumnos; tiene su sede en la ciudad y está catalogada, a partir de criterios como la demanda universitaria, los recursos humanos o los planes de estudio,​ como la 2.ª universidad de Castilla y León, tras la Universidad de Salamanca, y la 30.ª de España.​ Desde el 4 de Mayo de 2010, la ciudad alberga la segunda sede de la Universidad de Washington en Europa, tras su sede de Roma, con capacidad para 500 alumnos interesados en el aprendizaje del español.​ Desde 2011 la ciudad cuenta también con una sede del Instituto Confucio.

Escudo de León.

El escudo de León está compuesto por un campo de plata en el que figura un león rampante de púrpura, linguado, uñado, armado de gules y coronado de oro. Aparece timbrado con una corona abierta de oro (la forma de la antigua corona real, usada hasta el siglo XVI). En el escudo de la ciudad de León aparece representada una corona marquesal en vez de la antigua real y el león no figura coronado.

Al producirse la unión en el año 1230 de las Coronas de León y Castilla con Fernando III el Santo se dispuso que en el escudo del rey los elementos heráldicos castellanos (un castillo almenado de oro sobre un campo de gules) y leoneses formaran un escudo cuarteado. Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones, hasta aquel momento pasantes, por lo que se les situó como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición que ha llegado a la actualidad. El uso de la corona sobre la cabeza del león no apareció documentado hasta el reinado de Sancho IV de Castilla y León (1284-1295).

Actualmente el escudo de León es el símbolo de la provincia y, acompañado por adornos exteriores, de la ciudad de León.

Catedral de León.

Templo gótico dedicado a Santa María, fue comenzada a construir en el reinado de Alfonso X el Sabio a mediados del siglo XIII sobre la antigua catedral románica, que a su vez ocupaba los terrenos del Palacio Real que cediera Ordoño II para ello y que, a su vez, se asentaba sobre las termas romanas. De planta similar a la catedral francesa de Reims, tiene reducida su planta en 1/3 con respecto a esta. Una característica peculiar es que las torres aparecen separadas de la nave central mediante arbotantes. Su planta es de tres naves, con bóveda de crucería. Trabajaron en ella distintos arquitectos como el Maestro Simón, el Maestro Enrique y Juan Pérez (estos dos empleados por entonces también en la Catedral de Burgos) y el Maestro Jusquín. El cuerpo principal del edificio fue terminado a principios del siglo XIV junto al claustro y la torre norte, mientras que la torre sur fue terminada en el siglo XV, en estilo gótico flamígero. En los siglos XVII y XVIII sufrió modificaciones estéticas por parte de Juan de Náveda y Joaquín de Churriguera, elementos que provocaron daños al edificio y fueron retirados en el siglo XIX por Matías Laviña, Juan Madrazo, Demetrio de los Ríos, Juan Bautista Lázaro y Juan Crisóstomo Torbado, muchos de los cuales llevaron a cabo la intensa restauración decimonónica que salvó el templo de la ruina, además de devolverle su esencia gótica original. Lo más impresionante es su interior, destacando los más de 1800 metros cuadrados de vidrieras de los siglos XIII al XVI, incluyendo tres grandes rosetones y vidrieras en la parte baja y el triforio, algunas de ellas añadidas en las restauraciones del siglo XIX.

Basílica de San Isidoro.

Constituye uno de los ejemplos de arte románico más importantes de España y, sin duda, uno de los conjuntos más completos en este estilo, por cuanto que en él confluyen arquitectura, escultura y pintura, albergando en esta última técnica el Panteón Real, llamado por los expertos Capilla Sixtina del Arte Románico.​ Impulsada su construcción por los reyes Fernando I y su esposa Doña Sancha en el siglo XI, originariamente fue un monasterio dedicado a San Juan Bautista, y se supone que anteriormente se asentaba en sus cimientos un templo romano. Con la muerte de San Isidoro, obispo de Sevilla, y con el traslado de sus restos a León, se cambió la titularidad del edificio. Albergó las primeras Cortes de la historia, las Cortes de León, celebradas en 1188.

Convento de San Marcos.

Impulsada su construcción por los Reyes Católicos como sede de la Orden de Caballería de Santiago, puesto que de hecho fue erigido a orillas del río Bernesga y literalmente junto al puente medieval de San Marcos, por el que los peregrinos continuaban el Camino de Santiago, es hoy uno de los monumentos más importantes de León. De estilo plateresco, en su construcción participaron Juan de Orozco, que firmó los planos de la iglesia, Martín de Villarreal, autor de la fachada, y Juan de Badajoz el Mozo, a quien se debe el claustro y la sacristía. En el siglo XVIII se construyó el ala izquierda del edificio, respetando su arquitectura plateresca. Su historia ha estado llena de avatares y su uso original no duró mucho: tras ello ha sido cárcel (en ella encerró el Conde-Duque de Olivares a Francisco de Quevedo), cuartel, sede de los estudios veterinarios, origen de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León y del Instituto General y Técnico (uno de los tres primeros Institutos de Enseñanza Media creados en España por ley de 1845), fundado en 1846 (hoy IES Padre Isla), e incluso fue campo de concentración durante la Guerra Civil. Actualmente es un parador de cinco estrellas.

Otras iglesias.

En el casco histórico tenemos que destacar las iglesias del Palat del Rey, nuestra Señora del Mercado y la iglesia de San Marcelo. La Iglesia de San Salvador de Palat del Rey trata del templo más antiguo de la ciudad de León, fue fundada en el siglo X por Ramiro II de León y, como su nombre indica, se trata del templo del “Palat” (el Palacio) del rey. De su pasado como oratorio regio de la monarquía leonesa da buena cuenta la propia elección de la dedicación, San Salvador, recordando al templo mayor ovetense, o su uso como panteón de la monarquía, antes de la construcción del que sería el gran mausoleo isidoriano. Del templo original, prerrománico, pueden apreciarse hoy pocos restos, aunque ha sido recientemente restaurada y musealizada. La Iglesia de Nuestra Señora del Mercado es una iglesia con planta basilical en forma de sepulcro, siendo más estrecha a los pies. Presenta una portada románica de arco ciego, dos ábsides también románicos decorados con bóveda de horno, capiteles y líneas de imposta con taqueado jaqués. Los pies del edificio se cierran con bóveda de crucería. La torre es obra de Felipe de Cajiga (1598), habiendo sido rematada por Fernando de Compostiza. De lo que fuera la iglesia dedicada al centurión romano Marcelo no queda más que una portada gótica. El templo actual es de estilo herreriano, terminado a principios del siglo XVII. Del exterior destaca la torre cuadrada de la iglesia, cubierta de característicos ladrillos, que se asoma a la plaza de Santo Domingo.

Otros conjuntos eclesiásticos de relevancia podrían ser la iglesia de San Francisco, la iglesia de San Juan y San Pedro y Renueva y el Convento de las Concepcionistas. La iglesia de San Francisco, cuya actual construcción se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII, construida con formas clásicas y dedicada a San Francisco. Está asociada al convento de los Capuchinos y se sitúa frente al parque al que da nombre. El Convento de las Concepcionistas, fundado en 1512 por Leonor de Quiñones, presenta una portada románica del antiguo edificio y corredores con pinturas mudéjares. Su iglesia es de una sola nave, con cabecero del siglo XVI, obra de Juan del Ribero. Se conservan en su interior mobiliario artístico, retablos barrocos, pintura y orfebrería. Mención aparte merece la capilla del cristo de la victoria, de estilo neorrománico, fue realizada a finales del siglo XIX por Demetrio de los Ríos, uno de los restauradores principales de la Catedral de León. La portada imita la puerta del Perdón de la Basílica de San Isidoro de León. En su interior se conserva una escultura gótica del crucificado.

Palacio de los Guzmanes.

Mandado construir por Juan Quiñones y Guzmán, obispo de Calahorra, se comenzó la obra en 1560 bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón. El edificio fue adquirido por la Diputación Provincial de León en 1882, teniendo ampliaciones en los años 1973 a 1976 por parte del arquitecto Felipe Moreno. De forma trapezoidal, los dos primeros cuerpos tienen vanos protegidos por rejería, siendo los balcones del superior adintelados, y el tercer cuerpo presenta una galería o paseador con arquillos entre pilastras corintias y gárgolas de grandes dimensiones. Tiene dos puertas del siglo XVI, una de ellas con una estructura de dos columnas jónicas, flanqueadas por dos soldados con los escudos de armas de la familia.

Palacio del Conde Luna.

Antigua residencia de la familia Quiñones, condes de Luna, fue realizado en el siglo siglo XIV, época de la que se conserva el cuerpo central de la fachada. Está construido de piedra sillería y tiene cerca de once metros de ancho. La portada es gótica con dintel sobre modillones, un gran arco apuntado cobija el tímpano, y se encuadra en ancho molduraje. Se conserva también uno de los grandes torreones, de finales del siglo XVI, cuando se reformó el palacio al estilo renacentista. El edificio ha tenido diversos usos a través de la historia, además de su función original de residencia de los condes de Luna, como el ser sede del Tribunal de la Inquisición de la ciudad y vivienda particular, entre otros. Cedido al Ayuntamiento por la Fundación Octavio Álvarez Carballo, alberga la sede española de la Universidad de Washington así como la sede de la Fundación León Real.

Otros palacios.

Además de los dos palacios que representan a las dos casas principales de la ciudad, el caserío del casco antiguo tiene a su vez otra serie de edificaciones palaciegas, entre las que podríamos destacar el palacio episcopal, donde reside el obispo, el palacio de los marqueses de Prado, el del marqués de Torreblanca, de Don Gutierre y la Casa de las Carnicerías. Por último, en el patio del colegio de las Teresianas se encuentran los restos del único palacio del siglo XII que se conserva.

El palacio episcopal es un edificio cuya construcción comenzó en el siglo XVIII pero no se vio totalmente terminado hasta 1936. Durante años fue la residencia oficial del obispo de León. Posee una estructura cuadrada con un patio en el centro. El palacio de los marqueses de Prado, de estilo barroco del siglo XVII, albergaba la residencia de los marqueses de Prado, señores de Valdetuéjar. Actualmente es el Hospital de Regla. Presenta una fachada barroca en la que se repiten los blasones de los Prado. Por su parte, el palacio del marqués de Torreblanca, construido en el siglo XVII, consta de grandes dimensiones, planta cuadrada y patio interior, y su fachada está recubierta de ladrillo ornamental. Actualmente es la sede del Recreo Industrial. El palacio de Don Gutierre, cuyo edificio actual data del siglo XVII aún conserva el blasón de esta familia, descendientes del emperador Alfonso VII y de Guzmán el Bueno.

El palacio medieval del colegio de las teresianas es el único edificio civil del siglo XII de la ciudad. De planta cuadrada en ruinas, en una cara conserva puerta y ventanas románicas y una escalera interior de caracol. Se desconoce el servicio que se le dio en la Edad Media. Por último, cabe mencionar la Casa de las Carnicerías, situada en pleno corazón del Barrio Húmedo, se inició en estilo renacentista a finales del siglo XVI. La fachada, de corte clásico, consta de dos pisos. Actualmente es la sede de la capital gastronómica.

Murallas.

La muralla romana de León tiene su origen en una primera fortificación militar de época augustea, en torno al siglo I a. C., y consistía en dos muros paralelos de madera rematados por un parapeto que estaban unidos por un entarimado. Pronto fueron sustituidos por una construida en piedra por la Legio VII en torno al siglo I, cuyos restos aún son visibles en la zona de San Isidoro. En torno a los siglos III y IV se construyó la que puede contemplarse hoy en día. Declarada Monumento Histórico Artístico en Junio de 1931, aún quedan en pie muestras que encerraban el recinto de la ciudad en un cuadrilátero que fue rodeado de construcciones y más tarde deformado en las restauraciones de Alfonso V y Alfonso IX, con apertura de nuevas entradas a la ciudad. Está regularmente conservada desde la torre llamada de los Ponces (de origen también romano) hasta Puerta Castillo, y desde aquí hasta la torre de San Isidoro, en total casi la mitad del recinto, aunque con desigual estado de conservación. Se está procediendo actualmente a su restauración.

En cuanto a las cercas medievales, su origen data del siglo X, y fueron construidas para proteger la expansión de la ciudad extramuros de la muralla romana, que en la época romana se denominaba cannaba y que daría lugar al actual Barrio Húmedo. Las actuales murallas datan del siglo XIV y se conservan dos trazados importantes. En medio de su trazado se conserva parcialmente Puerta Moneda, antigua entrada al barrio judío de la ciudad.

En la muralla, podemos destacar la entrada de Puerta Castillo, que desde tiempos romanos era una de las puertas de entrada a la ciudad. Se situaba junto a una fortaleza que se conservó en la Edad Media. Actualmente, la fortaleza o castillo -sede del AHP de León– aún es visible, mientras que el arco de entrada fue reconstruido en el siglo XVIII. Está presidido por una estatua dedicada a Don Pelayo y es la única puerta de entrada a la ciudad que se conserva.

Plaza Mayor.

La plaza mayor de León, ubicada en el corazón del casco antiguo, fue finalizada en 1677 según planos de Francisco del Piñal siguiendo el ejemplo de otras plazas mayores españolas, en particular la de Madrid. El edificio del Consistorio que preside la plaza es de estilo barroco y fue diseñado por el propio Francisco del Piñal como balcón para que la corporación municipal presidiera los eventos de la plaza. La plaza era el gran centro comercial de la ciudad durante la Edad Media y hasta el siglo XIX, dedicándose al mercado dos veces por semana y con la existencia de todo tipo de comercios en sus soportales, con supremacía de productos alimenticios, pero también boticas, ferreterías, platerías, artesanía, etc. Hoy en día el mercado en la plaza sigue existiendo, celebrándose cada miércoles y sábado.

Ha servido para las corridas de toros, se han realizado en ella ejecuciones públicas y celebraciones de la Corte Isabelina, también fue en esta plaza donde los leoneses se reunieron para dar el grito de guerra contra la ocupación francesa de 1810. Hoy en día es una zona muy frecuentada durante las fiestas patronales de San Juan y San Froilán, también durante carnavales y Semana Santa, ya que la mayor parte de procesiones pasan por esta popular plaza leonesa.

En el entorno de la plaza mayor se encuentra el barrio húmedo, que es como se conoce al distrito que abarca los alrededores de esta plaza y la de San Martín. Esta plaza fue el lugar en torno al cual se concentraban los artesanos, mercaderes y peregrinos de la ciudad de León y que hoy, desaparecidas esas actividades o desplazadas a otros lugares de la ciudad, han sido sustituidas por actividades hoteleras y de esparcimiento. En el flanco sur del barrio encontramos la plaza del Grano. El barrio, desde la calle La Rúa hasta la calle Caño Badillo, se encuentra jalonado de bares, cafés y mesones que convierten la zona en la mayor ruta del “tapeo” y en escaparate de las especialidades gastronómicas de la ciudad y de la provincia. Esta circunstancia, unida a la estrechez de sus calles y sus plazas, forman el espacio más típico de la ciudad, caracterizado por su trazado medieval con irregularidades urbanísticas y que es destino obligado para los turistas que visitan la ciudad. El 22 de Mayo de 1995 se terminó su peatonalización.

Casa Botines.

Obra de Antonio Gaudí, de estilo neogótico. Es de planta trapezoidal, flanqueada por cuatro torres rematadas en pináculos. Las ventanas tienen su inspiración en las ventanas del triforio de la catedral leonesa. En la portada hay una talla de San Jorge matando al dragón. El edificio fue concebido para el negocio de tejido en su planta baja y semisótano, destinándose las cuatro plantas restantes a viviendas de renta.

La construcción del edificio se debió a la iniciativa de unos comerciantes de tejidos de León, Simón Fernández Fernández y Mariano Andrés Luna,​ que estaban relacionados con industriales textiles catalanes, uno de los cuales, Eusebi Güell, recomendó a Gaudí como arquitecto para diseñar la nueva sede del negocio en la capital leonesa, ya que por entonces estaba construyendo cerca de León el Palacio Episcopal de Astorga. Gaudí delegó la dirección de las obras en el constructor Claudi Alsina i Bonafont, uno de sus ayudantes en varias obras en Barcelona, y contó con la colaboración de varios albañiles y artesanos catalanes.

Otros monumentos.

Otros ejemplos de arquitectura destacada los encontramos en el antiguo consistorio, ubicado en la Plaza de San Marcelo, el cual fue construido a finales del siglo XVI por Juan de Rivero para ser la sede del gobierno municipal, es de estilo renacentista y consta de tres alas y una escalera interior. Actualmente solo conserva algunas de las concejalías del ayuntamiento. Subiendo la calle ancha y ya junto a la catedral tenemos el antiguo edificio de correos, edificado en la primera década del siglo XX por el arquitecto leonés Manuel de Cárdenas, su estilo arquitéctónico trata de no romper la armonía gótica catedralicia. Se observan también influencias de Gaudí en un edificio de gusto neogótico.

Destacable es también el Castrum Iudeorum. Los primeros testimonios de presencia judía en la ciudad de León se remontan al siglo X; entonces se documenta la existencia de una próspera comunidad hebraica asentada en el cerro de la Mota, cercana a la actual pedanía de Puente Castro, sobre el curso del río Torío y a la vera del Camino de Santiago, circunstancia esta que favoreció su tradicional dedicación a actividades vinculadas al comercio y la banca. Sin embargo, tras el ataque que la aljama sufrió en el siglo XII a manos del rey de Castilla, sus moradores fueron obligados a abandonarla y asentarse en la ciudad de León, donde crearon una nueva aljama. En la actualidad, se están llevando a cabo una serie de investigaciones y estudios arqueológicos en torno a este yacimiento, dirigidas desde los departamentos de Historia y Patrimonio de la Universidad de León por Jorge Sánchez-Lafuente Pérez y José Luis Avello Álvarez.

(12/04/2017)

411. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´Thimble

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Dedal peltre Asturias.

Nuevo dedal que os quiero enseñar en mi blog. En esta ocasión os quiero enseñar un dedal de peltre y metal, que me traje de nuestra última visita a la ciudad de Oviedo.

El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d’Asturies; en eonaviego, Principao d’Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España, con una población de 1.028.244 habitantes (INE, 2018).​ Bañada al norte por las aguas del mar Cantábrico, limita al oeste con la provincia de Lugo (Galicia), al sur con la provincia de León (Castilla y León) y al este con Cantabria. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de Castilla y, por extensión, de la Corona de España el título nobiliario de “príncipe de Asturias“, establecido por Juan I de Castilla en el año 1388. Oviedo es, según el Estatuto de Autonomía, sede de las instituciones del Principado de Asturias; la ciudad más poblada de la región es Gijón.

El actual espacio territorial asturiano coincide básicamente con el antiguo territorio de las Asturias de Oviedo, contiguas a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la región de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, recibiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana —los concejos de Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva—, mientras el resto de las mismas se integró en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.

El Principado de Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerado como una comunidad histórica en su artículo 1. Posee una asamblea legislativa llamada Junta General del Principado, en recuerdo de una antigua institución medieval de representación de los concejos ante la Corona.​ Coincide su territorio en parte además, con la zona nuclear del antiguo Reino de Asturias del año 718 y posee dos idiomas propios: el asturiano o bable, del tronco lingüístico asturleonés, que aun no siendo considerada lengua oficial, tiene un estatus jurídico parecido al de oficialidad y el eonaviego o gallego-asturiano, del tronco lingüístico galaicoportugués, hablado en los concejos del extremo occidental y que goza de un estatus similar.

Historia.

Asturias estuvo ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior y durante el superior se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense. A continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce final atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construían y habitaban en castros. Estas poblaciones evolucionaron localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al noroeste peninsular, que percibieron a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondía con la realidad ya que difícilmente esas comunidades mantenían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.

La conquista romana sobre los celtas entre 29 y 19 a. C. en las guerras cántabras termina la conquista de Hispania. Durante este período romano destacaron las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decayó en los siglos II-III d. C. en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces (agotamiento total de minas, como Las Médulas en lo que era el sur de Asturias. El otro esquema complementario de estos momentos eran las explotaciones agropecuarias, villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos fortificados como Gegionem (Gijón).

Tras una pobre romanización, los visigodos intentaron ejercer control sobre el territorio durante el siglo VI sin resultado, que terminó a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga. A partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comenzó a recuperar el territorio perdido ante la conquista musulmana del año 711, incorporó bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero y creó durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca que aun consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla. En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.

El 8 de Mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias (Antiguo Régimen) declaró la guerra a Francia y se proclamó soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se formaron cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de Enero de 1820 el oficial Rafael de Riego, oriundo de la parroquia asturiana de Tuña, se sublevó en Cádiz proclamando el retorno a la Constitución de 1812.

A partir de 1830 comenzó la explotación sistemática del carbón y se inició la revolución industrial en la comunidad especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecieron potentes industrias siderúrgicas en La Felguera, Mieres y Gijón en el siglo XIX, y en Avilés en la segunda mitad del XX, además la industria naval desde el XIX.

El 6 de Octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocado por la negativa de los revolucionarios a permitir la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que suponía un avance del fascismo en España. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal, quedando Oviedo asolada en buena parte. Sufrieron graves daños edificios como el la Universidad que fue atacada por los revolucionarios y en cuya biblioteca se guardaba fondos bibliográficos que no se pudieron recuperar; o el teatro Campoamor, en este caso incendiado por las fuerzas gubernamentales. La Cámara Santa en la catedral fue dinamitada aunque se salvaron milagrosamente sus joyas.

El 25 de Agosto de 1937 se proclamó en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de Octubre de 1937 con la victoria de las tropas ultraderechistas en el frente norte, con su respectiva sangrienta represión.

Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de 1960 y 1970. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intentó potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico, política que continúa hasta el día de hoy, en el siglo XXI.

(12/10/2017)

410. Dedal ORENSE // ORENSE´s Thimble

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Dedal porcelana “Las Burgas” (Orense).

Nuevo dedal que os traigo en esta ocasión. El dedal que os quiero enseñar hoy, es un dedal de porcelana de “As Burgas”, las cuales son unos manantiales de aguas termales que se encuentran en la ciudad de Orense. Este dedal me lo traje de una de las visitas que realizamos a la ciudad de Orense, y lo conseguí en las tiendas de recuerdos que se encuentran al lado de estos manantiales.

Orense​ (en gallego y oficialmente, Ourense)​ es una ciudad y municipio español situado en el sureste de Galicia. Es la capital de la provincia de Orense y de la comarca homónima. Es el tercer municipio gallego por población después de Vigo y La Coruña, y el más poblado del interior de Galicia, con 105.233 habitantes según datos del INE en 2019.

La ciudad es atravesada por los ríos Miño, Barbaña y Lonia. Es conocida como “Ciudad de las Burgas” debido a sus famosas fuentes de aguas termales, en las que el agua sale a temperaturas de entre 60 y 68 °C. Hay también aguas termales en el balneario de la Chavasqueira, O Tinteiro, Muíño da Veiga y Outariz.

Destacan como monumentos la catedral del siglo XII, con su Pórtico del Paraíso y el Santo Cristo, el puente mayor, el claustro de San Francisco, la iglesia de la Santísima Trinidad y Santo Domingo, y el conjunto de su zona antigua, en proceso de recuperación.

Historia.

Prehistoria y antigüedad.

El valle del Miño en la zona de Orense ya estaba habitado en la época castreña como prueban los asentamientos del Castro de Oira, San Tomé y Valdegola así como el asentamiento originario en las proximidades de As Burgas, las fuentes de agua termal en torno a las cuales se conformó la ciudad romana.

El origen de la ciudad es romano, aunque existen dudas sobre la etimología del topónimo Orense. La primera teoría señala que fue bautizada por los romanos posiblemente como “La ciudad del oro” (Auriense) por su enorme abundancia de este metal, lo que la convirtió en una importante ciudad de la provincia romana de Hispania hasta que se agotaron sus reservas del apreciado metal dorado, que se podía encontrar en el curso del propio río Miño. Otra teoría postula que el nombre de la ciudad proviniera del latín aquae urente (“aguas abrasadoras”), o del germánico warmsee (“lago caliente”), por sus conocidas fuentes de aguas termales, conocidas como Burgas (nombre derivado del bajo latín burca, que significa pila).

No obstante esta discusión lo cierto es que durante la época romana se construyó un puente sobre el Miño, protegido por una pequeña guarnición, que formaba parte de un ramal de la Vía XVIII que unía Brácara Augusta y Asturica Augusta y que el núcleo de población se hallaba en el entorno de la actual plaza Mayor.

Edad Media.

Después de la dominación romana, Orense siguió siendo una ciudad importante debido al puente sobre el río Miño, cuyos pilares todavía son romanos y que ha sido reconstruido múltiples veces a los largo de la historia. Esta situación estratégica hicieron de la ciudad un importante núcleo comercial desde la Edad Media.

Durante la época sueva se supone que la ciudad llegó ser corte real durante el reinado de Karriarico y Teodomiro, que ordenó la edificación de la primera iglesia en honor de San Martín de Tours, patrón de la ciudad, agradecido por la curación de uno de sus hijos. Una vez unido el reino suevo al visigodo se produce un vacío documental. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la archidiócesis de Braga que comprendía la antigua provincia romana de Gallaecia en la diócesis de Hispania. Se supone que sufrió las incursiones de árabes y normandos en el siglo X y XI, tras el cual, se inicia una lenta recuperación.

En 1084, el obispo Ederonio restaura la entonces catedral, hoy iglesia de Santa María Madre sobre las ruinas de la antigua, consagrándose poco después la actual dedicada a San Martín de Tours.

Singular importancia tuvieron los obispos don Diego Velasco que consiguió de Doña Teresa de Portugal la jurisdicción de la ciudad para el obispo y a sus sucesores en 1122, que ostentarían hasta 1628. Es en esta época cuando aparece la primera mención al Concejo, la historia medieval orensana está marcada por los diferentes obispos entre los que destacan Pedro Seguín y obispo don Lorenzo que realizó importantes obras de consolidación del puente romano que amenazaba ruina.

Y a finales del siglo XII los obispos de Orense ordenaron edificar la fortaleza de Castelo Ramiro, que está situada sobre un monte desde el que se domina la ciudad y desde donde podían controlar la entrada y salida de personas y mercancías en Orense, aunque dicha fortaleza fue derribada por orden de los Reyes Católicos en 1486.​

Acontecimientos importantes en la vida de la ciudad en el medievo fueron la ocupación del duque de Lancaster, que se proclamó en Orense rey de Castilla; la segunda revuelta irmandiña (1468) y ya en 1501 la entrevista que sostuvieron Felipe el Hermoso y doña Juana con el cardenal Cisneros.

Edades moderna y contemporánea.

Durante los siglos XVII y XVIII la ciudad vive un apacible letargo solo roto por la Iglesia que realiza diversas obras unas a instancias de los obispos y otras por órdenes religiosas como los jesuitas que se instalan en la ciudad a mediados del siglo XVII.

A principios del siglo XIX, Orense es una pequeña ciudad poblada principalmente por hidalgos, artesanos y religiosos destacando la figura del Cardenal Quevedo que forma parte de las Cortes de Cádiz. La designación como capital provincial impulsa la aparición de una nueva clase funcionarial hasta que la llegada del ferrocarril desde Vigo de un definitivo empujón a la ciudad que verá la consolidación de una nueva clase: la burguesa formada principalmente por emigrantes castellanos como los De las Cuevas, Pérez, Romero, Villanueva que dominarán el panorama político y económico de la ciudad hasta bien entrado el siglo XX.

El desarrollo de la ciudad marcado por la llegada del ferrocarril y la construcción de la carretera VillacastínVigo dará como resultado una ciudad de carácter eminentemente comercial y administrativo.

Durante la II República la ciudad no estuvo al margen de las polémicas nacionales, aunque de tendencias conservadoras ello no impidió que el primer alcalde socialista, Manuel Suárez Castro, ocupara el cargo hasta el golpe militar del 18 de Julio.

Tras la Guerra Civil la fuerte emigración procedente de la provincia generó un importante crecimiento demográfico y un crecimiento del sector de la construcción, hitos importantes de esta época son la unión con el municipio de Puente Canedo situado en la margen norte del Miño, la finalización del ferrocarril MadridZamoraOrenseVigo y el surgimiento de nuevos barrios.

Actualmente Orense es un importante nudo de comunicaciones donde se confluyen con la autovía de las Rías Bajas y la Autopista de Santiago, cuatro carreteras nacionales, así como cuatro vías de ferrocarril.

Mantiene gran importancia como centro administrativo y económico de la provincia y un fuerte sector comercial, es la tercera ciudad de Galicia por población.

Desde la administración local se impulsa la faceta turística de la ciudad, haciendo especial hincapié en el aspecto termal. Para ello, se han llevado a cabo mejoras en las riberas del río Miño y en las zonas termales. A esto se une un cierto avance en la ejecución de las infraestructuras previstas, con la reciente llegada de la AG-53 (autovía de Santiago) y de la línea de alta velocidad que la une con Santiago de Compostela, así como la expectativa de cumplimiento de la A-76 (Ponferrada), la A-56 (Lugo) y las líneas de alta velocidad a Madrid y Vigo en el medio plazo.

Las Burgas.

Las Burgas son unos manantiales de aguas termales que se localizan en la ciudad de Orense. De ellos brotan unas aguas silicatadas, fluoradas, litínicas e hipertermales a una temperatura de entre 64 y 68ºC con un caudal de 300 litros por minuto. Estas aguas son aplicables a diferentes tipos de dermopatías, especialmente pruriginosas.

El origen del nombre de Burgas no está muy claro, para algunos autores puede proceder del celta “beru” que quiere decir caliente, pero la etimología más aceptada es la que indica su procedencia del latín “burca” que quiere decir pila, en alusión a los baños utilizados por los romanos como balnearios.

Son tres manantiales: la Burga de Arriba, la más antigua, de estilo popular y perteneciente al siglo XVII, la Burga do Medio, pegada al muro y de estilo moderno, con un complejo termal y entrada al “Centro de interpretación de las Burgas” de reciente creación (2010), y la Burga de Abaixo, de estilo neoclásico, siglo XIX, con dos caños laterales y una pila labrada en el centro, con otro caño. También se encuentra en este conjunto la réplica de las cuatro aras romanas encontradas en la ciudad, la primera de ellas creada en honor de las Ninfas de esas aguas ofrendada por Calpurnia Abana Aeboso, que es el primer nombre conocido de un habitante de la ciudad de Orense.

Estos manantiales fueron declarados Conjunto Histórico Artístico en el año 1975.

Como dato curioso podemos comentar los usos que antiguamente los habitantes de la ciudad realizaban de estas aguas pues usaban la fuentes como agua caliente para las casas de alrededor, para los hornos de panadería que rodeaban la zona y para la artesanía del cuero que establecía allí sus industrias.

El origen de estos manantiales, es la captación y filtración de agua de lluvia por las fracturas del terreno hasta profundidades superiores a los dos kilómetros. Allí se calientan por el calor interno del planeta, la desintegración de isotopos radiactivos del granito y el propio calor de las fracturas. Precisamente sus virtudes medicinales provienen de la mezcla de los minerales. Una leyenda dice que nacen debajo de la Capilla del Santo Cristo, en la Catedral, y otra dice que son causadas por un volcán en reposo que está en la base del Montealegre y que en algún momento podría llegar a explotar.

Con el Santo Cristo y el Puente Romano, es uno de los símbolos de la capital orensana, a la que se le dio en llamar “Ciudad de las Burgas”.

A principios de 2005, a causa de unas excavaciones no autorizadas asociadas a la construcción de un nuevo balneario, resultó perforado uno de los pozos que alimentan las Burgas, perdiéndose un 40% del manantial, y secando uno de los caños principales de las fuentes por las que surgen las aguas. Este hecho, que sólo se había producido en el terremoto de Lisboa de 1755, motivó en parte el inicio del expediente de declaración como Bien de Interés Cultural del sitio histórico de las Burgas por la Xunta de Galicia, que finalmente sería aprobado en el año 2007.

Historia.

En el Área Arqueológica de Las Burgas conviven desde mediados del siglo I d.C dos tipos de usos de estas aguas. Uno es el salutífero, constatado en el edificio con piscina encontrado en “Casa de los Hornos”. Se sirve del mismo manantial que la Burga de Arriba. Se constata así un uso continuado de utilización termal de 2000 años. Pero lo importante es el poder curativo atribuido al dios indígena prerromano Revve Anabaraego.

La fama de esta piscina – santuario debió ser notoria por la cantidad de aras que los peregrinos de la antigüedad ofrecieron a este dios, superando su influencia los límites de la Gallaecia.

El santuario estuvo en uso entre mediados del s. I y del II d.C transformándose después en una estancia con hipocausto. Después de la reforma estuvo en funcionamiento hasta el siglo III d.C.

Además del complejo salutífero aparecieron en la década de 1990 en el patio del colegio “San José” y en las traseras de la rúa do Vilar estancias termales típicamente romanas (apodyterium, caldarium, tepidarium, frigidarium), y otras para baños de vapor, masajes, palestra… Al lado de estas construcciones también aparecieron sepulturas tardorromanas del siglo IV d.C.​

Su uso no desapareció con el mundo clásico siguiéndose usando en la Edad Media protegidas por la Iglesia y el Ayuntamiento.

En la Edad Moderna surten al matadero municipal (s. XVI) hasta su derribo en 1927. En la Edad Contemporánea la ciudad cuenta con varios proyectos de balnearios termales. Son de Daniel Vazquez-Gulías y Manuel Conde Fidalgo en la “casa de baños do Outeiro“, así como el proyecto de Gran Balneario diseñado por D. Pedro García Faria, en el año 1925.

(22/07/2018)

409. Dedal ALCALÁ DE HENARES // ALCALÁ DE HENARES´Thimble

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Dedal porcelana Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).

Empiezo la semana enseñándoos un nuevo dedal. El dedal que os traigo hoy es un dedal de porcelana en el que podemos ver representada la Universidad de Alcalá de Henares, en la Comunidad Autónoma de Madrid, y sobre la cual va a tratar esta entrada de mi blog. Este dedal lo conseguí en una de las tiendas, concretamente en un bazar chino, que se encuentra en la Calle Mayor de la ciudad.

Alcalá de Henares es una ciudad española perteneciente a la Comunidad de Madrid. Su término municipal se extiende sobre la comarca natural de La Campiña, aunque parte de este se extiende sobre La Alcarria. Tiene una población de 195.649 habitantes (INE, 2019), y una superficie de 87,99 km².​

Está situada en la Cuenca del río Henares, al este de la región. Sus distancias respecto a otras ciudades son 22 km de Guadalajara y 31 km de Madrid.​ Es el tercer municipio más poblado de la Comunidad de Madrid —tras la ciudad de Madrid y Móstoles— y el 31.° de España. La Administración Local se ha acogido a la Ley de Grandes Ciudades.​

A su vez, Alcalá de Henares es cabeza del partido judicial de su mismo nombre y sede episcopal de la Diócesis Complutense. Fue cabeza de su Comunidad de Villa y Tierra.

Su nombre significa “castillo sobre el río Henares“, por cuya razón aparece en el escudo un castillo sobre ondas de agua que simulan el río Henares. Su fundación se remonta a la época celtíbera (Ikesankom Kombouto o Iplacea) pero será con la llegada de los romanos cuando se formará una ciudad notable llamada Complutum. Por la ciudad han pasado varias culturas, de las cuales tres llegaron a convivir simultáneamente.

Fue declarada Ciudad patrimonio Mundial por la Unesco en 1998. Gracias al recinto histórico y el rectorado de la Universidad, es una de las nueve ciudades de España que la Unesco ha clasificado como únicas. Es famosa por su Universidad, construida gracias al cardenal Cisneros el 13 de Abril de 1499, pero tras languidecer durante el siglo XVIII, mediante la Real Orden de la reina regente de 29 de Octubre de 1836, se decretó su supresión en Alcalá y traslado a Madrid, donde pasó a denominarse Universidad Central. Surgió con su estatus actual en 1977, al producirse el fenómeno de descentralización universitaria y constituirse como Universidad propia, lo que la convirtió una vez más en ciudad universitaria.

El lema o eslogan “Ciudad del saber” se está divulgando como identificativo de la ciudad. Las razones expuestas por el ayuntamiento para tal título son: se trata de una ciudad de tres culturas donde convive un espíritu de conocimiento en la Universidad. Hasta hace unos veinte años albergó la sede central del Instituto Cervantes; ahora el edificio del Colegio del Rey es la sede de honor de la asociación de la lengua española.

Universidad de Alcalá (histórica).

La Universidad de Alcalá, Universidad Complutense o Universidad Cisneriana (Complutensis Universitas) fue la universidad que existió en la localidad española de Alcalá de Henares (perteneciente actualmente a la Comunidad de Madrid). Fundada en 1499 por el Cardenal Cisneros, durante los siglos XVI y XVII, se convirtió en el gran centro de excelencia académica.​ En 1777 se la separó física y orgánicamente de su Colegio Mayor de San Ildefonso, y se pasó a denominar Real Universidad de Alcalá, con sede en el antiguo edificio del Colegio Máximo de los Jesuitas de Alcalá de Henares. En 1836 la universidad se integró junto con las enseñanzas de los Reales Estudios de San Isidro y el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid en una única institución, creando así la Universidad Central de Madrid, que con el paso del tiempo se convirtió en la actual Universidad Complutense de Madrid.

En sus aulas enseñaron y estudiaron grandes maestros, y hombres ilustres, como Antonio de Nebrija, Santo Tomás de Villanueva, Juan Ginés de Sepúlveda, Ignacio de Loyola, Domingo de Soto, Ambrosio de Morales, Benito Arias Montano, Francisco Suárez, Juan de Mariana, Francisco Vallés de Covarrubias, Antonio Pérez, San Juan de la Cruz, Mateo Alemán, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas, Pedro Calderón de la Barca, Melchor Gaspar de Jovellanos, Andrés Manuel del Río, Fray Diego Morcillo, Blas Ortiz, etc.

Historia.

Studium Generale (1293-1499).

El 20 de Mayo de 1293, el rey Sancho IV de Castilla otorgó licencia al arzobispo toledano García Gudiel para crear un Studium Generale (Estudio General, como entonces se denominaban los estudios universitarios) en Alcalá de Henares, “con las mismas franquezas para los maestros y escolares, que estaban concedidas al Estudio General de Valladolid“. Estos estudios, si bien de manera bastante modesta, pervivieron a través del tiempo hasta enlazar con la refundación cisneriana. El 17 de Julio de 1459 el papa Pío II otorgó una bula, solicitada por el arzobispo Alonso Carrillo de Acuña, “para la erección de tres Cátedras de Artes y Gramática en este estudio de Alcalá“.  Estas últimas cátedras, susbsistentes de aquel Estudio General del siglo XIII, fueron integradas por Cisneros en la “nueva” universidad.

Complutensis Universitas (1499-1836).

Cisneros, que había sido alumno del Estudio General, creó a partir de este la Complutensis Universitas​ (Universidad Complutense o de Alcalá o Cisneriana) mediante tres bulas pontificias concedidas por el papa Alejandro VI el 13 de Abril de 1499.​

Gracias a esta bula, el cardenal pudo fundar la institución, dotarla de todos los bienes materiales y económicos necesarios y se confirió oficialidad a los títulos expedidos por ésta. Con bastante antelación a la obtención de la bula pontificia, Cisneros había comenzado una vasta labor de compra de terrenos y construcción: la futura Civitas Dei, Ciudad de Dios, bajo un esquema innovador (el primer campus universitario ex-novo del mundo) que sería exportado a diferentes universidades.

La primera piedra del edificio se puso el 14 de Marzo de 1501. La primera promoción de estudiantes no comenzó sus estudios hasta el 18 de Octubre de 1508, festividad de San Lucas. Entre los alumnos de esa promoción se encontraba Tomás García Martínez, posterior arzobispo de Valencia, conocido como Santo Tomás de Villanueva.​

En el curso 1509-1510 ya funcionaban cinco facultades: Artes y Filosofía, Teología, Derecho Canónico, Letras y Medicina.​ El 22 de Enero de 1510 Cisneros dotó a su fundación de las “Constituciones del Colegio Mayor San Ildefonso“, normativa reguladora de todos los asuntos de la comunidad universitaria, donde se especificaban los derechos y deberes de sus miembros.​

Cisneros adecuó la universidad a la nueva época (la Edad Moderna), fomentando su participación activa en la sociedad y en las estructuras de poder, sin ser sólo un centro exclusivo para el cultivo erudito del saber, como había estado recluido dentro de los muros de los conventos medievales. La creó con tres objetivos:

  • religioso: institución de enseñanza para formar eclesiásticos que recuperasen los valores de la espiritualidad antigua perdidos durante el medievo;
  • político: la formación de cualificados letrados y obispos a las estructuras de gobierno, capaces de dirigir los complejos asuntos de la Monarquía Católica;
  • cultural: la adecuación de la teología a los principios de la antigüedad clásica.

Los dos principales cargos de la Universidad eran el de rector, elegido entre los alumnos del Colegio Mayor de San Ildefonso, siendo la persona con máxima autoridad académica, ejecutiva, económica y jurisdiccional; y el canciller, asignado de forma vitalicia al abad de la Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor, que otorgaba los grados académicos universitarios por la autoridad apostólica que ostentaba. Cargos con numerosos enfrentamientos a lo largo de toda la historia de la institución.​

El plan de estudios de la Universidad de Alcalá la convierte en el estandarte del humanismo cristiano. La Teología fue el eje central de la formación, siendo subsidiarias el resto de disciplinas: Derecho canónico, Filosofía, Medicina, Gramática, Retórica y las lenguas bíblicas. La Facultad de Teología organizó sus tres principales cátedras atendiendo a las tres escuelas más importantes de enseñanza teológica del siglo XV europeo: escotismo, nominalismo y tomismo. Su magisterio se impartía en igualdad de condiciones, dotando a los alumnos de la posibilidad privilegiada, en tierras hispanas, de recibir una formación teológicamente amplia, sincrética y contrastada, sobre la base de la propia multiplicidad de los postulados defendidos.

La fundación cisneriana del Colegio Mayor de San Ildefonso fue acompañada de la de otros colegios denominados “menores”. Cisneros en 1513 decidió la creación de seis nuevos colegios, en general de orden independiente, a diferencia de otros fundados con posterioridad vinculados a las órdenes religiosas, aunque con una cierta dependencia del Mayor, ya que a veces se cursaban en ellos los primeros años. Los colegios menores creados por el Cardenal Cisneros fueron:

  • el Colegio de San Pedro y San Pablo, único vinculado a una orden religiosa, la franciscana, que era la fundador;​
  • el Colegio de la Madre de Dios (conocido como Colegio de los Teólogos) para estudiar Teología, aunque también destacaron en él los estudios de Medicina;
  • el Colegio de Santa Catalina (conocido como de los Artistas —bachilleres en Artes— o de los Físicos) para estudiar la Física de Aristóteles;
  • el Colegio de Santa Balbina (conocido como de los Lógicos) porque en él se cursaban esta y otras disciplinas filosóficas y teológicas, correspondientes a los primeros cursos de Artes;
  • los Colegios de San Eugenio y de San Isidoro (de los Gramáticos, tanto latinos como griegos) que en el siglo XVII se fundieron en uno solo llamado de San Ambrosio;

Tras la muerte de Cisneros, a partir del segundo cuarto del siglo XVI, empiezan a proliferar los colegios menores de las órdenes religiosas (agustinos, el Colegio-Convento de San Basilio de los basilios, carmelitas calzados y descalzos, cistercienses, clérigos regulares menores, dominicos, franciscanos, jesuitas, mercedarios calzados y descalzos, y trinitarios calzados y descalzos), de las órdenes militares, de diócesis (como el Colegio Menor de San Clemente Mártir o de los Manchegos), de fundación real (por Felipe II, como el de San Felipe y Santiago, llamado “del Rey”), y fundación privada (como el de Santiago o de los Caballeros Manriques, el de Santa Catalina Mártir o de los Verdes, el de San Ciriaco y Santa Paula o de Málaga, el Colegio Menor de San Jorge o de los Irlandeses), expandiendo la ciudad universitaria con una treintena de colegios menores.

Durante los siglos XVI y XVII, la Universidad de Alcalá se transformó en el gran centro de excelencia académica. El prestigio de sus estudios, así como de sus maestros, la convirtió muy pronto en el modelo sobre el que se constituyeron las nuevas universidades en la América hispana,​ siendo además el principal foco del humanismo de España. Llegó también a ser una universidad de referencia en lo que al estudio de la Teología se refiere, contando en sus aulas con multitud de estudiantes de origen flamenco e irlandés.

El siglo XVIII, en medio de un contexto de cambio en los modelos educativos universitarios españoles, Gaspar Melchor de Jovellanos llegó a la Universidad de Alcalá dando un nuevo impulso a sus estudios.​ No obstante, ya se había desencadenado un proceso de decadencia universitaria progresivo, que se intentó frenar con diversas reformas.

Real Universidad de Alcalá.

En 1777 se separó el gobierno de la Universidad del poder del Colegio Mayor de San Ildefonso, mediante unos nuevos estatutos y el agrupamiento en 1779 de varios colegios menores en el nuevo Colegio Menor de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora. Además se trasladó, a la rebautizada Real Universidad de Alcalá, a una nueva sede en el antiguo edificio del Colegio Máximo de los Jesuitas de Alcalá de Henares.​ En 1785 se confirió el grado de doctora en Filosofía, a la primera mujer que lo recibió en España, María Isidra de Guzmán y de la Cerda.​ El 5 de Octubre de 1797 la Real Universidad de Alcalá regresó a su antigua sede en el Colegio Mayor, en la que permaneció definitivamente hasta su clausura en 1836.

En 1824, Francisco Tadeo Calomarde incorporó la Universidad de Sigüenza a la de Alcalá.

Traslado a Madrid de la Universidad de Alcalá (1836).

En 1836, bajo el reinado de Isabel II, la universidad fue trasladada a Madrid, donde tomó el nombre de Universidad Central.​ El 2 de Octubre de 1848, Vicente de la Fuente (último rector del Colegio de Málaga) fue comisionado para trasladar la biblioteca de la Universidad complutense a la Central de Madrid; en esta labor distribuyó, clasificó y colocó en el espacio de tres meses los 20.000 volúmenes que la formaban en el establecimiento que se abrió en Madrid, en la calle de San Bernardo, el 10 de Enero de 1849. En 1970 adoptaría el nombre de Universidad Complutense de Madrid.

Los edificios que hasta entonces habían albergado la universidad del Cardenal Cisneros se subastaron y pasaron a manos particulares en 1845. El primer propietario de los bienes subastados fue un empresario de la seda llamado Joaquín Alcober, que pretendía establecer en el Colegio Mayor de San Ildefonso un criadero de gusanos de seda y un telar. Sus planes no se llevaron a cabo y vendió el complejo universitario, el cual terminó en manos de Javier de Quinto y Cortés (importante político y mecenas de la época, que sería ennoblecido por la reina Isabel II como conde de Quinto), quien se llevó de Alcalá gran parte de las obras de arte que decoraban la universidad, destruyendo otras (como el arco universitario). Ante la posibilidad de que el patrimonio inmobiliario de la universidad desapareciera, un grupo de vecinos complutenses creó en 1851 una sociedad por acciones para la protección y la conservación del patrimonio histórico, la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad.​ Hoy en día, los herederos de estos vecinos de Alcalá siguen siendo los propietarios de una parte importante de los edificios que antiguamente conformaron la universidad, la denominada Manzana Universitaria, los cuales se encuentran arrendados a la actual Universidad de Alcalá.

Restauración universitaria en Alcalá de Henares (1977).

Durante 1975 se establecieron en Alcalá algunas facultades dependientes de la Universidad Complutense de Madrid, con el objeto de descongestionarla.​ En 1977, se fundó, a partir de dichos centros, la “nueva Universidad de Madrid con sede en Alcalá de Henares“.​ En 1981, con motivo de la sanción legal del escudo y del lema, se reconoció legalmente la denominación “Universidad de Alcalá de Henares“.​ El 5 de Noviembre de 1996 adoptó la denominación “Universidad de Alcalá“.​

La UNESCO, el 2 de Diciembre de 1998, declaró Patrimonio de la Humanidad al recinto universitario e histórico de la ciudad de Alcalá de Henares.

El término “complutense”.

El término “complutense” proviene del nombre del asentamiento romano que da origen a la actual ciudad de Alcalá de Henares: Complutum, que se supone proviene del término confluvium (donde confluyen los ríos); si bien es esta una hipótesis cuestionada (el primer asentamiento de Complutum se hallaba en alto, apartado de cauces fluviales). Complutense es, por tanto, el gentilicio de Alcalá.

(29/07/2018)

408. Dedal POMPEYA // POMPEI´s Thimble

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Dedal de cerámica de Pompeya (Italia).

El dedal que os quiero enseñar hoy, forma parte de mi colección desde hace ya unos añitos. Éste, es un dedal de cerámica que me han regalado unos amigos, Alba y Javi, y que me han traído de su luna de miel, en distintas ciudades europeas, una de ellas esta, Pompeya. No había tenido ocasión de enseñároslo, pero como ahora estoy intentando ponerme al día con el blog de los dedales, pues por fin le ha llegado su turno. En este dedal me voy a centrar un poco más, ya que la historia de esta ciudad lo merece.

Pompeya​ fue una ciudad de la Antigua Roma ubicada junto con Herculano y otros lugares más pequeños en la región de Campania, cerca de la moderna ciudad de Nápoles y situados alrededor de la bahía del mismo nombre en la Ciudad metropolitana de Nápoles.

Fue enterrada por la violenta erupción del Vesubio el 24 de Agosto del año 79, aunque hay pruebas que indican que pudo haber ocurrido más tarde en otoño o invierno.​ A partir de los trabajos arqueológicos realizados en 2018, esta pudo ocurrir el 24 de Octubre.​ Muchos de sus habitantes fallecieron debido al flujo piroclástico. En sus proximidades se levanta la moderna y actual ciudad de Pompeya.

Historia.

Orígenes.

Los orígenes de Pompeya son discutidos. Los restos más antiguos hallados en la ciudad son del siglo IX a. C., aunque estos son de tal naturaleza que no demuestra que ya existiera un asentamiento allí.​ Como quiera que fuese, la mayoría de los expertos está de acuerdo en que la ciudad debía de existir ya en el siglo VI a. C. con las dimensiones que tenía en época histórica y estar ocupada por los oscos, uno de los pueblos de la Italia central, según confirma Estrabón en su Geografía.

Dominio griego.

En el 80 a. C. se produce un cambio importante cuando Lucio Cornelio Sila funda en Pompeya la Colonia Cornelia Veneria Pompeiorum, que conllevó una importante pérdida del equilibrio local, que, sin embargo, se solucionó en dos o tres décadas.

La cámara municipal de los quattuoviri se sustituyó por otra de solo dos duoviri que convocaban y presidían las asambleas (que elegían los magistrados) y el consejo ciudadano (ordo decurionum), compuesto por cien de los magistrados anteriores. El duumvir más importante, llamado duumnvir iuri dicundo, era el responsable de la administración de justicia. El otro, llamado duumvir viis aedibus sacris publicis procurandis, cuidaba de las calles, los edificios públicos y religiosos, los mercados y el orden público. Desde el siglo VIII a. C. habían existido colonias griegas en la región, destacando la importante ciudad de Cumas, al otro lado del golfo de Nápoles. Los etruscos se establecieron en la región alrededor del siglo VII a. C. y durante más de ciento cincuenta años rivalizaron con los griegos por el control de la zona. Se desconoce, sin embargo, la influencia real de estos pueblos en el origen y desarrollo posterior de la ciudad, ya que los datos arqueológicos no son concluyentes.

Dominio samnita.

A finales del siglo V a. C. los samnitas, otro pueblo de lengua osca, invadieron y conquistaron toda la Campania. En este momento histórico hay una disminución drástica de la cantidad de materiales hallados en la ciudad, lo que induce a algunos arqueólogos a pensar que la ciudad pudo ser abandonada temporalmente. Si estuvo abandonada, lo fue brevemente porque en el siglo IV a. C. la ciudad formaba parte de la llamada confederación samnita y servía de puerto a las poblaciones situadas río arriba.

Los nuevos gobernantes impusieron su arquitectura y ampliaron la ciudad. Se cree que durante la dominación samnita, los romanos conquistaron la ciudad durante un corto periodo, pero esas teorías nunca han podido ser verificadas. Sea como fuere, se sabe que durante la época samnita la ciudad era gobernada por un magistrado (posiblemente también con poderes de administrador de justicia) que recibía el nombre de Medix Tuticus (en osco, meddís túvtiks).

Romanización.

Pompeya participó en la guerra que las ciudades de la Campania iniciaron contra Roma, pero en el año 89 a. C. fue asediada por Lucio Cornelio Sila. Aunque las tropas de los aliados, comandadas por Lucio Cluencio, ayudaron en la resistencia a los romanos, Pompeya se vio obligada a aceptar la rendición en el año 80 a. C. tras la conquista de Nola. Después de este episodio, Sila estableció una colonia con el nombre de Colonia Cornelia Veneria Pompeianorum. Los habitantes recibieron poco después la ciudadanía romana, pero se les privó de una parte de su territorio.​

La ciudad se transformó en un importante punto de paso de mercancías, que llegaban por vía marítima y que eran enviadas hacia Roma o hacia el sur de Italia siguiendo la cercana vía Apia. Las primeras noticias confirmadas sobre la vida pública de Pompeya datan del siglo II a. C., cuando el aumento de la documentación escrita conservada permite saber que la ciudad estaba gobernada por un magistrado elegido anualmente y un consejo compuesto por exmagistrados. Esta forma de gobierno cambió a raíz de la participación de la ciudad, entre el 91 y el 89 a. C., en la llamada guerra social, realizada contra los romanos por sus socii (los aliados) con tal de obtener la ciudadanía romana.

Tras la conquista de la ciudad por parte de las tropas romanas, parece que Pompeya se convirtió en municipium. En la práctica esto significaba que los habitantes de la ciudad, como los de todos los municipios, asumieron la ciudadanía romana en lo tocante a sus obligaciones ciudadanas (fiscales, militares, etc.) pero no en cuanto a los derechos de los ciudadanos. En esencia, los habitantes del municipio perdieron su libertad política. Lo que Roma les dio fue una autonomía administrativa local, en este caso a cargo de un consejo de cuatro magistrados (quattuoviri), al lado del que había un cuestor (quaestor). Igual que a todos los municipios, a Pompeya se le dio la oportunidad de ejercer su propia jurisdicción.

Eventos volcánicos previos.

El año 59 se produjeron serios disturbios en el anfiteatro de la ciudad entre los pompeyanos y unos visitantes de Nuceria, que tuvieron como resultado diversos muertos y heridos. El enfrentamiento fue de tal magnitud que llegó a oídos del emperador Nerón, que prohibió las exhibiciones de gladiadores en la ciudad durante diez años​ y exilió a los promotores del espectáculo entre los que se encontraba Livineyo Régulo.​

En el año 62​ un fuerte terremoto dañó seriamente la ciudad.​ Según Tácito, “fue en gran parte destruida por un terremoto”.​ En el periodo subsiguiente se emprendieron trabajos de restauración que todavía no habían concluido cuando el Vesubio entró en erupción. Había templos y lugares públicos en ruinas y varias cuadrillas de obreros reparando desperfectos en casas privadas. Esta situación pudo deberse a que el terremoto del año 62 dejó, en efecto, la ciudad casi destruida o a los trabajos de reparación de los desperfectos debidos a los pequeños seísmos previos a la erupción.​ Varios edificios conservan placas en honor a los ricos ciudadanos que ofrecieron su propio dinero para repararlos.

Destrucción y desaparición histórica.

La fecha tradicional para la erupción y avalancha piroclástica que destruyó Pompeya aparece en el relato de Plinio el Joven es el 24 de Agosto del 79. Sin embargo, esta fecha puede deberse a un error de transcripción durante la Edad Media, en la que había muchas posibilidades de que los números romanos fueran confundidos.​ Por tanto, algunos expertos opinan que en realidad tuvo lugar en otoño o invierno, dada la gran cantidad de frutos otoñales hallados entre las ruinas y el hallazgo de una moneda entre las que portaba una dama en su bolsa, cuya fecha de acuñación más temprana no debió ser anterior a Septiembre de 79.​ De hecho, algunas excavaciones sugieren que ya había acabado la vendimia, la cual se realizaba en Octubre.​ Algunos cuerpos también muestran túnicas y mantos gruesos, propios de un mes más frío, aunque no es un buen indicio de la estación del año.

Descubrimiento.

Las gruesas capas de ceniza cubrieron las dos ciudades situadas en la base de la montaña, y sus nombres y localizaciones exactas acabaron olvidados en la memoria colectiva de las nuevas generaciones. Herculano fue redescubierta en 1738 casualmente, y Pompeya diez años después, en 1748 igualmente de manera casual. Herculano está parcialmente enterrada entre 20 y 28 m de profundidad en un manto de ceniza y material piroclástico y solo se ha descubierto un 4% de la urbe, mientras que Pompeya estaba bajo una capa de ceniza de 30 m de profundidad promedio. Después del cataclismo, se intentó ubicar las ciudades sin mucho éxito, pero paulatinamente fueron cayendo en el olvido de los siglos hasta 1550.

Historia de los trabajos arqueológicos.

El descubrimiento tuvo lugar en el año 1550, cuando el arquitecto Fontana estaba excavando un nuevo curso para el río Sarno. Pero hubo que esperar ciento cincuenta años antes de que se iniciara una primera campaña para desenterrar las ciudades. Hasta esa fecha, se asumía que Pompeya y Herculano se habían perdido para siempre.

Se ha sostenido la teoría (sin demostrar) de que Fontana inicialmente encontró algunos de los famosos frescos eróticos y, escandalizado debido a la estricta moral reinante en su época, los enterró de nuevo en un intento de censura arqueológica. Excavadores posteriores plasmaron en sus informes que los lugares en los que estaban trabajando habían sido desenterrados y enterrados de nuevo con anterioridad. El rey Carlos VII de Nápoles, intervino como patrono y visitante frecuente de los primeros trabajos, mucho más conocido como Carlos III de España entre 1759 y 1788. Las primeras actividades no eran con interés arqueológico si no con el afán de buscar piezas valoradas y tesoros supuestamente ocultos.

Posteriormente, fue el ingeniero director de los primeros trabajos sobre Pompeya y Herculano el aragonés Roque Joaquín de Alcubierre, durante una treintena de años buscador de esculturas y objetos artísticos para las colecciones reales, hoy preservadas en los grandes museos de Madrid, Roma y Nápoles.

Desde entonces, ambas villas fueron excavadas con criterios cada vez más científicos y no ya como meros cofres de tesoros, revelando numerosos edificios intactos, así como pinturas murales. El foro, los baños, muchas casas y algunas villas permanecieron en un sorprendente buen estado de conservación. A poca distancia de la ciudad se descubrió un albergue de 1000 m² que hoy en día se conoce como “Gran Hotel Murecino”.

Las ruinas fueron objeto de varias campañas de bombardeo por parte de los Aliados en 1943, que destruyeron buena parte del Teatro Grande y del Foro, así como algunas casas, que fueron convenientemente restauradas una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Efectos del cataclismo sobre la urbe.

En 2018, un equipo de arqueólogos descubrió una inscripción fechada dieciséis días antes de las calendas de Noviembre en el antiguo calendario romano, es decir el 17 de Octubre, por lo que, según su teoría, la erupción habría tenido lugar el 24 de Octubre. Una importante área de las investigaciones se centra en las estructuras que estaban siendo restauradas durante la erupción (presumiblemente dañadas en el terremoto del año 62). Algunas de las pinturas antiguas dañadas pudieron ser cubiertas con nuevos frescos, y se utilizan modernos instrumentos para analizar las pinturas ocultas. La razón más probable por la cual esas estructuras todavía estaban siendo reparadas diecisiete años después del terremoto era la creciente frecuencia de pequeños temblores que precedieron a la erupción, como se puede extraer de las palabras de Plinio el Joven, único testigo cuyas noticias nos han llegado: “Durante muchos días antes hubo temblores de tierra”.​

Prueba de la tremenda actividad sísmica en la zona de Pompeya es que, en las cercanías de la actual Puerta Marina, se han hallado restos de un embarcadero, si bien algo más abajo en dirección al mar se han encontrado más edificaciones romanas. Así pues, la línea de costa tuvo que cambiar considerablemente en los últimos siglos de la ciudad, aunque no se sabe exactamente dónde estaría el puerto en sus últimos años de historia.​

Aunque la ciudad de Pompeya se ha conservado en un estado envidiable bajo la capa de cenizas, hay que tener en cuenta que durante la erupción los edificios vivieron un fenómeno muy parecido a un bombardeo, motivo por el cual la mayoría de los tejados se vinieron abajo y muchas edificaciones grandes se hallaron gravemente arruinadas.​

Durante las excavaciones, ocasionalmente eran hallados huecos en la ceniza que habían contenido restos humanos. Algunos estudios fisiológicos del proceso de muerte en los restos petrificados indica que la mayoría de las víctimas murieron instantáneamente por golpes súbitos de temperatura de entre 300 a 600°C y no por una larga agonía. Este descubrimiento basado en hechos científicamente probados sugiere que el cataclismo fue de mayor magnitud que lo que se creía.

En 1860, el arqueólogo italiano Giuseppe Fiorelli sugirió rellenar estos huecos con yeso, obteniendo así moldes que mostraban con gran precisión el último momento de la vida de los ciudadanos que no pudieron escapar a la erupción. En algunos de ellos la expresión de terror es claramente visible. Otros se afanan en tapar su boca o la de sus seres queridos con pañuelos o vestidos tratando de no inhalar los gases tóxicos, y alguno se aferra con fuerza a sus joyas y ahorros. Tampoco falta quien prefirió ahorrarse el tormento quitándose la vida, conservándose su cuerpo junto a pequeñas botellas que contenían veneno. Los perros guardianes siguen encadenados a las paredes de las casas de sus amos, al igual que los gladiadores del anfiteatro, en este último caso, acompañados de una misteriosa mujer cargada con todas sus joyas de gala.

El número actual de víctimas detectadas es de unos 2000 individuos, y es de esperar que aparezcan muchas más en las partes de la ciudad que todavía no han sido excavadas.

Pompeya en la actualidad.

Pompeya se ha convertido en un destino turístico popular de Italia. Actualmente es parte del Parque nacional del Vesubio, más amplio, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1997.

Para combatir los problemas relacionados con el turismo, el cuerpo rector de Pompeya, la Soprintendenza Archaeological di Pompei ha comenzado a emitir nuevas entradas para permitir a los turistas visitar también ciudades como Herculano y Estabia así como la Villa Popea, con la finalidad de animar a los visitantes a ver estos lugares y reducir la presión sobre Pompeya. Las ruinas de Pompeya recibieron 2.571.725 visitantes en 2007.​

Pompeya es también una fuerza directriz detrás de la economía de la vecina ciudad de Pompeya. Muchos residentes tienen empleos en el negocio del turismo y la hostelería, sirviendo como conductores de autobús o taxi, o camareros. Las ruinas pueden alcanzarse simplemente caminando desde la ciudad moderna a través de varias entradas, hay aparcamientos para coches y las entradas son también accesibles para los turistas a través de una línea férrea desde la ciudad moderna, o en una línea de tren privada, la Circumvesuviana, que va directamente al lugar antiguo.

Las excavaciones en el lugar han cesado, en general, debido a una moratoria impuesta por el superintendente del lugar, el profesor Pietro Giovanni Guzzo. Además, el lugar está menos accesible a los turistas, con menos de un tercio de los edificios abiertos en la década de 1960 disponibles actualmente para la visita pública. Esto se debe a los incesantes trabajos de mantenimiento para evitar el deterioro de la parte ya descubierta. Aparte de derrumbes y usos inadecuados, cada año, al menos 150 m² de frescos y trabajos de enlucido se pierden por falta de mantenimiento.​

A fecha de Agosto de 2018, se ha encontrado un palacio en la zona “Regio V”. El palacio está decorado con frescos característicos del primer estilo ornamental de la ciudad.

Un testimonio único.

La ciudad ofrece un cuadro de la vida romana durante el siglo I. El momento inmortalizado por la erupción evidencia literalmente hasta el mínimo detalle de la vida cotidiana. Por ejemplo, en el suelo de una de las casas (la de Sirico), una famosa inscripción Salve, lucrum (“Bienvenido, dinero”), quizás con intención humorística, nos muestra una sociedad comercial perteneciente a dos socios, Sirico y Numiano, aunque este último bien podría ser un apodo, ya que nummus significa “moneda”. En otras casas abundan los detalles sobre diversos oficios, como los trabajadores de la lavandería (fullones). Así mismo, las pintadas grabadas en las paredes son muestras del latín coloquial empleado en la calle. Sin embargo, no hay que pensar que la ciudad que se excava en la actualidad quedó congelada en el momento de la erupción.​ La población de Pompeya en el año 79 se calcula se situaba entre las 10.500 a las 15.000 personas, mientras que hasta ahora solamente se han encontrado unos 2000 cadáveres.​ Además, muchos de los edificios de esta ciudad romana están destruidos pero extrañamente vacíos, lo que hace pensar que gran parte de la población habría huido ya durante los terremotos y explosiones que precedieron a la gran erupción, recordando, quizás, el gran terremoto del año 62, y por tanto, es de presumir que se habrían llevado con ellos una parte de sus objetos de valor.​ Se explican así, además, la ubicación de algunos tesoros que se han hallado en la ciudad, haciendo presumir que algunos ciudadanos de los que huyeron, los escondieron para recuperarlos cuando los problemas pasaran. Por último, existen varias pruebas de que la ciudad fue saqueada, ya fuere por sus antiguos habitantes o por otras personas, durante los meses e incluso los años siguientes, a fin de recuperar sus pertenencias o llevarse los materiales valiosos, para lo cual excavaron túneles entre las cenizas endurecidas.​

En el año de la erupción se calcula que la población de Pompeya era de unas 15.000 personas como máximo. La ciudad estaba situada en una zona donde abundaban las villas vacacionales, y contaba con numerosos servicios: el macellum (gran mercado de alimentos), el pistrinum (molino), los thermopolia (una especie de taberna que servía bebidas frías y calientes), las cauponae (pequeños restaurantes), y un anfiteatro. La Campania era una fértil región agrícola desde antiguo. En el pequeño pero activo puerto de la ciudad, los excedentes agrícolas eran cargados y enviados a Roma y otras grandes ciudades, y sus vinos eran especialmente apreciados.

En el año 2002, un importante descubrimiento en la desembocadura del río Sarno reveló que en el puerto también había viviendas, muchas de ellas palafitos con un sistema de canales, que sugieren una cierta similitud con Venecia.

(04/08/2017)

407. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

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Dedal porcelana Toledo (Castilla La Mancha).

Aquí os dejo otro nuevo dedal que me traje de una visita que hemos hecho a la ciudad de Toledo, ya hace un tiempo. Este dedal es un dedal de porcelana en el que se puede ver el nombre de la ciudad en dos colores, el negro y el rojo, y con diferente tipografía. No recuerdo el nombre de la tienda en el que lo he conseguido, pero sí que estaba en una de las calles del centro histórico. Así que, aquí os lo dejo, espero que os guste.

Toledo es un municipio y ciudad española, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Con una población de 84.873 habitantes (INE, 2019), se trata del tercer municipio más poblado de la región. El casco histórico está situado en la margen derecha del Tajo, en una colina rodeada por un pronunciado meandro. El término municipal incluye dos barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río, y el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda.

La ciudad fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a. C.. Tras las invasiones germánicas, Toledo se convertiría en capital y, posteriormente, principal sede eclesiástica del Reino visigodo. En el año 711, Toledo fue conquistada por los musulmanes, cuyo dominio finalizó con la toma de la ciudad en 1085 por Alfonso VI. Es conocida como “la ciudad imperial” por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I​ y también como “la ciudad de las tres culturas”,​ por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes. En el siglo XVI tuvieron lugar la guerra de las Comunidades de Castilla y el traslado en 1561 de la corte a Madrid, tras el cual la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, se recuerda el asedio y defensa del alcázar durante la guerra civil. En 1983, Toledo pasó a ser sede de las Cortes regionales y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha​ y en 1986 su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, existiendo tradición local en la fabricación de espadas. Una línea de ferrocarril Avant conecta Toledo y Madrid en 33 minutos. Cuenta con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, y con la presencia de la Academia de Infantería.

Historia.

Prehistoria y Edad Antigua.

El primer asentamiento fijo que se conoce en la ciudad de Toledo es una serie de castros, sobre los que después se levantó la ciudad carpetana amurallada, uno de los más importantes centros de los carpetanos. Entre los primeros asentamientos conocidos en la zona se encuentra el Cerro del Bu, ubicado en la orilla izquierda del río Tajo, un yacimiento que cuenta con diversas etapas superpuestas, una de ellas datada en la Edad del Bronce.

En el año 193 a. C. y tras una gran resistencia, Marco Fulvio Nobilior conquistó la ciudad. Los romanos la reconstruyeron y la denominaron Toletum, en la provincia de Carpetania. La ciudad desarrolló una importante industria del hierro que la llevó a acuñar moneda. La zona donde se asentaba la ciudad sufrió un profundo proceso de romanización, como atestiguan los numerosos restos de villas romanas, especialmente en la ribera del Tajo.

Los romanos dejaron numerosos vestigios en la faz toledana, como un imponente acueducto, del que únicamente se conservan las bases a ambos lados del Tajo, una vía romana, parte de la cual se puede ver en las laderas de los cerros de la margen izquierda del río, y un circo, ubicado en un parque público y parcialmente desenterrado. Existen otros muchos vestigios que, pese a estar dados por desaparecidos en muchos casos, es muy probable que se encuentren en el subsuelo de la urbe, tales como el teatro (ubicado en el solar inmediato al circo y que actualmente ocupa un colegio), el anfiteatro (bajo el barrio de Covachuelas), una importante infraestructura hidráulica (como los vestigios que quedan al lado de la puerta donde se accede a la mezquita del Cristo de la Luz), numerosas calzadas (como las recientemente encontradas a siete metros aproximadamente de profundidad bajo el jardín de la Mezquita anteriormente mencionada), así como termas, aliviaderos y villas.

Hay que destacar que la mayor parte de estas construcciones históricas fueran desmontadas, siendo los sillares aprovechados para la construcción de otros edificios y para la muralla que rodea la ciudad, si bien, posiblemente la mayor riqueza arqueológica de Toledo se encuentre enterrada bajo su subsuelo.

Edad Media.

Tras las primeras incursiones germánicas, se reedificaron la antiguas murallas con objetivos defensivos; a pesar de ello en el año 411 la ciudad fue conquistada por los alanos gracias a su imponente dominio del caballo y sus artes de guerra, quienes fueron a su vez derrotados por los visigodos en el año 418. Una vez hubo vencido a su rival Agila, Atanagildo estableció su corte en la ciudad y posteriormente, con Leovigildo, se convirtió en capital del reino hispanogodo y en arzobispado, con lo que adquirió gran importancia civil y religiosa (como prueban los Concilios de Toledo) llegando a alcanzar los 10.000 habitantes (lo que la situaba entre las mayores ciudades hispanas de la época). Muy cerca de Toledo, en la villa de Guadamur, se halló el Tesoro de Guarrazar, excepcional conjunto de coronas votivas de los reyes visigodos.

En el año 711 fue conquistada por Táriq ibn Ziyad y sometida al dominio musulmán. La toma de la ciudad fue llevada a cabo sin dificultades, mediante capitulación, ya que gran parte de la población había huido.​ Los árabes la llamaron Tulaytula (en árabe طليطلة ).

El predominio de gran población mozárabe la convirtió enseguida en un foco de continua preocupación para Córdoba. En 797​ durante el emirato de Alhakén I, estalló una sublevación contra Córdoba. Según determinados crónicas —pues hay diversas versiones sobre el suceso— el emir habría enviado al muladí Amrús ben Yusuf​ para someter la ciudad. Amrús diezmó a los muladíes locales mediante la conocida como “jornada del foso”: en un banquete en el palacio del gobernador donde se invitó a comer a los muladíes principales de la ciudad, se habría ido asesinando a estos según entraban y sus cadáveres arrojados a una zanja.​ De esta manera, el emir consiguió someter por un tiempo al pueblo toledano. No obstante, éstos volvieron a rebelarse en el 811 y en el 829, después de su muerte. Se dice que de estos hechos podría haber nacido la expresión de tener una “noche toledana”.

Finalmente, Abd al-Rahman III aplastó la endémica rebelión de la ciudad de Toledo en Julio de 932, tras un asedio de dos años, sometiéndola al califato cordobés. Al desintegrarse el califato en el siglo XI, Toledo se convirtió en un importante reino de taifa, que no obstante, tuvo que pagar parias a los reyes de Castilla para mantener su independencia.

Tras años de asedio, es posteriormente sometida la ciudad y se rinde el 6 de Mayo de 1085. Días después, el 25 de Mayo, Alfonso VI de León entra en Toledo, tras un acuerdo previo con el rey de la Taifa que la gobernaba. Mediante el acuerdo de capitulación, el rey leonés somete al reino, garantizando a los pobladores musulmanes la seguridad de sus personas y bienes. El rey concedió fueros propios a cada una de las minorías existentes: mozárabes (Toledo era un importante centro mozárabe, con liturgia propia, la hispano-mozárabe, que aún se conserva), musulmanes y judíos, posteriormente refundidos por Alfonso VII en el Fuero de 1118. Tras la capitulación de la ciudad, sobrevino el periodo de mayor esplendor de Toledo, de una gran intensidad cultural, social y política. La Escuela de traductores de Toledo, floreciente durante los siglos XII y XIII, así como las numerosas obras de arte civiles y religiosas, las cuales dejaron una importante huella en la ciudad.

Tras la capitulación, se toleró la práctica religiosa de las comunidades judía y musulmana, pero esta actitud tolerante no duró mucho tiempo. Los cristianos construyeron la nueva catedral sobre la mezquita mayor, que a su vez se levantaba sobre la antigua catedral visigoda.

En 1162 la ciudad fue conquistada por el rey Fernando II de León, durante el convulso período de la minoría de edad de Alfonso VIII de Castilla. El rey leonés nombró a Fernando Rodríguez de Castro “el Castellano”, miembro de la Casa de Castro, gobernador de la ciudad. La ciudad de Toledo permaneció en poder de los leoneses hasta el año 1166, en que fue recuperada por los castellanos.​

Durante la Guerra Civil castellana, Toledo luchó al lado de Pedro I y, tras sufrir un largo asedio, fue tomada en Enero de 1369. A lo largo de toda la Edad Media la ciudad fue creciendo: en el siglo XIV recibió privilegio ferial y en el XV se convirtió en uno de los principales productores pañeros castellanos, actividad que se sumó a las ya existentes de acuñación de monedas, fabricación de armas e industria sedera. En 1492, los judíos son expulsados y los Reyes Católicos reforman la ciudad. Isabel la Católica construyó allí, en el monasterio de San Juan de los Reyes, la que quería fuera su tumba, pero finalmente fue enterrada junto a su esposo en la catedral de Granada. Carlos I convierte a Toledo en ciudad imperial y en sede de la Corte.

Edad Moderna.

Los Reyes Católicos urbanizaron y engrandecieron la ciudad, y en la catedral toledana se proclamó a Juana y Felipe el Hermoso como herederos de la corona castellana en 1502. Activa participación en la unificación del primer estado moderno de Europa tuvieron los nobles castellanos, especialmente la aristocrática familia de los Álvarez de Toledo, cuyo poder aumentó al amparo del poder regio. Isabel la Católica mandó construir en Toledo el monasterio de San Juan de los Reyes para conmemorar la batalla de Toro y ser enterrada allí con su marido, pero tras la reconquista de Granada los Reyes decidieron enterrarse en esta última ciudad, donde sus restos descansan hoy.

Fue una de las primeras ciudades que se unió a la revuelta de las Comunidades en 1520, con dirigentes comuneros como Pedro Laso de la Vega y Juan de Padilla. Tras la derrota comunera en la batalla de Villalar, los comuneros toledanos, dirigidos por María Pacheco, la viuda de Padilla, fueron los que más resistencia opusieron a los designios de Carlos I, hasta su rendición en 1522. Toledo se convirtió en una de las sedes de la Corte del imperio y en la cuarta ciudad más populosa de la Monarquía con 60.000 habitantes (1560).​

Posteriormente, con la decisión de trasladar la corte a Madrid, adoptada por su hijo Felipe II, en el año 1561, la ciudad perdió gran parte de su peso político y social. La ruina de la industria textil acentuó la decadencia de Toledo, si bien mantuvo su importancia como centro del poder eclesiástico.​ El 23 de Agosto de 1580 se inició una gran epidemia de “catharro” que afligió a toda Castilla y se ensañó especialmente con Toledo, como cuenta fray Antonio de Villacastín en sus Memorias de la fundación de San Lorenzo el Real, monasterio de la orden de San Jerónimo…:

Ni había médico que visitase ni apenas crérigo para aministrar los sacramentos, y enterraban los muertos sin campanas en toda España, y en las sepulturas metían 7 y 8 y más en cada una; y el día de la Natividad de Nuestra Señora hobo iglesias que no hobo crérigo que dixese misa. Y acaeció en Toledo una cosa de notar: que este dicho día de nuestra Señora de setiembre no hobo canónigo que dixese la misa mayor, y ansí la dijo un pobre crérigo, y los acólitos fueron dos hombres seculares y pobres por no haber persona eclesiástica en toda la iglesia. Fue enfermedad notable, o por mejor decir pestilencia. Tuvo este mal lo recio dél hasta mediado el mes de otubre del dicho año y díxose que murió la tercera parte de la xente en todos los pueblos grandes y pequeños. Díxose que primero estuvo este mal en toda Italia y Francia y Flandes; finalmente fue una pestilencia general. su principio fue catarro y calenturas tercianas… Moríanse todos los que se sangraban.
Antonio de Villacastín (Zarco Cuevas, 1985, pp. 56-57)

Se considera a esta la primera pandemia de gripe, aunque algunos creen que fue en realidad de tosferina. Dicha epidemia comenzó en Asia y de allí pasó a Europa y América. Casi toda Europa fue afectada en seis semanas, y se dice que sólo el veinte por ciento de la población escapó de la enfermedad.

La constitución de la Real Compañía de Comercio y Fábricas, en 1748, en el marco de renovaciones borbónicas inspiradas por la Ilustración, trajo un breve resurgir de la ciudad, pero a finales del siglo XVIII estaba nuevamente arruinada y reducida a funciones meramente administrativas.

En 1761, por mandato del rey Carlos III se establece en la ciudad la Real Fábrica de Armas.

Edad Contemporánea.

Tras el comienzo de la Guerra Civil Española, la ciudad permaneció en la zona republicana. Sin embargo, en el alcázar de la ciudad, sede de la Academia de Infantería, se refugió un grupo de leales a los sublevados (1950 personas, según el boletín El Alcázar de esas fechas, entre militares, guardias civiles y sus familias), al mando del coronel Moscardó, que resistió al Gobierno desde el 21 de Julio de 1936 hasta la llegada de las tropas del general Varela el 27 de Septiembre de ese mismo año. El asedio del alcázar fue ampliamente utilizado por la propaganda franquista. El alcázar, casi completamente destruido en el asedio, fue reconstruido en su totalidad posteriormente.

La represión y la violencia entre los partidarios de cada bando fueron los signos característicos de la guerra y posguerra. En un primer momento, con la ciudad todavía bajo dominio republicano, se realizaron fusilamientos populares, en los que los ciudadanos eran ejecutados por la mera sospecha de ser de “derechas” o pertenecer a la iglesia católica (estando documentada la muerte de al menos cien eclesiásticos). En uno de estos fusilamientos resultaría muerto el deán de la catedral y según la tradición historiográfica franquista, Luis Moscardó, hijo del coronel encerrado en el Alcázar. En Septiembre de 1936 se instaló un Tribunal Popular en el Palacio Arzobispal. El Tribunal tuvo corta vida, estableciendo solo cuatro sumarios antes de su traslado a Madrid. Además, la vida en la ciudad era de un constante estado de guerra, con combates y bombardeos continuos en la zona del Alcázar. Los errores en los bombardeos causaron muchos destrozos en la ciudad, sobre todo en la cercana plaza de Zocodover. Tras la toma de la ciudad por las tropas franquistas se recrudeció la represión. Hasta Diciembre de 1936 la ciudad viviría en un estado sumarísimo, liderado por las disposiciones del comandante Planas y dirigido a todos los ciudadanos que habían colaborado en la represión de las tropas republicanas.

La ciudad fue elegida oficialmente sede de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tras una votación en las Cortes, el 7 de Diciembre de 1983. Para la elección, el gobierno regional encargó a José María Barreda un proceso de información y consulta a la población, las instituciones políticas y las asociaciones culturales. En la votación en las Cortes, la propuesta de Toledo recibió la aprobación de 27 diputados (los 22 socialistas y los cinco del Grupo Popular de Toledo), tres en contra (los populares conquenses) y 12 abstenciones.

(09/04/2016)

406. Dedal LAS NAVAS DEL MARQUÉS // LAS NAVAS DEL MARQUÉS´Thimble

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Dedal porcelana Navas del Marqués (Ávila).

Aquí os dejo un nuevo dedal que me traje de una visita que hemos realizado ya hace un tiempo al municipio de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Junto con este dedal me traje otros dos, los cuales he conseguido en una floristería llamada “Floristería Las Dalias”, situada en la Calle Jardín del Cristo. Como estoy intentado ponerme al día con los nuevos dedales que conseguí y que no había tenido tiempo a enseñaros, pues aquí os dejo este dedal de porcelana que espero que os guste.

Las Navas del Marqués es un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Con 5187 habitantes en 2017 era el cuarto municipio más poblado de la provincia, tras la capital provincial, Arévalo y Arenas de San Pedro.

Historia.

Rodrigo Méndez Silva, en el siglo XVII, escribe en su obra “Población de España”:

“Faldas de vna fierra diftante tres leguas al Efcurial, que del otro lado cae, yaze la villa de las Nauas, llamada del Marques, 800. vezinos, gran trato de muy buenos paños, proueyendo varias partes deftos Reynos, mucho ganado, caças, razonablemente pan. Tiene vna Parroquia, vn Conuento de Frayles Dominicos, y funtuofo Palacio: haze por armas las de fus dueños, en efcudo azul treze roeles de oro. Fundaronla Hebreos de Nabucodonofor, Años 590. antes de nuesftra falud, nombrando Nauas, que fuena Majada de paftores, o lugar de buenos paftos.
Eftando defierta, la pobló nueuamente el Conde don Ramon, yerno de Alonfo Sexto Caftellano, año 1090.
Y boluiendo a deshabitarfe, Gil Blazquez de Auila, Hernan Lian, don Iñigo, y don Marquez, a orden del Rey Alonfo Sabio año 1275. Es cabeça de Marquefado, cuyo titulo dio el Emperador Carlos V a don Pedro de Auila, tercer Conde de Rifco
Rodrigo Méndez Silva. Población de España. Siglo XVII.

Si bien la tradición sitúa el nacimiento de Las Navas en la época de Nabucodonosor II, por judíos, no existe ninguna prueba que lo atestigüe y la teoría se considera, en la actualidad, descabellada. Sí existen pruebas de asentamientos humanos durante la Alta Edad Media, probablemente pastores, que utilizaban estas tierras al tratarse de “tierra de nadie”, enclavadas entre el norte cristiano y el sur musulmán. Las Navas debe su nombre al marqués Don Pedro de Dávila, que mandó construir el castillo-palacio de Magalia hacia el 1540.

Historia contemporánea.

Se puede decir que la historia de Las Navas, la historia del último siglo, se va conociendo poco a poco. Y mal. No hay un estudio serio. Hay estudios parciales. Tenemos la Alcabala del Viento, Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Nº 50. Las Navas del Marqués, que se cita, más abajo como libro. Así como las repercusiones de la Desamortización de Mendizábal. Y en cuanto al hecho más relevante y trágico como fue la Guerra del 36-39 se pasa de puntillas aún. Se debe sin duda a que perdura en el recuerdo y algunos de los que participaron viven. Se sabe que por aquí estuvo la mítica Columna Mangada,​ fiel a la República y que se dieron combates encarnizados. El pueblo, como la mayoría de los pueblos, quedó dividido entre los partidarios de una parte y de la otra.

Las tropas nacionales de Rada y Angulo tomaron Las Navas el 22 de Octubre de 1936.

Patrimonio arquitectónico.

El término municipal de Las Navas del Marqués cuenta con dos edificios de interés histórico catalogados con la figura de protección de Bien de Interés Cultural. Se trata del Palacio-Castillo de Magalia y del Convento de Santo Domingo y San Pablo.

Castillo-Palacio de Magalia.

El castillo-palacio de Magalia es un edificio de estilo renacentista situado en la localidad española de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Construido en la primera mitad del siglo XVI, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y en la actualidad cuenta con el estatus de Bien de Interés Cultural.

La denominación actual, de Palacio-Castillo, deja entrever que fue concebido como un palacio renacentista sin olvidar elementos propios de los castillos defensivos de épocas anteriores, como el torreón de planta circular que data del siglo XI.

En el conjunto destacan la fachada principal con balcones volados, ventanas renacentistas y puerta de entrada con arco de medio punto, el zaguán de piedra, dos ventanas renacentistas y dos puertas de arco conopial, así como un magnífico banco de piedra con dedicatoria de los primeros marqueses, el patio de dos galerías, la inferior de veinticuatro arcos de columnas jónicas con los escudos de los Dávila y Córdoba, y la superior con igual número de columnas arquitrabadas de estilo dórico, así como dos bóvedas planas situadas en uno de los torreones. Estas bóvedas son únicas en el mundo, ya que solo hay otra en el Real Monasterio de El Escorial. Posee además pinturas y mobiliario de gran valor artístico. Todos los cuadros del palacio pertenecen al Museo del Prado.

En el torreón se encuentra la capilla, con pinturas cubistas del artista Francisco Farreras.

Convento de Santo Domingo y San Pablo, sobre el cual nos centraremos un poco más, ya que es la obra arquitectónica que podemos ver representada en este dedal.

El convento de Santo Domingo y San Pablo es un convento ubicado en la localidad española Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila.

Historia.

Fundación. A iniciativa de los primeros marqueses de Las Navas (Pedro Dávila y Zúñiga y su esposa María Enríquez de Córdoba), se colocó la primera piedra el día de San Pablo de 1546 y la Orden de Predicadores tomó posesión de la iglesia, aún en obras, en 1547, siendo el primer prior fray Alonso Rubio, vicario de Villafranca de la Sierra.

Desavenencias entre la comunidad de religiosos y la segunda marquesa de Las Navas, Jerónima Enríquez de Guzmán, provocaron la salida de los frailes entre 1581 y 1610. En ese año el convento se transformó en Colegiata. Entonces los frailes regresaron. En 1751, se crea una escuela de Gramática. En un “Libro Catastro de Las Navas del Marqués”, se recogía que la comunidad estaba formada por el prior Fray Manuel Lázaro, un superior, y veinte frailes, teniendo como propiedades dos casas, varios censos, un tinte con dos calderas, tres prados, una huerta, 307 ovejas, 67 carneros y una mula. Del común se satisfacían a este convento 1.250 reales al año por una Cátedra de Gramática.

Siglo XIX. José Bonaparte ordenó la exclaustración de los frailes en 1809 y en 1812 fue saqueado por tropas francesas llegadas desde El Espinar. Tras la Guerra de la Independencia los frailes retornaron en 1814, pero el convento fue abandonado en 1837 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. Durante ésta todos los bienes subastados en el término de Las Navas eran pertenecientes a los Dominicos.

El 14 de Octubre de 1842 se subastaron las siete primeras suertes. Las tres primeras formaban “Prado Grande” (actualmente prado de los frailes), adquirido por Andrés Bernaldo de Quirós por 84.000 reales, el prado de “la Noria” vendido por un precio de 70.000 reales también a Andrés Bernaldo de Quirós; Victoriano Grande compró a su vez la finca de “Santa Catalina o San Antonio” por 8.000 reales y la última suerte subastada fue comprada por Pedro Bernaldo de Quirós por 4.200 reales.

El 28 de Marzo de 1845, a las doce de la mañana, se subastó el “edificio que fue antiguo convento de dominicos de Las Navas del Marqués“, incluyendo la iglesia, capilla, sacristía, cuadra, cija y corral, el cual constaba de 29.423 pies horizontales. Tasado en 42.000 reales es adquirido por un vecino del pueblo, Andrés Segovia, como mejor postor por la cantidad de 200.040 reales abonados en dos plazos.

La reina Isabel II, atendiendo a las súplicas del Ayuntamiento de Las Navas, cedió por Real Orden de 3 de Abril de 1847 la iglesia, capilla, sacristía y portería del convento, para aplicarlo a la parroquia, rebajando el valor de la tasación en que había sido adjudicada la totalidad, quedando en 107.164 reales.

Tras la queja del comprador por no dejarle entrada a los terrenos adquiridos, por Real Orden del 6 de Noviembre de 1849, se resuelve el conflicto, dividiendo la portería para colocar dos puertas, la inmediata a la iglesia para el Ayuntamiento y la otra para el comprador.

Siglo XX. Tras todas estas series de hechos, el convento quedó abandonado a su suerte. Al no haber nadie que lo protegiese, empezaron los saqueos, como ha ocurrido y sigue ocurriendo en otros tantos monumentos que han sido olvidados.

Durante la Guerra Civil el teniente coronel Julio Mangada, al pasar por el pueblo, decretó el traslado de la bellísima Lauda de bronce de los Primeros Marqueses de Las Navas, obra de Pompeo Leoni, al Museo Arqueológico Nacional, y también la reja del altar, que ahora se encuentra a la entrada del citado museo.

El Ministerio de Cultura declaró el convento monumento histórico artístico en 1982.

Desde entonces el convento sigue en constante deterioro, ya que los fríos y crudos inviernos, en contraste con el calor del verano, estropean la piedra.

Pero hace unos años, se dio un hecho pintoresco y que dio origen a que se creara una gran espectación que llegó a tener difusión nacional. Se propagó el rumor de que durante la noche salían de las paredes unos sonidos extraños, cuya procedencia era desconocida, y que algunas gentes imaginativas o aficionados al esoterismo, atribuían a los murmullos y suspiros de los frailes muertos. Después de varios días de cábalas, se llegó a descubrir que tales sonidos no procedían de ultratumba, sino que procedían de unas lechuzas que durante la noche hacían de las paredes del convento su lugar de descanso.

Un suceso similar a este aconteció en 1577, en el, entonces en obras de construcción, Real Monasterio de El Escorial, en cuyo episodio intervino el segundo marqués de Las Navas, Don Pedro Dávila y Córdoba. Y fue el caso que, con motivo de unas protestas de albañiles que trabajaban en el monasterio, se oían voces siniestras que asustaron a los trabajadores. Una madrugada de Agosto y encontrándose los monjes en maitines, se oyeron unos espantosos sonidos que dieron lugar a la suspensión del rezo. El padre Villacastín se dirigió al lugar de donde partían tales ruidos, que justo era debajo de las habitaciones del monarca, encontrándose un sabueso de pelo negro y ojos aterrorizados, propiedad del Marqués de Las Navas, que al estar perdido y lejos de su amo, emitía lastimosos aullidos.

El can fue ahorcado en el patio de los Evangelistas. Felipe II, a la mañana siguiente, al pasar por este patio acompañado de su corte y de D. Pedro Dávila, se dirigió a él preguntándole: “¿Supongo que habréis sentido la muerte de vuestro sabueso?”, a cuya pregunta respondió el marqués: “Sabéis Majestad el estima que le tenía, mas si una muerte llega acallar las lenguas difamadoras del honor de su Alteza y de los Reverendos Padres, me doy por satisfecho”.

Este relato fue narrado por escrito por fray Juan de San Jerónimo, testigo ocular de lo sucedido.

El Edificio. La decoración en su conjunto es sobria y en ella perfectamente se observa el estilo herreriano. Al estar la localidad tan cerca de El Escorial, se le atribuye a fray Juan de Villacastín, discípulo de Juan de Herrera.

Los muros son de cantería de granito grande pero irregular, salvo en la fachada, con cadenas de sillares en contrafuertes y ángulos.

Fachada. La fachada está decorada a base de placados de formas regulares. En la parte superior figura un óculo en el centro, flanqueado por los escudos de los Marqueses de Las Navas. Al final de la fachada hay un frontón en el que en el centro figura el escudo de los Dominicos.

Interior. La iglesia es una obra arquitectónica notable. La planta es de cruz latina con tres naves. La principal está sostenida por cuatro columnas clásicas de ocho metros de altura, basa ática y capitel corintio, montados sobre dados de dos metros de altura. La cubierta es de una bóveda de crucería con terceletes y sus claves decoradas con los escudos del marquesado. Las naves del transepto son más estrechas y están cubiertas por bóvedas de cañón.

El crucero es destacado y la cabecera poligonal. El conjunto de esta se encuentra elevado a modo de escenario donde está el altar, a unos dos metros de altura, y bajo el altar, se abre un espacio que contenía el sepulcro de los primeros marqueses de Las Navas, destacando la Lauda de Bronce, obra de Pompeo Leoni.

En las dos paredes contiguas a las que ocupaba en su día el retablo, hay sendos nichos sepulcrales, idénticos, en mármol gris. Constan de un pedestal sobre el cual se alzan unas hornacinas con pilares y jambas funerarias, obra que tal vez haya salido también de los cinceles de Pompeo Leoni.

En el transepto derecho se encuentra la capilla del Santísimo, de forma cuadrada y cubierta por una magnífica cúpula de sillería. Esta capilla tenía a su entrada una magnífica reja de hierro, hoy perdida.

En frente de esta capilla, se alza la puerta principal de paso, entre la iglesia y el convento, y detrás de esta se encontraba el claustro, actualmente inexistente. La sacristía y la sala capitular se situaban junto al claustro.

El altar y el resto de la nave estaba separado por una notable reja de hierro que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.

El suelo de la iglesia era de losas de granito, y hacia la cabecera se encontraban tumbas de frailes.

La iglesia era oscura ya que no tiene muchas ventanas, y la parte de la bóveda de la parte del final de la nave estaba recubierta de madera, a excepción del resto que era de granito.

Recuperación y restauración. El 31 de Marzo de 2004, el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués compró el convento al obispado. La Diócesis de Ávila accedió a la enajenación del inmueble, a cambio de un donativo de 132.225 euros a la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, de la misma localidad.

El templo sólo podrá albergar actividades respetuosas con la Iglesia católica. El Ayuntamiento ha iniciado su restauración para destinarlo a usos culturales y se han comprometido a gestionarlo junto con la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Cultura.

Hasta el momento sólo se ha limpiado la fachada, quedando actualmente más vistosa y protegida; se ha cubierto la iglesia con tejado y por debajo de este se ha colocado un material de imitación a la madera, con lo que se consigue, afortunadamente, que el convento pueda aguantar en pie unos años más.

Una de las exposiciones que tiene lugar en el convento es Artenavas, además de conciertos y otras actividades.

Iglesia parroquial de San Juan.

El templo se distribuye en tres naves mediante arcos agudos sostenidos por columnas dóricas, con escudos del marquesado en sus enjutas. Ante un amplio arco apuntado, con una cenefa de bolas llamado perlado abulense, se abre la capilla mayor que forma bóvedas góticas de principios del siglo XVI.

El retablo de estilo barroco, muestra las escenas bíblicas de la Anunciación, Visitación, Bautismo de Cristo y la Degollación de San Juan, además de las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga. En el centro se encuentra San Juan Bautista y, en lo alto, el crucifijo que estuvo en el Convento de Santo Domingo y San Pablo. Su autoría se debe al escultor toledano Juan Gómez Lobo.

Sobre un altar lateral, se encuentra el Cristo de la Salud, una hermosa talla del escultor Aniceto Marinas, en evocación de otra del siglo XVI y que fue quemada durante la Guerra Civil. Manuel Delgado Barreto vino a Las Navas del Marqués con sus dos hijas convalecientes en grave enfermedad y desahuciadas por los médicos. Desesperanzado y dolorido, penetró en el templo y cayó de rodillas frente al Cristo. Nadie sabe cuál fue su promesa, pero desde aquel día visitaba todas las tardes el templo. Sus hijas sanaron y al año siguiente don Manuel pidió costear la restauración de la imagen. El Obispo de la Diócesis de Ávila tiene concedidas indulgencias por cada oración que se rece ante el altar del Santísimo Cristo de Gracia. En la capilla cercana la Virgen de la Paz se sitúa encima del Sagrario. En el coro, hay un espléndido órgano del siglo XVII.

Las fachadas, la torre y el atrio de la iglesia manifiestan las alteraciones artísticas de que fueron objeto durante su larga historia.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Ermita del Santísimo Cristo de Gracia.

La ermita del Santísimo Cristo de Gracia es un templo situado en la villa abulense de Las Navas del Marqués.

Sin un estilo artístico concreto, se considera que la primitiva ermita es de finales del siglo XV, aunque existe una lápida dedicada a la Virgen María por la Juventud de Las Navas fechada en 1553. Se dotó desde muy antiguo de fundaciones y Capellanías, se afirmó que fue erigida a instancias del gremio-cofradía de los ganaderos, bajo la advocación del Cristo de Gracia, convertido luego en Patrón de la Villa.

El escultor Aniceto Marinas realizó, e hizo donación, en 1948, de la artística imagen que, desde su capilla, es sacada en procesión durante las fiestas patronales y a la que lugareños y visitantes rinden fervosa devoción. Las mismas son conmemoradas la segunda semana del mes de Julio.

Las obras de ampliación llevadas a cabo entre 1978 y 1981, supieron respetar, fielmente, el vivo recuerdo de los naveros, por su tradicional Ermita del Cristo de Gracia. En el verano de 2009, se recuperó el camarín del cristo que fue restaurado, creándose un ambiente que invita a la oración y el recogimiento.

Ermita de San Antonio.

Atalaya-Mirador de Eiffel.

La Atalaya-Mirador es una torre metálica situada en Las Navas del Marqués, provincia de Ávila, España. Construida en 1873​ en hierro y madera;​ su autoría se ha atribuido en los últimos años por error a Gustave Eiffel. Su construcción fue ordenada por la Duquesa de Medinacelli.​ Ha sido empleada como atalaya forestal.

(01/09/2018)

405. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´Thimble

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Dedal Resina Asturias.

Nuevo dedal que os quiero enseñar en mi blog de los dedales. Este dedal es un dedal de resina de la Comunidad vecina de Asturias, en el que se puede observar una panorámica, con una vaca, el puente de Cangas de Onís, y la Virgen de Covadonga, la Santina. Aquí os dejo información sobre Asturias.

El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d’Asturies; en eonaviego, Principao d’Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España, con una población de 1.028.244 habitantes (INE, 2018).​ Bañada al norte por las aguas del mar Cantábrico, limita al oeste con la provincia de Lugo (Galicia), al sur con la provincia de León (Castilla y León) y al este con Cantabria. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de Castilla y, por extensión, de la Corona de España el título nobiliario de “príncipe de Asturias“, establecido por Juan I de Castilla en el año 1388. Oviedo es, según el Estatuto de Autonomía, sede de las instituciones del Principado de Asturias; la ciudad más poblada de la región es Gijón.

El actual espacio territorial asturiano coincide básicamente con el antiguo territorio de las Asturias de Oviedo, contiguas a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la región de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, recibiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana —los concejos de Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva—, mientras el resto de las mismas se integró en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.

El Principado de Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerado como una comunidad histórica en su artículo 1. Posee una asamblea legislativa llamada Junta General del Principado, en recuerdo de una antigua institución medieval de representación de los concejos ante la Corona.​ Coincide su territorio en parte además, con la zona nuclear del antiguo Reino de Asturias del año 718 y posee dos idiomas propios: el asturiano o bable, del tronco lingüístico asturleonés, que aun no siendo considerada lengua oficial, tiene un estatus jurídico parecido al de oficialidad y el eonaviego o gallego-asturiano, del tronco lingüístico galaicoportugués, hablado en los concejos del extremo occidental y que goza de un estatus similar.

Extensión.

El territorio que ocupa la comunidad autónoma del Principado de Asturias coincide en buena parte con el otorgado a los astures, en la división administrativa efectuada por Vespasiano en el año 69, una vez estabilizada la situación que siguió a la conquista romana. Esta división administrativa situaba la frontera de los astures trasmontanos entre los ríos Sella y Navia, en lo que pasaba a denominarse Conventus Asturum, y al mismo tiempo reconocía una especifidad cultural.

Tras la muerte del rey don Pelayo (hacia el año 737), el territorio asturiano abarcaba desde el río Eo al río Asón.

En la mayoría de los mapas cartográficos hechos desde el siglo VXI se ve una Asturias dividida en dos: las Asturias de Oviedo y las Asturias de Santillana. Las de Oviedo tenían su frontera occidental en el río Eo y por la parte oriental en el concejo de Ribadesella, donde comenzaban las de Santillana. Esta llegaba hasta poco más allá de Santander, situándose su frontera oriental en el río Asón. Por el sur las Asturias limitaban con la cordillera Cantábrica.

En el mapa cartográfico editado en 1700 por Charles Hubert (primer geógrafo del rey de España) empieza a nombrarse como Principado de Asturias, estando dividido aún en la de Oviedo y la de Santillana. En el año 1778 las Asturias de Santillana se integran definitivamente en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria.

El contorno actual se establece en la división territorial de 1833, que divide España en provincias a imitación de la francesa. Comprende los territorios de la comarca histórica de las Asturias de Oviedo, añadiendo los concejos de Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja que pertenecían a las Asturias de Santillana, ahora en la Provincia de Cantabria.

Historia.

Asturias estuvo ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior y durante el superior se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense. A continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce final atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construían y habitaban en castros. Estas poblaciones evolucionaron localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al noroeste peninsular, que percibieron a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondía con la realidad ya que difícilmente esas comunidades mantenían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.

La conquista romana sobre los celtas entre 29 y 19 a. C. en las guerras cántabras termina la conquista de Hispania. Durante este período romano destacaron las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decayó en los siglos II-III d. C. en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces (agotamiento total de minas, como Las Médulas en lo que era el sur de Asturias. El otro esquema complementario de estos momentos eran las explotaciones agropecuarias, villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos fortificados como Gegionem (Gijón).

Tras una pobre romanización, los visigodos intentaron ejercer control sobre el territorio durante el siglo VI sin resultado, que terminó a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga. A partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comenzó a recuperar el territorio perdido ante la conquista musulmana del año 711, incorporó bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero y creó durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca que aun consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla. En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.

El 8 de Mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias (Antiguo Régimen) declaró la guerra a Francia y se proclamó soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se formaron cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de Enero de 1820 el oficial Rafael de Riego, oriundo de la parroquia asturiana de Tuña, se sublevó en Cádiz proclamando el retorno a la Constitución de 1812.

A partir de 1830 comenzó la explotación sistemática del carbón y se inició la revolución industrial en la comunidad especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecieron potentes industrias siderúrgicas en La Felguera, Mieres y Gijón en el siglo XIX, y en Avilés en la segunda mitad del XX, además la industria naval desde el XIX.

El 6 de Octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocado por la negativa de los revolucionarios a permitir la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que suponía un avance del fascismo en España. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal, quedando Oviedo asolada en buena parte. Sufrieron graves daños edificios como el la Universidad que fue atacada por los revolucionarios y en cuya biblioteca se guardaba fondos bibliográficos que no se pudieron recuperar; o el teatro Campoamor, en este caso incendiado por las fuerzas gubernamentales. La Cámara Santa en la catedral fue dinamitada aunque se salvaron milagrosamente sus joyas.

El 25 de Agosto de 1937 se proclamó en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de Octubre de 1937 con la victoria de las tropas ultraderechistas en el frente norte, con su respectiva sangrienta represión.

Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de 1960 y 1970. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intentó potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico, política que continúa hasta el día de hoy, en el siglo XXI.

(12/10/2017)

404. Dedal OPORTO // PORTO´s Thimble

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Dedal escudo Oporto (Portugal).

Como ayer he tenido algo de lío, no he subido entrada de dedal al blog, pero hoy os traigo un nuevo dedal que me traje de nuestro último viaje al país vecino, Portugal. Este dedal es un dedal de porcelana en el que se puede observar el escudo de armas de la ciudad de Oporto, la ciudad que hemos visitado en las pasadas Navidades, y con la cual por fin hemos saldado nuestra deuda, ya que en un viaje anterior nos había llovido, y no habíamos podido visitar gran cosa.

Oporto es la segunda ciudad más poblada de Portugal, después de Lisboa. Tenía 297.559 habitantes en el año 2011. Contornan el núcleo central de la ciudad de Oporto, la subregión de Gran Oporto, y de manera más amplia el Área Metropolitana de Oporto, que forma su área metropolitana de 2.959.045 habitantes. Se encuentra en el norte del país, en la ribera derecha del Duero en su desembocadura en el océano Atlántico. Es sede del distrito homónimo, en la Región Norte de Portugal.

El municipio de Oporto tiene 15 freguesias (equivalentes a parroquias o barrios). Limita al norte con Matosinhos y Maia, al este con Gondomar, al sur con el río Duero y Vila Nova de Gaia, y al oeste con el Atlántico.

Como muchas ciudades europeas, Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, aunque durante las últimas décadas ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más largo de Portugal, que cubre no sólo el Centro, sino también zonas de su área metropolitana como Senhora da Hora o Maia. Asimismo, el aeropuerto internacional Sá Carneiro ha sido recientemente ampliado para permitir una capacidad de 16 millones de pasajeros anuales.

Desde muy antiguo hay una rivalidad entre Lisboa y Oporto. Dicen que esta ciudad tiene un cierto aire británico, desde que se asentaron aquí los comerciantes de vino ingleses. Dice el refrán popular que “Lisboa se divierte, Coímbra estudia, Braga reza y Oporto trabaja”.​

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.​ Otros atractivos turístico-culturales son la torre de los Clérigos, realizada por Nicolau Nasoni, la Casa da Música y la Fundación Serralves, dedicada al arte contemporáneo, y que es el museo más visitado de Portugal. En el margen sur del río Duero se encuentran las famosas bodegas de vinos, aunque ya no pertenece al término municipal de Oporto sino a Vila Nova de Gaia. Dista de la frontera española con Galicia unos 140 km, que pueden recorrerse por autopista.

Tanto el país como el vino de Oporto deben sus nombres a la ciudad, que a su vez significa “el puerto”. Por su pujanza cultural, demográfica e industrial es considerada como la “Capital del Norte” de Portugal.

Escudo de Oporto.

El escudo de armas de la ciudad muestra un castillo que representa los orígenes de la ciudad. Durante el dominio del Oporto por los suevos, su rey Hermerico I, fortificó un castillo en la colina de Pena Ventosa, edificando en su interior varias viviendas para sus tropas. A esta zona pasó a llamársele Cale Castrum Novum y empezó a formarse como ciudad.

En la base de esta colina, en la desembocadura del río Duero, los romanos añadieron un puerto durante su dominio a finales del siglo V y esta ciudad pasaría a denominarse puerto de Cale o “Portus Cale” (es ahí de donde proviene el topónimo Portugal).

Otro castillo importante, situado éste en la orilla de Vila Nova de Gaia, se utilizó como defensa de la ciudad. Ambos castillos han sido muy importantes en la historia de la ciudad y son representados hoy en día en el escudo de armas de la misma.

El diseño del escudo de armas cuenta también al lado del castillo, con una representación de la Virgen María. Es la virgen más importante de la ciudad y era símbolo de protección en la antigüedad, tanto que a Oporto se le conocía también como “ciudad de la Virgen” en Portugal.

La aprobación de este escudo heráldico, de su sello y bandera data del 25 de Abril de 1940, oficializado por una publicación en el Diàrio de Governo por la Cámara Municipal de la ciudad.

El escudo de armas muestra una representación de un castillo en color oro y con las ventanas y puertas en rojo, rememorando los orígenes y surgimiento de la ciudad. Encima en el medio vemos una representación de la Virgen María, vestida con un vestido rojo y una túnica azul y rodeada por una áurea de luz amarilla. Sobre las torres del castillo vemos dos escudos, y bajo el castillo vemos unas ondas que hacen referencia a la gran tradición marinera de esta ciudad portuguesa.

Rodeando al escudo, y encima del cual vemos una corona en color gris, hay unos motivos florales en tonos verde y una cinta blanca que en letras negras se puede leer “ANTIGA, MUI NOBRE, SEMPRE LEAL E INVICTA CIDADE DO PORTO”.

(28/12/2019)

403. Dedal FERROL // FERROL´s Thimble

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Dedal porcelana “I Love” Ferrol, La Coruña.

Nuevo dedal que os quiero enseñar en mi blog. En esta ocasión, me quedo cerquita de casa, ya que el dedal que os quiero enseñar es un dedal de la ciudad de Ferrol, que conseguí ya hace unos añitos en la tienda llamada “Regalos Goma 2”, situada en la Rúa Real de la ciudad. Este dedal, es un dedal de porcelana, en el que podemos ver diferentes edificios y monumentos que se encuentran en la ciudad o en los alrededores. Es un dedal de mi colección favorita, la colección de “I Love”.

Ferrol​ (en ocasiones llamado también El Ferrol) es una ciudad y municipio español situado en el norte de la provincia de La Coruña, en Galicia. La ciudad se encuentra en el interior de la ría de Ferrol, aunque el municipio cuenta también con una destacada fachada litoral abierta al océano Atlántico.

Es una ciudad orientada tradicionalmente hacia las actividades marítimas, mediante su puerto pesquero y comercial, astilleros civiles y militares, instalaciones de la Armada o las playas turísticas.

Con una población de 66.065 habitantes (INE 2019), es el tercer municipio más poblado de la provincia de La Coruña y el séptimo de Galicia. El área metropolitana de Ferrol, conocida como Ferrolterra, agrupa a las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal, con una población cercana a los 200.000 habitantes.

En este dedal de mi colección favorita, la colección de “I Love”, como ya os he comentado anteriormente, se pueden ver varios de los edificios o lugares que debes visitar si vas a Ferrol, entre ellos están:

Escudo de Ferrol.

Escudo de Ferrol (La Coruña): Ferrol trae por armas, de azur, la torre donjonada de sable (plata?) y adjurada de gules, sumada de pértiga con farol de oro, y terrazada de rocas sostenidas de fajado-ondulado de azur y plata moviente en la punta. La torre brochante sobre cuatro banderas puestas en aspa, dos de ellas jaqueladas de plata y azur y las otras dos españolas; al pie de la torre, y aculados detrás de ella, dos cañones antiguos, resaltados de áncoras apoyadas en los flancos de la torre.

Ayuntamiento de Ferrol – Palacio Municipal.

El Ayuntamiento de Ferrol (en gallego: Concello de Ferrol) es la institución que se encarga de gobernar la ciudad de Ferrol. Está presidido por el Alcalde de Ferrol que, desde 1979, es elegido democráticamente por sufragio universal. Desde Julio de 2019 ejerce de Alcalde-Presidente del municipio Ángel Mato del PSdeG PSOE.

El actual Palacio Municipal fue inaugurado el 14 de Septiembre de 1953, siendo alcalde José Manuel Alcántara Rocafort y está ubicado en la Plaza de Armas. Su construcción conllevó el traslado desde el anterior edificio, ubicado en el Cantón de Molins, que posteriormente fue derribado.

A lo largo de la Historia, el ayuntamiento ferrolano se reunió en diferentes ubicaciones, entre ellas, el actual edificio que alberga la sede de Afundación, situado en la Plaza de la Constitución.

Teatro Jofre.

El Teatro Jofre es un espacio teatral situado en la plaza de Galicia, en el barrio de La Magdalena, de Ferrol. La fachada actual fue realizada en 1921 por el arquitecto modernista Rodolfo Ucha Piñeiro, a pesar de que la inauguración del teatro es de 1892, según el proyecto de Faustino Domínguez.​ El nombre del teatro es el de su benefactor, Joaquín Jofre Maristany.

Concatedral de San Julián.

La antigua Iglesia de San Julián de Ferrol, mediante bula de Juan XXIII alcanzó la categoría de concatedral el 9 de Marzo de 1959. No alcanzó la de catedral porque en su misma diócesis ya había otra catedral, la de Mondoñedo (Lugo).

Una de sus características principales es que no presenta planta de cruz latina sino una planta de cruz griega.

El templo lo proyectó el ingeniero y arquitecto de marina Julián Sánchez Bort a partir de 1763 y se empezó a construir en 1765 sobre los restos de una antigua iglesia románica, quedando terminado el 1772. Este templo estaba proyectado para un nuevo barrio que se levantaba en la ciudad de Ferrol. En 1959, mediante una bula de Juan XXIII alcanzó la categoría de concatedral el 9 de Marzo. Se le dio este título y no el de catedral porque en su misma diócesis ya había una, la Catedral de Mondoñedo.

Playa de Doniños.

La playa de Doniños es la playa más conocida del municipio de Ferrol, en la provincia de La Coruña. Se encuentra en la parroquia de Doniños, en las afueras de la capital ferrolana. Tiene la distinción de Bandera Azul.

La playa dispone de todos los equipamientos, está bien comunicada y tiene amplios aparcamientos. Los dos extremos de la playa están especialmente vigilado por las corrientes que se producen. La playa tiene una longitud de casi 2 km y es conocida porque en ella se practican habitualmente deportes como el surf o el bodyboard, gracias al fuerte oleaje que se produce.

En las inmediaciones de la playa se encuentra la laguna de Doniños, un amplio pinar de monte común y el castro de Lobadiz.

Además de estos, os dejo otros puntos de interés de la ciudad:

  • Museo Naval (Centro Herrerías).
  • Exponav (Exposición Nacional de la Construcción Naval).
  • Museo de la Sociedade Galega de Historia Natural.
  • Museo de la Semana Santa.
  • Barrio de A Magdalena: data del siglo XVIII, con sus calles en damero y sus casas de galerías.
  • Cantón de Molíns, donde crecen antiquísimos árboles.
  • Parque Municipal “Raíña Sofía”, que alberga el espacio temático del agua Aquaciencia,​ que fue inaugurado en el año 2000.
  • Iglesia neoclásica de San Francisco (en el barrio de Ferrol Vello).
  • Edificio del Arsenal.
  • Castillo de San Felipe (en la orilla de enfrente se encuentra el Castillo de La Palma, perteneciente al municipio de Mugardos).
  • Ermita de Chamorro: situada en el monte de Chamorro, en la parroquia de San Salvador de Serantes. Desde esta ermita se puede apreciar una bellísima vista de la ciudad de Ferrol y sus alrededores. En el día de la Virgen de Chamorro se celebra una gran romería.
  • Ermita y yacimientos de la isla de Santa Comba.
  • Viaje en lancha desde Ferrol a Mugardos (desde el muelle de Curuxeiras).
  • Capitanía General y los Jardines de Herrera: al lado de estos jardines están las estatuas de Marte y Júpiter, que son las más antiguas de Ferrol. Próximamente el edificio de Capitanía será reconvertido en Archivo y Biblioteca de la Armada.
  • Playas: La costa ferrolana está constituida por varias playas de entorno virgen, muy concurridas por bañistas en verano y todo el año por aficionados al surf y windsurf. En 2014, cuatro de ellas cuentan con bandera azul: Doniños, San Jorge, A Fragata y Esmelle. También destacan las de Santa Comba, Ponzos y Covas.
  • Entrada de la ría de Ferrol (zona de “Entre Castillos”): Privilegiado mirador desde el que se contempla la bocana de la ría, el estrechamiento de la misma (donde se ubican los castillos de San Felipe y A Palma, uno de ellos en cada orilla) y la propia fachada marítima de la ciudad.

(29/08/2017)