313. Dedal LISBOA // LISBOA´s Thimble

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Dedal Lisboa. Colección de Dedales de Ciudades Europeas.

Seguimos con más dedales de la colección de dedales de Gritos de Madrid de las Ciudades Europeas. En esta ocasión, os quiero enseñar el dedal de la ciudad de Lisboa.

Lisboa es la capital y mayor ciudad de Portugal. Situada en la desembocadura del río Tajo (Tejo), es la capital del país, capital del distrito de Lisboa, de la región de Lisboa, del Área Metropolitana de Lisboa, y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa. La ciudad tiene una población de 547.773 habitantes y su área metropolitana se sitúa en los 2.821.697 en una superficie de 2921,90 km². Esta área contiene el 20% de la población del país. Lisboa es la ciudad más rica de Portugal.

El municipio de Lisboa, que coincide con la ciudad propiamente dicha (excluyendo la aglomeración urbana continua, más grande, que la rodea), tiene una extensión de 100,05 km², en los que en 2011 vivían 547.733 habitantes. Su densidad demográfica es de 5.474,59 hab/km². El municipio se subdivide en 24 freguesias (parroquias) y limita al norte con los municipios de Odivelas y Loures, al oeste con Oeiras, al noroeste con Amadora y al sureste con el estuario del Tajo. A través del estuario, Lisboa se une a los municipios de la Margen Sur: Almada, Seixal, Barreiro, Moita, Montijo y Alcochete.

Historia.

Prehistoria. Durante el Neolítico, la región estaba habitada por el sustrato de población preindoeuropea que se viene en denominar preíbero. Como en otros puntos de la Europa atlántica, se construyeron monumentos religiosos llamados megalitos, dólmenes y menhires que aún se pueden observar en los alrededores de la ciudad. Pueblos celtas entraron en contacto con el sustrato anterior y se asentaron en la zona antes del primer milenio antes de Cristo, surgiendo tribus de habla céltica como los conii y los Cempsii.

El poblado prerromana de Olisipo tiene su origen en los siglos VIII-VII a. C y se asentaba en la cima y en las laderas de la colina donde actualmente se ubica el castillo de San Jorge. Se estima que la población rondaba entre los 2500 y 5000 habitantes.

Edad Antigua. Lisboa es para unos de origen griego, para otros fenicio, siendo cuestión más bien basada en la leyenda, que en la evidencia arqueológica. El puerto natural que creaba el estuario del río Tajo lo convirtió en punto adecuado para crear un asentamiento que proveyera de comida a los barcos fenicios que se encontraban en ruta comercial hacia las islas del Estaño (actualmente Islas Sorlingas y Cornualles).

Los fenicios también aprovecharon la situación de la colonia en la boca del río más grande de la Península Ibérica para comerciar con las tribus del interior de las que obtenían metales preciosos. Otro importante producto local era la sal, el pescado salado y los caballos lusitanos.

Recientemente, se han encontrado vestigios fenicios del siglo VIII a.C. bajo la catedral de Lisboa. Sin embargo, algunos historiadores modernos consideran irreal la idea de la fundación fenicia y estiman que Lisboa era una antigua civilización autóctona (oppidum) y que, como máximo, mantenía relaciones comerciales con los fenicios, lo que explicaría la presencia de cerámica fenicia y otros objetos.

Durante las guerras púnicas, después de la muerte de Aníbal Barca (cuyas tropas incluían a miembros de la tribu de los Conii), los romanos decidieron arrebatar a Cartago su posesión más valiosa, Hispania (nombre dado por los romanos a la Península Ibérica). Tras la derrota de los cartaginenses a manos de Escipión el Africano en Hispania oriental, la pacificación del oeste la llevó a cabo el cónsul Décimo Junio Bruto Galaico. Él firmó un acuerdo con Olissipo para que ésta enviara a sus súbditos a luchar junto con las legiones romanas contra las tribus célticas del noroeste. Como compensación, Olissipo se integró en el imperio con el nombre de Felicitas Julia, constituyendo un Municipium Cives Romanorum. Se garantizó el autogobierno en un territorio de 50 kilómetros alrededor de la ciudad, estaban exentos de impuestos y sus ciudadanos tenían los privilegios de los ciudadanos romanos. La zona pasó a constituir la provincia de Lusitania con capital en Emerita Augusta. Los ataques de los lusitanos a la ciudad durante las frecuentes rebeliones debilitaron la ciudad y hubo que construir un muro.

Durante el reinado de César Augusto, los romanos construyeron un teatro y un anfiteatro; unas termas situadas en la actual Rua da Prata; Los templos de Júpiter, Diana, Cibeles, Tetis e Idae Phrygiae (un culto poco común procedente de Asia Menor), aparte de templos en honor al emperador; una necrópolis bajo la actual plaza de Figueira; un foro y otros edificios como las insulae, una zona de viviendas entre la actual colina del castillo y el centro de la ciudad. Muchas de estas ruinas fueron desenterradas a mediados del siglo XVIII, cuando el descubrimiento de Pompeya desató una ola de furor arqueológico en las clases altas europeas.

Económicamente Olissipo era conocida por su garum, una especie de salsa de pescado afrodisíaca que se exportaba hasta Roma y otras ciudades. Vino, sal y sus caballos eran otros elementos de exportación. Además de la explotación de las minas de oro y plata, una gran parte de la riqueza que conseguían los romanos provenía de los tributos, los impuestos, los rescates y los saqueos de los tesoros de los pueblos de Lusitania y del resto de la península. La ciudad prosperó cuando se terminó con la piratería y llegaron avances tecnológicos, que permitieron la expansión del comercio con las nuevas provincias romanas de Britania (especialmente Cornwall y el Rin y a través de la civilización que vivía a orillas del Tajo. La ciudad era gobernada por una oligarquía dominada por dos familias, los Julii y los Cassiae.

El romano lisboeta más famoso fue Sertorio que llevó a cabo una rebelión contra Sila. Junto con la mayoría de hablantes de Latín existían minorías de comerciantes griegos y esclavos. La ciudad estaba conectada por calzadas romanas a otras dos ciudades, Bracara Augusta en la provincia Tarraconense (actualmente la ciudad portuguesa de Braga) y Emerita Augusta, actualmente Mérida (España).

Olissipo sería uno de los primeros núcleos en abrazar el cristianismo. El primer obispo de la ciudad fue San Gens. Sufrió las invasiones bárbaras por parte de los alanos, los vándalos y posteriormente fue parte del reino de los suevos, antes de ser tomada por los visigodos del reino visigodo de Toledo, que la llamaron Ulishbona.

Edad Media. Lisboa fue tomada por los árabes aproximadamente en el 711 (recibió el nombre al-ʾIšbūnah en árabe الأشبونة), bajo cuyo gobierno la ciudad floreció. Los musulmanes, procedentes del norte de África y Oriente Próximo, construyeron varias mezquitas, casas y los muros de la ciudad, que actualmente se llama Cerca Moura. La ciudad mantuvo una población diversa entre la que se encontraban cristianos, bereberes, árabes, judíos y Saqalibas.

El árabe se impuso como idioma oficial. El mozárabe era la lengua materna que hablaba la población cristiana. El Islam era la religión oficial, practicada por los árabes y los muladís, los cristianos y judíos podían mantener sus creencias, en calidad de dhimmis, y previo pago del yizia.

La influencia musulmana todavía puede ser observada en el Alfama, la parte vieja de la ciudad que resistió al terremoto. Algunos nombres derivan del árabe; la Alfama, el distrito más antiguo de Lisboa, deriva del árabe al-hamma.

Fue tomada en 798 por Alfonso II de Asturias. En 844, los vikingos atacan Lisboa con 54 bajeles y la saquearon durante 13 días antes de ser expulsados. Hubo otra invasión vikinga en 966. Entre 1013 y 1022, durante el periodo Taifa, Lisboa perteneció a la Taifa de Badajoz, mientras se mantuvo bajo el poder de Sabur al-Saqlabi, un saqaliba, antiguo súbdito de Alhakén II.

Un primer intento de los portugueses de tomar la ciudad fracasó en 1137. En 1147, como parte de la Reconquista, un grupo de caballeros franceses, ingleses, alemanes, y portugueses, liderados por Alfonso, asediaron y conquistaron Lisboa, pasando a manos cristianas.

La reconquista de Portugal y el restablecimiento del cristianismo es uno de los eventos más significativos de la historia lisboeta; aunque se sabe que había un obispo mozárabe en la ciudad que fue asesinado por los cruzados y que la población estaba rezando a la Virgen cuando les atacaba una plaga. El árabe perdió su estatus de oficialidad y poco a poco fue dejado de usarse en la vida cotidiana. La población musulmana que quedó se convirtió al Catolicismo o fueron expulsados, mientras que las mezquitas se transformaron en iglesias.

Lisboa recibió su primer fuero en 1179 y se convirtió en capital de Portugal en 1255 debido a su localización central en el territorio portugués.

Entre 1383 y 1385 hubo una guerra civil (crisis de 1383–1385) en Portugal por la sucesión del último rey de la dinastía de Borgoña, Fernando I, entre los partidarios de doña Beatriz de Portugal, la esposa del rey Juan I de Castilla y los de Juan I de Avis. Lisboa, alineada con el bando de Avis, sufrió un asedio por parte del ejército castellano (que intervino en la crisis a favor de Beatriz), levantado por una epidemia de peste entre los sitiadores. Una segunda invasión terrestre fue derrotada en Aljubarrota en 1385.

En 1290, Dionisio I fundó el Estudo Geral (Estudio General) (actualmente Universidad de Coímbra), siendo trasladada varias veces a Coímbra donde se instaló de forma definitiva en el siglo XVI.

Edad Moderna. La mayoría de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa durante los siglos XV y XVII, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. El siglo XVI supone la era de oro de Lisboa que se convirtió en un punto de comercio europeo con el lejano oriente, mientras que el oro de Brasil arribaba a la ciudad.

En esta época de oro, las casas de Lisboa tenían entre tres y cinco pisos, siendo el bajo una tienda y los últimos almacenes para comerciantes. En esta época Lisboa recoge el testigo de los genoveses en el comercio de esclavos, (que eran de África, de la Península Ibérica y del resto de Europa). Se convirtió en un puerto por el que pasaban esclavos que después eran vendidos en diversos puntos de Europa. Lisboa recibía una gran cantidad de comerciantes extranjeros.

Tras la incorporación de Portugal a la Monarquía Hispánica de Felipe II (1580), se consideró incluso el establecimiento de la corte en Lisboa, pero se descartó, en beneficio de Madrid, donde se había fijado la capital en 1561. Los principales episodios de la revuelta de restauración de 1640, que obtuvo la independencia de Portugal, tuvieron lugar en Lisboa.

Al inicio del siglo XVIII, durante el reinado de D. João V, la ciudad es dotada con una gran obra pública extraordinaria para la época: el Acueducto de las Aguas Libres.

El terremoto de Lisboa de 1755 mató a entre 60.000 y 100.000 personas. Voltaire escribió un poema, Poême sur le désastre de Lisbonne, justo después, y mencionó el terremoto en su novela Cándido de 1759 (de hecho, algunos argumentan que su crítica al optimismo fue inspirada en el terremoto). Oliver Wendell Holmes también lo menciona en su poema de 1857, The Deacon’s Masterpiece, or The Wonderful One-Hoss Shay.

Después del terremoto de 1755, la ciudad fue reconstruida según los planes del Marqués de Pombal, por el cual a la parte central se le denomina Baixa Pombalina. En vez de reconstruir la ciudad medieval, el Marqués de Pombal decidió destruir lo que había resistido al terremoto y reconstruir la ciudad con normas urbanísticas de la época. La cuadrícula adoptada en los planos de reconstrucción permitió diseñar las plazas de Rossio y de Terreiro do Paço.

Edad Contemporánea. A principios del siglo XIX, Portugal fue invadido por las tropas de Napoleón Bonaparte, obligando al rey Juan VI a huir a Brasil. Las tropas napoleónicas fueron expulsadas por los ejércitos angloportugueses al mando de Arthur Wellesley, Duque de Wellington. Éste permitió a los ocupantes la evacuación de la ciudad, acordada en la Convención de Cintra.

La ciudad vivió intensamente la Guerra Civil y comenzó la época del florecimiento de las cafeterías y teatros. Más tarde, en 1879, fue abierta la Avenida da Liberdade que inició la expansión de la ciudad más allá de la Baixa.

Lisboa fue el centro de la Revolución del 5 de Octubre de 1910, que instauró la Primera República Portuguesa. Previamente, había tenido lugar el regicidio de Carlos I en 1908.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Lisboa fue uno de los pocos puertos atlánticos europeos neutrales, siendo una puerta de salida de refugiados.

En Lisboa tuvo lugar la Revolución de los Claveles que en 1974 puso fin al régimen dictatorial que se mantenía en el poder desde 1928.

En 1985, se produce la firma del Tratado de Adhesión a la Comunidad Económica Europea de Portugal y España, en el monasterio de los Jerónimos, en Lisboa, por parte del presidente de la República, Mário Soares.

En 1988, el incendio de Chiado costó la vida a dos personas y provocó 75 heridos graves. Cerca de una veintena de edificios históricos y un área de 10.000 m² resultaron destruidos en este incendio cuyas tareas de extinción no fueron dadas por terminadas hasta 11 días después de su inicio. El hecho interrumpió la vida normal del área durante 10 años.

Lisboa fue Capital Europea de la Cultura en 1994. La Expo ’98 se celebró coincidiendo con la conmemoración del 500º aniversario del viaje a la India de Vasco da Gama. Este acontecimiento fue aprovechado para realizar una remodelación en la ciudad.

La Agenda de Lisboa fue un acuerdo de la Unión Europea basado en medidas para la mejora de la economía europea, firmado en Lisboa en 1999. Sin embargo, el evento más transcendental que ha celebrado la UE en esta ciudad es la firma del Tratado de Lisboa en Diciembre de 2007.

(15/12/2015)

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