316. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

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Dedal Viena. Colección de las Ciudades Europeas de Gritos de Madrid.

Estos meses tengo un poco olvidado el blog de los dedales porque se me están juntando muchas cosas al mismo tiempo, pero esto no quiere decir, que me haya olvidado del blog, ni que la colección esté estancada, porque ya tengo unos cuantos más dedales para seguir enseñándoos a parte de los dedales que me quedaban por enseñaros de la colección de Gritos de Madrid.

En esta nueva entrada quiero enseñaros un dedal más de esta bonita colección, el dedal de la capital de Austria, el dedal de Viena. Una vez más, este dedal fue adquirido con los demás en la tienda “Gritos de Madrid“, situada en la Plaza Mayor de Madrid.

Viena (en alemán: Wien) es una ciudad de Europa Central situada a orillas del Danubio, en el valle de los Bosques de Viena, al pie de las primeras estribaciones de los Alpes. Es la capital de Austria y uno de sus nueve estados federados (Bundesland Wien).

Está rodeada por el Estado federado de Baja Austria. Viena es la mayor ciudad, centro cultural y político de Austria. Además es la segunda ciudad más poblada de Europa Central (luego de Berlín) y la décima ciudad en población de la Unión Europea. Su área metropolitana cuenta con 2,4 millones de habitantes, población similar a la de la ciudad en 1914. El idioma oficial es el alemán.

La ciudad tiene una larga historia, ya que es una de las más antiguas capitales de Europa, por lo que cuenta con un importante patrimonio artístico. Durante el siglo XIX fue una de las grandes capitales musicales del mundo y a principios del siglo XX meca de la filosofía y el debate político de Occidente, así como uno de los principales centros culturales mundiales. En mayo de 2015 fue la ciudad sede de 60º Festival de la Canción de Eurovisión tras la victoria de Conchita Wurst.

Antigüedad.

Los primeros asentamientos humanos en la actual Viena son de origen celta (ca. 500 a. C.), posteriormente germánicos, y con la expansión del Imperio romano hacia el norte en el siglo I a. C., se adhiere a éste en el año 13 a. C. El río Danubio, al igual que los Alpes, sirve entonces de límite natural entre bárbaros y romanos, y Vindobona sirve desde entonces y hasta la caída de Roma (año 476 d. C.) como punto de defensa del imperio. La ciudad nace como campamento del ejército romano, para controlar la Provincia de Panonia, en el que se asientan diferentes unidades, de entre las cuales destaca la Legio X Gemina, que permaneció en ella desde el año 106 hasta finales del siglo IV, ya que la zona fue ocupada por pueblos germanos en época de Graciano y de Teodosio I.

Edad Media.
Con las invasiones bárbaras es ocupada por ávaros y magiares. Carlomagno conquista la ciudad en el siglo IX y la bautiza con el nombre de Ostmark (la marca del este). Durante el alto medievo Viena es un importante aliado del papado y punto de abastecimiento de armas y víveres para la empresa de las Cruzadas (p. ej. Ricardo Corazón de León). Fue capital de Hungría con Matías Corvino, y desde el siglo XV hasta las guerras napoleónicas capital del Sacro Imperio Romano Germánico, al ser la residencia habitual de los Habsburgo.

En 1237 las murallas de Viena alcanzaron la extensión que conservarían hasta su desaparición en 1857.

Edad Moderna.
Desde la caída de Constantinopla en manos otomanas (1453) hubo un interés creciente del Imperio Turco por Viena, dado que era la clave para conquistar los demás países de Europa; interés que se hace más notable durante el período del sultán Solimán el Magnífico. Pero sus esfuerzos fracasaron y los austríacos salieron victoriosos de los distintos sitios a los que sometieron a la ciudad, el primero en 1529, a pesar de que inicialmente los defensores de la ciudad solo recibieron el apoyo poco entusiasta de sus vecinos alemanes. El ejército turco estaba mal equipado para un asedio y su tarea fue obstaculizada por la nieve y las inundaciones. Solimán se retiró a finales de Octubre y no pudo reanudar el asedio a su regreso en 1532, cuando encontró a los defensores apoyados por un gran ejército bajo el mando del hermano del emperador Carlos V, Fernando.

Entre el primero y el segundo sitio turco, las instalaciones defensivas fueron reforzadas y modernizadas constantemente. Esto trajo como consecuencia que se tuvieran que ampliar una y otra vez los espacios libres frente a los bastiones para utilizarlos como campo de tiro. En 1529 estos espacios abarcaban 90 m que, a partir de 1683, fueron ensanchados a 450 m. Hasta 1858 no se construyó ningún edificio en esta explanada.

El segundo sitio se produjo en 1683, en la llamada Batalla de Viena, y marcó el comienzo del declive del Imperio otomano en Europa. Fue iniciado por el gran visir Kara Mustafá, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable y trató de lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I. Los turcos avanzaron con fuerza abrumadora, sitiaron la ciudad el 16 de Julio, pero su falta de artillería de asedio permitió a Leopoldo reunir un ejército adicional formado por tropas austriacas, alemanas y polacas, que derrotó al ejército turco en una batalla librada delante de los muros de la ciudad el 12 de Septiembre, que también se conoce como Batalla de Kahlenberg.

Durante el siglo XVIII, los Habsburgo habían convertido a la ciudad en su capital desde 1556 y su importancia se vio acrecentada con la expansión por el valle del Danubio. Se convirtió en un núcleo principal del Barroco europeo gracias a la construcción de importantes obras arquitectónicas y creaciones musicales. En 1800, antes de las guerras napoleónicas, la ciudad contaba con 231.900 habitantes.

Desde el asedio de 1683, en que fueron destruidas numerosas ciudades pequeñas que existían en el exterior de la muralla, en el terreno ondulado situado frente a la ciudad se alzaron numerosos palacios con jardines. El punto de partida fueron los planos del palacio real de Schönbrunn, elaborados por Johann Bernhard Fischer von Erlach. Hacia 1720 se contaban 200 residencias rurales. El príncipe Eugenio de Saboya había adquirido en 1693 la más bella parcela y una de las más grandes con los primeros ingresos que le habían llegado. Allí, tras cuarenta años de trabajo, levantó el Belvedere con sus espaciosos jardines.

Era napoleónica.

Tras la derrota austriaca a manos de Napoleón Bonaparte en 1809 (batalla de Wagram), éste último se hospeda en el palacio de Schönbrunn, en Viena (donde -ironías de la historia- apenas unos años atrás se habían hospedado Luis XVI y María Antonieta, hija de María Teresa y Francisco I, emperadores de Austria). Durante esta estancia, Francia y Austria se alían, y Napoleón desposa a María Luisa, también hija de los emperadores de Austria.

Metternich, canciller austriaco en esta época, cambia a Austria al bando anti-napoleónico tras la derrota francesa en Rusia. Después de la derrota definitiva de Napoleón, se celebra el Congreso de Viena, una conferencia internacional convocada con el objeto de restablecer las fronteras de Europa. La reunión se llevó a cabo del 1 de Octubre de 1814 al 9 de Junio de 1815, lo que le permite a Austria conservar gran parte de sus territorios a pesar de haber estado aliada con Napoleón, y a partir de entonces, Viena, por medio del canciller Metternich, se convertiría en el eje de la política de la Europa continental durante los siguientes 30 años.

Imperio austrohúngaro.
Durante el siglo XIX, sobre todo en la segunda mitad, Viena inició un despegue demográfico, acompañado de reformas urbanísticas, que la convirtieron en una gran ciudad, multiplicando en un siglo su población por diez.

En 1857, se derribaron las murallas por decreto de Francisco José I de Austria, abriéndose una nueva avenida, la Ringstraße, donde se construyeron importantes edificios, como la Ópera, la Universidad, el Ayuntamiento, el Parlamento, la Bolsa y los museos de historia del arte e historia natural.

La derrota de Austria en la guerra austro-prusiana en 1866 y la posterior anexión de los Estados alemanes a Prusia convirtieron a la unificada Alemania en un peligro para Austria, por lo que esta última se tuvo que aliar con Hungría en lo que se conoce como la “política de compensación o Ausgleichpolitik”.

Así pues, en 1867, tras el Compromiso con Hungría, Viena se convirtió en la capital del Imperio austrohúngaro y en un centro cultural, artístico, político, industrial y financiero de primer orden mundial. Con esta alianza, Austria prosigue sumando otras más, con lo que para fines del siglo XIX el imperio abarcaba los actuales países de Austria, Hungría, Eslovaquia, República Checa, la Galicia polaca, la Transilvania rumana, la Bucovina y la Rutenia ucranianas, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia y el Trentino-Alto Adigio italiano.

Viena alcanza su máximo demográfico en 1916 con 2.239.000 habitantes, siendo la tercera ciudad más grande de Europa. Éste es el período cultural más glorioso de la monarquía de los Habsburgo, con Francisco José I (Franz Joseph) rigiendo el Imperio (período 1848-1916). También es la época de los suntuosos valses vieneses (Wiener Walzer) en la Opera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper), grandes carruajes paseando por la Ringstraße y la Kärntner Straße, así como de los típicos cafés vieneses.

De la época destacan intelectuales, como Sigmund Freud en el psicoanálisis y Otto Bauer en el campo del pensamiento político, principal exponente del austromarxismo, ideas que calarían fuerte en la sociedad vienesa, pues ya en 1895 el gobierno municipal estaría en manos del partido socialcristiano, precursor del actual partido ÖVP (democristiano) . Tampoco hay que olvidar en el plano artístico el movimiento modernista, la Secesión de Viena (Secession), con Gustav Klimt como principal exponente en la pintura, Coloman Moser en el grafismo y Joseph Maria Olbrich y Josef Hoffman en la arquitectura. Contrario a estos destacaría asimismo Adolf Loos con su racionalismo arquitectónico. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial y la posterior derrota austrohúngara truncarían gran parte de ese esplendor.

Tras el asesinato del Archiduque heredero Francisco Fernando y su esposa, Sofía Chotek, en Sarajevo, a manos del terrorista serbo-bosnio Gavrilo Princip, y ante la abrumadora evidencia de la participación de los servicios de inteligencia serbios en el complot, la monarquía dual declara la guerra a Serbia, a la que se le alían Alemania y Turquía y que, ante la oposición de Francia, Inglaterra y Rusia, deviene en la Primera Guerra Mundial. En Octubre de 1918, derrotada AustriaHungría y sus aliados, estalla la revolución en Viena que pide la disolución de la monarquía y la independencia austríaca; sería el fin de la monarquía de los Habsburgo que gobernaba el país desde 1278.

La República de Austria.
Viena se convirtió, tras el tratado de Saint-Germain, en la capital de la pequeña República de Austria, reducida a su tamaño actual, sufriendo un importante revés demográfico, económico y político. Pese a todo, en esta época continuó la actividad intelectual con el Círculo de Viena (der Wiener Kreis), considerado por muchos el grupo de intelectuales más influyentes del siglo XX en Europa, entre los que destacan Karl Popper, Moritz Schlick y Ludwig Wittgenstein en la filosofía positivista lógica (Logischer Empirismus).

Durante el periodo democrático republicano, es decir, desde 1918 hasta la dictadura de Engelbert Dollfuss en 1934, el Partido Obrero Socialdemócrata (Sozialdemokratische Arbeiterpartei en alemán) obtuvo la mayoría absoluta en todas las elecciones celebradas para el gobierno local, por lo que la ciudad pasó a ser conocida como Viena roja. La política socialdemócrata de esos años se caracterizó por un extenso programa de viviendas sociales y por un marcado apoyo a la educación y la sanidad públicas, tal y como preconizaba la corriente austromarxista. La Viena roja finalizó en 1934 a consecuencia de la guerra civil austríaca y la victoria del Frente Patriótico. Su último alcalde fue Karl Seitz.

El III Reich.

La importancia cultural vienesa se mantendría hasta 1938, en que el país fue invadido, y posteriormente anexionado por la Alemania nazi. Dicha anexión, conocida como el Anschluss, estaba prohibida en los tratados de paz y fue la primera de las expansiones tendentes a unificar en un solo Estado a todos los germanohablantes, bajo un solo liderazgo (“ein Reich, ein Volk, ein Führer”). En la ciudad, que pasó a ser capital de la provincia de Ostmark, pronunció Hitler, el 14 de Marzo de 1938, su primer gran discurso a los vieneses desde el balcón central del Palacio de Hofburg, discurso que es considerado uno de los más emotivos del dictador y de mayor aclamo por su masiva audiencia debido a la euforia que la anexión de Austria al Tercer Imperio Germano (Dritte Reich) causó en parte de la población. Para legitimar la invasión se celebró un referéndum el 10 de Abril que resultó favorable al Anschluss con un 99,73%, si bien carecía de las garantías democráticas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Viena sufrió los indiscriminados bombardeos aéreos estadounidenses que destruyeron buena parte del patrimonio histórico (la catedral gótica de San Esteban, la ópera de Viena, los puentes del Danubio, entre otros), el cual fue reconstruido tras la contienda. En Mayo de 1945 Viena es tomada por el ejército soviético, quienes, junto con franceses, estadounidenses e ingleses, después la ocuparían durante los 10 años posteriores bajo un sistema de ocupación cuatripartita en la ciudad, similar al de Berlín.

Posguerra.

Tras las gestiones de Leopold Figl y Julius Raab y la posterior firma del Acuerdo de Moscú, Austria recobra su independencia el 15 de Mayo de 1955, y Viena vuelve a ser capital de la República de Austria. A partir de entonces y gracias a su compromiso de neutralidad, Austria se convirtió en sede de organismos internacionales como la OPEP, la ONUDI, IAEA, IIASA, entre otros, lo cual convierte a Viena en la tercera capital de la ONU, después de Nueva York y Ginebra, por lo que se puede ver hoy en día una gran comunidad internacional, en particular en el distrito 4 de Viena (Wieden) derivada de sus cuerpos diplomáticos. Desde 1995 es parte de la Unión Europea y de los países de Schengen. A partir de 2002 sacó de circulación el chelín austriaco y entró en vigor el euro como la moneda de curso legal en toda Austria.

(15/12/2015)

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177. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal porcelana Viena. Austria.

Dedal porcelana Viena. Austria.

En la entrada de hoy, os voy a enseñar el último de los dedales que me traje de la ciudad austríaca de Viena. Este dedal lo compré en una de las tiendas que se encuentran junto a la Catedral de San Esteban de Viena, justo el día que nos volvíamos para España. Es un dedal de porcelana en el que encontramos representados muchos de los monumentos o edificios importantes de la ciudad como el Palacio de Schönbrunn, la noria de Viena, la Plaza de los Héroes, la Iglesia de San Carlos Borromeo, la Catedral de San Esteban de Viena y la Ópera de Viena. A continuación, voy a contaros algo sobre cada uno de ellos.

Palacio de Schönbrunn.

El Palacio de Schönbrunn, también conocido como el Versalles vienés, es uno de los principales edificios históricos y culturales de Austria, desde el siglo XIX ha sido una de las principales atracciones turísticas de la ciudad de Viena y ha aparecido en postales, documentales y diversos filmes cinematográficos.

El palacio, junto con sus jardines, fue nombrado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1996.

En 1559 el emperador Maximiliano II hizo construir un pequeño palacio de caza que sería destruido completamente en el segundo sitio de Viena (1683). A raíz de ello, el emperador Leopoldo I encarga a Johann Bernhard Fischer von Erlach la construcción de un palacio para su hijo José (futuro José I). El arquitecto presenta un plan cuya realización, de una manera muy reducida a sus pretensiones iniciales, comenzaría en el año 1696 y finalizaría entre los años 1699 y 1701, aunque no existe consenso en este punto. De esta primera construcción sólo queda la Capilla de Palacio (Schlosskapelle) y la Escalera Azul (Blaue Stiege) con un fresco de Sebastiano Ricci.

Carlos VI no mostró especial interés en Schönbrunn, pero será su hija, María Teresa quien convertiría el palacio en residencia veraniega de los Habsburgo; estatus que conservaría hasta el final de la monarquía en 1918. Durante el gobierno de María Teresa se procede además a una ampliación importante del palacio bajo la batuta de Nikolaus von Pacassi, quien ya había trabajado también para la familia imperial en Hofburg. La mayor parte de la decoración interior tiene su origen en esta época y es una de las pocas muestras existentes del llamado rococó austríaco

Hacia 1765 Johann Ferdinand Hetzendorf von Hohenberg, que es considerado ya un representante de la primera etapa del clasicismo, asume la dirección de los trabajos de construcción del palacio. Su obra más significativa es la Glorieta que completa ópticamente el gran parque palaciego.

Entre 1817 y 1819 Johann Aman lleva a cabo una unificación y simplificación de la fachada siguiendo ya claramente los dictados del clasicismo. De esa época es también el color amarillo tan característico de la fachada, que hasta el siglo XX constituiría una de las “marcas” de la monarquía habsburga, pues todos los edificios oficiales estaban pintados con el mismo color.

Noria Gigante de Viena.

La Noria de Viena, también conocida como Wiener Riesenrad (noria de Viena en alemán), o simplemente Riesenrad, es una noria ubicada a la entrada del parque de atracciones del Prater, ubicado en el parque homónimo, en el segundo distrito de Viena, Leopoldstadt.

Fue una de las primeras norias, construida en 1897 para celebrar el cincuenta aniversario del reinado de Francisco José de Austria. El diseño corrió a cargo del inglés Walter Bassett, lo que explica que su altura de 61 metros, sean 200 pies redondos.

La Riesenrad es, hoy en día, uno de los principales atractivos turísticos de Viena. Era considerada la noria más alta existente en el mundo, de los años 20 hasta 1985, en que la noria Technocosmos (ahora demolida) fuera construida en Tsukuba, Japón.

Originalmente, la noria contaba con 30 góndolas, pero debido a los daños ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial, durante la reconstrucción, sólo se recolocaron 15 de estas cabinas.

La noria está formada por cables de acero, los cuales trabajan a tracción. El movimiento se ejerce desde la base, moviendo la estructura perimetral de acero.

Ha sido escenario de películas tales como El tercer hombre, The Living Daylights, o Antes del amanecer.

Plaza de los Héroes.

La Plaza de los Héroes o Heldenplatz es una histórica plaza en el centro de Viena. Situado en el barrio de Innere Stadt, el Presidente de Austria reside en el ala contigua Hofburg, mientras que el Canciller Federal está en el adyacente Ballhausplatz.

Muchos hechos históricos de importancia tuvieron como escenario este lugar, siendo el más notorio el anuncio de Adolf Hitler sobre la anexión de Austria al Tercer Imperio en 1938.

Después de la guerra napoleónica de la quinta coalición, la derrota de Austria en la batalla de Wagram de 1809 y el tratado de Schönbrunn, los bastiones restantes del Palacio Hofburg fueron menospreciados y reemplazados por una cortina en el muro en la -todavía preservada- Outer puerta del castillo (Äußeres Burgtor). Dentro de las murallas de Hofburg, varias plazas y jardines fueron diseñados, incluyendo el parque público Volksgarten.

La Plaza de los Héroes está contigua y formando parte del complejo del Palacio imperial Hofburg y fue construida bajo el reinado del Emperador Francisco José, como parte de lo que llegaría a ser el Kaiserforum (foro imperial), el cual, sin embargo, nunca fue completado. Desde 1864 en adelante, renombrados arquitectos como Carlos von Hasenauer, Theophil Hansen y Heinrich Ferstel compitieron presentando sus borradores, siendo sustituidos por Gottfried Semper en 1869.

En el noreste, limita con el ala de Leopoldo del Hofburg, en el sudeste por el Neue Hofburg (Nueva Ciudad Imperial), y en el sudoeste con la Ringstraße (Vía circular), de la cual está separada por el Äußeres Burgtor (Puerta exterior del palacio). La construcción comenzó en 1871 y desde 1881 se erigió la Neue Burg Wing. Cuando el trabajo de los albañiles cesó en 1913, la parte del noroeste en el parque Volksgarten quedó sin terminar, donde no hay edificios, ofrece una vista panorámica de la Ringstraße con el Parlamento austriaco, el Ayuntamiento y el Burgtheater (Teatro Imperial).

Contiguo a la plaza, se encuentra otro gran espacio urbano, la plaza María Teresa o plaza de los museos, flanqueada por los edificios gemelos del Kunsthistorisches Museum (Museo de Historia del arte de Viena) y el Museo de Historia natural.

En la plaza se alzan dos estatuas ecuestres representando al príncipe Eugenio de Saboya y al Archiduque Carlos de Austria, quienes son recordados como grandes jefes militares. Diseñadas por Antonio Dominik Fernkorn con zócalos de Eduardo van der Nüll. La estatua del Archiduque Carlos de Austria, inspirada en una popular pintura de Johann Peter Krafft, fue inaugurada en 1860. Se suponía que debía glorificar a la dinastía de los Habsburgo como a los grandes líderes militares de Austria, a pesar de que acababa de sufrir una sangrienta aplastante derrota en la Batalla de Solferino. La segunda estatua del príncipe Eugenio de Saboya que fue inaugurada en 1865, un año antes de la derrota de Austria en la Batalla de Sadowa.

Cuando se desmantelaron los muros de la fortificación, la puerta en el lado sur permaneció en pie. Erigida en 1824 por Pedro Nobile conforme a los planos diseñados por Luigi Cagnola, e inaugurado por el emperador Francisco I de Austria en el honor de los veteranos de las guerras napoleónicas; y fue reconstruido como un memorial de guerra en 1933-1934 y alberga una tumba del soldado desconocido.

Iglesia de San Carlos Borromeo.

La Iglesia de san Carlos Borromeo (en alemán, Karlskirche) es una iglesia barroca de Viena, situada en Kreuzherrengasse, 1, en la parte sur de Karlsplatz, al borde del primer distrito, y doscientos metros por fuera de la Ringstrasse.

Durante la fuerte epidemia de peste que azotó Viena en 1713 y que se cobró la vida de unas 8.000 personas, el emperador Carlos VI prometió que, tan pronto, como la ciudad se viera libre de esta calamidad, levantaría un templo dedicado a San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán y héroe de la epidemia de peste de 1576. Al año siguiente de la epidemia se anunció un concurso para el proyecto de la iglesia que fue adjudicado a Johann Bernhard Fischer von Erlach. Los fondos que permitieron sufragar la construcción de la iglesia fueron aportados forzosamente por los judíos de Viena. La iglesia es un símbolo de poder religioso y político de la dinastía imperial de los Habsburgo.

Las obras se iniciaron en 1716, y tras la muerte del arquitecto en 1723, las obras fueron continuadas, hasta su terminación en 1737, por su hijo Joseph Emanuel Fischer von Erlach.

La iglesia constituye una obra maestra del eclecticismo barroco, en el que se combinan diferentes estilos: la fachada central representa un pórtico griego, las columnas a su lado son de inspiración barroca y sobre la entrada domina una gigantesca cúpula. Los dos pabellones laterales muestran influencias del barroco romano y decoración oriental. El edificio tiene una altura de 80 metros por unos 60 de ancho y constituye el segundo templo más amplio de la capital después de la catedral de San Esteban.

En el exterior destaca el frontis en el que se incluyen las dos columnas citadas, con relieves que muestran periodos de la vida de San Carlos Borromeo. Están inspiradas en la columna Trajana de Roma y su decoración espiral presenta escenas de la vida de San Carlos Borromeo. El tema que se representa en la columna izquierda es la constancia y el valor en la de la derecha.

En el frontón se encuentran relieves obra de Giovanni Stanetti, que describen los sufrimientos de la ciudad durante la peste de 1713, la estatua del santo patrón corona el frontón. La escaleras de la entrada se encuentra flanqueada por ángeles que representan el antiguo y el nuevo testamento.

El interior alberga tallas y retablos realizados por los artistas más famosos de la época como Daniel Gran y Altomonte. Destaca la cúpula en la que se pueden contemplar un fresco pintado por Johann Michael Rottmayr de Salzburgo, realizado entre 1725 y 1730, denominado “La apoteosis de san Carlos Borromeo” y que sería el último encargo que cumplió el artista. En él se representa la intercesión de Carlos Borromeo, con el apoyo de la Virgen María, y en torno a ellos las virtudes cardinales.

El altar mayor en el que participaron Alberto Camesina y Maximilian Brokoff, presenta un relieve de estuco con San Carlos sobre una nube, ascendiendo a los cielos.

Los pabellones que conducen a las entradas laterales tienen decoración de influencia china.

Los frescos de las capillas laterales fueron pintados por Daniel Gran.

Catedral de San Esteban de Viena.

La catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena (Austria) y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147. El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria.

En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio.

El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.

Ópera Estatal de Viena.

Ópera Estatal de Viena (en alemán: Wiener Staatsoper), ubicada en Viena, Austria, es una de las más importantes compañías de ópera mundiales. Hasta 1920, se llamó Ópera de la Corte de Viena (k.k. Hofoper). Es el centro neurálgico de la vida musical vienesa y uno de los polos de atracción del mundo musical.

El teatro original de la Ópera Estatal (conocido entonces como k. k. Hofoperntheater, Teatro de la Ópera de la Corte Real e Imperial), un edificio neorrenacentista muy criticado por los vieneses cuando se alzó, se construyó entre 1861 y 1869, sobre un proyecto de los arquitectos vieneses Eduard van der Nüll y August Sicard von Sicardsburg. Ambos arquitectos fallecieron antes de ver terminado el edificio (van der Nüll se suicidó y su compañero Sicardsburg murió poco después de un ataque al corazón). En la decoración interior participaron otros renombrados artistas, particularmente el pintor Moritz von Schwind, que pintó los famosos frescos del foyer y la terraza. El teatro fue inaugurado el 25 de mayo de 1869 con la ópera de Mozart, Don Giovanni.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el 12 de marzo de 1945, el edificio sufrió un bombardeo aéreo y posteriormente un incendio que destruyó totalmente el escenario y la sala de espectadores. Casi todo el decorado y los apoyos para más de 120 óperas con cerca de 150.000 trajes resultaron destruidos. Sólo la fachada principal, la gran escalera y el vestíbulo con los frescos de Schwind se salvaron. La Ópera Estatal se albergó temporalmente en el Theater an der Wien y en la Volksoper.

Justo después del final de la guerra, en mayo de 1945, se anunció que los trabajos de reconstrucción se iniciarían inmediatamente. El proyecto contemplaba la reconstrucción de la sala con un diseño similar al original, pero con decoración más acorde con las tendencias de diseño de la época, si bien se mantuvieron los colores tradicionales, rojo, oro y marfil. Toda la sala se recubrió en madera, con el fin de recuperar la brillante acústica original. Se redujo el número de asientos del patio de butacas y se reestructuró el cuarto piso para eliminar las columnas, que reducían la visibilidad. La fachada, el vestíbulo y el foyer de Schwind se restauraron en su estilo original.

El teatro reconstruido, con 2.284 plazas (en lugar de las 2.881 originales), se reabrió el 5 de noviembre de 1955, poco despúés de la firma del tratado que reestableció a Austria como estado independiente, con la representación de la ópera de Beethoven, Fidelio dirigida por Karl Böhm.

Entre 1991 y 1993 se renovó completamente toda la zona escénica, instalando plataformas hidráulicas de la última tecnología, así como nuevas instalaciones de suministro eléctrico, calefacción, ventilación y protección contra incendios en todo el edificio. Asimismo, se construyó una nueva sala de ensayos de escena, denominada “Sala Carlos Kleiber“. Entre las particularidades del edificio, se puede citar la Orgelsaal (sala del órgano), en la sexta planta, que contiene un gran órgano de 2.500 tubos (el mayor del mundo entre los alojados en teatros de ópera), cuyo sonido se transmite directamente a la sala de espectadores. La misma sala se utiliza en ocasiones para otros efectos acústicos, como el sonido de los yunques en El oro del Rin, de Richard Wagner.

Durante décadas, desde 1877, el Teatro de la ópera ha sido el lugar de celebración del Baile de la Ópera.

(13/04/2015)

151. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal vistas, escudo y bandera Viena. Austria.

Dedal vistas de Viena, escudo y bandera Austria.

Con esta entrada, en la que os voy a enseñar un dedal de la ciudad austríaca de Viena que es uno de los últimos que me quedan por enseñaros de los que me traje del viaje que realizamos a esta ciudad en el pasado mes de abril, me despido del blog hasta el domingo o la semana que viene. Este dedal, es un dedal de porcelana que como podéis observar tiene una serie de imágenes que son muy representativas de la república austríaca y de la ciudad de Viena.

Este dedal lo compré en uno de los numerosos kioskos de venta de souvenirs que se pueden encontrar cuando vas caminando por la zona vieja de la ciudad, este kiosko concretamente es de la franquicia que se llama “Horowitz & Weege. Wien*Souvenirs*Vienna“, y está situada en la Kärntner Str..

En el dedal que os enseño en esta entrada podemos observar:

Escudo de Austria.

El escudo de Austria data del año 1919. Es un águila de sable, con las alas extendidas que porta sobre su pecho el escudo del antiguo ducado de Austria que es un campo dividido en tres franjas horizontales del mismo tamaño, de gules la superior y la inferior, de plata, la central. El águila porta en sus garras, una hoz que es el símbolo de la agricultura (con la izquierda) y un martillo por la industria (en la derecha), ambos de oro. También sostiene entre sus patas una cadena rota de plata. El águila aparece coronada con una corona mural, símbolo de la República que es la forma de gobierno vigente en el país (inicialmente representaba a la clase media).

El escudo introduce algunas modificaciones pero es muy similar a las versiones adoptadas en 1919 y 1934. Todas ellas provienen del escudo de los Emperadores de Austria al que se le eliminaron algunos elementos, como una de las dos cabezas del águila (que era bicéfala, salvo en la versión de 1934), tres coronas (imperial la superior y reales las que se situaban sobre las cabezas del águila), el collar de la Orden del Toisón de Oro (en algunas versiones aparecían más órdenes) o los cuarteles con los símbolos otros territorios que dominaron los Habsburgo.

Entre el 11 de noviembre de 1918 y el 8 de mayo de 1919, en Austria se utilizó un escudo conocido como emblema de la torre que fue diseñado personalmente por el canciller Karl Renner. En este escudo aparecían representados: una torre (símbolo de la burguesía), dos martillos (símbolo de la clase obrera) y una corona de espigas de trigo (símbolo de los agricultores). En el emblema de la torre se incorporaron los colores germánicos (negro-rojo-amarillo), adoptados por la Confederación Germánica.

Bandera de Austria.

La bandera de Austria está formada por tres franjas horizontales de igual anchura, de color rojo la superior y la inferior, y blanco la central. La bandera del Estado añade el escudo nacional en la esquina derecha. Esta bandera fue adoptada oficialmente el 1 de mayo de 1945.

Junto con la bandera de Dinamarca, la bandera austríaca es una de las más antiguas del mundo.

Según un relato legendario, la bandera fue inventada por el Duque Leopoldo V de Austria (1157-1194) tras la dura batalla de Acre en 1191, durante las Cruzadas, cuando sus ropajes de color blanco quedaron totalmente manchados de sangre, excepto la parte que tapaba su cinturón, que quedó blanca.

En realidad, la bandera fue diseñada en el siglo XIII por el Duque Federico II de Austria (1210-1246), el último de la dinastía Babenberg, quien buscaba una mayor independencia del Sacro Imperio Romano Germánico. La representación más antigua de este diseño se encuentra en un escudo conservado en el monasterio de Lilienfeld, que data del 30 de noviembre de 1230.

Desde 1804, cuando se formó el Imperio austríaco liderado por la Casa de Habsburgo, la bandera adoptada utilizó los colores de la Casa de Habsburgo: amarillo y negro. En 1869, tras el Compromiso de 1867 del Emperador Francisco José I que dio origen al Imperio austrohúngaro, Austria adoptó el emblema imperial antiguo como suyo, mientras que Hungría adoptó una bandera propia. Para los asuntos concernientes a ambos Estados, el Imperio utilizó dos banderas especiales: la bandera de guerra era una tribanda albirroja con un escudo centrado en la mitad izquierda, mientras que la bandera mercante sumaba al lado derecho el escudo menor húngaro, y la franja inferior era roja en el sector izquierdo y verde en el derecho.

Tras el fin del Imperio, la República de Austria readoptó el esquema rojo-blanco-rojo el 20 de octubre de 1918 hasta el Anschluss, cuando Austria fue anexionada al Tercer Reich. Tras la derrota nazi en la Segunda Guerra Mundial, la bandera fue reinstaurada el 1 de mayo de 1945.

Catedral de San Esteban de Viena (Stephansdom).

La catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147. El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria.

En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio.

El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.

Ayuntamiento de Viena (Rathaus).

El Ayuntamiento de Viena (en alemán Wiener Rathaus) es la sede donde toman sus decisiones el alcalde de Viena y el consejo municipal. Como la ciudad de Viena es también un estado federado (Bundesland), el alcalde actúa también como gobernador (Landeshauptmann) y el consejo municipal asume las labores del parlamento (Landtag).

El edificio, de estilo gótico, fue diseñado por Friedrich von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. En lo alto de la torre se encuentra el Rathausmann, una escultura dorada de 3,5 metros de altura que representa la figura de un portaestandarte y que se ha convertido en un símbolo de Viena (la ciudad entrega anualmente un premio cuya estatuilla tiene la forma del Rathausmann). Frente al edificio hay un parque llamado Rathauspark.

Palacio de Schönbrunn (Schloos Schönbrunn).

El Palacio de Schönbrunn, también conocido como el Versalles vienés, es uno de los principales edificios históricos y culturales de Austria, desde el siglo XIX ha sido una de las principales atracciones turísticas de la ciudad de Viena y ha aparecido en postales, documentales y diversos filmes cinematográficos.

El palacio, junto con sus jardines, fue nombrado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1996.

En 1559 el emperador Maximiliano II hizo construir un pequeño palacio de caza que sería destruido completamente en el segundo sitio de Viena (1683). A raíz de ello, el emperador Leopoldo I encarga a Johann Bernhard Fischer von Erlach la construcción de un palacio para su hijo José (futuro José I). El arquitecto presenta un plan cuya realización, de una manera muy reducida a sus pretensiones iniciales, comenzaría en el año 1696 y finalizaría entre los años 1699 y 1701, aunque no existe consenso en este punto. De esta primera construcción sólo queda la Capilla de Palacio (Schlosskapelle) y la Escalera Azul (Blaue Stiege) con un fresco de Sebastiano Ricci.

Carlos VI no mostró especial interés en Schönbrunn, pero será su hija, María Teresa quien convertiría el palacio en residencia veraniega de los Habsburgo; estatus que conservaría hasta el final de la monarquía en 1918. Durante el gobierno de María Teresa se procede además a una ampliación importante del palacio bajo la batuta de Nikolaus von Pacassi, quien ya había trabajado también para la familia imperial en Hofburg. La mayor parte de la decoración interior tiene su origen en esta época y es una de las pocas muestras existentes del llamado rococó austríaco

Hacia 1765 Johann Ferdinand Hetzendorf von Hohenberg, que es considerado ya un representante de la primera etapa del clasicismo, asume la dirección de los trabajos de construcción del palacio. Su obra más significativa es la Glorieta que completa ópticamente el gran parque palaciego.

Entre 1817 y 1819 Johann Aman lleva a cabo una unificación y simplificación de la fachada siguiendo ya claramente los dictados del clasicismo. De esa época es también el color amarillo tan característico de la fachada, que hasta el siglo XX constituiría una de las “marcas” de la monarquía habsburga, pues todos los edificios oficiales estaban pintados con el mismo color.

(11/04/2015)

130. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal "Reutter Porzellan" Viena. Austria.

Dedal “Reutter Porzellan” Viena. Austria.

En esta entrada, os voy a enseñar otro de los dedales que me traje de mi viaje a la capital austríaca. Es un dedal de porcelana (Reutter Porzellan), en el que podemos observar una bonita vista dibujada de la ciudad. Este dedal lo compré en las tiendas del parque de atracciones de la ciudad, el Prater. A continuación, os voy a dejar información sobre la historia de la ciudad.

En la Wikipedia encontramos lo siguiente:

Viena (en alemán: Wien) es una ciudad de Europa Central situada a orillas del Danubio, en el valle de los Bosques de Viena, al pie de las primeras estribaciones de los Alpes. Es la capital de Austria y uno de sus nueve estados federados (Bundesland Wien).

Está rodeada por el Estado federado de Baja Austria. Viena es la mayor ciudad, centro cultural y político de Austria. Además es la décima ciudad en población de la Unión Europea y su área metropolitana cuenta con 2,4 millones de habitantes, población similar a la de la ciudad en 1914. El idioma oficial es el alemán.

La ciudad tiene una larga historia, ya que es una de las más antiguas capitales de Europa, por lo que cuenta con un importante patrimonio artístico. Durante el siglo XIX fue una de las grandes capitales musicales del Mundo y a principios del siglo XX meca de la filosofía y el debate político de Occidente, así como uno de los principales centros culturales mundiales.

Los romanos la llamaron Vindobona, nombre de origen celta que significa ciudad blanca. Como las distintas Vienas, Vianas o Veanas que están distribuidas por Europa, procede de la palabra beann (monte, colina o pico). Así, beann en gaélico escocés y en irlandés significa pico o cima. En protogaélico, mucho más próximo al celta original, se escribe benna; en irlandés antiguo, benn; en galés, ban y en bretón ban y benny.

Los primeros asentamientos humanos en la actual Viena son de origen celta (ca. 500 a. C.), posteriormente germánicos, y con la expansión del Imperio romano hacia el norte en el siglo I a. C., se adhiere a éste en el año 13 a. C. El río Danubio, al igual que los Alpes, sirve entonces de límite natural entre bárbaros y romanos, y Vindobona sirve desde entonces y hasta la caída de Roma (año 476 d. C.) como punto de defensa del imperio. La ciudad nace como campamento del ejército romano, para controlar la Provincia de Panonia, en el que se asientan diferentes unidades, de entre las cuales destaca la Legio X Gemina, que permaneció en ella desde el año 106 hasta finales del siglo IV, ya que la zona fue ocupada por pueblos germanos en época de Graciano y de Teodosio I.

Con las invasiones bárbaras es ocupada por ávaros y magiares. Carlomagno conquista la ciudad en el siglo IX y la bautiza con el nombre de Ostmark (la marca del este). Durante el alto medievo Viena es un importante aliado del Vaticano y punto de abastecimiento de armas y víveres para la empresa de las Cruzadas (p. ej. Ricardo Corazón de León). Fue capital de Hungría con Matías Corvino, y desde el siglo XV hasta las guerras napoleónicas capital del Sacro Imperio Romano Germánico, al ser la residencia habitual de los Habsburgo.

En 1237 las murallas de Viena alcanzaron la extensión que conservarían hasta su desaparición en 1857.

Desde la caída de Constantinopla en manos otomanas (1453) hubo un interés creciente del Imperio Turco por Viena, dado que era la clave para conquistar los demás países de Europa; interés que se hace más notable durante el período del sultán Solimán el Magnífico. Pero sus esfuerzos fracasaron y los austríacos salieron victoriosos de los distintos sitios a los que sometieron a la ciudad, el primero en 1529, a pesar de que inicialmente los defensores de la ciudad sólo recibieron el apoyo poco entusiasta de sus vecinos alemanes. El ejército turco estaba mal equipado para un asedio y su tarea fue obstaculizada por la nieve y las inundaciones. Solimán se retiró a finales de octubre y no pudo reanudar el asedio a su regreso en 1532, cuando encontró a los defensores apoyados por un gran ejército bajo el mando del hermano de Fernando, el emperador Carlos V.

Entre el primero y el segundo sitio turco, las instalaciones defensivas fueron reforzadas y modernizadas constantemente. Esto trajo como consecuencia que se tuvieran que ampliar una y otra vez los espacios libres frente a los bastiones para utilizarlos como campo de tiro. En 1529 estos espacios abarcaban 90 metros que, a partir de 1683, fueron ensanchados a 450 metros. Hasta 1858 no se construyó ningún edificio en esta explanada.

El segundo sitio se produjo en 1683, en la llamada Batalla de Viena, y marcó el comienzo del declive del Imperio otomano en Europa. Fue iniciado por el gran visir Kara Mustafá, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable y trató de lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I. Los turcos avanzaron con fuerza abrumadora, sitiaron la ciudad el 16 de julio, pero su falta de artillería de asedio permitió a Leopoldo reunir un ejército adicional formado por tropas austriacas, alemanas y polacas, que derrotó al ejército turco en una batalla librada delante de los muros de la ciudad el 12 de septiembre, que también se conoce como Batalla de Kahlenberg.

Durante el siglo XVIII, los Habsburgo habían convertido a la ciudad en su capital desde 1556 y su importancia se vio acrecentada con la expansión por el valle del Danubio. Se convirtió en un núcleo principal del Barroco europeo gracias a la construcción de importantes obras arquitectónicas y creaciones musicales. En 1800, antes de las guerras napoleónicas, la ciudad contaba con 231.900 habitantes.

Desde el asedio de 1683, en que fueron destruidas numerosas ciudades pequeñas que existían en el exterior de la muralla, en el terreno ondulado situado frente a la ciudad se alzaron numerosos palacios con jardines. El punto de partida fueron los planos del palacio real de Schönbrunn, elaborados por Johann Bernhard Fischer von Erlach. Hacia 1720 se contaban 200 residencias rurales. El príncipe Eugenio de Saboya había adquirido en 1693 la más bella parcela y una de las más grandes con los primeros ingresos que le habían llegado. Allí, tras cuarenta años de trabajo, levantó el Belvedere con sus espaciosos jardines.

Tras la derrota austriaca a manos de Napoleón Bonaparte en 1809 (batalla de Wagram), éste último se hospeda en el palacio de Schönbrunn, en Viena (donde -ironías de la historia- apenas unos años atrás se habían hospedado Luis XVI y María Antonieta, hija de María Teresa y Francisco I, emperadores de Austria). Durante esta estancia, Francia y Austria se alían, y Napoleón desposa a María Luisa, también hija de los emperadores de Austria.

Metternich, canciller austriaco en esta época, cambia a Austria al bando anti-napoleónico tras la derrota francesa en Rusia. Después de la derrota definitiva de Napoleón, se celebra el Congreso de Viena, una conferencia internacional convocada con el objeto de restablecer las fronteras de Europa. La reunión se llevó a cabo del 1 de octubre de 1814 al 9 de junio de 1815, lo que le permite a Austria conservar gran parte de sus territorios a pesar de haber estado aliada con Napoleón, y a partir de entonces, Viena, por medio del canciller Metternich, se convertiría en el eje de la política de la Europa continental durante los siguientes 30 años.

Durante el siglo XIX, sobre todo en la segunda mitad, Viena inició un despegue demográfico, acompañado de reformas urbanísticas, que la convirtieron en una gran ciudad, multiplicando en un siglo su población por diez.

En 1857, se derribaron las murallas por decreto de Francisco José I de Austria, abriéndose una nueva avenida, la Ringstraße, donde se construyeron importantes edificios, como la Ópera, la Universidad, el Ayuntamiento, el Parlamento, la Bolsa y los museos de historia del arte e historia natural.

La derrota de Austria en la guerra austro-prusiana en 1866 y la posterior anexión de los Estados alemanes a Prusia convirtieron a la unificada Alemania en un peligro para Austria, por lo que esta última se tuvo que aliar con Hungría en lo que se conoce como la “política de compensación o Ausgleichpolitik”.

Así pues, en 1867, tras el Compromiso con Hungría, Viena se convirtió en la capital del Imperio austrohúngaro y en un centro cultural, artístico, político, industrial y financiero de primer orden mundial. Con esta alianza, Austria prosigue sumando otras más, con lo que para fines del siglo XIX el imperio abarcaba los actuales países de Austria, Hungría, Eslovaquia, República Checa, la Galicia polaca, la Transilvania rumana, la Bucovina y la Rutenia ucranianas, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia y el Trentino-Alto Adigio italiano.

Viena alcanza su máximo demográfico en 1916 con 2.239.000 habitantes, siendo la tercera ciudad más grande de Europa. Éste es el período cultural más glorioso de la monarquía de los Habsburgo, con Francisco José I (Franz Joseph) rigiendo el Imperio (período 1848-1916). También es la época de los suntuosos valses vieneses (Wiener Walzer) en la Ópera Nacional de Viena (Wiener Staatsoper), grandes carruajes paseando por la Ringstraße y la Kärntner Straße, así como de los típicos cafés vieneses.

De la época destacan intelectuales, como Sigmund Freud en el psicoanálisis y Otto Bauer en el campo del pensamiento político, principal exponente del austromarxismo, ideas que calarían fuerte en la sociedad vienesa, pues ya en 1895 el gobierno municipal estaría en manos del partido socialcristiano, precursor del actual partido ÖVP (democristiano) . Tampoco hay que olvidar en el plano artístico el movimiento modernista, la Secesión de Viena (Secession), con Gustav Klimt como principal exponente en la pintura, Coloman Moser en el grafismo y Joseph Maria Olbrich y Josef Hoffman en la arquitectura. Contrario a estos destacaría asimismo Adolf Loos con su racionalismo arquitectónico. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial y la posterior derrota austrohúngara truncarían gran parte de ese esplendor.

Tras el asesinato del Archiduque heredero Francisco Fernando y su esposa, Sofía Chotek, en Sarajevo, a manos del terrorista serbo-bosnio Gavrilo Princip, y ante la abrumadora evidencia de la participación de los servicios de inteligencia serbios en el complot, la monarquía dual declara la guerra a Serbia, a la que se le alían Alemania y Turquía y que, ante la oposición de Francia, Inglaterra y Rusia, deviene en la Primera Guerra Mundial. En octubre de 1918, derrotada AustriaHungría y sus aliados, estalla la revolución en Viena que pide la disolución de la monarquía y la independencia austríaca; sería el fin de la monarquía de los Habsburgo que gobernaba el país desde 1278.

Viena se convirtió, tras el tratado de Saint-Germain, en la capital de la pequeña República de Austria, reducida a su tamaño actual, sufriendo un importante revés demográfico, económico y político. Pese a todo, en esta época continuó la actividad intelectual con el Círculo de Viena (der Wiener Kreis), considerado por muchos el grupo de intelectuales más influyentes del siglo XX en Europa, entre los que destacan Karl Popper, Moritz Schlick y Ludwig Wittgenstein en la filosofía positivista lógica (Logischer Empirismus).

Durante el periodo democrático republicano, es decir, desde 1918 hasta la dictadura de Engelbert Dollfuss en 1934, el Partido Obrero Socialdemócrata (Sozialdemokratische Arbeiterpartei en alemán) obtuvo la mayoría absoluta en todas las elecciones celebradas para el gobierno local, por lo que la ciudad pasó a ser conocida como Viena roja. La política socialdemócrata de esos años se caracterizó por un extenso programa de viviendas sociales y por un marcado apoyo a la educación y la sanidad públicas, tal y como preconizaba la corriente austromarxista. La Viena roja finalizó en 1934 a consecuencia de la guerra civil austríaca y la victoria del Frente Patriótico. Su último alcalde fue Karl Seitz.

La importancia cultural vienesa se mantendría hasta 1938, en que el país fue invadido, y posteriormente anexionado por la Alemania nazi. Dicha anexión, conocida como el Anschluss, estaba prohibida en los tratados de paz y fue la primera de las expansiones tendentes a unificar en un solo Estado a todos los germanohablantes, bajo un solo liderazgo (“ein Reich, ein Volk, ein Führer”). En la ciudad, que pasó a ser capital de la provincia de Ostmark, pronunció Hitler, el 14 de marzo de 1938, su primer gran discurso a los vieneses desde el balcón central del Palacio de Hofburg, discurso que es considerado uno de los más emotivos del dictador y de mayor aclamo por su masiva audiencia debido a la euforia que la anexión de Austria al Tercer Imperio Germano (Dritte Reich) causó en parte de la población. Para legitimar la invasión se celebró un referéndum el 10 de abril que resultó favorable al Anschluss con un 99,73%, si bien carecía de las garantías democráticas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Viena sufrió los indiscriminados bombardeos aéreos estadounidenses que destruyeron buena parte del patrimonio histórico (la catedral gótica de San Esteban, la ópera de Viena, los puentes del Danubio, entre otros), el cual fue reconstruido tras la contienda. En mayo de 1945 Viena es tomada por el ejército soviético, quienes, junto con franceses, estadounidenses e ingleses, después la ocuparían durante los 10 años posteriores bajo un sistema de ocupación cuatripartita en la ciudad, similar al de Berlín.

Tras las gestiones de Leopold Figl y Julius Raab y la posterior firma del Acuerdo de Moscú, Austria recobra su independencia el 15 de mayo de 1955, y Viena vuelve a ser capital de la República de Austria. A partir de entonces y gracias a su compromiso de neutralidad, Austria se convirtió en sede de organismos internacionales como la OPEP, la ONUDI, IAEA, IIASA, entre otros, lo cual convierte a Viena en la tercera capital de la ONU, después de Nueva York y Ginebra, por lo que se puede ver hoy en día una gran comunidad internacional, en particular en el distrito 4 de Viena (Wieden) derivada de sus cuerpos diplomáticos. Desde 1995 es parte de la Unión Europea y de los países de Schengen. A partir de 2002 sacó de circulación el chelín austriaco y entró en vigor el euro como la moneda de curso legal en toda Austria.

(10/04/2015)

118. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal resina Viena. Austria.

Dedal resina Viena. Austria.

En la nueva entrada de hoy, os voy a mostrar un nuevo dedal de mi viaje a la ciudad austríaca de Viena. El dedal que os muestro en esta ocasión, es un dedal de resina en el que podemos ver diferentes monumentos importantes de la ciudad, como por ejemplo podemos observar la Noria Gigante de Viena, la “Riesenrad“, la cual podemos encontrar en el parque de atracciones de la ciudad, el Prater; también podemos ver el “Rathaus“, o Ayuntamiento de Viena; la Catedral de San Esteban de Viena, o “Stephansdom“, de la cual ya os comenté algo en la entrada del anterior dedal que subí sobre esta ciudad, y por último, también podemos ver el monumento al Príncipe Eugenio, que se sitúa en la Plaza de los Héroes, la Heldenplatz. Ahora vamos a saber algo más sobre todos estos monumentos que están representados en el dedal.

  • Noria Gigante de Viena. La Noria de Viena, también conocida como Wiener Riesenrad (noria de Viena en alemán), o simplemente Riesenrad, es una noria ubicada a la entrada del parque de atracciones del Prater, ubicado en el parque homónimo, en el segundo distrito de Viena, Leopoldstadt. Fue una de las primeras norias, construida en 1897 para celebrar el cincuenta aniversario del reinado de Francisco José de Austria. El diseño corrió a cargo del inglés Walter Bassett, lo que explica que su altura de 61 metros, sean 200 pies redondos. La Riesenrad es, hoy en día, uno de los principales atractivos turísticos de Viena. Era considerada la noria más alta existente en el mundo, de los años 20 hasta 1985, en que la noria Technocosmos (ahora demolida) fuera construida en Tsukuba, Japón. Originalmente, la noria contaba con 30 góndolas, pero debido a los daños ocasionados durante la Segunda Guerra Mundial, durante la reconstrucción, sólo se recolocaron 15 de estas cabinas. La noria está formada por cables de acero, los cuales trabajan a tracción. El movimiento se ejerce desde la base, moviendo la estructura perimetral de acero. Ha sido escenario de películas tales como El tercer hombre, The Living Daylights, o Antes del amanecer.
  • Ayuntamiento de Viena. El Ayuntamiento de Viena (en alemán Wiener Rathaus) es la sede donde toman sus decisiones el alcalde de Viena y el consejo municipal. Como la ciudad de Viena es también un estado federado (Bundesland), el alcalde actúa también como gobernador (Landeshauptmann) y el consejo municipal asume las labores del parlamento (Landtag). El edificio, de estilo gótico, fue diseñado por Friedrich von Schmidt y construido entre 1872 y 1883. En lo alto de la torre se encuentra el Rathausmann, una escultura dorada de 3,5 metros de altura que representa la figura de un portaestandarte y que se ha convertido en un símbolo de Viena (la ciudad entrega anualmente un premio cuya estatuilla tiene la forma del Rathausmann). Frente al edificio hay un parque llamado Rathauspark.
  • Catedral de San Esteban de Viena. La Catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena (Austria) y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147. El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria. En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio. El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.
  • Monumento al Príncipe Eugenio de Saboya. Este dedal está coronado por este monumento. Se encuentra en una histórica plaza en el centro de Viena cuyo nombre es Plaza de los Héroes o Heldenplatz. Esta plaza está situada en el barrio de Innere Stadt. En la plaza se alzan dos estatuas ecuestres representando al príncipe Eugenio de Saboya y al Archiduque Carlos de Austria, quienes son recordados como grandes jefes militares. Diseñadas por Antonio Dominik Fernkorn con zócalos de Eduardo van der Nüll. La estatua del Archiduque Carlos de Austria, inspirada en una popular pintura de Johann Peter Krafft, fue inaugurada en 1860. Se suponía que debía glorificar a la dinastía de los Habsburgo como a los grandes líderes militares de Austria, a pesar de que acababa de sufrir una sangrienta aplastante derrota en la Batalla de Solferino. La segunda estatua del príncipe Eugenio de Saboya que fue inaugurada en 1865, un año antes de la derrota de Austria en la Batalla de Sadowa. El Príncipe Eugenio Francisco de Saboya (en francés: Eugène de Savoie, en alemán: Prinz Eugen von Savoyen, en húngaro: Savoyai Jenő), (París, 18 de octubre de 1663 – Viena, 21 de abril de 1736) fue uno de los más brillantes generales que sirvió a Austria durante las guerras donde fueron expulsados los turcos otomanos de los territorios austríacos, húngaros y serbios a finales del siglo XVII.

(10/04/2015)

116. Dedal AUSTRIA // AUSTRIA´s Thimble

Dedal del Escudo del Imperio Austríaco.

Dedal del Escudo del Imperio Austrohúngaro.

En esta entrada os voy a mostrar un nuevo dedal de los que me traje de mi viaje a Austria. Es un dedal de porcelana, que compré en una de las numerosas tiendas de recuerdos que podemos encontrar en la ciudad de Viena. En este dedal podemos observar una representación del escudo del Imperio Austrohúngaro. Además, podemos observar el nombre de Austria en español/inglés y alemán (Österreich), y éstos están rodeados por hilitos de oro, tan representativos del imperio.

Como introducción para esta entrada, vamos a intentar saber algo más sobre el escudo del Imperio Austríaco, para después pasar al escudo del Imperio Austrohúngaro, que es el que tenemos representado en este dedal.

El escudo de armas del Imperio Austríaco fue creado en el año 1815, finalizado el Congreso de Viena.

Fue adoptado por el primer emperador de Austria, Francisco I, que también fue el último emperador Sacro-Romano con el nombre de Francisco II. El imperio fue abolido en la reorganización napoleónica de Alemania en 1806 y para mantener su título imperial Francisco II elevó a Austria de la categoría de archiducado a la de imperio, cambiando su ordinal.

Este escudo tiene su antecedente en las armas que habían utilizado los emperadores del Sacro Imperio Romano, entre ellos el propio Francisco. El águila como símbolo del emperador, se comenzó a utilizar a comienzos del siglo XII por Federico I Barbarroja. En un primer momento el águila contaba únicamente con una cabeza, a partir de 1433, por influencia bizantina, comenzó a figurar un águila bicéfala en la heráldica de los emperadores. Durante el siglo XV también se comenzó a situar los blasones dinásticos (con frecuencia simplificados) de cada emperador sobre el pecho del águila. Conviene recordar que en el Sacro Imperio la dignidad imperial no era hereditaria, su titular era elegido en el seno del Colegio de los Príncipes Electores, aunque desde mediados del siglo XV todos los emperadores (con la única excepción de Carlos VII) pertenecieron a la Casa de Habsburgo.

Francisco I decidió utilizar un escudo de armas como emperador austríaco finalizada la reorganización europea, fruto del famoso congreso celebrado en la ciudad de Viena a raíz de la derrota de Napoleón Bonaparte.

En este escudo figuraba un águila bicéfala, representada de sable y explayada, negra y con las alas extendidas. Sobre el pecho del águila figuran las armas del Archiducado de Austria (situadas en el centro), el antiguo blasón de la dinastía (Condado de Habsburgo) – un león rampante de gules en un campo de oro – y del Ducado de Lorena – una banda heráldica cargada con tres águilas de plata – ya que la emperatriz María Teresa se había casado con Francisco de Lorena. El escudo situado sobre el pecho del águila se encontraba rodeado del collar de la Orden del Toisón de Oro, en versiones posteriores se incorporarían también otras órdenes dinásticas destacando la banda de la Orden Militar de María Teresa y los collares de las órdenes de San Esteban y de Leopoldo.

Las dos cabezas del águila se encontraban coronadas con las habituales coronas reales heráldicas, cerradas con ocho diademas (cinco a la vista). El águila sostenía en su garra derecha una espada y el cetro de Austria y con la izquierda el orbe o mundo.

En el timbre heráldico figuraba la Corona Imperial Austríaca, creada para Rodolfo II, que sigue el esquema habitual de las representaciones heráldicas de una corona imperial.

Este escudo fue muy semejante a una versión simplificada de las armas que había utilizado Francisco I (II) como emperador Sacro-Romano. En estas armas figuraba el blasón de Austria sobre el pecho del águila bicéfala en un campo de oro y que a su vez figuraba sobre el pecho del águila bicéfala (repetida) y rodeado por los collares de las principales órdenes dinásticas. Como curiosidad puede señalarse que el escudo interior se encontraba timbrado con la representación heráldica habitual desde el siglo XVI de la corona imperial y en el timbre exterior aparecía representada la corona del Sacro Imperio, que no era reproducida con frecuencia en las armerías de los emperadores Sacro-Romanos.

En 1867 se creó el Imperio austrohúngaro en virtud del compromiso homónimo por el que se reconoció al Reino de Hungría como una entidad equiparada a Austria dentro del Imperio, a partir de aquel momento, austrohúngaro. En el Reino de Hungría, se comenzó a utilizar un escudo en el que figuraban los blasones de los territorios integrados en Transleitania, la parte húngara, con las figuras de dos ángeles como tenantes o soportes del escudo y timbrado con la Corona de San Esteban. Los blasones que figuraron en este escudo simbolizaron los siguientes territorios:

  • Reino de Dalmacia
  • Reino de Croacia (Habsburgo)
  • Reino de Eslavonia
  • Gran Principado de Transilvania
  • Estado de Bosnia y Herzegovina (desde 1915)
  • Ciudad de Rijeka
  • Reino de Hungría

En Cisleithania, la parte austríaca, se continuó utilizando el escudo del Imperio de 1815 pero con los blasones de diversos territorios integrados en el imperio que se situaron rodeando el escudo central y de las órdenes. Paradójicamente, algunos de estos blasones correspondían a territorios integrados en la parte húngara. Este escudo, el empleado con más frecuencia hasta 1915, fue conocido como el escudo mediano. Se mantuvo el escudo de 1815 como escudo pequeño, es decir la versión más simplificada.

En 1915, en plena I Guerra Mundial, se adoptó una composición heráldica que unió el escudo que se empleaba en la parte húngara, también conocida como Tierras de la Corona de San Esteban, con una nueva versión del escudo mediano de la parte austríaca, los Países Austríacos. En este último, las armas de los diferentes territorios del Imperio (se añadió la heráldica de algunos territorios no representados en la versión anterior y se retiró el blasón húngaro) aparecían reunidas en el escudo situado sobre el águila bicéfala junto al blasón austríaco, colocado sobre el todo en escusón. El águila se encontraba dentro de un escudo con un campo de oro. Este último escudo, era sostenido por dos grifos y estaba rematado por la Corona Imperial Austríaca (anteriormente estos elementos solamente se incluían en el escudo grande). El escudo pequeño también se modificó, figurando únicamente el blasón austríaco y retirándose el collar de la orden del Toisón de Oro.

En la composición heráldica que reunió los escudos de los dos focos del imperio, se incorporaron las figuras de un grifo como soporte (por Cisleithania) y de un ángel como tenante (por Transleitania). En la parte central figuró un tercer escudo, de pequeño tamaño, con los blasones propios de la dinastía (Habsburgo, Austria y Lorena). Este pequeño escudo se encontraba timbrado con una corona real y rodeado del collar de la Orden del Toisón de oro. Debajo de este escudo central también aparecían representados la banda de la Orden Militar de María Teresa y los collares de las órdenes de San Esteban y de Leopoldo. En la parte inferior podía leerse el lema “INDIVISIBILITER AC INSEPARABILITER” (“Indivisibles e Inseparables”). Existieron otras versiones simplificadas en la que no aparecían representadas las figuras de los soportes y los blasones de los dos focos se reducían a las armas de los escusones, el blasón austríaco (sobre el pecho del águila bicéfala) y el húngaro (con las armas de Croacia en la punta).

(10/04/2015)

110. Dedal VIENA // VIENNA´s Thimble

Dedal de la Catedral de San Esteban de Viena. Austria.

Dedal de la Catedral de San Esteban de Viena. Austria.

En esta entrada os voy a mostrar uno de los dedales que me traje de mi viaje a Viena. En esta ocasión os voy a mostrar un dedal de porcelana, con un dibujo de la Catedral de San Esteban de Viena, conocida en alemán como Stephansdom. Además también podemos ver en el dibujo el escudo de la capital austríaca. Pues bien, os voy a contar algo sobre ellos.

La catedral de San Esteban (en alemán Domkirche St. Stephan, abreviado popularmente como Stephansdom) es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena (Austria) y la sede de su arzobispo. Está situada en la plaza de San Esteban (Stephansplatz), en pleno centro de la capital austríaca. La obra fue iniciada por Rodolfo IV de Austria y se levanta sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, siendo la primera de ellas una parroquia consagrada en 1147.

El edificio experimentó también varias reformas y ampliaciones a lo largo de su historia, siguiendo distintos estilos artísticos. Es el símbolo religioso más importante de Viena y ha sido testigo de multitud de eventos de la historia de Austria. En el exterior del edificio se pueden observar el tejado, las dos torres campanario —la Sur y la Norte— y los pórticos de entrada al templo: el de los Cantores, el de las Torres, el del Obispo y el Gigante. La campana Pummerín es una versión reconstruida de la primitiva, que fue dañada por un incendio.

El interior de la catedral consta de tres naves y numerosos altares; cada uno de ellos alberga una variada cantidad de objetos y obras de arte que fueron recibiendo mediante donaciones de diferentes personalidades. Como en todo templo, antiguamente se realizaban entierros bajo sus suelos, por lo que el lugar conserva los sepulcros de varios nobles del país.

Podría seguir comentándoos muchas cosas sobre la Catedral de San Esteban de Viena, pero la entrada se haría interminable, ya que hay muchísima información sobre sus torres, sus pórticos, sus altares, las estatuillas que la forman, etc. Así que, para que esta entrada no se haga demasiado pesada, tan sólo os voy a comentar un par de cosillas sobre sus torres, el resto de información la podéis encontrar en la Wikipedia.

La torre sur. En un principio se proyectaron dos torres iguales, según se comprueba en las estatuas de Rodolfo IV el Fundador en los pórticos de los Cantores y del Obispo, que poseen un modelo de la iglesia con dos torres idénticas. La construcción de la torre norte se inició con posterioridad a la finalización de la torre sur. Los cimientos de la torre sur, a la que los habitantes llaman cariñosamente “Steffi” (Estebanillo), son de poca profundidad, midiendo solamente 3,5 metros, lo que demuestra la estabilidad del edificio. El duque Rodolfo IV colocó la primera piedra el 7 de abril de 1359 según dice la tradición. La estancia bajo la torre y la capilla de Santa Catalina se terminaron en 1369, y la primera planta en 1404. En 1409 se tuvo que demoler parte de lo construido debido a la existencia de errores de ejecución. Este mismo año se recomenzó la construcción con un proyecto realizado por el maestro Peter von Prachatitz, solventado económicamente por la burguesía. Las primeras campanas se colocaron en 1416. En 1433 Hans Prachatitz colocó la cruz de dos brazos de la aguja de la torre. La base de la torre forma un cuadrado que paulatinamente se convierte en octógono regular. La torre, de figura piramidal, se va estrechando paulatinamente desde el suelo hasta la punta, donde surge una cima con torres angulares que conforman doce pequeños pináculos rodeando la aguja principal. Estos pináculos representan a los doce apóstoles, dado que la torre está unida al coro de los Apóstoles. El piso superior octogonal debió haber sido construido sobre el gablete triangular, pero una contraorden dada en 1400 agregó un piso de planta cuadrada al gablete, para alojar campanas. La cima representa a Jesús y se divide en tres partes, representando a la Trinidad. Sobre un pequeño soporte de piedra se apoya un florón con su capitel. En él aparece un águila con una cruz de dos brazos. Corona la torre una inscripción grabada del emperador Francisco José I que reza Viribus Unitis (“unidas las fuerzas”). La torre servía de atalaya para los bomberos, quienes la usaron desde el siglo XV hasta después de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Durante la invasión turca se utilizó con fines estratégicos. En 1417 poseía un reloj, que fue desmontado entre 1860 y 1861 durante las labores de restauración, y nunca fue repuesto, permaneciendo la torre sin reloj hasta hoy. Colocada en el contrafuerte este de la torre, en el Portal de la Campanilla, aparece una lápida en recuerdo del capitán Gerhard Klinkitch, quien en 1945 desobedeció la orden de demoler el edificio.

La torre norte. La llamada Torre del Águila, por la figura que remata su corona, se empezó a construir el 13 de agosto de 1450, cuando Federico II ordenó la colocación de la primera piedra, con Hans Puchsbaum como maestro de obras. La leyenda dice que se usó vino para apagar la cal, pues la producción de ese año resultó muy ácida debido a la prematura maduración de las uvas. Se dice que el vino hace que la cal tenga más resistencia. El 2 de junio de 1467, diecisiete años después de la realización de los cimientos, se reanudaron las obras con la colocación de la primera piedra sobre éstos por el obispo de Passau. En los planos originales se puede observar que la torre sur fue usada como modelo. En 1511 la torre alcanzó su altura actual y la obra fue interrumpida. En 1578 se levantó la cúpula, de estilo renacentista, que alberga la campana Pummerín. Entre los siglos XVII y XIX se proyectó la continuación de la obra, pero nunca se llevó a cabo.

En cuanto al escudo de la ciudad, encontramos la siguiente información:

El escudo de la ciudad de Viena tiene su origen en la Edad Media, su uso aparece documentado por vez primera a comienzos del siglo XIII. La versión actual data de 1925 aunque, al quedar derogada en 1938 (año en que se produjo la invasión de Austria por la Alemania nazi), fue recuperada de nuevo en 1945. Su diseño es prácticamente idéntico al escudo que figuró en el sello de la ciudad a mediados del siglo XIV.

Su descripción heráldica es la siguiente:

“En un campo de gules, una cruz de plata perfilada de lo mismo, acola un águila exployada de sable, picada y membrada de de oro.”

Los primeros sellos de la ciudad ya contaban con el águila como elemento central. Lo más probable es que fuese adoptada de la heráldica de los duques de Austria, pertenecientes a la Dinastía Babenber que reinó antes de la Casa de Habsburgo.

El significado original de la cruz, que se incorporó al escudo con posterioridad al águila, no ha podido determinarse y apareció en monedas acuñadas durante la segunda mitad del siglo XIII. Según una hipótesis formulada por algunos autores inicialmente pudo tratarse de una alusión a las Cruzadas, ya que algunos habitantes de la ciudad participaron en ellas. El escudo continua figurando en el sello actual de la capital federal de Austria junto a su nombre en alemán, “Wien”. Existe una versión simplificada, en la que no figura el águila heráldica, que se utiliza con más frecuencia.

Este dedal lo compré en una de la numerosas tiendas de venta de souvenirs que se pueden encontrar cuando vas caminando por la zona vieja de la ciudad, ésta concretamente se llama “Horowitz & Weege. Wien*Souvenirs*Vienna“, y está situada en la Kärntner Str..

11/04/2015