327. Dedal TALAVERA DE LA REINA // TALAVERA DE LA REINA´s Thimble

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Dedal cerámica Talavera de La Reina (Toledo).

El dedal que os quiero enseñar en esta entrada, es un dedal que me traje de recuerdo de mi visita a la ciudad de Talavera de la Reina.

Talavera de la Reina es un municipio y ciudad de España, en la provincia de Toledo, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Ubicada al noroeste de la comunidad autónoma, la ciudad propiamente dicha se extiende por la margen oriental del río Tajo,​13​14​ a unos 4 km al oeste de la desembocadura del río Alberche, que también se encuentra dentro del término municipal.​

Es el municipio más poblado de la provincia,​ y el segundo de la comunidad autónoma,​ solo superado por Albacete.

Es el centro de un área funcional urbana ubicada en el occidente de la provincia de Toledo.​ Atrae también en el ámbito económico y de servicios a localidades del valle del Tiétar —en el sur de la provincia de Ávila—18​19​ y del nordeste de Extremadura. El municipio es cabeza de uno de los partidos judiciales más poblados de la provincia.

Se encuentra integrada dentro de la Ley de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, más conocida como Ley de Grandes Ciudades de España (Ley 57/2003, de 16 de diciembre).

Entre las fiestas celebradas en la ciudad destaca la de Las Mondas, pervivencia cristianizada de la fiesta primaveral romana en la que se rendía culto a Ceres, diosa de la agricultura.

El añadido al nombre de la ciudad —”de la Reina”— se remonta al 24 de Junio de 1328, fecha en la que el rey Alfonso XI de Castilla a los diecisiete años de edad contrajo matrimonio con su prima de quince, María de Portugal y le regaló entre otras cosas esta ciudad.​ Durante el período de la Segunda República esta denominación se modificó y pasó a apellidarse “del Tajo”.

Su elemento físico más característico es el río Tajo, barrera geográfica que en el pasado solo podía ser salvada en escasos lugares. En uno de ellos se levantó la fortificación defensiva que supuso el origen de lo que actualmente es su espacio urbano.

Tito Livio, a propósito de Quinto Fulvio Flaco, quien en 181 a. C. hubo de hacer frente a una coalición de pueblos de la región,​ y Plinio el Viejo (Nh., 4.118) mencionando el gentilicio de sus habitantes, se refieren a Caesarobriga, municipio estipendiario de la Lusitania.​ De la raigambre prerromana sugerida por el sufijo céltico en -briga se conoce poco. Se sabe que fuentes medievales árabes citan el lugar de Talabira —que corresponde a un topónimo también de raíz céltica, del tipo de Talabara o de Talabriga, asociable además al nombre de una Ebora que está por la misma zona—​ que aparece en una descripción geográfica de la mitad del siglo X y en las crónicas antiguas se nombra en 713, momento de la expansión y conquista árabe de la Península Ibérica. En el Cronicón Emilianense, del año 883, aparece Talabayra, antigua sede episcopal dentro de la provincia de Lusitania. En el libro Descripción de España de Xerif Aledris, en 1153, se nombra Talbira.

La etimología del topónimo es confusa y, por consiguiente, objeto de especulaciones e hipótesis.​ Existen diversas teorías sobre la procedencia del nombre de la población. Según algunos, el vocablo Talavera se compone de Tala —pueblo— y Libura, ciudad carpetana mencionada por Ptolomeo que posteriormente se cita como Talabura.​ Otros afirman que es la unión de Tala —ciudad— con Vera, comarca vecina del noreste de Cáceres al pie de la sierra de Gredos. La argumentación más plausible es la que se refiere al río Tajo, situando el nombre de Talavera como primitivo hidrónimo. Aunque hay distintas propuestas etimológicas, todo señala a que Talavera tenga su étimo en el antiguo topónimo prerromano Talabara,​ que se puede interpretar como “frente a, junto a Bara”. Ese Bara quizás sea en origen el nombre del río, que denomina a la población por la que pasa.​ Los topónimos con las formas Tala o sus derivados son primariamente hidrónimos por tres razones: la alta proporción de ocasiones en que efectivamente lo son, la frecuencia con que los otros están a orillas de cursos fluviales —sería el caso— y además porque los sufijos utilizados en esas palabras son característicos de la hidronimia paleoeuropea.​ Así, E. Bascuas ha interpretado este topónimo como derivado de la base paleoeuropea *tal-, derivada de la raíz hidronímica indoeuropea *tā- “derretirse, fluir”.

En cuanto al distintivo “de la Reina”, este data de la Edad Media, tras la concesión en 1328 de la ciudad por parte del rey Alfonso XI a su consorte María de Portugal como regalo de boda.

Este dedal lo compré en una de las tiendas de cerámica que se pueden encontrar en la ciudad, esta se llama “Cerámicas Bermejo” y la podemos encontrar en la Avenida de Portugal de la ciudad.

(09/04/2017)

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307. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

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Dedal letras de colores de Toledo.

Después de un tiempo sin actualizar, ya que anduve algo liada haciendo trabajitos de fofuchas, las cuales si estáis interesados en verlas o encargar alguna lo podéis hacer en el blog de V&N Artesanos o en la página de Facebook del mismo nombre, ahí tenéis unos cuantos datos para poneros en contacto conmigo.

Pues después de este tiempo, os traigo nuevos dedalitos para enseñar. Ya vuelvo a tener unos cuantos en el tintero ya que fui acumulando de Semana Santa y de algunos que me han regalado en este tiempo.

El primero de ellos es este de la ciudad de Toledo, del cual ya os enseñé otros dedales de la misma colección pero de otros lugares. Este dedal lo conseguí en una visita que hemos realizado en este mes a la ciudad después de una escapada a la capital.

Toledo es un municipio y ciudad de España, capital de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y antigua sede de la Corte de Castilla. Además, el municipio es considerado individualmente como una comarca en la división realizada por la Diputación provincial, aunque desde un punto de vista estrictamente de geografía física la ciudad es puerta de la comarca natural de La Sagra, que tradicionalmente se ha considerado que comenzaba en la propia puerta de Bisagra.

Toledo es conocida como “La ciudad Imperial” por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como “la ciudad de las tres culturas”, por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.

Toledo, con 83.226 habitantes (2015), es el segundo municipio más poblado de la provincia por detrás de Talavera de la Reina y el cuarto de la comunidad autónoma tras Albacete, Talavera de la Reina y Guadalajara.

La ciudad está situada en la margen derecha del Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el río, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como Torno del Tajo. Tiene una configuración dispersa con barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río y que tiene su origen en una antigua pedanía de la ciudad, dista unos 7 km del centro de la ciudad, mientras que el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda del Tajo, sitúa su centro a unos 8 km del de la ciudad.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad del Bronce. Fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a. C. Quedan diversos restos de la actividad romana en la ciudad, como el acueducto o el circo. Tras las invasiones germánicas, la ciudad se convertirá con Leovigildo en capital, y posteriormente, principal sede eclesiástica, del Reino Visigodo. En el año 711, después de una resistencia moderada, Toledo es conquistada por los musulmanes dirigidos por Táriq ibn Ziyad. Durante el dominio musulmán, la antigua capital visigoda se caracterizó por su oposición e individualismo, concretado en la Taifa de Toledo. Alfonso VI reconquista la ciudad en 1085. Durante la edad moderna la ciudad destacó como sede de los Reyes Católicos y por su participación en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Al trasladarse la corte a Madrid en 1561 la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, Toledo y más concretamente su Alcázar se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil durante su largo Asedio del Alcázar. En 1983 se convirtió en capital de Castilla-La Mancha, manteniendo la capitalidad de la provincia homónima.

Tradicionalmente, la industria metalúrgica ha sido la base económica, sobre todo por la fabricación de espadas y cuchillos. En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, que también refleja el mayor número de parados. En cuanto a infraestructuras, la ciudad cuenta con diversas carreteras, incluida una autopista de peaje. Existe una línea de ferrocarril de AVE que conecta ToledoMadrid en menos de media hora. Cuenta además con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, deportivas y militares, como la Academia de Infantería.

En cuanto a la cultura, Toledo cuenta con numerosos lugares de interés y es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Entre ellos se destacan el Monasterio de San Juan de los Reyes, gótico isabelino del siglo XV, y la Catedral de Santa María, de estilo gótico del siglo XIII. Toledo ha sido también lugar de nacimiento o residencia de artistas como Garcilaso de la Vega o El Greco entre otros muchos.

Llevan el nombre de Toledo cinco ciudades de los Estados Unidos, en los estados de Ohio, Illinois, Oregón, Iowa y Washington; otras siete de Canadá, Belice, Brasil, Portugal, Colombia, Filipinas y Uruguay y cuatro núcleos más en España en las provincias de Huesca, Orense, Asturias y Tenerife. Comparte el mismo Escudo de Armas de Castilla con la ciudad de Tunja Colombia, otorgado por Carlos V.

Historia.

Historia en la Edad Antigua. El primer asentamiento fijo que se conoce en la ciudad de Toledo es una serie de castros, sobre los que después se levantó la ciudad celtibérica amurallada, uno de los más importantes centros de los carpetanos. Uno de estos primeros asentamientos se sitúa en el Cerro del Bú (sobre un cerro de la orilla izquierda del río Tajo), del que se han obtenido numerosos restos en excavaciones realizadas, y que se pueden observar en el actual Museo-Hospital de Santa Cruz, en Toledo.

En el año 193 a. C. y tras una gran resistencia, Marco Fulvio Nobilior conquista la ciudad. Los romanos la reconstruyeron y la denominaron Toletum, en la provincia de Carpetania. La ciudad desarrolló una importante industria del hierro que la llevó a acuñar moneda. La zona donde se asentaba la ciudad sufrió un profundo proceso de romanización, como atestiguan los numerosos restos de villas romanas, especialmente en la ribera del Tajo.

Los romanos dejaron numerosos vestigios en la faz toledana, como un imponente acueducto, del que únicamente se conservan las bases a ambos lados del Tajo, una vía romana, parte de la cual se puede ver en las laderas de los cerros de la margen izquierda del río, y un circo, ubicado en un parque público y parcialmente desenterrado. Existen otros muchos vestigios que, pese a estar dados por desaparecidos en muchos casos, es muy probable que se encuentren en el subsuelo de la urbe, tales como el teatro (ubicado en el solar inmediato al circo y que actualmente ocupa un colegio), el anfiteatro (bajo el barrio de Covachuelas), una importante infraestructura hidráulica (como los vestigios que quedan al lado de la puerta donde se accede a la mezquita del Cristo de la Luz), numerosas calzadas (como las recientemente encontradas a siete metros aproximadamente de profundidad bajo el jardín de la Mezquita anteriormente mencionada), así como termas, aliviaderos, villas, etc.

Hay que destacar que la mayor parte de estas construcciones históricas fueran desmontadas, siendo los sillares aprovechados para la construcción de otros edificios y para la muralla que rodea la ciudad, si bien, posiblemente la mayor riqueza arqueológica de Toledo se encuentre enterrada bajo su subsuelo.

Historia en la Edad Media. Tras las primeras incursiones germánicas, se reedificaron la antiguas murallas con objetivos defensivos; a pesar de ello en el año 411 la ciudad fue conquistada por los alanos gracias a su imponente dominio del caballo y sus artes de guerra, quienes fueron a su vez derrotados por los visigodos en el año 418. Una vez hubo vencido a su rival Agila, Atanagildo estableció su corte en la ciudad y posteriormente, con Leovigildo, se convirtió en capital del reino hispanogodo y en arzobispado, con lo que adquirió gran importancia civil y religiosa (como prueban los Concilios de Toledo). Muy cerca de Toledo, en la villa de Guadamur, se halló el Tesoro de Guarrazar, excepcional conjunto de coronas votivas de los reyes visigodos.

En el año 711 fue conquistada por Táriq ibn Ziyad y sometida al dominio musulmán. La toma de la ciudad fue llevada a cabo sin dificultades, mediante capitulación, ya que gran parte de la población había huido. Los árabes la llamaron Tulaytula (en árabe طليطلة ).

El predominio de gran población mozárabe la convirtió enseguida en un foco de continua preocupación para Córdoba. En 797 (según Claudio Sánchez-Albornoz en 807 y 800 según otras fuentes), durante el emirato de Alhakén I, estalló una sublevación contra Córdoba. El emir envió al muladí oscense Amrús ben Yusuf (llamado Amorroz en las crónicas cristianas) para someter la ciudad. Amrús diezmó a los muladíes locales mediante un cruel ardid. Se trata del suceso conocido como la jornada del foso. Amrús organizó un banquete en el palacio del gobernador e invitó a comer a los muladíes principales de la ciudad. A las puertas de la residencia, hizo apostar unos verdugos y, a medida que iban llegando los invitados, se les cortaba el cuello, siendo arrojado el cadáver a una zanja (de aquí el nombre con que es conocido el episodio). De esta manera, el emir consiguió someter por un tiempo al pueblo toledano. No obstante, éstos volvieron a rebelarse en el 811 y en el 829, después de su muerte.

Finalmente, Abd al-Rahman III aplastó la endémica rebelión de la ciudad de Toledo en Julio de 932, tras un asedio de dos años, sometiéndola al califato cordobés. Al desintegrarse el califato en el siglo XI, Toledo se convirtió en un importante reino de taifa, que no obstante, tuvo que pagar parias a los reyes de Castilla para mantener su independencia.

El 25 de Mayo de 1085, Alfonso VI de León y Castilla entra en Toledo, mediante un acuerdo previo con el rey de la Taifa que la gobernaba. Mediante el acuerdo de capitulación, el rey castellano y leonés somete al reino, garantizando a los pobladores musulmanes la seguridad de sus personas y bienes. El rey concedió fueros propios a cada una de las minorías existentes: mozárabes (Toledo era un importante centro mozárabe, con liturgia propia, la hispano-mozárabe, que aún se conserva), musulmanes y judíos, posteriormente refundidos por Alfonso VII en el Fuero de 1118. Tras la capitulación de la ciudad, sobrevino el periodo de mayor esplendor de Toledo, de una gran intensidad cultural, social y política. La Escuela de traductores de Toledo, floreciente durante los siglos XII y XIII, así como las numerosas obras de arte civiles y religiosas, las cuales dejaron una importante huella en la ciudad.

Tras la capitulación, se toleró la práctica religiosa de las comunidades judía y musulmana, pero esta actitud tolerante no duró mucho tiempo. Los cristianos construyeron la nueva catedral sobre la mezquita mayor, que a su vez se levantaba sobre la antigua catedral visigoda.

En 1162 la ciudad fue conquistada por el rey Fernando II de León, durante el convulso período de la minoría de edad de Alfonso VIII de Castilla. El rey leonés nombró a Fernando Rodríguez de Castroel Castellano“, miembro de la Casa de Castro, gobernador de la ciudad. La ciudad de Toledo permaneció en poder de los leoneses hasta el año 1166, en que fue recuperada por los castellanos.

Durante la guerra civil castellana Toledo luchó al lado de Pedro I y, tras sufrir un largo asedio, fue tomada en Enero de 1369. A lo largo de toda la Edad Media la ciudad fue creciendo: en el siglo XIV recibió privilegio ferial y en el XV se convirtió en uno de los principales productores pañeros castellanos, actividad que se sumó a las ya existentes de acuñación de monedas, fabricación de armas, industria sedera, etc. En 1492, los judíos son expulsados y los Reyes Católicos reforman la ciudad. Isabel la Católica construyó allí, en el Monasterio de San Juan de los Reyes, al que quería fuera su tumba, pero finalmente fue enterrada junto a su esposo en la catedral de Granada. Carlos I convierte a Toledo en ciudad imperial y en sede de la Corte.

Historia en la Edad Moderna. Los Reyes Católicos urbanizaron y engrandecieron la ciudad, y en la catedral toledana se proclamó a Juana y Felipe el Hermoso como herederos de la corona castellana en 1502. Activa participación en la unificación del primer estado moderno de Europa tuvieron los nobles castellanos, especialmente la aristocrática familia de los Álvarez de Toledo, cuyo poder aumentó al amparo del poder regio. Isabel la Católica mandó construir en Toledo el monasterio de San Juan de los Reyes para conmemorar la batalla de Toro y ser enterrada allí con su marido, pero tras la reconquista de Granada los Reyes decidieron enterrarse en ésta última ciudad, donde sus restos descansan hoy.

Fue una de las primeras ciudades que se unió a la revuelta de las Comunidades en 1520, con dirigentes comuneros como Pedro Laso de la Vega y Juan de Padilla. Tras la derrota comunera en la batalla de Villalar, los comuneros toledanos, dirigidos por María Pacheco, la viuda de Padilla, fueron los que más resistencia opusieron a los designios de Carlos I, hasta su rendición en 1522. Toledo se convirtió en una de las sedes de la Corte del imperio.

Posteriormente, con la decisión de trasladar la corte a Madrid, adoptada por su hijo Felipe II, en el año 1561, la ciudad perdió gran parte de su peso político y social. La ruina de la industria textil acentuó la decadencia de Toledo, si bien mantuvo su importancia como centro del poder eclesiástico.

La constitución de la Real Compañía de Comercio y Fábricas, en 1748, en el marco de renovaciones borbónicas inspiradas por la Ilustración, trajo un breve resurgir de la ciudad, pero a finales del siglo XVIII estaba nuevamente arruinada y reducida a funciones meramente administrativas.

En 1761, por mandato del rey Carlos III se establece en la ciudad la Real Fábrica de Armas.

Historia en la Edad Contemporánea. Tras el comienzo de la Guerra Civil Española, la ciudad permaneció en la zona republicana. Sin embargo, en el Alcázar, sede de la Academia de Infantería, se refugió un grupo de leales a los sublevados (1950 personas, según el boletín El Alcázar de esas fechas, entre militares, guardias civiles y sus familias), al mando del coronel Moscardó, que resistió al Gobierno desde el 21 de Julio de 1936 hasta la llegada de las tropas del general Varela el 27 de Septiembre de ese mismo año. El asedio del Alcázar, episodio de resonancia mundial, fue ampliamente utilizado por la propaganda franquista. El Alcázar, casi completamente destruido en el asedio, fue reconstruido en su totalidad posteriormente.

La represión y la violencia entre los partidarios de cada bando fueron los signos característicos de la guerra y posguerra. En un primer momento, con la ciudad todavía bajo dominio republicano, se realizaron fusilamientos populares, en los que los ciudadanos eran ejecutados por la mera sospecha de ser de “derechas” o pertenecer a la iglesia católica (estando documentada la muerte de al menos cien eclesiásticos). En uno de estos fusilamientos resultaría muerto el deán de la catedral y según la tradición historiográfica franquista, Luis Moscardó, hijo del coronel encerrado en el Alcázar. En Septiembre de 1936 se instaló un Tribunal Popular en el Palacio Arzobispal. El Tribunal tuvo corta vida, estableciendo solo cuatro sumarios antes de su traslado a Madrid. Además, la vida en la ciudad era de un constante estado de guerra, con combates y bombardeos continuos en la zona del Alcázar. Los errores en los bombardeos causaron muchos destrozos en la ciudad, sobre todo en la cercana plaza de Zocodover. Tras la toma de la ciudad por las tropas franquistas se recrudeció la represión. Hasta Diciembre de 1936 la ciudad viviría en un estado sumarísimo, liderado por las disposiciones del comandante Planas y dirigido a todos los ciudadanos que habían colaborado en la represión de las tropas republicanas.

La ciudad fue elegida oficialmente capital de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, tras una votación en las Cortes, el 7 de Diciembre de 1983. Para la elección, el gobierno regional encargó a José María Barreda un proceso de información y consulta a la población, las instituciones políticas y las asociaciones culturales. En la votación en las Cortes, la propuesta de Toledo recibió la aprobación de 27 diputados (los 22 socialistas y los cinco del Grupo Popular de Toledo), tres en contra (los populares conquenses) y 12 abstenciones.

(09/04/2016)

104. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

Dedal escudo de Toledo.

Dedal escudo de Toledo.

En esta entrada os voy a mostrar el último de los dedales que compré cuando fui a la ciudad castellano manchega de Toledo. Como podéis ver, es un dedal de porcelana que lleva impreso el escudo de la ciudad.

En la Wikipedia podemos encontrar la siguiente información sobre el escudo de esta ciudad.

El escudo de Toledo es el blasón de la ciudad imperial. Su descripción heráldica es la siguiente, según Ventura Leblic, en su obra “Los símbolos municipales de Toledo“:

Escudo cuartelado, primero y cuarto en gules, un castillo de oro mazonado de sable y aclarado de azur. Segundo y tercero de plata, un león rampante de gules coronado de oro, linguado y armado de lo mismo. Entado en punta de plata, con una granada de su color, rajada de gules, tallada y hojada con dos hojas de sinople. Rodea al escudo el collar de la Orden del Toisón de Oro compuesto de eslabones dobles, entrelazados de pedernales de azur y llamas de gules, en el cabo pendiente de él, la piel de un carnero liada por el medio, de oro.

El todo, sobre un águila bicéfala exployada, de sable, con el pico y las garras de gules. Éstas armadas de oro. Timbrado de corona imperial de oro.

A la derecha e izquierda un emperador sentado en su trono con capa de oro y corona imperial de lo mismo, que sostiene en su mano derecha una espada de plata y en la izquierda un cetro de oro. El resto de su color.

Según otras descripciones, el escudo de Toledo está formado por un águila bicéfala exployada de sable (color negro) que porta sobre su pecho un escudo cuartelado y entado en punta. En el primer y cuarto cuarteles, las armas de Castilla: sobre campo de gules (rojo), un castillo de oro almenado, mazonado de sable y aclarado de azur (azul). El segundo y tercer cuarteles, las de León: sobre campo de plata, un león rampante de gules, linguado, uñado, armado y coronado de oro.

Entado en punta, las de Granada: de plata, una granada al natural, rajada de gules, tallada y hojada de sinople o verde. Va rodeado este escudo del collar de la Orden del Toisón de Oro. Sumado todo ello de una corona imperial, cerrada, de oro forrada de gules con ínfulas del mismo metal, y flanqueado de dos figuras de reyes, sentados en el trono, con los símbolos de su autoridad: la corona real; el cetro; la espada y el manto.

En un antiguo privilegio de Pedro I de Castilla dado en las Cortes de Valladolid en 1351 (1389 de la era hispánica), se afirmaba que las armas de Toledo son las del Rey. En el reinado del Emperador Carlos V (Carlos I de España), el Ayuntamiento de la ciudad hizo suyas las armas imperiales, según algunos por concesión del propio emperador (aunque no hay documentos que lo acrediten); añadién­doles el elemento diferenciador del rey sentado, en recuerdo de las primitivas armas toledanas. Más tarde, por motivos de simetría, se colocaron dos.

El símbolo de un rey sentado en un trono con dosel de gules aparece en muchas representaciones heráldicas del Reino de Toledo. Otro emblema de la ciudad y del Reino es una corona imperial de oro, en campo de azur, quizá simplificación de símbolos anteriores. Este símbolo aparece en gran número de ilustraciones de los siglos XVI y XVII, como en el libro Wappenbuch des Heiligen Römischen Reichs de 1581, en la Genealogía de Carlos V del pergamino de la Biblioteca de los duques de Borgoña, en los mapas del cartógrafo Joan Blaeu, o en varios de los grabados conservados en el Archivo Municipal de la ciudad.

El águila bicéfala, símbolo del Imperio Romano Germánico, junto a la corona imperial y el collar del Toisón de Oro, pertenecen a las armas del emperador.

78. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

Dedal de la Catedral de Toledo.

Dedal de la Catedral de Toledo.

Para cerrar el mes de Febrero, me gustaría mostraros otro de los dedales que tengo de la ciudad castellano manchega de Toledo. En esta ocasión, el dedal que os muestro es un dedal de resina, en el que vemos representada la Catedral de Santa María de Toledo, entre todas las casas y edificios de la ciudad.

La catedral de Santa María de Toledo, llamada también Catedral Primada de España, sede de la Archidiócesis de Toledo, es un edificio de arquitectura gótica, considerado por algunos como la opera magna del estilo gótico en España. Su construcción comenzó en 1226 bajo el reinado de Fernando II el Santo y las últimas aportaciones góticas se dieron en el siglo XV cuando en 1493 se cerraron las bóvedas de los pies de la nave central, en tiempos de los Reyes Católicos. Está construida con piedra blanca de Olihuelas (en el término de Olías del Rey). Se la conoce popularmente como Dives Toletana (con el sentido de la rica toledana).

La estructura del edificio tiene gran influencia del mejor gótico francés del siglo XIII pero adaptado al gusto español. Mide 120 m de longitud por 59 m de ancho. Consta de 5 naves más crucero y doble girola. Las naves externas presentan una anomalía extraña al ser algo más anchas que las otras dos. La parte más antigua del templo es la cabecera que mantiene en su arquitectura los triforios originales que se extendían a lo largo de las naves de donde fueron suprimidos en una de tantas reformas y evoluciones que sufrió la catedral. Todavía en época del gótico, estos triforios fueron sustituidos por los grandes ventanales-vidrieras. Los que se conservan de la cabecera son de influencia mudéjar. El más bajo está compuesto de arcos apuntados y el alto presenta una bóveda de crucería. No se sabe si estos temas mudéjares existían en la anterior mezquita y fueron copiados como recuerdo o bien se añadieron en una de las mejoras y enriquecimiento de la fábrica, como algo original y de buen gusto. En la cabecera se encuentra la girola que es doble como corresponde a una planta de 5 naves. Esta doble girola es de proporciones grandiosas y está enriquecida por elementos arquitectónicos y por un original abovedamiento. Los tramos de la girola correspondientes a las distintas capillas se solucionaron con plantas alternativas de rectángulos y triángulos, lo que hizo que cada capilla fuera de distinto tamaño, más grandes las rectangulares y más pequeñas las triangulares. Esta manera de distribuir la cabecera puede verse en las catedrales francesas de Notre Dame en París, Bourges y Le Mans, siendo esta última la más parecida aunque las tres son más esbeltas en conjunto que la española. Las distintas reformas que se hicieron a través del tiempo alteraron la disposición de algunas de las capillas; en algún caso se reconstruyó una sola capilla en un espacio de tres. Las bóvedas de las naves son cuatripartitas excepto en el crucero y capilla mayor en que se refuerzan con terceletes.

Fachada principal y grandes puertas.

Da la cara a una plaza irregular donde se encuentra el Ayuntamiento y el Palacio Arzobispal. A la izquierda del espectador se encuentra la torre campanario que está rematada por una flecha; tiene dos cuerpos: el inferior, de planta cuadrada, fue diseñado por Alvar Martínez; el superior, octogonal, corresponde a Hannequin de Bruselas. A la derecha puede verse el cuerpo saliente de la capilla mozárabe que ocupa el lugar donde se iba a levantar la segunda torre. Fue mandada edificar por el cardenal Cisneros. La fachada principal tiene tres portadas, Puerta del Perdón en el centro, Puerta del Juicio Final a la derecha y Puerta del Infierno a la izquierda. La puerta del Perdón es del siglo XV: se comenzó, bajo la dirección de Alvar Martínez, en 1418. Se llama así porque hubo un tiempo en que se concedían indulgencias a los penitentes que entraban por ella. Esta puerta en la actualidad está siempre cerrada y se abre en las grandes ocasiones y cuando el nuevo arzobispo toma posesión de la catedral primada. Tiene un gran arco con seis arquivoltas góticas. Sigue la iconografía clásica del gótico, con la figura del Salvador en el mainel y un apostolado en las jambas, y en el tímpano aparece la Virgen imponiendo la casulla a San Ildefonso, tema muy especial de esta catedral que se repetirá en el interior en capillas y pinturas. Las hojas de la puerta miden más de 5 m de altura y están chapadas en bronce y muy trabajadas; son del siglo XIV. La del Juicio Final es la más antigua, y representa, como su nombre indica, la escena del Juicio Final. La Puerta del Infierno, en cambio, no presenta motivos iconográficos reseñables, sino solo decoración de tipo vegetal. Se la conoce también como puerta de la Torre o de las Palmas porque antiguamente se reservaba para la entrada de la procesión de las palmas en el Domingo de Ramos. La fachada fue modificada en 1787 por el arquitecto Eugenio Durango bajo el mandato del cardenal Lorenzana. El escultor fue Mariano Salvatierra. Las obras fueron necesarias por deterioro de la piedra que no era de muy buena calidad. Es posible que las puertas avanzaran entre contrafuertes en lugar de la disposición actual pero no se sabe con certeza. Puerta del Reloj. Es la más antigua de comienzos del siglo XIV y se encuentra en la fachada del lado norte. Recibe además los siguientes nombres:

  • de la Feria porque daba salida a la calle donde antaño se celebraba la feria.
  • de la Chapinería por ser frontera a la calle que lleva ese nombre, lugar donde se fabricaban y vendían los chapines.
  • de las Ollas, porque en su decoración pueden verse algunos de estos utensilios.

El tímpano está dividido en cuatro fajas horizontales, en las que se muestran escenas de la vida de Cristo: la Anunciación, la Natividad, la Adoración de los Reyes, la Degollación de los Inocentes, la Huida a Egipto, la Circuncisión, Jesús entre los doctores, la Presentación de Jesús en el Templo, el Bautismo y las Bodas de Caná. En la parte superior del tímpano se representa el Tránsito de la Virgen. El parteluz o mainel está decorado con la imagen de la Virgen y el Niño. En las jambas hay imágenes de reyes y santas, todo ello obra del escultor Juan Alemán que trabajó también en la portada de los Leones. Por encima de esta portada se aprecia la obra posterior de Durango, en estilo neoclásico del siglo XVIII, igual que en la fachada principal. Es obra de consolidación por el mal estado en que se encontraba la piedra. El intercolumnio central está ocupado por la esfera del reloj que da nombre a esta puerta. Las figurillas del carrillón son de Diego Copín. La puerta y su entorno forman un espacio muy agradable con un pequeño compás cerrado por una reja gótica, obra de Juan Francés, con barrotes muy simples, un pequeño friso de separación en el centro, labrado, y una crestería muy sencilla y armoniosa. Interior de la puerta del Reloj. Pueden verse diversos medallones; los mejores son los de la Virgen de la Anunciación de Nicolás de Vergara el Mozo y del Arcángel san Gabriel de Juan Bautista Vázquez. Se adorna también con cuadros y escudos. Arriba está el rosetón del siglo XIII que contiene las vidrieras más antiguas de la catedral. Los batientes interiores de la puerta son del siglo XVIII, obra de Raimundo Chapuz, mientras que los batientes exteriores, en bronce, son obra de dos escultores: Zureño (el de la izquierda) y Antonio Domínguez (el de la derecha). Puerta de los Leones. Del siglo XV y XVI. Es la más moderna de las grandes puertas. Se llama así por los leones que coronan las columnas de la reja que cierra el pequeño compás. Tiene además otros dos nombres:

  • Puerta Nueva, al ser la última que se construyó.
  • Puerta de la Alegría, en alusión a la celebración de la Asunción de la Virgen que está representada en el testero del fondo, tras las arquivoltas.

Se construyó entre los años 1460-1466, bajo el mandato del arzobispo Alonso Carrillo de Acuña; con trazas de Hannequin de Bruselas y Egas Cueman en colaboración con los escultores flamencos Pedro y Juan Guas y Juan Alemán, autor del Apostolado. Estos artistas estaban al frente de un gran taller que contaba con prestigiosos canteros y entalladores. La estatuaria de la puerta es uno de los mejores conjuntos hispano-flamencos del siglo XV, sobre todo la Virgen del parteluz y las estatuas de las jambas. Los querubines y ángeles músicos que acompañan la subida de María a los cielos son obras de arte ejecutadas con gran delicadeza. La fachada fue alterada por Durango y Salvatierra en el siglo XVIII, igual que en las otras puertas, para consolidar el edificio. Los once medallones situados por encima de la última arquivolta representan a profetas y patriarcas; el del centro representa a la Virgen María. Remata la puerta una gran estatua de San Agustín orante. Los batientes de bronce de las puertas son una obra maestra de Francisco de Villapando, que hizo una gran labor en los 35 tableros o planchas. Están ocultas a la vista, protegidas con paneles de madera. Por encima puede verse el gran rosetón de vidrieras policromadas.

Interior de la puerta de los Leones. El interior de la puerta corresponde al gran frontis del crucero en su lado meridional sobre el que descansa el balconcillo con balaustrada renacentista que soporta la tribuna donde está el órgano del Emperador, el más antiguo de la catedral, de mediados del siglo XVI, con la caja ejecutada en piedra. Es tradicional que suene este órgano en la festividad del Corpus Christi al regreso de la procesión. También se utiliza en otras ocasiones solemnes o en conciertos. Más arriba se ve el gran rosetón, enmarcado en un cuadrado cuyas enjutas están labradas con rosáceas. En la parte baja del gran frontis está la puerta dividida por parteluz. Sobre la puerta se ve el tímpano esculpido con temas de la genealogía de la Virgen (árbol de Jesé), cuyos autores fueron los mismos que trabajaron en el exterior de esta puerta. Por encima del tímpano puede verse la obra plateresca en cuyo centro hay un gran medallón de la Coronación de la Virgen, obra de Gregorio Pardo (hijo mayor de Felipe Vigarny). A ambos lados se ven las estatuas de David y Salomón, atribuidas a Esteban Jamete. A derecha e izquierda de este frontis, abajo, se hallan dos sepulcros. El de la derecha estuvo vacío hasta el 10 de Diciembre de 1993 en que fueron trasladadas desde Roma las cenizas del arzobispo fray Bartolomé de Carranza, por expreso deseo del cardenal Marcelo González Martín; el de la izquierda guarda los restos del canónigo Alfonso de Rojas, representado en una estatua orante.

La reja exterior de la puerta de los Leones. Se ejecutó esta obra un siglo después de las grandes rejas de la capilla mayor y del coro, en un estilo completamente distinto del de aquellas, que daba paso a la solidez y utilidad más que al gusto por la ornamentación demostrado en el siglo anterior. Su autor fue Juan Álvarez de Molina, natural de Úbeda (Jaen), que realizó la reja en la ciudad de Toledo en 1647. Los documentos conservados al respecto dicen que el rejero recibió 8.504 reales y 12 maravedíes, más los 27.000 que le habían sido dados con anterioridad. El documento da cuenta del coste del hierro empleado por el rejero que ascendía a prácticamente la cantidad recibida por el trabajo.

Otras puertas y portadas de la catedral.

Puerta Llana. De estilo neoclásico, año 1800, es obra de Ignacio Haan. Se trata de la única puerta de entrada a la catedral a ras de suelo, sin escalones, de ahí su nombre. Está formada por un edículo con frontón triangular, pilastras laterales y dos columnas con fuste liso y capiteles jónicos a modo de entrada in antis. Por esta puerta acostumbran a salir las procesiones. En la actualidad es el acceso de visitantes.

Portada de Santa Catalina. Es una de las dos puertas que se abren al claustro. De estilo gótico tardío. Sus arquivoltas están labradas con motivos vegetales de hojarasca y follaje. El pilar que hace de mainel está muy trabajado en sus caras laterales, con castillos y leones. En su interior presenta dos secciones. La más alta está ornamentada con una serie de estatuas con doseletes. En el tímpano sobre el arco gótico hay una pintura de Luis de Velasco representando la Anunciación.

Puerta de la Presentación. De tiempos del cardenal Tavera; de rica talla y miniaturas de imaginería en estilo plateresco elaboradas en buena piedra muy blanca. Es la otra puerta que conduce al claustro. El medallón es obra de Pedro Martínez Castañeda (1568) y representa la Presentación de Nuestra Señora. Torre. En origen, el proyecto fue levantar dos torres, una a cada lado de la fachada occidental, pero sólo llegó a elevarse una, la de la esquina noroeste, mientras que de la opuesta sólo se levantaron los primeros tramos, siendo éste el lugar donde más tarde se construiría la capilla mozárabe. La torre fue diseñada y construida por Alvar Martínez, cuyo trabajo llegó hasta la culminación del 4º cuerpo en 1422; no dejó trazas ni dibujos para continuar la coronación. Es gótica, con alguna influencia mudéjar. Tras una elevada base de planta cuadrada (en cuyo interior se aloja la capilla del Tesoro) se superponen cuatro cuerpos y por encima un quinto cuerpo de menor altura. En el segundo cuerpo tenía su vivienda el campanero y el tercero sirvió de prisión eclesiástica. Entre el primer cuerpo y el segundo se desarrolla horizontalmente un friso de mármol negro donde se ven realzados en mármol blanco los escudos del arzobispo Juan Martínez de Contreras, cuyo mandato fue desde 1422 hasta 1438. La altura total alcanza los 92 m. El remate de la torre con el cuerpo octogonal fue obra del arquitecto Hannequin de Bruselas que llegó para trabajar en esta catedral junto con un grupo de grandes figuras: Egas Cueman, Enrique Egas y Juan Guas entre otros. El cuerpo octogonal está acompañado de pináculos y arbotantes y se remata con una flecha que soporta tres coronas imitando una tiara.

Este dedal también lo conseguí, como el dedal de la entrada anterior, en la tienda de la Plaza Mayor de Madrid, “Gritos de Madrid“.

59. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

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Dedal corazón de Toledo

En esta entrada os muestro un nuevo dedal de la comunidad de Castilla La Mancha, concretamente de la ciudad de Toledo. En este dedal de porcelana podéis ver como se forma un corazón con la repetición del nombre de la ciudad, en tonos negros y blancos y en fondo rojo. Este dedal, lo conseguí en una tienda de la ciudad, que ya os mencioné en otra de las entradas de este blog (entrada del dedal número 13), en la que también os mostraba otro dedal de esta ciudad, pero en el que os contaba algo sobre uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Toledo, el Alcázar. El nombre de esta tienda es “Artesanías MEDINA“.

Toledo es un municipio y ciudad de España, capital de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla La Mancha y antigua sede de la Corte de Castilla. Además, el municipio es considerado individualmente como una comarca en la división realizada por la Diputación provincial, aunque desde un punto de vista estrictamente de geografía física la ciudad es puerta de la comarca natural de La Sagra, que tradicionalmente se ha considerado que comenzaba en la propia puerta de Bisagra.

Toledo es conocida como «La ciudad Imperial» por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como «la ciudad de las tres culturas», por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.

Toledo, es el segundo municipio de la provincia en número de habitantes, superado por la ciudad de Talavera de la Reina, la más poblada de la provincia. A su vez, Toledo es el cuarto municipio de la comunidad autónoma en número de habitantes, tras Guadalajara, Talavera de la Reina y Albacete, el más poblado de Castilla La Mancha.

La ciudad está situada en la margen derecha del Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el río, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como Torno del Tajo. Tiene una configuración dispersa con barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río y que tiene su origen en una antigua pedanía de la ciudad, dista unos 7 km del centro de la ciudad, mientras que el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda del Tajo, sitúa su centro a unos 8 km del de la ciudad.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad de Bronce. Fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a.C.. Quedan diversos restos de la actividad romana en la ciudad, como el acueducto o el circo. Tras las invasiones germánicas, la ciudad se convertirá con Leovigildo en capital, y posteriormente, principal sede eclesiástica, del Reino Visigodo. En el año 711, después de una resistencia moderada, Toledo es conquistada por los musulmanes dirigidos por Táriq ibn Ziyad. Durante el dominio musulmán, la antigua capital visigoda se caracterizó por su oposición e individualismo, concretado en la Taifa de Toledo. Alfonso VI reconquista la ciudad en 1085. Durante la edad moderna la ciudad destacó como sede de los Reyes Católicos y por su participación en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Al trasladarse la corte a Madrid en 1563 la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, Toledo y más concretamente su Alcázar se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil durante su largo Asedio del Alcázar. En 1983 se convirtió en capital de Castilla La Mancha, manteniendo la capitalidad de la provincia homónima.

Tradicionalmente, la industria metalúrgica ha sido la base económica, sobre todo por la fabricación de espadas y cuchillos. En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, que también refleja el mayor número de parados. En cuanto a infraestructuras, la ciudad cuenta con diversas carreteras, incluida una autopista de peaje. Existe una línea de ferrocarril de AVE que conecta ToledoMadrid en menos de media hora. Cuenta además con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, deportivas y militares, como la Academia de Infantería.

En cuanto a la cultura, Toledo cuenta con numerosos lugares de interés y es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Entre ellos destacan el Monasterio de San Juan de los Reyes, gótico isabelino del siglo XV, y la Catedral de Santa María, de estilo gótico del siglo XIII. Toledo ha sido también lugar de nacimiento o residencia de artistas como Garcilaso de la Vega o El Greco entre otros muchos.

Llevan el nombre de Toledo cinco ciudades de los Estados Unidos, en los estados de Ohio, Illinois, Oregón, Iowa y Washington; otras siete de Canadá, Belice, Brasil, Portugal, Colombia, Filipinas y Uruguay y cuatro núcleos más en España en las provincias de Huesca, Orense, Asturias y Tenerife. Comparte el mismo Escudo de Armas de Castilla con la ciudad de Tunja (Colombia), otorgado por Carlos V.

46. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

Dedal traje típico de mujer de Toledo. Lagarterana.

Dedal traje típico de mujer de Toledo. Lagarterana.

Esta nueva entrada en realidad es la continuación a la entrada del día de ayer, en donde os mostraba al Lagarterano. Hoy vamos a hablar de la Lagarterana. Este dedal de resina, lo conseguí en la misma tienda de souvenirs en donde conseguí el dedal del Lagarterano.

PIEZAS DEL TRAJE DE LAGARTERANA

Las distintas piezas que componen el traje de lagarterana son bastante numerosas: La camisa, la “faisa”, la cinta de ceñir, la enagua, la “mandileta”, los guardapiés, la faltriquera, el capotillo, la gorguera, el sayuelo, el jubón, el mandil, las medias y las calcetas, los zapatos y las zapatas, los pañuelos y la mantellina.

Su descripción se realiza siguiendo aproximadamente el mismo orden en el que se van poniendo al vestirse.

LA CAMISA

La camisa es de lienzo casero fino. Es una pieza que llega hasta la rodilla. Está abierta por delante hasta la cintura. Se diferencia de la camisa de hombre en que a los lados lleva una pieza triangular que se denomina “nesga”.

La camisa de uso diario está muy poco bordada, sólo los puños y el cabezón, de color negro o amarillo y negro. Las costuras están unidas con pespuntes. Otro tipo de camisa es la denominada camisa de “ras”, que recibe este nombre por el plegado de las mangas. Es un plegado minucioso y pequeño que, después de hecho, consigue su durabilidad por el almidonado de las mangas con cola de conejo. Los puños se hacen con pliegues gallegos. Son unas mangas de gran vistosidad y volumen. Para hacerlas hace falta una vara y media de tela por manga. Esta camisa lleva bordados el cabezón y los puños con hilos de colores. Las costuras suelen ir unidas con randas o con un entredós de ganchillo (es un intento de emular a las randas). Está bordada con hilo o con sedas de colores y rematada con un cairel. Se abrocha con un botón doble de plata en el cuello.

La otra modalidad es la camisa de novia, que se utiliza siempre con jubón. Suele llevar los puños y el cabezón bordados en negro y a veces negro y amarillo. Es una camisa que se utiliza para momentos más serios y ceremoniosos. Van unidas siempre las costuras con pespuntes. La manga se realiza con 3/4 de vara de tela. El botón es siempre doble, de plata, y suele recibir nombres como el de o “los corazones”.

LA FAlSA Y LA CINTA DE CEÑIR

La “faisa” es un rectángulo de tela de lana roja, forrada y ribeteada con cinta azul o verde de trencilla, llamada “alpaca”. Su misión es ayudar a remarcar las caderas para que los guardapiés no se resbalen y de esta manera se sujeten bien sin necesidad de ningún otro elemento.

La cinta de ceñir tiene la misión de sujetar la “faisa”. Suele medir tres varas. Algunas de ellas tienen inscripciones y todas están tejidas en telar.

LA ENAGUA

A la enagua le llaman “senagua”. Es de lienzo, rematada con una puntilla de ganchillo, nunca de bolillos. Si es para uso diario no se borda, es decir, sólo van bordadas, con deshilados, las de ceremonias y fiestas. Es una pieza plegada con pliegues muy pequeños y rematada con una cinta blanca para poderla sujetar con media lazada a la cintura. La “senagua” está abierta por delante unos 30 cms. y rematada con una randa corta que evita que se raje la tela.

LA MANDILETA

Es un rectángulo de tela que mide aproximadamente media vara por tres cuartos de vara. Es de paño rojo. Su misión es tapar las aberturas de la enagua y de los guardapiés. Se adornan con picado amarillo y una cinta de varios colores aquellas “mandiletas” que se van a utilizar con los trajes de ceremonias y de fiesta. La “mandileta” de uso diario va sólo ribeteada y con su cinta de atar, que es de hiladillo de algodón de color verde.

LOS GUARDAPIÉS

Es el equivalente a las faldas. Van plegados verticalmente desde la cintura a la cadera con pliegues pequeños, de tal manera que uno nunca monta encima de otro; van formando un zig-zag. Como se utilizan simultáneamente varios guardapiés, me referiré a ellos de la siguiente manera: Bajeros, serán los guardapiés que no se ven, y el de arriba es el guardapiés que se ve. Los guardapiés suelen ser de paño si son bajeros y el de arriba de percal, lanilla, satén o seda. Los colores varían según su utilización. Los guardapiés bajeros suelen ser colorados, verdes oscuros o azules marino. El guardapiés de arriba sólo puede ser colorado, azul o negro. Los guardapiés de uso diario sólo llevan un ribete como adorno, que suele ser de color verde para los guardapiés negros (ribete negro si va de luto) y azul para el guardapiés colorado. Los guardapiés llevan bordadas las crucetas, que al mismo tiempo marcan el final de los pliegues. El negro lleva las crucetas en negro, el colorado en azul, el azul en azul celeste y el verde oscuro en verde claro. Para confeccionar un guardapiés hacen falta 4,5 varas de tela. Una vez hecho se adorna teniendo en cuenta el lugar que va a ocupar (bajero o de arriba).

LA FALTRIQUERA

Es una bolsa de tela, a veces de pana, con una cinta para atarla a la cintura. Va adornada la abertura con una cinta de varios colores cuando la faltriquera se utiliza en fiestas y ceremonias. Se utiliza para guardar el dinero y todo aquello que es necesario en un momento determinado, como el dedal, las tijeras, la navaja, etc.

EL CAPOTILLO

No es una pieza imprescindible. Se coloca delante de la gorguera, es decir, encima de la camisa. Es una pieza casi cuadrada que se utiliza para tapar la abertura de la camisa y así evitar que se vea el pecho. Está siempre bordada con el mismo motivo que el de la gorguera, es decir, es de “ceazos” o de “tijidillos”.

LA GORGUERA

Es una pieza rectangular, cuyo centro se abre con la forma del cuello y continúa abierta por su parte delantera hasta un centímetro o dos del borde de la pieza. Tiene una longitud corta, ya que se ata justo por debajo del pecho. Es de lienzo. Las gorgueras pueden ser negras o blancas. Las gorgueras negras están bordadas con un zurcido artístico llamado “tijidillo” o con un bordado en espiral que se denomina “ceazo”. Es muy probable que las gorgueras de “tijidillos” sean más antiguas que las de “ceazos”. Se utilizan en invierno y con los trajes de fiestas y ceremonias. La gorguera blanca está bordada en blanco o en tostado y blanco. Es una prenda que la utilizaban las mujeres viudas y las ancianas.

EL SAYUELO

Es una prenda que recuerda al corpiño. Es muy difícil de confeccionar porque debe quedar muy bien armado y duro, debiendo formar un polígono irregular y simétrico de cinco lados en la espalda. Es una pieza que se utiliza tanto en invierno como en verano. Se abrocha por delante con un cordón. El sayuelo puede ser de tisú, de paño, de barragán y de pana, como siempre dependiendo de su utilización -de diario, de fiesta, etc.-. Siempre va ribeteado y con una cinta de adorno de color. Hay dos modalidades de sayuelos: Una, la que se utiliza con camisa de “ras”, que lleva “gayos” delante y en la espalda y “debederos” sólo en la espalda, además de los respectivos adornos de puntillas de plata, cintas bordadas y adornos de lentejuelas. La otra no lleva “gayos” en la espalda porque se utiliza con jubón e incluso los brazales -o tirantes- son más estrechos que en el otro sayuelo.

EL JUBÓN

Normalmente llamado “jugón”. Es similar a una chaquetilla corta, muy ajustada. La tela puede ser de pana, paño o telas aterciopeladas llamadas rizo. Siempre de color negro. Es una pieza que se utiliza principalmente en invierno y es pieza imprescindible para utilizarse con guardapiés azul o guardapiés colorado con pañuelo de oro. Se adorna la parte de adelante con cintas, galón de oro y puntilla de plata. Los ojales de las bocamangas están muy bordados, llevan botones de plata y cintas de color rojo que se utilizan para hacer las lazadas como un adorno más de las bocamangas.

EL MANDIL

El mandil va plegado de igual forma que los guardapiés. Puede ser de percal, algodón, lanilla o de una tela aterciopelada llamada rizo. Es una pieza que no necesita definición. Un mandil bien hecho tiene que llegar hasta el borde de los guardapiés. El mandil para uso diario no lleva puntilla ni adornos, sólo lleva ribete y crucetas al final del plegado. La manera de adornar un mandil para fiesta o ceremonias parece que es la misma según se vaya a utilizar con guardapiés colorado o con azul, pero no es así, se diferencian en algunas cintas y en la tela de fondo. El mandil que se pone con el guardapiés azul no lleva nunca cintas de color, siempre son negras con adornos de lentejuelas y antiguamente rematado con puntillas de tul que llevaban lentejuelas y abalorios, que más tarde se sustituyeron por otras puntillas de oro. Aún existen algunas “puntillas de color” (multicolor) que también se usaban en este mandil. El mandil del guardapiés colorado lleva una cinta de colores, que puede ser cualquiera de las denominadas: Los tostones, la rosa, los corazones, el festón, las llamas, etc. Existe otro mandil, es el llamado de color de clavo. Nombre que se le da por el color de la tela, que es marrón. No lleva tanto lujo como los anteriores, pero se adorna con lentejuelas de colores (rojo, verde, azul, amarillo), que le dan una gran vistosidad, y con un ribete de cintas de colores o bordados. Se utilizaba para los días de fiesta, con guardapiés colorado y azul de paño fino.

LAS MEDIAS Y LAS CALCETAS

Las medias están tejidas con lana muy fina de color rojo. Se tejen hasta la rodilla. Llevan como característica la de no tener puntera (aunque existen unas con puntera que se utilizaban para las ceremonias de boda). Las medias van siempre bordadas a punto de cadeneta, predominando los colores: Granate, amarillo, blanco, azul, verde mar y verde oscuro. Es un bordado simétrico, en el que se distinguen: La piña, el cuadrado (llamado “cuadrao”), el pie y los ramos o águilas. El tipo de punto que se utiliza en el bordado que separa el cuadrado del resto del bordado se denomina arrequive. Estas medias se utilizaban a diario en invierno y en ceremonias en cualquier estación del año. Las calcetas son medias de algodón o lino blanqueadas al sol, la única decoración que llevan es la producida en el hecho de tejer. Tienen las mismas características que las medias. Se utilizaban desde San Pedro (29 de junio) hasta los Santos (1 de noviembre), es decir, en tiempo de calor. Las medias y las calcetas se sujetan con ligas realizadas en telar y suelen medir una vara (83,59 cms.).

ZAPATOS Y ZAPATAS

Están hechos a medida. El zapatero realiza los zapatos o las zapatas sin rematarlos ni terminarlos, pues es la lagarterana quien los termina con ribetes y adornos de cintas y lentejuelas. Dependiendo de la función que van a cumplir, el adorno varía y por eso podemos diferenciar claramente: Zapatos de novia, zapatos entrepetados y zapatas. Este tipo de zapatos lleva el tacón de carrete, que aparece en la moda del siglo XVIII -en pleno período dieciochesco-, copete y orejera, que se abrocha con hebilla de plata. El zapato de novia se realiza en pana negra. Se adorna con una cinta de color rojo formando una S a los lados del zapato y con claveles de galón de oro; también lleva galón de oro en la puntera y en la talonera. El rizado es morado y suele ir rematado con puntilla de plata. Se coloca en el copete del zapato. El zapato entrepetado se realiza en pana morada o tisú morado. Se adorna con cintas preferentemente moradas y en el rizado predomina también el color morado o el negro. La zapata lleva un tacón distinto al zapato. Suele estar hecha de tisú verde, azul o colorado, de pana si es para uso diario. Se adorna con una cinta que la ribetea.

PAÑUELOS

En este apartado vamos a ver dos tipos de pañuelos, los de la cabeza y los de hombros.

Los pañuelos de cabeza.

El pañuelo de la cabeza es un pañuelo grande que, una vez colocado sobre el moño de picaporte, no debe llegar a los hombros. La variedad de pañuelos es tal que es difícil, en pocas palabras, expresar cuándo se utilizan unos y cuándo se utilizan otros, cuáles son los de invierno y cuáles son los de verano. Pero dentro de esta gama se deben mencionar como importantes el pañuelo de peso -que es de seda de color granate con unas rayas verdes y blancas-, el pañuelo de “otras veces” -que es siempre de color blanco-, los de china -que se utilizan en invierno- y los de uso diario.

Los pañuelos de hombros.

El pañuelo blanco va bordado y se usa en invierno. Es un pañuelo que se pone encima de “jugón”. Tiene la forma clásica de un pañuelo en pico. Lleva puntilla amarilla de ganchillo y se coloca debajo de pañuelo de paño. El pañuelo de paño o de Ávila es de gran vistosidad por su colorido tan vivo. Se borda principalmente a punto de cadeneta rellenando todos los motivos con colores blanco, rojo, verde, amarillo y azul. Es un pañuelo que se utiliza en invierno, es de paño negro -algunas veces marrón- y se abrocha con corchetes de plata. El pañuelo de oro es un pañuelo de tul bordado generalmente en blanco y algunas veces en amarillo. Va rebordado con lentejuelas y lleva puntilla de oro de bolillos, de ahí el nombre de pañuelo de oro. Se utiliza con guardapiés colorada o azul. El pañuelo de “ramoseda” es un pañuelo bordado a máquina sobre lanilla marrón o negra.

LA MANTELLINA

Es una media capa de paño negro o blanco. Es el equivalente al velo para ir a la iglesia o a los entierros. Suele ir adornada con algún aderezo y una cinta discreta, con puntilla mecánica blanca de seda. En el centro lleva una borla que cae sobre la frente. La mantellina negra se usa cuando se lleva luto, y está adornada con una cinta negra de terciopelo -como por ejemplo la cinta del cuerno, etc.-.

45. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

Dedal traje típico Toledo. Lagarterano.

Dedal traje típico de hombre de Toledo. Lagarterano.

En el día de hoy os voy a mostrar otro traje típico de otra región española, esta vez nos acercamos a la provincia de Toledo, para conocer el traje tradicional de esta región. El dedal de hoy es un dedal de resina, en el que podemos observar la figura del hombre con el traje tradicional y en la parte de abajo, el nombre dado a este hombre (lagarterano), y el lugar de procedencia del traje tradicional (Toledo). Si buscamos en el diccionario de la Real Academia española, el término “Lagarterano”, nos aparecen las siguientes acepciones:

lagarterano, na.

1. adj. Natural de Lagartera. U. t. c. s.

2. adj. Perteneciente o relativo a este pueblo de la provincia de Toledo, en España.

El traje típico de Lagartera es un magnífico traje que usaban las Lagarteranas para su vida cotidiana, es uno de los trajes típicos locales más bonitos, decorados y laboriosos de toda la península debido a la laboriosidad de su elaboración ya que nos encontramos en una localidad en la que las labores, la tradición y la artesanía hacen bandera. Tal es la importancia de estos trajes que el gran pintor Joaquín Sorolla en 1912 pintó dos cuadros en esta localidad: ” Tipos de Lagartera” y ” Boda Lagarterana”, ubicados en el Museo Sorolla de Madrid, pero que también han sido expuestos en el Museo de Nueva York y resaltando además de entre las obras del gran pintor Joaquín Sorolla.

Existen varios trajes según para que se use:

El traje de galón o “colorao” se usaba para las grandes fiestas o acompañamiento de bodas; en verano se utilizaba con camisa de ras y pañuelo blanco a la cabeza. En invierno con jugón y pañuelo de oro.

El traje de trapillo o dominguero se usaba con pañuelo de “ramoseda” en verano y de paño en invierno.

Traje de novio/a el más rico, tanto por los numerosos “guardapieses” como por los “londres” es el de novia. El traje de hombre lleva chamarreta en verano y sayo en invierno. El de novio el camisón esta profusamente bordado y se acompaña de capa castellana.

EL TRAJE DE LAGARTERANO

A diferencia del traje de mujer, en el que existen muchas variaciones, el traje de hombre es más sencillo, más severo. Su color es siempre negro, adornado con el blanco de la camisa y el rojo de la faja. Parece como si estuviese confeccionado para exaltar aún más el traje de lagarterana. Las piezas del traje de hombre son: El camisón, el calzoncillo, la chamarreta, el calzón, las calzas, el sayo, las fajas, la capa y el sombrero.

EL CAMISÓN

Es una camisa que llega hasta las rodillas, está abierta a los lados y desde el cuello hasta la cintura. El camisón de uso diario no está bordado, el de fiesta lleva bordados los puños, el pecho y los hombros y el de novio lleva un bordado más profuso en el pecho, pues en la boda el novio no usa chamarreta.

EL CALZONCILLO

Es una pieza que llega hasta la rodilla, se borda el de fiesta y ceremonias.

CHAMARRETA

Es un chaleco que se abre al lado izquierdo, llega hasta la cintura y se adorna con un ribete azul y una cinta bordada con su adorno correspondiente.

EL CALZÓN

Es un pantalón que llega hasta la rodilla. Es de paño negro. Se abrocha con botones hechos a mano y la abertura se abrocha con un cordón llamado “abujeta” que mide 3/4 de vara.

LAS CALZAS

Son unas polainas que tapan el zapato y se abrochan a un lado con botones realizados a mano. Son de paño negro.

EL SAYO

Es una chaqueta que a partir de la cintura lleva unas seis lengüetas llamadas “jaldapas”, rematadas en rojo. Dentro lleva un bolsillo adornado con picado amarillo que se abrocha con un cordón de seda roja hecho a mano.

FAJAS

Las hay de tres colores: Roja, morada y negra. Están tejidas a telar. La faja de uso normal es roja, pues la morada y la negra se usan para indicar que se tiene medio luto o luto completo. En la faja se pone el pañuelo de mano, de modo que sobresalgan los picos.

EL SOMBRERO

El sombrero es de ala ancha con un cordón, rojo, morado o negro y, al igual que la faja, indican el morado o el negro medio luto o luto completo.

LA CAPA

La capa se utiliza para protegerse del frío y también para asistir a actividades sociales, como bodas, actos de Semana Santa, etc.

Por último, tan sólo deciros que este dedal lo conseguí en una tienda de souvenirs, situada en la Calle Real del Arrabal, justo en frente de la Iglesia de Santiago del Arrabal, concretamente en la primera tienda después de la Puerta de Bisagra.