344. Dedal PEDRAZA // PEDRAZA´s Thimble

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Dedal escudo Pedraza (Segovia).

Seguimos con dedales,

El dedal que os quiero mostrar hoy es un dedal que me traje de mi visita al pueblo segoviano de Pedraza. Es un dedal de porcelana que lleva una pegatina del escudo del pueblo. Además, el dedal lleva un búho en uno de sus laterales. Me pareció un dedal curioso, porque tengo otro dedal similar con el escudo de la ciudad de Lugo. Este dedal lo compré en una de las tiendas de souvenirs que se pueden encontrar paseando por las calles empedradas de este pueblo medieval.

Pedraza es una localidad y municipio de la provincia de Segovia (España), situado a 37 km al nordeste de Segovia capital y con una población residente de 467 personas (INE 2011). Se trata de una villa medieval amurallada, cuya cuidada rehabilitación motivó su declaración como Conjunto Histórico en 1951.

El municipio se compone de Pedraza y de las localidades de Rades de Abajo y La Velilla.

Símbolos.

El escudo heráldico que representa al municipio se blasona de la siguiente manera:

“Escudo medio partido. Primero, de gules con una torre ochavada de obro, almenada y mazonada de sable, puesta sobre peñas de plata. Segundo, azur con una banda de oro, acompañada en lo lato de un león de plata. Timbrado de la Corona Real Española.”

Boletín Oficial del Estado nº 81/1995 de 05 de Abril de 1995

La descripción textual de la bandera es la siguiente:

“Bandera cuadrada de proporción 2:3, de color rojo, con una cruz amarilla, de borde a borde, y brochante al centro, el escudo municipal en sus colores.”

Boletín Oficial del Estado nº 81/1995 de 05 de Abril de 1995

Historia.

Su nombre parece derivar de la Pretaria romana, aunque los primeros datos históricos se remontan a Don Fernando Gómez de Albornoz, comendador mayor de Montalbán, que fue nombrado por el rey Enrique II de Castilla Señor de Pedraza. Posteriormente pasó a manos de la familia Herrera y a finales del siglo XV pasó a los condestables de Castilla por el matrimonio entre Doña Blanca Herrera y Don Bernardino Fernández de Velasco. Se mantuvo en estas manos hasta que en el siglo XIX se abolieron los señoríos. Los condestables se asentaron allí, siendo el lugar sitio de paso para grandes personalidades, como artistas, nobles y monarcas. En el siglo XVI y XVII tiene lugar la época de mayor esplendor del pueblo, y es de cuando datan la mayor parte de casas y palacetes. Esta prosperidad fue debida, entre otras cosas, a la exportación hacia el Norte de Europa de la lana de sus rebaños de ovejas merinas y a sus excelentes tejidos, capaces de competir con los mejores que se elaboraban en Flandes.

(18/12/2016)

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342. Dedal ZAMORA // ZAMORA´s Thimble

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Dedal panorámica fotos Zamora, Castilla y León.

Hoy os quiero enseñar un nuevo dedal, este dedal pertenece a la ciudad de Zamora, de la cual no tenía ningún dedal en mi colección, y el cual espero que no sea el único. Este dedal me lo ha regalado una amiga hace muy poquito, como detalle por Papá Noel, junto con algunos dedalitos más. El nombre de ella es Sheila, y quiso tener su aportación a mi colección de dedales y no encontró mejor oportunidad que estas pasadas Navidades. Muchísimas gracias Sheila. Como podéis ver, es un dedal de porcelana en el que se puede ver una vista fotográfica de algunos monumentos de la ciudad de Zamora.

Zamora es un municipio y ciudad española ubicada entre el centro y el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima,​ en la comunidad autónoma de Castilla y León,​ cerca de la frontera con Portugal​ y a una altitud de 652 metros sobre el nivel del mar.

El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de conjunto histórico-artístico desde 1973.​ El núcleo principal del mismo –con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas– se alza sobre una amplia meseta rocosa (la “peña tajada” de la que habla el Romancero Viejo)​ de 26 a 32 metros de altura, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de “la bien cercada”.

En Enero de 2017 contaba con 62.389 habitantes, siendo la extensión de su término municipal de 149,28 km².​ Dista 66 km de Salamanca, 122 de León, 93 de Valladolid, 253 de Madrid y 83 de la capital del distrito luso vecino, Braganza,​ así como 55 de la localidad fronteriza de Miranda del Duero.

Sobresale su conjunto de edificios románicos, formado por los 23 templos del término municipal y las 14 iglesias del casco histórico, datos que sitúan a Zamora como la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa,​ habiéndose solicitado su declaración como Patrimonio Europeo. Este patrimonio románico consta, además de la catedral (que presenta un cimborrio con decoración exterior de escamas), de otras veinticuatro iglesias, un castillo, murallas, un puente, dos palacios y nueve casas, razón por la cual Zamora está considerada “la ciudad del Románico”. Un total de quince templos están declarados Bien de Interés Cultural, incluidos algunos de estilos posteriores. Por otro lado, es asimismo significativo su conjunto de edificios modernistas (diecinueve en total), el único de la España interior junto con el de Teruel.​ Entre sus festividades sobresale la celebración de la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional,​ y Bien de Interés Cultural.​

La ciudad alberga instituciones autonómicas e internacionales, tales como el Museo Etnográfico de Castilla y León, el Consejo Consultivo de Castilla y León y la organización de cooperación hispano-lusa Fundación Rei Afonso Henriques (FRAH).​

Fue la primera ciudad del mundo con cobertura global WiFi, recibiendo el proyecto, llamado “Zamora Hot City“, el “Nobel” de la informática, el “Computerworld Honors”, aunque el servicio dejaba mucho que desear y acabó por desaparecer, dejando sin conexión a unos 1.500 usuarios.

Historia.

Edad Antigua.

La ciudad fue fundada a inicios de la Edad del Bronce, siendo posteriormente ocupada durante la Edad de Hierro por el pueblo celta de los vacceos, que la denominaron Ocalam. El asentamiento inicial se produjo en la almendra delimitada por el Castillo y la costanilla de San Ildefonso, un emplazamiento estratégico al tratarse de una meseta rocosa defendida por el río Duero, en la que se ubicó un castro.

El poblamiento se mantuvo durante el Imperio romano. De hecho, con frecuencia se la ha identificado con la importante mansio y civitas de “Ocelo Durii” (Ojo del Duero). Según algunos tal población correspondería en realidad con la actual Villalazán, doce kilómetros al este, también a orillas del Duero, y por la que transcurría la Vía de la Plata.

Según otros estudiosos, en cambio, sí que se asentaría en Zamora capital. A pesar de que hasta ahora no hayan aparecido en la ciudad restos arqueológicos de entidad correspondientes a este periodo (lo que no descarta posibles sorpresas futuras si se hicieran más excavaciones, como ocurrió recientemente con el destacado yacimiento de cerámica musulmana hallado en el solar en el que se ubica la sede del Consejo Consultivo de Castilla y León), la toponimia sería un argumento en favor de la capital zamorana, ya que “Okelo Duri” originalmente significaba peñasco prominente (las Peñas de Santa Marta) y por otra parte en la orilla opuesta del río se sitúa el barrio de San Frontis, nombre de origen romano, “sub frontis pontis”, por debajo del puente. Precisamente a esa altura del cauce estuvo en pie hasta 1310 el Puente Viejo o de Olivares, del que aún existen algunos restos visibles. Además existe un mapa tardorromano en el que aparece el término “Okelo Duri” que se correspondería con Zamora.​ A esta época corresponde Viriato, el “terror romanorum”, que celebraba sus victorias sobre los romanos (ocho en total) arrancando un jirón de sus rojos estandartes y poniéndolo en su lanza, lo cual es precisamente el origen de la bandera de la ciudad (y de la provincia), la “Seña Bermeja”. Se le considera nacido en Torrefrades, pueblo de la comarca de Sayago o en la provincia de Huelva cuando aun se pensaba que el territorio de los Lusitanos tenia otras fronteras y no estaba bien conocido, por lo que otros sitúan su origen en Portugal mismo hacia el Monte Herminius, en la sierra de la Estrella.

La primera referencia documental que se tiene de la ciudad aparece en el Parrochiale Suevum del año 569, en las que se la cita con el nombre de “Senimure“, incluida en la diócesis de Asturica, perteneciente al Reino Suevo. Así aparece también en unas acuñaciones de monedas de Sisebuto en el siglo posterior.​ Los nombres árabes de la ciudad fueron “Azemur” (olivar silvestre) y “Semurah” (ciudad de las turquesas). El nombre actual parece proceder de una de estas dos últimas etapas, y es citado como tal en el Salmanticense como “una de las plazas recobradas por Alfonso I a los moros”.

Edad Media.

Alta Edad Media.

Durante la Edad Media, Zamora volvió a ser tomada y destruida por los musulmanes al mando del emir Mohamed y después reconquistada por los cristianos en el reinado de rey Alfonso II de Asturias, el Casto, siendo de nuevo fortificada. El rey Alfonso III de Asturias, el Magno la repobló con mozárabes toledanos en 893, rodeándola de murallas y dotándola incluso de palacios y baños, convirtiéndose, por su emplazamiento y características, en la ciudad fortaleza más importante de los reinos cristianos. La repoblación de la ciudad de Zamora fue descrita por Isa ibn Ahmad al-Razi de la siguiente forma: “dirigiose Alfonso hijo de Ordoño, rey de Galicia, a la ciudad de Zamora, la despoblada, y la construyó y la urbanizó, y la fortificó y pobló con cristianos, y restauró todos sus contornos. Sus constructores eran gente de Toledo, y sus defensas fueron erigidas a costa de un hombre agemí de entre ellos. Así, pues, desde aquel momento comenzó a florecer la ciudad, y sus poblados se fueron uniendo unos a otros, y las gentes de la frontera fueron a tomar sitio en ella.”

El periodo comprendido entre los siglos X y XIII es el de mayor relevancia de Zamora dentro del contexto hispánico. La batalla de Simancas (939) dio a Ramiro II de León el control de los valles del Duero y del Tormes, convirtiéndose la capital zamorana (por su posición y su ventajoso emplazamiento, en lo alto de una meseta rocosa al borde del río) en una de las principales plazas fuertes que aseguraban la frontera. Su importancia fue decayendo sin embargo a partir de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), que abrió el sur peninsular a los reinos cristianos, perdiendo con ello Zamora su trascendencia estratégica.

Zamora fue una de las plazas más importantes del Reino de León, del que formó parte. Además inició la etapa de mayor esplendor político, económico y arquitectónico. El paulatino desplazamiento de la frontera hacia el sur, del Duero al Tormes, favoreció este progreso, solo quebrado por las aceifas de Almanzor. Muhammad ibn ‘Abd-Allah ibn Abū ‘Āmir (en árabe محمد بن عبد أبو عامر ), llamado Al-Mansūr (المنصور) (españolizado Almanzor), el Victorioso, lanzó en 981 un primer ataque contra la ciudad, que fue arrasada. En 986 rompió hostilidades con el rey Bermudo II, atacando Coímbra al año siguiente (dejándola de tal manera que durante siete años estuvo desierta) y dirigiéndose contra el propio León en 988, destruyendo todo lo que encontraba a su paso. Bermudo se refugió en Zamora pero nada pudo contener el avance enemigo. León, después de resistir cuatro días, fue asaltado, saqueado, incendiado y sus murallas destruidas, Zamora capituló y Bermudo hubo de huir a Galicia. En 997 Zamora volvió a sufrir la acción del musulmán, pues en su camino hacia Santiago de Compostela arrasó de nuevo la ciudad, además de León y Astorga.

Zamora la bien cercada” la llamó Fernando I de León, el Magno. Este monarca la reconstruyó en 1055, la repobló con montañeses y amuralló nuevamente, para cedérsela luego a su hija Doña Urraca. Su posición privilegiada la hizo objeto de disputa entre los divididos reinos cristianos. Durante uno de los cercos a la ciudad sucedió un hecho notable que se perpetuó en el romancero español: la muerte por sorpresa, a manos del noble zamorano Vellido Dolfos, del rey Sancho II cuando este intentaba tomar la ciudad gobernada por su hermana. La posibilidad de que el inductor hubiera sido el principal beneficiado (el rey Alfonso VI, quien había sido encarcelado por Sancho II, su hermano), es la que, según los cantares de gesta, habría provocado que uno de los nobles castellanos presentes en el asedio, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, le hiciera jurar no haber participado en la muerte de su hermano (la jura de Santa Gadea, Burgos). Tanto el arrojo de Vellido como el atrevimiento de Rodrigo han pasado a ser tópicos literarios y hasta coloquiales, así como la bravura de la ciudad durante el asedio, inmortalizada en el dicho “No se ganó Zamora en una hora”. En el lugar en el que, según la tradición, fue asesinado el soberano Sancho II por Vellido Dolfos, se encuentra situado un tosco monumento rematado en cruz y denominado Cruz del Rey Don Sancho.

Otro hito en la historia de la ciudad fue la conferencia de paz entre el rey Alfonso VII, rey de León, Castilla y Galicia y Afonso Henriques, rey de Portugal. Como resultado, el 5 de Octubre de 1143 fue reconocida la independencia del nuevo reino, que quedó reflejada en el Tratado de Zamora, que marca de manera oficial el nacimiento de Portugal como estado independiente. Alfonso VII reconoció como monarca a Afonso Henriques por su deseo de ser emperador y necesitar, por tanto, reyes que fueran sus vasallos, aunque una vez logrado el reconocimiento, el portugués siguió una línea de completa autonomía.

En 1208 el rey Alfonso IX de León otorgó a la ciudad de Zamora un fuero que incluyó lo que se considera su primera delimitación territorial. El término abarcó un área muy similar al actual, con la sola excepción de su lado occidental, en el que se señalan una serie de aldeas y lugares que posteriormente se despoblaron y se convirtieron en las actuales dehesas.

“E estos homezianes ayan atal couto por el monte d’Aloa, por el Camín de Johán Cidiélez, e por Morales, e por Ponteyos de la Torre, e por Arcinielas, e por Vilaralvo el Mayor, e por Cubiellos, e por Sancta María de la Iniesta, e por las Manbras, e por los penedos de Congosta, e por Carrascal, que dizen Aldea de Pelay Alvo”

Alfonso IX de León (1208), Fuero de Zamora.

Baja Edad Media.

La importancia de Zamora entre las ciudades de la Corona de Castilla en la Baja Edad Media quedó manifestada por su voto en las Cortes de Castilla, condición que solo disfrutaban diecisiete (a las que posteriormente se añadió Granada). La extensión de la representación de los procuradores zamoranos era extraordinaria, pues incluía el territorio gallego, en el que ninguna ciudad tenía voto.

A principios de 1367, y durante la Primera Guerra Civil Castellana, la ciudad de Zamora se sumó definitivamente a la causa de Pedro I de Castilla​ y se convirtió en uno de sus más firmes bastiones durante el resto de la contienda, como señaló la historiadora María Concepción Castrillo Llamas.​ Y tras la batalla de Montiel, que se libró en 1369, Enrique de Trastámara asesinó a su hermanastro Pedro I y comenzó a reinar en Castilla con el nombre de Enrique II. Pero tras el asesinato del rey, sus partidarios se hicieron fuertes en Zamora y las tropas de Enrique II asediaron la ciudad entre Junio de 1369​ y Febrero de 1371,​ siendo los líderes de la rebelión Fernando Alfonso de Valencia, que era uno de los nobles más notorios de Zamora y bisnieto de los reyes Alfonso X y Sancho IV de Castilla,​ y el alcaide del castillo de Zamora, Alfonso López de Tejeda.

Y en una de las salidas que hicieron los sitiados, Fernando Alfonso de Valencia fue derrotado y hecho prisionero por Pedro Fernández de Velasco, que era el camarero mayor del rey Enrique II y el conductor del asedio junto con la reina Juana Manuel de Villena, esposa del monarca.​ Pero a pesar de la heroica resistencia de los zamoranos, la ciudad capituló y permitió la entrada de las tropas de Enrique II,​ que la ocuparon el 26 de Febrero de 1371, según consta en una carta en la que la reina Juana Manuel comunicó a su esposo la rendición de la ciudad.​

Sin embargo, el alcaide del castillo de Zamora, Alfonso López de Tejeda, no aceptó el acuerdo de capitulación y se propuso resistir en el interior de dicha fortaleza junto con su esposa, Inés Álvarez de Sotomayor, el hijo mayor de ambos, los principales nobles zamoranos y numerosos soldados.​ Y la reina Juana Manuel, según afirmó el cronista portugués Fernão Lopes en el capítulo XLI de la Chronica de el-rei D. Fernando, amenazó a Alfonso López de Tejeda con matar a tres de sus hijos, que se encontraban en su poder, si no entregaba la fortaleza, aunque él se negó a rendirse y sus hijos, de los que dos eran niños y la restante una niña, fueron asesinados. Pero debido al hambre y a la peste que soportaban, y sabiendo que no recibirían ayuda de Portugal, una noche Alfonso López de Tejeda abandonó el castillo llevándose las llaves de la fortaleza. Y viajando acompañado por su esposa, su hijo mayor y por algunos de sus soldados, se refugió en Portugal para desde allí continuar hostigando a las tropas de Enrique II.

Edad Moderna.

Después de su apogeo en el siglo XII y conforme se desplazaba hacia el sur la frontera de la reconquista de la península por los reyes cristianos, Zamora fue perdiendo importancia estratégica y económica. Después del descubrimiento de América, muchos zamoranos se vieron obligados por la pobreza económica de la zona a emigrar al continente, especialmente a América del Sur donde se han fundado muchas otras ciudades con su mismo nombre.

Edad Contemporánea.

A lo largo del siglo XVIII la ciudad vivió una fuerte recuperación, que se vio favorecida por la protección de que gozó por parte de la Corona, proceso que se vio interrumpido abruptamente por la invasión napoleónica. Durante la Guerra de la Independencia Zamora se levantó en armas al dar comienzo el año 1809 frente a las tropas francesas de Lapisse, Maupetit y Soulignac. Los zamoranos salieron a su encuentro al puente de Villagodio, sobre el río Valderaduey, a tres kilómetros de la ciudad, donde trabaron con los franceses una sangrienta y desigual pelea que duró tanto como la luz del día; viéndose al fin en la necesidad de retirarse cerca del anochecer ante su situación de inferioridad manifiesta, tras contar con la pérdida de ciento treinta zamoranos muertos y doble número de heridos, no sin antes haber causado bastantes bajas en las filas enemigas. La temeraria hazaña es recordada mediante un obelisco conmemorativo, en el que figura la siguiente leyenda: “Los zamoranos de 1908 dedican esta inscripción a los héroes del 6 de Enero de 1809. Este monumento fue erigido en 1819”. La ocupación duró tres años, hasta 1812, y provocó además graves pérdidas al patrimonio artístico de la ciudad.

Los años que siguieron a la liberación fueron un periodo de decadencia y aislamiento. Las manufacturas estaban prácticamente limitadas a actividades meramente artesanales, siendo la industria propiamente dicha muy escasa. El comercio además era deficitario, vendiéndose al exterior tan solo cereales y vino. El traslado de la Capitanía General a Valladolid agravó aún más la situación, con el resultado de que en 1850 la población era de únicamente 9.000 habitantes. La Desamortización supuso una convulsión que tuvo repercusiones en los campos de la economía, el urbanismo y el patrimonio artístico. A ese fenómeno se unió el abandono de la ciudad por parte de la nobleza.

Por otro lado, la división territorial de España en 1833 ratificó la definitiva capitalidad provincial de la ciudad de Zamora, clasificándola dentro de la Región Leonesa que, como todas las regiones españolas de la época, careció de competencias administrativas.​ Un año más tarde, la ciudad de Zamora fue de nuevo designada para ser cabeza del partido judicial homónimo.

En la segunda mitad del XIX Zamora empieza a vivir un resurgir económico, que se acentúa en el final del siglo y el principio del XX, estimulado por una cierta industrialización, la llegada del ferrocarril en 1864, la electrificación, el desarrollo de la agricultura, en el que jugaron un importante papel los Círculos Agrícolas, la expansión del comercio y la construcción de nuevas carreteras así como de embalses en la provincia (los Saltos del Esla, especialmente).

(23/12/2017)

338. Dedal SEGOVIA // SEGOVIA´s Thimble

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Dedal porcelana de Segovia (Castilla y León).

Hoy os traigo un nuevo dedal de la ciudad de Segovia que conseguí el pasado año en una visita a esta ciudad castellano leonesa.

En este dedal podemos ver tres de los monumentos más emblemáticos de esta ciudad. Estos monumentos son: la catedral de Segovia, el alcázar de Segovia y el acueducto de Segovia.

  • Catedral de Segovia.

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas. La catedral de Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte de Europa se difundía la arquitectura renacentista.

Destruida la antigua Catedral de Santa María de Segovia en 1521​ durante la Guerra de las Comunidades, por su cercanía al Alcázar, el claustro —obra de Juan Guas— y otros elementos fueron trasladados a este lugar. Comenzó su construcción en 1525 según las trazas de Juan Gil de Hontañón; fue financiada por el pueblo segoviano mediante aportaciones de los gremios y sisas del ayuntamiento.

Posee una estructura en tres altas naves y girola, destacando sus hermosas ventanas de complicada y fina tracería calada así como la extraordinaria calidad de los numerosos vitrales. El interior muestra una notable unidad de estilo (gótico tardío), excepto en la cúpula de 1630 y presenta un aspecto imponente y sobrio. Sus bóvedas góticas se elevan a 30 metros de altitud y mide de ancho 50 metros y 109 de longitud. El crucero está cubierto con una cúpula finalizada por Pedro de Brizuela en el siglo XVII. La poderosa torre alcanza casi los 90 metros. El actual chapitel de piedra que corona la torre, data de 1614, erigido luego de un gran incendio originado por una tormenta eléctrica. El chapitel original enteramente gótico construido de madera de caoba americana, de estructura piramidal alcanzaba la mayor altura de España.

Entre las capillas destacan la del Santísimo Sacramento, con un magnífico retablo de José de Churriguera, así como las de San Andrés, con el tríptico flamenco del Descendimiento de Ambrosius Benson; y la del Descendimiento con extraordinario Cristo Yacente, de Gregorio Fernández. El retablo del altar mayor, obra de Francisco Sabatini, está dedicado a la Virgen de la Paz. Le adornan esculturas de los santos segovianos San Frutos, San Geroteo, San Valentín y Santa Engracia. El coro conserva la sillería gótica de la antigua catedral y está flanqueado por dos grandes órganos barrocos, del siglo XVIII. El Museo Catedralicio tiene notables obras artísticas de Pedro Berruguete, Sánchez Coello y Van Orley, entre otros, y el Archivo Catedralicio custodia, entre otros muchos, el Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España.

  • Alcázar de Segovia.

El Alcázar de Segovia es uno de los monumentos más destacados de la ciudad de Segovia (Castilla y León, España), que se alza sobre un cerro en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Es uno de los castillos-palacio más distintivos en España y toda Europa en virtud de su forma de proa de barco. El Alcázar fue construido originalmente como fortificación, documentada desde el siglo XII aunque probablemente muy anterior, pero ha servido como un palacio real, una prisión estatal, un centro de artillería y una academia militar desde entonces. Actualmente se utiliza como museo y posee una exhibición de archivos militares.

Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo de haber un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe.​ La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de León reconquistase la ciudad, aunque no es hasta 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral.​ Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual, su “silueta” lo hace único entre los castillos españoles.

En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacios-castillos en el siglo XV, siendo testigo mudo de acontecimientos claves de la Historia de España como la proclamación de Isabel la Católica (13 de Diciembre de 1474) o la misa de velaciones entre Felipe II y Ana de Austria (14 de Noviembre de 1570) en su capilla.

La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad, gracias a la existencia de grabados realizados por José María Avrial y Flores en 1839.

En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo que se puede visitar en su interior.

  • Acueducto de Segovia.

El acueducto de Segovia es un acueducto romano situado en la ciudad española de Segovia. Su construcción data de principios del siglo II d. C., a finales del reinado del emperador Trajano o principios del de Adriano. La parte más visible, y por lo tanto famosa, es la arquería que cruza la plaza del Azoguejo, en la ciudad.

El acueducto de Segovia conduce las aguas del manantial de la Fuenfría, situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad, en un paraje denominado La Acebeda. Recorre más de 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. El agua se recoge primeramente en una cisterna conocida con el nombre de El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas), donde se decanta y desarena, para continuar su camino. Después recorre 813 m (con una pendiente de un 1 %)​ hasta lo alto del Postigo (el espolón rocoso sobre el que se asentaba la ciudad en torno al Alcázar). Antes, en la plaza de Día Sanz, hace un brusco giro y se dirige hacia la plaza del Azoguejo, donde salva la depresión con una arquería, que presenta todo el esplendor del monumento. En la parte más elevada mide 28 metros (con cerca de 6 metros de cimientos) y tiene dos órdenes de arcos sobre pilares. En total, tiene 167 arcos.

Desde su llegada a la ciudad hasta la plaza de Día Sanz hay 75 arcos sencillos y a continuación 44 arcadas de orden doble (esto es, 88 arcos), siguiendo después otros cuatro arcos sencillos. En el primer sector del acueducto aparecen 36 arcos apuntados, reconstruidos en el siglo XV para restaurar la parte destruida por los musulmanes en el año 1072. En el piso superior, los arcos tienen una luz de 5,10 metros, con los pilares de menor altura y grosor que los del piso inferior. El remate es un ático por donde discurre el canal conductor de agua (con una sección en forma de U de 180 x 150 cm), adaptándose el piso inferior a los desniveles del terreno. En el piso inferior, los arcos tienen una luz que oscila alrededor de los 4,50 metros y los pilares disminuyen su sección de manera escalonada, de abajo arriba: en la coronación tiene una sección de 1,80 x 2,50 metros, mientras que en la base llegan a alcanzar 2,40 x 3 metros.

Está construido con sillares de granito asentados sin argamasa entre ellos. Sobre los tres arcos de mayor altura había en la época romana una cartela con letras de bronce donde constaba la fecha y el constructor. También en lo alto pueden verse dos nichos, uno a cada lado del acueducto. Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen de Hércules Egipcio, que según la leyenda fue el fundador de la ciudad. En tiempos de los Reyes Católicos se colocaron en esos dos nichos la imagen de la Virgen del Carmen (aunque muchos creen erróneamente que es la Virgen de la Fuencisla, patrona de la ciudad) y San Sebastián. Sin embargo, hoy en día tan sólo se puede apreciar la primera talla. El 4 de Diciembre, onomástica de Santa Bárbara, patrona del cuerpo de Artillería, cuya academia está en Segovia, los cadetes arropan la imagen de la Virgen con una bandera. La línea de arcos se levanta organizada en dos pisos, con una decoración simple en la que predominan unas sencillas molduras, que enmarcan y estructuran el edificio.

En la época de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de reconstrucción del acueducto. Se encargó de las obras el prior del monasterio cercano de los Jerónimos del Parral, llamado Pedro Mesa. Se reedificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original. Más tarde, en el siglo XVI, fue cuando se pusieron en los nichos centrales las estatuas antes mencionadas de la Virgen del Carmen y San Sebastián.

La arquería del acueducto es el hito arquitectónico más importante de la ciudad. Se ha mantenido en activo a través de los siglos y quizás por eso haya llegado al tiempo presente en perfecto estado. Hasta casi nuestros días proveía de agua a la ciudad de Segovia, y más concretamente al Alcázar. En los últimos años ha sufrido un patente deterioro causado principalmente por la contaminación medioambiental y a los propios procesos de erosión del granito. El tráfico rodado de vehículos cerca del acueducto (que todavía circulaba entre las arcadas hasta 1992) y la realización de conciertos y actividades musicales de gran volumen a sus pies también son hechos que perjudican el monumento.​ Para garantizar su supervivencia, se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que ha durado casi ocho años, bajo la dirección del arquitecto Francisco Jurado. Con todo, sigue expuesto a la contaminación, ya que se sigue circulando a escasos metros de él.

(17/12/2016)

335. Dedal RIAZA // RIAZA`s Thimble

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Dedal Artesanal de Madera de Riaza (Segovia).

Aquí os dejo un nuevo dedal artesanal realizado en madera de olmo que me traje de mi visita al pueblo de Riaza, en la provincia de Segovia. Este dedal lo compré en una tienda del pueblo llamada “Fontanar“, en la que además de estos dedales tan únicos, vendían todo tipo de antigüedades.

Riaza es un municipio y villa española enclavada entre la vertiente norte del macizo de Ayllón y la meseta castellana, en la provincia de Segovia, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Historia.

Sus inicios se remontan al siglo X, cuando fue fundada por Gonzalo Fernández, hijo del conde Fernán González, primer conde Independiente de Castilla. No obstante, es probable que en el lugar existieran pequeños asentamientos dedicados al pastoreo y la metalurgia. Algunas crónicas hablan de un poblado llamado Valherreros.

Patrimonio.

  • Plaza Mayor, típica arquitectura con soportales que rodea a una plaza de suelo de arena circular, donde los meses de Septiembre y como celebración de las Fiestas de Nuestra señora del Manto y de Hontanares tienen lugar corridas de toros. Es el lugar de referencia de la villa, en ella se puede degustar la gastronomía castellana de la zona y descansar en una de sus terrazas de verano. Los lunes suele tener lugar un mercadillo de gran interés y concurrido.
  • Iglesia de Nuestra Señora del Manto, del siglo XV.
  • Ermita de San Juan.
  • Ermita de San Roque.
  • Ermita de la Virgen de Hontanares.

(18/12/2016)

331. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana en blanco, negro y rojo León (Castilla y León). 

Seguimos con más dedales que tengo unos cuantos por enseñaros y tengo que aprovechar cuando tengo algo de tiempo. En esta ocasión, os quiero enseñar un nuevo dedal que me traje de mi visita a otra ciudad española, León. Aunque ya mi amiga Rocío me había regalado unos cuantos pues, en mi visita a la ciudad no quise venirme sin traerme todos los que pudiese, así que voy a empezar por enseñaros este.

Este dedal lo compré en una de las múltiples tiendas de recuerdos que podéis encontrar en la Plaza de Regla, justo en frente de la Catedral de León. ¡Súper chulo!.

León  (en asturleonés, Llión) es un municipio y ciudad española ubicada en el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. León contaba en Enero de 2015 con 127.817 habitantes​ repartidos en una superficie de 39,03 km², y un área metropolitana de 208.899 habitantes según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León (otros proyectos dan cifras diferentes), distribuidos en quince municipios, siendo así la segunda más poblada de la comunidad.

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia 29 a. C., su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias. En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración del Reino de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo.​ Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la unión del reino leonés a la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un período de estancamiento durante la Edad Moderna, en la Guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo de comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.

Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importantes de España, tumba de los reyes de León medievales y considerada como La Capilla Sixtina del Arte Románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de Los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto catalán Antoni Gaudí; todos ellos declarados Bien de Interés Cultural. Ejemplo destacado de arquitectura moderna, y uno de los museos de la ciudad, es el MUSAC, de Mansilla + Tuñón Arquitectos.

León dispone de una red desarrollada de carreteras y ferrocarril, además de contar con un aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales (de momento solo a París) que tras las obras de ampliación, inauguradas en octubre de 2010, cuenta con una nueva terminal y es capaz de atender al triple de pasajeros que hasta entonces.

En 2013 se están llevando a cabo distintos proyectos en la ciudad tales como la línea de alta velocidad AVE, la reconversión del Feve en tranvía y el palacio de congresos, entre otros. El proyecto del tranvía suscitó varias críticas por parte del Partido Popular, entonces en la oposición municipal, que alegaba que su desarrollo en una ciudad como León era un proyecto faraónico y de dudosa viabilidad​ y anunciaron que bajo su gobierno no desarrollarían tal proyecto.

La Universidad de León, fundada en 1979 como escisión de la Universidad de Oviedo, contaba en el curso 2006-07 con 13.217 alumnos; tiene su sede en la ciudad y está catalogada, a partir de criterios como la demanda universitaria, los recursos humanos o los planes de estudio,​ como la 2.ª universidad de Castilla y León, tras la Universidad de Salamanca, y la 30.ª de España. Desde el 4 de Mayo de 2010, la ciudad alberga la segunda sede de la Universidad de Washington en Europa, tras su sede de Roma, con capacidad para 500 alumnos interesados en el aprendizaje del español. La ciudad cuenta también con una sede del Instituto Confucio desde 2011.

Catedral de León.

La Catedral de León es un templo de culto católico, sede episcopal de la diócesis de León, España, consagrada bajo la advocación de la Virgen María. Fue el primer monumento declarado en España mediante Real Orden de 28 de Agosto de 1844 (confirmada por Real Orden el 24 de Septiembre de 1845).

Iniciada en el siglo XIII, es una de las grandes obras del estilo gótico, de influencia francesa. Conocida con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa Bella Leonesa, se encuentra en pleno Camino de Santiago.

La catedral de León es conocida sobre todo por llevar al extremo la “desmaterialización” del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión para ser sustituidos por vitrales coloreados, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo.

 

(12/04/2017)

322. Dedal SEGOVIA // SEGOVIA´s Thimble

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Dedal porcelana Segovia, Castilla y León.

Ahora os quiero enseñar el dedal número 322, el cual ya hace una temporada que lo tengo en mi colección, pero al estar tan liada, todavía no lo había subido al blog. Es un dedal de la ciudad de Segovia.

Segovia es una ciudad española en la parte meridional de la comunidad autónoma de Castilla y León, capital de la provincia del mismo nombre. Se sitúa en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, al pie de la sierra de Guadarrama.

La ciudad vieja de Segovia y su acueducto fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985. El acueducto de Segovia, de 818 metros de largo, es considerada la obra de ingeniería civil romana más importante de España, y es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la Península Ibérica.

El nombre de Segovia es de origen celtíbero, aunque no se tiene constancia del nombre de la ciudad hasta que Tito Livio la nombra como una mansio cerca de Cauca. La mención está referida a la Guerra de Sertorio, cuando los generales de Sertorio recorrieron Hispania reclutando soldados en el año 79 a. C. También tenemos testimonio del topónimo de la ciudad en latín “Segovia” por una moneda celtibérica de época de transición (probablemente de época tardo republicana) acuñada en la ciudad con valor de un As.

Antiguamente se asociaba a Segovia el topónimo “Segobriga” pero el descubrimiento de la ciudad de Segobriga en Saelices (Cuenca) desmontó por completo esta teoría. Bajo la dominación romana y árabe, la ciudad fue llamada Segovia (Σεγουβία, Ptolomeo ii. 6. § 56) y Šiqūbiyyah (en árabe شقوبية) respectivamente.

El historiador Rodrigo Jiménez de Rada, al referirse a Segovia dice: Civitatem iuxta iugum Dorii aedificavit [Hispan] in loco subiecto promontorio quod Cobia dicitur et quia secus Cobiam sita, Secobia muncupatur, ubi aquaeductum construxit qui miro opere civitate aquarum iniectionibus famulatur. Del texto se desprenden tres premisas: primera, que Segovia está situada en la región del Duero y a los pies de una montaña, lo que es evidente; segunda que la ciudad fue fundada por Hispán y tercera, que este mismo fue el constructor del acueducto. Jiménez de Rada denomina Cobia a la actual Sierra y de la situación de Segovia a sus pies deriva el término Segovia. En el siglo XVI, Garci Ruiz de Castro, primer historiador de la ciudad hace suya la etimología de Jiménez de Rada y años después Diego de Colmenares, el autor de Historia de Segovia, escribe: “Este fortísimo sitio [la roca sobre la que se asienta Segovia], que la naturaleza forma inexpugnable, eligió Hércules, nuestro fundador, para una ciudad, propugnáculo entonces de lo mejor de España. La cual desde estos principios (según entendemos) se nombró Segovia: acaso del antiquísimo vocablo briga, que significa junta de gente”.

En este dedal podemos observar tres de los monumentos típicos de la ciudad:

* El Alcazár.

El Alcázar de Segovia, palacio real situado en lo alto de una roca entre los ríos Eresma y Clamores, aparece documentado por primera vez en 1122, aunque es posible que existiese en época anterior. Fue una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, construido en la transición del románico al gótico, y en el que destaca la decoración mudéjar de sus amplios salones. El edificio se articula a través de dos patios y posee dos torres, la del Homenaje y la de Juan II. Fue residencia favorita de Alfonso X el Sabio y de Enrique IV, y de él partió Isabel la Católica para ser coronada reina de Castilla en la plaza mayor. Devastado por un incendio en 1862, fue posteriormente reconstruido. Alberga en la actualidad el archivo General Militar de Segovia y el museo del Real Colegio de Artillería, gestionado por el Patronato del Alcázar.

* La Catedral.

La catedral de Santa María es la última catedral gótica que se construyó en España. Está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. Se trata de la tercera catedral de la ciudad, y conserva el claustro de la segunda, ubicada frente al alcázar y destruida durante la Guerra de las Comunidades en 1520. En sus obras trabajaron Juan y Rodrigo Gil de Hontañón, y otros maestros de la arquitectura española. Fue consagrada en 1768 y tiene unas dimensiones de 105 metros de largo, 50 de ancho y 33 de altura en la nave central; consta de 18 capillas y dispone de tres puertas de acceso: la del Perdón, la de San Frutos y la de San Geroteo, primer obispo de la diócesis.

* El Acueducto.

El Acueducto de Segovia, localizado en la emblemática plaza del Azoguejo, es el símbolo distintivo de la ciudad;​ se desconoce la fecha de su construcción, que pudo llevarse a cabo a finales del siglo I o principios del siglo II,​ y se trata de la obra de ingeniería civil romana más importante de España.​ Fue realizado con unos 25000 sillares de granito unidos sin ningún tipo de argamasa, tiene una longitud de 818 metros en su parte más visible; aunque no hay que olvidar que su recorrido total es de unos 15km desde el azud de captación próximo al Embalse de Puente Alta. Consta de más de 170 arcos y su parte más alta mide 29 metros, medida que alcanza en el Azoguejo, su zona más visitada.

Este dedal lo conseguí en la tienda de “Balbino Artesanía“, situada en la Plaza Mayor de la ciudad de Segovia.

(17/12/2016)

281. Dedal ASTORGA // ASTORGA´s Thimble

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Dedal Camino de Santiago, Astorga.

En esta entrada me toca enseñaros otro dedal de Astorga. A los que sigáis mi blog desde hace algún tiempo, puede que se os haga conocido, ya que tengo el mismo dedal de diferente sitio. Este dedal me lo regaló mi amiga Sonia de un paseo que realizó a la ciudad de Astorga.

Es un dedal de porcelana, perteneciente a la colección de dedales de la serie Menta&Limón (M&L). Entre enseñaros unos y otros se me fue pasando enseñaros este, pero en esta entrada os lo quiero enseñar porque es un dedal más de los que actualmente forman mi colección.

Como todos los dedales de la serie de Menta&Limón, es un dedal que está formado por tres imágenes diferentes. En la primera de ellas, podemos observar un peregrino que va siguiendo los diferentes mojones que encontramos en el Camino.

El término peregrino (del lat. peregrīnus) se refiere en su significado más clásico al viajero que, por devoción o por voto, visita un santuario o algún lugar considerado sagrado. En su acepción más general es todo aquel que anda por tierras extrañas. En sentido estricto, para el español de religión católica, peregrino es aquél que se dirige a la Catedral de Santiago de Compostela a visitar la tumba del apóstol. Así, por el destino de su peregrinación, se lo diferencia de los caminantes que se dirigen a otros sitios de honda significación espiritual en el catolicismo: el romero, que lo hace a Roma, donde mora el papa, considerado sucesor de San Pedro, y el palmero, que se encamina a Jerusalén y en general a los Santos Lugares.

Son atributos del peregrino el cayado, el camino, el manto, el pozo con el agua de salvación, la concha del peregrino. Sus significados son diversos:

  • el cayado o bastón simboliza a la vez la prueba de resistencia y de despojo;
  • el morral abierto es símbolo de humildad;
  • la concha del peregrino era el distintivo que traían aquéllos que regresaban de la peregrinación a Santiago de Compostela; entre otros significados, la concha simboliza la muerte y renacimiento;

En el catolicismo de la Edad Media se distinguían tres clases de peregrinos:

  1. Romeros, aquellos que iban a Roma.
  2. Palmeros, aquellos que iban a Jerusalén.
  3. Peregrinos propiamente dichos, aquellos que iban a Santiago de Compostela.

En general, implicaba una referencia a alguna forma de:

  • penitencia, autoimpuesta o impuesta sacramentalmente;
  • ampliación de una promesa;
  • penitencia o promesa en nombre de otra persona impedida por alguna razón de realizar la peregrinación.

El penitente emprendía el viaje como forma de expiación de sus faltas. Algunos penitentes llevaban el pecado escrito en una cédula que depositaban en el altar del santuario.

Los peregrinos solían llevar una vestimenta especial, sobre todo en lo referido a complementos que llegaron a constituir símbolos: el zurrón (morral o anapola, bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas), el bordón o bastón, un sombrero de ala ancha, una capa con esclavina y la calabaza para almacenar agua o vino. También solían llevar como distintivo la famosa concha de peregrino o venera.

En la segunda parte de este dedal podemos ver una concha de vieira con una Cruz de Santiago.

La Cruz de Santiago es una cruz latina de gules simulando una espada, con los brazos rematados en flor de lis y una panela (heráldica) en la empuñadura. Se dice que su forma tiene origen en la época de las Cruzadas, cuando los caballeros llevaban pequeñas cruces con la parte inferior afilada para clavarlas en el suelo y realizar sus devociones diarias.

Las tres flores de lis representan el honor sin mancha, que hace referencia a los rasgos morales del carácter del Apóstol.

La espada representa el carácter caballeresco del apóstol Santiago y su forma de martirio, ya que le cortaron la cabeza (fue decapitado) con una espada. También puede simbolizar, en cierto sentido, tomar la espada en nombre de Cristo.

En particular, es el emblema desde el siglo XII de la Orden de Santiago, nombrada en referencia al santo patrón de España, Santiago el Mayor. El diseño de esta cruz también se llama Cruz de los Caballeros de Santiago, ya que éstos portaban la cruz estampada en el estandarte y su capa blanca. La cruz del estandarte tenía forma de cruz con una venera en el centro y otra al final de cada uno de los brazos.

En los escudos heráldicos de diversas poblaciones anteriormente pertenecientes a esta Orden Militar aparece representada esta cruz, como es el caso de Quintanar de la Orden y Cabezamesada, en la provincia de Toledo; Villamayor de Santiago, Horcajo de Santiago y Santa María de los Llanos en la de Cuenca o Campo de Criptana y Villanueva de los Infantes en Ciudad Real, entre muchos otros casos.

Y por último, en la tercera parte de este dedal, podemos ver una de las flechas indicativas que podemos encontrar a lo largo de todo el camino que nos indican la ruta a seguir para llegar a Santiago de Compostela.

(20/08/2015)