392. Dedal LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO // LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO´s Thimble

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Dedal de porcelana de La Granja de San Ildefonso (Segovia).

El dedal que os quiero enseñar en esta ocasión, es un dedal de porcelana que me he traído de una visita que hemos realizado ya hace un tiempo al municipio de La Granja de San Ildefonso, en la provincia de Segovia. A continuación, os hablaré un poco de este municipio y del palacio que se encuentra dentro de sus límites.

El Real Sitio de San Ildefonso es un municipio español perteneciente a la provincia de Segovia (comunidad autónoma de Castilla y León, España). El municipio comprende, por orden de número de habitantes, las poblaciones de La Granja de San Ildefonso, La Pradera de Navalhorno, Valsaín y Riofrío, dónde está situado el Palacio Real de Riofrío.

Se encuentra situada a 11 km de Segovia capital, al pie de las montañas del sistema Central, que separa la provincia de Segovia de la de Madrid (ciudad de la que dista 76 km por el puerto de Navacerrada y 80 km por el túnel del puerto de Guadarrama).

Destacan entre sus monumentos el Palacio Real, sus jardines con sus fuentes, así como la Real Fábrica de Cristales (fábrica de vidrio de gran importancia histórico-monumental) que en la actualidad alberga la Fundación Centro Nacional de Vidrio (Museo del Vidrio y Escuela-Taller de Vidrio) y el instituto de la localidad, I.E.S. Peñalara; así como el Parador Nacional, sito en la Casa de Infantes y fundado en 2007.

Además destacan las numerosas rutas de senderismo por la sierra de Guadarrama que se pueden realizar partiendo desde La Granja o desde Valsaín, así como los hermosos parajes que se pueden disfrutar recorriéndolos.

Fue residencia de verano de los Reyes. Allí se firmaron los Tratados de San Ildefonso.

Historia.

La historia de esta población está íntimamente vinculada a la de su Palacio Real. Ya existía antes de la construcción de dicho palacio otro en la cercana población de Valsaín. Por lo tanto, este municipio ha contado con un palacio desde la dinastía Trastámara, ya que Enrique IV de Castilla fue quien fundó el palacio de Valsaín, en principio, concebido como refugio de caza. Este palacio formó parte de las residencias palaciegas de Felipe II, en donde se celebraron los festejos nupciales, tras casarse este rey por cuarta vez en el Alcázar de Segovia. Este palacio, ahora en ruinas, tuvo el privilegio de ser el primer palacio de todos los Reales Sitios. También fue en Valsaín en donde Felipe II pensó construir un monasterio, que finalmente se construyó en la por entonces de San Lorenzo de El Escorial.

Este palacio tuvo varios incendios y reconstrucciones que modificaron su estructura. Pero tras el incendio de 1697 que lo destruyó significativamente, reinando Carlos II de España, finalmente se abandonó para construir otro nuevo en las inmediaciones de la población de Valsaín, pero al gusto de la nueva dinastía, Borbón, que acababa de llegar al trono de España con el rey Felipe V de España. El emplazamiento que se eligió fue cerca de un coto de caza real, que gran parte del mismo quedó dentro del recinto palaciego. Cerca de este coto existía un pequeño monasterio dedicado a San Ildefonso, cuyos monjes llevaban una hospedería, una granja y varias huertas con árboles frutales para su propio sustento.

El origen de este monasterio fue la cesión de unos terrenos en 1477 por parte de los Reyes Católicos a los monjes jerónimos del monasterio del Parral en Segovia. La ermita de este monasterio se conserva actualmente dentro de las murallas del Palacio. Estas obras comenzaron en 1721 y continuamente, hasta prácticamente la actualidad se han ido añadiendo distintos elementos o se han modificado las infraestructuras.

Así por lo tanto, Valsaín al no tener ya el palacio fue perdiendo importancia respecto a la nueva población que estaba surgiendo con el nuevo palacio. Si no ha llegado a desaparecer la población, ha sido gracias a la actividad de corta de árboles en el pinar y el aserradero del cercano núcleo urbano (a menos de 1 km) de La Pradera de Navalhorno. En cambio, a medida que se iba construyendo el nuevo palacio, el núcleo urbano iba creciendo a medida que se iban necesitando más empleados en el palacio, tanto para su construcción y mantenimiento, como para dar servicio dentro del mismo.

También se creó en esta población la Real Fábrica de Cristales en 1727, con el objetivo de disminuir las importaciones y por tanto los costes de las piezas de cristalería de lujo, a la vez que se protegía la manufactura nacional. El proyecto fue impulsado por Ventura Sit con el apoyo de la Corona, quien instaló un pequeño horno para vidrios planos, los cuales servirían para realizar ventanas o grandes espejos. Posteriormente, se construyó el actual edificio por el aparejador real Joseph Díaz (Gamones), con una superficie total de 25.000 m². En esta fábrica se realizaron importantes piezas de vidrio que se exportarían por toda Europa, compitiendo con las fábricas más importantes del momento.

Con la llegada de Carlos III de España, la población tomó un nuevo impulso. Algunas de las medidas que tomó fueron reordenar el casco urbano y delimitar éste con una muralla, ampliando la muralla ya existente del Palacio Real. También saca fuera del casco urbano el cementerio, siendo esta población la primera en España que realiza este cambio. Además la fábrica, en su momento de esplendor, impulsó aún más el crecimiento de la población.

Algunos acontecimientos históricos que sucedieron en La Granja fueron la boda entre Carlos IV de España y María Luisa de Parma, las firmas de los tratados de San Ildefonso de 1777, 1796 y 1800, la derogación de la Ley Sálica mediante la promulgación de la Pragmática Sanción de 1789 por Fernando VII justo antes de morir, la sublevación de los sargentos de la guarnición del Palacio en 1836 que obligó a la regente María Cristina de Borbón a restablecer la Constitución de 1812, el nacimiento de don Juan de Borbón en el palacio, etcétera.

A finales de Mayo de 1937, durante la Guerra civil española, en las cercanías de La Granja tuvo lugar la Ofensiva de Segovia. Las tropas republicanas de la 21.ª Brigada Mixta estuvieron a punto de tomar la localidad y el palacio real, pero la intervención de los regulares marroquíes frustró la operación.

Actualmente la población de Real Sitio de San Ildefonso vive del turismo que genera el Palacio Real y el Museo del Vidrio, así como de las actividades para el mantenimiento de los mismos. Pero también crea puestos de trabajo la nueva fábrica de vidrio (construida en los años 70 del siglo XX), las maderas del pinar del Valsaín, y cada vez más del turismo rural gracias a los montes de la sierra de Guadarrama y la monta de caballos.

Palacio Real de la Granja de San Ildefonso.

El Palacio Real de la Granja de San Ildefonso es una de las residencias de la familia Real Española y se halla situado en la localidad segoviana de Real Sitio de San Ildefonso. Está gestionado por Patrimonio Nacional y se encuentra abierto al público.

Su nombre proviene de una antigua granja que los monjes jerónimos del monasterio de El Parral tenían en las inmediaciones. En 1719 el rey Felipe V mandó construir una capilla en sus alrededores, «sin demoler cosa alguna de lo antiguo»,​ lo cual explica, según Eugenio de Llaguno en su Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración, publicada treinta años tras su fallecimiento por Juan Agustín Ceán Bermúdez en 1829, «su irregularidad»​ y el hecho de que sea «un conjunto de añadiduras».

Historia.

Antecedentes históricos.

La vertiente septentrional de la sierra de Guadarrama fue durante la Edad Media lugar de caza reservado para los reyes de Castilla, quienes la frecuentaban dada su riqueza cinegética y su proximidad a la ciudad de Segovia. Según crónicas de la época, el primer refugio real de monteros (conocido como Casa del Bosque) fue mandado construir por el rey Enrique III en el pueblo de Valsaín, el rey Enrique IV construyó un albergue y una pequeña ermita dedicada al arzobispo San Ildefonso. En 1477 los Reyes Católicos donaron la ermita y el albergue con extensiones de tierra a la congregación de los monjes jerónimos del Monasterio del Parral en Segovia. Estos monjes hicieron pequeñas reformas y se trasladaban en los meses de verano cuando el aire fresco de la Sierra era más agradable que en Segovia. Esta granja, lugar de meditación y recreo de los monjes del Parral, fue el origen del pueblo y de ella tomó el nombre. El rey Felipe II realizó la última reforma y convirtió el edificio en un suntuoso palacio que sirvió de residencia a sus sucesores hasta Carlos II, en tiempo del cual un gran incendio destruyó la parte de poniente en 1682.

Construcción.

El duque de Anjou nació en Versalles (Francia) en 1683 y se crió en la corte de su abuelo Luis XIV. De carácter introvertido, era afable e inteligente y muy aficionado al ejercicio físico. En 1700, cuando cumplió 17 años, se convirtió en Felipe V (el Animoso), rey de España y de las Indias.

El monarca frecuentaba los reales montes de Valsaín, cazando en compañía de la reina y del duque del Arco, hacia 1718. Se enamora del paisaje y de la riqueza cinegética de la zona, y decidió levantar un palacio en el lugar en que se encontraba la ermita de San Ildefonso, para lo cual compró a la comunidad de monjes del Parral la granja-ermita, la hospedería y terrenos circundantes. El rey que, parece, quiso imitar la vida de Felipe II, acabó demostrando que había sido educado en la corte de Luis XIV y lo que pudiera haber sido otro Palacio de El Escorial, acabó siendo una copia de Versalles.

Teodoro Ardemans,​ maestro mayor del Real Palacio y de la Villa de Madrid, fue el encargado de realizar los planos y el proyecto del nuevo palacio. La fecha de iniciación de las obras es 1721.​ La ejecución de la obra se encargó al aparejador Juan Román. Prácticamente al unísono de la obra arquitectónica comienza el trazado y construcción de los jardines bajo la dirección del escultor René Carlier y del jardinero Esteban Boutelou I. Los movimientos de tierra fueron dirigidos por el ingeniero Étienne Marchand que, además, se hizo cargo de la dirección de las obras en 1725. De las fuentes y estatuas se encargó un grupo de relevantes escultores, entre los que destacaron René Frémin, Jean Thierry, Hubert Demandré, Pedro Pitué, Santiago Bousseau, etc.

El trazado y diseño de los jardines corresponde al estilo clásico francés, cuyo creador fue Le Nôtre, autor de los jardines de Versalles. Las esculturas de las fuentes se pensó en un principio realizarlas en bronce pero, debido a problemas económicos, se decidió finalmente realizarlas en plomo, estableciéndose la fundición en el palacio de Valsaín. A partir de 1724, el Real Sitio comienza a adquirir su máximo esplendor, pues ya no es un palacio más de la geografía española sino que pasa a ser la residencia veraniega del rey de España, con su correspondiente corte.

El Palacio tras Felipe V.

El rey Felipe V muere el 9 de Julio de 1746 y fue enterrado en la Colegiata. Isabel de Farnesio, durante el reinado de su hijastro Fernando VI, se retiró a San Ildefonso. La reina, italiana, encargó a paisanos suyos, bajo la supervisión del pintor y arquitecto Andrea Procaccini, una ampliación del palacio. Así, entre 1727 y 1737, se añade los dos patios abiertos,​ uno de los cuales, el llamado Herradura, es actualmente la principal entrada al palacio.​ La reina murió el 11 de Julio de 1776 recibiendo sepultura, como su esposo, en la Colegiata y no en la cripta real del Escorial por su propia decisión.

Durante el reinado de Carlos III el Real Sitio adquirió su ordenación definitiva. Durante los siglos XVIII y XIX, el Palacio de San Ildefonso fue la residencia de verano de los Borbones y en él se celebraron hechos relevantes de la historia de España: la boda de Carlos IV con María Luisa de Parma; la firma del Tratado de San Ildefonso entre España y Francia, el ministro Calomarde consigue durante la agonía de Fernando VII que se derogue la pragmática sanción decretada por Carlos IV a petición de las Cortes de 1789; los sargentos sublevados de la guarnición, obligan a María Cristina de Nápoles a proclamar la Constitución de 1812. Fue asimismo lugar de recepción de embajadas, nacimiento y bautizo de infantes, entre ellos el de la infanta Isabel (La Chata) y el de D. Juan, padre de Juan Carlos I.

Sufrió un devastador incendio el 2 de Enero de 1918​ que afectó a la techumbre de todo el palacio y a la Casa de Canónigos, quedando destruidos los frescos que decoraban los techos de la planta alta, algunas lámparas de cristal y bronce, muebles y las riquísimas telas que adornaban las paredes de los salones de esta planta.

En la planta baja de este palacio se exhibía la colección de esculturas de la reina Cristina de Suecia, y que reunió en su exilio en Roma tras su abdicación al trono. Fueron adquiridas por Felipe V y realzadas con peanas, que aún subsisten en los espacios originales. Las esculturas fueron trasladadas en el siglo XIX al Museo del Prado y reemplazadas por reproducciones en escayola.

(18/02/2018)

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390. Dedal CHINCHÓN // CHINCHÓN´s Thimble

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Dedal Plaza Mayor Chinchón (Comunidad de Madrid).

Nuevo dedal que os quiero enseñar hoy, un dedal que me traje de una nueva visita al municipio madrileño de Chinchón. Como muchos otros dedales, ya hace un tiempo que tengo este dedal en mi colección, pero por varios motivos personales, no había tenido tiempo a enseñároslo, al igual que con otros tantos que tengo, y que os iré enseñando poco a poco. Este dedal lo compré en una de las tiendas de souvenirs de la Plaza Mayor de este municipio.

Chinchón es un municipio español que se encuentra en el sureste de la Comunidad de Madrid, en la comarca de Las Vegas, a cuarenta y cuatro kilómetros de la capital. El municipio tiene una superficie de 115,9 km² y cuenta con una población de 5240 habitantes (INE 2017). En 1974 su casco histórico, con una notable plaza mayor, fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Historia.

La especial condición geográfica de la vega del Tajuña debió propiciar los asentamientos humanos desde tiempos muy antiguos. Los restos más lejanos pertenecen al Neolítico y junto a El Salitral se encontró un poblado probablemente íbero o celtíbero.

Más tarde puede verse reflejada la presencia romana en las vías de comunicación y en el sistema de regadíos del Tajuña la influencia musulmana, que luego los cristianos consolidarían. Estas repoblaciones cristianas comenzaron en dicha zona cuando Alfonso VI de León tomó militarmente Toledo en 1085 y esta plaza sirvió de bastión para coordinar la conquista de las fortalezas que permanecían en manos almorávides.

Hasta 1480, momento en que se convierte en señorío concedido a los marqueses de Moya, Andrés Cabrera y Beatriz de Bobadilla, este territorio rendía cuentas a los concejos y arzobispados de Segovia y Toledo. En esta época, y en reconocimiento de los marqueses al apoyo militar a la causa de Isabel en su lucha por el trono de Castilla, fueron concedidos 1200 vasallos y un extenso territorio al sur de la jurisdicción de Segovia que incluía el término de Chinchón. Fue entonces cuando se construyó el castillo de Chinchón, de estilo renacentista.

En 1498 los aldeanos de Chinchón se “mudaron” a lo alto de la colina más próxima debido a una infección de mosquitos, dándose lugar con ello una reconstrucción total del pueblo. De ahí se puede observar que la Plaza Mayor es irregular debido a que en esa época las plazas mayores era irregulares y alrededor de las casas al principio se guardaba el ganado para que los ganaderos que vivían en la Plaza Mayor pudiera verlo sin salir de su casa (desde el balcón). Gracias a ello evolucionó y con ello es obvio decir que el ayuntamiento era una antigua casa de un ganadero que se compró en su tiempo como sala de reunión para debatir los problemas del pueblo.

En 1520, los comuneros atacaron el castillo del vasallo de Carlos V y lo destruyeron. La reconstrucción la dirigió don Fernando de Cabrera y Bobadilla, primer conde de Chinchón. En 1706, como consecuencia del apoyo del pueblo a la causa de Felipe V, las tropas del archiduque Carlos causaron graves destrozos en el castillo. Mientras tanto, el pueblo había ido creciendo en importancia, los edificios barrocos son de este período, y la Plaza Mayor se consolidaba como centro del poder público.

En 1638, las propiedades de la corteza de la quina fueron descubiertas por la condesa de Chinchón (esposa del virrey Luis Fernández de Cabrera), en Perú, cuando observó que los curanderos nativos la empleaban para tratar las fiebres, pero las referencias a las propiedades curativas de la quinina y su exportación habían comenzado tiempo atrás. El nombre científico cinchona se refiere directamente a la condesa (Linneo transcribió el sonido español ‘chi’ a la manera italiana: ‘ci’, lo cual era frecuente en la época).

En 1738, el condado pasó, por compra, a manos de la casa de Borbón y Farnesio, y un año más tarde se le otorgó a la Villa el título de Muy Noble y Muy Leal en reconocimiento a su fidelidad en la guerra de Sucesión. La declaración de bien de interés histórico-artístico y el título de ciudad otorgado por Alfonso XIII marcan el Chinchón actual, que sigue aumentando su peso en la producción agrícola de calidad, combinándolo con su cada vez mayor interés turístico.

En 1974, Chinchón fue declarado Conjunto Histórico Artístico. En la actualidad la localidad forma parte de la asociación Los pueblos más bonitos de España.

Lugares de interés.

Plaza Mayor.

La Plaza Mayor de Chinchón es un ejemplo de arquitectura popular. Las primeras casas con soportales y balcones se construyeron en el siglo XV, y quedó totalmente cerrada en el siglo XVII.

Tiene una forma irregular y una estructura sencilla, clara, ordenada y jerarquizada. Los edificios son de tres plantas, con galerías adinteladas y 234 balcones de madera denominados claros, sustentados por pies derechos con zapatas.

Desde su construcción, la plaza ha albergado numerosas actividades: fiestas reales, proclamaciones, corral de comedias, juegos de cañas, corridas de toros, ejecuciones, autos sacramentales, actos religiosos, políticos y militares, además de servir como plató de cine (por ejemplo, en la escena taurina de la película La vuelta al mundo en 80 días, espectáculo circense en El fabuloso mundo del circo).

En 1992, la emisora Antena 3 Radio había organizado un referéndum sobre la propuesta del restaurador Salvador Perez Arroyo de recuperar el color azul que lucía la plaza en el siglo XVII. Los chinchoneses se acercaron al Ayuntamiento desde las doce hasta las 13:30. Allí apuntaron en una papeleta su color preferido y la depositaron en una urna.Y como sobre gustos no hay nada escrito, no sólo el verde -que fue el preferido, con 263 votos-, o el azul, que gustó a 12 personas, se convirtieron en protagonistas. También los hubo que apostaron por el color madera (59 votos). Incluso el rojo y el amarillo fueron otros tonos que eligieron tres y un vecinos, respectivamente. Catorce chinchoneses decidieron no concretar tanto y escribieron en sus papeletas “verde o madera”.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Se inició su construcción en 1534 como capilla adosada al palacio condal con un proyecto de arquitectura gótica, de manos de Alonso de Covarrubias, y se terminó en 1626, tras haber estado paradas las obras cuarenta y ocho años, con la colaboración del patrimonio del Condado de Chinchón. Esto se debe a que los condes de Chinchón sólo financiarían la iglesia con tres condiciones, a saber: tener una vista privilegiada en la misa, exhibir los escudos condales en la fachada principal y que se enterrase a todos los condes en la iglesia (debajo del altar es donde están enterrados debido a que éste es el lugar más privilegiado de la iglesia) y hasta pasados cuarenta y ocho años no se pusieron de acuerdo. Diego Fernández de Cabrera y Mendoza, tercer conde de Chinchón y mayordomo de Felipe II y de su Consejo de Estado, contrató para su finalización a los mejores maestros que habían trabajado en El Escorial. En 1808 las tropas francesas incendian la iglesia, que fue restaurada veinte años después. Debido al levantamiento del 2 de Mayo se mató en la Plaza Mayor a dos franceses (junto a la columna llamada de “los franceses”) y una unidad cercana del ejército francés acampada en Aranjuez se vengó matando a 86 personas de Chinchón y quemando los edificios con mayor valor histórico y espiritual.

La iglesia actual es una gran reconstrucción que combina los estilos gótico, plateresco, renacentista y barroco. Cabe destacar, en el centro del retablo principal, el magnífico cuadro de la Asunción de la Virgen pintado hacia 1812 por la mano de Francisco de Goya por encargo de su hermano Camilo, capellán de los condes.

Torre del reloj.

Esta torre fue parte de la antigua iglesia parroquial de Nuestra Señora de Gracia, construida en el siglo XV. La torre fue restaurada mucho tiempo después de que los franceses destruyeran todo el conjunto (en 1808), pero no así la iglesia, que ha quedado totalmente enterrada con el tiempo. Por eso existe el dicho de que “Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre” ya que la contigua y actual iglesia de la Asunción carece de ella. Muy cerca de ambas, se encuentra el Teatro Lope de Vega. Tiene un campanario en el que suenan las campanas para señalar las horas.

(17/02/2018)

388. Dedal PORTONOVO // PORTONOVO´s Thimble

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Dedal Escudo Portonovo (Pontevedra). 

Aquí os dejo una nueva entrada del blog de los dedales. En esta ocasión, os quiero enseñar uno de los dedales de escudos que tengo en mi colección desde ya hace algún tiempo. Este dedal es el dedal del escudo del Portonovo S.D. y como no he encontrado su descripción por ningún lado, pues os dejo algo de información sobre este lugar. Este dedal lo conseguí en una de las tiendas de regalos que hay en O Grove.

Portonovo es una villa española de la parroquia gallega de Adina en el municipio pontevedrés de Sanxenxo.

Situado en la Ría de Pontevedra, su clima es suave en invierno y cálido y soleado en verano. Esto es importante para el turismo que, en la actualidad, es el motor económico de la localidad, ya que hace incrementar su población en la estación estival de forma considerable.

Varias playas se encuentran a lo largo de la costa correspondiente a la localidad: Baltar (también conocida como playa de Portonovo), Caneliñas y Canelas.

Portonovo también se nutre económicamente de la vida nocturna que experimenta un despunte durante la estación de verano y en otros períodos vacacionales. La villa cuenta con numerosos locales de copas, pubs, cafeterías y varias discotecas.

Fiestas y acontecimientos.

Las fiestas más importantes son las de:

  • San Roque, patrón de la villa, que se celebra del 14 al 19 de Agosto. Las fiestas en la parroquia comienzan con la fiesta de la sardina, el 14, con una gran sardinada en el muelle. Al día siguiente se celebra el día de la patrona de la parroquia Santa Mª Adina, pero el día clave de las principales fiestas del pueblo se celebra con el encuentro de las santas de la iglesia parroquial y los santos de la Capilla de Portonovo, en frente al colegio público, a las 12 del mediodía. Es una tradición que viene de siglos atrás. Las procesiones llevan una ruta por una zona distinta del pueblo y se realizan en dos días distintos, en los que cada procesión es dedicada a San Roque y a La Virgen del Carmen respectivamente. También se le dedica un día al perro de San Roque, con juegos y concursos de belleza canina. Se hace una verbena y una feria en la zona del puerto y la playa. La despedida, el último domingo de Agosto, es como el encuentro pero a la inversa, donde las imágenes de la capilla despiden a las de la iglesia hasta el año próximo. Esto cierra las fiestas grandes en la parroquia.
  • Santa Catalina, patrona de la villa, se celebra el 25 de Noviembre y consiste en una procesión marítimo-terrestre. Los santos desfilan por las calles en una ruta ligeramente diferente a la de las procesiones de San Roque hasta llegar al puerto, y allí cada santo es subido a un barco y acompañado por los feligreses que lo deseen. La ruta marítima se extiende por la zona exterior de la ría de Pontevedra.
  • San Cristóbal, que se celebra a principios del mes de Julio, son una fiestas más modestas y su repercusión no es tan grande como las de San Roque, pero al igual que en estas, se monta una feria y una verbena.
  • La Fiesta de la Raya (A Festa da Raia), que se celebra desde hace más de una década cada fin de semana anterior a la Semana Santa (aunque esto puede variar, como en el caso de 2008 que se realizó en Mayo). En estas fiestas se monta una carpa en el muelle, un recinto en el que se pueden degustar diversos platos.
  • El entierro de la sardina (O enterro da sardiña), como en muchos pueblos de España, en Portonovo se celebra el entierro de la sardina el miércoles de ceniza en los carnavales. Por norma general, la sardina suele parodiar algún personaje o acontecimiento relevante surgido a lo largo del año, como la gripe aviar, hace unos años. En 2009 parodió a Barack Obama.
  • La Concentración anual de motos, se celebra cada año el segundo fin de semana de Septiembre, y a ella acuden un gran número de moteros de toda España así como del extranjero. Se organizan espectáculos de acrobacias con motos, cuatrimotos y coches.
  • La Regata Príncipe de Asturias, es una regata de k-4 que transcurre por la ría de Pontevedra y que tiene salida en la playa de Baltar, en Portonovo. En 2009 se celebró el 15 de Agosto.

Iglesia de Santa Catalina.

Pequeña y sencilla construcción en piedra, de nave única con planta rectangular, en la que destaca sobre todo la espadaña que se eleva sobre la iglesia, adornada con dos pináculos y rematada en cruz. La fachada principal está adornada también con dos pequeños pináculos, uno a cada lado. Se encuentra situada en la parte más alta de la villa, a su alrededor todas las calles son cuesta abajo. Anexa a ella se ubica el parque infantil de San Roque. En la fachada posterior aparece adosada la sacristía, también de planta rectangular. Está dedicada a Santa Catalina. Desde esta capilla salen las procesiones patronales en las festividades de Agosto. Detrás del altar están las imágenes de los patrones del pueblo: San Roque y Sª Catalina; aparte de otras imágenes que también salen en procesión: Sª Lucía y La Virgen del Carmen, entre otras.

Playas.

  • Playa de Portonovo: También conocida como playa de Baltar (es la que presenta mayor longitud) y separada de la playa de Silgar por la Punta del Vicaño. Detrás de esta playa hay una zona verde, ubicada entre dos paseos, uno de ellos de madera.
  • Caneliñas: Pequeña playa, en la que se encuentra “la Covasa“, un estrecho de agua entre dos rocas en uno de los bordes de la playa y que se vacía por completo cuando baja la marea.
  • Canelas: Después de Caneliñas y dejando atrás la Punta del Seame, se encuentra esta playa de tamaño considerable.

Todas ellas cuentan con el distintivo europeo de bandera azul. Pertenecen al conglomerado de playas de Sanxenxo.

Puertos.

  • Puerto Principal: Es el mayor de Portonovo y el mejor del ayuntamiento de Sanxenxo. Es el principal puerto pesquero del municipio, ya que cuenta con barcos que se dedican a la pesca de baja y de media altura, los cuales toman su amarre en él. Su lonja es uno de los motores económicos del pueblo. Cuenta con tres naves industriales donde, entre otras cosas, se tejen y enredan las redes de pesca. Tiene tres grúas de carga y descarga de navíos, una de ellas móvil. El muelle fue arrasado por temporales y vuelto a construir hasta tres veces en las décadas de los 60 y 70. En su zona más próxima al pueblo hay un aparcamiento donde es habitual la celebración de las fiestas patronales.
  • Muelle del Chasco: más pequeño que el anterior, es el puerto deportivo de Portonovo. Está pegado a la playa de Portonovo y en su extremo se encuentra el Club Náutico de Portonovo.

Deportes.

Portonovo cuenta con una larga tradición en Piragüismo. El Club de Piragüismo de Portonovo es uno de los más importantes de la zona, además de acoger la Regata Princesa de Asturias de categorías K-4 y C-4, desde hace varias décadas. Portonovo también cuenta con un club de fútbol, el Portonovo S.D., que ha militado durante varios años en Tercera División. Asimismo, en Portonovo se celebran varios eventos náuticos, como regatas de barcos tradicionales, denominadas dornas, o de barcos a vela.

Curiosidades.

  • La película El Hereje se rodó en gran parte, en esta localidad.
  • Portonovo, junto con el anexo de la antigua parroquia de San Mauro de Arra y el barrio de Baltar forman la parroquia de Santa María Adina, una de las más antiguas y extensas del municipio.
  • Se dice que hace muchos años en una procesión marítima uno de los barcos volcó cayéndose la gente y la imagen del santo al mar, al poco de zarpar.
  • El Encuentro es una de las tradiciones más antiguas del municipio, que se viene celebrando desde hace más de 200 años. El lugar donde tiene lugar, antiguamente era un puente sobre el río (hoy canalizado e inexistente).
  • Portonovo fue municipio durante varios años en el siglo XIX.
  • Pese a no ser capital del municipio al que pertenece, Portonovo es la localidad más poblada de Sanxenxo.
  • En 2009, 17 países participaron en la XXX regata Príncipe de Asturias K-4 y C-4.

(24/03/2016)

384. Dedal ÁMSTERDAM // AMSTERDAM´s Thimble

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Dedal porcelana Ámsterdam (Países Bajos).

Aquí os dejo uno de los últimos dedales que se han incorporado recientemente a mi colección. Es un dedal internacional que me ha traído mi novio de una de las tiendas de souvenirs del aeropuerto de Ámsterdam. Como podéis ver, es un dedal de esta ciudad holandesa en el que podemos ver un canal y uno de los barcos/catamaranes que circulan por ellos, una estampa muy típica de esta ciudad.

Ámsterdam​ o Amsterdam, según la pronunciación etimológica, es la capital oficial de los Países Bajos. La ciudad está situada entre la bahía del IJ, al norte, y a las orillas del río Amstel, al sureste. Fundada en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero, en la actualidad es la ciudad más grande del país y un gran centro financiero y cultural de proyección internacional.

Tiene una población de unos 810.000 habitantes y en su área metropolitana residen aproximadamente 1,5 millones. Cabe destacar que Ámsterdam forma parte de la gran conurbación neerlandesa llamada Randstad (junto con las ciudades de La Haya, Róterdam y Utrecht), que cuenta con más de 6,5 millones de habitantes. Este núcleo es una de las conurbaciones más grandes de Europa.

El centro histórico de la ciudad fue construido en gran parte en el siglo XVII y es hoy en día uno de los centros históricos más grandes de Europa. En aquella época se construyeron una serie de canales semicirculares alrededor del casco antiguo ya existente de la ciudad. Después se edificaron las nuevas calles que ahora habían sido creadas con casas y almacenes en un estilo típico neerlandés que es una de las imágenes más famosas de Ámsterdam y del país. Al igual que otras ciudades de Europa septentrional con abundancia de agua, como Brujas, Hamburgo y Estocolmo, es conocida coloquialmente como la “Venecia del norte“.

Aunque durante casi toda su historia (excepto entre 1808–1810) ha sido la capital oficial de los Países Bajos, nunca ha sido la sede de la justicia, el gobierno o el parlamento neerlandés, ya que todos estos órganos se encuentran en la ciudad de La Haya, que por tanto es la principal ciudad del país con respecto a política y justicia. Ámsterdam tampoco es la capital de la provincia de Holanda Septentrional, que siempre ha sido Haarlem.

Toponimia.

El primer uso documentado del término “Amsterdam” aparece en un certificado del 27 de Octubre de 1275, en que los habitantes, que habían construido un puente con una presa (dam en neerlandés) sobre el río Amstel, quedaban exentos de pontazgo por orden del conde Florentino V.​ El certificado, en latín, describe a los habitantes como homines manentes apud Amestelledamme (“personas que viven cerca de Amestelledamme”. En 1327, el nombre ya había evolucionado a Aemsterdam.

En neerlandés la pronunciación del nombre es aguda: [ɑmstər’dɑm]. Sin embargo, en español está muy extendida la pronunciación esdrújula, por lo que la ASALE recomienda la grafía Ámsterdam, con tilde.

Historia.

Fundación y Edad Media.

En torno al siglo XIII Ámsterdam era un pueblo de pescadores. Según las leyendas, la ciudad fue fundada por dos pescadores de la provincia norteña de Frisia, que por casualidad acabaron en las orillas del río Amstel en un barquito, junto a su perro.

La fecha tradicional de la fundación de la ciudad es el día 27 de Octubre del año 1275, cuando a sus habitantes se les retiró la obligación de pagar peajes, que por entonces estaban asociados con los puentes neerlandeses. En el año 1300 se le concedieron los derechos oficiales de ciudad, y a partir del siglo XIV Ámsterdam empezó a florecer como centro comercial, mayoritariamente a base del comercio con otras ciudades neerlandesas y alemanas, conocidas como la Liga Hanseática.

Conflicto con España.

En el siglo XVI comenzó el conflicto entre los neerlandeses y Felipe II de España. Esta confrontación causó una guerra que duró 80 años (conocida en español como la guerra de Flandes), y que finalmente le dio a los Países Bajos su independencia. Ya por esa época, después de la ruptura con España, la república neerlandesa iba ganando fama por su tolerancia con respecto a las religiones. Entre otros, buscaron refugio en Ámsterdam judíos sefardíes de Portugal y España, comerciantes protestantes de Amberes, y hugonotes de Francia, que en sus países eran perseguidos por su religión.

Centro de la Edad de Oro neerlandesa.

El siglo XVII se considera el Siglo de Oro de Ámsterdam. A principios de ese siglo, Ámsterdam se convirtió en una de las ciudades más ricas del mundo. Desde su puerto salían embarcaciones hacia el mar Báltico, Norteamérica, África y las tierras que ahora representan Indonesia y Brasil. De esta forma fue creada la base de una red comercial mundial. Los comerciantes de Ámsterdam poseían la mayor parte de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales o VOC. Esta organización se instaló en los países que luego pasarían a ser colonias de Países Bajos. En esa época Ámsterdam era el principal puerto comercial de Europa y el centro financiero más grande del mundo. La Bolsa de Ámsterdam fue la primera que funcionó a diario.

La población de la ciudad creció ligeramente de 10.000 en el año 1500, a 30.000 alrededor del año 1570. En el año 1700 este número ya había alcanzado 200.000. Durante los siglos XVIII y XIX y hasta antes de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el número de habitantes incrementó a no menos de un 300 %, alcanzando los 800.000 habitantes. A partir de entonces, y hasta la actualidad, el número ha sido relativamente constante.

Declive y modernización.

Tras las guerras entre la república de Países Bajos y el Reino Unido y Francia, durante el siglo XVIII y a principios del siglo XIX, la prosperidad de Ámsterdam dejó de florecer. Sobre todo las Guerras Napoleónicas arrebataron las fortunas de Ámsterdam. Pese a ello, cuando se estableció oficialmente el Reino de los Países Bajos en el año 1815, la situación empezó a mejorar. En este período una de las personas clave de las nuevas iniciativas fue Samuel Sarphati, un médico y planificador urbano, que trajo su inspiración desde París.

Las últimas décadas del siglo XIX se suelen denominar como el “segundo Siglo de Oro de Ámsterdam“, porque entre otros, se construyeron nuevos museos, una estación de tren y el Concertgebouw, la sala de conciertos de la ciudad. En el mismo período llegó a la ciudad la Revolución Industrial. Se construyeron nuevos canales y vías marítimas para así mejorar la conexión entre Ámsterdam y el resto de Europa.

Siglo XX.

Pocos años antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, la ciudad comenzó a expandirse, construyendo en las afueras nuevos barrios residenciales. Durante la Primera Guerra Mundial, Países Bajos tomó una posición neutral, pero aun así la población sufrió mucha hambre y una grave falta de suministro de gas.

Alemania invadió los Países Bajos el 10 de Mayo de 1940, tomando el control del país después de cinco días de lucha. Los alemanes instalaron un gobierno civil nazi en Ámsterdam, que se encargaba de la persecución de los judíos. También los neerlandeses que ayudaban y protegían a las víctimas, fueron perseguidos. Más de 100.000 judíos fueron deportados a campos de concentración. Entre ellos se encontraba Ana Frank. Solo 5000 judíos sobrevivieron a la guerra. Durante los últimos meses de la guerra, en 1945, la comunicación con el resto del país se interrumpió y la población sufrió una grave escasez de comida y energía. Muchos habitantes de Ámsterdam tuvieron que ir al campo en busca de algún tipo de alimentación. Para sobrevivir, se consumieron perros, gatos y bulbos de flores. Muchos árboles de Ámsterdam se usaron para obtener energía, igual que la madera de las casas de quienes habían desaparecido.

(06/04/2019)

383. Dedal MONDOÑEDO // MONDOÑEDO´s Thimble

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Dedal de porcelana con el escudo de Mondoñedo (Lugo).

Aquí os dejo otro de los dedales que forman parte de mi colección desde hace un tiempo. Este dedal lo conseguí en una de las tiendas de souvenirs del municipio, en una visita que hemos realizado a su Feria Medieval.

Mondoñedo es un municipio y localidad situado en la comarca de La Mariña Central, de la cual es capital, en el norte de la provincia de Lugo, comunidad autónoma de Galicia, España. Es sede del partido judicial nº 1 de la provincia de Lugo.

Símbolos.

El escudo heráldico y la bandera que representan al municipio fueron rehabilitados oficialmente el 9 de Diciembre de 1999. El blasón del escudo es el siguiente:

“De gules (rojo), el cáliz de oro (amarillo), sumado de la Sagrada Forma de plata (blanco) y acompañado de siete cruces de los mismos, tres en cada flanco y una en la punta, ésta flanqueada de las letras M y O de oro. Al timbre, corona real cerrada.”

Diario Oficial de Galicia nº 250 de 29 de Diciembre de 1999

La descripción heráldica de la bandera es la siguiente:

“Sobre paño rojo, el cáliz de amarillo, sumado de la Sagrada Forma de blanco y acompañado de seis cruces también de blanco, tres al asta y tres al batiente.”

Diario Oficial de Galicia nº 250 de 29 de Diciembre de 1999

Contexto geográfico.

Es la capital de la comarca de La Mariña Central. El ayuntamiento de Mondoñedo se encuentra en la mitad norte de la provincia de Lugo; hace frontera por el norte con los ayuntamientos de Alfoz y Foz, por el sur, con Pastoriza y Riotorto, por el este, con Lorenzana y por el oeste, con Abadín. La población de Mondoñedo se distribuye a lo largo de las 15 parroquias que forman el ayuntamiento.

Historia.

La primera mención a Mondoñedo es de 1112: Urraca I de León traslada la Sede Episcopal de San Martiño de Mondoñedo a Vilamaior do Val de Brea, o Vallibria, la actual Mondoñedo. En 1156 Alfonso VII de León le concede la categoría de ciudad. La Sede Episcopal se traslada a Ribadeo entre 1182 y 1230 para fomentar el poblamiento de esta vila.

El episodio más sonado de la historia antigua de Mondoñedo fue la decapitación del mariscal Pardo de Cela. Acusado de traición y apresado en su castillo de la Frouseira, su mujer obtuvo el perdón de la reina Isabel la Católica, pero los enemigos del Mariscal detuvieron a los portadores del indulto real en el puente del Pasatiempo el tiempo preciso para que fuese ejecutado.

(11/08/2018)

381. Dedal ALCALÁ DE HENARES // ALCALÁ DE HENARES´Thimble

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Dedal porcelana Alcalá de Henares (Madrid).

El dedal que os quiero enseñar hoy es un dedal de porcelana que me traje de una de las visitas que hemos hecho a la ciudad de Alcalá de Henares, en la Comunidad madrileña. Ya habíamos visitado esta ciudad varias veces, pero no había tenido ocasión de conseguir algún dedal de la misma, ya que las tiendas de souvenirs o bien estaban cerradas, o bien habían echado el cierre permanente de sus puertas. Pues bien, la última vez que hemos ido, habían vuelto a abrir, y por fin me pude traer un recuerdo de mi paso por esta ciudad. En cuanto a la localización de las tiendas de souvenirs, deciros que este dedal lo conseguí en un bazar chino que se encuentra en la Calle Mayor de la ciudad.

Alcalá de Henares es una ciudad española perteneciente a la Comunidad de Madrid. Su término se extiende sobre la comarca natural de La Campiña aunque parte de este se extiende sobre La Alcarria. Culturalmente, pertenece a la comarca de Alcalá de la que además es su capital. Tiene una población de 193.751 habitantes, a 1 de Enero de 2018, y 87,72 km², lo que hace una densidad de población de 2215,12 hab. por km².

Está situada en la Cuenca del Henares, al este de la región. Sus distancias respecto a otras ciudades son 22 km de Guadalajara y 31 km de Madrid. Es el tercer municipio más poblado de la Comunidad de Madrid y el 31.° de España. La Administración local se ha acogido a la Ley de Grandes Ciudades.

Es cabeza del partido judicial de su mismo nombre y sede episcopal de la Diócesis Complutense. Fue cabeza de su Comunidad de Villa y Tierra.

Su nombre significa “castillo sobre el río Henares“, por cuya razón aparece en el escudo un castillo sobre ondas de agua que simulan el río Henares. Su fundación se remonta a la época celtíbera (Ikesankom Kombouto o Iplacea) pero será con la llegada de los romanos cuando se formará una ciudad notable llamada Complutum. Por la ciudad han pasado varias culturas, de las cuales tres llegaron a convivir simultáneamente.

Fue declarada Ciudad patrimonio Mundial por la Unesco en 1998. Gracias al recinto histórico y el rectorado de la Universidad, es una de las nueve ciudades de España que la Unesco ha clasificado como únicas. Es famosa por su Universidad, construida gracias al cardenal Cisneros el 13 de Abril de 1499, pero tras languidecer durante el siglo XVIII, mediante la Real Orden de la reina regente de 29 de Octubre de 1836, se decretó su supresión en Alcalá y traslado a Madrid, donde pasó a denominarse Universidad Central. Surgió con su estatus actual en 1977, al producirse el fenómeno de descentralización universitaria y constituirse como Universidad propia, lo que la convirtió una vez más en ciudad universitaria.

El lema o eslogan, Ciudad del saber se está divulgando como identificativo de la ciudad. Las razones expuestas por el ayuntamiento para tal título son: se trata de una ciudad de tres culturas donde convive un espíritu de conocimiento en la Universidad. Hasta hace unos veinte años albergó la sede central del Instituto Cervantes; ahora el edificio del Colegio del Rey es la sede de honor de la asociación de la lengua española.

Historia.

Los orígenes de la ciudad de Alcalá de Henares se remontan a época prehistórica cuyo asentamiento estaba en las elevaciones que se conoce como cerro de Zulema o cerro del Viso, que más tarde tomaría el nombre de San Juan del Viso por una antigua ermita dedicada a San Juan Bautista. Los romanos prefirieron formar su ciudad en terreno llano y así nació Complutum. Los musulmanes construyeron un enclave de defensa, lo que más tarde se conoció como Al-Qalat-Nahar (El castillo del Henares).

Con la Reconquista Cristiana, la zona de Complutum trasladó su emplazamiento definitivo en torno a lo que es hoy la Catedral Magistral.

Primeros asentamientos.

Existen en el término municipal de Alcalá algunos yacimientos arqueológicos de época prehistórica, como el de la Alvega, o el de la Esgaravita, del periodo calcolítico.

A la Edad de Hierro pertenece un castro celtibérico encontrado en la cuesta de Zulema donde se extrajo un pequeño tesoro de monedas. En una de ellas se puede leer el nombre íbero de Alcalá: Ikesancom Kombouto. Tal vez de este nombre pueda derivarse el romano de Complutum, aunque también se puede relacionar con el término latino compluvium (‘lugar donde converge el agua’) que describiría el terreno en el que confluyen los ríos Henares, Camarmilla y Torote. A partir de la II Edad de Hierro, se detecta un asentamiento carpetano en el Cerro del Viso. Este asentamiento parece recibir el nombre de Kombouto o Iplacea.

La ciudad romana de Complutum.

Los romanos apenas habitaron la zona de la margen izquierda del río donde se encontraba el asentamiento celtibérico. La Pax romana favoreció el hecho de poderse mudar a la planicie sin necesidad de ampararse en las fortalezas y en el siglo I la población se trasladó al otro lado del río, en su margen derecha, en una superficie llana, por la zona donde se encuentra el Camino del Juncal. Allí se fue extendiendo la ciudad romana llamada Complutum con un trazado característico romano. Excavaciones arqueológicas han ido sacando a la luz importantes vestigios, como la Casa de Hippolytus convertida en museo.

Más tarde, en el siglo IV (c. 305), durante el gobierno y persecución del emperador Diocleciano, tuvo lugar el martirio de los niños Justo y Pastor. Fueron ejecutados a las afueras de Complutum, en un espacio conocido como Campo Laudable, lugar que los cristianos empezaron a venerar y que con el tiempo sería la sede del templo dedicado a las Niños Mártires. Es el barrio histórico de Alcalá.

Llegada de los árabes y reconquista.

Los árabes llegaron en el 711 a la península ibérica y fueron dominando el territorio en incursiones hacia el norte. Los habitantes hispanorromanos de Complutum se habían ido trasladando a los alrededores del templo de los Niños Mártires, formando nuevos barrios. Cuando la zona fue invadida por los árabes, los obispos de Alcalá emigraron a Guadalajara, pero se permitió a la población civil seguir habitando el llamado barrio de Santiuste. Los árabes no se interesaron por este lugar sino por el primitivo emplazamiento de la margen izquierda del río, que encontraron propicio para la defensa y donde edificaron un castillo que daría el topónimo que se empleó después: al-Qal’at abd al-Salam. El curso del río Henares les sirvió de línea divisoria entre el dominio cristiano y el musulmán, trazando lo que se llamó Marca Media.

El 3 de Mayo de 1118, el arzobispo toledano Bernardo de Sedirac conquistó la plaza musulmana de Alkal’a Nahar o Alcalá la Vieja para Castilla; este reino cedió Alcalá y su Tierra al Arzobispado de Toledo, pasando a ser la comunidad de Alcalá un señorío eclesiástico. Pronto, la ciudad gozaría de privilegios, siendo uno de los más importantes la concesión de celebrar una Feria durante el mes de Agosto.

El Burgo de Santiuste, Alcalá de Santiuste, Alcalá de San Justo o Alcalá de Fenares (nombre del s. XIV) sería un emergente centro de transacciones y mercado comarcal, lo cual haría incrementar la población considerablemente. La aljama o judería y la morería alcalaína fueron de las más notables de Castilla (la aljama complutense está considerada de tamaño medio. Algunos estudios la cifran en 5000 judíos). Durante la Edad Media, en Alcalá convivieron pacíficamente las comunidades de judíos, musulmanes y cristianos.

El día 19 de Diciembre de 1308 fue rubricado en la ciudad el tratado de Alcalá de Henares, suscrito por el rey Fernando IV de Castilla y por los embajadores del rey Jaime II de Aragón.

En 1345 y en 1348 tuvieron lugar en la ciudad las Cortes de Castilla.

Siglos XV al XVIII.

Pronto la Universidad de Alcalá creada por el cardenal Cisneros en 1499 sobre lo que fueron los Estudios Generales del siglo XIII, compitió con la de Salamanca y por sus aulas pasaron importantes personalidades, como:

  • Ambrosio de Morales
  • Benito Arias Montano
  • Calderón de la Barca
  • Domingo Báñez
  • Domingo de Soto
  • Francisco de Quevedo
  • Francisco Díaz
  • Francisco Suárez​
  • Francisco Vallés
  • Gabriel Vázquez
  • Gaspar Melchor de Jovellanos
  • Juan de Ávila
  • Juan de Mariana
  • Juan de Valdés
  • Juan Ginés de Sepúlveda
  • Lope de Vega
  • Luis de Molina
  • Martín de Azpilicueta
  • Mateo Alemán
  • San Ignacio de Loyola​
  • San Juan de la Cruz
  • Tirso de Molina

El mismo cardenal Cisneros en 1509 dio para Alcalá y su tierra el Fuero Nuevo que sustituyó ampliando y mejorando los fueros anteriores de 1135, 1223 y el último llamado Fuero Extenso. El fuero de Cisneros tuvo vigencia hasta el siglo XIX con la desaparición del Antiguo Régimen.

En el siglo XVI tuvo lugar un hecho importante para las letras y la cultura españolas: el nacimiento del escritor Miguel de Cervantes. Se conserva su partida de bautismo del 9 de Octubre de 1547 en la Casa Consistorial de Alcalá.

El 19 de Mayo de 1687 Carlos II concedió a la población el título de ciudad.

En el siglo XVIII, concretamente en 1785, entró en la Universidad y alcanzó el grado de doctor en Artes y Letras la primera mujer de la historia de España: María Isidra de Guzmán y de la Cerda.​ A comienzos de ese siglo, Alcalá fue ocupada por los portugueses durante la Guerra de Sucesión.​ Después, la ciudad fue perdiendo importancia.

Siglo XIX.

Fue un siglo de decadencia para la ciudad. El final del Antiguo Régimen dio por finalizada su función como cabeza del alfoz que se venía rigiendo foralmente. La incipiente provincia de Madrid asumió el papel capital de Alcalá para toda su Tierra y la Villa y Corte acaparó la gestión del oriente provincial. La Universidad que había permanecido en la ciudad de Alcalá por más de cuatro siglos, en 1836 fue trasladada a Madrid y rebautizada como Universidad de Madrid, luego como Universidad Literaria de Madrid, en 1851 como Universidad Central de Madrid y en 1970 Universidad Complutense de Madrid.

La ciudad se sumió en una depresión de la que no conseguiría salir hasta bien entrado el siglo XX. Tal fue la desolación que Alcalá casi se quedó con la quinta parte de su población (de 25.000 a 5600 habitantes).​ A esto se unió otro hecho centralista, el que impidió que el Arzobispado de MadridAlcalá tuviera la sede principal en Alcalá, ya que existe tradición episcopal en la ciudad desde el siglo V hasta el siglo XVII en que se centralizó en Toledo. Además, en 1833 Alcalá quedó fuera del mapa de capitales de provincia, en favor de Madrid y Guadalajara. En 1859 el ferrocarril llegó a la ciudad.

La Sociedad de Condueños.

La recuperación del prestigio de la ciudad llegó de la mano de la “Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad”, que fue la primera sociedad particular y privada que se creó en España para salvar y conservar filantrópicamente un Patrimonio artístico. La Sociedad de Condueños, una iniciativa de los ciudadanos alcalaínos de 1851 que, viendo como los edificios principales de la ciudad iban a ser subastados, decidieron salvar el patrimonio de la ciudad aportando su dinero y creando una sociedad cuya única finalidad era comprar los edificios emblemáticos de la Universidad para evitar su expolio y, en un futuro, conseguir la vuelta de la Universidad a la ciudad complutense. En la actualidad, los edificios de la Sociedad de Condueños acogen el rectorado y varias facultades de la Universidad.

Siglo XX.

Durante la Guerra Civil Española la ciudad se mantuvo fiel a la Segunda República Española. Se convirtió en una importante base militar y logística del Ejército republicano.​ En Alcalá de Henares se encontraba la base de la 46ª División republicana.

Alcalá fue una ciudad agrícola, militar y de conventos hasta los años 1940, en que la industria cerámica y Forjas de Alcalá (material ferroviario) ayudaron al desarrollo industrial de la década de 1960.

En 1968 su casco histórico se declaró como Conjunto Histórico-Artístico, contando con nueve monumentos nacionales. Tras la muerte de Franco, en 1977 se fundó una nueva universidad con el nombre de Universidad de Alcalá,​ lo que supuso un renacimiento cultural de la ciudad y una recuperación de su patrimonio histórico mediante el Convenio Multidepartamental de Alcalá de Henares de 1985.

En 1991 se volvió a instaurar la sede episcopal sufragánea de la madrileña y se creó la Diócesis de Alcalá de Henares, desgajada del Arzobispado de MadridAlcalá. La gótica Iglesia Magistral (única en el mundo junto con la de San Pedro de Lovaina en Bélgica por ser su cabildo doctores o profesores, magíster, de la Universidad) fue elevada al rango de Catedral-Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor, dejando atrás su anterior condición de colegiata.

El casco histórico de la ciudad de Alcalá de Henares y su Universidad fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998,​ en reconocimiento a su condición de primera ciudad universitaria planificada como tal que ha existido en el mundo y a su concepción de ciudad que proyectó el ideal humanista a América. El proyecto liderado por el entonces alcalde Bartolomé González Jiménez, se hizo realidad el dos de Diciembre de 1998, en la ciudad japonesa de Kioto.

Siglo XXI.

Los atentados del 11 de Marzo de 2004 afectaron fuertemente a la ciudad pues los trenes atacados partieron o pararon en su estación.​ Un buen número de las víctimas eran residentes en la ciudad alcalaína.

En 2005, la ciudad afrontó la celebración del IV Centenario de la publicación del Quijote desde su nueva condición como “gran ciudad”, puesto que la urbe complutense se acoge a la Ley de Modernización de las Administraciones Locales o “Ley de Grandes Ciudades”. De esta manera, el ayuntamiento gozará de más competencias y autogobierno. Una de las consecuencias visibles es la reducción de los nueve distritos (delegaciones municipales) a las cinco juntas de distrito: Centro, Reyes Católicos, Chorrillo-Garena, Ensanche-Espartales y El Val.

(29/07/2018)

380. Dedal LEÓN // LEÓN´s Thimble

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Dedal porcelana escudo León (Castilla y León).

Aquí os dejo otro de los dedales que me traje de nuestra visita a la ciudad de León ya hace un tiempo. Este, es un dedal de porcelana en el que está representado el escudo de la ciudad.

La efigie del león como símbolo del reino de León aparece documentado por vez primera en las monedas acuñadas por Alfonso VII, el Emperador (1126-1157). Hasta este momento, el signo preponderante utilizado por los reyes leoneses en sus documentos y monedas era la cruz, pero a partir del reinado de este soberano, ésta se irá viendo desplazada paulatinamente por el león. El historiador y heraldista Martín de Riquer ha expuesto que en el año 1148 ya se utilizaba el león como emblema heráldico.​ Al final del reinado de Alfonso VII, la figura de este animal también empezará a aparecer en los documentos regios como signo personal del monarca, y se hará omnipresente durante los reinados de Fernando II de León (1157-1188) y Alfonso IX de León (1188-1230).

La primera referencia escrita del león como símbolo personal del rey y, por ende, del reino, la encontramos en la Chronica Adefonsi imperatoris, coetánea de Alfonso VII. En ella, al describir los ejércitos que participan en la toma de Almería, se dice literalmente:

(…) la florida caballería de la ciudad de León, portando los estandartes, irrumpe como un león (…). Como el león supera a los demás animales en reputación, así ésta supera ampliamente a todas las ciudades en honor. Sus distintivos, que protegen contra todos los males, están en los estandartes y en las armas del emperador; se cubren de oro cuantas veces se llevan al combate.
(traducción de Maurilio Pérez González)

Historia.

El primer símbolo heráldico de Europa.

El uso del escudo, blasón o señal distintivo y hereditario de cada casa noble, más o menos cargado de figuras según la antigüedad y/o hazañas de la familia, se remonta a los torneos que Enrique el Pajarero de Alemania instituyó el año 934 en Gottinga para entretener a la nobleza en el ejercicio de las armas en tiempo de paz, uso que introdujo en Francia Gattroi de Previlli alrededor del año 1036, y que se generalizó a fines del siglo XI con motivo de las cruzadas, extendiéndose mucho después al resto de Europa. A fin de que los varios jefes y/o señores de que se componían aquellas expediciones fuesen conocidos por sus súbditos o vasallos, se introdujo el uso de pintar o bordar cada uno en su estandarte las armas que había elegido. Estas insignias no pasaban por lo regular de padre a hijo hasta el año 1260, bajo el reinado de san Luis de Francia, en que quedaron fijas y hereditarias en las familias.

Unos cien años antes de esta época los príncipes españoles no ponían en sus privilegios y en los sellos reales otras armas que la cruz, hasta que el rey Alfonso VII de León empezó a emplear un león, aludiendo al nombre de su principal reino. El león es el símbolo más antiguo que aún existe de un reino en Europa, y es anterior a la primera versión (en la que figuraba un único león) del escudo del monarca inglés (1158), a los tres leones (en ademán de leopardos) daneses (1194),​ al águila del Sacro Imperio (ca. 1200) y a las flores de lis francesas (1211 aunque presentes en la indumentaria real desde 1179​). Si Alfonso VII lo llevaba en sus estandartes y armas (escudo, sobrevesta), era debido a que León tenía la preponderancia en el reino. Cuando en otras partes de la Chronica se alude al izado de los estandartes reales en las plazas tomadas a los enemigos, se está refiriendo a unas banderas en las que campa el león. Existe polémica acerca de si este animal representaba al rey o al reino: en el primer caso serviría para simbolizar la fuerza del soberano, pero parece más clara la identificación entre las palabras “Legio” y “leo” que llevaría a la adopción del felino como imagen de la ciudad y del Reino. A favor de esta segunda hipótesis está el hecho de que en la Chronica el autor rima las palabras “legionis” y “leonis”.

Características históricas del león y de la bandera.

La bandera no tenía mucho que ver con la bandera leonesa actual. En primer lugar, el león no era rampante, sino pasante. Todos los leones que aparecen en las monedas, signos rodados y sellos de los reyes leoneses son pasantes (unas veces orientados hacia la derecha, y otras hacia la izquierda). Sólo hay dos excepciones: los que aparecen en los escudos de Fernando II y Alfonso IX en sus respectivas representaciones del tumbo A de la catedral de Santiago de Compostela. En estos casos se puede apreciar que son leones rampantes, pero el motivo es que las figuras heráldicas siempre han de disponerse de forma que ocupen la mayor parte del campo. En el caso de un escudo, es evidente que un león pasante ocuparía sólo un tercio del campo, mientras que si se dispone en posición vertical, y se agranda, ocupará todo el espacio disponible. Así también se cumplía la norma de evitar el horror vacui, tan preponderante en la Edad Media (en la Historia del Arte, la expresión horror vacui describe la necesidad de rellenar todo espacio vacío en una obra de arte con algún tipo de diseño o imagen).

Respecto al color del león, en esas mismas representaciones del tumbo A, debajo de ambos reyes aparecen sendos leones pasantes en actitud de ataque: su color es el morado o púrpura. En el caso de Alfonso IX, este león casi parece enmarcado en una bandera cuyo fondo era de color blanco y que tenía una orla morado claro.

Además, en el escudo que porta el monarca el león es de ese mismo color purpurado y el fondo es blanco o plateado. Los mismos colores presentan los dos leones pasantes que aparecen en los arzones de la silla de montar. Según las normas de la heráldica, a una figura de color púrpura le corresponde el campo (o fondo) de plata, que puede aparecer como blanco. Esta hipótesis se ve corroborada por el uso que se hizo del león en los escudos y estandartes cuartelados de Fernando III el Santo y Alfonso X, ya después de la unión con el Reino de Castilla en la Corona homónima (1230). En ellos, junto a los recientemente creados castillos de oro sobre campos de gules (fondo rojo), los leones son de color púrpura o morado, sobre campo de plata.

Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones pasantes, por lo que se les dispuso como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición de los leones que ha llegado a la actualidad. En ningún momento se ha hablado de una corona sobre la cabeza del león, puesto que este uso es todavía posterior, ya que no aparece en monedas, sellos ni otras representaciones hasta Sancho IV (1284−1295).

La bandera medieval del Reino de León.

Básicamente consistía en un león pasante de color púrpura que ocupaba la mayor parte del campo de la bandera. El fondo era de color blanco, o gris muy claro (plata). Bajo esta bandera combatieron los ejércitos gallegos, leoneses, asturianos, extremeños e incluso los castellanos en época de Alfonso VII. Con la división del reino que determinó este rey, León conservó este signo, pero Castilla se vio obligada a crearse uno nuevo. Parece que al principio los castellanos utilizaron una simple cruz, pero, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), Leonor Plantagenet (esposa de Alfonso VIII) diseñó el castillo dorado sobre campo rojo.​ La elección de los colores no fue al azar: Leonor estaba acostumbrada a los leones de oro sobre campo de gules de su dinastía, y además, estos colores contrastaban grandemente con los de los leoneses en el campo de batalla.

El escudo actual.

El escudo de León está compuesto por un campo de plata en el que figura un león rampante de púrpura, linguado, uñado, armado de gules (rojo).

Este escudo aparece timbrado con una corona abierta de oro (la forma de la antigua corona real, usada hasta el siglo XVI). En el escudo de la Ciudad de León aparece representada una corona marquesal en vez de la antigua real y el león no figura coronado.

Al producirse la unión en el año 1230 de los Reinos de León y Castilla con Fernando III el Santo se adoptó una heráldica común. Se dispuso que los elementos heráldicos castellanos (un castillo almenado de oro sobre un campo de gules) y leoneses formarán un escudo cuartelado. Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones, hasta aquel momento pasantes, por lo que se les dispuso como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición que ha llegado a la actualidad. El uso de la corona sobre la cabeza del león no apareció documentado hasta el reinado de Sancho IV. En numerosas ocasiones el campo del escudo castellano ha dado lugar a que el león aparezca representado erróneamente de gules (rojo) en vez de púrpura (morado).​

Actualmente el escudo de León es el símbolo de la provincia y, acompañado por adornos exteriores, de la ciudad de León.

La bandera actual.

El origen de la bandera actual es desconocido, pero probablemente no demasiado antiguo. Por una parte, el diseño de banderas con el símbolo “encerrado” en un escudo en el centro responde a un uso heráldico bastante tardío. En segundo lugar, la primera descripción de un pendón semejante fue encontrada por Waldo Merino en el acta de 18 de Febrero de 1789 del Libro de Acuerdos Municipales (Filandón del Diario de León del 5 de Junio de 1987); en ella se dice que el pendón de la ciudad era de color carmesí, con seis tarjetas o pequeños escudos con sendos leones de oro, plata y seda. Se sabe que el pendón se solía renovar en cada proclamación de un nuevo rey y, así, el número de escudos variaba en cada ocasión. De la misma época que el mencionado por Merino, o un poco posterior, es el pendón que se conserva en el despacho del alcalde, que consta de un escudo con un león rampante dorado en el centro, y dos más pequeños en las puntas, bordados sobre una tela de damasco de color carmesí. En opinión de Ricardo Chao, éste era el pendón de la ciudad de León y, con el paso del tiempo, y con algunas minúsculas variaciones, acabó representando a toda la provincia y a la región. El pendón del que se habla es el que se utilizó como modelo en el siglo XIX para confeccionar la actual bandera leonesa.

(12/04/2017)