326. Dedal A CORUÑA // A CORUÑA´s Thimble

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Dedal resina de A Coruña.

Nuevo dedal que os quiero enseñar en esta entrada. Este dedal es un dedal de resina de la ciudad de La Coruña, uno de los nuevos dedales que me traje de mi última visita a la ciudad. Lo compré en una de las tiendas de souvenirs que se puede encontrar en la Calle Franja, llamada “Pequena Galería“.

La Coruña (en gallego y oficialmente, A Coruña) es una ciudad y municipio de España. Pertenece a la comunidad autónoma de Galicia y es la capital de la provincia homónima.

Importante puerto histórico, se sitúa en la costa noroeste de la Península Ibérica, en las Rías Altas. El centro de la ciudad se extiende sobre una península unida a tierra firme por un estrecho istmo, por lo que presenta dos fachadas marítimas distintas: la portuaria (hacia la ría de La Coruña) y otra de mar abierto, hacia la Ensenada del Orzán, y sobre la que se extienden las principales playas urbanas (Riazor y Orzán).

El municipio de La Coruña tiene una población de 243.978 habitantes (INE 2016), el segundo de Galicia después de Vigo. No obstante, la ciudad, con 215.227 habitantes, constituye el núcleo urbano más poblado de Galicia. Alrededor de la ciudad se ha desarrollado el área metropolitana homónima por los municipios vecinos que, junto a la cercana área metropolitana de Ferrol, forma una conurbación de 655.251 habitantes que aglutina a algo más de la mitad de la población total de la provincia.

Su densidad de población es la mayor de Galicia y de las más altas de España (6471,32 hab/km²), ya que el término municipal cuenta con una extensión de 37,83 km². Una buena parte de la superficie dedicada a la actividad industrial se ha ubicado en el limítrofe municipio de Arteixo, uno de los más industrializados de Galicia. De este modo, está centrada mayoritariamente en el sector servicios. Su sector secundario se concentra fundamentalmente en el Puerto de La Coruña y la refinería de petróleo de Repsol en La Coruña. Su clima es de tipo oceánico en su variedad meridional, con temperaturas suaves todo el año.

Es sede del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de la Delegación del Gobierno en esta Comunidad y sede de la Real Academia Gallega​ desde su fundación. Fue también capital de la VIII Región Militar Española, estructura territorial del ejército español ya desaparecida, aunque en la ciudad está situado el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa, así como una Subdelegación de Defensa.

El municipio limita al norte con el océano Atlántico, al este con la ría de La Coruña y el municipio de Oleiros, al sur con el municipio de Culleredo y al oeste con el de Arteixo.

(21/07/2017)

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306. Dedal CAMINO DE SANTIAGO // CAMINO DE SANTIAGO´s Thimble

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Dedal de porcelana del peregrino, Camino de Santiago.

 

En esta entrada, os quiero enseñar otro de los dedales del Camino de Santiago que tengo en mi colección desde hace algún tiempo. Este dedal lo compré en la visita que realicé en verano a la capital gallega y que todavía no tuve tiempo de enseñaros debido a ir enseñándoos diferentes dedales a lo largo de este tiempo.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy recorrido, después fue un tanto olvidado y en la actualidad ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993 y 1998 respectivamente; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, a la que se unen en 2015 el Camino Primitivo, el Camino Costero, el Camino vasco-riojano y el Camino de Liébana. Además, ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa.

En 2004 la Fundación Príncipe de Asturias le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. “Como lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de una conciencia europea”. Tal y como refleja el acta del Jurado reunido en Oviedo el 7 de Septiembre de 2004.

El premio entregado a los responsables de todas las Comunidades Autónomas por las que corren las rutas jacobeas, abiertas tras el descubrimiento de la tumba del Apóstol, en el siglo IX.

Miles de peregrinos recorren su trayecto cada año. En sus más de mil años de historia ha generado una gran vitalidad social, cultural y económica.

Inicios históricos del Camino. Los orígenes del culto a Santiago en la Hispania romana son desconocidos, pero parece ser que en el año 812 se encontraron reliquias atribuidas al apóstol. Al final del siglo IX se extiende por la Europa cristiana. En el siglo XI el número de peregrinos aumentó considerablemente gracias a contactos culturales entre las naciones europeas.

Alfonso II, rey de Asturias, mandó construir una iglesia en el lugar que, de acuerdo a la voz de la tradición, reposan los restos del apóstol Santiago. A partir del siglo XV, esta iglesia se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación de la Cristiandad y dio origen al actual Camino de Santiago. Por esta vía se expandieron en la Península los nuevos estilos arquitectónicos que triunfaron en Europa.

Descubrimiento del Santo Sepulcro. El nombre castellano “Santiago” proviene del latín Sanctus (sagrado).

Los orígenes de tu vieja del culto a Santiago en Galicia permanecen en la oscuridad de los tiempos. A finales del siglo VIII se difunde en el noroeste de la Península Ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en estas tierras, tras evangelizarlas. Así ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, en el año 813, un ermitaño llamado Pelayo o Paio dijo que vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia, (cerca de Padrón). Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla, donde existe un cementerio de la época romana. El hallazgo del supuesto sepulcro coincide con la llegada al reino astur de mozárabes huidos de las zonas dominadas por los musulmanes, buscando poder practicar sus creencias religiosas.

Es generalizada la creencia, entre algunos estudiosos, de que los restos de Prisciliano fueron enterrados en estos lugares, cuando trajeron su cuerpo desde Tréveris (Alemania). Otros proponen que fueron sepultados cerca de Astorga (León). Según los primeros, el sepulcro de Santiago puede ser la tumba de Prisciliano; aunque las fechas en las que vivieron uno y otro no coinciden.

Alfonso II el Casto, Rey de Asturias, viajó con su corte al lugar, resultando de esta manera en el primer peregrino de la Historia. Fue muestra de su fe la erección de una pequeña iglesia.

Inicio de la peregrinación. Aproximadamente desde el año 821, con el hallazgo de las presuntas reliquias del Apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje. Y recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XI. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a arribar al venerable lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae, que devendrá en el famoso vocablo Compostela.

Menéndez Pidal opinaba que en cierto sentido se puede considerar al caudillo musulmán Almanzor como el gran revitalizador del Camino y quien provocó su fama internacional. En efecto, los repetidos ataques de Almanzor sobre los reinos cristianos españoles llegaron a inquietar a los monjes de la abadía benedictina de Cluny, en aquel momento el más importante centro del cristianismo europeo. Religiosos vinculados a Cluny elaborarán el Códice calixtino y la Historia compostelana y los reyes españoles favorecerán en todo lo posible la constitución y proyección de una red de monasterios cluniacenses en el norte de España y singularmente alrededor del Camino. Esa política está íntimamente relacionada con el deseo de los monarcas españoles de romper con su aislamiento respecto de la Cristiandad mediante lazos dinásticos, culturales y religiosos.

Muchos de los primeros peregrinos procedían de regiones de Europa pioneras en la aportación de novedades musicales. Partiendo algunos del norte y otros de zonas más céntricas de Francia, habían pasado por lugares de culto, como Chartres y Tours. Allí pudieron escuchar las melodías que todo el Occidente cristiano consideraba el verdadero legado del papa Gregorio. Poco importaba que aquellos que venían del norte de Italia y que habían tenido que cruzar los Alpes y Pirineos les dijeran que en su lugar de origen el rito litúrgico era más antiguo y venerable que ése al que ellos llamaban romano.

Tampoco importaba mucho que una vez adentrados en territorio hispánico, y reunidos los peregrinos de distintas procedencias en torno a un mismo Camino, hicieran un alto en algún monasterio riojano y allí se les hablase, no sin nostalgia, de una liturgia que no hacía mucho era el elemento unificador frente a las huestes de Alah que desde hacía siglos ocupaban buena parte del solar hispano.

En esos monasterios riojanos y castellanos aún se miraría con recelo a aquellos caminantes que se dirigían a Campus Stellae. Precisamente siguiendo esa ruta había entrado el principal enemigo del rito hispano. Por la ruta jacobea se fueron contaminando las antiguas ceremonias y costumbres para que aquellos que venían de regiones remotas pudieran entender algo del culto que escuchaban. Tanto es así, que ante los deseos unificadores de Alfonso VI, se abolió el rito autóctono en beneficio de la liturgia llamada romana.

Consolidación de la ruta jacobea. El número de caminantes crece geométricamente a partir del siglo X, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación: una manera más activa, amplia, inclusiva y sencilla de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela serán los destinos más importantes: todos los caminos llevan a Roma. Los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén. Los monarcas de Navarra, Aragón, Castilla y León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, reparación de caminos y edificación de hospitales.

Años más tarde, el carácter apostólico de su iglesia y los bienes, generosamente, obsequiados por los peregrinos permitieron a un obispo emprendedor, Diego Gelmírez, convertir su sede en arzobispado.

Declive del Camino. Después del siglo XIV se produjeron muchas convulsiones sociales en Europa que desvían a los peregrinos potenciales hacia otros destinos. Por otra parte, la Reconquista desplaza toda la atención económica y gubernamental de los reinos españoles hacia el sur. El Camino de Santiago pierde el esplendor de los siglos anteriores. El Cisma de Occidente en 1378 agrava y divide a la Cristiandad. El siglo XV tampoco ayudó a su revitalización, plagado de acontecimientos desagradables en el viejo continente: guerras, hambre, peste, malas cosechas, sequías…

Aun así, muchos creyentes seguían acudiendo hasta la tumba del apóstol para cumplimentar su penitencia pero, año tras año, el Camino fue cayendo en el olvido.

Caminos de Santiago de Compostela en Francia. Aunque los caminos por los que llegan los fieles a Santiago son muy numerosos, uno de los recorridos llegará a convertirse en el Camino por antonomasia. Es el camino francés, ya que todos los caminos que pasan por Francia se unen a alguna de estas cuatro antiguas vías:

  • Via Turonensis (desde París, por Turonem, Tours)
  • Via Lemovicensis (desde la localidad de Vézelay, por Lemovicum Limoges)
  • Via Podiensis (porque comienza en Puy-en-Velay y allí se encuentra con la Vía Gebennensis que comienza en Ginebra)
  • Via Tolosana (desde la localidad de Arlés por Tolosa de Francia y el puerto del Somport, Huesca)

En España la ruta originaria pasaba en un principio por la calzada romaza que cruza el Pirineo por el puerto oscense del Palo (Valle de Echo, Huesca), pero pronto sería abandonada para usar el puerto de Somport, Huesca (vía Tolosana), tal como describe el Códice Calixtino al mencionar el hospital de Santa Cristina de Somport, hoy en ruinas. Más tarde tomaría auge el paso por Roncesvalles (Navarra). Desde Somport los viajeros se dirigen a Puente la Reina de Jaca (Huesca), pasando, en el primer caso, por Canfranc (Huesca)), Jaca (Huesca), Puente la Reina de Jaca (Huesca), Sangüesa (Navarra) y Monreal (Navarra); y por Pamplona, en el segundo. Unidos en Obanos, a escasos kilómetros de Puente la Reina de Navarra, los peregrinos siguen por Estella, Monjardín, Logroño (La Rioja), Nájera, Santo Domingo de la Calzada, Redecilla del Camino, Belorado, Villafranca Montes de Oca y Burgos. En este último lugar confluye la vía menor que, desde Bayona (Francia), cruza por Tolosa (Guipúzcoa), Vitoria, Miranda de Ebro y Briviesca. Las etapas a partir de Burgos pasan por Castrojeriz, Frómista, Carrión de los Condes, Sahagún y León. En León, algunos peregrinos optan por desviarse hacia Oviedo (Asturias), para seguir el camino de visita a San Salvador; así rezaba el dicho ya en la Edad Media: Quien va a Santiago y no a San Salvador honra al criado y olvida al Señor. Retomar el Camino Francés lleva al peregrino a La Virgen del Camino, donde los romeros pueden rendir culto a la imagen homónima, patrona del Reino de León, Hospital de Órbigo, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, adentrándose en Galicia a través de O Cebreiro, Portomarín, Palas del Rey y Santiago de Compostela. A lo largo del camino, se construyen iglesias y hospitales bajo la advocación de Santiago y, también, por otras adoraciones muy consideradas en los siglos XI y XII. Todavía podemos ver en las poblaciones por las que se peregrinaba, las indicaciones calle del Camino e iglesia de Santiago, que marcaban el recorrido medieval.

Santos y privilegios. El Camino genera nuevos santos y leyendas de milagros. Un ejemplo es Santo Domingo de la Calzada, que dedicó su vida a servir a los peregrinos.

El privilegio concedido, y confirmado por Alejandro III, consiste en que el año en que el 25 de Julio, fiesta de Santiago el Mayor, cae en domingo se podrán ganar en la Iglesia de Compostela las mismas gracias que se ganan en Roma los años jubilares, que allí suelen coincidir cada 25 años. Se trata de la bula de concesión más antigua que conservamos, la Regis aeterni, fechada en 1179. Ella misma alude a que confirma un privilegio del Papa Calixto II (1118-1124). Este papa, hermano de Don Raimundo de Borgoña y, por lo tanto, tío del rey Alfonso VII, fue un gran benefactor de la Iglesia de Compostela.

La vieira como símbolo. Hace siglos que la vieira, que se encuentra típicamente en la costa del mar en Galicia, es el símbolo del Camino de Santiago, y de sus peregrinos.

Antiguamente los peregrinos, al regreso a sus países de origen, lo llevaban puesto encima de su hábito o en el sombrero, para demostrar haber llegado hasta Santiago, el objetivo del viaje.

En francés, hasta el idioma mismo lleva esta prueba, de donde la expresión francesa Coquille Saint-Jacques (concha de Santiago) que quiere decir vieira hasta nuestros días. En Francia la vieira era, desde la Edad Media, símbolo de todos los peregrinajes: la llevaban no sólo los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela sino también los que volvían de la Tierra Santa y del Monte Saint-Michel, dado que era también uno de los símbolos de San Miguel. Los textos medievales franceses citan con frecuencia a la “concha” (de la vieira) como símbolo de peregrinaciones en general, a la vez que la vieira poco a poco se va asociando a monumentos y lugares dedicados a Santiago, sin que se especifique “de Compostela“. Habrá que esperar hasta el siglo XVI, gran época de peregrinaciones a Santiago de Compostela, para que el naturalista Guillaume Rondelet cite la “concha de Santiago” como uno de los nombres posibles de la venera. En el siglo XVIII, la edición francesa de la taxonomía de Linneo fija su nombre común asociándola definitivamente con Compostela.

El Camino moderno. Tras la Edad Media y Moderna, el Camino va perdiendo importancia. Hasta el punto que el último de los albergues histórico, cierra y se abandona en ruina a mitad del siglo XX: El real hospital de Santiago de Montouto, en la comarca de Fonsagrada.

Un primer intento de revitalización se produjo en 1962 cuando se anunció que se iba a señalizar el camino. Así el 29 de Marzo de este año, Diario Vasco, publicó que 14 maestros estaban peregrinando desde Roncesvalles con el objetivo de “actualizar la antigua marcha de los peregrinos por el camino jacobeo”. Sin embargo estas iniciativas apenas tuvieron éxito. En el Año Santo Compostelano de 1993, el gobierno autónomo gallego decidió potenciar su valor enfocado a un recurso turístico, abriéndolo a personas con el perfil del peregrino religioso tradicional; de este modo se lanzó una gran campaña de publicidad para el Jacobeo de ese año: Xacobeo 93.

Gracias a este plan se restauraron tramos de la ruta y las infraestructuras para peregrinos. Se logró la colaboración de las comunidades autónomas por las que atraviesa el Camino en España. Desde entonces, hacer el recorrido a pie, en bicicleta o a caballo es un destino popular que reúne lo religioso, espiritual, deportivo, cultural, económico, etc., tal y como ha venido ocurriendo desde el principio a través de los siglos. El camino se halla indicado por flechas pintadas de amarillo, postes y otras señales. (La concha, o vieira, solamente indica que se está sobre el Camino, mientras que es la flecha amarilla la que señala la dirección a seguir. De ahí que la vieira pueda estar diferentemente orientada según la Comunidade Autónoma que se atraviesa).

Los senderos balizados del Gran Recorrido (GR) tienen generalmente una longitud mayor a 50 km. Están pensados para caminatas de más de dos jornadas. Unas marcas de pintura blanca y roja van guiando al caminante.

Este dedal fue comprado en una de las numerosas tiendas que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Santiago de Compostela. Alrededor de la catedral, encontramos muchas calles con tiendas para llevarte algún recuerdo de la capital gallega.

(06/08/2015)

303. Dedal CAMINO DE SANTIAGO // CAMINO DE SANTIAGO´s Thimble

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Dedal del Camino de Santiago.

Una vez más, ya casi terminando con los dedales del Camino de Santiago que tengo por el momento en mi colección, os quiero enseñar uno de los últimos. Este dedal, es un dedal de porcelana que como podéis observar lleva una imagen de la Catedral de Santiago de Compostela y del santo patrono de la ciudad, y también la ruta del Camino de Santiago Francés.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor . Durante toda la Edad Media fue muy recorrido, después fue un tanto olvidado y en la actualidad ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993 y 1998 respectivamente; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, a la que se unen en 2015 el Camino Primitivo, el Camino Costero, el Camino vasco-riojano y el Camino de Liébana. Además, ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa.

En 2004 la Fundación Príncipe de Asturias le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. “Como lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de una conciencia europea”. Tal y como refleja el acta del Jurado reunido en Oviedo el 7 de Septiembre de 2004.

El premio entregado a los responsables de todas las Comunidades Autónomas por las que corren las rutas jacobeas, abiertas tras el descubrimiento de la tumba del Apóstol, en el siglo IX.

Miles de peregrinos recorren su trayecto cada año. En sus más de mil años de historia ha generado una gran vitalidad social, cultural y económica.

Pero la ruta que describe este dedal, es la ruta del Camino de Santiago Francés, por lo que es de lo que vamos a hablar en esta entrada.

El Camino de Santiago Francés es la ruta jacobea más transitada, tanto más, cuanto más nos aproximamos a la ciudad compostelana, pues casi todas las rutas que recorren España, terminan confluyendo en uno u otro punto con ésta.

La ruta original era la Via Tolosana, la ruta procedente de Francia que cruza la Cordillera Pirenaica por el oscense Puerto de Somport siendo conocida como Camino de Santiago Aragonés o Franco-Aragonés.

Tres de las principales Rutas Jacobeas en Francia, la Via Turonensis, la Via Lemovicensis y la Via Podiensis, confluyen en San Juan de Pie de Puerto, cruzando desde allí los Pirineos por el Puerto de Roncesvalles. Una vez en territorio español, surca el norte de la Península hasta el extremo occidental, recibiendo a lo largo de su recorrido, a los peregrinos que transitan otras rutas jacobeas procedentes de cualquier parte de España.

Esta ruta de extraordinaria riqueza cultural, artística y paisajística se encuentra en la actualidad bien documentada y dotada de señalización e infraestructuras adecuadas.

Patrimonio de la ruta.

Esta es la ruta histórica por excelencia, y recorre en gran parte de su trayecto el trazado de la Vía Romana de Trajano que llegaba hasta Finisterre.

Es por tanto fácil de imaginar que la riqueza artística de la misma sea tan impresionante que la Unesco desde 1993 la incluye dentro de los bienes del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Patrimonio arqueológico.

Sin duda alguna, los yacimientos arqueológicos de la Sierra de Atapuerca son el principal ítem de interés arqueológico que hallamos a lo largo del camino. Considerado por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad desde el año 2000.

En las cercanías de Ponferrada el viajero puede desviarse para visitar Las Médulas, minas de oro explotadas por los romanos a cielo abierto. Se trata de un importante yacimiento arqueológico enmarcado en un impresionante paraje natural de gran valor paisajístico. Considerado por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad desde el año 1997.

Son numerosos los castros celtas y romanos que hallamos a lo largo del viaje, muestra de la antigüedad de los asentamientos humanos en estos territorios, especialmente en tierras gallegas. Cabe destacar las ruinas de la romana Asturica Augusta, hoy Astorga.

En algunos tramos del recorrido se conserva en un considerablemente buen estado el pavimento original y los hitos indicadores (miliarios) de la calzada romana conocida como Vía Trajana. También se conservan restos de la Vía Aquitania en las inmediaciones de Carrión de los Condes.

Patrimonio artístico y monumental.

Templos y construcciones religiosas.

Resulta obvio que esta ruta, siendo considerada la matriz de la peregrinación jacobea, deleite al caminante con muchos de los templos más majestuosos de la cristiandad. Ocho son las Catedrales que pueden visitarse a su paso:

  • Catedral de San Pedro en Jaca.
  • Catedral de Santa María en Pamplona.
  • Concatedral de Santa María de la Redonda en Logroño.
  • Catedral de Santo Domingo en Santo Domingo de la Calzada.
  • Catedral de la Virgen María en Burgos.
  • Catedral de Santa María en León.
  • Catedral de Santa María en Astorga.
  • Catedral de Santiago el Mayor en Santiago de Compostela.

Conventos, abadías y monasterios de especial interés religioso, político y cultural durante la Edad Media dan idea de la importancia histórica de esta vía de comunicación:

  • Monasterio de San Juan de la Peña en Santa Cruz de la Serós.
  • Abadía de San Julián en Samos.
  • Cartuja de Santa María de Miraflores en Burgos.
  • Colegiata de Nuestra Señora del Manzano en Castrojeriz.
  • Colegiata de Santa María en Villafranca del Bierzo.
  • Convento de San Francisco en Santo Domingo de la Calzada.
  • Monasterio de San Benito en Sahagún.
  • Monasterio de Iratxe en Ayegui.
  • Monasterio de San Juan en San Juan de Ortega.
  • Monasterio de San Martín Pinario en Santiago de Compostela.
  • Monasterio de San Millán de Yuso en San Millán de la Cogolla.
  • Monasterio de San Pelayo en Santiago de Compostela.
  • Monasterio de San Salvador de Carracedo en Cacabelos.
  • Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes.
  • Monasterio de Santa María la Real en Nájera.
  • Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas en Burgos.
  • Monasterio de Santiago en Pamplona.
  • Real Colegiata de Santa María en Roncesvalles.

Pero además, el viajero con vocación religiosa puede encontrar a su paso algunos de los templos con mayor devoción popular tanto histórica como actual:

  • Iglesia de San Martín de Tours en Frómista.
  • Basílica de la Trinidad en Arre.
  • Basílica de Nuestra Señora de Puy en Estella.
  • Basílica de San Isidoro en León.
  • Capilla de Ánimas en Santiago de Compostela.
  • Capilla del Espíritu Santo en Roncesvalles.
  • Iglesia de Santa María de Eunate en Obanos.
  • Santuario de la Virgen del Camino en Valverde de la Virgen.
  • Santuario de Las Angustias en Molinaseca.
  • Santuario de Santa María la Real en O Cebreiro.

Construcciones y monumentos jacobeos.

Los puentes han sido los grandes indicadores del trazado de las distintas vías de comunicación. Como no podía ser de otro modo, en el trazado encontramos estas construcciones, iniciadas, destruidas, reconstruidas y restauradas por las distintas civilizaciones que han poblado estas regiones.

  • Puente Canto en Sahagún.
  • Puente de Fitero en Itero del Castillo.
  • Puente de Hurgaitz en Irotz.
  • Puente de la Cárcel en Estella.
  • Puente de la Espera en Sarria.
  • Puente de la Magdalena en Pamplona.
  • Puente de la Molinería en San Justo de la Vega.
  • Puente de la Rabia en Zubiri.
  • Puente de la Reina en Puente la Reina.
  • Puente de los Bandidos en Larrasoaña.
  • Puente de Piedra en Logroño.
  • Puente de Piedra en Mansilla de las Mulas.
  • Puente del Arzobispo en Villalbilla de Burgos.
  • Puente del Paso Honroso en Hospital de Órbigo.
  • Puente romano en Las Herrerías.
  • Puente romano en Pedrouzco.

Ventas, hosterías, hospitales y otros servicios imprescindibles para atender al peregrino se han ido levantando a lo largo de los siglos. Muchos de estos establecimientos han llegado hasta nuestros días, si bien no todos son empleados para funciones muy distintas a las que en origen se pretendía:

  • Gran Hospital de Peregrinos en Roncesvalles.
  • Hospital de la Herrada en Carrión de los Condes.
  • Hospital de la Reina en Ponferrada.
  • Hospital de La Virgen del Puente en Sahagún.
  • Hospital de los Ingleses en Las Herrerías.
  • Hospital de Nuestra Señora de Gracia en Viana.
  • Hospital de Nuestra Señora del Perdón en Cizur Menor.
  • Hospital de Peregrinos en Itero de la Vega.
  • Hospital de Peregrinos en San Nicolás del Real Camino.
  • Hospital de Peregrinos en Triacastela.
  • Hospital de San Antonio en Sarria.
  • Hospital de San Antonio Abad en Villafranca Montes de Oca.
  • Hospital de San Juan en Astorga.
  • Hospital de San Lázaro en Redecilla del Camino.
  • Hospital de San Lázaro de la Misericordia en Belorado.
  • Hospital de San Marcos en León.
  • Hospital de San Nicolás en Itero del Castillo.
  • Hospital de Santiago en Villafranca del Bierzo.
  • Hospital del Rey en Burgos.
  • Hostal de los Reyes Católicos en Santiago de Compostela.
  • Hostería de Palmeros en Frómista.
  • Hostería de San Giraldo de Aurillac en O Cebreiro.
  • Venta del Caminante en Erro.

Y como elementos esenciales para saciar la sed de caminantes y peregrinos, muchas fuentes regalan sus aguas a los viajeros que transitan esta vía:

  • Fuente Ancos en Villadangos del Páramo.
  • Fuente de la Rueda en Boadilla del Camino.
  • Fuente de la Salud en Cacabelos.
  • Fuente de la Trucha en El Acebo.
  • Fuente de los Bueyes en Santiago de Compostela.
  • Fuente de los Peregrinos en Logroño.
  • Fuente de los Romeros en Azofra.
  • Fuente de San Martín en Estella.
  • Fuente del Crucero en Fuentes Nuevas.
  • Fuente del Moro en Villamayor de Monjardín.

Numerosos cruceros marcan el camino a seguir no sólo en éste, sino en muchos de los trazados históricos de peregrinación jacobea. Entre ellos el Crucero de Santa María en Arzúa, el Crucero de Santo Toribio en San Justo de la Vega, la Cruz de Ferro en Foncebadón, la Cruz de los Valientes en Grañón, la Cruz de Monjardín en Villamayor de Monjardín, la Cruz Inmaculista en Villatuerta, la Gran Cruz de los Peregrinos en Roncesvalles, o los de O Cebreiro, Gonzar, Avenostre, Casanova y Leboreiro.

A lo largo del camino, existen señales que lo identifican. Unas están directamente relacionadas con la peregrinación como los Monumentos al Peregrino de Burgos. Obanos o el Alto do Poio. Uno de los más conocidos es sin duda el Homenaje al Peregrino Alemán en El Acebo.

Los Royos Jurisdiccionales, aunque no están vinculados al camino en sí, acompañan al viajero en muchas de las localidades otrora poderosas. Entre ellos el de Azofra o el de Boadilla del Camino.

Otros monumentos reseñables con cierta relación jacobea son el Mosaico del Juego de la Oca en Logroño, los Hitos del Camino en Ventosa o los Atributos Arzobispales en Astorga.

Construcciones defensivas.

Para proteger al peregrino, numerosas construcciones defensivas han sido necesarias a lo largo de los siglos. En la actualidad, muchas de ellas se han convertido en auténticos monumentos fedatarios de la historia y la cultura de España y Europa.

Los Recintos Amurallados de ciudades como Astorga, Burgos, León, Logroño, Los Arcos, Pamplona, Puente la Reina o Santo Domingo de la Calzada son buenos ejemplos de estas construcciones.

En muchas de ellas quedan aún en buen estado de conservación las puertas y arcos que permitían el paso a la ciudad. Como ejemplos el Arco de la Concepción en Mansilla de las Mulas, el Arco de Santa María en Burgos, la Puerta de San Roque en Melide o la Puerta del Camino en Logroño.

Pero además, notables fortalezas protegían el camino:

  • Castillo de los Templarios en Ponferrada.
  • Castillo de Pambre en Palas de Rey.
  • Castillo de San Esteban en Deyo.
  • Castillo de Zalatambor en Estella.
  • Castillo medieval en Trabadelo.
  • Ciudadela en Pamplona.

Arquitectura civil.

El poder político que históricamente han adquirido muchas de las poblaciones por las que discurre el camino han permitido la construcción de edificios lor artístico e histórico. Entre los que dan cabida a la administración política pueden reseñarse los Ayuntamientos de León, Logroño, Pamplona, Ponferrada, Puertomarín o Viana, o la Cámara de Comptos de Navarra en Pamplona.

La prosperidad económica queda plasmada con gran claridad en la multitud de palacios y edificios residenciales construidos a lo largo de la Historia. Una ínfima parte de ellos pueden ser:

  • Casa Botines en León.
  • Casa de Doña Urraca en Molinaseca.
  • Casa del Cabildo en Santiago de Compostela.
  • Castillo de los Marqueses en Villafranca del Bierzo.
  • Palacio de los Condestables de Castilla en Burgos.
  • Palacio de los Guzmanes en León.
  • Palacio de los Reyes de Navarra en Estella.
  • Palacio de Torquemada en Villafranca del Bierzo.
  • Palacio del Patrimonial en Puente la Reina.
  • Palacio Episcopal en Astorga.
  • Pazo de Raxoi en Santiago de Compostela.
  • Pazo de Vaamonde en Santiago de Compostela.

Patrimonio cultural y popular.

Entre los museos más destacables que puede visitar el viajero en esta ruta, se encuentran:

  • Museo Arqueológico y de Bellas Artes en Burgos.
  • Museo del Retablo en Burgos.
  • Biblioteca Jacobea en Carrión de los Condes.
  • Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León en León.
  • Museo Provincial en León.
  • Museo y Biblioteca en Roncesvalles.
  • Centro Gallego de Arte Contemporáneo en Santiago de Compostela.

Pamplona, Logroño, Burgos, León y Santiago de Compostela son sedes de algunas de las más importantes Universidades europeas.

No son pocas las leyendas y relatos que, vinculados o no a la peregrinación jacobea, se cuenta acontecieron en estas tierras:

  • El Milagro de Fuente Reniega en Alto del Perdón.
  • El Milagro de los Pastores en Estella.
  • La Leyenda del Puente del Paso Honroso en Hospital de Órbigo.
  • El Milagro del Asno del Apóstol en Pamplona.
  • El Mito de Roldán y Farragut en Poyo de Roldán.
  • El Milagro del Pajarito y la Virgen en Puente la Reina.
  • El Milagro de la Gallina en Santo Domingo de la Calzada.
  • Aparición de la Virgen del Camino en Valverde de la Virgen.

Aunque algunas de ellas pueden ser ciertamente controvertidas y polémicas, entre las manifestaciones populares más conocidas que se celebran a lo largo del camino destacan las siguientes, todas ellas declaradas de Interés Turístico Nacional o Internacional:

  • La Ronda y la Procesión de los Pasos en León.
  • Semana Santa en León.
  • Fiestas Patronales de Santo Domingo en Santo Domingo de la Calzada.
  • Día de las Peñas en Burgos.
  • Sanfermines en Pamplona.
  • Fiestas patronales en Estella.
  • Batalla de Atapuerca en Atapuerca.
  • Fiestas de la Vendimia en Logroño.
  • Semana Santa en Ponferrada.

Este dedal de porcelana con la ruta del Camino de Santiago Francés fue comprado en una papelería que se llama Papelería “O Cotilleo”, y está situada en El Alto del Castaño en el municipio de Narón.

(23/10/2015)

298. Dedal SANTIAGO DE COMPOSTELA // SANTIAGO DE COMPOSTELA´s Thimble

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Dedal resina de Santiago de Compostela.

En la entrada de hoy os quiero enseñar otro de los dedales que tengo en mi colección de la ciudad de Santiago de Compostela. Aunque pueda parecer que este dedal fue comprado en la ciudad de Santiago, ya os adelanto que no fue así, sino que lo conseguí en una visita a la ciudad de Vigo.

Éste, es un dedal de resina en el que podemos ver una representación del Apóstol Santiago en la parte superior del dedal. Y en la parte inferior nos encontramos con la Catedral de Santiago, el Botafumeiro, unos gallegos vestidos con su traje típico.

Botafumeiro.

El botafumeiro (literalmente ‘esparcidor de humo’, en gallego) es uno de los símbolos más conocidos y populares de la catedral de Santiago de Compostela. Es un enorme incensario que oscila por la nave lateral de la catedral mediante un sistema de poleas manejado por ocho hombres llamados tiraboleiros. El impulso y la parada del mismo se lleva a cabo por el ‘tiraboleiro mayor’, que además es el que marca el ritmo del impulso.

El botafumeiro pesa 53 kg y es de un metro y medio de altura. Se eleva a 20 metros y puede llegar a alcanzar una velocidad de 70 kilómetros por hora. Debido a la velocidad y el peso puede adquirir una enorme energía. A causa de ello, en épocas pasadas hubo desprendimientos de la cuerda. En 1499 se desprendió el botafumeiro y salió por la Puerta de Platerías, en presencia de Catalina de Aragón, que estaba de visita en Santiago.

Similares situaciones ocurrieron en 1622 y 1937. En ninguna ocasión hubo víctimas por el desprendimiento. En la actualidad se mantiene despejado el crucero de la catedral durante el vuelo del botafumeiro para que los turistas o curiosos accedan solamente hasta el perímetro desde el cual se maniobra.

El botafumeiro puede admirarse en las misas solemnes. El resto de los días se utiliza y está expuesta una copia de tamaño algo menor al original realizada en alpaca, que se conoce con el nombre de la alcachofa.

Historia. Según la tradición, el uso del incensario en la catedral de Santiago comenzó en el siglo XI. El origen del botafumeiro, tal como se lo conoce actualmente, es de 1554, construido gracias a una ofrenda del rey Luis XI de Francia en 1400. El original estaba elaborado en plata y fue robado por las tropas francesas en 1809 durante la Guerra de la Independencia. El actual botafumeiro fue fabricado por Losada en 1851 en latón, ligeramente recubierto de plata. Este va expulsando incienso por toda la catedral.

Origen. Al igual que otros incensarios de las iglesias, tiene un origen litúrgico. Sin embargo, éste es especialmente grande debido a la gran cantidad de peregrinos que llegan a Santiago.

Hay que pensar que la catedral de Santiago, como todas las de peregrinación, permitía a los peregrinos dormir en el interior, lo que provocaba un olor muy desagradable. De ahí la necesidad de tener un incensario tan grande.

Catedral de Santiago de Compostela.

La catedral de Santiago de Compostela es un templo de culto católico situado en la ciudad homónima, en el centro de la provincia de La Coruña. Acoge el que, según la tradición, es el sepulcro del Apóstol Santiago, lo cual convirtió al templo en uno de los principales destinos de peregrinación de Europa durante la Edad Media a través del llamado Camino de Santiago, una ruta iniciática en la que se seguía la estela de la Vía Láctea comunicando la Península Ibérica con el resto del continente. Esto fue determinante para que los reinos hispánicos medievales participaran en los movimientos culturales de la época; en la actualidad sigue siendo un importante destino de peregrinación. Un privilegio concedido en 1122 por el papa Calixto II declaró que serían “Año Santo” o “Año Jubilar” en Compostela todos los años en que el día 25 de Julio, día de Santiago, coincidieran en domingo; este privilegio fue confirmado por el papa Alejandro III en su bula Regis aeterni en 1179.

Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1896, y la ciudad vieja de Santiago de Compostela, que se concentra en torno a la catedral, fue declarada bien cultural Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.

Historia. Según la tradición, el Apóstol Santiago el Mayor difundió el cristianismo en la Península Ibérica. En el año 44 fue decapitado en Jerusalén y sus restos fueron trasladados posteriormente a Galicia en una barca de piedra. A raíz de las persecuciones romanas de los cristianos de Hispania, su tumba fue abandonada en el siglo III. Siempre según la leyenda, esta tumba fue descubierta en torno al año 814 por el ermitaño Pelayo (Pelagius) después de ver unas luces extrañas en el cielo nocturno. El obispo Teodomiro de Iria reconoció este hecho como un milagro e informó al rey Alfonso II de Asturias; el rey ordenó la construcción de una capilla en el lugar. Dice la leyenda que el rey se convirtió en el primer peregrino en este santuario. Esta capilla fue seguida por una primera iglesia el año 829 y posteriormente por una iglesia prerrománica el 899, construida por orden del rey Alfonso III, convirtiéndose gradualmente en un importante lugar de peregrinaje. El año 997 esta iglesia primitiva fue reducida a cenizas por Almanzor, comandante del ejército del califa de Córdoba. Las puertas y las campanas de la iglesia, portadas a hombros por cautivos cristianos hasta Córdoba, se añadieron a la mezquita aljama. Cuando Córdoba fue tomada por el rey Fernando III de Castilla en 1236, estas mismas puertas y campanas fueron transportadas por prisioneros musulmanes a Toledo, y se incluyeron en la Catedral de Santa María de Toledo.

La construcción de la actual catedral se inició en 1075 bajo el reinado de Alfonso VI y el patrocinio del obispo Diego Peláez. Fue construida según el mismo plano que la iglesia de ladrillo monástica de San Sernín de Toulouse, probablemente el mayor edificio románico de Francia. El templo fue construido fundamentalmente en granito. La construcción se detuvo en distintas ocasiones y, según el Liber Sancti Iacobi, la última piedra fue colocada en 1122 y la catedral fue consagrada en 1128. Según el Codex Calixtinus, los arquitectos fueron “Bernardo el viejo, un maestro maravilloso”, su ayudante Galperinus Robertus y, más tarde, posiblemente “Esteban, maestro de catedrales”. En la última etapa “Bernardo, el joven” (que posiblemente era hijo de Esteban) terminaba el edificio, mientras que Galperinus estuvo a cargo de la coordinación. También construyó una fuente monumental delante de la portada septentrional en 1122.

La última etapa de construcción comienza en 1168 cuando el capítulo encarga al maestro Mateo la realización de la cripta y el Pórtico de la Gloria, y la catedral es definitivamente consagrada en Abril de 1211, en la mañana del jueves de la segunda semana de Pascua, por el arzobispo Pedro Muñiz, en presencia del rey Alfonso IX y su hijo, además de numerosas autoridades eclesiásticas y civiles.

La iglesia se convierte en sede episcopal en 1075 y, en buena medida gracias a las gestiones del obispo Diego Gelmírez y a su creciente importancia como lugar de peregrinación, Calixto II la consolida como sede arzobispal en 1120. La catedral fue embellecida y ampliada entre los siglos XVI y XVIII.

Descubrimiento del sepulcro. Los orígenes del culto a Santiago en Gallaecia se pierden en los anales de los tiempos. A finales del siglo VII se difunde al noroeste de la Península Ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en esas tierras, después de evangelizarlas. Esta idea es recogida en la península por el tratado De Ortu et Obitu Patrum, de Isidoro de Sevilla, y en Inglaterra por el obispo Aldhelmo de Malmesbury.

El año 813, ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, un ermitaño llamado Pelayo (o Paio o Pelagio), junto con otros fieles, vio unas luces en las proximidades de un lugar conocido por el nombre de Solovio y lo comunicó a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, (actualmente Padrón). Después de tres días de ayuno, el obispo y sus acompañantes fueron al lugar y descubrieron entre los matorrales un monumento hecho de losas de mármol, y no tuvieron ninguna duda de que se tratara del sepulcro del Apóstol y de sus dos discípulos, Atanasio y Teodoro. El obispo comunicó el hallazgo al rey de Asturias Alfonso II el Casto, que viajó con su corte al lugar y otorgó las tierras cercanas al sepulcro al obispo, más sus correspondientes rentas, y mandó construir una pequeña iglesia supra corpus apostoli “encima del cuerpo del Apóstol”, junto a un baptisterio y otra iglesia dedicada al Salvador. Tiempo después, en un documento fechado el 4 de Septiembre del 834, el rey decía:

Pues en nuestros días nos ha sido revelado el preciado tesoro del bienaventurado Apóstol, es decir su santísimo cuerpo. Al tener noticia de lo cual, con gran devoción y espíritu de súplica, me apresuré a ir a adorar y veneré tan precioso tesoro, acompañado de mi corte, y le rendimos culto en medio de lágrimas y oraciones como Patrón y Señor de España, y por nuestra propia voluntad, le otorgamos el pequeño obsequio antes referido, y mandamos construir una iglesia en su honor.

Alfonso II el Casto, 4 de Septiembre del 834.

Iglesia primitiva. En el transcurso de unas excavaciones realizadas el año 1879 bajo el ábside de la catedral dirigidas por el historiador López Ferreiro, siendo arzobispo de Compostela Miguel Payá y Rico, se descubrieron los cimientos del sepulcro primitivo, denominado “Arca marmarica”, con restos de un altar que constaba de una losa lisa sobre un fuste de piedra también liso. Presentaba una planta de unos ocho metros por lado, con otro cuerpo central, más pequeño y rectangular, construido con grandes sillares de piedra y los muros exteriores estaban realizados en mampostería. Tenía un pórtico con columnas y pavimento con losas de granito; una orla de mosaico romano rodeaba la tapa del sepulcro. La iglesia que mandó construir Alfonso II respetó la antigua celda del sepulcro, se derrocaron las columnas y se construyó un muro cerca del arca marmórea en forma de nave con un pequeño ábside y finalmente se cubrió todo con una techumbre de madera.

Iglesia prerrománica. Durante el reinado de Alfonso III, ante el número creciente de peregrinos y las pequeñas dimensiones de la iglesia, se decidió la construcción de otra edificación, de estilo prerrománico y más amplia que la anterior. Se realizó con una planta de tres naves, quedando íntegramente en su presbiterio la antigua iglesia. No se tocaron las sepulturas de Santiago y sus discípulos, en la cabecera central se colocó un altar dedicado a San Salvador y en los absidiolos laterales a la derecha se situó el altar de San Pedro y a la izquierda el de San Juan. La consagración, con gran ostentación, tuvo lugar en mayo del año 899 con la asistencia de “la familia real, 17 obispos, 14 nobles y otras personalidades”. En un libro de pergamino de la catedral se conserva la escritura de donación por parte del rey Alfonso III de Asturias.

En verano del 997 Santiago de Compostela fue atacada por Almanzor, el auténtico dominador del Califato de Córdoba, después de que, temiendo sus intenciones, el obispo Pedro de Mezonzo evacuara la ciudad. Almanzor y sus huestes musulmanas quemaron el templo prerrománico dedicado a Santiago, respetando el sepulcro. Eso permitió la continuidad del Camino de Santiago. Hacia el año 1000 se volvió a reconstruir por el obispo Pedro de Mezonzo.

Iglesia románica. El templo del siglo X también resultó insuficiente para atender las numerosas peregrinaciones que acudían a Santiago de Compostela. Bajo el impulso del rey Alfonso VI el Bravo y del obispo Diego Peláez se iniciaron las obras de una gran catedral románica en el año 1075, a cargo de los maestros de obra Bernardo el Viejo y su ayudante Galperinus Robertus con medio centenar de canteros, según el Codex Calixtinus. El obispo Diego Peláez fue destituido en 1088, parándose las obras por algún tiempo.

Cinco años más tarde las obras estaban en marcha, impulsadas por el recién nombrado administrador de la diócesis, Diego Gelmírez, con el apoyo del nuevo obispo Dalmacio y de Raimundo de Borgoña. En 1101 abandona la ciudad de Compostela el maestro Esteban dejando completadas las capillas del deambulatorio e iniciadas las obras de la fachada de las Platerías. Desde este momento se continuaron con regularidad los trabajos, y durante las dos primeras décadas del siglo XII se remataron los trabajos de los brazos del crucero (en 1111), hasta la colocación de la última piedra, que, si atendemos las indicaciones del Codex Calixtinus, tuvo lugar en el año 1122. Diego Gelmírez, nombrado obispo en 1100 y primer arzobispo de Compostela en 1120, fue la figura más importante en la tarea de impulsar la actividad constructora en Santiago. Aunque hubo diversas paradas durante su construcción, la gran cantidad de limosnas conseguidas hizo posible su vuelta al culto y su consagración en 1128. En el año 1140 ya se habían cubierto seis tramos de las naves, y el maestro Mateo se hizo cargo de la dirección de obras en 1168 cuando inició el pórtico de la Gloria y, aunque continuaron las obras hasta buena parte del siglo XIII, se consagró definitivamente la catedral el año 1211.

Peregrinación. Aproximadamente desde el 813, con el hallazgo de las reliquias del Apóstol y bajo la protección del rey Alfonso II de Asturias, la noticia se extiende con rapidez por toda la Europa cristiana y los peregrinos empiezan a llegar al lugar, el denominado Campus Stellae (que degenerará en el término Compostela), y que se convirtió progresivamente en un centro de peregrinación con la fundación de un convento y diversos hospedajes en la propia ciudad. El año 850, Gotescalco, obispo francés de Le Puy-en-Velay peregrinó hasta el sepulcro y está considerado como el primer peregrino extranjero documentado.

Religiosos vinculados a la Orden de Cluny elaboraron el Codex Calixtinus y la Historia compostelana para el arzobispo Diego Gelmírez y los reyes peninsulares favorecieron la constitución y proyección de una red de monasterios cluniacenses en el norte de la península y especialmente en las proximidades del Camino de Santiago, consiguiendo así grandes edificaciones de estilo románico. Se concedió un privilegio, confirmado por el papa Alejandro III, consistente en que el año en que el 25 de Julio, fiesta de Santiago el Mayor, coincidiera en domingo se podrían ganar en la iglesia de Compostela las mismas gracias que se otorgaban en Roma los años jubilares, que allí acostumbran a coincidir cada veinticinco años. Se trata de la bula de concesión más antigua que se conserva, la Regis aeterni, fechada en 1179. En esta bula se confirma un privilegio otorgado por el papa Calixto II.

Durante el siglo XIV se produjeron grandes convulsiones sociales en Europa que desviaron a los peregrinos hacia otros destinos. Por otra parte, la Reconquista desplazó toda la atención económica y gubernamental de los reinos españoles hacia el sur. El Cisma de Occidente en 1378 daña y divide la cristiandad. El siglo XV tampoco ayudó a su revitalización, pleno de desagradables acontecimientos en el viejo continente: guerras, hambre, peste y malas cosechas. A pesar de todo, muchos creyentes continuaban acudiendo hasta la tumba del Apóstol para cumplir su penitencia pero posteriormente el Camino fue cayendo en el olvido, y después de la Edad Media y Moderna fue perdiendo importancia. Desde el Año Santo de 1993, el gobierno autónomo gallego decidió potenciar su valor enfocándolo como un recurso turístico y dirigido a personas con el perfil del peregrino religioso tradicional; de esta manera se lanzó una gran campaña publicitaria para la Compostela de ese año: el “Xacobeo 93”. Gracias a este plan de potenciación se restauraron tramos de la ruta y las infraestructuras para los peregrinos y se contó con la colaboración de las comunidades autónomas por las que atraviesa el Camino. Éste se encuentra indicado por flechas pintadas de amarillo, conchas de vieira, cruces de Santiago y otras señales. En 1993 fue considerado bien cultural Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.

Los tramos son senderos de gran recorrido (GR) que tienen generalmente una longitud de más de cincuenta kilómetros y están pensados para caminatas de más de dos jornadas. Unas marcas de pintura blanca y roja van guiando al caminante. Los peregrinos que llegan a la catedral tienen que mostrar la “credencial” del Camino, que demostrará que han recorrido y se han alojado en los lugares que en ella se muestran. La “Compostela” es un certificado expedido por las autoridades eclesiásticas y que se entrega a los peregrinos cuando acaban su peregrinaje en la catedral, y para obtenerla se necesita haber recorrido un mínimo de cien kilómetros a pie (doscientos si se va en bicicleta o a caballo). Durante la Edad Media la “Compostelana” era un medio de indulgencia, que permitía reducir a la mitad el tiempo de estancia del alma en el purgatorio, y si ésta había sido obtenida en un Año Santo compostelano, se obtenía la indulgencia plenaria.

Son numerosas las rutas de peregrinación compostelana que se han ido creando a lo largo de los siglos. En España se inicia en los puertos de Somport (Vía Tolosana) o de Roncesvalles (Navarra). Aunque los caminos por los que llegan los fieles a Santiago son muy numerosos, uno de los recorridos más conocido es el llamado Camino Francés; se trata de un recorrido de gran riqueza cultural y artística al que van sumándose otras rutas que los nuevos peregrinos van forjando cada año, aprovechando los trazados históricos a los cuales añaden nuevas rutas. Los peregrinos van en aumento año tras año.

Santiago Apóstol.

Santiago de Zebedeo o Jacobo de Zebedeo (en griego antiguo: Ἰάκωβος Ya’akov), conocido en la tradición cristiana como Santiago el Mayor para distinguirlo del otro discípulo homónimo, fue uno de los Doce Apóstoles. Nació probablemente en Betsaida (Galilea). Fue hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan el Apóstol. Murió a manos de Herodes Agripa I en Jerusalén entre los años 41 y 44 de nuestra era. Es el patrono de España.

Datos de la Biblia. Era hijo de Zebedeo (cf. Mateo 4:21), y tenía un hermano llamado Juan, que sería también discípulo de Jesús (cf. ibid). Probablemente también su madre seguía a Jesús (cf. Mateo 20:20). Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de “Boanerges” (Marcos 3:17), que, según el mismo evangelista afirma, quería decir “hijos del trueno”; el episodio narrado por Lucas en que Santiago y su hermano Juan desean invocar a Dios para que consuma a fuego una ciudad de samaritanos (Lucas 9:54) hace honor a este nombre. Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano (Marcos 1:19). Más tarde será llamado a formar parte del más restringido grupo de los Doce (cf. Mateo 10:3). Junto con su hermano Juan y con Simón Pedro, tiene un trato privilegiado con Jesús: es testigo presencial de la resurrección de la hija de Jairo (Marcos 5:21-43), de la transfiguración de Jesús (Lucas 9) y de la oración en el Huerto de los Olivos (Marcos 14:33). También formó parte del grupo restringido de discípulos que fueron testigos del último signo realizado por Jesús ya resucitado: su aparición a orillas del lago de Tiberíades y la pesca milagrosa (Juan 21:1-8). Los Hechos de los Apóstoles registra su presencia en el Cenáculo en espera orante de la venida del Espíritu Santo (Hechos 1:13). Santiago es condenado a muerte y decapitado por orden del Rey de Judea Herodes Agripa I (Hechos 12:2). Por este dato podemos poner la fecha de muerte de Santiago entre los años 41 y 44, pues fueron los años en que Agripa I fue rey de Judea.

Datos de la tradición medieval. Según una tradición medieval, tras el Pentecostés (hacia 33 d. C.), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en la Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules. Según el escritor gaditano Fray Gerónimo de la Concepción, Santiago fue quien consagró el Templo de Hércules a San Pedro (Sancti Petri). Siguió bordeando la Bética y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña. Una tercera versión postula su llegada a Carthago Nova (actual Cartagena, por el barrio de Santa Lucía), de donde partiría hacia el norte. Esta tradición hace de Santiago el santo patrón protector de España.

En cualquier caso, la tradición de la evangelización por el Apóstol Santiago indica que este hizo algunos discípulos, y siete de ellos fueron los que continuaron la tarea evangelizadora una vez que Santiago regresó a Jerusalén. Para ello fueron a Roma y fueron ordenados obispos por San Pedro. Son los siete Varones apostólicos. La tradición de los Varones Apostólicos los sitúa junto a Santiago en Zaragoza cuando la Virgen María se apareció en un pilar.

De acuerdo a la tradición cristiana, hacia el año 40 la Virgen María se apareció a Santiago el Mayor en Caesaraugusta. María llegó a Zaragoza “en carne mortal” —mucho antes de su asunción— y como testimonio de su visita habría dejado una columna de jaspe conocida popularmente como “el Pilar”. Se cuenta que Santiago y los siete primeros convertidos de la ciudad edificaron una primitiva capilla de adobe en la vera del Ebro.

Se dice que diversas pruebas, tantos históricas como científicas, han confirmado que los restos hallados en Santiago de Compostela corresponden al apóstol Santiago, pero la falta de un análisis directo de dichos restos, permite suponer que pueden ser los restos del obispo Prisciliano, o de otra persona importante del período romano. El Santo Padre, León XIII, en 1884, en forma de Bula Papal reafirmó la pertenencia de los restos al apóstol.

La tradición que sitúa a Santiago el Mayor en Jerusalén, poco antes de su martirio, la recogen diversos apócrifos neotestamentarios (El libro de la Dormición de María, etc.), todos ellos anteriores al “descubrimiento” de la Tumba del Apóstol. Según estos relatos, cuando María ve cerca su muerte, recibe la visita de Jesucristo resucitado. Ella le pide estar rodeada por los apóstoles en el día de su muerte, pero todos ellos están dispersos por el mundo. Jesucristo le concede su deseo y permite que sea la misma María, por medio de aparición milagrosa, quien avise a sus discípulos. La aparición de María a Santiago se habría producido sobre un pilar en Caesaraugusta (actual Zaragoza), columna que se sigue venerando en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa.

Santiago habría hecho todo el viaje de vuelta desde España hasta Jerusalén para encontrar a María, madre de Jesús de Nazaret (ya que ella seguía viva allí, en la capital de Judea) antes de su dormición, hallando la muerte ante Herodes Agripa en el martirio. La leyenda se cierra con que sus discípulos habrían llevado su cuerpo (conservado de alguna manera) por el mar Mediterráneo en una mítica embarcación de piedra y habrían costeado el Atlántico nuevamente hasta Galicia, donde lo habrían enterrado justamente en Iria Flavia, donde el obispo Teodomiro lo halló en el siglo IX.

La tumba del Apóstol. Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio (Pelayo) le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo decapitado con la cabeza bajo el brazo. El rey Alfonso ordenó construir una iglesia encima del cementerio (compositum), origen de la Catedral de Santiago de Compostela (“Santo Jacob del compositum“). Otros sostienen que la palabra Compostela proviene de campus stellae: “campo de las estrellas”, debido a las luces que bailoteaban sobre el cementerio.

En el mes de Mayo de 1589, Francis Drake amenazó Compostela después de desembarcar en La Coruña. El Arzobispo, Juan de Sanclemente, acordó con el Cabildo de la Catedral ocultar cuanto de importante había en ella. Por ello, los restos fueron depositados en un escondrijo dentro del ábside de la capilla mayor, detrás del altar. Tales restos fueron encontrados a treinta metros de profundidad respecto del suelo en las excavaciones realizadas en la Catedral en 1878 y 1879 por Antonio López Ferreiro.

En tales excavaciones, se pudo encontrar, entre los restos de un mausoleo romano, una inscripción sepulcral en griego, Athanasios martyr y los restos de tres personas distintas: dos de edad media y una en el último tercio de vida, lo que llevó a identificarlos con los tradicionales Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. No obstante, el Papa León XIII nombró una Congregación extraordinaria para el estudio de estos restos. Los documentos enviados a Roma, sin embargo, no le satisficieron, enviando a Monseñor Agostino Caprara, Promotor de la Fe en el proceso, a Santiago para que examine sobre el terreno los restos y tome declaración a quienes intervinieron. Caprara, no obstante, mandó analizar primero el presunto resto de Santiago venerado en Pistoia, tarea que estuvo a cargo del Doctor Chiapelli, quien dictaminó que se trataba de una apófisis mastoidea derecha con restos de sangre coagulada, pieza que habría sido separada a consecuencia de una decapitación.

El 8 de Junio de 1884 llega a Santiago, y en el examen se constata que uno de los tres cráneos carece de apófisis mastoidea derecha. La resolución de la Congregación fue publicada el 25 de Julio del mismo año, festividad de Santiago. León XIII publicó el 1 de Noviembre del mismo año la Bula Deus Omnipotens, donde hacía un repaso a la Historia del Santuario y llamaba a emprender nuevas peregrinaciones a Santiago.

Sin embargo, quedaba por constatar la datación cronológica de los restos, lo que llevó a mediados del siglo XX a voces críticas. Así, Claudio Sánchez Albornoz:

…pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible, sin embargo, alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella, una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosímil traslatio. Sólo en el siglo VI surgió entre la cristiandad occidental la leyenda de la predicación de Santiago en España; pero ella no llegó a la Península hasta fines del siglo VII.

C. Sánchez Albornoz: “En los albores del culto jacobeo”, en Compostellanum 16 (1971) pp. 37-71.

Por una parte, se ha documentado arqueológicamente la existencia previa de una necrópolis dolménica y luego de un cementerio utilizado en época romana y sueva. Estos descubrimientos solo prueban que Compostela era una necrópolis precristiana, pero no soluciona nada con respecto a la tumba de Santiago, cuyos restos podrían pertenecer bien al mismo apóstol (el tráfico de reliquias comenzaba a desarrollarse en ese periodo), bien a cualquier otro mártir cristiano. Incluso algunos proponen que se trate de los restos del mismísimo Prisciliano. En 1955 se encontró, en las proximidades de la tumba, la cubierta sepulcral de Teodomiro, lo que confirma que quiso enterrarse en el lugar de su propio hallazgo.

En 1988, dos académicos de la Real Academia de la Historia avanzan en los descubrimientos: el filólogo Isidoro Millán González-Pardo halla la inscripción martyr y una referencia a Atanasio en una piedra datada a finales del s. I o principios del s. II, mientras que arqueólogo Antonio Blanco Freijeiro confirma los restos del Apóstol.

Los descubrimientos más recientes proceden de un estudio desarrollado por Enrique Alarcón, profesor de Metafísica de la Universidad de Navarra, publicado el 24 de Junio de 2011, en el ámbito de la clausura de la Cátedra Camino de Santiago, sobre la base de los estudios realizados en 1988 y de reproducciones de la tumba, por no tener acceso físico a la misma, hallando la inscripción Jacob (Santiago, en hebreo), con simbología propia de la estética del cementerio judeocristiano de Israel del s. I. Una de las inscripciones contiene referencias a la fiesta judía del Shavu’ot con representación de panes rituales. Esta fiesta, de la que se tiene conocimiento por el Levítico, se considera desapareció en torno al 70 d. C., con motivo de la destrucción del Templo de Jerusalén por los romanos, lo que permitiría ubicar cronológicamente la tumba. Estos datos permiten rechazar cualquier atribución de los restos a Prisciliano.

Dicho estudio continúa actualmente, pues faltan todavía las aportaciones que pueda realizar la propia Universidad de Santiago y el Cabildo de la Catedral.

La configuración actual de la cripta bajo el altar procede de las excavaciones realizadas a finales del siglo XIX. Los restos fueron depositados en una urna de plata realizada en 1886 por los orfebres Rey Martínez, dentro de un cofre de madera forrado con terciopelo rojo y con tres compartimentos, para Santiago, Atanasio y Teodoro.

Este dedal de resina fue comprado en la ciudad olívica, en una tienda que se puede encontrar en el Mercado de A Pedra. No os puedo decir el nombre porque sólo recuerdo que estaba por la parte de arriba del “Bazar Guay“.

(28/10/2015)

296. Dedal FERROL // FERROL´s Thimble

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Dedal talla XL Ferrol, La Coruña.

En la entrada de hoy os voy a enseñar el último dedal que me queda por enseñaros de la ciudad de Ferrol. En este dedal podemos observar diferentes edificios y monumentos que están presentes en la ciudad. A continuación, os dejo información sobre todos los que están representados en el dedal.

Edificio del Arsenal.

El arsenal militar de Ferrol es uno de los lugares más importantes y emblemáticos de la ciudad, pues está íntimamente ligado a la historia de Ferrol, convertida en un centro naval y militar de primer orden.

Fue Felipe V y posteriormente Fernando VI y Carlos III quienes impulsaron la construcción de este gran arsenal y astillero real para convertir la ciudad en capital del departamento militar del noroeste de España. Fueron los arsenales y astilleros más modernos de España, y Ferrol se convirtió en una de las primeras ciudades industriales de Galicia.

El arsenal consta 240.000 m2 dividido en dos zonas: El Arsenal del Parque (primera construcción, de carácter militar) y el Arsenal de los Diques (industrial, donde se construían los buques). La mayoría de los edificios se siguen utilizando hoy en día por la Armada, y todo el recinto está cerrado y vigilado por personal militar, salvo una pequeña zona en la zona del arsenal de los diques (Edificio de Herrerías) que puede visitarse, ya que en ella se encuentran el Museo de Anclas, el Museo Naval y el museo de la Construcción Naval.

Las zonas más destacables del Arsenal son:

  1. Puerta del Parque. Comunica la zona vieja con el Arsenal. Fue construida durante el reinado de Isabel II por su visita a la ciudad en 1858.
  2. Plaza y Sala de Armas. Se trata de una de las construcciones más importantes de la arquitectura militar en la ciudad, de inspiración neoclásica.
  3. La Cortina. Magnífica obra de más de 500 metros de murallas, con una impresionante zona de baterías de cañones emergiendo sobre las aguas.
  4. Dique de Sino. Inaugurada en 1879, constituyó en su tiempo uno de los diques más grandes del mundo.
  5. Museo Naval y Biblioteca de la Zona Marítima del Cantábrico. El Museo alberga una importante muestra de navíos a escala . La Biblioteca fue fundada en 1872 y conserva el más relevante fondo bibliográfico de la ciudad, con unos 30.000 volúmenes.
  6. Puerta del Dique. Comunica el Arsenal con el Barrio de la Magdalena.
  7. Edificio de las Herrerías. Albergó la antigua Escuela de Máquinas.

Concatedral de San Julián.

La antigua Iglesia española de San Julián de Ferrol, mediante bula de Juan XXIII alcanzó la categoría de concatedral el 9 de Marzo de 1959. No alcanzó la de catedral porque en su misma diócesis ya había otra catedral, la de Mondoñedo (Lugo).

Una de sus características principales es que no presenta planta de cruz latina sino una planta de cruz griega.

Jardines de Herrera.

Nada más cruzar la calle, frente a los jardines de San Francisco y el Parador de Turismo se encuentra la Plaza de Juan Sebastián Elcano, donde están los Jardines de Herrera. Se encuentran en un promontorio, en el interior de un baluarte defensivo de la ciudad, y es propiedad de la Armada. Desde aquí hay unas espléndidas vistas de la ría de Ferrol y del Arsenal. Los jardines están muy cuidados y, entre otras especies vegetales, hay muchos magnolios. Fueron proyectados por el ingeniero naval Andrés Comerma.

En los jardines de Herrera se encuentra el Parador de Turismo de Ferrol, un Hotel que recrea en su imagen la esencia de una mansión gallega con galerías acristaladas y un peculiar entorno marítimo. La decoración muestra en estancias y espacios comunes elementos náuticos, mapamundis e instrumentos de navegación. La escalera principal cuenta con un antiguo farol de barco y los motivos marineros abundan en los salones del Hotel.

En los jardines se encuentra un monumento, el Obelisco de Churruca, que conmemora a los héroes de la Batalla de Trafalgar. Inicialmente fue una fuente coronada por una urna funeraria, que estuvo ubicada anteriormente en la Plaza de Armas y luego fue trasladada aquí.

Desde los jardines de Herrera se ve el Arsenal militar.

Castillo de San Felipe.

El castillo de San Felipe fue una de las fortalezas militares de la ría de Ferrol. Se encuentra en la localidad de Ferrol, provincia de La Coruña, comunidad autónoma de Galicia. Fue construida en el siglo XVI.

Frente a este castillo, en la ría, se encuentra el castillo de La Palma y el castillo de San Martín (del que apenas se pueden apreciar hoy unas ruinas), ambos en el municipio de Mugardos. Entre el castillo de San Martín y el castillo de San Felipe se tendía una gruesa cadena en el mar que impedía la entrada de los navíos enemigos a la ría de Ferrol.

Construcción. En el año 1557 se comienza la construcción del castillo auspiciada por Felipe II, del que toma su nombre, y es entre los años 1731 y 1755 cuando el ingeniero Francisco Montaigu se encarga de diseñar una serie de reformas entre las que destaca la construcción de un hornabeque, el foso y el proyecto de la puerta principal. Su diseño está basado en las enseñanzas técnicas de Vauban y en la adaptación al terreno.

Descripción y características. Basado en las ideas de Vauban su forma viene dada, tanto por el canal de entrada marítimo, como por la orografía del terreno y en ella podemos apreciar una geometría bastante regular, con el hornabeque como elemento central, poseía una planta en punta de flecha, dirigiendo hacia el mar una doble línea de fuego organizada en dos pisos; y proyectando hacia su frente de tierra un gran hornabeque. Uno de los defectos de éste baluarte es que estaba dominado por las alturas circundantes lo que le hacia parcialmente vulnerable en un ataque terrestre.

Función. Su función consistía en la defensa del puerto de Ferrol apoyado por los castillos de Nuestra Señora de La Palma y el de San Martín, que se encontraban en la orilla opuesta (orilla sur). Entre éste último castillo y el castillo de San Felipe se tendía una cadena en caso de ataque enemigo para evitar la entrada de sus navíos en la ría.

Historia. Los orígenes de la fortificación de San Felipe se remontan al siglo XVI, en plena lucha por la hegemonía marítima de los países europeos. Ferrol, como punto estratégico para el reaprovisionamiento de los buques de la Armada Real, necesitaba un sistema defensivo eficaz frente a las pretensiones de los almirantes ingleses y franceses. Así en el año 1557 se comienza la construcción de éste baluarte y de otros dos, el de La Palma y el de San Martín. En 1588, debido a un temporal, parte de las naves que formaban la Gran Armada de Felipe II buscó refugio en la bahía de Ferrol. En 1594 la armada inglesa intentó apoderarse de Ferrol fracasando en el intento, al igual que en 1639 durante el ataque francés al mando del almirante Henri D’Escobleau cuando los tres fuertes demostraron su eficacia.

El 25 de Agosto de 1800 tiene lugar un intento de apoderarse de Ferrol y destruir los astilleros por parte de una armada inglesa durante la batalla de Brión con más de cien barcos y 15.000 hombres, mandados por el contralmirante Warren. Durante aquellos combates se envió una fuerza de 4000 soldados, que lanzaron tres oleadas contra el fuerte, siendo sucesivamente vencidas gracias al apoyo dado desde del fuerte de La Palma y de las cañoneras situadas en la ría lo que obligó a las tropas británicas a reembarcar. Tras la derrota inglesa, Napoleón lo celebró con la frase: “por los valientes ferrolanos”. Este ataque demostró que lo eficaz, más que el castillo propiamente dicho, había sido el diseño de unas fortificaciones, que además de bloquear completamente el paso de las armadas enemigas, permitían una defensa en la que se apoyaban entre si.

En 1809 se produjo la ocupación francesa pero esta solo duró un mes.

A mediados del siglo XIX se construyó a ras de agua, una batería en el frente que daba al mar. Durante la Guerra Civil los detenidos tras el golpe, fueron concentrados y juzgados en consejo de guerra. Las ejecuciones se hacían en sus fosos.

Posteriormente fue prisión para soldados, mientras el castillo de La Palma quedó para oficiales. A finales de los años setenta ya prácticamente no tuvo cometido militar alguno. Únicamente quedó un mando y dos soldados para las labores imprescindibles de mantenimiento y control. En Septiembre de 1996 Defensa anunció la salida a subasta por un total de 164.900.000 pesetas. Tras quedar desierta, finalmente fue adquirido en el año 2000 por el Ayuntamiento de El Ferrol por 165.000.000 de pesetas.

Situación. El castillo de San Felipe se encuentra en la provincia de La Coruña, comarca de Ferrol, municipio de Ferrol, parroquia de Brión, a 58 kilómetros de La Coruña. El castillo se encuentra bordeando la ría y guardándola, frente con frente, con el castillo de La Palma.

Protección. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de Abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Este dedal de porcelana de talla XL lo compré en un estanco de la ciudad en el que tienen un montón de recuerdos, además de lo propio que se vende en un estanco y muchas otras cosas para regalar. En este estanco ya compré otros dedales de la ciudad y el que me faltaba por conseguir era este grandote. El estanco en cuestión se llama “Estanco El Guajiro“, y lo podemos encontrar en la Calle María de la ciudad.

(01/12/2015)

295. Dedal CAMINO DE SANTIAGO // CAMINO DE SANTIAGO´s Thimble

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Dedal del Camino de Santiago.

En esta entrada os quiero enseñar un nuevo dedal del Camino de Santiago. En este dedal de porcelana podemos observar dos de los accesorios que puede llevar todo peregrino al finalizar el camino, estos son una vieira y un bastón o “caxado”. La vieira además lleva impresa la Cruz de Santiago.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor . Durante toda la Edad Media fue muy recorrido, después fue un tanto olvidado y en la actualidad ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993 y 1998 respectivamente; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, a la que se unen en 2015 el Camino Primitivo, el Camino Costero, el Camino vasco-riojano y el Camino de Liébana. Además, ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa.

En 2004 la Fundación Príncipe de Asturias le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. “Como lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de una conciencia europea”. Tal y como refleja el acta del Jurado reunido en Oviedo el 7 de Septiembre de 2004.

El premio entregado a los responsables de todas las Comunidades Autónomas por las que corren las rutas jacobeas, abiertas tras el descubrimiento de la tumba del Apóstol, en el siglo IX.

Miles de peregrinos recorren su trayecto cada año. En sus más de mil años de historia ha generado una gran vitalidad social, cultural y económica.

El Camino genera nuevos santos y leyendas de milagros. Un ejemplo es Santo Domingo de la Calzada, que dedicó su vida a servir a los peregrinos.

El privilegio concedido, y confirmado por Alejandro III, consiste en que el año en que el 25 de Julio, fiesta de Santiago el Mayor, cae en domingo se podrán ganar en la Iglesia de Compostela las mismas gracias que se ganan en Roma los años jubilares, que allí suelen coincidir cada 25 años. Se trata de la bula de concesión más antigua que conservamos, la Regis aeterni, fechada en 1179. Ella misma alude a que confirma un privilegio del Papa Calixto II (1118-1124). Este papa, hermano de Don Raimundo de Borgoña y, por lo tanto, tío del rey Alfonso VII, fue un gran benefactor de la Iglesia de Compostela.

Hace siglos que la vieira, que se encuentra típicamente en la costa del mar en Galicia, es el símbolo del Camino de Santiago, y de sus peregrinos.

Antiguamente los peregrinos, al regreso a sus países de origen, lo llevaban puesto encima de su hábito o en el sombrero, para demostrar haber llegado hasta Santiago, el objetivo del viaje.

En francés, hasta el idioma mismo lleva esta prueba, de donde la expresión francesa Coquille Saint-Jacques (concha de Santiago) que quiere decir vieira hasta nuestros días. En Francia la vieira era, desde la Edad Media, símbolo de todos los peregrinajes: la llevaban no sólo los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela sino también los que volvían de la Tierra Santa y del Monte Saint-Michel, dado que era también uno de los símbolos de San Miguel. Los textos medievales franceses citan con frecuencia a la “concha” (de la vieira) como símbolo de peregrinaciones en general, a la vez que la vieira poco a poco se va asociando a monumentos y lugares dedicados a Santiago, sin que se especifique “de Compostela“. Habrá que esperar hasta el siglo XVI, gran época de peregrinaciones a Santiago de Compostela, para que el naturalista Guillaume Rondelet cite la “concha de Santiago” como uno de los nombres posibles de la venera. En el siglo XVIII, la edición francesa de la taxonomía de Linneo fija su nombre común asociándola definitivamente con Compostela.

Tras la Edad Media y Moderna, el Camino va perdiendo importancia. Hasta el punto que el último de los albergues histórico, cierra y se abandona en ruina a mitad del siglo XX: El real hospital de Santiago de Montouto, en la comarca de Fonsagrada.

Un primer intento de revitalización se produjo en 1962 cuando se anunció que se iba a señalizar el camino. Así el 29 de Marzo de este año, Diario Vasco, publicó que 14 maestros estaban peregrinando desde Roncesvalles con el objetivo de “actualizar la antigua marcha de los peregrinos por el camino jacobeo”. Sin embargo estas iniciativas apenas tuvieron éxito. En el Año Santo Compostelano de 1993, el gobierno autónomo gallego decidió potenciar su valor enfocado a un recurso turístico, abriéndolo a personas con el perfil del peregrino religioso tradicional; de este modo se lanzó una gran campaña de publicidad para el Jacobeo de ese año: Xacobeo 93.

Gracias a este plan se restauraron tramos de la ruta y las infraestructuras para peregrinos. Se logró la colaboración de las comunidades autónomas por las que atraviesa el Camino en España. Desde entonces, hacer el recorrido a pie, en bicicleta o a caballo es un destino popular que reúne lo religioso, espiritual, deportivo, cultural, económico, etc., tal y como ha venido ocurriendo desde el principio a través de los siglos. El camino se halla indicado por flechas pintadas de amarillo, postes y otras señales. (La concha, o vieira, solamente indica que se está sobre el Camino, mientras que es la flecha amarilla la que señala la dirección a seguir. De ahí que la vieira pueda estar diferentemente orientada según la Comunidad Autónoma que se atraviesa).

Los senderos balizados del Gran Recorrido (GR) tienen generalmente una longitud mayor a 50 km. Están pensados para caminatas de más de dos jornadas. Unas marcas de pintura blanca y roja van guiando al caminante.

Durante las distintas paradas en los pueblos del Camino de Santiago se encuentran dos tipos de albergues:

  • Públicos: sólo hay un albergue público en cada pueblo; en ellos se prima a los peregrinos que andan solos o en grupos reducidos frente a los grandes grupos organizados, y la prioridad de acceso en cuanto al medio de transporte es primero a discapacitados, seguidos de peatones, segundo a caballo, tercero en bicicleta y por último con algún tipo de apoyo, como coches o furgonetas, que permitan algún tipo de desplazamiento o bien que lleven el equipaje. Todos los de la Red de Alberges de la Xunta de Galicia tienen actualmente un precio de seis euros para los peregrinos. Hasta hace pocos años eran gratuitos.
  • Privados. Son administrados por particulares o asociaciones laicas o religiosas, que normalmente no tienen afán de lucro.

La alternativa cómoda es el producto turístico denominado “Bono Iacobus” diseñado por Turgalicia (la compañía de promoción turística de Galicia), que pretende combinar la espiritualidad y la experiencia personal del Camino con el confort del descanso en sus casas de Turismo Rural.

Credencial del peregrino. Es una libreta de papel que se puede obtener en algunos albergues e iglesias, cuya finalidad es su sellado un par de veces al día (ya sea en iglesias, albergues o incluso hay bares con su propio sello), para que el peregrino consiga la acreditación necesaria para alojarse en los albergues del Camino.

Suele ser costumbre entregar un donativo al obtenerla y en caso de no ser posible su obtención, los sellos plasmados sobre un simple trozo de papel también son válidos.

La Compostela (no Compostelana). La Compostela es un certificado expedido por las autoridades eclesiásticas y dado a los peregrinos cuando acaban su recorrido. Para ganarla se necesita haber recorrido como mínimo los últimos 100 kilómetros a pie o a caballo (200 km si se va en bicicleta). Lo que significa que el recorrido mínimo por el camino francés empieza en la ciudad de Sarria. Los peregrinos que llegan a Santiago de Compostela tienen que mostrar la credencial del camino, que demostrará que se ha andado y se ha hospedado en los lugares que ésta muestra.

En la Edad Media, la “Compostela” era un modo de indulgencia, que permitía reducir a la mitad el tiempo del alma en el purgatorio. No obstante, si ésta ha sido obtenida en un año santo compostelano, se obtiene la indulgencia plenaria.

El texto íntegro en latín es el siguiente:

CAPITULUM hujus Almae Apostolicae et Metropolitanae Ecclesiae Compostellanae sigilli Altaris Beati Jacobi Apostoli custos, ut omnibus Fidelibus et Perigrinis ex toto terrarum Orbe, devotionis affectu vel voti causa, ad limina SANCTI JACOBI, Apostoli Nostri, Hispaniarum Patroni et Tutelaris convenientibus, authenticas visitationis litteras expediat, omnibus et singulis praesentes inspecturis, notum facit : Dominum/Dominam____ (Versión latina del nombre del peregrino)
hoc sacratissimum templum, perfecto ltinere sive pedibus sive equitando post postrema centum milia metrorum, birota vero post decenta, pietatis causa, devote visitasse. In quorum fidem praesentes litteras, sigillo ejusdem Sanctae Ecclesiae munitas, ei confero.
Datum Compostellae die____(dia) mensis____(mes) anno Dni____ (año)Canonicus Deputatus pro Peregrinis
Secretarius Capitularis _______ (firma de la autoridad canónica)

Este documento se otorga a los peregrinos que han llegado a Santiago por motivos religiosos (o religiosos y otros). Para aquellos que alegan otros motivos (no religiosos) existe un certificado alternativo, que reza:

La S.A.M.I. Catedral de Santiago de Compostela le expresa su bienvenida cordial a la Tumba Apostólica de Santiago el Mayor; y desea que el Santo Apóstol le conceda, con abundancia, las gracias de la Peregrinación.

La credencial del peregrino es examinada cuidadosamente antes de expedir la Compostela. Si falta algún sello, existe un error en las fechas, o el peregrino no declara el propósito religioso de su peregrinación, ésta puede ser denegada.

La oficina de acreditaciones de peregrinos de Santiago expide más de 100.000 Compostelas al año a peregrinos de 100 países diferentes.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de recuerdos que podemos encontrar en las calles de la ciudad de Santiago de Compostela.

(06/08/2015)

291. Dedal SANTIAGO DE COMPOSTELA // SANTIAGO DE COMPOSTELA´s Thimble

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Dedal corazón Santiago de Compostela, La Coruña.

Otro de los dedales que me traje de la capital gallega, es este dedal de porcelana en el que podemos observar la forma de un corazón realizado con el nombre de la ciudad, Santiago de Compostela, aunque sólo pone Santiago como abreviatura.

Santiago de Compostela es una ciudad y municipio de España. Capital de la comunidad autónoma de Galicia, pertenece a la provincia de La Coruña.

Está situada a 65 km al sur de La Coruña y a 62 km al norte de Pontevedra. Incluye los antiguos municipios de Conxo (incorporado en 1925) y Enfesta (incorporado en 1962). La ciudad antigua es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1985.

En ella tiene su sede el gobierno autonómico gallego (Xunta de Galicia) y el Parlamento. Destaca por ser un importante núcleo de peregrinación cristiana, junto con Jerusalén y Roma, al señalar la tradición de que allí se dio sepultura al Apóstol Santiago el Mayor. De especial importancia artística es su Catedral dedicada precisamente al Apóstol Santiago el Mayor. Es también relevante su Universidad, de más de 500 años de historia, la cual da a la ciudad un ambiente estudiantil, con 30.000 alumnos matriculados cada curso.

Historia. La historia de Santiago de Compostela se remonta a la prehistoria, la cultura castreña, la llegada de los romanos y, como punto de inflexión, el encuentro del supuesto enterramiento del Apóstol Santiago. A partir de ese momento la ciudad se conformará en torno al centro de poder representado por el arzobispo de Santiago y su representación física, la Catedral. El Camino de Santiago marcó desde entonces el devenir de la ciudad.

Orígenes. En el territorio que actualmente ocupa la Catedral de Santiago hubo un poblado romano, que se tiende a identificar como la mansión romana de Aseconia, y que existió entre la segunda mitad del siglo I y el siglo V. El poblado desapareció pero permaneció una necrópolis reutilizada como cantera que estuvo en uso quizás hasta la época del Reino Suevo de Galicia, llegando hasta el siglo VII.

Los reyes asturianos comprendieron el peligro secesionista. Van a utilizar cuantos recursos estén en su mano para impedirlo. En primer lugar, se van a arrogar la genuina representación de la tradición goda en materia de religión y leyes, con lo que pretenden asegurar la unicidad del poder. En segundo lugar, van a nombrar a un heredero de sangre real, aunque segundón, para gobernar a Galicia. Pero la invención más genial es la creación de Compostela. Aprovechando la noticia del descubrimiento del cuerpo del Apóstol, el rey de Asturias funda a sus expensas una iglesia que rodeará de privilegios. En torno de la iglesia situará comunidades y fundará un pueblo que desde el principio goza de prerrogativas reales. El rey de Asturias logra un doble objetivo: encontrar un patrón para su causa, un Santiago caballero, matamoros, y al mismo tiempo una ciudad fiel hasta el límite al rey asturiano enclavada en el corazón de Galicia. Santiago será un brazo extendido del monarca asturiano en Galicia.

El nacimiento de Santiago, como se conoce ahora, está ligado al descubrimiento (presumible) de los restos del Apóstol Santiago entre el 820 y el 835, la elevación del rango religioso de los restos, la Universidad y, en la actualidad, la capitalidad de Galicia.

La figura que se convirtió en patrón de España en el siglo XVII, opositando con otras tan señeras como Santa Teresa de Jesús o San Millán de la Cogolla, y que sigue siendo capaz de atraer desde hace más de dos milenios hacia una punta occidental de Europa a millares de peregrinos de todo el mundo por los caminos de la devoción, la curiosidad, la cultura, la búsqueda personal o cualquier otra razón, no sólo era el fruto del “pescador de hombres”, como le pronosticara Jesús. Aunque su biografía sí se encuentra en el vértice de una religión naciente y luego masiva, o en el de un joven continente europeo que buscaba definir su identidad en caminos de divergencia-convergencia similares al despliegue-repliegue de los surcos de la venera o vieira del peregrino.

Según una tradición medieval, como aparece por primera vez en la Concordia de Antealtares (1077), el eremita Pelayo, alertado por luces nocturnas que se producían en el bosque de Libredón, avisó al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, quien descubrió los restos de Santiago el Mayor y de dos de sus discípulos en el lugar en que posteriormente se levantaría Compostela, topónimo que podría venir de Campus Stellae (Campo de la Estrella), o más probablemente de Composita tella (tierras hermosas), eufemismo por cementerio. El descubrimiento propició que Alfonso II, necesitado de cohesión interna y apoyo externo para su reino, hiciera un peregrinaje —anunciado en el interior de su reino y en el exterior— a un nuevo lugar de peregrinación de la cristiandad en un momento en que la importancia de Roma había decaído y Jerusalén no era accesible al estar en poder de los musulmanes.

Santuario medieval. Poco a poco se fue desarrollando la ciudad. Primero se estableció una comunidad eclesiástica permanente al cuidado de los restos, formada por el obispo de Iria y los monjes de Antealtares, en la que espontáneamente se asentó una población heterogénea, aunque fundamentalmente estaba formada por emigrantes procedentes de las aldeas próximas, y fue aumentando a medida que progresaba la peregrinación por razones religiosas por todo el Occidente peninsular, reforzada por el privilegio concedido por Ordoño II en 915 por el que se establecía que cualquiera que permaneciera cuarenta días sin ser reclamado como siervo pasaba a ser considerado como hombre libre con derecho a residir en Compostela. El primer habitante conocido de Compostela es, de hecho, un extranjero: Bretenaldo Franco, cuya mención más antigua corresponde al año 955.

El santuario fue adquiriendo relevancia política. De este modo allí fueron coronados monarcas del Reino de Galicia y del Reino de León como Sancho Ordóñez, Ordoño IV, Sancho I o Bermudo II. La ciudad fue creciendo y Sisenando II la fortificó en el año 969, conformando lo que se conoció como Locus Sancti Iacobi. Dado el auge que estaba cobrando, la ciudad fue destruida por Almanzor el 10 de Agosto del año 997, el cual sólo respetó el sepulcro del apóstol. Al volver los habitantes, comenzó la reconstrucción y, a mediados del siglo XI, el obispo Cresconio dotó a la ciudad de un recinto de fosos y una nueva muralla, sobre el antiguo anillo de empalizadas para proteger los nuevos barrios que habían surgido alrededor del Locus. Además, reivindicó para ella la condición de Sede Apostólica.

El año 1075 el obispo Diego Peláez dio comienzo a la construcción de la catedral románica. El aumento del peregrinaje hace de Compostela un lugar de referencia religiosa en Europa, lo que aumenta su importancia, y la ciudad se ve recompensada también políticamente al alcanzar, en la época del arzobispo Diego Gelmírez, la categoría de metropolitana para la iglesia compostelana (1120). Liberada de la vieja tutela de los arzobispos de Braga, que mantuvieron su autoridad sobre la mayor parte de las diócesis del naciente reino de Portugal, la Iglesia de Santiago tenía jurisdicción sobre la mayoría de las de León y Asturias (la Archidiócesis de Oviedo solo fue creada en 1954). Santiago era, además, centro de un gran señorío feudal gobernado por los obispos de Compostela, que iba desde el río Iso hasta el Atlántico. Desde Santiago se organizó la resistencia armada frente a las invasiones normandas, los cuales conocían al Reino de Galicia como Jakobsland (País de Santiago) como aparece en las sagas nórdicas.

Un hecho importante, desde el punto de vista político, fue la coronación por Diego Gelmírez de Alfonso Raimúndez, el futuro Alfonso VII, en la catedral compostelana como rey de Galicia. Desde el punto de vista religioso, sin embargo, hay que resaltar la concesión del privilegio del Año Santo Jubilar Jacobeo mediante la bula Regis Aeterni del papa Alejandro III en 1181. Desde el punto de vista social, cabe mencionar el prematuro levantamiento burgués contra Gelmírez y la reina Urraca en 1117.

En estos años se redactó el Códice Calixtino, un conjunto de textos reunidos en los años finales del arzobispado de Gelmírez y que se presentaba como de la autoría del papa Calixto II, fuente fundamental de la historia de la peregrinación a la tumba del apóstol.

Durante el arzobispado de Berenguel de Landoria, Santiago estuvo levantada en armas desde el año 1318, levantamiento que fue encabezado por el noble Afonso Suárez de Deza. La solución al conflicto se produjo en el denominado día de la Ira, el 16 de Septiembre de 1320 cuando en el Castillo de la Rocha Forte se asesinó a los cabecillas de la revuelta. Tras los acontecimientos, el 27 de Septiembre se firmó la paz.

Entre los siglos XII y XIII se fue articulando la red de cállese dentro del recinto amurallado. La llegada de la peste negra a la ciudad supuso una fuerte recesión demográfica, que empezó a remontar a partir de 1380. En el siglo XV tenía entre 4000 y 5000 habitantes.

Edad Moderna. El cabildo compostelano, dirigido por el deán Diego de Muros III. promovió obras de gran importancia con un carácter propio del humanismo, como el Hostal de los Reyes Católicos y el Estudio Viejo, germen de la futura universidad que fue fundada en 1495 por Lope Gómez de Marzoa. Este hecho y la labor del arzobispo Alonso III de Fonseca le dan un nuevo empuje a la atracción de Santiago, en particular en Galicia, a pesar del descenso relativo de la importancia de la ciudad.

Santiago fue sede de la Real Audiencia del Reino de Galicia desde 1508, pero la presión eclesiástica hizo que se trasladara a La Coruña en 1578. Las reformas del poder monacal marcaron el renacimiento de San Martiño Pinario y el Convento de San Paio de Antealtares, lo que contribuyó a dar ocasión a una intensa actividad constructiva.

A principios del siglo XVII se produce un periodo de decadencia en la ciudad. En su obra Annuales Eclesiásticos, el africano Cesare Baronnio, confesor del padre clemintene Clemente VII, puso en tela de juicio la peregrinación del apóstol a Hispania. Este dato fue recogido en el Breviario Romano y produjo un grave daño a la ciudad de las peregrinaciones. El Cabildo Compostelano consiguió poco tiempo después que se modificase el Breviario, pero apareció una nueva dificultad: la Orden de los Carmelitas, en los años 1617 y 1626, promovió a Santa Teresa como copatrona de España, con las pérdidas económicas que conllevaba para Santiago. El Cabildo logró, con la ayuda de importantes personalidades de la sociedad del momento, como Quevedo, devolver de nuevo al apóstol la condición de único patrono de España.

Aún hubo un nuevo hecho similar, ya que en 1643 las Cortes proponen un nuevo copatrono de España, San Miguel Arcángel, pero esta propuesta tuvo corta vida, ya que ese mismo año Felipe IV estableció a Santiago como único patrono de España y ordenó que, todos los 25 de Julio, se hiciera una ofrenda regia de 1000 escudos de oro al arzobispado de Santiago, a la vez que concedía una gran pensión de 20 años para sufragar la realización de un retablo a su honra (que se comenzó a construir el año 1658). Estos hechos produjeron una bonanza económica que hizo posible costear nuevas construcciones y reformas que se multiplicaron por toda la ciudad, obras en las que se plasmó un estilo propio y al mismo tiempo universal, el barroco compostelano.(1658)

Esplendor barroco. La prosperidad del cabildo catedralicio y de los monasterios hizo de Santiago un centro artístico puntero. En un primer momento comenzaron a trabajar en el taller de la Catedral una serie de maestros de obras y arquitectos foráneos, como el madrileño José Vega y Verdugo, el portugués Francisco de Antas, el abulense José Peña de Toro, el cántabro Melchor de Velasco o el Arquitecto Real Pedro de la Torre.

En este taller y en el de San Martiño Pinario se formó un grupo de arquitectos gallegos que hacia el año 1670 tomaron las riendas de las obras que se estaban desarrollando en toda la ciudad. Figuras egregias como el compostelano Diego de Romay, Domingo de Andrade (torre del reloj), Fray Tomás Alonso, el leonés Fray Gabriel de Casas, Pedro de Monteagudo, Simón Rodríguez (fachada del Convento de Santa Clara), Castro Canseco (retablo de San Pelayo de Antealtares, Clemente Fernández Sarela (Casas del Cabildo y del Deán) o Fernando de Casas Novoa (fachada del Obradoiro) hicieron de Santiago un conjunto barroco de alto nivel a escala mundial. La magnificencia y las peculiaridades del estilo arquitectónico de estas personalidades hacen que se hable de barroco compostelano. El arzobispo mecenas por excelencia fue Fray Antonio de Monroy.

Santiago en este periodo se convierte en refugio de los exiliados irlandeses que reclaman acogida y centros de formación como el Colegio de los Irlandeses.

Santiago hasta la actualidad. Dada la fuerza de la Iglesia, surgieron iniciativas ilustradas como la Sociedad Económica de Amigos del País. Pero tras la ocupación francesa y el hito del Batallón literario contra la ocupación, Santiago se transforma en un baluarte carlista. La Iglesia de Santiago anhela restaurar un Reino de Galicia tradicionalista dentro de una monarquía española de acuerdo con los parámetros del Antiguo Régimen.

En Santiago nació el primer periódico gallego: El Catón Compostelano en 1800. Avanzado el siglo XIX existen fábricas de tipo artesanal de curtidos, chocolate y gaseosas. Pero la lucha contra el inmovilismo se verá frenada por el retraso de las vías férreas (no hay tren a La Coruña hasta 1943).

En el siglo XX Santiago será testigo de un renacer galleguista con el Seminario de Estudos Galegos y la Asamblea de municipios que al albor de la Segunda República se mostró favorable a la redacción de un estatuto de autonomía. La sublevación militar de 1936 acabó con esa alborada. El alcalde galleguista Ánxel Casal fue fusilado. En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde José del Valle Vázquez para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los Municipios de esta provincia. Durante la legislatura abandona ambos cargos siendo sustituido por Jorge de la Riva y Barba.

El establecimiento de la autonomía en Galicia hizo de ella la capital gallega, obteniendo como consecuencia un nuevo empuje a finales del siglo XX que contrarrestó ampliamente el decrecimiento relativo de su importancia como ciudad universitaria al crearse las universidades de Vigo y La Coruña. El 24 de Julio de 2013 la ciudad se tiñó de luto al fallecer 79 personas en uno de los accidentes ferroviarios más graves de la historia de España en el trayecto del tren MadridFerrol cuando faltaban unos tres kilómetros para llegar a la estación compostelana.

Este dedal fue comprado en una de las de las tiendas que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Santiago de Compostela, concretamente en “La Tienda de Emilia, mercería, paquetería El Encanto“. Esta tienda está situada en la Rúa Nova, 38 Bajo.

(06/08/2015)