302. Dedal O CEBREIRO // O CEBREIRO´s Thimble

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Dedal barro O Cebreiro, Lugo.

El dedal que os traigo en el día de hoy, es un dedal de O Cebreiro. Este dedal me lo compré hace unos días en la última escapada que hicimos a la nieve, y ya que íbamos en la búsqueda de la nieve, y tuvimos que llegar hasta Piedrafita do Cebreiro para encontrarla qué menos que traerme un dedalito para la colección que ya hacía un tiempo que la colección estaba parada y no me compraba ninguno.

Este dedal como podéis observar es un dedal de barro que tiene una panorámica. Tenía un dedal con una panorámica de este mismo lugar, pero al final las panorámicas no son iguales, y como ya tengo en la colección otros dedales de este mismo modelo pues me quise traer también uno de O Cebreiro. En total, que me traje un dedal con una panorámica, y este se asemeja a un huevo.

En esta panorámica podemos ver diferentes edificios y símbolos relacionados con O Cebreiro. Estos mismos os los detallaré a continuación aunque no me voy a repetir con la información que ya os comenté en entradas anteriores, tan sólo os daré alguna información sobre O Cebreiro y sobre su santuario.

En el dedal podemos encontrar dibujos de:

  • Concha de Santiago.
  • Pallozas de O Cebreiro.
  • Cruceiro de O Cebreiro.
  • Santa María La Real.
  • Santuario de O Cebreiro. El Santuario de Santa María la Real Do Cebreiro, está situado en lo alto del puerto de O Cebreiro, en la aldea homónima, en la parroquia de Santa María Do Cebreiro perteneciente al Concello de Piedrafita Do Cebreiro. El Santuario de Santa María La Real es de estilo prerrománico, pues data del siglo IX, se cree que estaba vinculado a un posible hospital asistido por monjes benedictinos. Uno de los escritos más antiguos que le hacen referencia es del año 1.072, por una donación de Alfonso VI a los monjes franceses de la abadía de San Giraldo de Aurillac de dicho hospital y del templo con sus monjes. El monasterio a lo largo de su historia ha gozado de innumerables privilegios reales. En 1.487 los Reyes Católicos lo desvinculan de la abadía francesa y lo hacen depender de la Congregación Benedictina de Valladolid. Desde entonces son los monjes benedictinos los que se encargan del monasterio, hospital y hospedería incluidos, hasta que lo abandonan tras la desamortización de Mendizábal en 1.853. La iglesia de San Benedicto, como también se conoce a Santa María la Real, fue incendiada durante la Guerra de la Independencia, y así se perdió documentación y buena parte de su historia. La iglesia actual se restauró en 1.962 y cuenta con un atrio en el que hay abedules, arces y serbales. Hoy en día el santuario está custodiado por los padres franciscanos. Este santuario es uno de los monumentos más antiguos del Camino de Santiago, aunque ha sido restaurado, pues ha sufrido varios incendios, curiosamente el tono rosado de su interior se dice que se deben a ellos. El edificio con paredes muy gruesas formadas de mampostería de pizarra, consta de tres naves cuyos ábsides se cubren con bóvedas de cañón, una torre campanario, que es una típica construcción de la zona y según se cuenta en los días de niebla los monjes hacían sonar sus campanas para orientar a los peregrinos. La fachada actual no es la original del santuario. En su interior, inundado de sobriedad y paz, destaca en su Altar Mayor un Jesús crucificado, que es una réplica del original. En el ábside de la derecha, la Capilla del Milagro, se venera el cáliz y la patena donde se produjo el milagro, ambos verdaderas joyas medievales del románico, además del relicario, unas pequeñas ampollas de vidrio, que los Reyes Católicos en su visita al Santuario de Santa María do Cebreiro regalaron para guardar la carne y la sangre de Cristo, obra del famoso milagro. A la derecha están los sepulcros de los protagonistas del Santo Milagro, junto a una imagen de la Virgen de los Remedios, la Virgen Do Cebreiro Santa María la Real. En la capilla de la izquierda del Altar Mayor se encuentra la capilla de San Benito, dedicada a los monjes fundadores de la iglesia y a los pies de su altar está el sepulcro del que fue párroco de la iglesia y gran impulsor del Camino Francés y de estas tierras Don Elías Valiña Sampedro. Entrando a la iglesia, a la izquierda, en una habitación separada se encuentra el baptisterio, mostrando una preciosa pila bautismal, hecha de una sola pieza en el siglo XII y donde curiosamente, los bautizos se hacían por inmersión del bautizado. También en esta sala se puede admirar un Cristo de San Damián, que es una copia de un icono del siglo XII. Según la tradición esta imagen le pidió a San Francisco de Asís que restaurara su Iglesia, que amenazaba ruina. Además y como para poder asimilar tan mágica visita, la iglesia y su entorno están rodeados de un paisaje que invita a dar gratos paseos.

El Cebrero (en gallego y oficialmente O Cebreiro) es una parroquia del municipio de Piedrafita del Cebrero, en la provincia de Lugo en Galicia. Pertenece a la comarca de Los Ancares Lucenses. En ella se sitúa la aldea de idéntico nombre, a 1330 msnm de altitud, y que es el primer pueblo gallego del Camino de Santiago Francés. En su arquitectura destacan las pallozas y la iglesia de Santa María (prerrománica, del siglo IX), que custodia un cáliz románico, datado en el siglo XII).

Historia. En los años posteriores al descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago se fundó este enclave en una hospedería que daba albergue a los peregrinos del Camino Francés. La fecha de la creación de este mesón-santuario probablemente ronde el año 863. Antes de su fundación posiblemente era un poblado de gente dedicada al pastoreo.

El Rey Alfonso VI de León, simpatizante de la Orden de Cluny, que es una reforma de la Orden Benedictina, decide poner en manos de las abadías francesas los principales lugares de la ruta jacobea. Por esto, la administración de El Cebrero pasa a depender de los monjes de la Abadía de Saint-Geráud, de la ciudad francesa de Aurillac, que fundan un monasterio, el de Santa María del Cebrero, en el lugar en el siglo IX, motivo por el cual la hospedería se llama San Giraldo de Aurillac. En los años siguientes, El Cebrero es objeto de muchos privilegios por parte de la corona, como la donación de tierras o la exención de pago de tributos, por lo que se convierte en la localidad más importante de la Comarca durante la Edad Media.

En 1486 los Reyes Católicos inician una visita a Santiago de Compostela; a su regreso, los monarcas pasan por El Cebrero y escuchan el relato del milagro eucarístico que allí decían que había sucedido y regalan al templo dos redomas de cristal para conservar las reliquias. Posteriormente, con la reforma de las órdenes religiosas españolas, y en un intento de impedir cualquier influencia de una casa extranjera en tierras españolas, los Reyes Católicos ceden la dirección de la zona al monasterio para que la convierta en su priorato.

El Cebrero mantuvo su auge hasta el siglo XVI, cuando empieza la decadencia del priorato, que culminará en el siglo XIX con la Desamortización de Mendizábal, produciendo la marcha de los monjes del monasterio.

Leyenda medieval. El hecho que dio fama europea a esta localidad fue el famoso Milagro de la Eucaristía, o Leyenda del Santo Grial de Galicia. Por el año 1300 un hombre, Juan Santín, que vivía en un pueblo que distaba media legua de la iglesia de El Cebrero, la aldea de Barxamaior, era tan devoto que no cesaba de ir a misa por la lluvia, el viento o el frío. Un día se desató una furiosa tormenta y el sacerdote de la Iglesia pensó que ningún fiel acudiría y por entrar solamente este fiel, para burlarse de él exclamó “¡Cuál viene este otro con una grande tempestad y tan fatigado a ver un poco de pan y de vino!” y dijo que su presencia “no había merecido la pena”. Dios, entonces, para castigar la falta de fe y caridad del cura, cuando estaba consagrando el pan y el vino, realizó el milagro de convertir la hostia y el vino en carne y sangre.

Por último, tan sólo me queda deciros donde compré este dedal. Este dedal lo compré en la misma tienda donde me había comprado los anteriores que me traje de O Cebreiro, esta tienda se llama “Artesanía Grial” y la podemos localizar en O Cebreiro, justo en frente de su santuario.

(28/02/2016)

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280. Dedal COMBARRO // COMBARRO´s Thimble

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Dedal artesano Combarro, Pontevedra.

El dedal de la entrada de hoy es otro dedal de la parroquia de Combarro. Este dedal es un dedal de barro, y solo lo venden en una tienda en concreto en Combarro, ya que es un dedal hecho artesanalmente por el dueño de la tienda. Esta tienda es “Regalos Alberto“, y está situada en la Rúa do Mar, 32.

Combarro es una parroquia del municipio de Poio, en la provincia gallega de Pontevedra. Hasta principios del siglo XX constituía un municipio independiente. El censo de 1999 registró 1.567 habitantes y el de 2004, 1.668.

Es un pueblo marinero, cercano tanto a la capital de provincia, Pontevedra (7 km), como a otros pueblos reconocidos como Sanxenxo.

Lo más destacable es su zona vieja, donde se halla una gran cantidad de hórreos y cruceros, además de la iglesia parroquial.

Está declarado bien de interés cultural como Conjunto Histórico y como Sitio Histórico.

El segundo hórreo más grande Galicia es propiedad de una familia de alta costura.

En la página de escapadarural.com encontramos la siguiente información sobre Combarro.

La localidad de Combarro forma parte constituyente del término municipal de Poio como una de sus cuatro entidades parroquiales que organizan el terrtorio: Combarro, San Salvador de Poio, San Xoán de Poio y Samieira. Esta parroquia y el municipio de Poio se hallan localizados en la vertiente occidental de la Comunidad Autónoma de Galicia, en el litoral de la provincia de Pontevedra. Del total demográfico del término municipal, unos 15.800 habitantes, alrededor de 1.650 habitantes pertenecen a la parroquia de Combarro, algo más de un 10%. Para llegar al municipio de Poio basta tomar la carretera N-550 o la autovía A-9 hasta la ciudad de Pontevedra, donde tomamos la C-550 en dirección a Sanxenxo.

Monumentos y lugares de interés.

Combarro cuenta con un gran atractivo urbano, además del patrimonio y entorno del conjunto de Poio:

  • Recorrido por el casco antiguo de Combarro, declarado conjunto histórico ya en 1972.
  • Visita a las Casas Marineras, arquitectura popular de los siglos XVII y XVIII.
  • La línea de Hórreos de estilo tradicional, construcciones del siglo XVIII.
  • Visita a la playa de Ouriceira o de Raxó.
  • Monasterio de San Juan de Poio, obra del tempranísimo siglo VII, aunque reconstruido.

Fiestas y tradiciones.

El conjunto de celebraciones que aquí se detallan tiene lugar en todo el término de Poio:

  • Fiesta de la Almeja, que se celebra del 26 al 27 de Julio.
  • Fiesta del Mar, que se celebra del 18 al 24 de Agosto.
  • Fiesta de la Virgen de Renda, que tiene lugar el 8 de Septiembre.

En este dedal artesanal observamos un dibujo de unos gallegos bailando el baile tradicional de la región, la muiñeira, estos están dibujados por el dueño de la tienda donde fue comprado este dedal y también observamos que pone “Recuerdo de Combarro“. Tiene un precio mayor a los demás dedales de la tienda, pero a cambio nos llevamos un dedal artesanal y diferente.

(05/12/2015)

252. Dedal VIGO // VIGO´s Thimble

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Dedal botijo Vigo.

Ya hace algunas entradas que os enseñé un dedal exactamente igual a este, con la forma de un botijo, sólo que no era de la ciudad de Vigo, como es el caso de este que os enseño ahora, sino que era un dedal de la ciudad madrileña de Aranjuez con una panorámica de la ciudad. Este dedal también es un dedal de barro en el que podemos observar una panorámica con los siguientes monumentos que podemos visitar en la ciudad.

Plaza de España.

La Plaza de España está en la entrada de la carretera de Ourense a la ciudad de Vigo. Se trata de una plaza que organiza el tránsito de vehículos a su entrada a la ciudad, por medio de varios carriles organizados alrededor de ella.

La Plaza está entre el centro de la ciudad y el puerto, la estación de ferrocarril y la Gran Vía. La Plaza de España tiene un gran diámetro y está presidida por un monumento que, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Vigo.

El monumento de Los Caballos (Os Cabalos, en gallego) fue realizado en 1991 por el escultor Juan José Oliveira Viéitez. Se trata de cinco caballos que ascienden por un torrente de agua en espiral. El monumento, realizado en bronce, con casi 20 metros de altura juega con las curvas y la fuerza expresiva de los animales. A los pies de la escultura hay un estanque de 10 metros de diámetro.

La escultura pretende homenajear a los caballos salvajes que poblaban el monte del Castro en la antigüedad y que aún hoy pueden hallarse en los montes de los alrededores de la ciudad.

Monumento al Trabajo.

El Monumento al trabajo es el gran monumento de Vigo: habla de su orgullo como ciudad industrial, de su gente trabajadora, de su vínculo con el mar… La escultura de “Los Redeiros”, como se la conoce comúnmente, es una de las señas de identidad de la ciudad. Esta obra de Ramón Conde, es uno de los monumentos más llamativos de Vigo, tanto por su tamaño como por la representación épica de los 7 marineros que tiran de una red para sacar los peces del mar.

Instalada al comienzo de la Gran Vía, una de las principales calles de la ciudad, este gran monumento vigués rinde homenaje a las duras vidas de los trabajadores del mar desde sus 8,50 m de alto y sus 3 m de largo.

Islas Cíes.

Las islas Cíes, pertenecientes al municipio de Vigo, forman un archipiélago situado en la boca de la ría del mismo nombre, en las Rías Bajas gallegas, en la provincia de Pontevedra, formado por tres islas: Norte o Monteagudo, Del Medio o do Faro y Sur o San Martiño. Las dos primeras se encuentran unidas artificialmente por una escollera y naturalmente por el arenal de la Praia de Rodas. Están orientadas según un sistema de fracturas paralelo a la costa en dirección N-S. Distan aproximadamente 14,5 km de la ciudad de Vigo. Fueron declaradas parque natural en 1980, y están incluidas en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia creado en 2002.

En febrero del año 2007 el periódico británico The Guardian eligió la playa de Rodas como “la mejor playa del mundo”.

En noviembre del año 2013 el Ayuntamiento de Vigo inició los trámites para que las Islas sean declaradas Patrimonio de la Humanidad.

El archipiélago está formado por tres islas: la Isla de Monteagudo o Illa Norte, la Isla Do Faro o Illa do Medio y la de San Martiño o Illa Sur.

La isla de Monteagudo está separada de la costa del cabo Home, en la península del Morrazo, por el canal Norte, y de la isla de San Martiño por un estrecho de aproximadamente 500 metros conocido como Freu da Porta. Mientras, la isla do Faro ha acabado unida a la isla Norte por una acumulación de arena en la parte interior del archipiélago, en la cara este de las islas, que forma la playa de Rodas, de 1200 metros. Al subir la marea, el agua pasa entre las dos islas por la cara oeste y, taponada por la playa, se llena la albufera formada entre el arenal y las rocas. El pico más alto se encuentra en la zona norte de la isla de Monteagudo, en el Alto das Cíes, de 197 metros de altitud y tiene una superficie emergida de 434 hectáreas.

Su formación geológica es de finales del Terciario, cuando se produjeron los hundimientos de algunas partes de la costa, con lo que penetró el mar y se crearon las rías. Todas las islas atlánticas son las cumbres de las sierras costeras que quedaron parcialmente bajo el mar y están formadas casi en su totalidad por piedra granítica.

Las tres islas son montañosas con una cara oeste abrupta, con acantilados casi verticales de más de 100 metros y numerosas cuevas (furnas) formadas por la erosión del mar y el viento. La cara este tiene laderas algo más suaves cubiertas por bosques y matorral y se encuentra protegida de los vientos atlánticos, lo que permite la formación de playas y dunas.

Las borrascas atlánticas pasan sobre las islas, descargando al chocar con la costa, por lo que las Cíes reciben más o menos la mitad de lluvia que el resto de la costa de las Rías Bajas.

En 1980 las islas Cíes fueron declaradas como parque natural debido a su alto valor natural de este espacio y al rápido deterioro que estaba sufriendo a causa de las actividades humanas. A lo largo de los años, la situación legal de protección va variando hasta que el 21 de noviembre de 2000, el Parlamento Gallego acuerda por unanimidad pedir al gobierno central la declaración del archipiélago como parque nacional. El Congreso de los Diputados tomó el acuerdo definitivo en julio de 2002, creando el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, formado por un conjunto de archipiélagos, islas e islotes que son las Cíes, Ons, Sálvora, Noro, Vionta, Cortegada y Malveiras.

El parque tiene una parte terrestre y otra marítima que comprende una franja de 100 metros, medidos a partir de la bajamar. En las Cíes está prohibida la pesca submarina desde 1992.

Desde 1988 las islas tienen además la consideración de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). También se encuentran incluidas, en el ámbito europeo, en la Red Natura 2000, que desarrolla directivas comunitarias de hábitats y aves.

Los parques nacionales son áreas naturales poco transformadas por la acción humana que, sobre la base de su interés paisajístico, geológico, sus ecosistemas o la singularidad de su flora y su fauna, poseen unos valores estéticos, ecológicos, educativos o científicos por los que merecen una especial protección. En las Cíes están excluidas, por tanto, todas las actividades que alteren o pongan en peligro la estabilidad de los ecosistemas. Se permite la pesca artesanal profesional, siempre supeditada a la conservación de los recursos naturales. Sí se apoyan las actividades tradicionales que hayan contribuido a conformar el paisaje y que sean compatibles con su desarrollo.

Las ZEPAs son zonas a proteger especialmente para evitar la contaminación y el deterioro de los lugares en que habitan y nidifican las aves de forma permanente o en sus migraciones.

En la antigüedad fueron llamadas Siccae (‘áridas’). Desde la antigüedad, los hombres visitaron y habitaron las Islas Cíes. Se han encontrado en las Cíes restos arqueológicos que datan la presencia humana sobre el 3500 a. C., si bien los restos del primer asentamiento humano de que se tiene constancia son un castro de comienzos de la Edad de Hierro. También se tiene constancia de un asentamiento que data de la Edad de Bronce (entre el 500 y el 100 a. C.), es un castro situado en las laderas del monte Faro.

Por allí pasaron los romanos, dejando restos como un anillo de oro datado en el siglo II de nuestra era, así como ánforas, cerámica y diversos útiles que se exponen hoy en el Museo de Pontevedra, así como escritos de Estrabón, Plinio o Diodoro. Existen leyendas que mencionan la presencia de Julio César en su lucha contra los Herminios, como la relatada por Dion Casio en su controvertido libro ‘Historia romana’. Según este, Cayo Julio César tomó parte en diferentes batallas en la Península Ibérica a torno al año 60 a.C.. Una de ellas contra los lusitanos del monte Herminius –hoy Serra da Estrela–, al centro de Portugal, tierra que también vio nacer al guerrero Viriato. Un grupo de estos guerreros lograron escapar al norte y refugiarse en las islas Casitérides de Albiano y Lancia -hoy Cíes, Monteagudo y San Martiño-. Julio César, ávido de victorias, los persiguió y embarcó el 24 de agosto desde el puerto de Erizana (hoy Bayona) al mando de dos galeras y ochenta balsas dispuesto a exterminar a los refugiados. Lo abrupto de la costa y el gran número de enemigos, le hicieron desistir. En la misma playa de Rodas, Julio César se mostró incapaz de doblegar por las armas a los herminios y no le quedó más solución que rendirles por el asedio y el hambre, rodeándola y asentándose en la isla del Medio. Finalmente, dejando atrás muchos muertos y enfermos, los debilitados herminios claudicaron y pidieron la paz. Por fin Julio César pudo desembarcar en las Cíes y allí descansó una temporada.

En la Edad Media fueron habitadas por monjes de diversas órdenes, también estuvieron los Normandos. En el siglo XI estuvieron allí los benedictinos, que las abandonaron y volvieron a finales del siglo XIII. En el siglo XIV se asentaron allí los franciscanos. También pasó por ahí la Orden de Cluny. De esta alternativa ocupación de las islas quedan como prueba los monasterios de San Estevo en la Isla do Faro y de San Martiño en la isla de su nombre, así como una fábrica de salazón sobre cuyos restos actualmente hay construido un restaurante. Las idas y venidas de los monjes eran debidas a que, por su cercanía a la ciudad de Vigo, el archipiélago era frecuentemente atacado y usado como base de operaciones por piratas turcos y normandos, así como armadas invasoras, como por ejemplo la inglesa, comandada por Francis Drake que asoló las poblaciones de la Ría de Vigo. Esta situación dura hasta el siglo XVIII, lo que acaba produciendo su despoblamiento.

A mediados del siglo XIX se construye el primer faro en la Isla do Medio, que acaba llamándose Isla do Faro. En esa fecha las islas ya volvían a estar pobladas por algunas familias de O Morrazo que se dedicaban a la pesca y a la ganadería ovina y caprina.

En los años sesenta las islas se despueblan de nuevo, esta vez definitivamente. En los años setenta y ochenta comienzan a ser utilizadas como destino de descanso al que, sobre todo la gente joven de la zona, acudía en busca de naturaleza, mar, sol y libertad, lejos de la vigilancia social y familiar. Entonces en toda Galicia se practicaba la acampada libre.

La presencia masiva de personas y el resto de agresiones medioambientales, como la importante actividad industrial en la ría, los emisarios submarinos evacuando aguas con escasa o nula depuración… hacen que las islas sufran una rápida degradación.

Actualmente sólo están ocupadas por los servicios del parque, camping y restaurante y el acceso está restringido a un máximo de 2.200 personas diarias.

Las Cíes pueden también testimoniar el hundimiento de pesqueros que en muchas ocasiones se han saldado con la pérdida de numerosas vidas. En Punta da Galeira una cruz recuerda el hundimiento del Ave do Mar de Moaña, que ocurrió en 1956 y arrojó el terrible saldo de 26 tripulantes muertos. En la madrugada del 28 de enero de 1978 encalla en las Cíes, tras salir del puerto de Vigo, el barco congelador-factoría Marbel. Tras más de doce horas agarrados a las rocas bajo el temporal, son rescatados nueve tripulantes y se da por desaparecidos a 27. El 14 de febrero de 1979 se hunde a 35 millas de las islas el François Vieljeux, con 28 tripulantes a bordo y las esposas de tres de ellos. Sólo ocho son rescatados con vida.

En 1980 son declaradas Parque Natural y desde 1984 son propiedad de la Xunta de Galicia.

A pesar de la protección del archipiélago, éste se ve afectado, como el resto del parque y toda la costa gallega, por la preocupante contaminación existente. Una importante actividad industrial, los emisarios submarinos y el puerto comercial y deportivo de Vigo, con el intenso tráfico que genera, hacen que la ría y la zona estén contaminadas por metales pesados. También se encuentran en varias playas de la ría, concentraciones elevadas de coliformes fecales. Muchas de estas playas pierden arena a excesiva velocidad.

Mención especial merece el tráfico de petroleros frente a la costa gallega, que supone, con su actividad normal, una importante fuente de contaminación, agravada por la frecuente e irresponsable limpieza de sus tanques a su paso. Además, la climatología, lo abrupto de las costas y la escasa atención a la necesidad de renovar las flotas, hacen que con frecuencia se produzcan accidentes de grandes mercantes o petroleros que contaminan gravemente las costas gallegas.

Los más recientes e importantes desastres son los del Polycommander, que se estrelló en las Cíes en 1970 y vertió 50.000 toneladas de crudo; el Urquiola, que embarrancó en La Coruña en 1976 y vertió 20.000 toneladas de crudo; el Andros Patria, que sufrió un incendio a la altura del cabo Ortegal en 1978 y vertió 200.000 toneladas y dejó como saldo la muerte de 34 de sus 37 tripulantes; el Mar Egeo, también en La Coruña, y el Prestige, en 2002.

Puente de Rande.

El puente de Rande es un puente atirantado inaugurado en 1978 que une los municipios de Redondela y Moaña, márgenes del estrecho de Rande, en la ría de Vigo a 9 kilómetros de la ciudad de Vigo y a 18 kilómetros de la ciudad de Pontevedra. Fue proyectado por el ingeniero italiano Fabrizio de Miranda, el español Florencio del Pozo (que también se encargó de la cimentación) y por Alfredo Passaro.

Costó 3658 millones de pesetas en el momento de su construcción. Desde su apertura al tráfico en 1981, han pasado por el 231 millones de vehículos, soportando actualmente un tráfico de unos 50.000 vehículos diarios.

Forma parte de la autopista del Atlántico y se encuentra en el kilómetro 148 de la misma.

Mide 1604 m de longitud total, aunque en esta cifra se combinan los tramos de puente sobre pilares y el puente atirantado propiamente dicho, que mide 694,98 m. El vano central mide 401 m1 y los dos vanos laterales del tramo atirantado miden 147 m1 cada uno. Los dos pilares que sostienen el tramo atirantado tienen forma de H y una altura total de 118,60 m.

En el momento de su inauguración era el puente atirantado de mayor longitud del mundo. Además era el puente, de cualquier tipo, más largo de España, después del puente-Sifón Santa Eulalia de Huelva con una longitud de más de 2000 m. El puesto como mayor puente atirantado de España lo cedió al puente Ingeniero Carlos Fernández Casado (con un vano central de 440 m) en 1983, aunque la longitud total de este es inferior a la del de Rande y en cuanto a longitud total también ha sido superado por otros tipos de puentes. A pesar de ello sigue siendo una obra de ingeniería emblemática de la ría de Vigo.

Debido al aumento de tráfico sobre el mismo y el riesgo de congestión que supone, desde 2011 existía un proyecto aprobado pendiente de ejecución para ampliar el puente con dos tableros laterales por el flanco exterior de los pilares principales, añadiendo de este modo un nuevo carril completamente aislado del resto de la autopista en cada sentido de circulación.

Finalmente, en febrero de 2015 se han iniciado los trabajos de ampliación de los terceros carriles, con una inversión estimada de 107,9 millones de euros.

Este dedal fue comprado en una pequeña tienda de la ciudad de Vigo situada en la Rúa da Baixada da Fonte, no os puedo decir el nombre con exactitud pero si que la tienda estaba situada en esta calle.

(28/10/2015)

245. Dedal CUENCA // CUENCA´s Thimble

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Dedal búho Cuenca.

Pues bien, en esta entrada os quiero enseñar un búho de barro que compré en mi visita a la ciudad de Cuenca. Desde hace una temporada estoy viendo en muchos lugares estos bonitos búhos, que no son muy típicos la verdad, pero me parecieron originales y me traje este de Cuenca.

Así que como este dedal no tiene ningún monumento típico de la ciudad, os voy a contar algunas cosas generales sobre la ciudad de Cuenca.

Cuenca es un municipio español perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y una ciudad, capital de la provincia homónima. Está situada algo al norte del centro geográfico de la provincia, a una altitud media de 946 metros sobre el nivel del mar y su extenso término municipal, de 911.06 km² es uno de los mayores de España. El municipio contaba con una población empadronada de 56.703 habitantes en 2011 (INE).

Aunque en los alrededores de la ciudad se tiene constancia de población desde el Paleolítico Superior, no es hasta la conquista musulmana cuando se construye la fortaleza de Qūnka, que dio origen a la ciudad actual. Ésta se contaba en origen entre las otras tantas de la cora de Santaver (Ercávica), pero fue ganando importancia paulatinamente. El rey cristiano Alfonso VIII la conquistó en 1177 y le otorgó el Fuero de Cuenca, uno de los más prestigiosos de la historia de Castilla. Su economía se centró en la industria textil, de gran renombre durante los siglos XV y XVI, lo que produjo una gran actividad constructiva. Sin embargo, la pañería se hundió en el siglo XVII, conllevando una drástica pérdida de población, que fue recuperándose a lo largo del siglo siguiente. En 1833 se convirtió en la capital de la nueva provincia de Cuenca, aunque las agitaciones del periodo hicieron que la ciudad se mantuviera en estado precario hasta bien entrado el siglo XX. En la actualidad, la economía se centra sobre todo en el turismo, potenciado desde que en 1996 su casco antiguo fuese declarado Patrimonio de la Humanidad.

Cuenca conserva un importante patrimonio histórico y arquitectónico, que se extiende por toda la ciudad antigua, aunque focalizado en edificios como la Catedral o las Casas Colgadas, que se han convertido en el símbolo de la ciudad. Se caracteriza también por poseer un buen número de museos (más de 10) en el reducido espacio de la ciudad antigua. Entre ellos destacan el Museo de Arte Abstracto Español, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha y el Museo de Cuenca. Entre los principales eventos culturales se encuentran la Semana Santa y la Semana de la Música Religiosa.

La ciudad de Cuenca se divide en dos zonas bien diferenciadas: la ciudad antigua y la ciudad nueva. La primera está situada sobre un cerro rocoso bordeado por las hoces del río Júcar al norte y su afluente el río Huécar al sur. Este último río desemboca en la parte baja de la ciudad antigua, poco antes del llamado Puente de San Antón. Al oeste y sur de la ciudad antigua, y separada por el río Huécar, se extiende la ciudad nueva en dirección N-S, con su centro neurálgico en la calle de Carretería. La altitud de la ciudad oscila entre los 920 metros sobre el nivel del mar de la ciudad nueva y los poco más de 1000 de la parte más alta de la ciudad antigua.

El clima de la ciudad de Cuenca es mediterráneo continental, con temperaturas frías en invierno y suaves en verano, y una importante oscilación térmica diaria durante todo el año, más acusada en los meses cálidos, en especial los estivales. Las precipitaciones son más abundantes que en su entorno debido a la orografía montañosa de la Serranía de Cuenca, por lo que se sitúan en torno a los 500 mm anuales. Presenta un mínimo de lluvias en los meses de verano. Los récords de temperatura registrados en el Observatorio de Cuenca son los 39,7° del 10 de agosto de 2012 y los -17,8° del 3 de enero de 1971, lo que le atribuye una oscilación térmica absoluta de 57,5º.

El árbol más común alrededor de Cuenca es el pino (albar, laricio y rodeno), aunque antiguamente lo fue la encina. No obstante, en las hoces del Júcar y del Huécar puede encontrarse otro tipo de vegetación, dominada por grandes arboledas de álamos, olmos y sauces.

Los primeros vestigios humanos de la provincia de Cuenca datan del Paleolítico Superior, en torno al 90 000 a. C. Las principales tribus de la zona parece que fueron en un principio los beribraces y arévacos, llegando luego los olcades, que tomaron el control de la mayor parte de la actual provincia y los lobetanos que tenían su capital en Lobetum. Ya en época romana la serranía conquense, se vio envuelta en varias de las Guerras Celtíberas. Si bien en la provincia existieron tres importantes ciudades romanas (Segóbriga, Ercávica y Valeria), la zona de la capital estuvo muy poco poblada, habiéndose hallado tan sólo vestigios de un pequeño asentamiento cercano al puente del Castellar.

El esquema poblacional romano se perpetuó a la llegada de las invasiones bárbaras, aunque ya con un declive de los centros urbanos romanos. Es durante la posterior invasión musulmana cuando aparece constancia de poblamiento en el emplazamiento actual de Cuenca. Aunque no está clara su fundación, ya existía en el año 784 la ciudad de Qūnka o Kūnka, favorecida por la base que establecieron los Banu Di-l-Nun, e integrada en la cora de Santaver. La plaza fue creciendo en importancia y población, hasta que consiguió convertirse en capital de la cora. No obstante, al caer el califato de Córdoba en 1031, quedó integrada en la Taifa de Toledo, sirviendo de puente para la conquista de los reinos de Valencia y Córdoba. Como consecuencia de la derrota de Alfonso VI en Sagrajas el rey sevillano Al-Mu’tamid aprovechó para adueñarse de Cuenca pero en 1091 los almorávides atacaron Sevilla y el rey Al-Mutamid se vio obligado a pedir ayuda al rey leonés. En 1108 Cuenca pasó al control de los almorávides tras la batalla de Uclés.

Según la tradición, Alfonso VIII puso cerco a la ciudad el día de la Epifanía de 1177 y entró triunfante en Cuenca el 21 de septiembre del mismo año. La población se distribuyó dentro de la ciudad de acuerdo con su religión: los musulmanes quedaron relegados a la zona del alcázar (actual plaza de Mangana), mientras que la judería se estableció en torno a la actual calle de Zapaterías y el resto de la ciudad se dividió en parroquias católicas. Una vez acabada la conquista, se constituyó un concejo y una sede episcopal y se llevó a cabo una campaña de repoblación, favorecida por el Fuero de Cuenca, que fue el prototipo de muchos de los subsiguientes fueros de Castilla, León, Aragón y Portugal. Alfonso X le concedió título de ciudad en 1257. Durante los siglos XIV y XV se empezó a configurar la parte baja de la ciudad, apareciendo los barrios de San Antón y de Tiradores. En el marco de las disputas entre el rey Alfonso XI y Don Juan Manuel, Cuenca llegó a formar parte durante algunos años del señorío de Villena, volviendo a pertenecer al rey cuando éste le otorgó plena amnistía al señor de Villena. La ciudad fue asediada varias veces por los aragoneses, pero nunca llegaron a tomarla.

Cuenca se convirtió en un importante nexo económico a causa, sobre todo, de la producción textil y ganadera. El comercio de paños y la producción de alfombras trajo consigo una extensa industria de transformación de lanas, calculándose que la población de la ciudad en el siglo XVI alcanzaría los 15.000 habitantes, Cuenca se convirtió en cabeza del sistema judicial y se le concedió el voto en Cortes, mientras que la bonanza económica se tradujo en una imparable actividad constructiva. Sin embargo, la epidemia de peste de 1588 fue preludio del declive que se alargaría durante todo el siglo XVII. A la epidemia le siguió una larga sequía y varias plagas de langostas que hicieron descender drásticamente la población hasta tan sólo 1.500 habitantes en toda la ciudad. De la misma manera, la subida del precio de la lana conllevó la decadencia de la trashumancia y, como consecuencia, el hundimiento de la pañería conquense. Aunque la economía se recuperó poco a poco, el siglo XVIII comenzó con otra crisis que afectó especialmente a la actividad textil y conllevó el cierre de la Casa de la Moneda y de los molinos de papel. Durante la Guerra de Sucesión Cuenca se puso del lado de Felipe V, que compensó a la ciudad añadiendo los títulos de “Fidelísima y Heroica” a los de “Muy Noble y Muy Leal, que ya ostentaba.

De los 80 telares existentes en 1735, sólo quedaban 22 en 1763. El entonces arcediano y posteriormente obispo, Antonio Palafox, decidió relanzar la industria textil, intento que resultó infructuoso dada la prohibición de Carlos IV de abrir talleres textiles, a fin de evitar la competencia con la Real Fábrica de Tapices. A lo largo del siglo XIX se conformó la ciudad actual, convirtiéndose la calle Alfonso VIII en la principal vía que comunicaba con la Plaza Mayor. Sin embargo, las agitaciones del periodo hicieron que la ciudad se mantuviera en estado precario hasta bien entrado el siglo XX. Durante la Guerra de la Independencia la ciudad resultó saqueada más de 9 veces, y la población diezmada. En 1833 se convirtió en la capital de la nueva provincia de Cuenca, al tiempo que comenzaba la Primera Guerra Carlista, que se saldó tan sólo con varias tentativas de ataque. La Segunda Guerra Carlista apenas tuvo ninguna repercusión en la ciudad, mientras que durante la Tercera fue saqueada dos veces. El segundo ataque, en 1874, fue el más cruento de todos: ardió gran parte de la ciudad y la batalla de saldó con 300 muertos, 40 de ellos civiles, y 700 heridos. En 1883 llegó el ferrocarril desde Aranjuez, lo que unido a la instalación de unas pocas serrerías ayudó a la recuperación económica, superando los 10.000 habitantes en 1900.

Si ya a finales del siglo XIX la parte alta de la ciudad deja de ser el centro económico y social, desplazándose éste a la calle Carretería (en la ciudad nueva), este cambio se ve intensificado a medida que avanza el siglo XX. Se construye el parque de San Julián sobre las antiguas huertas del Huécar y aumentan en tamaño tanto este barrio como los de San Antón y de Tiradores. El dinamismo económico que se vivió a principios de siglo promovió la aparición de algunas industrias modernas y, por tanto, de los movimientos obreros y socialistas en la ciudad. El 17 de julio de 1931, días después de proclamarse la Segunda República se constituyó el nuevo ayuntamiento. Durante la Guerra Civil Cuenca quedó del lado republicano. Los primeros días reinó el caos, produciéndose los mayores destrozos, entre ellos el saqueo del Palacio Episcopal y la Catedral, donde se quemaron los restos de San Julián. Aun así, y pese a los rigores de la guerra y los esporádicos ataques, Cuenca vivió bastante al margen de la guerra los años subsiguientes, siendo tomada por las tropas franquistas el 29 de marzo de 1939.

Los años de la posguerra son también los del éxodo rural y con él, la construcción de la Cuenca moderna, consolidándose de manera definitiva la ciudad nueva como centro de la ciudad, y quedando la ciudad antigua como barrio periférico, casi en estado de abandono en algunos puntos. En 1963 el casco antiguo de Cuenca y su entorno se declaran “Paisaje Pintoresco”, lo que, unido a la fundación en 1966 del Museo de Arte Abstracto Español en las Casas Colgadas, promueve la recuperación de este entorno y su promoción turística. El 7 de diciembre de 1996 la ciudad antigua, sus antiguos arrabales y las hoces de ambos ríos son declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En el año 1996, la “Histórica ciudad amurallada de Cuenca” fue declarada Ciudad Patrimonio mundial por la Unesco, con los siguientes lugares.

Cuenca conserva en su casco antiguo un patrimonio arquitectónico rico y bien conservado, entre cuyas características destaca su marcada integración en el marco físico. De hecho, gran parte del casco histórico es, en sí, un mirador sobre las hoces del río Júcar o del Huécar, un entorno natural de gran valor.

Este dedal lo compré en la ciudad de Cuenca en una de las tiendas que podemos encontrar en la Calle Alfonso VIII, muy cerquita del Ayuntamiento de la ciudad.

(26/09/2015)

227. Dedal CUENCA // CUENCA´s Thimble

Dedal artesano Casas Colgadas de Cuenca. Castilla La Mancha.

Dedal artesano Casas Colgadas de Cuenca. Castilla La Mancha.

En esta entrada me gustaría enseñaros otro dedal especial, es un dedal de la ciudad de Cuenca, pero como podéis ver no es un dedal como los que os estoy enseñando normalmente, sino que es un dedal artesano, hecho por uno de los artesanos de la ciudad.

El dedal que os muestro en esta entrada, es un dedal hecho en barro y en él podemos encontrar uno de los monumentos más importantes de la ciudad como son las Casas Colgadas de Cuenca. A parte también podemos leer el nombre de la ciudad en un lado del dedal en un tono blanquecino.

Me pareció un dedal único y original, por eso me lo traje para mi colección, porque también me gusta contar con auténticas joyas que no tenga todo el mundo, en la colección de dedales. Así que, aquí os lo dejo.

A continuación, recordaremos unas cuantas cosas sobre la ciudad de Cuenca y sobre sus Casas Colgadas.

Cuenca es un municipio español perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y una ciudad, capital de la provincia homónima. Está situada algo al norte del centro geográfico de la provincia, a una altitud media de 946 metros sobre el nivel del mar y su extenso término municipal, de 911.06 km² es uno de los mayores de España. El municipio contaba con una población empadronada de 56.703 habitantes en 2011 (INE).

Aunque en los alrededores de la ciudad se tiene constancia de población desde el Paleolítico Superior, no es hasta la conquista musulmana cuando se construye la fortaleza de Qūnka, que dio origen a la ciudad actual. Ésta se contaba en origen entre las otras tantas de la cora de Santaver (Ercávica), pero fue ganando importancia paulatinamente. El rey cristiano Alfonso VIII la conquistó en 1177 y le otorgó el Fuero de Cuenca, uno de los más prestigiosos de la historia de Castilla. Su economía se centró en la industria textil, de gran renombre durante los siglos XV y XVI, lo que produjo una gran actividad constructiva. Sin embargo, la pañería se hundió en el siglo XVII, conllevando una drástica pérdida de población, que fue recuperándose a lo largo del siglo siguiente. En 1833 se convirtió en la capital de la nueva provincia de Cuenca, aunque las agitaciones del periodo hicieron que la ciudad se mantuviera en estado precario hasta bien entrado el siglo XX. En la actualidad, la economía se centra sobre todo en el turismo, potenciado desde que en 1996 su casco antiguo fuese declarado Patrimonio de la Humanidad.

Cuenca conserva un importante patrimonio histórico y arquitectónico, que se extiende por toda la ciudad antigua, aunque focalizado en edificios como la Catedral o las Casas Colgadas, que se han convertido en el símbolo de la ciudad. Se caracteriza también por poseer un buen número de museos (más de 10) en el reducido espacio de la ciudad antigua. Entre ellos destacan el Museo de Arte Abstracto Español, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha y el Museo de Cuenca. Entre los principales eventos culturales se encuentran la Semana Santa y la Semana de la Música Religiosa.

En el patrimonio civil de esta ciudad podemos encontrar:

  • Casas Colgadas: Es el monumento más característico de la ciudad. Se trata de una serie de viviendas edificadas desde al menos el siglo XV directamente sobre la Hoz del Huécar. Su origen parece estar en una casa señorial y, hasta la actualidad, han tenido varios usos, entre ellos el de Ayuntamiento. Actualmente el conjunto consiste en tres casas, dos de las cuales (Las Casas del Rey) albergan el Museo de Arte Abstracto Español, mientras que en la otra (La Casa de la Sirena), hay un mesón. Más tarde hablaremos algo más sobre estas.
  • Torre de Mangana: El nombre de Mangana se utiliza desde finales del siglo XVI para designar el reloj de la ciudad. Está situada en el solar del antiguo alcázar andalusí, que fue el barrio mudéjar y después judería, y del que apenas quedan vestigios en la actualidad.
  • Ayuntamiento: Se construyó en 1733 según planos de Jaime Bort. Sirve como cierre a la Plaza Mayor y se comunica con la calle de Alfonso VIII a través de unos portales porticados.
  • Puente de San Pablo: Se sitúa sobre la hoz del Huécar. Entre 1533 y 1589 se construyó un puente de piedra, que acabó desplomándose con el paso de los siglos. En 1902 se construyó el actual, de hierro y madera, según las tendencias arquitectónicas de la época. Desde este puente se observan las vistas más tradicionales de las Casas Colgadas.
  • Puente de San Antón: Se levanta sobre el río Júcar. Es de origen medieval, aunque se ha reformado sucesivamente hasta el siglo XIX.
  • Castillo: En este lugar se levantaba la antigua alcazaba andalusí. En la actualidad está en ruinas, aunque se conserva un torreón, dos cubos cuadrados. En el lienzo de muralla que queda está el Arco de Bezudo, de medio punto, reformado en el siglo XVI. Junto a él aparece un escudo con toisón.
  • Rascacielos: Se da tradicionalmente este nombre a las casas que se sitúan en los números impares de la calle Alfonso VIII y que, teniendo tres o cuatro alturas a esta calle, pueden llegar a tener más de diez en la parte posterior. Así, estas casas cuelgan sobre el barrio de San Martín, mirando hacia la hoz del Huécar.
  • Archivo Histórico Provincial: Está situado en las cercanías del castillo, en un edificio del siglo XVI que fue la sede de la Santa Inquisición de Cuenca. En la actualidad alberga gran cantidad de documentos sobre toda la provincia.
  • Antiguo Colegio de San José: Se construyó en el siglo XVII y en sus orígenes perteneció a la familia del pintor Juan Bautista Martínez del Mazo. Después pasó a ser sede del coro de la Catedral de Cuenca y en la actualidad alberga un hotel.
  • Antiguo Colegio de los Jesuitas: En la actualidad sólo se conservan dos fachadas del que fue colegio de estos religiosos.
  • Casa del Corregidor: Es un edificio macizo de tres plantas, diseñado por José Martín en el siglo XVIII. Se sitúa en la calle de Alfonso VIII, la principal arteria de la ciudad hasta el siglo XIX.
  • Diputación Provincial: Es un edificio de estilo neoclásico rodeado por un jardín vallado.
  • Hospital de Santiago Apóstol: Se instituyó en el siglo XII como asilo de peregrinos del Camino de Santiago y restablecimiento de cristianos rescatados del cautiverio. El edificio actual data del siglo XVII y continúa funcionando como hospital.

A continuación, comentaremos algo más sobre las Casas Colgadas, ya que es el monumento que podemos observar en este dedal.

Las Casas Colgadas, también conocidas como Casas Voladas o Casas del Rey, es un conjunto de edificios civiles situados en Cuenca. En el pasado era frecuente este elemento arquitectónico en el borde este de la ciudad antigua, situado frente a la hoz del río Huécar, aunque hoy sólo perduran una pequeña parte de ellas. De todas, las más conocidas son un conjunto de tres de estas estructuras con balcones de madera.

Estas viviendas se denominan así por poseer una parte de ellas, los balcones, en voladizo, es decir, sin material sólido bajo ellas, sólo vacío o aire, aunque están fijadas a la pared de abajo hacia adentro por soportes diagonales para no derrumbarse.

De origen incierto, se tiene constancia de su existencia ya en el siglo XV. A lo largo de su historia han pasado por diversas remodelaciones, siendo la más reciente la realizada durante la década de 1920.

Han sido utilizadas como viviendas de uso particular y Casa Consistorial. Actualmente alojan el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, Fundación Juan March.

En otras localidades se encuentran también casas colgadas. Por ejemplo, también en España, se encuentran en Albarracín, Cantavieja, Castellfullit de la Roca, Frías, Gerona, Ronda y Tarazona. En algunas de estas viviendas no son los balcones los que quedan sobre el vacío sino parte del interior de los hogares, junto a las ventanas.

Este dedal lo compré en una de las tiendas de la ciudad, la tienda en cuestión se llama “Cerámicas Luis del Castillo“. Esta tienda está situada en la Calle San Pedro, a escasos metros de la catedral de Cuenca.

(26/09/2015)

171. Dedal SAN ANDRÉS DE TEIXIDO // SAN ANDRÉS DE TEIXIDO´s Thimble

Dedal barro de San Andrés de Teixido, Cedeira. A Coruña.

Dedal barro de San Andrés de Teixido, Cedeira. A Coruña.

Otro de mis pequeñines, esta vez volvemos al pequeño pueblecito cedeirés de San Andrés de Teixido, del cual ya os mostré otros dedales en entradas anteriores. En esta ocasión os quiero enseñar un dedal hecho en barro, que tiene el cuerpo pintado de un color claro y al mismo tiempo tiene la parte superior del dedal de un color violeta. En el cuerpo del dedal podemos observar una panorámica de diferentes partes importantes del pueblo como los acantilados, la Fuente del Santo, su famoso “cruceiro“, su Iglesia dedicada a San Andrés, y como no, una imagen de San Andrés.

San Andrés de Teixido (Santo André de Teixido en gallego y oficialmente) es una aldea de la parroquia de Régoa, en el este del municipio de Cedeira, en la Sierra de Capelada, cerca de los acantilados sobre el mar. Según el INE en 2007 tenía 49 habitantes (29 hombres y 20 mujeres).

En este lugar se encuentra el santuario del mismo nombre, famoso lugar de peregrinación. El topónimo gallego teixido se corresponde con el castellano tejedo, significando lugar con abundancia de tejos (en gallego teixo).

La capilla de San Andrés es un famoso santuario a donde, según el dicho popular “vai de morto quen non foi de vivo” (va de muerto quien no fue de vivo).

Los romeros tenían la costumbre de tirar una piedra en los túmulos o “milladoiros” (se llaman “amilladoiros” en la comarca de Cedeira) que se encontraban a ambos lados del camino (se contabilizan hasta 20 milladoiros entre el lugar de Veniño y Teixido). Las piedras de los milladoiros dice la leyenda que “hablarán en el Juicio final” para decir qué almas cumplieron con la promesa de ir a San Andrés.

Los milladoiros son montones de piedras que los romeros van dejando en lugares determinados: cerca de un santuario, cruces de caminos, parajes sagrados, etc. En las cercanías de San Andrés, al lado de las cuestas de bajada al santuario se conservan más de media docena de milladoiros (algunos en perfecto estado), formados por miles y miles de piedras que los peregrinos han ido depositando a lo largo de los siglos. Es posible que los milladoiros que hay en este lugar sean los únicos en el mundo con estas características. Esta costumbre se sigue practicando por los romeros que peregrinan al santuario de San Andrés, como demuestra el extraordinario milladoiro que hay en el lugar de “O Campo do Choíño” en la llamada “Costa Pequeña“.

Se cree que la peregrinación a Teixido comenzó a partir de la Edad de Hierro, durante la cultura castreña, aunque de hecho el primer registro de la existencia de peregrinación aparece en el año 1391, en el testamento de una señora de Vivero, cuyo original en gallego antiguo dice así:

Iten mando yr por min en romaria a Santo Andre de Teixido, porque llo tenno prometudo, et que le ponnan enno seu altar hua candea commo he hua muller de meu estado

original en gallego, 1391

hago ir por mi en romería a San Andrés de Teixido, porque se lo tengo prometido, y que le pongan en el altar una vela del tamaño de una mujer de mi estado

traducido al castellano

Curiosamente, en la zona de Cotobade, se le llama Camiño de Santo André a la Vía Láctea y se dice que termina encima de la capilla del santuario.

El Padre Sarmiento se refería, en el año 1703, a esta iglesia como pequeño monasterio del que se tiene constancia desde el siglo XII, bajo la protección de los condes de Trava. En 1196 se lo entregaron a la orden de San Juan de Jerusalén, los cuales tenían su base en Portomarín. Años más tarde el templo pasó a manos de los Andrade de San Sadurniño, familia de la que se conservan sus escudos en la fábrica, junto con la cruz de los Caballeros de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, San Juan de Jerusalén y la leyenda de SAN IVAN ( San Juan en caracteres medievales, no San Iván como podría interpretarse).

Esta doble dependencia del santuario se configuró como una fuente de conflictos para el control de las ganancias romeras, como el largo litigio por los diezmos entre los Andrade y el priorato de Portomarín. Contradictoriamente esta inestabilidad coincidió con una bonanza económica del santuario materializada en la construcción del retablo barroco en 1624, llegando a la reedificación del presbiterio en 1665 y la nave en 1785.

Atendiendo a su estructura se trata de un templo gótico de tipología marinera. El elemento antiguo que se conserva es el arco triunfal, de tipo apuntado.

Las partes más antiguas corresponden a la época de los Andrade: el ábside -que era inicialmente abovedado- y la puerta lateral compuesta por un arco conopial de tipo isabelino (propio del gótico tardío), y que debió de servir de puerta principal del templo desde el siglo XV al XVIII.

Este diseño se complementó con la construcción de la nueva fachada y la torre campanario, terminada en 1781 gracias al aumento de los beneficios producto del auge romera de la época.

La capilla mayor data de 1789 y fue realizada por Miguel López de la Peña.

En el año 1970 se descubrieron pinturas murales con la representación del martirio de San Andrés.

Es tradición hacer la romería en vida llevando una piedra que se deposita en uno de los amilladoiros de la zona. Hay que beber de “La Fuente de los Tres Caños“, pedir a San Andrés un deseo y echar en el agua un pequeño trozo de pan, que si no se hunde atraeremos la buena fortuna a nuestra vida (al menos durante un año).

El alma del muerto llevada por familiares.

El que se ofreció a San Andrés y no fue de vivo, tiene que ir de muerto, y para eso una manera de cumplir con la romería es con la ayuda de los familiares vivos o conocidos (normalmente dos) acompañando al ánima del finado. Antes de comenzar la peregrinación, los parientes van al cementerio donde se encuentra la tumba del difunto, para invitar al espíritu del muerto a hacer el viaje con ellos.

El pan de San Andrés.

Con la miga del pan se hacen “sanandresiños”, figuras representativas de la romería. Inicialmente había 3 figuras: un hombre, una mujer y una paloma. Actualmente son cinco:

  • La Mano: pide por el amor las buenas compañías y la amistad.
  • El Pez: por el trabajo y el sustento.
  • La Barca: para los viajes la casa y los negocios.
  • El Santo: por la salud física y mental y la buena convivencia.
  • El Pensamiento: por los estudios, las pruebas y el buen sentido. Es de gran eficacia contra envidias y maleficios.

La fuente de los tres caños.

A la fuente de los tres caños (a fonte dos tres canos), o “fuente del santo” (fonte do santo), se le consultaba sobre si San Andrés concedería o no lo que se le pedía. Para eso primero se pedía un deseo o petición a San Andrés, y luego se bebía de el agua de los tres cañitos. Después, se tiraba una migaja de pan. Si flotaba, era porque el santo atendería la súplica. Si se hundía, no había esperanza. Según otra versión, si la migaja de pan flotaba, el interesado volvería de nuevo a San Andrés.

La hierba de enamorar.

La hierba de enamorar (Armeria pubigera), en gallego herba de namorar, se da en los alrededores de Teixido, y se dice que es buena para solventar los problemas de amores.

El ramo.

Una de las tradiciones consiste en volver de la romería con el ramo de San Andrés. El ramo consiste en una vara de avellana, y atadas en ella, varias ramitas de tejo. Al ramo también se le pone algo de “hierba de enamorar”.

Además del santuario de San Andrés, resultan también interesantes la Fonte do Santo y el mirador natural de Vixía de Herbeira, por encima de los acantilados que, con 613 metros de altura, tiene la mayor cota sobre el nivel del mar de toda Europa, junto a los de Hornelen, Cabo Enniberg, Croaghaun, Preikestolen, Slieve League y Cabo Girão.

En este dedal podemos encontrar los siguientes nombres importantes del pueblo, de los cuales ya os he ido comentando algo a lo largo de la entrada:

  • Acantilados. Los acantilados de Vixía Herbeira son los más altos de la Europa continental, con 613 metros de altura, también son uno de los parajes más bellos de Galicia. Actualmente la zona está declarada Lugar de importancia comunitaria (LIC).
  • Fuente del Santo.
  • Cruceiro.
  • San Andrés.
  • Iglesia de San Andrés.

Por último, comentaros que este dedal fue comprado en una de las tiendas de recuerdos que podemos encontrar en el pueblo, ya que muchas de las familias que viven en él viven del turismo que visita el pueblo. Esta tienda es la tienda llamada “Recuerdos del Santuario. San Andrés de Teixido“.

(02/08/2015)

138. Dedal FUERTEVENTURA // FUERTEVENTURA´s Thimble

Dedal artesano de barro. Fuerteventura. Islas Canarias.

Dedal artesano de barro. Fuerteventura. Islas Canarias.

Como nueva entrada, esta vez os voy a mostrar uno de los últimos dedales que forman parte de mi colección actualmente. Es de reciente adquisición porque todavía me lo regalaron este martes pasado. Pues bien, el dedal que os muestro en la entrada de hoy es un dedal de barro artesanal, hecho y pintado a mano, y es un regalo de Albiña y de Javi, que como siempre que van a algún sitio por ahí se acuerdan de mi y me traen algún dedalito. Y como podéis observar en la parte inferior del dedal es un dedal de la isla de Fuerteventura donde estuvieron pasando sus vacaciones.

Ahora después de este breve encabezado os voy a contar alguna cosilla sobre la isla de Fuerteventura. En la Wikipedia nos encontramos con la siguiente información:

Fuerteventura es una isla del archipiélago de Canarias, situada en el océano Atlántico, a 97 km de la costa noroeste de África. El 26 de mayo de 2009 fue declarada en su totalidad reserva de la biosfera por la Unesco.

Pertenece a la provincia de Las Palmas, una de las dos que componen Canarias, comunidad autónoma de España. La capital de la isla es Puerto del Rosario (Puerto Cabras hasta 1956), donde se encuentra el Cabildo Insular, que es el gobierno de la isla.

El nombre indígena de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era Erbani, con sus dos comarcas (Jandía y Maxorata), de donde deriva el gentilicio majorero (originalmente majo o maxo). Fuerteventura es la isla más extensa de su provincia, y la segunda de Canarias. Es, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

En el momento de la conquista, la isla estaba dividida en dos reinos aborígenes, unos seguidores del rey Guize y otros de Ayoze. Los territorios de estas tribus eran Maxorata (al norte) y Jandía (al sur), separados por una muralla (de la que aún se conservan restos) en el istmo de La Pared. El nombre antiguo de la isla, Erbania, hace referencia a esta muralla.

La isla se conocía desde mucho antes que tuviera lugar la conquista castellana. Se habían llevado a cabo una serie de expediciones por parte de mallorquines, catalanes, portugueses, genoveses, etc. ya que las potencias se disputaban el derecho de conquista. La conquista de las islas comienza en 1402, comandada por los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle, y afrontada solo por 63 marineros de los 283 iniciales, después de que tuvieran lugar numerosas deserciones. Tras llegar y asentarse en Lanzarote, la expedición lleva a cabo las primeras incursiones en la isla vecina. En 1404, Bethencourt y Gadifer fundan Betancuria, cuyo valle se convirtió en el primer asentamiento de la isla, convirtiéndose posteriormente en la capital, sede de diversos órganos gubernativos, religiosos y administrativos. Gadifer, afrontando numerosas dificultades, tras la partida de Bethencourt hacia la península para buscar el reconocimiento y apoyo del rey de Castilla, tomó la iniciativa de la conquista.

Al regreso de Bethencourt, se produce la ruptura de los socios y Gadifer abandonaba las islas. En pocos años (1405), Fuerteventura quedó controlada tras un periodo de convivencia entre conquistadores y aborígenes. El primer recuento de población la cifra en unos 1.200 habitantes. A partir de ahí, la población se va extendiendo gradualmente. En 1476 el territorio pasa a ser el Señorío Territorial de Fuerteventura, dependiente de los Reyes Católicos.

La isla sufrió el acoso por parte de varias incursiones piratas. En 1593 una expedición berberisca invadió la isla arrasando la capital. Para evitar este tipo de ataques se construyeron varios castillos a lo largo de la costa, a la par que la población se alejaba de ésta. Por esas fechas, llegan a Fuerteventura el primer Capitán General que se hace cargo de la defensa de la isla en nombre de la corona y el nombramiento de los Sargentos Mayores. La Parroquia Matriz, de la que dependía toda la isla, se encontraba en Betancuria.

El Regimiento de Milicias se crea en 1708 y su coronel asume las competencias de Gobernador de las Armas, cargo de carácter vitalicio y hereditario en manos de la familia Sánchez-Dumpiérrez, que va adquiriendo cada vez más poder al residir en otras islas la familia Arias de Saavedra, Señores de Fuerteventura. Ese mismo año, la Parroquia Matriz crea las Ayudas de Parroquias de La Oliva y Pájara, que pondría en marcha en 1711. El 17 de diciembre de 1790 se crea la Ayuda de Parroquia de Tuineje, que tras la nueva división parroquial del 23 de junio del año 1792 a cargo del obispo Tavira, abarcaría incluso parte de la península de Jandía, con una población de unos 1.670 habitantes. En 1780 se introduce en la economía el cultivo de la barrilla.

En 1739 estalla la guerra entre el Reino de Gran Bretaña y España y la isla se ve sometida de nuevo a constantes ataques corsarios, que capturaban botines y navíos civiles que luego eran vendidos en la isla de Madeira. El 13 de octubre de 1740, desembarca un corsario inglés en la zona del actual Gran Tarajal y saquea la zona camino de Tuineje y su iglesia. El Teniente Coronel Sánchez Umpiérrez sale a su encuentro con lugareños reclutados para la ocasión, y los derrota en la batalla de El Cuchillete, matando a 33 de los 53 soldados desembarcados y capturando al resto. Al mes siguiente, el 24 de noviembre, 55 corsarios desembarcaron en la misma zona y con idénticas intenciones. Esta vez se enfrentaron a una tropa más numerosa y mejor preparada en la Batalla de Llano Florido o Batalla de Tamasite, en la que los majoreros no hicieron prisioneros.

Los Coroneles, de la familia Cabrera-Bethencourt, trasladan su residencia de Betancuria a La Oliva, en el año 1742, estableciéndose en la llamada Casa de los Coroneles en unos tiempos en los que el poder del señorío ya no es tan importante, y poco a poco asumen el poder civil, nombrando o destituyendo cargos del cabildo establecido en aquella época.

En 1812 las Cortes de Cádiz iniciaron una serie de cambios entre los que se incluía la abolición del señorío, pasando la isla a integrar la provincia española de Canarias. También se contemplaba la creación de nuevos municipios, estableciéndose en Fuerteventura uno por cada parroquia existente en aquel momento. Así surgieron Antigua, Betancuria, Casillas del Ángel, La Oliva, Pájara, Tetir y Tuineje, siendo Puerto de Cabras dependiente de Tetir.

Años después, el 30 de diciembre de 1834, mediante Orden Gubernativa, se crea el municipio de Puerto Cabras, independiente de Tetir, comenzando a funcionar como tal el 1 de febrero de 1835 con Lázaro Rugama Nieves como primer alcalde. El cargo hereditario de los coroneles pasa ese año a la familia Lara-Cabrera, que lo mantendría hasta 1870. También durante ese año, se delimitó el término municipal, entregándose oficialmente el 13 de febrero de 1836. Diez años después, el 12 de agosto de 1846 los municipios de Casillas del Ángel, Puerto de Cabras y Tetir, ratificaron el deslinde. Poco a poco se van instalando en Puerto Cabras, las distintas instituciones de la administración y el gobierno, convirtiéndolo en capital en 1860, sustituyendo a Betancuria, capital de la isla hasta entonces.

En 1940 se iniciaron las obras de un aeródromo militar en Tefía, que se abriría al tráfico comercial en el año 1959. La distancia de la capital y el aumento de los vuelos comerciales, hicieron que las autoridades buscasen emplazamiento para un nuevo aeropuerto. En 1952 se cerraron las instalaciones de Tefía y comenzaron a usarse las de Los Estancos, a 5 kilómetros de la capital.

El 19 de febrero de 1954 el Consejo de Ministros aprueba la Carta Económica Municipal de los ayuntamientos de Fuerteventura, permitiendo el saneamiento de las economías municipales. En esta época, empieza a plantearse la necesidad de cambiar de nombre a Puerto Cabras, cambio que se aprueba en el Consejo de Ministros el 16 de marzo de 1956, pasando a llamarse Puerto del Rosario, nombre que mantiene actualmente.

Entre 1954 y 1966 Fuerteventura sirvió como emplazamiento del campo de trabajo de Tefía, donde fueron confinadas más de un centenar de personas condenadas a trabajos forzados por su homosexualidad en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

Durante los años 1960, muchos majoreros emigran a otras islas y al Sahara y la capital va creciendo poco a poco debido a la llegada de gente procedente de los pueblos del interior. La localización de las instalaciones aeroportuarias llevan a la búsqueda de un nuevo emplazamiento para el aeropuerto insular que finalmente se sitúa en El Matorral, que sería inaugurado en 1969. Un Fokker F27 haciendo el trayecto de Las Palmas de Gran Canaria (LPA) a Fuerteventura (FUE) y con destino a Lanzarote (ACE) fue el primer avión que tomó tierra en las nuevas instalaciones aeroportuarias de la isla. Los vuelos internacionales desde Fuerteventura comenzaron en 1973, vuelos que irían incrementándose año a año.

Tras la muerte de Franco y con la descolonización del Sahara, en 1975, el Tercio Don Juan de Austria 3º de la Legión, al mando del Coronel Pallás, llega a Puerto del Rosario, permaneciendo en la isla hasta 1995. No fue bien recibida por la mayoría sus habitantes, la llegada de la Legión trajo, problemas y conflictos prácticamente inexistentes hasta la fecha en la Isla.

En 1992 se hizo necesaria una total remodelación de las instalaciones aeroportuarias. Hacia 1994 se comenzaron las obras de ampliación que incluían una nueva terminal de pasajeros, la ampliación de la plataforma de aeronaves, una central eléctrica y la nueva carretera de acceso. En 1994 el transatlántico estadounidense American Star, de 220 metros de eslora, naufragó en la costa de la isla, en el término municipal de Pájara.

2001 fue un año en el que la antigua terminal del Aeropuerto de Fuerteventura, hoy derribada, se hizo tristemente famosa por convertirse en un centro para inmigrantes. El estado de las instalaciones, los medios para vigilarlas, la masificación, la incomunicación con el exterior y las condiciones de insalubridad en que se encontraban las personas allí confinadas y sus vigilantes, provocaron las protestas de los más diversos colectivos. Human Rights Watch llegó a decir que las nefastas condiciones de detención habían adquirido proporciones de emergencia.

(30/06/2015)