332. Dedal LUGO // LUGO´s Thimble

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Dedal de cerámica con panorámica en blanco y negro de Lugo.

La entrada del blog de hoy la quiero dedicar a mi Galicia. Después de todas las penurias que está pasando mi tierra debido a los numerosos incendios provocados por malas personas, y que esperemos que no se vuelvan a producir “NUNCA MÁIS”. Por eso, el dedal que os traigo hoy, es una de las últimas incorporaciones a mi colección de dedales ya que lo he conseguido el jueves pasado en el cierre de las fiestas de San Froilán.

El dedal que os quiero enseñar hoy es un dedal de cerámica en el que podemos ver una panorámica en blanco y negro en la que están representados diferentes monumentos y edificios importantes que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Lugo.

Lugo es una ciudad y municipio de España, capital de dicho municipio y de la comarca y provincia homónimas. Se ubica en el noroeste del país, en la comunidad autónoma de Galicia. Ostenta el título de La Muy Noble y Leal Ciudad.

La ciudad, de origen romano, fue fundada en el año 25 a. C. por Paulo Fabio Máximo y es la más antigua de Galicia. Construida en las cercanías de un castro, en la época romana recibió el nombre de Lucus Augusti. Numerosos restos romanos, muchos de ellos conservados en el Museo Provincial, son testimonio de sus primeros años de historia, especialmente su muralla romana, única en el mundo que conserva todo su perímetro y declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. A pesar de que su provincia tiene mar, es una ciudad interior que dista de la costa 85 km.

A lo largo de su historia experimentó tanto épocas de abandono como importantes momentos en la historia del país, desde la reunión en el año 842 de un gran ejército para conquistar Oviedo y entronizar a Ramiro I hasta el pronunciamiento del coronel Miguel Solís que daría comienzo al levantamiento de 1846 contra el presidente Narváez.

Geográficamente, la ciudad se encuentra situada sobre una colina, en una comarca de montañas redondeadas y no muy elevadas en las tierras del Alto Miño y circundada por el propio río Miño, además de otros de menor entidad. El municipio, incluido en la Reserva de la biosfera “Tierras del Miño“, es el segundo más extenso de Galicia, y en el que en el año 2016 habitaban 98.268 personas, lo que lo convierte en el cuarto de esta comunidad autónoma en población, después de Vigo, La Coruña y Orense.

El gentilicio de sus habitantes es lucense o lugués. Actualmente, Lugo es una ciudad comercial y de servicios, con un campus universitario especializado en ciencias agrarias (como veterinaria o ingeniería de montes). Destacan también sus populosas fiestas, como el Arde Lucus, que rememora el pasado romano y castreño de la ciudad, y la de San Froilán, que se celebra entre el 4 y el 12 de Octubre y atrae a la ciudad a más de un millón de visitantes.

Los monumentos y edificios que podemos ver en este dedal son:

Muralla romana de Lugo.

La muralla romana de Lugo rodea el casco histórico de la ciudad gallega de Lugo en la provincia del mismo nombre en España. La antigua ciudad romana de Lucus Augusti, fundada por Paulo Fabio Máximo en nombre del emperador Augusto en el año 13 a. C. con la finalidad de anexionar, definitivamente, el noroeste de la Península Ibérica al Imperio romano fue dotada en el Bajo Imperio de un muro de defensa que ha perdurado, con escasas reformas, hasta la actualidad.

La muralla, con una longitud de 2266 metros, coronada por 85 poderosas torres, delimita el casco histórico de la urbe gallega y ha pasado de ser un obstáculo para su evolución y crecimiento a ser un monumento integrado en la estructura urbana y fuente de riqueza turística.

Construida como separación y defensa se ha transformado en un elemento integrador entre la antigua Lucus y la que se ha desarrollado a su alrededor. Sus diez puertas realizan la función de unir una parte de la ciudad con la otra y su paseo de ronda, adarve, se ha tornado en una calle más que es recorrida por los viandantes autóctonos y visitantes.

La muralla romana de Lugo fue declarada Patrimonio de la Humanidad​ por la Unesco en el año 2000 el día 30 de Noviembre y está hermanada desde el día 6 de Octubre de 2007 con la Gran Muralla China de Qinhuangdao.

En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España“, fue incluido como uno de los bienes individuales del camino primitivo.

Plaza do Campo.

La Praza do Campo (o Plaza del Campo) se encuentra ubicada en pleno centro de la ciudad de Lugo y es quizás la más típica de la ciudad amurallada.

Según los escritos, es muy probable que fuese antiguamente el lugar donde se situaba el Foro Romano de la antigua Lucus Augusti.

Posteriormente (siglos XVI-XVIII) fue el lugar donde se celebraban mercados de productos del campo (de ahí su nombre) y de pan, hasta el siglo XX. Sin duda tiene todo el aire de haber sido centro de mercado y de vida social.

Esta plaza porticada de forma triangular se conformó entre los ss. XII y XIII, aunque la mayoría de las casas son del siglo XVIII. Aquí confluían populares calles del viejo Lugo y, de hecho, en su entorno se pueden ver magníficos edificios, algunos de los cuales aprovecharon las columnas romanas procedentes del foro romano para construir los soportales.

La plaza está embellecida con una fuente barroca situada en el centro y dominada por la escultura de San Vicente Ferrer en actitud predicadora, obra atribuida a Fray Manuel de los Mártires y que mandó construir en 1754 el Obispo Izquierdo. El agua llegaba a esta fuente a través de un acueducto hoy desaparecido; por sus caños en alguna época se hizo salir vino tinto en las fiestas de San Froilán.

Probablemente la fuente más emblemática de la ciudad, crea un conjunto que combina la armonía de los antiguos soportales de piedra con construcciones más modernas.

Además de ser una de las zonas más bellas de Lugo y un lugar muy agradable para el paseo, es una de las mejores zonas de tapeo y centro de la ruta de los vinos, donde llegan los olores de las tapas de las cercanas Rúa Nova y Rúa da Cruz, que invitan a detenerse en alguna taberna.

En la Plaza del Campo se situa también el Centro de Interpretación de la Muralla, que es al mismo tiempo oficina de información turística.

Un lugar que conserva el aire de las plazas norteñas, paseo obligado por las calles de Lugo.

Catedral de Santa María de Lugo.

La catedral de Santa María de Lugo es un templo católico, sede episcopal de la diócesis de Lugo, ubicado en la ciudad del mismo nombre, en Galicia, España.

En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España“, fue incluida como uno de los 21 elementos inscritos a título individual.

Ayuntamiento de Lugo.

La Casa Consistorial de Lugo, situada en la ciudad de Lugo, en España, es un proyecto del arquitecto Lucas Ferro Caaveiro y uno de los máximos exponentes del barroco civil gallego.

La fachada principal del consistorio tiene una composición de dos alturas. La inferior posee un soportal con ocho arcos de medio punto apoyados sobre nueve pilares.

En la planta de piso las ocho puertas-ventana dispuestas sobre los arcos inferiores dan paso a dos balconadas de forja de hierro sustentadas por ménsulas decoradas.

Las placas de la fachada nos dan la relación con el barroco compostelano. La decoración de la fachada es muy semejante a la de Casas Novoa en la capilla de los Ojos Grandes. La fachada se completa con escudos y una cornisa moldurada con seis gárgolas sobre otros tantos pináculos. Esta composición se cierra con dos torres en las esquinas de cuerpo único.

La peineta de la sección central tiene una cartela orlada que señala a José Vaamonde, regidor de la ciudad en 1738.

Diputación de Lugo. 

La Diputación Provincial de Lugo es una institución pública que presta servicios directos a los ciudadanos y presta apoyo técnico, económico y tecnológico a los ayuntamientos de los 67 municipios de la provincia de Lugo, en la comunidad autónoma de Galicia, España. Además, coordina algunos servicios municipales y organiza servicios de carácter supramunicipal. Tiene su sede central en la ciudad de Lugo.

La Diputación de Lugo fue creada en el año 1836, como consecuencia de la organización de España en provincias. En aquella época ejerció competencias en materia de obras públicas, educación, beneficencia, así como funciones intermedias entre los municipios y la administración del estado.

En el año 1979 se constituyó como organismo democrático a la par del proceso de transición que se desarrollaba en España.

Integran la Diputación Provincial, como órganos de Gobierno de la misma, el Presidente, los Vicepresidentes, la Corporación, el Pleno y las Comisiones informativas.

(12/10/2017)

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327. Dedal TALAVERA DE LA REINA // TALAVERA DE LA REINA´s Thimble

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Dedal cerámica Talavera de La Reina (Toledo).

El dedal que os quiero enseñar en esta entrada, es un dedal que me traje de recuerdo de mi visita a la ciudad de Talavera de la Reina.

Talavera de la Reina es un municipio y ciudad de España, en la provincia de Toledo, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Ubicada al noroeste de la comunidad autónoma, la ciudad propiamente dicha se extiende por la margen oriental del río Tajo,​13​14​ a unos 4 km al oeste de la desembocadura del río Alberche, que también se encuentra dentro del término municipal.​

Es el municipio más poblado de la provincia,​ y el segundo de la comunidad autónoma,​ solo superado por Albacete.

Es el centro de un área funcional urbana ubicada en el occidente de la provincia de Toledo.​ Atrae también en el ámbito económico y de servicios a localidades del valle del Tiétar —en el sur de la provincia de Ávila—18​19​ y del nordeste de Extremadura. El municipio es cabeza de uno de los partidos judiciales más poblados de la provincia.

Se encuentra integrada dentro de la Ley de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, más conocida como Ley de Grandes Ciudades de España (Ley 57/2003, de 16 de diciembre).

Entre las fiestas celebradas en la ciudad destaca la de Las Mondas, pervivencia cristianizada de la fiesta primaveral romana en la que se rendía culto a Ceres, diosa de la agricultura.

El añadido al nombre de la ciudad —”de la Reina”— se remonta al 24 de Junio de 1328, fecha en la que el rey Alfonso XI de Castilla a los diecisiete años de edad contrajo matrimonio con su prima de quince, María de Portugal y le regaló entre otras cosas esta ciudad.​ Durante el período de la Segunda República esta denominación se modificó y pasó a apellidarse “del Tajo”.

Su elemento físico más característico es el río Tajo, barrera geográfica que en el pasado solo podía ser salvada en escasos lugares. En uno de ellos se levantó la fortificación defensiva que supuso el origen de lo que actualmente es su espacio urbano.

Tito Livio, a propósito de Quinto Fulvio Flaco, quien en 181 a. C. hubo de hacer frente a una coalición de pueblos de la región,​ y Plinio el Viejo (Nh., 4.118) mencionando el gentilicio de sus habitantes, se refieren a Caesarobriga, municipio estipendiario de la Lusitania.​ De la raigambre prerromana sugerida por el sufijo céltico en -briga se conoce poco. Se sabe que fuentes medievales árabes citan el lugar de Talabira —que corresponde a un topónimo también de raíz céltica, del tipo de Talabara o de Talabriga, asociable además al nombre de una Ebora que está por la misma zona—​ que aparece en una descripción geográfica de la mitad del siglo X y en las crónicas antiguas se nombra en 713, momento de la expansión y conquista árabe de la Península Ibérica. En el Cronicón Emilianense, del año 883, aparece Talabayra, antigua sede episcopal dentro de la provincia de Lusitania. En el libro Descripción de España de Xerif Aledris, en 1153, se nombra Talbira.

La etimología del topónimo es confusa y, por consiguiente, objeto de especulaciones e hipótesis.​ Existen diversas teorías sobre la procedencia del nombre de la población. Según algunos, el vocablo Talavera se compone de Tala —pueblo— y Libura, ciudad carpetana mencionada por Ptolomeo que posteriormente se cita como Talabura.​ Otros afirman que es la unión de Tala —ciudad— con Vera, comarca vecina del noreste de Cáceres al pie de la sierra de Gredos. La argumentación más plausible es la que se refiere al río Tajo, situando el nombre de Talavera como primitivo hidrónimo. Aunque hay distintas propuestas etimológicas, todo señala a que Talavera tenga su étimo en el antiguo topónimo prerromano Talabara,​ que se puede interpretar como “frente a, junto a Bara”. Ese Bara quizás sea en origen el nombre del río, que denomina a la población por la que pasa.​ Los topónimos con las formas Tala o sus derivados son primariamente hidrónimos por tres razones: la alta proporción de ocasiones en que efectivamente lo son, la frecuencia con que los otros están a orillas de cursos fluviales —sería el caso— y además porque los sufijos utilizados en esas palabras son característicos de la hidronimia paleoeuropea.​ Así, E. Bascuas ha interpretado este topónimo como derivado de la base paleoeuropea *tal-, derivada de la raíz hidronímica indoeuropea *tā- “derretirse, fluir”.

En cuanto al distintivo “de la Reina”, este data de la Edad Media, tras la concesión en 1328 de la ciudad por parte del rey Alfonso XI a su consorte María de Portugal como regalo de boda.

Este dedal lo compré en una de las tiendas de cerámica que se pueden encontrar en la ciudad, esta se llama “Cerámicas Bermejo” y la podemos encontrar en la Avenida de Portugal de la ciudad.

(09/04/2017)

324. Dedal GUADALAJARA // GUADALAJARA´s Thimble

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Dedal panorámica color Guadalajara. Castilla La Mancha.

En esta ocasión, el dedal que os quiero enseñar es un dedal que me traje de la segunda visita a esta ciudad castellano manchega, Guadalajara, ya que la primera vez que la visitamos todas las tiendas que tenían souvenirs estaban cerradas. La verdad es que en esta ciudad no hay muchas tiendas que vendan souvenirs, o por lo menos que yo las haya visto, la primera vez que visité la ciudad encontré dos tiendas, y en la segunda visita, ya sólo encontré una tienda y para eso era una tienda de fotografía y no tenía mucha cosa en donde elegir, y me traje este dedal para tener un recuerdo de mi visita a la ciudad, y de paso para incorporarlo a la colección.

Guadalajara es una ciudad y municipio españoles, situada en el centro de la Península Ibérica. Es la capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Está situada sobre un otero en la orilla izquierda del valle del río Henares en la parte más elevada de la meseta sur de Castilla, en el centro de la Península Ibérica y entre las comarcas de La Alcarria y la Campiña del Henares. La ciudad se fundó sobre una eminencia acusada del terreno, entre dos profundos barrancos, el del Alamín y el del Coquín o de San Antonio, que traían sus aguas desde la cercana meseta alcarreña hasta el Henares.

La altura de la ciudad sobre el nivel del mar es de 708 metros medidos en la plaza mayor. Es de clima mediterráneo continentalizado, con largos y fríos inviernos, y veranos cortos y muy calurosos. La media anual de temperaturas es de 13,1 ºC y de precipitaciones de 380 l/m2. Cuenta en 2015 con 83.391 habitantes lo que la convierte en la tercera ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, tras Albacete y Talavera de la Reina.​ Con una superficie de 235,51 km² tiene una densidad de población de 355,48 km2.

La ciudad de Guadalajara fue fundada por los árabes, entre el siglo VIII y el IX. De esa época se cree proviene su nombre que podría venir del árabe andalusí «wād al-ḥaŷarah» (واد الحجرة o وادي الحجرة) dado al río Henares. En sus cercanías había existido un emplazamiento romano, cuyo nombre, Arriaca, puede tener el mismo significado. La ciudad alcanzó cierto esplendor en el siglo X, a pesar de su situación en un territorio que casi siempre estuvo en pie de guerra.​

En 1085, Guadalajara fue conquistada por el rey castellano Alfonso VI, atribuido este hecho a Alvar Fáñez de Minaya. Desde ese momento y hasta la batalla de las Navas de Tolosa en 1212 la historia de la ciudad refleja el curso de las guerras contra los almorávides y almohades.​ En 1133 el rey Alfonso VII otorga el primer fuero a la población para regular la vida de su comunidad, estableciendo un conjunto de normas, derechos y privilegios y en 1219, Fernando III lo aplica concediendo el fuero largo a la ciudad.​ Posteriormente la protección del rey Alfonso X aseguró el desarrollo económico de la población, mediante la defensa de sus comerciantes y la autorización de sus ferias y mercados. En la segunda mitad del siglo XIV se estableció en Guadalajara la familia de los Mendoza que con su posterior ascenso trajo consigo el de la ciudad. En 1460, el rey Enrique IV concedió a la población el título de ciudad. A lo largo del siglo XVI se logró una época de auge.

La crisis general del siglo XVII afectó especialmente a Guadalajara que con la marcha de los Mendoza a Madrid y junto a la quiebra y la despoblación la continuidad de la ciudad se vio en entredicho. A comienzos del siglo XVIII y tras ser saqueada durante la guerra de Sucesión, la ciudad vive su peor momento. Para intentar frenar esta situación Felipe V establece la Real Fábrica de Paños en la ciudad, que hasta principios del siglo XIX asegura el crecimiento de la población.

Los daños causados por la guerra de Independencia y el cierre de la Real Fábrica de Paños, en 1822 provocan un nuevo declive en la ciudad. En adelante, hasta la segunda mitad del siglo XX, la ciudad sobrevive gracias a su función administrativa, como capital de provincia y sede de instituciones como la Academia de Ingenieros Militares o la Diputación de Guadalajara. ​El crecimiento, aunque lento, transforma la población, que alcanza los 11.000 habitantes en 1900.

La falta de desarrollo industrial limitó hasta bien entrado el siglo XX las posibilidades de la ciudad. Como en la mayoría del país la Guerra Civil y la época de posguerra fueron tiempos muy difíciles. En 1959 Guadalajara fue incluida en los planes de desarrollo como polígono de descongestión industrial de Madrid lo que provocó unas tasas de crecimiento importante de la ciudad y del denominado Corredor del Henares.

En este dedal podemos ver varios de los lugares a visitar de la ciudad, como son:

  • Palacio del Infantado.

El palacio de los Duques del Infantado es un palacio de estilo gótico isabelino con elementos renacentistas situado en Guadalajara (España) y que fue mandado construir por Íñigo López de Mendoza y Luna, segundo duque del Infantado, a finales del siglo XV. En el año 2015 la UNESCO lo incluyó en la candidatura artística a Patrimonio de la Humanidad.

  • Iglesia de San Ginés.

La iglesia de San Ginés es un templo católico situado en la ciudad española de Guadalajara construido en el siglo XVII.

Se encuentra situada al sur del casco antiguo de la ciudad en la hoy céntrica plaza de Santo Domingo antiguamente extramuros y plaza del mercado.

  • Iglesia de Santa María.

La concatedral de Santa María de la Fuente la Mayor o, simplemente, de Santa María es una iglesia mudéjar de Guadalajara (España) y una de las sedes episcopales de la Diócesis de SigüenzaGuadalajara junto con la Catedral de Santa María de Sigüenza. Fue construida durante el siglo XIV sobre una mezquita del XIII.

Su interior está formado por tres naves que enlazan a tres pórticos: el central, solucionado en arco de herradura y los dos laterales, en arco túmido. El campanario está recubierto de ladrillo y cuenta con ocho campanas: una del siglo XVIII, dos del XIX y las otras cinco del XX.

En el interior destaca el retablo mayor de Francisco Mir, en estilo renacentista manierista.

  • Panteón de la Duquesa de Sevillano.

El panteón de la Condesa de la Vega del Pozo y Duquesa de Sevillano es un monumento construido entre 1882 y 1916 en la ciudad española de Guadalajara, por encargo de doña María Diega Desmaissières y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano, en honor de su padre y familiares fallecidos años antes para ser enterrados en el mismo. Forma parte del conjunto monumental de la fundación de San Diego de Alcalá.

(11/02/2017)

297. Dedal LA GUARDIA // LA GUARDIA´s Thimble

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Dedal cerámica panorámica de La Guardia, Pontevedra.

En esta nueva entrada os quiero enseñar un nuevo dedal del municipio gallego de La Guardia. Este dedal lo compré en una de las tiendas que podemos encontrar si subimos al monte de Santa Tecla. Además de dedales, en estas tiendas podemos observar muchos otros recuerdos para traernos un detalle para casa.

La Guardia (en gallego y oficialmente A Guarda) es un municipio del sudoeste de Galicia, la población más meridional de la provincia de Pontevedra (España).

Comunica con Portugal por la frontera natural del río Miño por el sureste, con el Océano Atlántico por el oeste y con el ayuntamiento de El Rosal por el norte. Es accesible por la carretera PO-552 desde Tuy y desde Bayona, y desde Caminha por transbordador. Se encuentra a 50 km de Vigo y a 120 de Santiago de Compostela.

La altitud a nivel del mar no impiden al Monte de Santa Tecla y al Monte Terroso elevarse sobre 314 m y 350 m respectivamente, permitiendo excelentes vistas, especialmente desde el Monte de Santa Tecla donde se puede disfrutar de la desembocadura del río Miño, el océano Atlántico y los montes de Portugal y Galicia.

En este dedal de cerámica podemos observar una panorámica a color en la que podemos observar tres de los mayores atractivos del municipio, el castro de Santa Tecla, el monte de Santa Tecla y la Virgen del mismo nombre.

Castro de Santa Tecla.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comenzar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Excavaciones arqueológicas. Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

Primeros descubrimientos y referencias. El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamiento de los alrededores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de Febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Primeras excavaciones (1914-1923). Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

La campañas de Mergelina (1928-1933). Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Período de abandono (1933-1979). Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

Campañas de 1983 a 1988. En el año 1983, con la colaboración económica de la Xunta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

En la actualidad. Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En Julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Descripción. Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa (no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Monte de Santa Tecla.

El monte de Santa Tecla (en gallego Santa Trega) es una elevación de 341 m de altitud situada en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia.

Desde la cima de este monte, de pronunciadas pendientes, se domina la desembocadura del río Miño, el océano Atlántico y los montes de Portugal y Galicia, por lo que constituye un enclave estratégico habitado desde mucho antes del asentamiento del Castro de Santa Trega, como atestiguan petroglifos allí encontrados de más de 2.000 años de antigüedad.

En él, se encuentra la iglesia de Santa Tecla y cercano a la puerta del templo una lápida de piedra con multitud de marcas de cantería, colocada con ocasión del festival de 1979 en honor a los poveiros de Póvoa de Varzim (Portugal). Al parecer, se trata de una reproducción en piedra de la puerta de madera original de la ermita, que contenía esas marcas/siglas; es de destacar su similitud con las existentes en iglesias, monasterios, etc. en la Europa medieval.

Virgen de Santa Tecla.

Venerada en la ermita de Sta. Tecla, en el monte del mismo nombre.

Miles de romeros acuden cada 23 de Septiembre a la Romería de Santa Trega, abogada de la cabeza y del corazón, aunque coincida la festividad en día laborable.

Desde primeras horas de la mañana, romeros de toda la comarca del Baixo Miño, especialmente de A Guarda y de O Rosal, se acercan hasta el santuario dedicado a la discípula de San Pablo, primera mártir del Cristianismo, para rezar y efectuar ofrendas florales en los Vía Crucis y posteriormente asistir a las tres misas rezadas que se celebraron a las ocho, nueve y diez de la mañana.

La eucaristía más concurrida, seguida por los fieles incluso fuera de la ermita, es la solemne, que se celebra a las once.

Al término de la misa, varias devotos, algunos con los pies descalzos, sacan en procesión la imagen de Santa Trega, que, acompañada por diversas autoridades civiles, militares y fieles es portada al compás de las notas musicales de un grupo de gaitas.

Una vez recogida la imagen en el santuario, los devotos pueden besar los relicarios de Santa Trega y del Lignum Crucis.

Después, los niños que portan las ofrendas son obsequiados por la Hermandad del Clamor con bolsas de caramelos. Seguidamente tiene lugar la concurrida “Poxa dos froitos”, que es seguida por centenares de personas. Pescado “do coiro” curado al sol, vino y licores de producción artesanal, marisco, frutas diversas, hortalizas mayoritariamente ristras de cebollas , espigas “reina”, tapetes, reproducciones de gamelas, postres caseros y otros productos, previamente ofrecidos a Santa Trega, son subastados entre los romeros. En algunos casos los precios de los cerca de un centenar de lotes son muy asequibles, algunos valen poco más de 6 euros y otros alcanzan los 150. La recaudación se destina a la Hermandad del Clamor, entidad eclesial que organiza esta romería, que finaliza con un “xantar” popular.

(06/12/2015)

294. Dedal VIGO // VIGO´s Thimble

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Dedal recortes Vigo, Pontevedra.

En la entrada de hoy seguimos con más dedales de Galicia. En esta ocasión, el dedal que os quiero enseñar es un dedal de la colección de recortes que podemos encontrar en muchas ciudades españolas. Ya os tengo enseñado algunos dedales de esta colección, y por lo tanto os voy a enseñar uno más, el dedal de la ciudad de Vigo.

Vigo es una ciudad y un municipio de España, perteneciente a la provincia de Pontevedra, situada en la comunidad autónoma de Galicia, al noroeste de España. Es conocida como la ciudad olívica.

Es el municipio más poblado de Galicia y el decimocuarto de España (siendo la ciudad no capital de provincia más poblada de España), con 294.997 habitantes empadronados en el año 2014, de los cuales 200.832 lo estaban en la ciudad de Vigo, capital municipal, situada en el extremo norte del municipio; los restantes 93.971 habitantes se distribuyen en 16 parroquias periurbanas y una parroquia rural, que albergan una elevada densidad de población; el conjunto del municipio cuenta con una densidad poblacional de 2.726,43 hab/km² en un término municipal de 109,06 km² en el cual se incluye el archipiélago de las Islas Cíes.

Éste, es un dedal de cerámica en el que podemos observar dos lugares muy conocidos y de los más famosos de la ciudad olívica, estos son la Ermita de Nuestra Señora de la Guía y la Plaza de España.

Ermita de Nuestra Señora de la Guía.

Dentro de la Ría de Vigo, en un promontorio que se eleva a 126 metros de altura se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Guía. Se sitúa por encima de un pequeño saliente sobre el mar, llamado Punta de Areíño. Se dice que su nombre viene de la conjunción de las palabras en gallego “niño da aguia” (Nido del águila) y también por la referencia de este montículo para los navegantes. Este pequeño monte rebosa de historia, pues en él se ubicaba un castro que posteriormente fue romanizado. Siglos después sirvió de ubicación para la colocación de baterías para la defensa de la ría. Antes de la construcción que tenemos hoy en día, había aquí una antigua ermita, que se supone del siglo XVI. Era de planta rectangular con cubierta de madera y tejado a dos aguas. Sus muros eran blancos y estos hacían de referencia para los navíos que se adentraban en la ría. Estaba dedicada a la Virgen de las Nieves.

En el siglo pasado, Antonio Palacios, quiso crear una gran obra al estilo del Templo Votivo de Nigrán, pero sus planes, como muchos otros, nunca llegaron a realizarse. La construcción de la nueva iglesia se produjo en 1951 y fue llevada a cabo por Manuel Gómez Román. Se dedicó a la Virgen de la Guía y al sagrado Corazón.

De la construcción creada por este destaca la torre lateral de planta cuadrada. Al igual que en el proyecto de Antonio Palacios, este coronó en lo alto de la torre con una estatua del Sagrado Corazón, pero más tarde fue sustituída por el campanario actual. La iglesia fue construída en granito, con planta basilical y ábside poligonal. Contiene lienzos de pared caleada de color blanco. El arte barroco gallego sirvió de inspiración para diversos aspectos decorativos como el frontón de la fachada principal.

El 5 de Agosto se celebra una romería en honor a la Virgen, especialmente venerada por los marineros. En el siglo pasado se colgaban barcos y se ofrecían exvotos. También, como pasa en otros lugares de Galicia como por ejemplo en “A Virxe do Monte” en Camariñas, las mujeres de los marineros se subían a lo alto del tejado para cambiar la dirección de las tejas y así poder cambiar la dirección de los vientos con la esperanza de que los suyos volvieran antes a su hogar.

Un Vía Crucis sube desde la base del monte hasta lo alto donde se ubica el templo.

Pero no solo podremos mencionar el templo en sí, sino que también destacaremos el hermoso marco natural donde se encuentra. Sobre el mar se eleva este promontorio que nos deja espectaculares vistas de la ría, tanto hacia la bocana con las Islas Cíes, como para el interior con el magnífico Puente de Rande y la Ensenada de San Simón. Disfrutaremos de una buena visión de la ciudad de Vigo y sobre todo de sus astilleros. El monte es hoy un magnífico parque botánico digno de recorrer y en donde podremos disfrutar, además, de grandes obras escultóricas. Este parque fue inaugurado en 1969 por el alcalde J. Portanet Suárez.

Plaza de España.

La Plaza de España está en la entrada de la carretera de Ourense a la ciudad de Vigo. Se trata de una plaza que organiza el tránsito de vehículos a su entrada a la ciudad, por medio de varios carriles organizados alrededor de ella.

La Plaza está entre el centro de la ciudad y el puerto, la estación de ferrocarril y la Gran Vía.

La Plaza de España tiene un gran diámetro y está presidida por un monumento que, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Vigo.

El monumento de Los Caballos (Os Cabalos, en gallego) fue realizado en 1991 por el escultor Juan José Oliveira Viéitez. Se trata de cinco caballos que ascienden por un torrente de agua en espiral. El monumento, realizado en bronce, con casi 20 metros de altura juega con las curvas y la fuerza expresiva de los animales. A los pies de la escultura hay un estanque de 10 metros de diámetro.

La escultura pretende homenajear a los caballos salvajes que poblaban el monte del Castro en la antigüedad y que aún hoy pueden hallarse en los montes de los alrededores de la ciudad.

Este dedal lo compré hace ya unos meses en un bazar situado en el Mercado da Pedra de la ciudad de Vigo, el nombre de este bazar es “Bazar Guay” y tienen muchos otros recuerdos de la ciudad y de la capital de la provincia.

(28/10/2015)

276. Dedal CUENCA // CUENCA´s Thimble

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Dedal panorámica Cuenca.

 

En la entrada de hoy me gustaría enseñaros otro de los dedales de la ciudad de Cuenca que me traje de la visita a esta ciudad castellano manchega. En esta ocasión, os dejo este dedal de cerámica, en el que podemos observar una panorámica alrededor del dedal en la que podemos ver diferentes monumentos presentes en la ciudad, como por ejemplo: el Puente de San Pablo, las Casas Colgadas o la Catedral de Cuenca. A continuación, os dejo unas pinceladas de información sobre cada uno de los monumentos que podemos encontrar en la ciudad de Cuenca y también sobre la Ciudad Encantada, aunque esta no nos dio tiempo a visitarla. 

Puente de San Pablo.

El puente de San Pablo es un puente viga que cruza al río Huécar en la ciudad de Cuenca.

Fue construido entre 1533 y 1589 por iniciativa del canónigo Juan del Pozo originalmente en piedra, para salvar la hoz del Huécar, comunicando el Convento de San Pablo y el casco urbano.

Este primer puente se derrumbó, construyéndose en 1902 el puente de hierro y madera actual. El proyecto se realizó por el ingeniero de caminos valenciano José María Fuster y Tomás, y erigido por George H. Bartle, cuya fundición, también valenciana, contaba con gran renombre por aquella época, quedando inaugurado el 19 de abril de 1903. Es un puente rectilíneo, de 60 metros de flecha, apoyado en los pilares de arranque de sillería del puente anterior y, en el centro, en un puntal de hierro.

Parte del patrimonio de la ciudad de Cuenca, es uno de los mejores lugares desde los cuales observar las Casas Colgadas.

Casas Colgadas.

Las Casas Colgadas, también conocidas como Casas Voladas o Casas del Rey, es un conjunto de edificios civiles situados en Cuenca. En el pasado era frecuente este elemento arquitectónico en el borde este de la ciudad antigua, situado frente a la hoz del río Huécar, aunque hoy sólo perduran una pequeña parte de ellas. De todas, las más conocidas son un conjunto de tres de estas estructuras con balcones de madera.

Estas viviendas se denominan así por poseer una parte de ellas, los balcones, en voladizo, es decir, sin material sólido bajo ellas, sólo vacío o aire, aunque están fijadas a la pared de abajo hacia adentro por soportes diagonales para no derrumbarse.

De origen incierto, se tiene constancia de su existencia ya en el siglo XV. A lo largo de su historia han pasado por diversas remodelaciones, siendo la más reciente la realizada durante la década de 1920.

Han sido utilizadas como viviendas de uso particular y Casa Consistorial. Actualmente alojan el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, Fundación Juan March.

Viviendas similares en otras poblaciones. En otras localidades se encuentran también casas colgadas. Por ejemplo, también en España, se encuentran en Albarracín, Cantavieja, Castellfullit de la Roca, Frías, Gerona, Ronda y Tarazona. En algunas de estas viviendas no son los balcones los que quedan sobre el vacío sino parte del interior de los hogares, junto a las ventanas.

Catedral de Cuenca.

La catedral de Santa María y San Julián de Cuenca es el templo principal de la ciudad y la sede diocesiana de la diócesis de Cuenca, en la provincia eclesiástica de Toledo.

El 21 de septiembre de 1177, Alfonso VIII de Castilla conquista la ciudad de Cuenca y se constituye como sede episcopal en el año 1183.

El Rey don Alfonso, fizo y ordenó que la mezquita que los moros avían, mandó a los obispos que la consagraran… e puso por la suya mano de la Virgen María que a par de si traíba, e pasó e trasladó los obispados de Valeria y Arcas e puso la silla en la su ciudad de Cuenca.

Inspira la construcción de la Catedral, la esposa de Alfonso VIII, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, hija del rey Enrique II Plantagenet de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, duquesa de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León. Por su dote, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, condesa de Gascuña, viene acompañada por caballeros normandos que serán los que ejercerán su influencia sobre la fábrica de la catedral. En esta época, el estilo constructivo era el románico, pero la influencia normanda de la corte del rey Alfonso VIII decide la construcción de esta catedral, siendo la primera catedral gótica de Castilla, junto con la de Ávila. De estilo gótico ligado a los maestros de la Champaña francesa, las obras se iniciaron en el año 1196 y se concluyó en el año 1257. Sin embargo, como la mayoría de los edificios religiosos, ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos: en el siglo XV se reconstruyó la cabecera gótica, el exterior de la catedral se renovó casi por completo en el siglo XVI y en el siglo XVII se construyó la capilla del Sagrario y se reformaron la fachada y las torres, en un estilo barroco. En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor y, ya a principios del siglo XX a causa de un derrumbe producido en 1902, se reconstruyó la fachada siguiendo el estilo original.

Lo más destacado del edificio es que pertenece a un planteamiento muy inicial de la arquitectura gótica, estrechamente relacionado con el arte anglonormando y franconormando del siglo XII francés, como las catedrales de Soissons, catedral de Laon y París.

Inicialmente, se comenzó una cabecera más bien románica, con cinco ábsides escalonados, transepto y tres naves en el cuerpo principal. Las obras se desarrollaron en el siglo XIII en el que se construyó el triforio, con ventanales moldurados y decorados con estatuas de ángeles y un óculo superior. Las bóvedas son de crucería sexpartita.

En el siglo XV se reconstruyó la cabecera para abrir una doble girola de bellísima factura. En cuanto al interior hay que señalar que en el siglo XVIII el cabildo de la Catedral reclamó los servicios del arquitecto Ventura Rodríguez para levantar un Transparente (ventana de cristales que ilumina y adorna el fondo de un altar) que rivalizara con el levantado por Narciso Tomé en la catedral de Toledo. Rodríguez lo situó en un ambulatorio gótico, de forma que resplandeciera gracias a la iluminación posterior e indirecta, por cuyo medio se consiguen unos espectaculares efectos.

En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor, cuyas estatuas del retablo se deben al trabajo de Pasquale Bocciardo y, ya a principios del siglo XX, debido al derrumbe de la torre del Giraldo, de la fachada y de parte de la crucería, siguiendo referencias antiguas, se reconstruyó la fachada, obra neogótica de Vicente Lampérez, inspirándose en la fachada de la catedral de Reims. El proyecto de Vicente Lampérez era levantar dos altas agujas gemelas y completar los óculos ojivales del frente en el mismo estilo que las interiores. Sin embargo, debido a la oposición de varios arquitectos respecto a los peligros de introducir elementos extraños a los originales, estas obras no llegaron a terminarse puesto que tras las primeras alzadas quedaron suspendidas sin que se terminaran las torres laterales. No obstante, permanecen los planes de concluir la Catedral una vez se llegue a un criterio arquitectónico integral.

Las últimas intervenciones hasta el momento han sido completar las vidrieras desaparecidas con vitrales abstractos a inspiración de las ventanas abstractas instaladas en la Catedral de Colonia en Alemania, según diseños del pintor Fernando Zóbel y más recientemente la restauración integral del claustro del siglo XVI.

Al coincidir el descubrimiento de América, en el año 1492, durante el desarrollo de la obra hizo que en ella se esculpieran animales propios de las nuevas tierras descubiertas haciendo de la iconografía conquense especial y distinta a la de otras catedrales. Teniendo en cuenta estos conceptos, la iconografía que presenta la Catedral de Cuenca es de tipo fantástico, mitológico y de figuras humanas, intercalando entre ellas iconos de tipo vegetal como hojas, tallos, frutos y vástagos serpenteantes a lo largo de los tallos. Sin embargo, lo que realmente la distingue del resto, son esos animales que sin ser conocidos en occidente están presentes en sus arcadas góticas de finales del siglo XV, tales como el armadillo, el pez globo y la tortuga.

Tormo alto de la Ciudad Encantada.

La Ciudad Encantada es un paraje natural español de formaciones rocosas calcáreas o calizas formadas a lo largo de miles de años. Se localiza cerca de Valdecabras, en el término municipal de Cuenca, en una amplia zona de pinares de la parte meridional de la serranía conquense y a una altitud de 1.500 metros. Está ubicada en una finca privada a la cual se puede acceder previo pago de 4€.

Fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional el 11 de junio de 1929. La acción del agua, el viento y el hielo ha hecho posible este fenómeno kárstico. La heterogeneidad de las rocas en cuanto a su morfología, composición química y grado de dureza es lo que ha permitido el desgaste desigual de las mismas por los elementos atmosféricos, dando como resultado una muestra sorprendente de arte pintoresco proveniente de la misma naturaleza. A las caprichosas y espectaculares formaciones existentes hay que sumar lapiaces, torcas y sumideros.

Comparte estas características especialmente con “Los Callejones“, paraje ubicado en el término municipal de Las Majadas. Ambos lugares forman parte del Parque Natural Serranía de Cuenca, creado mediante la Ley de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha 5/2007.

Las formaciones rocosas de la Ciudad Encantada son formaciones de modelado kárstico, cuyo origen se remonta al periodo Cretácico, hace aproximadamente 90 millones de años. En el Cretácico, el mar de Thetis cubría gran parte de lo que actualmente es la Península Ibérica y la zona que hoy conforma la Ciudad Encantada formaba parte del fondo. Era una zona de aguas tranquilas donde existió una importante deposición de sales, principalmente carbonato cálcico, provenientes de los esqueletos de los animales de la zona y de la porción disuelta en el agua.

Al final del Cretácico, la orogenia alpina originó la elevación del terreno, pasando a formar parte de la tierra emergida parte de la superficie que antes eran fondo marino. Los bancos de carbonato cálcico convertidos en piedra caliza quedaron expuestos a los agentes atmosféricos, como la lluvia, los cambios de temperatura, y a los agentes biológicos, como la acción de los diferentes seres vivos, que fueron progresivamente erosionando la roca. La roca caliza es muy permeable y permite la infiltración del agua de lluvia. El agua, junto con la acción del anhídrido carbónico (CO2), disuelve la roca caliza aumentando aún más su porosidad y formando en su interior galerías, dando como resultado las formaciones de karst.

La Ciudad Encantada es un karst muy avanzado donde gran parte de la roca ha sido disuelta, la mayor parte de las galerías se han derruido al caer el techo de las cuevas y quedan sólo en pie los bloques de las zonas de piedra más resistentes que adquieren por la erosión formas caprichosas.

Existe un recorrido señalizado, de unos 3 kilómetros de longitud, de dificultad mínima, que se realiza en aproximadamente una hora y media, para visitar las diversas rocas y formaciones a las que se han dado nombres de animales y de objetos como el tormo alto (símbolo de la Ciudad Encantada), que se encuentra justo a la entrada del recorrido y fue el lugar donde el líder hispano Viriato fue incinerado.

El resto de figuras del itinerario actual son:

  • Los barcos.
  • El perro.
  • Cara de hombre
  • La foca.
  • El tobogán.
  • El puente romano.
  • Mar de piedra.
  • Lucha elefante cocodrilo.
  • El convento.
  • Hongos.
  • Teatro.
  • La tortuga.
  • Los osos.
  • Los amantes de Teruel.
  • La cara de Ariadna.

Este dedal como todos los anteriores, fue comprado en una de las tiendas de recuerdos que podemos encontrar en la ciudad vieja de Cuenca.

(26/09/2015)

271. Dedal SANTA TECLA // SANTA TECLA´s Thimble

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Dedal Cerámica del Castro de Santa Tecla, Pontevedra.

En la entrada de hoy os quiero enseñar un nuevo dedal de la provincia de Pontevedra. El pasado puente de la Constitución, nos acercamos al sur de esta provincia y visitamos algunos de los lugares que podemos encontrar en ella, entre ellos La Guardia y el famoso Castro de Santa Tecla que podemos encontrar en el monte del mismo nombre. De allí me traje unos cuantos dedales, y este dedal de cerámica es uno de ellos.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 19312 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comenzar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamiento de los alrededores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

En el año 1983, con la colaboración económica de la Xunta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Siguiendo a los autores clásicos como Plinio el Viejo, Pomponio Mela, Appiano, Ptolomeo… el extremo sudoccidental de la actual Galicia estaría poblado por la comunidad de los Grovii o Grovios, cuya ciudad más importante sería el Castellum Tyde o Tude, la actual Tuy. Siguiendo la teoría de Antonio de la Peña Santos:

Los castros galaicos no fueron, pues, habitados por celtas en el estricto sentido sino por galaicos sólo muy remotamente emparentados con lo que se lleva entendiendo como culturas célticas continentales, con las que tal vez compartiesen un fondo lingüístico común dentro del grupo indoeuropeo.

Interpretando los hallazgos arqueológicos se trataría de un pueblo cuya estructura igualitaria (construcciones de tamaños semejantes), con carácter pacífico poco belicoso (sistemas defensivos más simbólicos que efectivos) y cuya economía agraria (proximidad a las tierras fértiles, aproximadamente a 1 o 2 km de distancia) pero con una cierta capacidad adquisitiva y comercial (abundantes productos foráneos).

Con el tiempo y producto de las reformas de los emperadores de la dinastía Flavia y la progresiva implantación del sistema romano de explotación, los habitantes del poblado comenzaron un lento abandono para asentarse en las nuevas villae y vici, situadas en los valles y más próximas a las tierras de mayor valor productivo.

La importancia de los cereales en la economía de la comunidad queda patente en los numerosos molinos manuales de piedra encontrados diseminados por toda la zona excavada, la mayoría de los molinos circulares tardíos, que algunos autores relacionan con la influencia romana.

Otros instrumentos encontrados como hachas, aixolas, podones y hoces de bronce y hierro hablan de la labor agrícola.

Destacan las grandes cantidades de cantos de talla monofacial, nódulos discoidales muy regulares encontrados sobre los pavimentos interiores de las estructuras. El primitivo diseño (similar a los Choppers, utensilios líticos muy rudimentarios y antiguos, del Paleolítico Inferior) y su posible utilidad causa extrañeza entre los estudiosos.

La recogida de frutos silvestres sería otra fuente de recursos testimoniada principalmente en los restos de bellotas carbonizadas que se encontraron.

Para el estudio de restos orgánicos son fundamentales los concheros, de los que constataron varios en el yacimiento. En ellos se atestigua, además de la actividad de explotación de recursos marinos, la explotación ganadera de las especies de ovicápridos (Ovis aries y Capra hircus), bóvidos (Bos taurus) y gallináceas (Gallus gallus). Resalta la ausencia de cerdo doméstico.

En relación con la pesca se encontraron tres anzuelos de bronce y dos de hierro, y restos óseos de ejemplares dr las familias Sparidae, Gadidae, Labridade y Morenidae, especies seguramente capturadas desde el mismo litoral. De los restos procedentes del marisqueo más de la mitad pertenecen a la lapa común (Patella vulgata), seguida en cantidad por el mejillón (Mytilus galloprovincialis), el bígaro común (Littorina littorea) y la peonza dentada (Monodonta lineata). Cabe destacar la ausencia de especies propias de zonas de arenal.

Entre las actividades artesanales testimoniadas la más extendida es la textil, testimomiada en la gran cantidad encontrada de pesas de telar, fusaiolas y en las agujas de bronce con ojo ovalado (todas rectas excepto una). Por el contrario son escasos los hallazgos relativos a la actividad metalúrgica, son algunos trozos de crisol y algún molde de piedra.

La actividad comercial debió de ser de gran importancia, tanta que su propia situación vendría determinada por su valor logístico para la navegación comercial marítima de cabotaje así como a fluvial (remontando el curso bajo del Miño). Con la llegada de los romanos la comunidad se incorporara al complejo sistema comercial marítimo y terrestre del Imperio.

El hallazgo de gran cantidad de restos cerámicos de ánforas confirman este comercio. La mayor parte de estos corresponden a modelos usados para el transporte de vino, otros modelos sería para el aceite (principalmente para servir de combustible de las lucernas) y otras mercaderías.

La piezas cerámicas encontradas, de vidrio y otros materiales, refuerzan la importancia de este comercio con el mundo romano (cerámicas campaniformes, de terra sigillata). Por último, el casi centenar de monedas encontradas, principalmente de los gobiernos de Augusto y Tiberio, un grupo de época republicana y otro conjunto de ejemplares acuñados en las cecas del valle del Ebro, nos acercan un nuevo dato sobre el proceso de incorporación al nuevo sistema comercial que estaba a vivir esta comunidad.

Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa ( no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Está delimitado por un sencilla muralla que acoge una extensión de terreno con unos ejes máximos de 700 metros (norte-sur) y 300 metros (este-oeste). Si bien estas dimensiones no están debidamente confirmadas y la visión actual que se tiene del yacimiento está supeditada a las sistemáticas empleadas en su estudio arqueológico, el bajo porcentaje de terreno excavado y a los destrozos que tuvieron lugar desde su descubrimiento (carretera, construcciones en la cumbre, reforestación, etc.).

En el caso de que posteriores estudios confirmen estas dimensiones estaríamos en presencia de uno de los mayores castros de los encontrados hasta ahora tanto en tierras gallegas como del norte de Portugal.

En el diseño de la muralla parece primar una función de delimitación del terreno respecto a su entorno, frente a las funciones defensiva o disuasoria.

La muralla fue realizada en cantería trabada con barro, no sobrepasando los 160 cm de grosor máximo, carece de cimentación y de momento no se han encontrado accesos interiores a ellas, como escaleras o rampas.

Se abre la puerta Norte en su extremo nordeste con un cuerpo de guardia a la derecha. Cara al extremo meridional, no visible hoy por culpa de la vegetación, se abre otra puerta con un sistema de acceso en ángulo recto.

El sistema de comunicaciones en el interior de la zona septentrional se basa en un camino de ronda pegado a la muralla que rodea las construcciones.

Casi todas ellas tienen plantas circulares u ovaladas y son exentas, no compartiendo paredes medianeras salvo contadas excepciones. También son excepción las pocas cabañas con planta rectangular y estas presentan, en su mayoría, esquinas en arco.

El grosor de sus paredes suele ser bastante uniforme, sobre 40 cm de media, y con un mejor acabado cara al exterior. La gran mayoría son de pequeñas dimensiones.

Se asientan directamente sobre la roca madre y sus muros estarían recubiertos con un mortero de cal y arena. Restos de pigmentación encontrados indicarían que los recebados estarían tintados con distintos colores.

Muchas de las cabañas presentan un vestíbulo de acceso que muchos autores entienden que se trata de un influjo mediterráneo adaptado a las características de las construcciones indígenas.

En el interior, algunas presentan bancos adosados y el pavimento en algunos casos es de terra pisada y en otros de losa. En muchos de los umbrales de entrada se pueden ver los goznes, agujeros en los que se ajustarían las puertas.

En este castro se han encontrado una gran cantidad de jambas y dinteles monolíticos decorados con formas geométricas, sogueados, entrelazados. También se encontraron, empotrados en los muros, bloques monolíticos cilíndricos de no muy grandes dimensiones y con una de sus caras decoradas con formas geométricas como espirales, trisqueles, rosáceas o molinetes. Otros elementos, como peanas o los llamados amarraderos, presentan decoraciones similares y también representaciones de animales.

Este tipo de decoración, según Antonio de la Peña Santos:

pone de relieve la existencia de una plástica propia y peculiar del mundo castreño, producto de la asimilación y reelaboración de temas ornamentales de filiación mediterránea

En relación al sistema de techado la teoría tradicional que defiende una cobertura con tejado cónico sustentado por un poste central no se encuentra refrendado por los hallazgos arqueológicos, ya que no se ha encontrado el agujero para fijar el poste central y en ese lugar central se acostumbran a encontrarse lareiras para la combustión. Por esta falta de referencia de los testimonios arqueológicos cabe pensar en un sistema de cubrición que descarga sobre los muros directamente. De la misma manera no existen pruebas que hagan rechazar la posibilidad de una cubrición en forma cónica, plana o a dos aguas. Por otro lado si se tiene constatado el uso de materiales vegetales para su cubrición, reforzados por cuerdas tensadas por lajas perforadas (pesas) que colgarían del límite.

Como es lógico no todas las cabañas tendrían un uso habitacional, las viviendas serían aquellas de mayores dimensiones y con aparejo de mayor calidad (algunas con esos dinteles y elementos decorados ya mencionados), con vestíbulo y que presentan cuidados pavimentos de sablón y con lareiras en el centro de la estancia. En el vestíbulo se encontraría un horno simple.

Otro grupo de construcciones, que se podrían denominar genéricamente almacenes, semejantes en número tendrían usos distintos a los de habitación por lo que presentan una tipología menos elaborada y una construcción menos cuidada que las habitacionales y con umbral más peraltado. En el interior de estas construcciones se encontraron restos de ánforas, algún molino, cantos para tallar, etc.

Estas construcciones se adaptan al terreno con ayuda de pequeños muretes en terrazas que delimitan el espacio. La distribución urbanística se caracteriza por la presencia de grupos de construcciones formando conjuntos perfectamente individualizados. Se trata de las conocidas como Unidades familiares (otros autores hablan de Casas patio) conformadas por las correspondientes viviendas y almacenes estructuradas en torno a un pequeño patio común, muchas veces enlosado.

El urbanismo del yacimiento incluye una compleja red de canales de evacuación de las augas pluviales situadas bajo los pavimentos y llanos, y en ocasiones en la superficie, esculpidas sobre la roca base y cubiertas con losas. En ocasiones estas aguas se canalizan cara a aljibes excavados en la roca y revestidos con una argamasa impermeabilizadora.

Esta ordenación interna del espacio aparece condicionada por la muralla, posible primer elemento en ser levantado, lo que hace pensar a De la Peña Santos en la existencia de una planificación minuciosa previa a la edificación de las cabañas.

En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes. Testimonios de esta presencia son los grabados rupestres que dejaron en varias localizaciones del posterior castro. Muchos de estos petroglifos fueron cubiertos por las estructuras levantadas en el momento de la construcción del castro.

Entre las distintas representaciones que todavía hoy son visibles, representaciones geométricas, destaca la conocida como Laja Sagrada o Laja del Mapa que, situada en la parte alta del monte, está compuesta por varias espirales, círculos concéntricos y trazos lineales más o menos paralelos. Sus descubridores interpretaron que se trataba de un mapa de la desembocadura del Miño, hipótesis que carece de fundamento científico. Cercana a ésta, entre dos muros que la tapan parcialmente, se encuentra otra roca con grabados similares.

Lo que es evidente es que estos grabados no tienen ninguna relación con el castro ya que son producto de una sociedad que se desarrolló 2.000 años antes, en la etapa final del neolítico gallego.

Además de los hallazgos ya mencionados se puede destacar una gran cantidad de restos cerámicos encontrados, hecho común a los castros galaicos, tanto de cerámica indígena, caracterizados por tener pastas oscuras modeladas a mano o con torno lento, como numerosos restos de otras variedades típicas del mundo romano, como la cerámica campaniforme, de característico barniz verde y partes de terra sigillata, con su característico barniz rojo, así como restos de la llamada cerámica común romana. También se han encontrado fragmentos de un kalathos ibérico pintado. Entre los restos cerámicos también se encontraron trozos de lucernas.

Abundantes fueron también los hallazgos de trozos de vidrios romanos de variadas formas y tonalidades. Destacan dos cuencas fragmentados de vidrio polícromado de una variedad muy escasa conocida como vidrio mosaico o millefiori, propia de los obradores orientales de la primera mitad del siglo I d. C., y que por su calidad pueden considerarse de las mejores encontradas hasta el momento en la Península Ibérica.

Finalmente, también se encontraron gran cantidad de cuentas de collar hechas de vidrio y fichas de juego en el mismo material, estas últimas puede que vinculadas a la aparición de algún tablero de piedra cuadriculado de tipo romano conocido como tabula latrunculata.

Los hallazgos metálicos, poco abundantes en estas tierras por la acidez del terreno, también están presentes en el yacimiento en forma de trozos de calderos, sítulas de bronce y cuchillos de lámina plana de bronce que formarían parte del ajuar doméstico de los habitantes del castro.

La orfebrería también tiene su presencia con dos remates de torques hechos en chapa de oro. Uno de ellos, de gran calidad artística, presenta forma globular acabada en Escocia y profusa decoración geométrica y con un trisquel en la base del extremo. Colgantes de bronce de variadas formas, restos de pulseras y brazaletes también en bronce forman parte de los hallazgos, así como anillos romanos de bronce.

Relacionados con la vestimenta se han encontrado fibulas en bronce de diversas tipologías, en omega, de brazo largo, etc.

Finalmente, los escasos hallazgos en el yacimiento de restos de armamento se reducen a unas cuantas puntas de dardo de hierro, dos regatones de bronce, un puñal romano de hierro (pugio) con remaches en bronce y restos de la vaina, una espada de antenas rematadas en botones bitroncocónicos y hoja de hierro. Estas dos últimas se tratan de piezas tardías de las que se considera fueron usadas más como elementos de distinción social que estrictamente como armas propiamente dichas.

A todos estos elementos habría que sumar la desaparecida estatuilla en bronce que representaba un Hércules y que fuera encontrada a mediados del siglo XIX en las proximidades de la ermita.

En los años en que Ignacio Calvo excavó en Santa Tecla (1914-1923), los hallazgos de estos trabajos comienzan a ser expuestos en un local de La Guardia, germen del museo que años más tarde se abrió en la cima del monte.

En el año 1943 la Sociedad Pro-Monte adquirió un edificio en la parte alta del monte que fuera diseñado por el arquitecto Antonio Palacios para su uso como restaurante. A este edificio trasladaron las piezas encontradas en las excavaciones que configuraron el actual museo, que fue inaugurado el 23 de julio de 1953 con la presencia de los arqueólogos asistentes al III Congreso Nacional de Arqueología.

Este dedal fue comprado en uno de los puestos de recuerdos que podemos encontrar en el monte de Santa Tecla.

(06/12/2015)