141. Dedal COMUNIDAD DE MADRID // COMUNIDAD DE MADRID´s Thimble

Dedal de la Bandera de la Comunidad de Madrid.

Dedal de la Bandera de la Comunidad de Madrid.

En esta nueva entrada os quiero enseñar un nuevo dedal de banderas. Este dedal que os enseño, es un dedal de porcelana en el que podéis observar la bandera de la Comunidad de Madrid, más abajo os dejo una descripción de la mencionada bandera, esta información está sacada de la Wikipedia.

La bandera de la Comunidad de Madrid aparece regulada en el artículo 2º de la Ley 2/1983, de 23 de diciembre, que establece la bandera, el escudo y el himno de dicha comunidad autónoma. Según el texto de la mencionada norma, es de color rojo carmesí (expresando así su castellanidad, como rasgo esencial), con siete estrellas blancas y de cinco puntas, colocadas en el centro de la misma y alineadas en dos hileras, cuatro arriba y tres abajo. Sus proporciones son de siete de ancho por once de largo.

Cada una de sus estrellas representa a las correspondientes estrellas principales de la constelación de la Osa Mayor, que se recorta sobre la sierra del Guadarrama, dominando de esta manera el cielo de las tierras que formaban el antiguo concejo madrileño, creado en tiempos de la Reconquista y que abarcaba el territorio situado al sur de dicha sierra, hasta alcanzar el río Tajo.

El escudo de la Villa de Madrid también acabará recogiendo estas siete estrellas sobre fondo azul. Actualmente podemos ver cómo sigue habiendo en él una bordura de azur cargada con las siete estrellas, la cual rodea totalmente la figura del oso apoyado en el madroño que ostenta el hoy vigente escudo de armas de la capital de España.

Al tener que adoptarse una bandera propia tras la constitución de la Comunidad de Madrid, acontecida en 1983, se decidió colocar las siete estrellas del antiguo concejo madrileño sobre un fondo rojo carmesí; color que es del pendón de Castilla, antiguo reino hispánico al que pertenecían las tierras madrileñas. Las estrellas tienen cinco puntas por las cinco provincias que rodean a la de Madrid, ya desde 1833: Ávila, Segovia, Guadalajara, Cuenca y Toledo.

Por lo tanto, se recurrió a dos antiguos símbolos vinculados al concejo madrileño para dotar de enseña a un territorio que alcanzó su actual configuración tras la organización provincial de España creada por el ministro de Fomento Javier de Burgos, en 1833.

La definición de la bandera fue llevada a cabo por el poeta Santiago Amón Hortelano, con diseño de José María Cruz Novillo, por encargo del primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina.

Con anterioridad, Madrid estaba integrado en Castilla la Nueva o antiguo Reino de Toledo; razón por la que, históricamente, siempre utilizó como propios los símbolos de Castilla.

Según el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid y la Ley 2/1983, de 23 de diciembre, de la bandera, escudo e himno de la Comunidad de Madrid (o Ley de Símbolos), su bandera autonómica es de color rojo carmesí.

No obstante, el Decreto 2/1984, de 19 de enero, que desarrolla el contenido de la Ley de Símbolos, especifica que dicha bandera es de color rojo encendido o vivo, en su tonalidad conocida como “rojo bandera”, que es la misma que se utiliza en la bandera de España (Real Decreto 441/1981, de 27 de febrero).

Además, en la propuesta elaborada por Santiago Amón Hortelano (1927-1988) y José María Cruz Novillo (nacido en 1936) se recomendaba claramente que se utilizase el color rojo encendido o vivo en la confección de la bandera de la Comunidad de Madrid, al ser virtualmente dicho color el verdaderamente representativo de Castilla y lo castellano, por figurar tanto en las armas como en la antigua bandera real de la Corona de Castilla.

Y, por último, en los bocetos que presentaron al Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, adjuntos a su propuesta, dichos autores plantearon que se utilizara la misma tonalidad de color rojo tanto en el escudo de armas como en la bandera de la Comunidad de Madrid.

Por lo tanto, hay que concluir que existe una falla más que evidente entre lo que establecen el Estatuto de Autonomía y la Ley de Símbolos de la Comunidad de Madrid (utilización del color carmesí, grana o rojo carmesí), por un lado, y lo que recogen la propuesta original y el Decreto 2/1984, por el que se desarrolla dicha ley autonómica (empleo efectivo del color rojo encendido o vivo), por el otro, ya que ambos colores en absoluto son iguales o similares.

La bandera de la antigua Diputación de Madrid fue oficial hasta 1983 y era un paño verde con el escudo de la provincia; diseño, en realidad, muy similar al de las demás banderas provinciales españolas.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de souvenirs de la Calle Mayor de Madrid.

(13/06/2015)

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131. Dedal ESPAÑA // SPAIN´s Thimble

Dedal de la bandera de España.

Dedal de la bandera de España.

En esta ocasión, me gustaría mostraros uno de los dedales que representa a mi país, España. En este dedal de porcelana podemos observar la bandera de España y es una de las incorporaciones más recientes a mi colección. Es un dedal que fue un regalo de mi novio, y el lugar donde fue comprado es la tienda Divers´ en Tarragona. Pues bien a continuación, vamos a conocer algo más sobre la bandera de España.

La bandera de España, conocida como “la Rojigualda“, fue adoptada con todos sus elementos actuales el 5 de octubre de 1981 al aprobarse la ley que establece la última versión del escudo nacional. Con anterioridad, la Constitución de 1978 especificaba en su artículo 4.1:

La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.

Artículo 4.1 de la Constitución española.

Se trata del mismo diseño que fue adoptado como pabellón nacional de España en 1785, y que, a excepción del diseño adoptado entre 1931 y 1939 en la Segunda República, solo ha ido variando el modelo del escudo.

Es posible considerar que los vexilos (palabra origen del término vexilología) utilizados por los legionarios, durante la civilización romana, fueron las primeras insignias empleadas en España. Los visigodos siguieron utilizando este tipo de estandartes rígidos con alguna clase de paño; pero no fue sino hasta la invasión musulmana cuando se comenzaron a utilizar lo que actualmente conocemos como “banderas”, ya que el uso de tejidos ligeros en los estandartes, como la seda, tuvo su origen en Oriente, siendo los musulmanes y los Cruzados los primeros en implantar su uso en Europa. Las banderas se convirtieron en guiones y estandartes representativos de reyes y señores (específicamente, de sus linajes o casas reales), más que de territorios o naciones, tal como hoy son utilizadas las enseñas nacionales.

Las más tempranas divisas asimilables a primeras banderas de carácter “nacional” de España son los modelos que se utilizaron tanto como torrotitos, pabellones y banderas de Tierra en el siglo XVI, tras el matrimonio de Juana I de Castilla (hija de los Reyes Católicos) con el Archiduque de Austria Felipeel Hermoso“. Se introdujo entonces un elemento común en las banderas españolas de la época: la Cruz de Borgoña, que, aunque sufriendo ligeras variaciones con cada rey (como en el caso de Felipe II, quien dispuso que el paño blanco donde se situaba la Cruz de Borgoña se cambiara al color amarillo), se convirtió en el símbolo vexilológico por excelencia de España.

Con el advenimiento de la Casa de Borbón con Felipe V, se sustituyó el anterior diseño por otro: las armas reales sobre paño blanco. El blanco (propio de la Casa de Borbón), también era el paño utilizado en el siglo XVIII por las distintas ramas de los Borbones que reinaban en Francia, Nápoles, Toscana, Parma o Sicilia, además de España, por lo que Carlos III decidió cambiar el pabellón nacional de España para diferenciarse mejor de estas otras naciones.

Es así como el actual diseño de Bandera Nacional surgió con el Real Decreto de 28 de mayo de 1785, por el que Carlos III resuelve la realización de un concurso convocado para adoptar un nuevo pabellón de la Marina, eligiendo dos diseños: uno para los buques de guerra y otro para los mercantes, de entre las doce propuestas que le presentó Antonio Valdés y Fernández Bazán, en esa época Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina (Ministro de Marina). A fin de dar a conocer la nueva enseña, se promulgó una Ordenanza General, que en el tratado IV, título I, disponía:

Para evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la Bandera Nacional de que usa Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas, equivocándose a largas distancias ó con vientos calmosos con la de otras Naciones, he resuelto que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de enmedio, amarilla, colocándose en ésta el Escudo de mis Reales Armas, reducido a los dos quarteles de Castilla y León, con la Corona Real encima; y el Gallardete en las mismas tres listas y el Escudo a lo largo, sobre Quadrado amarillo en la parte superior. Y que las demás Embarcaciones usen, sin Escudo, los mismos colores, debiendo ser la lista de enmedio amarilla y del ancho de la tercera parte de la bandera, y cada una de las partes dividida en dos partes iguales encarnada y amarilla alternativamente, todo con arreglo al adjunto diseño. No podrá usarse de otros Pavellones en los Mares del Norte por lo respectivo a Europa hasta el paralelo de Tenerife en el Océano, y en el Mediterráneo desde el primero de año de mil setecientos ochenta y seis; en la América Septentrional desde principio de julio siguiente; y en los demás Mares desde primero del año mil setecientos ochenta y siete. Tendréis lo entendido para su cumplimiento.

Señalado de mano de S.M. En Aranjuez, a veinte y ocho de mayo de mil setecientos ochenta y cinco.

En 1793 se ordenó que este pabellón, utilizado hasta entonces solo en los buques de guerra con el escudo reducido a dos cuarteles, ondeara también en los puertos y fuertes de la Marina y costas custodiados por el ejército español. La bandera rojigualda empezó a utilizarse en campamentos del ejército y fortificaciones fronterizas durante la guerra contra la Convención, aunque al ser una bandera del Ejército el escudo se representa en cuartelado de Castilla y León sobre los colores del pabellón naval. A partir de 1808 dada la explosión del sentimiento patriótico durante la guerra de Independencia, los colores rojo y gualda fueron empleados por el pueblo y para banderas de enganche de voluntarios, y fueron oficializados como colores de las Cortes de Cádiz y de la milicia nacional.

Finalmente en 1843, el Real Decreto de 13 de octubre, sancionado por la Reina Isabel II, reconocía como nacional la bandera de colores rojo amarillo y rojo, y se ordenó que todas las unidades militares españolas utilizaran la misma bandera, por lo que desapareció la variante para “las demás Embarcaciones” (bandera mercante o pabellón civil). La Primera República Española, instalada en 1873, no alteró los colores de la bandera, pero se suprimieron de los escudos todos los símbolos reales de la monarquía.

Aunque el uso de la rojigualda se generalizó durante lo que quedaba de siglo, no fue hasta 1908 (Real decreto disponiendo que en los días de Fiesta nacional ondee en todos los edificios públicos la bandera española, extendiéndose colgaduras é iluminaciones, Gaceta de Madrid, número 26, se 26 de enero), que se estableció la obligatoriedad de que ondeara en todos los edificios públicos en los días de fiesta nacional.

Este diseño rojigualda se conserva hasta nuestros días, aunque ha habido constantes variaciones del escudo. Solamente la proclamación de la Segunda República Española en 1931, durante la que se utilizó la bandera tricolor republicana de franjas horizontales de igual tamaño entre ellas, sustituyéndose en la franja inferior el rojo por el morado, constituyó un paréntesis en su uso. Tras la Guerra Civil, se volvió a la bandera bicolor, pero con el nuevo modelo de escudo, el modelo de 1938 (aprobado el 11 de febrero de 1938). Posteriormente, se cambió el escudo en dos ocasiones más, con los modelos de 1945 (aprobado el 11 de octubre de 1945), y 1977 (aprobado el 21 de enero de 1977), hasta el actual modelo de 1981.

En relación con el uso de la bandera, el artículo 3 de la Ley 39/1981, de 28 de octubre, establece:

La bandera de España deberá ondear en el exterior y ocupar el lugar preferente en el interior de todos los edificios y establecimientos de la Administración central, institucional, autonómica, provincial o insular y municipal del Estado.

Por su parte, la sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007 aclara:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

El diseño de la bandera española viene determinado por la Constitución española:

La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.

Artículo 4, apartado 1, de la Constitución española de 1978

El 28 de octubre de 1981, la Ley 39/1981 sobre el uso de la bandera de España y de otras banderas y enseñas, dice en su artículo 2.2: “En la franja amarilla se podrá incorporar, en la forma que reglamentariamente se señale, el escudo de España“.

Debe tenerse en cuenta que no existe un escudo constitucional, sino una bandera constitucional, que es la bandera sin escudo, ya que el Escudo de España no aparece en la Constitución, sino en una Ley posterior.

El escudo de España está regulado por la ley 33/1981, de 5 de octubre, y por el Real Decreto 2964/1981, de 18 de diciembre, donde se especifica también la posición del escudo en la bandera.

De acuerdo a la normativa anteriormente expuesta, la bandera de España tendrá las siguientes características:

  • La bandera está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
  • La bandera podrá incorporar el escudo de España, pero su incorporación solo es obligatoria en los casos previstos reglamentariamente.
  • El escudo tendrá una altura de dos quintos de la anchura de la bandera y figurará en ambas caras de ésta en el centro de la franja amarilla.
  • Cuando la bandera tenga la proporción normal, de longitud igual a 3/2 de la anchura, el eje del escudo se colocará a una distancia de la vaina de media anchura de la bandera. Si la longitud fuere menor a la normal o la bandera tuviera la forma cuadrada, el escudo se situará en el centro de la bandera.

(Wikipedia)

(11/06/2015)