354. Dedal SEGOVIA // SEGOVIA´s Thimble

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Dedal Menta & Limón Segovia.

En esta ocasión, el dedal que os quiero enseñar me lo traje de mi segunda visita a la ciudad de Segovia ya hace unos añitos, aunque no había tenido mucho tiempo de subirlo al blog. Es un dedal de la colección Menta & Limón en el que podemos ver diferentes dibujos con algunos de los monumentos importantes que podemos ver en la ciudad de Segovia, entre ellos el Acueducto, el alcázar y una vista general de la ciudad, además del cochinillo típico de la ciudad.

Segovia es una ciudad y municipio español en la parte meridional de la comunidad autónoma de Castilla y León, capital de la provincia del mismo nombre. Se sitúa en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, al pie de la sierra de Guadarrama. La ciudad vieja y el acueducto de Segovia fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985. El acueducto, de 818 metros de largo, es considerada la obra de ingeniería civil romana más importante de España, y es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la península ibérica. El término municipal cuenta con una población de 51756 habitantes (INE 2017).

Cochinillo asado, una de las principales especialidades segovianas.

En las cocinas de Segovia, las de los mesones y las de las casas, se han elaborado durante siglos los alimentos autóctonos, naturales de las fértiles tierras circundantes, hasta convertirlos en exquisitas recetas. Las tierras de la provincia, generosas, aportan buenos productos, comenzando por el alimento más popular, el pan, elaborado con el trigo de nuestros campos de “pan llevar”, o la leche, base de los quesos de la provincia de Segovia.

El tierno lechazo asado o el cochinillo son parte de la oferta de carnes de los restaurantes de la capital, completada por los mil y un productos obtenidos de la matanza del cerdo, ritual éste que todavía se celebra en los pueblos de la provincia durante los meses más fríos.

Los ríos serranos de las cercanas cumbres aportan la exquisita trucha, y las generosas huertas una variada y rica oferta de temporada. Si se desea, el menú se completa con los postres ideados con delicadeza por monjas de clausura, experimentados pasteleros y reposteros concienzudos: rosquillas, soplillos, florones, hojuelas, tortas y, sobre todo, el delicado ponche segoviano, de cremoso interior y tostada apariencia.

Una comida en Segovia no puede dejar de ser acompañada por alguno los reconocidos vinos que se producen en la provincia como los Blancos de Nieva o los Tintos de Valtiendas.

Los monumentos que destacan en la ciudad son:

Acueducto de Segovia.

El acueducto de Segovia, localizado en la emblemática plaza del Azoguejo, es el símbolo distintivo de la ciudad;​ se desconoce la fecha de su construcción, que pudo llevarse a cabo a finales del siglo I o principios del siglo II,​ y se trata de la obra de ingeniería civil romana más importante de España.​ Fue realizado con unos 25000 sillares de granito unidos sin ningún tipo de argamasa, tiene una longitud de 818 metros en su parte más visible; aunque no hay que olvidar que su recorrido total es de unos 15 km desde la presa de captación próximo al embalse de Puente Alta. Consta de más de 170 arcos y su parte más alta mide 29 metros, medida que alcanza en el Azoguejo, su zona más visitada.

Alcázar de Segovia.

El alcázar de Segovia, palacio real situado en lo alto de una roca entre los ríos Eresma y Clamores, aparece documentado por primera vez en 1122, aunque es posible que existiese en época anterior. Fue una de las residencias favoritas de los reyes de Castilla, construido en la transición del románico al gótico, y en el que destaca la decoración mudéjar de sus amplios salones. El edificio se articula a través de dos patios y posee dos torres, la del Homenaje y la de Juan II. Fue residencia favorita de Alfonso X el Sabio y de Enrique IV, y de él partió Isabel la Católica para ser coronada reina de Castilla en la plaza mayor. Devastado por un incendio en 1862, fue posteriormente reconstruido. Alberga en la actualidad el Archivo General Militar de Segovia y el museo del Real Colegio de Artillería, gestionado por el Patronato del Alcázar.

Monasterio de San Antonio el Real.

El monasterio de San Antonio el Real era el antiguo pabellón de caza de Enrique IV y más tarde se convirtió en convento. Son únicos sus techos artesonados de estilo mudéjar que datan todos de 1455, son todos de época (al contrario de los techos del Alcázar de Segovia que fueron destruidos durante el incendio de 1862 y reconstruidos a principios del siglo XX). La iglesia presenta un techo mudéjar y el claustro (ahora convertido en museo) presenta otros ejemplos de techos mudéjares de técnica nazarí. Diez monjas siguen viviendo en el convento.

Catedral de Santa María.

La catedral de Santa María es la última catedral gótica que se construyó en España. Está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. Se trata de la tercera catedral de la ciudad, y conserva el claustro de la segunda, ubicada frente al alcázar y destruida durante la Guerra de las Comunidades en 1520. En sus obras trabajaron Juan y Rodrigo Gil de Hontañón, y otros maestros de la arquitectura española. Fue consagrada en 1768 y tiene unas dimensiones de 105 metros de largo, 50 de ancho y 33 de altura en la nave central; consta de 18 capillas y dispone de tres puertas de acceso: la del Perdón, la de San Frutos y la de San Geroteo, primer obispo de la diócesis.​

Murallas de Segovia.

Las murallas de Segovia ya existían cuando Alfonso VI de León arrebató la ciudad a los árabes, quien mandó ampliarla llegando a tener un perímetro de 3 kilómetros, ochenta torres, cinco puertas y varios postigos. Su construcción se realizó principalmente con sillares de granito, aunque también se reutilizaron lápidas de la necrópolis romana. La muralla recorre el casco antiguo, y en la actualidad conserva tres puertas: San Cebrián, de gran austeridad; Santiago, de aspecto mudéjar; y San Andrés, puerta de acceso a la judería; y los postigos del Consuelo, de San Juan, del Sol y de la Luna.

(17/12/2016)

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353. Dedal LAS NAVAS DEL MARQUÉS // LAS NAVAS DEL MARQUÉS´Thimble

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Dedal de porcelana de Las Navas del Marqués (Ávila).

El pasado mes de Septiembre, en una de mis escapadas a la capital, hemos visitado un nuevo pueblo de la provincia de Ávila, que se llama Las Navas del Marqués.

No contaba con encontrar tiendas de regalos para traerme algún recuerdo del paso por el pueblo, pero como siempre hago, para ver si puedo traerme algún dedal para incorporar a la colección, busqué por internet a ver si encontraba alguna tienda de la que pudiese llevarme un dedal. Cual fue mi sorpresa que encontré una Floristería que tenía recuerdos de Las Navas, y allí fuímos. Me traje tres dedales de esta visita, y el dedal que os quiero enseñar hoy, es uno de ellos, un dedal en el que está representado el Castillo de Las Navas del Marqués. Esta floristería se llama “Floristería Las Dalias“.

Las Navas del Marqués es un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Con 5187 habitantes en 2017 era el cuarto municipio más poblado de la provincia, tras la capital provincial, Arévalo y Arenas de San Pedro.

Rodrigo Méndez Silva, en el siglo XVII, escribe en su obra “Población de España“:

“Faldas de vna fierra diftante tres leguas al Efcurial, que del otro lado cae, yaze la villa de las Nauas, llamada del Marques, 800. vezinos, gran trato de muy buenos paños, proueyendo varias partes deftos Reynos, mucho ganado, caças, razonablemente pan. Tiene vna Parroquia, vn Conuento de Frayles Dominicos, y funtuofo Palacio: haze por armas las de fus dueños, en efcudo azul treze roeles de oro. Fundaronla Hebreos de Nabucodonofor, Años 590. antes de nuesftra falud, nombrando Nauas, que fuena Majada de paftores, o lugar de buenos paftos.
Eftando defierta, la pobló nueuamente el Conde don Ramon, yerno de Alonfo Sexto Caftellano, año 1090.
Y boluiendo a deshabitarfe, Gil Blazquez de Auila, Hernan Lian, don Iñigo, y don Marquez, a orden del Rey Alonfo Sabio año 1275. Es cabeça de Marquefado, cuyo titulo dio el Emperador Carlos V a don Pedro de Auila, tercer Conde de Rifco.”

Rodrigo Méndez Silva. Población de España. Siglo XVII.

Si bien la tradición sitúa el nacimiento de Las Navas en la época de Nabucodonosor II, por judíos, no existe ninguna prueba que lo atestigüe y la teoría se considera, en la actualidad, descabellada. Sí existen pruebas de asentamientos humanos durante la Alta Edad Media, probablemente pastores, que utilizaban estas tierras al tratarse de “tierra de nadie”, enclavadas entre el norte cristiano y el sur musulmán. Las navas debe su nombre al marqués Don Pedro de Dávila, que mandó construir el castillo-palacio de Magalia hacia el 1540.

Se puede decir que la historia de Las Navas, la historia del último siglo, se va conociendo poco a poco. Y mal. No hay un estudio serio. Hay estudios parciales. Tenemos la Alcabala del Viento. Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Nº 50. Las Navas del Marqués, que se cita, más abajo como libro. Así como las repercusiones de la Desamortización de Mendizabal. Y en cuanto al hecho más relevante y trágico como fue la guerra del 36-39 se pasa de puntillas aún. Se debe sin duda a que ya perdura en el recuerdo y algunos de los que participaron viven. Se sabe que por aquí estuvo la mítica Columna Mangada,​ fiel a la República y que se dieron combates encarnizados. El pueblo, como la mayoría de los pueblos, quedó dividido entre los partidarios de una parte y de la otra.

Las tropas nacionales de Rada y Angulo tomaron Las Navas el 22 de Octubre de 1936.

El término municipal de Las Navas del Marqués cuenta con dos edificios de interés histórico catalogados con la figura de protección de Bien de Interés Cultural. Se tratan del Palacio Castillo de Magalia y del Convento de Santo Domingo y San Pablo.

Castillo-Palacio de Magalia.

El castillo-palacio de Magalia​ es un edificio de estilo renacentista situado en la localidad española de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Construido en la primera mitad del siglo XVI, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y en la actualidad cuenta con el estatus de Bien de Interés Cultural.

La denominación actual, de Palacio Castillo, deja entrever que fue concebido como un palacio renacentista sin olvidar elementos propios de los castillos defensivos de épocas anteriores, como el torreón de planta circular que data del siglo XI.

En el conjunto destacan la fachada principal con balcones volados, ventanas renacentistas y puerta de entrada con arco de medio punto, el zaguán de piedra, dos ventanas renacentistas y dos puertas de arco conopial, así como un magnífico banco de piedra con dedicatoria de los primeros marqueses, el patio de dos galerías, la inferior de veinticuatro arcos de columnas jónicas con los escudos de los Dávila y Córdoba, y la superior con igual número de columnas arquitrabadas de estilo dórico, así como dos bóvedas planas situadas en uno de los torreones. Estas bóvedas son únicas en el mundo, ya que solo hay otra en el Real Monasterio de El Escorial. Posee además pinturas y mobiliario de gran valor artístico. Todos los cuadros del palacio pertenecen al Museo del Prado.

En el torreón se encuentra la capilla, con pinturas cubistas del artista Francisco Farreras.

Fue construido por los primeros marqueses de Las Navas, Pedro Dávila y Zúniga y su mujer, María de Córdoba, que lo utilizaron como residencia y centro administrativo de su marquesado. Cuando el marquesado pasó a formar parte del Ducado de Medinacelli en el siglo XVIII el edificio fue abandonado y finalmente vendido, en 1906, junto con los terrenos de Las Navas a la empresa Resinera Española, que posteriormente lo cedió al Estado para que hiciera uso de él con fines culturales.

Tras la Guerra Civil fue gestionado por la Sección Femenina de la Falange que lo empleó como residencia universitaria.

En la actualidad es gestionado por el Ministerio de Educación y Cultura y es utilizado para albergar congresos, reuniones de empresa y eventos culturales. La oficina de turismo de Las Navas del Marqués ofrece visitas guiadas gratuitas al conjunto.

Dispone de 41 habitaciones, una lujosa suite, que ocupa la primera planta del torreón oriental, comedor, con capacidad para 84 personas, varios salones de actos, sala de juegos, biblioteca, gimnasio y piscina climatizada.

(01/09/2018)

348. Dedal ARANDA DE DUERO // ARANDA DE DUERO´s Thimble

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Dedal porcelana Aranda de Duero (Burgos).

Hace muy poquito he estado visitando Aranda de Duero de donde me he traido unos cuantos dedales para la colección ya que no tenía ninguno de la provincia de Burgos. Con este dedal que os quiero enseñar hoy inauguro una nueva categoría en mi blog.

Aranda de Duero es una ciudad de la provincia de Burgos, en el Partido judicial de Aranda de Duero. Capital de la comarca de la Ribera del Duero, en Castilla y León, España. Se encuentra ubicada al sur de la provincia. Cuenta con una población de 32.621 habitantes (2016),​ siendo el tercer municipio no capital de provincia más poblado de Castilla y León.

La ciudad acoge la sede del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) Lechazo de Castilla y León, las sedes centrales de las multinacionales Grupo Leche Pascual y Glaxo Wellcome (GlaxoSmithKline) y la sede del Consorcio turístico Ruta del Vino Ribera del Duero.​ Produce vinos de la D.O. Ribera del Duero y en su momento fue la primera localidad de Castilla y León en producir cava con denominación de origen.

Históricamente es conocida por haberse celebrado en 1473 el Concilio de Aranda, con presencia de la todavía princesa Isabel I de Castilla. También por el Plano de Aranda, realizado en 1503, siendo el mapa urbano más antiguo de España y el documento cartográfico más antiguo del Archivo General de Simancas, en el cual se basaron para el desarrollo de las ciudades del Nuevo Mundo recién descubierto por la Corona de Castilla. Por Aranda además cruza la Cañada Real Segoviana, desde 2007, incluida en la lista indicativa de la Unesco, como futura candidatura a Patrimonio de la Humanidad.

En el plano turístico es especialmente conocida por su gastronomía, sus vinos de D.O. Ribera del Duero, habiendo acogido su Consejo Regulador durante los primeros años, el lechazo asado y la morcilla de Aranda. De su patrimonio arquitectónico destacan las iglesias de Santa María la Real, y de San Juan, hoy museo sacro, el Santuario de San Pedro Regalado, la Iglesia de San Nicolás de Bari, los 7 km. de Bodegas Subterráneas construidas entre los siglos XII y XVIII, que se encuentran en el subsuelo del casco antiguo de la ciudad y el Palacio de los Berdugo en el que se hospedó Napoleón en 1808. También son de interés la cercana ciudad romana de Clunia Sulpicia y el Monasterio de Santa María de La Vid. La Semana Santa de Aranda está declarada de “Interés Turístico Regional”.

Es el 3.er polo industrial de Castilla y León, con 4872 trabajadores dedicados al sector, en 136 empresas, y la 1.ª ciudad en porcentaje: el 32,9% de la población activa (dic 2007).​ En la ciudad se encuentran algunas de las mayores empresas de la Comunidad Autónoma: Grupo Leche Pascual (8.ª), GlaxoSmithKline (15.ª), Grupo Gerardo de la Calle – Artepref (167.ª), así como una gran factoría del grupo Michelin entre otras.

En 1990 celebró el Campeonato Mundial de BMX y en 2003 el Campeonato Mundial de Mushing sobre tierra. Durante los años 60 celebró el Festival de la canción del Duero, reputado festival internacional. Desde 1998 celebra el Festival Sonorama Ribera, el festival de música pop rock más importante de Castilla y León y referente nacional. Anualmente la ciudad acoge el Congreso Internacional Fine Wine de la D.O. Ribera del Duero, considerado el mayor encuentro internacional sobre vino y cultura.​ Y la Milla de Aranda, la “milla” deportiva más importante de España.​ En 2014 la capital ribereña fue elegida para albergar la XIX edición de la exposición de Las Edades del Hombre.

(09/06/2018)

344. Dedal PEDRAZA // PEDRAZA´s Thimble

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Dedal escudo Pedraza (Segovia).

Seguimos con dedales,

El dedal que os quiero mostrar hoy es un dedal que me traje de mi visita al pueblo segoviano de Pedraza. Es un dedal de porcelana que lleva una pegatina del escudo del pueblo. Además, el dedal lleva un búho en uno de sus laterales. Me pareció un dedal curioso, porque tengo otro dedal similar con el escudo de la ciudad de Lugo. Este dedal lo compré en una de las tiendas de souvenirs que se pueden encontrar paseando por las calles empedradas de este pueblo medieval.

Pedraza es una localidad y municipio de la provincia de Segovia (España), situado a 37 km al nordeste de Segovia capital y con una población residente de 467 personas (INE 2011). Se trata de una villa medieval amurallada, cuya cuidada rehabilitación motivó su declaración como Conjunto Histórico en 1951.

El municipio se compone de Pedraza y de las localidades de Rades de Abajo y La Velilla.

Símbolos.

El escudo heráldico que representa al municipio se blasona de la siguiente manera:

“Escudo medio partido. Primero, de gules con una torre ochavada de obro, almenada y mazonada de sable, puesta sobre peñas de plata. Segundo, azur con una banda de oro, acompañada en lo lato de un león de plata. Timbrado de la Corona Real Española.”

Boletín Oficial del Estado nº 81/1995 de 05 de Abril de 1995

La descripción textual de la bandera es la siguiente:

“Bandera cuadrada de proporción 2:3, de color rojo, con una cruz amarilla, de borde a borde, y brochante al centro, el escudo municipal en sus colores.”

Boletín Oficial del Estado nº 81/1995 de 05 de Abril de 1995

Historia.

Su nombre parece derivar de la Pretaria romana, aunque los primeros datos históricos se remontan a Don Fernando Gómez de Albornoz, comendador mayor de Montalbán, que fue nombrado por el rey Enrique II de Castilla Señor de Pedraza. Posteriormente pasó a manos de la familia Herrera y a finales del siglo XV pasó a los condestables de Castilla por el matrimonio entre Doña Blanca Herrera y Don Bernardino Fernández de Velasco. Se mantuvo en estas manos hasta que en el siglo XIX se abolieron los señoríos. Los condestables se asentaron allí, siendo el lugar sitio de paso para grandes personalidades, como artistas, nobles y monarcas. En el siglo XVI y XVII tiene lugar la época de mayor esplendor del pueblo, y es de cuando datan la mayor parte de casas y palacetes. Esta prosperidad fue debida, entre otras cosas, a la exportación hacia el Norte de Europa de la lana de sus rebaños de ovejas merinas y a sus excelentes tejidos, capaces de competir con los mejores que se elaboraban en Flandes.

(18/12/2016)

342. Dedal ZAMORA // ZAMORA´s Thimble

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Dedal panorámica fotos Zamora, Castilla y León.

Hoy os quiero enseñar un nuevo dedal, este dedal pertenece a la ciudad de Zamora, de la cual no tenía ningún dedal en mi colección, y el cual espero que no sea el único. Este dedal me lo ha regalado una amiga hace muy poquito, como detalle por Papá Noel, junto con algunos dedalitos más. El nombre de ella es Sheila, y quiso tener su aportación a mi colección de dedales y no encontró mejor oportunidad que estas pasadas Navidades. Muchísimas gracias Sheila. Como podéis ver, es un dedal de porcelana en el que se puede ver una vista fotográfica de algunos monumentos de la ciudad de Zamora.

Zamora es un municipio y ciudad española ubicada entre el centro y el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima,​ en la comunidad autónoma de Castilla y León,​ cerca de la frontera con Portugal​ y a una altitud de 652 metros sobre el nivel del mar.

El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de conjunto histórico-artístico desde 1973.​ El núcleo principal del mismo –con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas– se alza sobre una amplia meseta rocosa (la “peña tajada” de la que habla el Romancero Viejo)​ de 26 a 32 metros de altura, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de “la bien cercada”.

En Enero de 2017 contaba con 62.389 habitantes, siendo la extensión de su término municipal de 149,28 km².​ Dista 66 km de Salamanca, 122 de León, 93 de Valladolid, 253 de Madrid y 83 de la capital del distrito luso vecino, Braganza,​ así como 55 de la localidad fronteriza de Miranda del Duero.

Sobresale su conjunto de edificios románicos, formado por los 23 templos del término municipal y las 14 iglesias del casco histórico, datos que sitúan a Zamora como la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa,​ habiéndose solicitado su declaración como Patrimonio Europeo. Este patrimonio románico consta, además de la catedral (que presenta un cimborrio con decoración exterior de escamas), de otras veinticuatro iglesias, un castillo, murallas, un puente, dos palacios y nueve casas, razón por la cual Zamora está considerada “la ciudad del Románico”. Un total de quince templos están declarados Bien de Interés Cultural, incluidos algunos de estilos posteriores. Por otro lado, es asimismo significativo su conjunto de edificios modernistas (diecinueve en total), el único de la España interior junto con el de Teruel.​ Entre sus festividades sobresale la celebración de la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional,​ y Bien de Interés Cultural.​

La ciudad alberga instituciones autonómicas e internacionales, tales como el Museo Etnográfico de Castilla y León, el Consejo Consultivo de Castilla y León y la organización de cooperación hispano-lusa Fundación Rei Afonso Henriques (FRAH).​

Fue la primera ciudad del mundo con cobertura global WiFi, recibiendo el proyecto, llamado “Zamora Hot City“, el “Nobel” de la informática, el “Computerworld Honors”, aunque el servicio dejaba mucho que desear y acabó por desaparecer, dejando sin conexión a unos 1.500 usuarios.

Historia.

Edad Antigua.

La ciudad fue fundada a inicios de la Edad del Bronce, siendo posteriormente ocupada durante la Edad de Hierro por el pueblo celta de los vacceos, que la denominaron Ocalam. El asentamiento inicial se produjo en la almendra delimitada por el Castillo y la costanilla de San Ildefonso, un emplazamiento estratégico al tratarse de una meseta rocosa defendida por el río Duero, en la que se ubicó un castro.

El poblamiento se mantuvo durante el Imperio romano. De hecho, con frecuencia se la ha identificado con la importante mansio y civitas de “Ocelo Durii” (Ojo del Duero). Según algunos tal población correspondería en realidad con la actual Villalazán, doce kilómetros al este, también a orillas del Duero, y por la que transcurría la Vía de la Plata.

Según otros estudiosos, en cambio, sí que se asentaría en Zamora capital. A pesar de que hasta ahora no hayan aparecido en la ciudad restos arqueológicos de entidad correspondientes a este periodo (lo que no descarta posibles sorpresas futuras si se hicieran más excavaciones, como ocurrió recientemente con el destacado yacimiento de cerámica musulmana hallado en el solar en el que se ubica la sede del Consejo Consultivo de Castilla y León), la toponimia sería un argumento en favor de la capital zamorana, ya que “Okelo Duri” originalmente significaba peñasco prominente (las Peñas de Santa Marta) y por otra parte en la orilla opuesta del río se sitúa el barrio de San Frontis, nombre de origen romano, “sub frontis pontis”, por debajo del puente. Precisamente a esa altura del cauce estuvo en pie hasta 1310 el Puente Viejo o de Olivares, del que aún existen algunos restos visibles. Además existe un mapa tardorromano en el que aparece el término “Okelo Duri” que se correspondería con Zamora.​ A esta época corresponde Viriato, el “terror romanorum”, que celebraba sus victorias sobre los romanos (ocho en total) arrancando un jirón de sus rojos estandartes y poniéndolo en su lanza, lo cual es precisamente el origen de la bandera de la ciudad (y de la provincia), la “Seña Bermeja”. Se le considera nacido en Torrefrades, pueblo de la comarca de Sayago o en la provincia de Huelva cuando aun se pensaba que el territorio de los Lusitanos tenia otras fronteras y no estaba bien conocido, por lo que otros sitúan su origen en Portugal mismo hacia el Monte Herminius, en la sierra de la Estrella.

La primera referencia documental que se tiene de la ciudad aparece en el Parrochiale Suevum del año 569, en las que se la cita con el nombre de “Senimure“, incluida en la diócesis de Asturica, perteneciente al Reino Suevo. Así aparece también en unas acuñaciones de monedas de Sisebuto en el siglo posterior.​ Los nombres árabes de la ciudad fueron “Azemur” (olivar silvestre) y “Semurah” (ciudad de las turquesas). El nombre actual parece proceder de una de estas dos últimas etapas, y es citado como tal en el Salmanticense como “una de las plazas recobradas por Alfonso I a los moros”.

Edad Media.

Alta Edad Media.

Durante la Edad Media, Zamora volvió a ser tomada y destruida por los musulmanes al mando del emir Mohamed y después reconquistada por los cristianos en el reinado de rey Alfonso II de Asturias, el Casto, siendo de nuevo fortificada. El rey Alfonso III de Asturias, el Magno la repobló con mozárabes toledanos en 893, rodeándola de murallas y dotándola incluso de palacios y baños, convirtiéndose, por su emplazamiento y características, en la ciudad fortaleza más importante de los reinos cristianos. La repoblación de la ciudad de Zamora fue descrita por Isa ibn Ahmad al-Razi de la siguiente forma: “dirigiose Alfonso hijo de Ordoño, rey de Galicia, a la ciudad de Zamora, la despoblada, y la construyó y la urbanizó, y la fortificó y pobló con cristianos, y restauró todos sus contornos. Sus constructores eran gente de Toledo, y sus defensas fueron erigidas a costa de un hombre agemí de entre ellos. Así, pues, desde aquel momento comenzó a florecer la ciudad, y sus poblados se fueron uniendo unos a otros, y las gentes de la frontera fueron a tomar sitio en ella.”

El periodo comprendido entre los siglos X y XIII es el de mayor relevancia de Zamora dentro del contexto hispánico. La batalla de Simancas (939) dio a Ramiro II de León el control de los valles del Duero y del Tormes, convirtiéndose la capital zamorana (por su posición y su ventajoso emplazamiento, en lo alto de una meseta rocosa al borde del río) en una de las principales plazas fuertes que aseguraban la frontera. Su importancia fue decayendo sin embargo a partir de la batalla de las Navas de Tolosa (1212), que abrió el sur peninsular a los reinos cristianos, perdiendo con ello Zamora su trascendencia estratégica.

Zamora fue una de las plazas más importantes del Reino de León, del que formó parte. Además inició la etapa de mayor esplendor político, económico y arquitectónico. El paulatino desplazamiento de la frontera hacia el sur, del Duero al Tormes, favoreció este progreso, solo quebrado por las aceifas de Almanzor. Muhammad ibn ‘Abd-Allah ibn Abū ‘Āmir (en árabe محمد بن عبد أبو عامر ), llamado Al-Mansūr (المنصور) (españolizado Almanzor), el Victorioso, lanzó en 981 un primer ataque contra la ciudad, que fue arrasada. En 986 rompió hostilidades con el rey Bermudo II, atacando Coímbra al año siguiente (dejándola de tal manera que durante siete años estuvo desierta) y dirigiéndose contra el propio León en 988, destruyendo todo lo que encontraba a su paso. Bermudo se refugió en Zamora pero nada pudo contener el avance enemigo. León, después de resistir cuatro días, fue asaltado, saqueado, incendiado y sus murallas destruidas, Zamora capituló y Bermudo hubo de huir a Galicia. En 997 Zamora volvió a sufrir la acción del musulmán, pues en su camino hacia Santiago de Compostela arrasó de nuevo la ciudad, además de León y Astorga.

Zamora la bien cercada” la llamó Fernando I de León, el Magno. Este monarca la reconstruyó en 1055, la repobló con montañeses y amuralló nuevamente, para cedérsela luego a su hija Doña Urraca. Su posición privilegiada la hizo objeto de disputa entre los divididos reinos cristianos. Durante uno de los cercos a la ciudad sucedió un hecho notable que se perpetuó en el romancero español: la muerte por sorpresa, a manos del noble zamorano Vellido Dolfos, del rey Sancho II cuando este intentaba tomar la ciudad gobernada por su hermana. La posibilidad de que el inductor hubiera sido el principal beneficiado (el rey Alfonso VI, quien había sido encarcelado por Sancho II, su hermano), es la que, según los cantares de gesta, habría provocado que uno de los nobles castellanos presentes en el asedio, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, le hiciera jurar no haber participado en la muerte de su hermano (la jura de Santa Gadea, Burgos). Tanto el arrojo de Vellido como el atrevimiento de Rodrigo han pasado a ser tópicos literarios y hasta coloquiales, así como la bravura de la ciudad durante el asedio, inmortalizada en el dicho “No se ganó Zamora en una hora”. En el lugar en el que, según la tradición, fue asesinado el soberano Sancho II por Vellido Dolfos, se encuentra situado un tosco monumento rematado en cruz y denominado Cruz del Rey Don Sancho.

Otro hito en la historia de la ciudad fue la conferencia de paz entre el rey Alfonso VII, rey de León, Castilla y Galicia y Afonso Henriques, rey de Portugal. Como resultado, el 5 de Octubre de 1143 fue reconocida la independencia del nuevo reino, que quedó reflejada en el Tratado de Zamora, que marca de manera oficial el nacimiento de Portugal como estado independiente. Alfonso VII reconoció como monarca a Afonso Henriques por su deseo de ser emperador y necesitar, por tanto, reyes que fueran sus vasallos, aunque una vez logrado el reconocimiento, el portugués siguió una línea de completa autonomía.

En 1208 el rey Alfonso IX de León otorgó a la ciudad de Zamora un fuero que incluyó lo que se considera su primera delimitación territorial. El término abarcó un área muy similar al actual, con la sola excepción de su lado occidental, en el que se señalan una serie de aldeas y lugares que posteriormente se despoblaron y se convirtieron en las actuales dehesas.

“E estos homezianes ayan atal couto por el monte d’Aloa, por el Camín de Johán Cidiélez, e por Morales, e por Ponteyos de la Torre, e por Arcinielas, e por Vilaralvo el Mayor, e por Cubiellos, e por Sancta María de la Iniesta, e por las Manbras, e por los penedos de Congosta, e por Carrascal, que dizen Aldea de Pelay Alvo”

Alfonso IX de León (1208), Fuero de Zamora.

Baja Edad Media.

La importancia de Zamora entre las ciudades de la Corona de Castilla en la Baja Edad Media quedó manifestada por su voto en las Cortes de Castilla, condición que solo disfrutaban diecisiete (a las que posteriormente se añadió Granada). La extensión de la representación de los procuradores zamoranos era extraordinaria, pues incluía el territorio gallego, en el que ninguna ciudad tenía voto.

A principios de 1367, y durante la Primera Guerra Civil Castellana, la ciudad de Zamora se sumó definitivamente a la causa de Pedro I de Castilla​ y se convirtió en uno de sus más firmes bastiones durante el resto de la contienda, como señaló la historiadora María Concepción Castrillo Llamas.​ Y tras la batalla de Montiel, que se libró en 1369, Enrique de Trastámara asesinó a su hermanastro Pedro I y comenzó a reinar en Castilla con el nombre de Enrique II. Pero tras el asesinato del rey, sus partidarios se hicieron fuertes en Zamora y las tropas de Enrique II asediaron la ciudad entre Junio de 1369​ y Febrero de 1371,​ siendo los líderes de la rebelión Fernando Alfonso de Valencia, que era uno de los nobles más notorios de Zamora y bisnieto de los reyes Alfonso X y Sancho IV de Castilla,​ y el alcaide del castillo de Zamora, Alfonso López de Tejeda.

Y en una de las salidas que hicieron los sitiados, Fernando Alfonso de Valencia fue derrotado y hecho prisionero por Pedro Fernández de Velasco, que era el camarero mayor del rey Enrique II y el conductor del asedio junto con la reina Juana Manuel de Villena, esposa del monarca.​ Pero a pesar de la heroica resistencia de los zamoranos, la ciudad capituló y permitió la entrada de las tropas de Enrique II,​ que la ocuparon el 26 de Febrero de 1371, según consta en una carta en la que la reina Juana Manuel comunicó a su esposo la rendición de la ciudad.​

Sin embargo, el alcaide del castillo de Zamora, Alfonso López de Tejeda, no aceptó el acuerdo de capitulación y se propuso resistir en el interior de dicha fortaleza junto con su esposa, Inés Álvarez de Sotomayor, el hijo mayor de ambos, los principales nobles zamoranos y numerosos soldados.​ Y la reina Juana Manuel, según afirmó el cronista portugués Fernão Lopes en el capítulo XLI de la Chronica de el-rei D. Fernando, amenazó a Alfonso López de Tejeda con matar a tres de sus hijos, que se encontraban en su poder, si no entregaba la fortaleza, aunque él se negó a rendirse y sus hijos, de los que dos eran niños y la restante una niña, fueron asesinados. Pero debido al hambre y a la peste que soportaban, y sabiendo que no recibirían ayuda de Portugal, una noche Alfonso López de Tejeda abandonó el castillo llevándose las llaves de la fortaleza. Y viajando acompañado por su esposa, su hijo mayor y por algunos de sus soldados, se refugió en Portugal para desde allí continuar hostigando a las tropas de Enrique II.

Edad Moderna.

Después de su apogeo en el siglo XII y conforme se desplazaba hacia el sur la frontera de la reconquista de la península por los reyes cristianos, Zamora fue perdiendo importancia estratégica y económica. Después del descubrimiento de América, muchos zamoranos se vieron obligados por la pobreza económica de la zona a emigrar al continente, especialmente a América del Sur donde se han fundado muchas otras ciudades con su mismo nombre.

Edad Contemporánea.

A lo largo del siglo XVIII la ciudad vivió una fuerte recuperación, que se vio favorecida por la protección de que gozó por parte de la Corona, proceso que se vio interrumpido abruptamente por la invasión napoleónica. Durante la Guerra de la Independencia Zamora se levantó en armas al dar comienzo el año 1809 frente a las tropas francesas de Lapisse, Maupetit y Soulignac. Los zamoranos salieron a su encuentro al puente de Villagodio, sobre el río Valderaduey, a tres kilómetros de la ciudad, donde trabaron con los franceses una sangrienta y desigual pelea que duró tanto como la luz del día; viéndose al fin en la necesidad de retirarse cerca del anochecer ante su situación de inferioridad manifiesta, tras contar con la pérdida de ciento treinta zamoranos muertos y doble número de heridos, no sin antes haber causado bastantes bajas en las filas enemigas. La temeraria hazaña es recordada mediante un obelisco conmemorativo, en el que figura la siguiente leyenda: “Los zamoranos de 1908 dedican esta inscripción a los héroes del 6 de Enero de 1809. Este monumento fue erigido en 1819”. La ocupación duró tres años, hasta 1812, y provocó además graves pérdidas al patrimonio artístico de la ciudad.

Los años que siguieron a la liberación fueron un periodo de decadencia y aislamiento. Las manufacturas estaban prácticamente limitadas a actividades meramente artesanales, siendo la industria propiamente dicha muy escasa. El comercio además era deficitario, vendiéndose al exterior tan solo cereales y vino. El traslado de la Capitanía General a Valladolid agravó aún más la situación, con el resultado de que en 1850 la población era de únicamente 9.000 habitantes. La Desamortización supuso una convulsión que tuvo repercusiones en los campos de la economía, el urbanismo y el patrimonio artístico. A ese fenómeno se unió el abandono de la ciudad por parte de la nobleza.

Por otro lado, la división territorial de España en 1833 ratificó la definitiva capitalidad provincial de la ciudad de Zamora, clasificándola dentro de la Región Leonesa que, como todas las regiones españolas de la época, careció de competencias administrativas.​ Un año más tarde, la ciudad de Zamora fue de nuevo designada para ser cabeza del partido judicial homónimo.

En la segunda mitad del XIX Zamora empieza a vivir un resurgir económico, que se acentúa en el final del siglo y el principio del XX, estimulado por una cierta industrialización, la llegada del ferrocarril en 1864, la electrificación, el desarrollo de la agricultura, en el que jugaron un importante papel los Círculos Agrícolas, la expansión del comercio y la construcción de nuevas carreteras así como de embalses en la provincia (los Saltos del Esla, especialmente).

(23/12/2017)

338. Dedal SEGOVIA // SEGOVIA´s Thimble

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Dedal porcelana de Segovia (Castilla y León).

Hoy os traigo un nuevo dedal de la ciudad de Segovia que conseguí el pasado año en una visita a esta ciudad castellano leonesa.

En este dedal podemos ver tres de los monumentos más emblemáticos de esta ciudad. Estos monumentos son: la catedral de Segovia, el alcázar de Segovia y el acueducto de Segovia.

  • Catedral de Segovia.

La Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y de San Frutos de Segovia, conocida como la Dama de las Catedrales por sus dimensiones y su elegancia, es una catedral construida entre los siglos XVI y XVIII, de estilo gótico con algunos rasgos renacentistas. La catedral de Segovia es una de las catedrales góticas más tardías de España y de Europa, erigida en pleno siglo XVI (1525-1577), cuando en la mayor parte de Europa se difundía la arquitectura renacentista.

Destruida la antigua Catedral de Santa María de Segovia en 1521​ durante la Guerra de las Comunidades, por su cercanía al Alcázar, el claustro —obra de Juan Guas— y otros elementos fueron trasladados a este lugar. Comenzó su construcción en 1525 según las trazas de Juan Gil de Hontañón; fue financiada por el pueblo segoviano mediante aportaciones de los gremios y sisas del ayuntamiento.

Posee una estructura en tres altas naves y girola, destacando sus hermosas ventanas de complicada y fina tracería calada así como la extraordinaria calidad de los numerosos vitrales. El interior muestra una notable unidad de estilo (gótico tardío), excepto en la cúpula de 1630 y presenta un aspecto imponente y sobrio. Sus bóvedas góticas se elevan a 30 metros de altitud y mide de ancho 50 metros y 109 de longitud. El crucero está cubierto con una cúpula finalizada por Pedro de Brizuela en el siglo XVII. La poderosa torre alcanza casi los 90 metros. El actual chapitel de piedra que corona la torre, data de 1614, erigido luego de un gran incendio originado por una tormenta eléctrica. El chapitel original enteramente gótico construido de madera de caoba americana, de estructura piramidal alcanzaba la mayor altura de España.

Entre las capillas destacan la del Santísimo Sacramento, con un magnífico retablo de José de Churriguera, así como las de San Andrés, con el tríptico flamenco del Descendimiento de Ambrosius Benson; y la del Descendimiento con extraordinario Cristo Yacente, de Gregorio Fernández. El retablo del altar mayor, obra de Francisco Sabatini, está dedicado a la Virgen de la Paz. Le adornan esculturas de los santos segovianos San Frutos, San Geroteo, San Valentín y Santa Engracia. El coro conserva la sillería gótica de la antigua catedral y está flanqueado por dos grandes órganos barrocos, del siglo XVIII. El Museo Catedralicio tiene notables obras artísticas de Pedro Berruguete, Sánchez Coello y Van Orley, entre otros, y el Archivo Catedralicio custodia, entre otros muchos, el Sinodal de Aguilafuente, primer libro impreso en España.

  • Alcázar de Segovia.

El Alcázar de Segovia es uno de los monumentos más destacados de la ciudad de Segovia (Castilla y León, España), que se alza sobre un cerro en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Es uno de los castillos-palacio más distintivos en España y toda Europa en virtud de su forma de proa de barco. El Alcázar fue construido originalmente como fortificación, documentada desde el siglo XII aunque probablemente muy anterior, pero ha servido como un palacio real, una prisión estatal, un centro de artillería y una academia militar desde entonces. Actualmente se utiliza como museo y posee una exhibición de archivos militares.

Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo de haber un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe.​ La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de León reconquistase la ciudad, aunque no es hasta 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral.​ Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual, su “silueta” lo hace único entre los castillos españoles.

En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacios-castillos en el siglo XV, siendo testigo mudo de acontecimientos claves de la Historia de España como la proclamación de Isabel la Católica (13 de Diciembre de 1474) o la misa de velaciones entre Felipe II y Ana de Austria (14 de Noviembre de 1570) en su capilla.

La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad, gracias a la existencia de grabados realizados por José María Avrial y Flores en 1839.

En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo que se puede visitar en su interior.

  • Acueducto de Segovia.

El acueducto de Segovia es un acueducto romano situado en la ciudad española de Segovia. Su construcción data de principios del siglo II d. C., a finales del reinado del emperador Trajano o principios del de Adriano. La parte más visible, y por lo tanto famosa, es la arquería que cruza la plaza del Azoguejo, en la ciudad.

El acueducto de Segovia conduce las aguas del manantial de la Fuenfría, situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad, en un paraje denominado La Acebeda. Recorre más de 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. El agua se recoge primeramente en una cisterna conocida con el nombre de El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas), donde se decanta y desarena, para continuar su camino. Después recorre 813 m (con una pendiente de un 1 %)​ hasta lo alto del Postigo (el espolón rocoso sobre el que se asentaba la ciudad en torno al Alcázar). Antes, en la plaza de Día Sanz, hace un brusco giro y se dirige hacia la plaza del Azoguejo, donde salva la depresión con una arquería, que presenta todo el esplendor del monumento. En la parte más elevada mide 28 metros (con cerca de 6 metros de cimientos) y tiene dos órdenes de arcos sobre pilares. En total, tiene 167 arcos.

Desde su llegada a la ciudad hasta la plaza de Día Sanz hay 75 arcos sencillos y a continuación 44 arcadas de orden doble (esto es, 88 arcos), siguiendo después otros cuatro arcos sencillos. En el primer sector del acueducto aparecen 36 arcos apuntados, reconstruidos en el siglo XV para restaurar la parte destruida por los musulmanes en el año 1072. En el piso superior, los arcos tienen una luz de 5,10 metros, con los pilares de menor altura y grosor que los del piso inferior. El remate es un ático por donde discurre el canal conductor de agua (con una sección en forma de U de 180 x 150 cm), adaptándose el piso inferior a los desniveles del terreno. En el piso inferior, los arcos tienen una luz que oscila alrededor de los 4,50 metros y los pilares disminuyen su sección de manera escalonada, de abajo arriba: en la coronación tiene una sección de 1,80 x 2,50 metros, mientras que en la base llegan a alcanzar 2,40 x 3 metros.

Está construido con sillares de granito asentados sin argamasa entre ellos. Sobre los tres arcos de mayor altura había en la época romana una cartela con letras de bronce donde constaba la fecha y el constructor. También en lo alto pueden verse dos nichos, uno a cada lado del acueducto. Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen de Hércules Egipcio, que según la leyenda fue el fundador de la ciudad. En tiempos de los Reyes Católicos se colocaron en esos dos nichos la imagen de la Virgen del Carmen (aunque muchos creen erróneamente que es la Virgen de la Fuencisla, patrona de la ciudad) y San Sebastián. Sin embargo, hoy en día tan sólo se puede apreciar la primera talla. El 4 de Diciembre, onomástica de Santa Bárbara, patrona del cuerpo de Artillería, cuya academia está en Segovia, los cadetes arropan la imagen de la Virgen con una bandera. La línea de arcos se levanta organizada en dos pisos, con una decoración simple en la que predominan unas sencillas molduras, que enmarcan y estructuran el edificio.

En la época de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de reconstrucción del acueducto. Se encargó de las obras el prior del monasterio cercano de los Jerónimos del Parral, llamado Pedro Mesa. Se reedificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original. Más tarde, en el siglo XVI, fue cuando se pusieron en los nichos centrales las estatuas antes mencionadas de la Virgen del Carmen y San Sebastián.

La arquería del acueducto es el hito arquitectónico más importante de la ciudad. Se ha mantenido en activo a través de los siglos y quizás por eso haya llegado al tiempo presente en perfecto estado. Hasta casi nuestros días proveía de agua a la ciudad de Segovia, y más concretamente al Alcázar. En los últimos años ha sufrido un patente deterioro causado principalmente por la contaminación medioambiental y a los propios procesos de erosión del granito. El tráfico rodado de vehículos cerca del acueducto (que todavía circulaba entre las arcadas hasta 1992) y la realización de conciertos y actividades musicales de gran volumen a sus pies también son hechos que perjudican el monumento.​ Para garantizar su supervivencia, se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que ha durado casi ocho años, bajo la dirección del arquitecto Francisco Jurado. Con todo, sigue expuesto a la contaminación, ya que se sigue circulando a escasos metros de él.

(17/12/2016)

335. Dedal RIAZA // RIAZA`s Thimble

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Dedal Artesanal de Madera de Riaza (Segovia).

Aquí os dejo un nuevo dedal artesanal realizado en madera de olmo que me traje de mi visita al pueblo de Riaza, en la provincia de Segovia. Este dedal lo compré en una tienda del pueblo llamada “Fontanar“, en la que además de estos dedales tan únicos, vendían todo tipo de antigüedades.

Riaza es un municipio y villa española enclavada entre la vertiente norte del macizo de Ayllón y la meseta castellana, en la provincia de Segovia, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

Historia.

Sus inicios se remontan al siglo X, cuando fue fundada por Gonzalo Fernández, hijo del conde Fernán González, primer conde Independiente de Castilla. No obstante, es probable que en el lugar existieran pequeños asentamientos dedicados al pastoreo y la metalurgia. Algunas crónicas hablan de un poblado llamado Valherreros.

Patrimonio.

  • Plaza Mayor, típica arquitectura con soportales que rodea a una plaza de suelo de arena circular, donde los meses de Septiembre y como celebración de las Fiestas de Nuestra señora del Manto y de Hontanares tienen lugar corridas de toros. Es el lugar de referencia de la villa, en ella se puede degustar la gastronomía castellana de la zona y descansar en una de sus terrazas de verano. Los lunes suele tener lugar un mercadillo de gran interés y concurrido.
  • Iglesia de Nuestra Señora del Manto, del siglo XV.
  • Ermita de San Juan.
  • Ermita de San Roque.
  • Ermita de la Virgen de Hontanares.

(18/12/2016)