406. Dedal LAS NAVAS DEL MARQUÉS // LAS NAVAS DEL MARQUÉS´Thimble

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Dedal porcelana Navas del Marqués (Ávila).

Aquí os dejo un nuevo dedal que me traje de una visita que hemos realizado ya hace un tiempo al municipio de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Junto con este dedal me traje otros dos, los cuales he conseguido en una floristería llamada “Floristería Las Dalias”, situada en la Calle Jardín del Cristo. Como estoy intentado ponerme al día con los nuevos dedales que conseguí y que no había tenido tiempo a enseñaros, pues aquí os dejo este dedal de porcelana que espero que os guste.

Las Navas del Marqués es un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Con 5187 habitantes en 2017 era el cuarto municipio más poblado de la provincia, tras la capital provincial, Arévalo y Arenas de San Pedro.

Historia.

Rodrigo Méndez Silva, en el siglo XVII, escribe en su obra “Población de España”:

“Faldas de vna fierra diftante tres leguas al Efcurial, que del otro lado cae, yaze la villa de las Nauas, llamada del Marques, 800. vezinos, gran trato de muy buenos paños, proueyendo varias partes deftos Reynos, mucho ganado, caças, razonablemente pan. Tiene vna Parroquia, vn Conuento de Frayles Dominicos, y funtuofo Palacio: haze por armas las de fus dueños, en efcudo azul treze roeles de oro. Fundaronla Hebreos de Nabucodonofor, Años 590. antes de nuesftra falud, nombrando Nauas, que fuena Majada de paftores, o lugar de buenos paftos.
Eftando defierta, la pobló nueuamente el Conde don Ramon, yerno de Alonfo Sexto Caftellano, año 1090.
Y boluiendo a deshabitarfe, Gil Blazquez de Auila, Hernan Lian, don Iñigo, y don Marquez, a orden del Rey Alonfo Sabio año 1275. Es cabeça de Marquefado, cuyo titulo dio el Emperador Carlos V a don Pedro de Auila, tercer Conde de Rifco
Rodrigo Méndez Silva. Población de España. Siglo XVII.

Si bien la tradición sitúa el nacimiento de Las Navas en la época de Nabucodonosor II, por judíos, no existe ninguna prueba que lo atestigüe y la teoría se considera, en la actualidad, descabellada. Sí existen pruebas de asentamientos humanos durante la Alta Edad Media, probablemente pastores, que utilizaban estas tierras al tratarse de “tierra de nadie”, enclavadas entre el norte cristiano y el sur musulmán. Las Navas debe su nombre al marqués Don Pedro de Dávila, que mandó construir el castillo-palacio de Magalia hacia el 1540.

Historia contemporánea.

Se puede decir que la historia de Las Navas, la historia del último siglo, se va conociendo poco a poco. Y mal. No hay un estudio serio. Hay estudios parciales. Tenemos la Alcabala del Viento, Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Nº 50. Las Navas del Marqués, que se cita, más abajo como libro. Así como las repercusiones de la Desamortización de Mendizábal. Y en cuanto al hecho más relevante y trágico como fue la Guerra del 36-39 se pasa de puntillas aún. Se debe sin duda a que perdura en el recuerdo y algunos de los que participaron viven. Se sabe que por aquí estuvo la mítica Columna Mangada,​ fiel a la República y que se dieron combates encarnizados. El pueblo, como la mayoría de los pueblos, quedó dividido entre los partidarios de una parte y de la otra.

Las tropas nacionales de Rada y Angulo tomaron Las Navas el 22 de Octubre de 1936.

Patrimonio arquitectónico.

El término municipal de Las Navas del Marqués cuenta con dos edificios de interés histórico catalogados con la figura de protección de Bien de Interés Cultural. Se trata del Palacio-Castillo de Magalia y del Convento de Santo Domingo y San Pablo.

Castillo-Palacio de Magalia.

El castillo-palacio de Magalia es un edificio de estilo renacentista situado en la localidad española de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Construido en la primera mitad del siglo XVI, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y en la actualidad cuenta con el estatus de Bien de Interés Cultural.

La denominación actual, de Palacio-Castillo, deja entrever que fue concebido como un palacio renacentista sin olvidar elementos propios de los castillos defensivos de épocas anteriores, como el torreón de planta circular que data del siglo XI.

En el conjunto destacan la fachada principal con balcones volados, ventanas renacentistas y puerta de entrada con arco de medio punto, el zaguán de piedra, dos ventanas renacentistas y dos puertas de arco conopial, así como un magnífico banco de piedra con dedicatoria de los primeros marqueses, el patio de dos galerías, la inferior de veinticuatro arcos de columnas jónicas con los escudos de los Dávila y Córdoba, y la superior con igual número de columnas arquitrabadas de estilo dórico, así como dos bóvedas planas situadas en uno de los torreones. Estas bóvedas son únicas en el mundo, ya que solo hay otra en el Real Monasterio de El Escorial. Posee además pinturas y mobiliario de gran valor artístico. Todos los cuadros del palacio pertenecen al Museo del Prado.

En el torreón se encuentra la capilla, con pinturas cubistas del artista Francisco Farreras.

Convento de Santo Domingo y San Pablo, sobre el cual nos centraremos un poco más, ya que es la obra arquitectónica que podemos ver representada en este dedal.

El convento de Santo Domingo y San Pablo es un convento ubicado en la localidad española Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila.

Historia.

Fundación. A iniciativa de los primeros marqueses de Las Navas (Pedro Dávila y Zúñiga y su esposa María Enríquez de Córdoba), se colocó la primera piedra el día de San Pablo de 1546 y la Orden de Predicadores tomó posesión de la iglesia, aún en obras, en 1547, siendo el primer prior fray Alonso Rubio, vicario de Villafranca de la Sierra.

Desavenencias entre la comunidad de religiosos y la segunda marquesa de Las Navas, Jerónima Enríquez de Guzmán, provocaron la salida de los frailes entre 1581 y 1610. En ese año el convento se transformó en Colegiata. Entonces los frailes regresaron. En 1751, se crea una escuela de Gramática. En un “Libro Catastro de Las Navas del Marqués”, se recogía que la comunidad estaba formada por el prior Fray Manuel Lázaro, un superior, y veinte frailes, teniendo como propiedades dos casas, varios censos, un tinte con dos calderas, tres prados, una huerta, 307 ovejas, 67 carneros y una mula. Del común se satisfacían a este convento 1.250 reales al año por una Cátedra de Gramática.

Siglo XIX. José Bonaparte ordenó la exclaustración de los frailes en 1809 y en 1812 fue saqueado por tropas francesas llegadas desde El Espinar. Tras la Guerra de la Independencia los frailes retornaron en 1814, pero el convento fue abandonado en 1837 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. Durante ésta todos los bienes subastados en el término de Las Navas eran pertenecientes a los Dominicos.

El 14 de Octubre de 1842 se subastaron las siete primeras suertes. Las tres primeras formaban “Prado Grande” (actualmente prado de los frailes), adquirido por Andrés Bernaldo de Quirós por 84.000 reales, el prado de “la Noria” vendido por un precio de 70.000 reales también a Andrés Bernaldo de Quirós; Victoriano Grande compró a su vez la finca de “Santa Catalina o San Antonio” por 8.000 reales y la última suerte subastada fue comprada por Pedro Bernaldo de Quirós por 4.200 reales.

El 28 de Marzo de 1845, a las doce de la mañana, se subastó el “edificio que fue antiguo convento de dominicos de Las Navas del Marqués“, incluyendo la iglesia, capilla, sacristía, cuadra, cija y corral, el cual constaba de 29.423 pies horizontales. Tasado en 42.000 reales es adquirido por un vecino del pueblo, Andrés Segovia, como mejor postor por la cantidad de 200.040 reales abonados en dos plazos.

La reina Isabel II, atendiendo a las súplicas del Ayuntamiento de Las Navas, cedió por Real Orden de 3 de Abril de 1847 la iglesia, capilla, sacristía y portería del convento, para aplicarlo a la parroquia, rebajando el valor de la tasación en que había sido adjudicada la totalidad, quedando en 107.164 reales.

Tras la queja del comprador por no dejarle entrada a los terrenos adquiridos, por Real Orden del 6 de Noviembre de 1849, se resuelve el conflicto, dividiendo la portería para colocar dos puertas, la inmediata a la iglesia para el Ayuntamiento y la otra para el comprador.

Siglo XX. Tras todas estas series de hechos, el convento quedó abandonado a su suerte. Al no haber nadie que lo protegiese, empezaron los saqueos, como ha ocurrido y sigue ocurriendo en otros tantos monumentos que han sido olvidados.

Durante la Guerra Civil el teniente coronel Julio Mangada, al pasar por el pueblo, decretó el traslado de la bellísima Lauda de bronce de los Primeros Marqueses de Las Navas, obra de Pompeo Leoni, al Museo Arqueológico Nacional, y también la reja del altar, que ahora se encuentra a la entrada del citado museo.

El Ministerio de Cultura declaró el convento monumento histórico artístico en 1982.

Desde entonces el convento sigue en constante deterioro, ya que los fríos y crudos inviernos, en contraste con el calor del verano, estropean la piedra.

Pero hace unos años, se dio un hecho pintoresco y que dio origen a que se creara una gran espectación que llegó a tener difusión nacional. Se propagó el rumor de que durante la noche salían de las paredes unos sonidos extraños, cuya procedencia era desconocida, y que algunas gentes imaginativas o aficionados al esoterismo, atribuían a los murmullos y suspiros de los frailes muertos. Después de varios días de cábalas, se llegó a descubrir que tales sonidos no procedían de ultratumba, sino que procedían de unas lechuzas que durante la noche hacían de las paredes del convento su lugar de descanso.

Un suceso similar a este aconteció en 1577, en el, entonces en obras de construcción, Real Monasterio de El Escorial, en cuyo episodio intervino el segundo marqués de Las Navas, Don Pedro Dávila y Córdoba. Y fue el caso que, con motivo de unas protestas de albañiles que trabajaban en el monasterio, se oían voces siniestras que asustaron a los trabajadores. Una madrugada de Agosto y encontrándose los monjes en maitines, se oyeron unos espantosos sonidos que dieron lugar a la suspensión del rezo. El padre Villacastín se dirigió al lugar de donde partían tales ruidos, que justo era debajo de las habitaciones del monarca, encontrándose un sabueso de pelo negro y ojos aterrorizados, propiedad del Marqués de Las Navas, que al estar perdido y lejos de su amo, emitía lastimosos aullidos.

El can fue ahorcado en el patio de los Evangelistas. Felipe II, a la mañana siguiente, al pasar por este patio acompañado de su corte y de D. Pedro Dávila, se dirigió a él preguntándole: “¿Supongo que habréis sentido la muerte de vuestro sabueso?”, a cuya pregunta respondió el marqués: “Sabéis Majestad el estima que le tenía, mas si una muerte llega acallar las lenguas difamadoras del honor de su Alteza y de los Reverendos Padres, me doy por satisfecho”.

Este relato fue narrado por escrito por fray Juan de San Jerónimo, testigo ocular de lo sucedido.

El Edificio. La decoración en su conjunto es sobria y en ella perfectamente se observa el estilo herreriano. Al estar la localidad tan cerca de El Escorial, se le atribuye a fray Juan de Villacastín, discípulo de Juan de Herrera.

Los muros son de cantería de granito grande pero irregular, salvo en la fachada, con cadenas de sillares en contrafuertes y ángulos.

Fachada. La fachada está decorada a base de placados de formas regulares. En la parte superior figura un óculo en el centro, flanqueado por los escudos de los Marqueses de Las Navas. Al final de la fachada hay un frontón en el que en el centro figura el escudo de los Dominicos.

Interior. La iglesia es una obra arquitectónica notable. La planta es de cruz latina con tres naves. La principal está sostenida por cuatro columnas clásicas de ocho metros de altura, basa ática y capitel corintio, montados sobre dados de dos metros de altura. La cubierta es de una bóveda de crucería con terceletes y sus claves decoradas con los escudos del marquesado. Las naves del transepto son más estrechas y están cubiertas por bóvedas de cañón.

El crucero es destacado y la cabecera poligonal. El conjunto de esta se encuentra elevado a modo de escenario donde está el altar, a unos dos metros de altura, y bajo el altar, se abre un espacio que contenía el sepulcro de los primeros marqueses de Las Navas, destacando la Lauda de Bronce, obra de Pompeo Leoni.

En las dos paredes contiguas a las que ocupaba en su día el retablo, hay sendos nichos sepulcrales, idénticos, en mármol gris. Constan de un pedestal sobre el cual se alzan unas hornacinas con pilares y jambas funerarias, obra que tal vez haya salido también de los cinceles de Pompeo Leoni.

En el transepto derecho se encuentra la capilla del Santísimo, de forma cuadrada y cubierta por una magnífica cúpula de sillería. Esta capilla tenía a su entrada una magnífica reja de hierro, hoy perdida.

En frente de esta capilla, se alza la puerta principal de paso, entre la iglesia y el convento, y detrás de esta se encontraba el claustro, actualmente inexistente. La sacristía y la sala capitular se situaban junto al claustro.

El altar y el resto de la nave estaba separado por una notable reja de hierro que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.

El suelo de la iglesia era de losas de granito, y hacia la cabecera se encontraban tumbas de frailes.

La iglesia era oscura ya que no tiene muchas ventanas, y la parte de la bóveda de la parte del final de la nave estaba recubierta de madera, a excepción del resto que era de granito.

Recuperación y restauración. El 31 de Marzo de 2004, el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués compró el convento al obispado. La Diócesis de Ávila accedió a la enajenación del inmueble, a cambio de un donativo de 132.225 euros a la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, de la misma localidad.

El templo sólo podrá albergar actividades respetuosas con la Iglesia católica. El Ayuntamiento ha iniciado su restauración para destinarlo a usos culturales y se han comprometido a gestionarlo junto con la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Cultura.

Hasta el momento sólo se ha limpiado la fachada, quedando actualmente más vistosa y protegida; se ha cubierto la iglesia con tejado y por debajo de este se ha colocado un material de imitación a la madera, con lo que se consigue, afortunadamente, que el convento pueda aguantar en pie unos años más.

Una de las exposiciones que tiene lugar en el convento es Artenavas, además de conciertos y otras actividades.

Iglesia parroquial de San Juan.

El templo se distribuye en tres naves mediante arcos agudos sostenidos por columnas dóricas, con escudos del marquesado en sus enjutas. Ante un amplio arco apuntado, con una cenefa de bolas llamado perlado abulense, se abre la capilla mayor que forma bóvedas góticas de principios del siglo XVI.

El retablo de estilo barroco, muestra las escenas bíblicas de la Anunciación, Visitación, Bautismo de Cristo y la Degollación de San Juan, además de las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga. En el centro se encuentra San Juan Bautista y, en lo alto, el crucifijo que estuvo en el Convento de Santo Domingo y San Pablo. Su autoría se debe al escultor toledano Juan Gómez Lobo.

Sobre un altar lateral, se encuentra el Cristo de la Salud, una hermosa talla del escultor Aniceto Marinas, en evocación de otra del siglo XVI y que fue quemada durante la Guerra Civil. Manuel Delgado Barreto vino a Las Navas del Marqués con sus dos hijas convalecientes en grave enfermedad y desahuciadas por los médicos. Desesperanzado y dolorido, penetró en el templo y cayó de rodillas frente al Cristo. Nadie sabe cuál fue su promesa, pero desde aquel día visitaba todas las tardes el templo. Sus hijas sanaron y al año siguiente don Manuel pidió costear la restauración de la imagen. El Obispo de la Diócesis de Ávila tiene concedidas indulgencias por cada oración que se rece ante el altar del Santísimo Cristo de Gracia. En la capilla cercana la Virgen de la Paz se sitúa encima del Sagrario. En el coro, hay un espléndido órgano del siglo XVII.

Las fachadas, la torre y el atrio de la iglesia manifiestan las alteraciones artísticas de que fueron objeto durante su larga historia.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Ermita del Santísimo Cristo de Gracia.

La ermita del Santísimo Cristo de Gracia es un templo situado en la villa abulense de Las Navas del Marqués.

Sin un estilo artístico concreto, se considera que la primitiva ermita es de finales del siglo XV, aunque existe una lápida dedicada a la Virgen María por la Juventud de Las Navas fechada en 1553. Se dotó desde muy antiguo de fundaciones y Capellanías, se afirmó que fue erigida a instancias del gremio-cofradía de los ganaderos, bajo la advocación del Cristo de Gracia, convertido luego en Patrón de la Villa.

El escultor Aniceto Marinas realizó, e hizo donación, en 1948, de la artística imagen que, desde su capilla, es sacada en procesión durante las fiestas patronales y a la que lugareños y visitantes rinden fervosa devoción. Las mismas son conmemoradas la segunda semana del mes de Julio.

Las obras de ampliación llevadas a cabo entre 1978 y 1981, supieron respetar, fielmente, el vivo recuerdo de los naveros, por su tradicional Ermita del Cristo de Gracia. En el verano de 2009, se recuperó el camarín del cristo que fue restaurado, creándose un ambiente que invita a la oración y el recogimiento.

Ermita de San Antonio.

Atalaya-Mirador de Eiffel.

La Atalaya-Mirador es una torre metálica situada en Las Navas del Marqués, provincia de Ávila, España. Construida en 1873​ en hierro y madera;​ su autoría se ha atribuido en los últimos años por error a Gustave Eiffel. Su construcción fue ordenada por la Duquesa de Medinacelli.​ Ha sido empleada como atalaya forestal.

(01/09/2018)

395. Dedal EL TIEMBLO // EL TIEMBLO´s Thimble

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Dedal porcelana El Tiemblo (Ávila).

Aquí os traigo un nuevo dedal, mientras que dure la cuarentena, y no podamos salir de casa a ver si os voy enseñando un dedal por día, porque la verdad que tengo unos pocos sin subir al blog, aunque creo que no me van a llegar los días para enseñaros todos los dedales que tengo en el tintero y sin subir al blog, jejeje. Este nuevo dedal me lo traje de una visita que hicimos el año pasado al municipio de El Tiemblo, en la provincia de Ávila. La tienda en la cual conseguí este dedal se llama “Don Dino, Regalos Navas”, y la podéis encontrar en la Calle Generalísimo Franco del municipio.

El Tiemblo es una localidad y un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Está situado al sureste de dicha provincia, en la comarca de Burgohondo-Cebreros-El Tiemblo. En 2017, el municipio tenía 4143 habitantes.

Historia.

Edad Media
Aunque la conquista del territorio del valle del Alberche por los cristianos se inició en el siglo XI​ y la repoblación durante el siglo XII a partir de la conquista de Toledo en 1085, durante todo el siglo XII la zona fronteriza se mostró inestable y permeable a ataques musulmanes.​ Solamente a partir de comienzos del siglo XIII y de la Batalla de Navas de Tolosa se consolidó verdaderamente el esfuerzo repoblador en la Transierra castellana. El valle del Alberche fue aprovechado junto con el del Tiétar por el concejo de Ávila para extenderse al sur del sistema central aprovechando sus montes y riqueza forestal.​ A mediados del siglo XII aparecieron en el valle del Alberche varios monasterios alrededor de núcleos de población ya existentes. En 1193 el monarca Alfonso VIII fijó los límites entre la tierra de Ávila, la de Segovia y la de Valdeiglesias empleando el río Alberche como frontera, junto al Tiétar. En el Libro de la Montería de Alfonso XI se cita a la “sierra de Eruelas situada sobre Santa María del Tiemblo como buen monte de oso”.​ Hacia 1378 se fundó el monasterio de San Jerónimo de Guisando, en un territorio ya repoblado con anterioridad.​ En el año 1445 Álvaro de Luna recibió de parte de Juan II la villa del Tiemblo,​ previo paso de la segregación de esta del concejo de Ávila el 2 de Julio de 1445, obteniendo esta su privilegio de villazgo. En 1453, El Tiemblo, junto a Cebreros, regresó temporalmente a la jurisdicción de Ávila.​ En 1481 los Reyes Católicos dispusieron la transferencia del territorio de la sierra de Iruelas del concejo de El Tiemblo al de Ávila.​

Edad Moderna
En 1626, en tiempos de Felipe IV la localidad fue de nuevo traspasada por Ávila a Enrique Dávila y Guzmán. Contaba por aquel entonces con aproximadamente 250 vecinos.

En este dedal podemos ver algo de su Patrimonio histórico-artístico.

Toros de Guisando.

Los Toros de Guisando son un conjunto escultórico vetón que se ubica en el cerro de Guisando, al lado de la Cañada Real Leonesa Oriental, en el término municipal de El Tiemblo, en la provincia de Ávila (España).

Se datan entre los siglos IV y III antes de Cristo, durante la Edad del Hierro,​ aunque de forma incierta por la falta de contexto arqueológico.

Se trata de cuatro (cinco hasta el año 1548 que se sepa) esculturas realizadas en granito que representan cuadrúpedos, identificados como toros o verracos (cerdos sementales), con preferencia a la suposición de que se trata de toros, ya que algunas de las piezas presentan, en la cabeza, oquedades consideradas para la inserción de cuernos.

Las cuatro esculturas se encuentran costado contra costado, formando una línea en dirección norte-sur y todas ellas mirando hacia el oeste, a la loma del cerro de Guisando, del que reciben su nombre, dejando a sus espaldas el arroyo Tórtolas, frontera natural que separa las comunidades de Castilla y León y Madrid.

Los cuatro se encuentran esculpidos en granito y tienen una longitud entre 264 y 277 centímetros y entre 129 y 145 cm de altura. Disponen de base. En dos de ellos se aprecian inscripciones en latín.

La importancia de la ganadería para la subsistencia del pueblo vetón hace suponer que estas estatuas eran protectoras del ganado, aunque esta es solamente una de las muchas teorías planteadas en torno a la función de estas esculturas. Localizados en el término municipal de El Tiemblo, en Ávila, los cuatro Toros de Guisando son una de las mejores manifestaciones artísticas de la España pre-romana. Estas figuras fueron realizadas entre los siglos IV y I antes de Cristo, en plena Edad del Hierro.

Durante esta etapa, el pueblo de los vetones está asentado en las provincias actuales de Badajoz, Cáceres, Salamanca y Ávila. Pueblo fundamentalmente ganadero, los vetones se establecían en lugares en los que abundaba el agua y el pasto para sus rebaños. El ganado -vacas, toros, cerdos- y la caza -jabalíes-, les procuraba carne, leche, cuero y estiércol, productos de importancia vital. De ahí que erigiesen toscas representaciones, llamadas verracos, de cerdos, jabalíes y toros, como estas de Guisando. Realizadas en bloques de granito, las cuatro figuras, de más de dos metros y medio de largo, miran alineadas hacia el atardecer y al cerro del que toman nombre, estando situadas en la margen izquierda del arroyo Tórtolas. Aunque poco elaboradas, algunas de ellas dan muestra de un incipiente realismo, pues poseen agujeros para insertar los cuernos y unos suaves surcos paralelos que indican los pliegues del cuello del animal. La gran duda que nos queda acerca de estos cuatro enigmáticos verracos es su función, pues pudo tratarse de esculturas con fines religiosos o funerarios, o bien ser protectoras de los rebaños, dotadas de una finalidad mágica o bien como simples hitos en las cañadas o marcadores territoriales.

Toda posible especulación se encuentra con la dificultad de falta de contexto arqueológico, tanto en este caso como en otros verracos de la zona.

Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

La torre de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción fue construida en el siglo XV. Las figuras escultóricas del interior de la iglesia datan de los siglos XV y XVI.

Ermita de San Antonio.

También es destacable la ermita de San Antonio, patrón de la población, muy famosa al ser visitada por gentes de otros lugares, sobre todo de Toledo. Esta costumbre continúa manteniéndose en la actualidad, así como el ser el lugar elegido para celebrar muchos matrimonios.

Edificio del Ayuntamiento.

El Ayuntamiento es de estilo neoclásico construido en el siglo XVIII. En la placa que aparece en su frontal se indica “Reinando Carlos III, se hizo esta obra a costa de los propios de esta Villa. Año 1773″. Fue restaurado en el año 2000.

(27/07/2019)

353. Dedal LAS NAVAS DEL MARQUÉS // LAS NAVAS DEL MARQUÉS´Thimble

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Dedal de porcelana de Las Navas del Marqués (Ávila).

El pasado mes de Septiembre, en una de mis escapadas a la capital, hemos visitado un nuevo pueblo de la provincia de Ávila, que se llama Las Navas del Marqués.

No contaba con encontrar tiendas de regalos para traerme algún recuerdo del paso por el pueblo, pero como siempre hago, para ver si puedo traerme algún dedal para incorporar a la colección, busqué por internet a ver si encontraba alguna tienda de la que pudiese llevarme un dedal. Cual fue mi sorpresa que encontré una Floristería que tenía recuerdos de Las Navas, y allí fuímos. Me traje tres dedales de esta visita, y el dedal que os quiero enseñar hoy, es uno de ellos, un dedal en el que está representado el Castillo de Las Navas del Marqués. Esta floristería se llama “Floristería Las Dalias“.

Las Navas del Marqués es un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Con 5187 habitantes en 2017 era el cuarto municipio más poblado de la provincia, tras la capital provincial, Arévalo y Arenas de San Pedro.

Rodrigo Méndez Silva, en el siglo XVII, escribe en su obra “Población de España“:

“Faldas de vna fierra diftante tres leguas al Efcurial, que del otro lado cae, yaze la villa de las Nauas, llamada del Marques, 800. vezinos, gran trato de muy buenos paños, proueyendo varias partes deftos Reynos, mucho ganado, caças, razonablemente pan. Tiene vna Parroquia, vn Conuento de Frayles Dominicos, y funtuofo Palacio: haze por armas las de fus dueños, en efcudo azul treze roeles de oro. Fundaronla Hebreos de Nabucodonofor, Años 590. antes de nuesftra falud, nombrando Nauas, que fuena Majada de paftores, o lugar de buenos paftos.
Eftando defierta, la pobló nueuamente el Conde don Ramon, yerno de Alonfo Sexto Caftellano, año 1090.
Y boluiendo a deshabitarfe, Gil Blazquez de Auila, Hernan Lian, don Iñigo, y don Marquez, a orden del Rey Alonfo Sabio año 1275. Es cabeça de Marquefado, cuyo titulo dio el Emperador Carlos V a don Pedro de Auila, tercer Conde de Rifco.”

Rodrigo Méndez Silva. Población de España. Siglo XVII.

Si bien la tradición sitúa el nacimiento de Las Navas en la época de Nabucodonosor II, por judíos, no existe ninguna prueba que lo atestigüe y la teoría se considera, en la actualidad, descabellada. Sí existen pruebas de asentamientos humanos durante la Alta Edad Media, probablemente pastores, que utilizaban estas tierras al tratarse de “tierra de nadie”, enclavadas entre el norte cristiano y el sur musulmán. Las navas debe su nombre al marqués Don Pedro de Dávila, que mandó construir el castillo-palacio de Magalia hacia el 1540.

Se puede decir que la historia de Las Navas, la historia del último siglo, se va conociendo poco a poco. Y mal. No hay un estudio serio. Hay estudios parciales. Tenemos la Alcabala del Viento. Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Nº 50. Las Navas del Marqués, que se cita, más abajo como libro. Así como las repercusiones de la Desamortización de Mendizabal. Y en cuanto al hecho más relevante y trágico como fue la guerra del 36-39 se pasa de puntillas aún. Se debe sin duda a que ya perdura en el recuerdo y algunos de los que participaron viven. Se sabe que por aquí estuvo la mítica Columna Mangada,​ fiel a la República y que se dieron combates encarnizados. El pueblo, como la mayoría de los pueblos, quedó dividido entre los partidarios de una parte y de la otra.

Las tropas nacionales de Rada y Angulo tomaron Las Navas el 22 de Octubre de 1936.

El término municipal de Las Navas del Marqués cuenta con dos edificios de interés histórico catalogados con la figura de protección de Bien de Interés Cultural. Se tratan del Palacio Castillo de Magalia y del Convento de Santo Domingo y San Pablo.

Castillo-Palacio de Magalia.

El castillo-palacio de Magalia​ es un edificio de estilo renacentista situado en la localidad española de Las Navas del Marqués, en la provincia de Ávila. Construido en la primera mitad del siglo XVI, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y en la actualidad cuenta con el estatus de Bien de Interés Cultural.

La denominación actual, de Palacio Castillo, deja entrever que fue concebido como un palacio renacentista sin olvidar elementos propios de los castillos defensivos de épocas anteriores, como el torreón de planta circular que data del siglo XI.

En el conjunto destacan la fachada principal con balcones volados, ventanas renacentistas y puerta de entrada con arco de medio punto, el zaguán de piedra, dos ventanas renacentistas y dos puertas de arco conopial, así como un magnífico banco de piedra con dedicatoria de los primeros marqueses, el patio de dos galerías, la inferior de veinticuatro arcos de columnas jónicas con los escudos de los Dávila y Córdoba, y la superior con igual número de columnas arquitrabadas de estilo dórico, así como dos bóvedas planas situadas en uno de los torreones. Estas bóvedas son únicas en el mundo, ya que solo hay otra en el Real Monasterio de El Escorial. Posee además pinturas y mobiliario de gran valor artístico. Todos los cuadros del palacio pertenecen al Museo del Prado.

En el torreón se encuentra la capilla, con pinturas cubistas del artista Francisco Farreras.

Fue construido por los primeros marqueses de Las Navas, Pedro Dávila y Zúniga y su mujer, María de Córdoba, que lo utilizaron como residencia y centro administrativo de su marquesado. Cuando el marquesado pasó a formar parte del Ducado de Medinacelli en el siglo XVIII el edificio fue abandonado y finalmente vendido, en 1906, junto con los terrenos de Las Navas a la empresa Resinera Española, que posteriormente lo cedió al Estado para que hiciera uso de él con fines culturales.

Tras la Guerra Civil fue gestionado por la Sección Femenina de la Falange que lo empleó como residencia universitaria.

En la actualidad es gestionado por el Ministerio de Educación y Cultura y es utilizado para albergar congresos, reuniones de empresa y eventos culturales. La oficina de turismo de Las Navas del Marqués ofrece visitas guiadas gratuitas al conjunto.

Dispone de 41 habitaciones, una lujosa suite, que ocupa la primera planta del torreón oriental, comedor, con capacidad para 84 personas, varios salones de actos, sala de juegos, biblioteca, gimnasio y piscina climatizada.

(01/09/2018)

124. Dedal ÁVILA // ÁVILA´s Thimble

Dedal panorámica ciudad de Ávila. Castilla y León.

Dedal panorámica ciudad de Ávila. Castilla y León.

Con esta entrada, termino los dedales de la ciudad de Ávila que por el momento tengo en mi pequeña colección. Es otro de los dedales que compré en mi viaje a esta ciudad castellano leonesa en el pasado mes de febrero. El dedal que os muestro en esta entrada, es un dedal de porcelana en el que podemos observar una panorámica a color de los lugares más importantes en la ciudad. Estos lugares son:

  • Puerta de San Vicente. La Puerta de San Vicente tiene su nombre por la Basílica de San Vicente que está frente a la puerta. Se parece a la Puerta del Alcázar. También tenía los mismos elementos defensivos, como las dos puertas, el puente levadizo, el rastrillo, la tronera y el puente entre las dos torres. A un lado de la puerta, los arqueólogos encontraron una escultura de piedra bastante grande de un verraco. Los habitantes de Ávila anteriores a los romanos hicieron la escultura. ¿Qué hay cerca de la Puerta de San Vicente?. La Basílica de San Vicente también está dedicada a Santa Sabina y Santa Cristeta. Es una iglesia construida en el siglo XII. El emperador romano Diocleciano ordenó la muerte de estos 3 santos que eran hermanos. La Basílica es el mejor ejemplo del estilo artístico románico de Ávila. La basílica toma ideas artísticas del extranjero y fue modelo de otras iglesias de Ávila. El cenotafio es un elemento importante de la basílica. En el cenotafio hay relieves con la historia de los 3 santos.
  • La Catedral. La Catedral de Cristo Salvador de Ávila es un templo de culto católico de la ciudad de Ávila, sede episcopal del mismo nombre, en Castilla y León. Fue proyectada como templo y fortaleza, siendo su ábside uno de los cubos de la muralla de la ciudad. Está rodeada de varias casas o palacios señoriales, siendo los más importantes el de los Velada, el del Rey Niño y el de Valderrábanos, los cuales tenían asignada la defensa de La Puerta de los Leales o del Peso de la Harina. Se trata de la primera catedral gótica de España, siendo la zona construida por Fruchel de estilo Románico de transición al Gótico. Posteriormente, distintos maestros continuaron y modificaron el plan de obras ya en estilo gótico pleno. Del siglo XIII son el primer cuerpo de las torres y las naves y del XIV el segundo cuerpo de las torres (una de ellas inacabada), el claustro, las bóvedas y los arbotantes. Ya en el siglo XV se terminan todas las obras de la catedral y en 1475 Juan Guas construye el reloj mecánico, además de trasladar la primitiva portada occidental al lado norte. La percepción espacial del templo se modificó sustancialmente con la construcción del coro; el trascoro, realizado por Lucas Giraldo y Juan Rodríguez, es una obra en piedra caliza de grandes dimensiones. A lo largo de los siglos fueron construyendo diversas capillas, como la de San Segundo y Los Velada, en el siglo XVI. Otra obra importante de Juan Rodríguez en colaboración con Lucas Giraldo es el Altar de Santa Catalina. El Altar mayor lo comienza, en 1502, Pedro Berruguete, autor de las ocho tablas de la predela: evangelistas, doctores de la iglesia, la Flagelación y la Oración en el Huerto, probablemente terminada por Santa Cruz, artista que continuaría la obra con las tablas de la Crucifixión, Resurrección y Epifanía. Finalmente termina el retablo Juan de Borgoña. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
  • Murallas de Ávila. La Muralla de Ávila es una cerca militar románica que rodea el casco antiguo de la ciudad de Ávila, de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla y León. En la actualidad, el casco antiguo, la muralla y las iglesias situadas extramuros han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Las murallas son el símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa. Las murallas son un factor activo muy importante en la conformación del urbanismo de la ciudad e históricamente han participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila. La muralla representaba la separación entre el “espacio salvaje” y el “civilizado”. El campo, la tierra llana, vivían los campesinos que era la clase social más baja que mantenían a la ciudad. Sobre el campesinado recaía el 80% de los costes de las infraestructuras urbanas, incluida la muralla cuyo mantenimiento reciba el nombre de el reparo de los muros. Según la tradición la dirección de la construcción de la muralla recayó en los dos maestres de geometría, el romano Casandro y el francés Florín de Pituenga. El estudio de la estructura defensiva señala que se trata de una construcción afín, en su morfología y poliorcética (arte de construcción de murallas y castillos) a las murallas del ámbito andalusí. El carácter militar de la muralla es eminentemente defensivo y se mantuvo aún con las reformas realizadas en el siglo XIV que la reforzaron. Es propiedad del Estado español y está gestionada por el ayuntamiento de Ávila. Algunos tramos, los que coinciden con algunos edificios como palacios e iglesias (entre ellas la catedral) son privados. La muralla tiene un perímetro de 2516 m, 2500 almenas, 88 cubos o torreones y 9 puertas. Ocupa una superficie de 33 hectáreas y conforma un rectángulo orientado de este a oeste. Sus muros tienen 3 metros de grosor y 12 de altura. Para su trazado se aprovechó los desniveles del terreno y no se construyeron ni taludes ni contrafuertes. Existe una poterna, cegada, en la zona del Alcázar (hoy desaparecido). También hay un portillo cegado en la zona de muralla correspondiente al palacio de los Dávila, el llamado Portillo del Obispo que unía la catedral con el barrio donde vivan los clérigos y cerrado en 1518 por una serie de escándalos y alborotos. De las nueve puertas mencionadas, las dos más impresionantes por sus defensas son la del Alcázar y la de San Vicente. Ambas están situadas en el lienzo este, sobre terreno llano, y por tratarse de la zona de más fácil acceso y por tanto más expuesta al ataque es la mejor fortificada del recinto. Para su construcción se reaprovecharon materiales procedentes de la necrópolis romana, construcciones civiles así como de las viejas murallas romana y visigótica. La piedra es granito gris y negro, dependiendo del origen de la misma. También se utilizó el ladrillo, el mortero, la cal. Aunque desde la conquista romana de la ciudad existiera una muralla o cerca, la actual muralla data de la segunda mitad del siglo XII. Esta cronología está basada en su morfología y en diferente documentación. La muralla romana debía de ser de un perímetro inferior, esto está basado en que las murallas de León tenían un perímetro de 1700 m y esa ciudad era más importante que Ávila. De todas formas Rodríguez Almeida demostró, entre otras cosas, la existencia de dos sectores originales de la muralla romana primitiva, encajadas en el cuerpo de la muralla construida en la Edad Media en el Arco de San Vicente.
  • Los Cuatro Postes. El humilladero de Los Cuatro Postes es un monumento religioso situado en la ciudad de Ávila. Está formado por cuatro columnas dóricas de cinco metros de altura sobre cuyos capiteles se asientan otros tantos arquitrabes con las armas de la ciudad; en el centro del cuadrado formado por las columnas, sobre una peana, se erige una cruz de granito. Según cuenta la tradición, en el año 1157 los abulenses organizaron una romería a la ermita de San Leonardo (actualmente desaparecida), próxima a Narrillos, en rogativa por la desaparición de la peste que azotaba la comarca. Aprovechando la ausencia de la mayor parte de la población, los musulmanes atacaron la ciudad llevándose todo lo que había en ella de valor. Para perseguirles, los regidores Nuño Rabia y Gómez Acedo organizaron una partida, de la que una parte de sus integrantes se separó para regresar a la seguridad de la villa. Cuando tras derrotar a los musulmanes volvieron a Ávila, encontraron que los que se habían separado del grupo habían cerrado las murallas, y exigían parte del botín para aceptar a los recién llegados. Enterado el rey Sancho III de Castilla, acudió a Ávila, expulsó a los de dentro y les condenó a vivir extramuros, sin títulos de nobleza ni privilegios; algunos de estos se expatriaron y marcharon a Ciudad Rodrigo, que el rey Fernando II de León estaba repoblando tras su reconquista. El concejo de Ávila decidió que la romería a San Leonardo se repitiese anualmente, y para descanso de las autoridades se construyó en el trayecto el humilladero de los Cuatro Postes. El monumento actual data del año 1566, cuando el corregidor Rodrigo Dávila contrató con el maestro cantero Francisco de Arellano la construcción del “humilladero de la puente del Adaja“, que incluía una escultura de San Sebastián y un tejadillo. La cruz fue repuesta en 1995, después de que resultara destrozada en un acto de vandalismo. Según la tradición fue aquí donde, siendo niños, Teresa de Jesús y su hermano Rodrigo fueron detenidos por su tío cuando proyectaban viajar a tierras de infieles para morir martirizados y donde la santa, quitándose las sandalias, pronunció la famosa frase “De Ávila, ni el polvo”.

Una vez más, me queda tan sólo deciros en qué tienda de la ciudad conseguí este dedal. Pues bien, este dedal lo conseguí como muchos de los anteriores, en la tienda “Recuerdos del Nogal“, situada en la Plaza de la Catedral de Ávila.

(14/02/2015)

112. Dedal ÁVILA // ÁVILA´s Thimble

Dedal de porcelana de Ávila.

Dedal de porcelana de Ávila.

En esta entrada, me gustaría mostraros uno de los últimos dedales que me quedan sin enseñaros de la ciudad castellano leonesa de Ávila. Es un dedal de porcelana en el que podéis observar un dibujo de la Muralla de la ciudad y unas cuantas casas de la misma. Además de este dibujo, también podemos leer nombres de los monumentos importantes de la ciudad, por lo que podemos leer nombres como: La Puerta de San Vicente, Los Cuatro Postes, La Catedral, refiriéndose a la Catedral del Salvador de Ávila y Murallas de Ávila. Este dedal lo conseguí como muchos de los anteriores, en la tienda “Recuerdos del Nogal“, situada en la Plaza de la Catedral de Ávila.

Ahora vamos a recordar algunas cosillas sobre estos:

  1. La Puerta de San Vicente. La Puerta de San Vicente tiene su nombre por la Basílica de San Vicente que está
    frente a la puerta. Se parece a la Puerta del Alcázar. También tenía los mismos elementos defensivos, como las dos puertas, el puente levadizo, el rastrillo, la tronera y el puente entre las dos torres. A un lado de la puerta, los arqueólogos encontraron una escultura de piedra bastante grande de un verraco. Los habitantes de Ávila anteriores a los romanos hicieron la escultura. ¿Qué hay cerca de la Puerta de San Vicente?. La Basílica de San Vicente también está dedicada a Santa Sabina y Santa Cristeta. Es una iglesia construida en el siglo 12. El emperador romano Diocleciano ordenó la muerte de estos 3 santos que eran hermanos. La Basílica es el mejor ejemplo del estilo artístico románico de Ávila. La basílica toma ideas artísticas del extranjero y fue modelo de otras iglesias de Ávila. El cenotafio es un elemento importante de la basílica. En el cenotafio hay relieves con la historia de los 3 santos.
  2. Los Cuatro Postes. El humilladero de Los Cuatro Postes es un monumento religioso situado en la ciudad de Ávila. Está formado por cuatro columnas dóricas de cinco metros de altura sobre cuyos capiteles se asientan otros tantos arquitrabes con las armas de la ciudad; en el centro del cuadrado formado por las columnas, sobre una peana, se erige una cruz de granito. Según cuenta la tradición, en el año 1157 los abulenses organizaron una romería a la ermita de San Leonardo (actualmente desaparecida), próxima a Narrillos, en rogativa por la desaparición de la peste que azotaba la comarca. Aprovechando la ausencia de la mayor parte de la población, los musulmanes atacaron la ciudad llevándose todo lo que había en ella de valor. Para perseguirles, los regidores Nuño Rabia y Gómez Acedo organizaron una partida, de la que una parte de sus integrantes se separó para regresar a la seguridad de la villa. Cuando tras derrotar a los musulmanes volvieron a Ávila, encontraron que los que se habían separado del grupo habían cerrado las murallas, y exigían parte del botín para aceptar a los recién llegados. Enterado el rey Sancho III de Castilla, acudió a Ávila, expulsó a los de dentro y les condenó a vivir extramuros, sin títulos de nobleza ni privilegios; algunos de estos se expatriaron y marcharon a Ciudad Rodrigo, que el rey Fernando II de León estaba repoblando tras su reconquista. El concejo de Ávila decidió que la romería a San Leonardo se repitiese anualmente, y para descanso de las autoridades se construyó en el trayecto el humilladero de Los Cuatro Postes. El monumento actual data del año 1566, cuando el corregidor Rodrigo Dávila contrató con el maestro cantero Francisco de Arellano la construcción del “humilladero del puente del Adaja“, que incluía una escultura de San Sebastián y un tejadillo. La cruz fue repuesta en 1995, después de que resultara destrozada en un acto de vandalismo. Según la tradición fue aquí donde, siendo niños, Teresa de Jesús y su hermano Rodrigo fueron detenidos por su tío cuando proyectaban viajar a tierras de infieles para morir martirizados y donde la santa, quitándose las sandalias, pronunció la famosa frase “De Ávila, ni el polvo”.
  3. Catedral del Salvador de Ávila. La Catedral de Cristo Salvador de Ávila es un templo de culto católico de la ciudad de Ávila, sede episcopal del mismo nombre, en Castilla y León. Fue proyectada como templo y fortaleza, siendo su ábside uno de los cubos de la muralla de la ciudad. Está rodeada de varias casas o palacios señoriales, siendo los más importantes el de los Velada, el del Rey Niño y el de Valderrábanos, los cuales tenían asignada la defensa de La Puerta de los Leales o del Peso de la Harina. No se sabe con precisión cuando se inició la construcción de la catedral, habiendo dos teorías, una que defiende que Alvar García comenzó a construirla en el año 1091 sobre los restos de la iglesia de San Salvador, arruinada por los sucesivos ataques musulmanes, y que Alfonso VI de León recaudó el dinero necesario para edificarla. No obstante, la mayoría de los historiadores otorgan al maestro Fruchel la autoría de la catedral y la fechan en el siglo XII, coincidiendo en la línea temporal de la repoblación castellana llevada a cabo por Raimundo de Borgoña. Se cree que Fruchel construyó la parte más antigua de la catedral, la correspondiente a la cabecera, mientras que el cuerpo de naves, las capillas adyacentes y el remate de las torres, serían fruto de las sucesivas obras entre los siglos XIII y XVI.
  4. Murallas de Ávila. La Muralla de Ávila es una cerca militar románica que rodea el casco antiguo de la ciudad de Ávila, de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla y León. En la actualidad, el casco antiguo, la muralla y las iglesias situadas extramuros han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Las murallas son el símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa. Las murallas son un factor activo muy importante en la conformación del urbanismo de la ciudad e históricamente han participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila. La muralla representaba la separación entre el “espacio salvaje” y el “civilizado”. El campo, la tierra llana, vivían los campesinos que era la clase social más baja que mantenían a la ciudad. Sobre el campesinado recaía el 80 % de los costes de las infraestructuras urbanas, incluida la muralla cuyo mantenimiento reciba el nombre de el reparo de los muros. Según la tradición la dirección de la construcción de la muralla recayó en los dos maestres de geometría, el romano Casandro y el francés Florín de Pituenga. El estudio de la estructura defensiva señala que se trata de una construcción afín, en su morfología y poliorcética (arte de construcción de murallas y castillos) a las murallas del ámbito andalusí. El carácter militar de la muralla es eminentemente defensivo y se mantuvo aún con las reformas realizadas en el siglo XIV que la reforzaron. Es propiedad del Estado español y está gestionada por el ayuntamiento de Ávila. Algunos tramos, los que coinciden con algunos edificios como palacios e iglesias (entre ellas la catedral) son privados.

(14/02/2015)

102. Dedal ÁVILA // ÁVILA´s Thimble

Dedal Semana Santa de Ávila.

Dedal Semana Santa de Ávila.

En esta nueva entrada, como estamos en Semana Santa, me gustaría mostraros este dedal de la Semana Santa abulense. Como podéis observar es un dedal de porcelana. Os dejo un tríptico del dedal en el que podemos ver los tres dibujos que forman el dedal.

Ahora vamos a saber un poquito más sobre esta Semana Santa. En la Wikipedia encontramos la siguiente información:

Semana Santa de Ávila.

La Semana Santa de Ávila, declarada de Interés Turístico Internacional desde 2014, constituye una gran expresión de arte y riqueza representada por los numerosos pasos que recorren la ciudad amurallada. Con sus 15 procesiones y 14 hermandades, es una de las más bellas de Castilla y León.

El programa empieza el Viernes de Dolores con la procesión del Via Matris, recordando los Dolores de la Virgen, con el paso del Stmo. Cristo de los Afligidos y Ntra. Sra. de la Paz. El Cristo es el único de Ávila que procesiona con la cruz inclinada, no vertical como es habitual. La talla de la Virgen, que acompaña al Cristo en el mismo paso, se estrenará en la Semana Santa de 2012 para sustituir a la anterior, la de Santa María Consuelo de los Afligidos. Esta corporación comenzó a participar en la Semana Santa en 1996 y tiene su sede canónica en el Convento de los RR. PP. Carmelitas de La Santa, erigido sobre el solar de la que fue casa natal de Santa Teresa de Jesús. Su túnica es marrón, con capa y capucha (no antifaz) de color crema.

El Sábado de Pasión es el día en que procesiona, desde 2012, la Hermandad de los Estudiantes, surgida en el seno de la Universidad Católica de Ávila. El Titular cristífero de la corporación es el Stmo. Cristo de los Estudiantes, crucificado del S.XVII venerado en la Parroquia de San Pedro Apóstol. En 2013 la Hermandad incorporó la imagen de María Santísima Sede de la Sabiduría (S.XVII). Los nazarenos visten túnica y antifaz morados y capa negra. En sus manos, en lugar de hachones o velas, portan la Santa Biblia.

El Domingo de Ramos la procesión de las Palmas es la protagonista. En ella participan los niños de las parroquias abulenses acompañando al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, que fue adquirido en los talleres de Olot (Gerona) a mediados de los años 40 del Siglo XX. Siguiendo a la popular Borriquilla va la imagen de Nuestra Señora de los Infantes, una pequeña talla de la Virgen portada por niños. Esta procesión la organizan los Padres Franciscanos del Convento de San Antonio de Padua en colaboración con la Juventud Católico Antoniana y la Archicofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Medinaceli. Finaliza su recorrido en el Convento de San Antonio, en la zona norte de la ciudad.

El Lunes Santo se llevan a cabo dos procesiones que confluyen en uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa abulense: El Encuentro. Por un lado, de la Ermita de Ntra. Sra. de las Vacas sale la Procesión de la Ilusión portando en andas al Cristo del mismo nombre. El Ilustre Patronato de la Santísima Trinidad y Ntra. Sra. de las Vacas es uno de los más populares de la ciudad y la Virgen es una de las tallas de gloria que más devoción despiertan en Ávila. Este Patronato decidió incorporarse a la Semana Santa en 1992 con la imagen del Santísimo Cristo, realizada en madera de pino ruso en 1989 por el imaginero murciano Manuel Ortega. La túnica de los nazarenos es verde, como el antifaz, y la capa, blanca.

Por otro lado, de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista sale la Hermandad de Ntra. Sra. de la Esperanza, dolorosa bajo palio realizada por el cordobés Manuel Romero en 1954, inspirada en la Esperanza Macarena de Sevilla, que portan 30 braceros. Ambas imágenes se encontraron en la Plaza de la Catedral por primera vez en 2011, ya que en otras ocasiones dicho Encuentro se realizó en otros lugares como el Mercado Grande, la Plaza del Mercado Chico y Arco del Peso de la Harina. Las imágenes son mecidas por anderos y braceros al son de las marchas que interpretan las bandas de música. Al finalizar el Encuentro, cada cofradía vuelve a su lugar de origen. En 2007 la Hermandad de la Esperanza incorporó a su estación de penintencia la imagen de su titular cristífero: Ntro. Padre Jesús de la Salud, talla del escultor local Pedro González Martín que representa el momento del Prendimiento de Cristo en el Huerto de los Olivos y que portan 30 braceros. En los próximos años se irán incorporando al paso las imágenes secundarias que completarán el Misterio, que quedará configurado de manera similar al de la Hermandad de la Redención de la ciudad de Sevilla. La túnica de la cofradía es blanca, como el antifaz, y la capa, verde.

El Martes Santo desfilan tres cofradías. La de La Estrella de Ávila, única de Castilla y León que lleva a sus pasos a costal, cuenta con los pasos de Ntro. Padre Jesús Redentor ante Caifás (misterio) y el de Ntra. Sra. de la Estrella (palio). Tiene su sede canónica en la iglesia de Santa María de Jesús, más conocida como “Las Gordillas” y comenzó a hacer estación de penintencia en 2006. La túnica de esta corporación es blanca, igual que el antifaz, ceñida con una ancho cinturón de esparto.

También en Martes Santo tiene lugar la Procesión de Ntro. Padre Jesús de Medinaceli, un desfile que cuenta con siete pasos que reproducen las escenas principales de la Pasión de Cristo. En primer lugar desfila la imagen de las Lágrimas de San Pedro. En ella, el apóstol aparece en actitud de arrepentimiento después de haber negado por tercera vez al Señor. Es de autor anónimo de la Escuela castellana del S. XVI, está policromada con la técnica del estofado y se custodia en la cripta de la Basílica de San Vicente. En segundo lugar de la comitiva procesiona la imagen de Ntro. Padre Jesús de Medinaceli, fiel reproducción de la talla original de Madrid. Fue realizada en 1947 por Gerardo Morante y adquirida en la Casa Alsina (Madrid). La devoción que en toda la ciudad existe por el Nazareno, en especial en su barrio de San Antonio, hace que sea la cofradía con más penitentes (unos 1.200) vistiendo la túnica y capirote morados con capa dorada. Completan el cortejo de la procesión el Nazareno del Perdón (Jesús con la Cruz al hombro, obra de Víctor González Gil), el Calvario -configurado por el Cristo de la Salud, la Virgen, San Juan, María Magdalena y el centurión romano-, la Virgen del Mayor Dolor (una ‘piedad’ que sostiene el cadáver de Cristo salida de los Talleres de Arte Cristiano de Olot), el Cristo Yacente y María Santísima de las Lágrimas (imagen de candelero).

En la medianoche del Martes al Miércoles Santo tiene lugar la Procesión del Miserere. Se trata de un desfile de honda raíz castellana. Sobre andas camina Santa María Magdalena, que sostiene en su mano el frasco con los ungüentos que servirían para amortajar a Cristo. Es el único paso del Patronato de Ánimas. Como acompañamiento musical, dos tambores que marcan el ritmo de los anderos y de los cerca de 200 cofrades que siguen la procesión, y una carraca que rasga la noche e invita al recogimiento. Un preso participa en la procesión con cadenas en los pies. El hábito de los penitentes es blanco, ajustado con un fajín azul, la capa de color negro y un verdugo (no antifaz con capirote) también negro.

El Miércoles Santo sale la procesión del Silencio, organizada por la Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias. Acompaña tres pasos entre los que destaca la Virgen de las Angustias, de la Escuela Castellana del siglo XVI, una ‘piedad’ que sostiene en su regazo el cuerpo inerte de su Hijo recién bajado de la Cruz. La Madre de Dios va precedida en el cortejo por el Santo Cristo Arrodillado (Nazareno con la Cruz al hombro a punto de caer) y el Stmo. Cristo de la Agonía, un crucificado adquirido en la madrileña Casa Garín a principios de los años 80 del S.XX. La túnica de esta cofradía es azul, con la capa y el antifaz blancos.

A las 11 de la noche, desde la Parroquia de San Pedro Apóstol sale la procesión del Cristo de las Batallas, organizada por la Hermandad del mismo nombre. Más de 300 hermanos con túnica y capuchón negro, y cíngulo de esparto, iluminan con sus hachones el camino de su Sagrado Titular, una talla de más de 2 metros de altura que representa a Cristo con la Cruz a cuestas camino del Gólgota. Tres cofrades portan pesadas cruces y el silencio sólo lo rompen los tambores destemplados, los toques de corneta y las esquilas que llaman a la contemplación del sufrimiento del Salvador.

Ya el Jueves Santo la Hermandad del Cristo de las Batallas lleva a cabo otra procesión, en este caso la de la Madrugada, pues sale a las 2.00 horas de la Capilla de Mosén Rubí de Bracamonte, con la talla histórica del Stmo. Cristo de las Batallas, pequeña imagen esculpida en terracota por el florentino Lucca della Robbia hacia 1450 para el rey de Aragón y que pasó a formar parte del ajuar de Fernando en su boda con Isabel de Castilla. Los Reyes Católicos portaban esta imagen en sus campañas bélicas y ahora procesiona en la Semana Santa de Ávila acompañada por la luz de las antorchas de la cofradía y la música de los tambores destemplados y las cornetas tocando silencio.

Al anochecer sale la procesión de ‘Los Pasos’ con sus nueve escenas de la Pasión de Cristo. La organiza el Ilustre Patronato de la Santa Vera Cruz, que en el Jueves Santo de 1540 puso la primera semilla de lo que es hoy la Semana Santa abulense. En primer lugar desfila la Santa Cruz, a la que siguen la Sagrada Cena, la Oración en el Huerto, el Prendimiento, el Cristo Amarrado a la Columna, la Caída, la Santa Faz, la Tercera Palabra y, por último, el Santísimo Cristo de los Ajusticiados. La Sagrada Cena, el Prendimiento y la Caída son tres excelentes copias de los pasos de Salzillo de la Semana Santa de Murcia, tallados por Manuel Sánchez Braciel en la segunda década del siglo XX. Esta corporación es la única de Ávila que tiene dos túnicas. Una de ellas, morada, al igual que el antifaz y la capa, con cíngulo amarillo. La otra es blanca, con antifaz blanco y capa morada.

En la madrugada del Viernes Santo sale de la SAI Catedral el Via Crucis, en el que los fieles abulenses acompañan al Santísimo Cristo de Los Ajusticiados en su vuelta alrededor de la Muralla siguiendo las 14 cruces clavadas a los pies del primer monumento de la ciudad, una por cada Estación. Entre 2007 y 2010 la Cadena COPE retransmitó este acto en directo para toda España. En 2011 y 2012, ante la amenaza de lluvia, el Via Crucis se tuvo que celebrar en el interior de la Seo abulense.

Por la noche se realiza la procesión de la Pasión y Santo Entierro, se trata de la Procesión Oficial de la Semana Santa de Ávila. Es acompañada por todas las autoridades civiles de la ciudad y provincia, así como por las eclesiásticas presidida por el Sr. Obispo. Durante décadas han participado casi la totalidad de las cofradías de la ciudad y de los pasos abulenses, pero en 2011 se vio reducida a seis pasos: la Santa Cruz, Ntro. Padre Jesús de Medinaceli, Stmo. Cristo de las Murallas, Ntra. Sra de las Angustias, Santo Sepulcro y Virgen Dolorosa. La corporación que organiza esta procesión es el Ilustre y Real Patronato de Ntra. Sra. de las Angustias y Santo Sepulcro. Los hermanos visten túnica negra, fajín morado, y capuchón negro con una cruz morada. Todas las demás hermandades abulenses participan en ella con sus hábitos respectivos.

Por la tarde del Sábado Santo sale desde la Parroquia de San Pedro Apóstol la procesión de la Soledad portando dos imágenes: la Cruz Desnuda y Ntra. Sra. de la Soledad (obra de Eduardo Capa Sacristán en que la Virgen, con expresión de abatimiento, se apoya sobre la Cruz de la que ya no pende el Hijo). En esta procesión sólo participan mujeres ataviadas con mantilla española.

En la mañana del Domingo de Resurrección tiene lugar la Procesión del Resucitado. Sale de la Parroquia de la Sagrada Familia, a cuyas puertas se produce el Encuentro entre el Stmo. Cristo Resucitado y su Madre, Ntra. Sra. del Buen Suceso, que porta un velo negro del que se desprende al tener delante a su Hijo. El sonido de este día en la ciudad es el de la gaitilla y el tamboril. Cientos de cohetes se lanzan al paso de la procesión que tiene el recorrido más largo de la Semana Santa abulense y que finaliza en la Ermita de El Pradillo, sede canónica de la Cofradía del Stmo. Cristo Resucitado y Ntra. Sra. del Buen Suceso. Aunque sus miembros participan en la procesión vestidos de paisano, la corporación tiene hábito blanco con capa roja y antifaz blanco, con el que participa en la procesión del Viernes Santo. En la tarde del Domingo de Pascua se celebra en la pradera donde está enclavada la Ermita la romería en la que se degusta el típico hornazo, obleas, sangría y almendras garrapiñadas.

Este dedal de la Semana Santa de Ávila, lo conseguí en una tienda que se llama “Recuerdos Rodrimar“, que está situada en la Plaza del Mercado Chico, en la calle Martín Carramolino.

(14/02/2015)

95. Dedal ÁVILA // ÁVILA Thimble

Dedal Vistas Ávila.

Como dedal número 95 me gustaría enseñaros un dedal de la ciudad castellano leonesa de Ávila, uno de los que me quedan por enseñaros de los que compré en mi viaje, en el que podemos ver una panorámica de vistas de la ciudad. Éste, es un dedal de cerámica, en el que encontramos los siguientes lugares de la ciudad a ser visitados:

  • Puerta de San Vicente.
  • La Catedral.
  • Murallas de Ávila.
  • Los Cuatro Postes.

De la mayor parte de estos lugares ya os comenté algo en anteriores entradas, así que en esta entrada, vamos a recordar la información sobre las puertas de la muralla pero centrándonos en la Puerta de San Vicente y en la basílica que le da nombre.

La muralla tiene nueve puertas, llamadas coloquialmente arcos:

  1. La Puerta del Alcázar o del Mercado Grande, donde tuvo lugar el destronamiento figurado del rey Enrique IV de Castilla, episodio conocido como la Farsa de Ávila.
  2. La Puerta de la Catedral, de los Leales o del Peso de la Harina, abierta en el siglo XVI.
  3. La Puerta de San Vicente.
  4. El Arco del Mariscal, recibe ese nombre en recuerdo de Álvaro Dávila, Mariscal de rey Juan II de Castilla, que subvencionó su construcción.
  5. El Arco del Carmen o de la cárcel, se abre entre dos torreones de sección cuadrada. Fue restaurado en los siglos XIV y XVI.
  6. La Puerta de la Mala Dicha, de la mala Ventura o popularmente arco de los Gitanos, por la que se accedía al barrio judío.
  7. La Puerta de la Santa o de Montenegro, por la que se accede a la casa de Santa Teresa.
  8. La Puerta del Rastro de Grajal o de la Estrella, que posee un arco del siglo XVI.
  9. La Puerta del Puente, restaurada en los siglos XV y XVII.

En cada una de las nueve puertas de la muralla hay uno o varios palacios a los que estaba encomendada la defensa de cada puerta. Estas casas fueron construidas entre los siglos XV y XVI.

La Puerta de San Vicente es muy similar a la Puerta del Alcázar está ubicada sobre la muralla romana. Las excavaciones arqueológicas efectuadas a su alrededor han dado testimonio de la existencia de una convivencia indígena y romana ya que en uno de los lados de la puerta, tallado en la roca madre, se ha hallado un verraco de piedra que forma parte de los restos de la muralla romana.

La Puerta de San Vicente tiene su nombre por la Basílica de San Vicente que está frente a la puerta. También tenía los mismos elementos defensivos, como las dos puertas, el puente levadizo, el rastrillo, la tronera y el puente entre las dos torres. Vamos a conocer ahora algo sobre la Basílica de San Vicente.

La basílica de los Santos Hermanos Mártires, Vicente, Sabina y Cristeta, más conocida simplemente como Basílica de San Vicente, es un templo románico ubicado en Ávila, el de mayor tamaño e importancia de la ciudad después de la Catedral y una de las obras más destacadas de este estilo arquitectónico de todo el país. Es Monumento Nacional desde 1882.

El material utilizado para la construcción es la “piedra caleña”, una arenisca de tonos amarillentos y anaranjados con vetas incluso rojizas por su contenido en óxidos de hierro, proveniente de las canteras del cercano pueblo de La Colilla. En algunas zonas, como el altar mayor y el ábside sur, se utilizó una variedad especialmente rica en matices rojizos, denominada “arenisca sangrante”.

La autoría del edificio se atribuye al arquitecto francés Giral Fruchel, introductor del estilo gótico en España, y al que se adjudican también las trazas de la Catedral y de la Iglesia de la Magdalena de Zamora. La planta es de cruz latina, con tres naves rematadas en ábsides semicirculares y otra de transepto muy alargada, cimborrio, atrio, dos torres (inacabadas) y cripta. Los pilares son de cruz griega sobre plintos cilíndricos, con semicolumnas embebidas. Las naves están cubiertas con bóvedas de crucería, descansando sobre las laterales las tribunas, de vanos bíforos (divididos en dos partes), mientras que los ábsides tienen bóvedas de cañón y en sus extremos de horno. Las partes más antiguas son la cabecera triabsidal y el transepto. Tras un parón en las obras, éstas se reanudaron a mediados del siglo XII, siendo de esta época la fachada occidental, con su puerta de grandes arquivoltas decoradas con figuras de Cristo y sus apóstoles. La cripta está dividida en tres capillas, situadas bajo cada uno de los ábsides.

En la central está la imagen románica de la Virgen de la Soterraña, patrona de la ciudad (en contra de lo que la mayoría de la gente cree, que es la Virgen de Sonsoles, cuando ésta es la patrona del vecino Valle Amblés). El cuerpo de esta imagen estuvo oculto durante siglos por ropajes, por la moda que había de vestir a las Vírgenes, hasta que una restauración en la década de 1980 devolvió a la talla su esplendor. La portada occidental es la más destacada del templo, contando con una profusa decoración. Posee cinco arquivoltas sobre las que se sitúa un alero con figuras de hombres y mujeres en extrañas actitudes. El tímpano está dividido en dos partes, con representaciones de escenas de la vida de Lázaro. El parteluz está ocupado por la figura de Cristo, situándose a los lados diez apóstoles, dispuestos por parejas en actitud de conversar, salvo los de las jambas interiores, que miran hacia el parteluz. Esta portada es comparada con el Pórtico de la Gloria por sus muchas similitudes. La portada meridional también es muy notable. Presenta en el lado izquierdo la escena de la Anunciación, con las figuras de la Virgen María y el Arcángel Gabriel, a las que contempla desde el otro lado un rey acompañado de una figura femenina y otra masculina. Las siete arquivoltas van alternativamente con decoración floral y sin decorar, creando un elegante efecto. La portada norte en cambio es mucho más sencilla, al ser tan sólo de uso auxiliar, y consta de cuatro arquivoltas de las que solamente la interior está decorada, con motivos florales.

El altar mayor no es el original, sino uno barroco de madera dorada con columnas salomónicas, con la figura de San Vicente en el centro y las de sus hermanas a los lados. La rejería está considerada como la más destacada de Ávila en su estilo. Actualmente se encuentra ubicada junto a la bajada a la cripta. En el lado sur del transepto se haya el sepulcro de San Pedro del Barco, de estilo renacentista. Es igualmente de señalar el órgano barroco.

Pero el elemento más destacado del interior de la basílica es sin duda el cenotafio (no alberga los restos, que como se ha indicado están en unas urnas en el altar mayor, sino que es un monumento funerario conmemorativo) de los santos titulares, Vicente, Sabina y Cristeta. De piedra policromada, es una de las obras más sobresalientes de la escultura románica en España, encontrándose además en un magnífico estado de conservación. Tiene forma de arca con tejado tripartito a dos aguas, con decoración de escamas. Los distintos relieves recogen escenas de la historia de los Reyes Magos y del martirio de los propios santos. En la cabecera frontal figura un Cristo Pantocrátor en una mandorla, con un toro y un león a sus pies, símbolos de los evangelistas San Lucas y San Marcos respectivamente. Bajo el Pantocrátor se sitúa la Rosa Juradera, en la que durante los juicios el requerido apoyaba la mano (San Vicente era una de las tres iglesias juraderas que había en la Corona de Castilla, junto con San Isidoro de León y la Iglesia de Santa Gadea de Burgos, si bien esta práctica fue prohibida en 1505).

Este dedal como muchos de los anteriores dedales de Ávila que ya os mostré en entradas pasadas, lo conseguí en la tienda situada en la Plaza de la Catedral, cuyo nombre es “Recuerdos del Nogal“.

(14/02/2015)

93. Dedal ÁVILA // ÁVILA´s Thimble

Dedal Cloisonné Ávila.

Dedal Cloisonné Ávila.

Como ya os había comentado en entradas anteriores, me encantan este tipo de dedales de Cloisonné, y cada vez que me acerco a un sitio y me encuentro con algún dedal de este estilo me lo compro sin pensármelo dos veces. En este caso, el dedal que os muestro en esta nueva entrada es el dedal de Cloisonné de Ávila.

Este dedal lo compré en el Bazar José Pardo Nº18 de la Calle Reyes Católicos de la ciudad de Ávila. Como podemos observar, en este dedal volvemos a tener representada la Muralla de Ávila, de la cual ya os hablé en entradas anteriores, así que, en esta entrada vamos a recordar algunas cosas sobre la muralla.

En esta ocasión visitamos la página de Turismo de Ávila, donde nos dice lo siguiente sobre la muralla:

Las murallas son la imagen inequívoca asociada a la ciudad abulense y fueron la baza fundamental para que, junto a las iglesias románicas, en 1985 la UNESCO incluyese la ciudad en la Lista del Patrimonio mundial. Sin duda impresiona este recinto defensivo que cuenta con un perímetro de 2.516 m, con 87 torreones o cubos y 9 puertas siendo considerado como el recinto amurallado urbano mejor conservado del mundo. Por ello, no se debe abandonar la ciudad sin recorrer la muralla bien desde el adarve bien rodeándola perimetralmente. En la actualidad, se pueden recorrer 1.700 metros del adarve con tres accesos y un cuarto apto para personas con movilidad reducida.

La Edad Media va a ser el escenario del surgimiento de la muralla más o menos como la conocemos en la actualidad, con su perímetro de unos 2,5 km., en el que se levantan sus lienzos y torreones, y sus puertas principales. Se levantará a lo largo del siglo XII, si bien, la ciudad medieval nunca careció de muros. La población se fue acomodando al interior y fuera de la cerca, expandiéndose los arrabales que se configuraban en torno a las iglesias parroquiales, cuya construcción vivirá un momento de gran desarrollo en época románica. Otros edificios jugarán un papel destacado en su interrelación con las murallas, bien integrándola, como es el caso del Alcázar; bien abriéndose paso ante ella, como ocurre con la cabecera de la Catedral; y en otros casos adosándose intramuros, caso del Episcopio. Durante los siglos medievales, las defensas fueron objeto de reformas y reparaciones, no solo como consecuencia del desgaste propio de un edificio de estas características y dimensiones, sino, a tenor de los avances y novedades que conoció el desarrollo de la guerra.

Aunque no conocemos los detalles de su construcción, ni los nombres de los que participaron en la misma, probablemente trabajasen cristianos y mudéjares. A estos últimos se les atribuyen los frisos de esquinilla y las labores de ladrillo que rematan gran parte de los lienzos norte y oeste, o los arcos de ladrillo que dan paso a los cubos en esa misma zona.

El mantenimiento corría a cargo del concejo y entre los cargos municipales figura un veedor de las obras de los muros. En relación con su conservación, un documento publicado por Serafín de Tapia recoge como se repartía:

“Los caballeros e hidalgos hacían la ronda, los ciudadanos velaban, los campesinos reparaban los adarves, limpiaban los fosos y acarreaban los materiales necesarios mientras que los moros ponían las manos y los judíos el hierro; minorías que también eran obligadas a velar”.

La visita nos permite comprobar como la construcción de sus lienzos y cubos se fue adaptando al terreno. Así, los lienzos meridionales tienen una menor altura debido al escarpe natural sobre el que se asientan mientras que el occidental y el norte se van haciendo más fuertes y es en la zona oriental donde alcanzan su mayor desarrollo. Allí fue preciso reforzar las defensas de la ciudad por ser la zona más accesible y por ello, se levantó el Alcázar, se reforzaron las dos puertas que pasan a ser las más fuertes, la del Alcázar y la de San Vicente y ante los muros se dispuso un sistema defensivo formado por un foso y una barbacana.

Recorriendo el recinto amurallado descubriremos las nueve puertas que en él se abren: Puerta del Alcázar, del Peso de la Harina, de San Vicente, del Mariscal, del Carmen, del Adaja, de la Malaventura, de la Santa o Montenegro y del Rastro. Cada una con una función y trazado diferente. Esta variedad también se aprecia en las almenas que rematan sus muros y en sus cubos a pesar de su imagen como un todo homogéneo.

La muralla ha llegado a nosotros bastante bien conservada, pero para ello fueron necesarias diversas actuaciones, generalmente acertadas, que independientemente de su alcance han sido decisivas en la imagen y en el estado actual de la misma. Estas labores de mantenimiento se sucedieron periódicamente desde su construcción pero se han redoblado en las últimas décadas con el fin de posibilitar un uso lúdico y turístico de la defensa.

A la muralla se puede acceder por tres puntos diferentes: Casa de la Carnicería (junto al ábside de la catedral), Puerta del Alcázar y Puerta del Puente (tramo accesible) complementándose con un cuarto punto de salida en la Puerta del Carmen.

La muralla de Ávila está presente de continuo en la vida de los abulenses y de sus visitantes, celebrándose en torno a ella numerosas actividades de carácter cultural. Las más significativas:

  • Teatro en la muralla (finales de junio a principios de septiembre).
  • Visitas guiadas de Leyenda (sábados de junio a octubre).
  • Jornadas Medievales (primer fin de semana de septiembre).
  • La Ronda Poética.

En esta entrada os dejo un enlace para que podáis saber algo más sobre esta muralla: http://muralladeavila.com/es/

(14/02/2015)

90. Dedal ÁVILA // ÁVILA´s Thimble

Dedal porcelana Ávila.

Dedal porcelana Ávila.

Hoy os dejo una nueva entrada, de un dedal de la ciudad castellano leonesa de Ávila. Este dedal, es un dedal de porcelana que fue comprado en la tienda donde compré la mayor parte de los anteriores. El nombre de esta tienda es “Recuerdos del Nogal“, y podéis localizarla en la Plaza de la Catedral de Ávila. Este dedal fue un regalo de mi novio.

Ahora vamos a pasar a la descripción del dedal. En este dedal encontramos el nombre de la ciudad rodeando todo el dedal en dos colores, rojo y negro, alternado con diferentes dibujos de la santa patrona de la ciudad, Santa Teresa de Jesús, y dos de sus monumentos más importantes, la Muralla de Ávila y la Catedral del Salvador de Ávila. Como ya os he hablado de los tres dibujos que encontramos representados en el dedal en entradas anteriores, vamos a hacer un recordatorio de todos ellos:

  • Catedral del Salvador de Ávila. La Catedral de Cristo Salvador de Ávila es un templo de culto católico de la ciudad de Ávila, sede episcopal del mismo nombre, en Castilla y León. Fue proyectada como templo y fortaleza, siendo su ábside uno de los cubos de la muralla de la ciudad. Está rodeada de varias casas o palacios señoriales, siendo los más importantes el de los Velada, el del Rey Niño y el de Valderrábanos, los cuales tenían asignada la defensa de La Puerta de los Leales o del Peso de la Harina.
  • Santa Teresa de Jesús, patrona de Ávila. Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Santa Teresa de Jesús o simplemente Teresa de Ávila (Gotarrendura, o Ávila, 28 de Marzo de 1515 – Alba de Tormes, 4 de Octubre de 1582), fue una religiosa, fundadora de las carmelitas descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (o carmelitas), mística y escritora española. Doctora de la Iglesia católica. Junto con San Juan de la Cruz, se considera a Santa Teresa de Jesús la cumbre de la mística experimental cristiana, y una de las grandes maestras de la vida espiritual en la historia de la Iglesia.
  • Muralla de Ávila. La Muralla de Ávila es una cerca militar románica que rodea el casco antiguo de la ciudad de Ávila, de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla y León. En la actualidad, el casco antiguo, la muralla y las iglesias situadas extramuros han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Las murallas son el símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa. Las murallas son un factor activo muy importante en la conformación del urbanismo de la ciudad e históricamente han participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila. La muralla representaba la separación entre el “espacio salvaje” y el “civilizado”. El campo, la tierra llana, vivían los campesinos que era la clase social más baja que mantenían a la ciudad. Sobre el campesinado recaía el 80 % de los costes de las infraestructuras urbanas, incluida la muralla cuyo mantenimiento reciba el nombre de el reparo de los muros. Según la tradición la dirección de la construcción de la muralla recayó en los dos maestres de geometría, el romano Casandro y el francés Florín de Pituenga. El estudio de la estructura defensiva señala que se trata de una construcción afín, en su morfología y poliorcética (arte de construcción de murallas y castillos) a las murallas del ámbito andalusí. El carácter militar de la muralla es eminentemente defensivo y se mantuvo aún con las reformas realizadas en el siglo XIV que la reforzaron. Es propiedad del Estado español y está gestionada por el ayuntamiento de Ávila. Algunos tramos, los que coinciden con algunos edificios como palacios e iglesias (entre ellas la catedral) son privados.

(14/02/15)

85. Dedal ÁVILA // ÁVILA Thimble

Dedal murallas de Ávila.

Dedal murallas de Ávila.

El dedal que os muestro en la entrada de hoy, vuelve a ser otro dedal de la ciudad castellano leonesa de Ávila. En este dedal de porcelana podemos observar uno de los grandes monumentos que rodean la ciudad de Ávila, sus murallas. Así que, en esta ocasión la entrada va a estar centrada en solamente información sobre ésta. En la Wikipedia encontramos la siguiente información:

La Muralla de Ávila es una cerca militar románica que rodea el casco antiguo de la ciudad de Ávila, de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla y León.

En la actualidad, el casco antiguo, la muralla y las iglesias situadas extramuros han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Las murallas son el símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa.

Las murallas son un factor activo muy importante en la conformación del urbanismo de la ciudad e históricamente han participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila. La muralla representaba la separación entre el “espacio salvaje” y el “civilizado”. El campo, la tierra llana, vivían los campesinos que era la clase social más baja que mantenían a la ciudad. Sobre el campesinado recaía el 80% de los costes de las infraestructuras urbanas, incluida la muralla cuyo mantenimiento reciba el nombre de el reparo de los muros. Según la tradición la dirección de la construcción de la muralla recayó en los dos maestres de geometría, el romano Casandro y el francés Florín de Pituenga. El estudio de la estructura defensiva señala que se trata de una construcción afín, en su morfología y poliorcética (arte de construcción de murallas y castillos) a las murallas del ámbito andalusí. El carácter militar de la muralla es eminentemente defensivo y se mantuvo aún con las reformas realizadas en el siglo XIV que la reforzaron.

Es propiedad del Estado español y está gestionada por el ayuntamiento de Ávila. Algunos tramos, los que coinciden con algunos edificios como palacios e iglesias (entre ellas la catedral) son privados.

La muralla tiene un perímetro de 2516 m, 2500 almenas, 88 cubos o torreones y 9 puertas. Ocupa una superficie de 33 hectáreas y conforma un rectángulo orientado de este a oeste. Sus muros tienen 3 m de grosor y 12 de altura. Para su trazado se aprovechó los desniveles del terreno y no se construyeron ni taludes ni contrafuertes

Existe una poterna, cegada, en la zona del Alcázar (hoy desaparecido). También hay un portillo cegado en la zona de muralla correspondiente al palacio de los Dávila, el llamado Portillo del Obispo que unía la catedral con el barrio donde vivan los clérigos y cerrado en 1518 por una serie de escándalos y alborotos. De las 9 puertas mencionadas, las dos más impresionantes por sus defensas son la del Alcázar y la de San Vicente. Ambas están situadas en el lienzo este, sobre terreno llano, y por tratarse de la zona de más fácil acceso y por tanto más expuesta al ataque es la mejor fortificada del recinto.

Para su construcción se reaprovecharon materiales procedentes de la necrópolis romana, construcciones civiles así como de las viejas murallas romana y visigótica. La piedra es granito gris y negro, dependiendo del origen de la misma. También se utilizó el ladrillo, el mortero, la cal.

Aunque desde la conquista romana de la ciudad existiera una muralla o cerca, la actual muralla data de la segunda mitad del siglo XII. Esta cronología está basada en su morfología y en diferente documentación. La muralla romana debía de ser de un perímetro inferior, esto está basado en que las murallas de León tenían un perímetro de 1700 m y esa ciudad era más importante que Ávila. De todas formas Rodríguez Almeida demostró, entre otras cosas, la existencia de dos sectores originales de la muralla romana primitiva, encajadas en el cuerpo de la muralla construida en la Edad Media en el Arco de San Vicente.

Puertas y elementos relevantes.

La muralla tiene nueve puertas, llamadas coloquialmente arcos:

  1. La Puerta del Alcázar o del Mercado Grande, donde tuvo lugar el destronamiento figurado del rey Enrique IV de Castilla, episodio conocido como la Farsa de Ávila.
  2. La Puerta de la Catedral, de los Leales o del Peso de la Harina, abierta en el siglo XVI.
  3. La Puerta de San Vicente.
  4. El Arco del Mariscal, recibe ese nombre en recuerdo de Álvaro Dávila, Mariscal del rey Juan II de Castilla, que subvencionó su construcción.
  5. El Arco del Carmen o de la cárcel, se abre entre dos torreones de sección cuadrada. Fue restaurado en los siglos XIV y XVI.
  6. La Puerta de la Mala Dicha, de la mala Ventura o popularmente arco de los Gitanos, por la que se accedía al barrio judío.
  7. La Puerta de la Santa o de Montenegro, por la que se accede a la casa de Santa Teresa.
  8. La Puerta del Rastro de Grajal o de la Estrella, que posee un arco del siglo XVI.
  9. La Puerta del Puente, restaurada en los siglos XV y XVII.

En cada una de las nueve puertas de la muralla hay uno o varios palacios a los que estaba encomendada la defensa de cada puerta. Estas casas fueron construidas entre los siglos XV y XVI.

Puerta del Alcázar.

Es el elemento más solemne de toda la muralla. La puerta de conforma con dos grandes torreones unidos por un puente (elemento este singular y único entre las murallas europeas) que refuerza la defensa del acceso. Bajo el puente hay una serie de mensurones que sirvieron para apoyar un cadalso de madera o alguna pieza de la estructura del puente levadizo. Aunque hoy en día desaparecidos, contaba con un foso y una barbacana (pequeño muro que servía para evitar que las máquinas de asalto pudieran llegar a la muralla). En la restauración de 1907, realizada por Repullés, se le dotó de almenas, imitando la Puerta de San Vicente, aunque no existe documentación sino sólo algunas referencias que avalen que esta puerta contara con ellas en el pasado.

Puerta de San Vicente.

Muy similar a la Puerta del Alcázar está ubicada sobre la muralla romana. Las excavaciones arqueológicas efectuadas a su alrededor han dado testimonio de la existencia de una convivencia indígena y romana ya que en uno de los lados de la puerta, tallado en la roca madre, se ha hallado un verraco de piedra que forma parte de los restos de la muralla romana.

Cimorro de la catedral.

La catedral de Ávila se construyó entre los años 1160 y 1180 cuando se estaba construyendo la muralla. Su ábside, llamado en Ávila, cimorro, quedo entestado en la propia muralla siendo un elemento más del conjunto defensivo (está considerado el más fuerte). La parte externa del cimorro fue dotada de un forro que aumentó su carácter bélico a finales del siglo XIV ocultando los absidiolos. El cimorro posee un pasillo de ronda sobre un matacán corrido defendido por grandes almenas. Sobre esta se sitúan dos barreras almenadas más. El propio templo está integrado como un elemento más de la defensa contando con muchos elementos militares en él. La tradición dice que fue desde este lugar en donde se mostró a Alfonso VII, cuando era niño, a su padrastro, Alfonso el Batallador rey de Aragón y que los abulenses no se fiaban de él. El rey, molesto por la desconfianza mostrada, ordenó ejecutar a 60 rehenes. Este es el origen de la leyenda de Las Hervencias.

Torreón del Alcázar.

Es un resto del alcázar (fue demolido entre los años 1927 y 1930). Fue restaurado en 1907 por Repullés con un criterio muy discutido. Este torreón junto con el de la Esquina pudieron disponer de capiteles emplomados en el siglo XIV haciéndolas más altas que en la actualidad y dando satisfacción al representante del poder real que habitaba en el alcázar.

Torre de la Esquina o del Baluearte.

También perteneció al alcázar y era el lugar de vigilancia sobre el valle de Amblés. En la base del cubo se puede ver, a unos cinco metros de altura, una estela funeraria romana que está considerada como de las primeras piedras de la ciudad.

Lienzos y cubos de San Vicente.

En este tramo es donde los paños de la construcción defensiva tiene mayor altura, unos 15 metros, al haber sido levantados hasta la altura de los cubos en el siglo IV. En este tramo hay numerosos restos romanos embutidos en los muros.

Los lienzos son aquí más largos que en el resto de la construcción. Para mitigar la perdida defensiva que esto pudiera significar a mitad de cada lienzo se situaron matacanes. En esta parte la muralla traza una curva que todavía no tiene una explicación satisfactoria. Se cree que es debido a que en este lugar se hallaba la necrópolis romana.

Se inició su construcción a finales del siglo XI a instancias del rey Alfonso VI de Castilla, el cual encargó al conde Raimundo de Borgoña, marido de su hija la infanta doña Urraca, repoblar los territorios llamados “de nadie” y fortificar las ciudades de Ávila, Segovia, y Salamanca. Casandro Romano y Florín de Pituenga se ocuparon de la dirección de las obras que, según la historiografía tradicional, duraron nueve años, de 1090 a 1099. En 1596, el rey Felipe II de España realizó obras de restauración en la muralla.

Tan escasa duración de las obras no resulta, no obstante, creíble y numerosos investigadores han postulado diversas teorías sobre una edificación anterior, probablemente el trazado de un campamento militar romano, con el cual coincide en forma y proporciones; en cualquier caso, la muralla romana original tendría un perímetro inferior al actual, dado que la capital del centro y noroeste peninsular era León, con una muralla de 1.780 m, y en consecuencia la de Ávila no sería mayor. En apoyo de esta tesis se citan las numerosas piezas reutilizadas que proceden de un cementerio romano, en el lienzo -parte exterior que comprende el volumen de la muralla- del lado este: lápidas, cistas y cupas, así como otros hallazgos de las últimas excavaciones. Rodríguez Almeida ya demostró, entre otras evidencias, la existencia de dos torres originales de la primitiva muralla romana, empotradas en el cuerpo de la muralla actual, levantadas por los repobladores medievales en el Arco de San Vicente.

En el siglo XIV se llevaron a cabo reformas encaminadas a aumentar la eficacia defensiva de los muros. Se arreglaron las puertas y se levantaron los lienzos de algunos lugares hasta la altura de las torres (alcanzando los 15 metros). También se construyó (en la parte de la calle de San Segundo) una segunda barrera de menor tamaño que hacía las veces de barbacana en la cual se dispusieron troneras para armas de fuego.

En 1591 se construyeron las nuevas carnicerías entre cubos de la parte sur, al lado del cimorro de la catedral. Unos años antes, en 1548 se ordenó cerrar el Portilo del Obispo por diversos alborotos ocurridos pero poco después se construyó una nueva puerta a su lado.

En la parte de la muralla que coincide con el Palacio Episcopal (compuesto por dos palacios, el de Navamorcuende y el de Villatoro) carece de adarve (Camino situado en lo alto de una muralla, detrás de las almenas) ya que vaciaron el muro y recrecieron el lienzo. Se abrieron varias ventanas en éste último que en 1507 se tapiaron por orden de la reina Juana I de Castilla. Años más tarde, en 1542 el señor de Villafranca, como revancha, abrió una nueva ventana en la que reza la leyenda donde una puerta se cierra otra se abre y, sobre la puerta del Rastro, abrió un bonito mirador.

Las murallas han sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia. De los trabajos de mantenimiento rutinarios que se cubrían con el reparo de los muros a los trabajos de restauración que se emprendieron a principios del siglo XX. En 1907 bajo la dirección de Repullés se llevaron a cabo varios trabajos que cambiaron la fisonomía de algunos puntos del monumento. No fue hasta 1982 cuando se pudo dejar la muralla libre de casas adosadas.

En el siglo XIX se proyectó el derruir los muros para facilitar el esparcimiento de la ciudad y la relación entre los barrios exteriores e interiores. La crisis económica que surgió en ese periodo impidió que el proyecto de ejecutase. El 24 de marzo de 1884 se declaró a Ávila, Monumento Nacional con lo que las murallas quedaron protegidas para siempre. El 15 de diciembre de 1982 Ávila, fue declarada Conjunto Histórico Artístico y en 1985 Patrimonio de la Humanidad.

Este dedal lo conseguí en la misma tienda que conseguí casi todos los dedales de esta ciudad, esta tienda es una tienda de recuerdos cuyo nombre es “Recuerdos del Nogal“, y está situada en la Plaza de la Catedral de Ávila.

(14/02/2015)