150. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje tradicional de Galicia - mujer.

Dedal traje tradicional de Galicia – mujer.

Continuando con la entrada que publiqué anteriormente, hoy os quiero enseñar el dedal de la mujer. Como ya dije en la entrada anterior, estos son dedales de resina. Éste, en concreto, representa la indumentaria tradicional que viste la mujer gallega en muchas de sus fiestas y eventos. Y también este dedal como el anterior, fue comprado en la tienda “Triskel Artesanía” que podéis localizar en la Rúa Bo Xesús, justamente al lado de la Catedral y de la Muralla Romana de la ciudad de Lugo.

Y para no repetir entrada, recordando el traje de la mujer gallega, hoy voy a contar algo sobre algunas de las fiestas más populares de Galicia.

Fiestas del Apóstol Santiago: son las fiestas en honor al patrón de Galicia y duran medio mes. En ellas se celebran actos religiosos y el 24 de julio se lanzan fuegos artificiales mientras se quema un castillo de pirotecnia que imita la fachada de la catedral.
Fiesta de San Froilán: son las fiestas dedicadas al patrón de la ciudad de Lugo, entre el 4 y el 12 de octubre. Estas fiestas de Interés Turístico Nacional reúnen todos los años multitud de visitantes, llegando en su edición de 2008 a reunir a 1.035.000 personas. Son famosas sobre todo por las tradicionales casetas donde se desgusta el pulpo á feira.
Arde Lucus: es una de las fiestas más populosas de Galicia, donde los habitantes de la ciudad de Lugo festejan su pasado romano y celta, disfrazándose como ellos, adornando la ciudad y realizando múltiples actividades como circos romanos, ventas de esclavos o bodas celtas.
Fiesta del marisco: viene celebrándose cada octubre desde 1963 en El Grove. En la década de los 80 fue declarada de Fiesta de Interés Turístico Nacional. La degustación de marisco fresco a precios populares es, sin duda, el mayor atractivo de esta cita.
Fiesta de San Pelayo: se celebra en La Estrada en junio. Dura tres días y consta de oficios religiosos, procesiones, fuegos artificiales y bailes. Es la fiesta patronal de La Estrada.
Festa da Dorna: se celebra el 24 de julio en Riveira y fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia en 2005. Nació en el año 1948, originariamente como una broma que un grupo de amigos quiso gastarle a sus vecinos, y desde entonces se viene celebrando cada año en torno al 24 de julio. Algunas actividades que se realizan son el Gran Prix de Carrilanas, una regata de embarcaciones hechas a mano, el Premio de Icaro de Vuelo sin Motor, o la Canción de Tasca.
Feira Franca: se celebra en Pontevedra en el primer fin de semana de septiembre, es la recreación de un mercado abierto que se empezó a celebrar en 1467, en la feria se rememoran los períodos de más prosperidad de la historia de la ciudad de Pontevedra desde el siglo XV hasta finales del siglo XVI y se recrean las actividades históricas, teatro, animación, o demostración de oficios artesanos. La primera edición se celebró en el año 2000 y es una de las fiestas históricas más importantes de Galicia y el noroeste de España.
Rapa das Bestas de Sabucedo: se celebra el primer fin de semana de julio, es un acontecimiento de tradición ancestral, declarado de Interés Turístico Nacional en 1963. Es la rapa más famosa de Galicia, consiste en bajar del monte caballos salvajes y llevarlos a un recinto cerrado denominado “curro”, en donde se les corta las crines y se marca a los potros. Es diferente respecto a las demás rapas de Galicia, ya que en ella los “aloitadores”, encargados de inmovilizar a los animales para poder cortales las crines y marcarlos, no utilizan ninguna ayuda.
Festival de Ortigueira: se celebra en la localidad de Ortigueira durante cuatro días. Primero se celebró desde 1978 a 1987, y actualmente se celebra desde 1995. El festival se basa en la cultura celta, música folk y encuentro con distintos pueblos, lo cual hace de este festival algo importante para el conocimiento de otras culturas o pueblos venidos de muchas partes de España y del mundo, cada mes de julio en las fechas señaladas se reúnen un número de personas cercano a las 100.000 por edición. Está considerado Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Romería Vikinga de Catoira: es una fiesta profana que se celebra en la localidad de Catoira el primer domingo de agosto. Se celebra desde 1960 y rememora hechos históricos en defensa de Galicia de los ataques de piratas normandos y sarracenos que buscaban el tesoro de la Iglesia compostelana. En 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Fiesta del Corpus Christi de Puenteareas: se viene celebrando desde 1857. En el fin de semana siguiente a Corpus Christi se celebra la fiesta más representativa, las alfombras florales. Declarada Fiesta de Interés Turístico en 1968 e Interés Turístico Nacional en 1980.
Reconquista de Vigo: Es una fiesta que se celebra en Vigo cada 28 de marzo. Rememora la expulsión de los franceses de la ciudad en el marco de la Guerra de Independencia, los ciudadanos de Vigo se implican mucho en esta fiesta que es una de las fiestas más bellas de toda Galicia.

Galicia está llena de fiestas para todos los gustos, estas tan sólo son una pincelada de todas ellas.

(20/06/2015)

149. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje tradicional de Galicia - hombre.

Dedal traje tradicional de Galicia – hombre.

Al fin os puedo enseñar los dos dedales de los gallegos que me quedaban. En entradas anteriores ya os enseñé cuatro dedales de resina que representan el traje tradicional del hombre y el traje tradicional de la mujer de la región gallega. Pero todavía me quedaban unos dedales de unos gallegos por conseguir, y al fin… aquí los tengo. Como podéis ver, son dedales que aunque representan lo mismo son totalmente diferentes a los otros cuatro que ya os enseñé.

Estos nuevos dedales son del mismo material que los anteriores, son dedales de resina. En la parte superior del dedal podemos ver el hombre gallego con su traje tradicional, del que ya os hablé en la entrada del dedal número 29, y en la parte inferior lo que podemos ver es una representación de la tierra gallega, con su mar, sus casas, sus hórreos, sus montañas, etc. Asimismo, en la parte de atrás del dedal nos encontramos con los gallegos bailando el baile tradicional de Galicia, la “muiñeira”.

La muñeira (en gallego, muiñeira: “molinera”) es una danza popular de origen gallego que se baila las comunidades autónomas españolas de Galicia, Asturias y en territorios de Castilla y León limítrofes con Galicia. Se canta y baila acompañada de la gaita, el tamboril o redoblante, la pandereta (pandeireta), tambor, pandero (pandeiro), bombo, charrasco y a veces las conchas (cunchas ou vieiras). No existen referencias documentales inequívocas anteriores al siglo XVI. En la actualidad es, sobre todo, una danza instrumental que al igual que la sardana mantiene un ritmo compaseable en 6/8. El nombre muiñeira evoca las jornadas de trabajo en los molinos -en gallego muíños- y el ocio asociado a la espera de la molienda.

Os voy a comentar también algo sobre el “aturuxo”:

El aturuxo es un grito que se utiliza en las fiestas y para darles ánimos a los bailarines. Suele ser fuerte, agudo y prolongado. Se apunta algunas veces que el “aturuxo” puede tener que ver con las manifestaciones musicales del norte de África, que habrían llegado a Galicia por mar, la denominada “cultura atlántica”, patente en otros aspectos musicales, tales como algunas curvas melódicas.

El aturuxo, junto con el representativo ritmo percusivo de la muñeira, posible herencia de las bandas militares de los suevos, demuestran que la muñeira no necesariamente tiene sus orígenes en las danzas populares gallegas que bailaban las familias alrededor de los molinos esperando la molienda, sino que también puede estar vinculada con las bandas militares suevas y las guerras históricas gallegas.

Después de unos cuantos meses viendo este dedal por las tiendas, al final me decidí a comprarlo el mes pasado cuando fuimos al Arde Lvcvs, a Lugo, ya que el precio al que estaba no tenía comparación con otras tiendas (muchísimo más barato). La tienda en donde lo compré se llama “Triskel Artesanía“, de la que ya os hablé en otra entrada pasada. Esta tienda la podéis localizar en la Rúa Bo Xesús, justamente al lado de la Catedral y de la Muralla Romana de la ciudad de Lugo.

(20/06/2015)

129. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal resina Galicia.

Dedal resina Galicia.

Continuando con las regiones del norte de la Península Ibérica, hoy os voy a mostrar otro de los dedales que tengo en mi colección desde hace muy poquito. El dedal que os enseño hoy, es un dedal una vez más de mi tierra, Galicia, que conseguí a principios del presente mes, en una tienda de la Calle Real de la ciudad de Ferrol, cuyo nombre es “Regalos Goma 2“.

Este dedal, es un dedal de resina en el que podemos observar a los gallegos que ya os enseñé en entradas anteriores, ya que este dedal pertenece a la misma colección de dedales de tamaño grande que aquellos dos dedales que ya os mostré en entradas pasadas. Además podemos observar una representación del paisaje gallego, con montañas, campos, vacas y flores. Ese paisaje verde que caracteriza a la tierra gallega. Enla parte superior del dedal tenemos representada una de las construcciones típicas de la zona, como son los hórreos.

Galicia es tan célebre por sus maravillosos paisajes, verdes en sus campos y plateados en el mar, como por sus bellísimas edificaciones que van desde las pintorescas viviendas tradicionales hasta las más importantes joyas monumentales. Su territorio se sitúa en el límite noroccidental de la Península, e incluso de lo que fue el mundo conocido hasta el descubrimiento de América, el cabo de Fisterra o Finisterre, donde hoy encontramos una típica villa de pescadores cuyo nombre recuerda a éste particular.

Galicia presenta un interior esencialmente montañoso y un litoral surcado por numerosas rías, donde se deja sentir la acción moderada del mar. Esto es lo que convierte a las Rías Baixas en el área más cálida del Norte del país. Su costa presenta grandes contrastes, entre las formas suaves de As Mariñas y los peligrosos acantilados de la Costa de la Muerte. El interior, está atravesado por numerosos ríos, aspecto que llevó a Álvaro Cunqueiro a bautizarla como el país de los mil ríos.

Asomarse al abrupto litoral cantábrico, donde llegan las pequeñas rías del norte gallego, Las Rías Altas, con sus magníficas playas, pueblos pesqueros y acantilados impresionantes, o visitar en las Rías Baixas las reservas naturales o los balnearios, como el de A Toxa, deparan la excelencia del encuentro con una naturaleza inmensa e impresionante. Es quizás por estas razones por las que el turismo rural esté teniendo actualmente tal auge en Galicia.

El clima en el norte es templado y lluvioso, registrándose las lluvias más frecuentes durante el invierno, con temperaturas mínimas de 5° C. En verano se alcanzan las máximas de 15° C o 20° C. El clima en el sur, registra temperaturas más altas que en la zona norte y dos meses de sequía estival, durante Julio y Agosto. Esta humedad constante ha propiciado el bello paisaje verde que le es característico, de tal tipismo con sus pequeñas aldeas dispersas, muy próximas unas a otras.

Ahora bien, Galicia posee, además de un excelente paisaje, importantes ciudades y pueblos con un conjunto histórico-artístico inmejorable y puertos pesqueros de gran importancia; como el de Vigo. Conocer todos estos monumentos, su original arquitectura popular, con sus hórreos, las casas acristaladas de A Coruña, los cruceiros que presiden las plazas de muchas de sus villas y tantas otras manifestaciones de su arquitectura son uno de los muchos alicientes que ofrece esta comunidad.

Su historia data de muy antiguo; la primera cultura que dejó su huella en Galicia fue la celta, a la que le sucedió una honda romanización, de ella quedan como legado las murallas de Lugo, el puente romano de Ourense y la Torre de Hércules. A ésta le siguió la dominación sueva, con una repercusión importantísima y sin parangón a la que tuvo en el resto de España. La Edad Media gallega está marcada por el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago, que convirtió a Santiago de Compostela en una de las tres ciudades santas de la cristiandad, junto a Jerusalén y Roma y fue un foco de atracción para millones de peregrinos que llegaron desde los países más lejanos. En esta época se forjó el Camino de Santiago o camino jacobeo, jalonado por iglesias y monasterios, que aún se pueden apreciar como herencia de la época, siendo su obra cumbre la Catedral de Santiago de Compostela.

Esta original historia la ha dotado de profundas peculiaridades e identidad propia, presentando una realidad tan original como fascinante. Muestra de ello son su lengua, el gallego, idioma con una cadencia dulce y encantadora, su Derecho Foral, su folclore con raíces celtas, que tiene a la gaita como instrumento característico, una artesanía variada y peculiar, donde destaca la bella cerámica de Sargadelos y una tradición cultural viva aún hoy en sus gentes y en las múltiples romerías y fiestas populares.

La gastronomía gallega está marcada por su carácter marítimo; aquí encontraremos los más exquisitos mariscos y pescados, preparados en diversidad de modos tradicionales. El pulpo a la gallega y la empanada se cuentan entre sus platos más célebres. Sus dulces tradicionales, muchos resultado de recetas monacales, junto con sus suaves y jóvenes vinos como el Albariño o el Ribeiro hacen famosa por el buen comer a esta encantadora región.”

Describir Galicia, es imposible para un gallego, ya que somos personas enamoradas de su tierra, así que con todos los adjetivos que podrían salir de nuestras bocas nos parecería que nos quedamos cortos. Así que os dejo en líneas superiores la descripción que han hecho en la página web “Todo sobre España“, de Red 2000.

Personalmente, os animaría a visitar Galicia, sino lo habéis hecho ya, porque cada rincón de Galicia es único y no encontraréis dos iguales en el mundo. Y desde luego, en esta tierra encontraréis paisajes espectaculares. Y como en Galicia tiramos mucho de refranero, os dejo un refrán que describe a la perfección las tierras gallegas…

“Galicia Terra Meiga”.

(04/06/2015)

108. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´ Thimble

Dedal vestimenta típica de Asturias - mujer.

Dedal vestimenta típica de Asturias – mujer.

Pues bien, ayer le tocó al asturiano y hoy le toca a su pareja, la asturiana. Este dedal también es un dedal de resina, y en él podemos ver el traje tradicional de la mujer asturiana. En la base de ambos dedales también podemos observar el paisaje típico asturiano, algunas de sus edificaciones, y el nombre de la región a la que pertenece el dedal, Asturias. El dedal de la asturiana es también un regalo de Yiyo. Y la tienda en donde se compró también es la misma que el dedal anterior: “El Trasgu de la Catedral“.

Traje femenino. La ropa interior femenina del traje regional asturiano se compone por enagua y pololos, que se colocan debajo de la saya o falda, que suele llegar hasta los tobillos y puede ser de distintos colores, aunque predominan el rojo y el verde, con unas cintas de terciopelo negro en la parte inferior. Asimismo, por encima de la saya, va el mandil o delantal que suele ser negro también. En la parte superior, las mujeres visten camisa blanca, el corpiño o cotilla y el dengue (una especie de pequeña capa de tela decorada con azabache y terciopelo con puntas largas que se cruzan sobre el pecho). La cabeza de las mujeres suele ir cubierta por un pañuelo. Como calzado, se usaban madreñas (zuecos de madera) o zapatillas de suela de esparto.

  • La camisa de mujer consistía en una especie de camisón que llegaba hasta media pierna. De cintura para abajo era corriente que se hiciese de la peor fibra, mientras que de la cintura para arriba se empleaba la mejor fibra (cerru), siendo conocida la tela resultante como tapido. Eran de manga larga con mucho vuelo recogido en el puño mediante pliegues y tablillas, sin cuello y de escote cuadrado. Aparte del lino, también se utilizaba tela de cáñamo en su confección. Era la única prenda interior.
  • Las medias no se usaban a diario, reservándose para los días de mercado, o cuando hubiera que bajar a la villa para hacer algún recado, o en los días de fiesta. Solían hacerse de lana en color azul o negro.
  • Las ligas se usaban para que no se bajasen las medias, eran de lana y de colores muy variados.
  • El Faldón es una falda blanca de hilo. El remate más común eran unas puntillas de hilo tejidas a mano.
  • Los calzones o pololos, eran unas bragas de pernera larga, hasta la rodilla. De color blanco y con un remate de puntillas igual que el faldón.
  • Los refaxos, eran como otra falda que se ponía debajo de la saya. Las había de muchos colores: verde, rojo, amarillo y algunas veces el azul. En los festivos se adornaban con cintas de colores. Según la riqueza de la mujer podían llevar también cenefas con motivos decorativos. La tela del refaxu solía ser de pañete o bayeta.
  • La faltriquera o corexa, era el bolso de la época. Se llevaba anudado a la cintura por dentro de la saya, aunque en los días de fiesta se llevaba por fuera ya que era especial para las ocasiones, más lujosa y decorada.
  • Las sayas, existían dos clases: la de mandilete con dos aberturas laterales y con una tela fuerte que se ceñía con cintas a la cintura. Las aberturas servían como bolsillos para resguardar las manos del frío y para guardar la faltriquera y la saya entera tenía la abertura en la parte delantera, se ataba con cintas y se tapaba con el mandil. El largo estaba determinado por la procedencia de su usuaria. Mientras en las villas se llevaba hasta la altura de los tobillos, en pueblos y aldeas llegaba hasta un poco más de media pierna. La decoración de las sayas solía ser a base de franjas de terciopelo, que servían también para tapar las costuras que se modificaban para adaptar la falda a las mozas que estaban en edad de crecimiento. Las sayas solían ser de color oscuro y se usaban como tejidos la lana negra, la estameña o el sayal. Se intentaba, según las posibilidades económicas, el plegado de la mayor cantidad de tela posible para que así la prenda tuviera un mayor volumen.
  • Manteo o rodao, esta prenda era como una saya abierta en forma de semicircunferencia, hecha en sayal, estameña o paño, predominando los colores pardo, verde y negro. Se adornaba con cintas de terciopelo y se ponía encima de los refaxos o sola.
  • Mandil o delantal, ambos términos se utilizan indistintamente aunque hay ligeras variantes. El delantal es el que lleva una parte superior o peto. El mandil es usado tanto por mujeres como por hombres en las labores que así lo exijan. El término más común es el de mandil, que puede ser tanto de faena como de fiesta, y tanto puede ser del tamaño de un pañuelo de bolsillo como tapar la saya y el refaxu. Los de producción local, los de la llamada tela pinta, eran realizados con mezcla de lana negra y lino. Los mandiles de fiesta solían ser de tejidos finos, traídos del exterior, de panilla, seda o terciopelo y alhajados con bordados en forma de orla o greca vegetal. A estos adornos se podían añadir los flecos y las cuentas de azabache.
  • El xustiyu o ajustador, era una prenda de abrigo también conocida como cotilla. Su función era la de ceñir la cintura y el busto, no tenía mangas y en la espalda tenía dos costuras curvas para adaptarse mejor al cuerpo. En la cintura tenía una faldilla acuchillada y el escote podía ser redondo o cuadrado más o menos generoso según el gusto de la usuaria y la permisividad social. Los colores del xustiyu o ajustador, iban del colorado, al amarillo, verde o azul, siendo más raras las cotillas negras. Sus tejidos eran la panilla, la seda o el raso pudiendo ir decorada con bordados, según el uso que se le diera. Su cierre delantero se efectuaba mediante cordones de lana, seda o hilo.
  • El dengue, es una especie de mantilla que cubre la mitad de la espalda y se cruza sobre el pecho. Es como un pañuelo de hombros muy estrecho y muy largo de puntas que se ata en la cintura. Se hacían con hilo, franela o raso y se decoraban con una orla de terciopelo que podía ser lisa o bordada. Generalmente era negro o gris oscuro, aunque en el occidente, a partir de Valdés y Cangas del Narcea, también se usaron colorados.
  • El solitariu, era una variante local del dengue, de lienzxo casero con una guirnada o volante alrededor en tela más fina.
  • El xugón o sayu, era una chaquetilla muy entallada, de mangas anchas y tela igual a la saya exterior, que en la zona centro se colocaba debajo del dengue y en el oriente encima del mismo; en el occidente da la impresión de que cuando se llevaba el primero no se ponía el segundo y viceversa.
  • El mantón también llamado manta de paño, tejido con hilo de lana o seda, con flecos en los bordes. Iba colocado sobre los hombros y cruzado al pecho, se ataba a la espalda a la altura de la cintura. Normalmente iban bordados con ramos de flores y se usaban encima de la camisa. La manta de merino mantón cuadrado o rectangular que se coloca doblado. Realizada en lana. Era prenda de mucho abrigo.
  • La chambra, es una camisa de lino hasta la cintura. El color más habitual era el blanco y llevaba lorzas en los delanteros y el cuello redondo.
  • Los escarpinos, son una especie de calzas interiores realizadas en tela gorda con el fin de abrigar y proteger el pie. Se utilizaban tanto para calzar madreñas como con las coricies. Se sujetaban con un botón que ceñía el tobillo.
  • Las coricies eran el calzado de verano. Se hacían con cuero grueso al que se le daba la forma del pie. Se sujetaba con cuerdas del mismo material que se pasaban por ojales practicados en la pieza.
  • Los zapatos y las botas eran considerados un artículo de lujo que por su precio debía de conservarse largo tiempo. Es por ello que solo se usaban los domingos y en aquellos acontecimientos de especial relieve. Los zapatos que más se extendieron eran los manufacturados en la villa de Noreña, aunque también eran apreciados los zapateros de Pimiango.
  • Las madreñas, es un calzado típico de diario, de madera, como su nombre indica, era el más apropiado para el frío y la humedad. Las madreñas tradicionales de escarpín eran más cerradas que las de hoy en día, que están adaptadas al uso de zapatillas, y cada zona tenía su tipo particular.
  • Los pendientes tenían una singular función social, ya que además de adornar a la mujer informaban sobre su estado civil. Las arracadas eran utilizadas exclusivamente por las casadas. Son unos pendientes de dos piezas, de oro o plata, que frecuentemente llevaban una perla incrustada. Las solteras podían utilizar el resto de variantes: los aretes, pendientes en forma de almendra, de cuentas de colores trenzadas, de azabache en forma de roseta o huso, etc.
  • Los collares eran obligados en los días de fiesta. Podían ser de cuentas ensartadas o de eslabones. De los collares de cuentas el más apreciado era el coralino cuya materia prima tenía que importarse de lejanas tierras. La otra opción era las cuentas de azabache, este sí producido por nuestro subsuelo y que se tallaba en forma poliédrica.

Toda esta información, y la información de la entrada anterior ha sido recopilada de la página de internet http://www.artesaniaasturiana.com/

(23/03/2015)

107. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´ Thimble

Dedal vestimenta típica de Asturias - hombre.

Dedal vestimenta típica de Asturias – hombre.

En esta ocasión, me gustaría mostraros otros dos dedales que nos muestran el traje típico o tradicional de otra región de las que forman España. Esta vez, nos vamos al Principado de Asturias para poder ver su traje típico. Son dedales de una tienda llamada “El Trasgu de la Catedral“. Estos dedales me los regaló mi amiga, vecina y peluquera Rocío, aunque yo desde bien pequeñita la llamo Yiyo. Como podéis observar, el primero de los dedales es el del asturiano.

El traje tradicional del Principado de Asturias se basa en los utilizados a lo largo de los siglos XVIII y XIX por las clases acomodadas y las gentes llanas de la sociedad en las diferentes situaciones y eventos sociales, y que hoy en día se siguen vistiendo especialmente en festividades y actos folclóricos, así como por los grupos de danza tradicional. Tiene diversas similitudes con los trajes regionales de otras comunidades cercanas. Así mismo, existen diversos vestidos tradicionales en función de la zona de Asturias.

Traje masculino. En los hombres el traje está formado por el calzón o pantalón de paño o pana que llega hasta la rodilla, y pueden ser de colores variados según la zona. Solía ir abierto en el borde exterior de la pernera y se abrochaba con varios botones. En la parte superior, llevan camisa blanca cubierta por un chaleco del mismo color que el calzón o distinto, y en la cintura por encima del calzón y la camisa, la faja normalmente roja. En la cabeza, los asturianos llevan montera, una de las prendas más representativas de la indumentaria tradicional de Asturias, que es un gorro de paño que servía como protección de la lluvia. En los pies también visten madreñas (zuecos de madera) o zapatillas de suela de esparto.

  • Camisa: De cerro o de estopa, es decir, siempre en telas de lino. Ancha en el cuerpo y en las mangas, abierta hasta el pecho, abrochando con botones de hilo y con lorzas a ambos lados de la botonera. Puede llevar cuello o tira.
  • Calzoncillos: Largos, llegando hasta las rodillas. Asomaban un poco por debajo del calzón y normalmente se remetían por las medias. Se hacían siempre de lino.
  • Medias o calzas que llegaban hasta la rodilla. Eran de lana de distinto grosor, según la estación en la que se usaran. Las había de patín y de peal, se diferenciaban porque estas últimas carecían de pie e iban sujetas con una trabilla o una tira de tela. Los colores más habituales eran el natural de la lana, o el azul o negro.
  • Ligas: Tanto las medias de los hombres como las de las mujeres se sujetaban bajo la rodilla con unas ligas que daban varias vueltas a la pierna.
  • El calzón largo sería un pantalón de longitud normal, es decir que llegaría hasta los tobillos. Ambos tipos de calzón serían usados indistintamente por los vecinos como atestiguan las reproducciones artísticas que plasmaban la vida cotidiana del campesino asturiano. No tenían aberturas laterales pero si aplicaciones de telas distintas que servían a la vez de refuerzo y adorno. Estos remontes podían cubrir toda la pernera a partir de la rodilla, o disponerse sobre las costuras laterales de la prenda, a modo de tapa. En cuanto a su género y colores estos eran iguales a los de los calzones cortos.
  • El calzón corto podría asimilarse a un pantalón corto que cubriría de la cintura a las rodillas. Tenía unas aberturas a los lados de las perneras que se cerraban con botones. A veces estas aberturas se adornaban con piezas de tela de otro género a modo de pequeño volante. La trincha es la pieza que ceñía la cintura, tenía un cordón o gordón que pasaba por unos ojales que junto con los botones servía para sujetar la prenda y hacía de faja. El calzón se hacía de paño o tela y sus colores solían ser oscuros, pardos o negros, dándose también prendas en amarillo, verde o rojo.
  •  Xugón o xilecu: Prenda correspondiente al chaleco actual. Se llevaba bajo la chamarra y sobre la camisa. Cubría de los costados a la cintura muy ajustado al cuerpo. En sus bolsillos se guardaba el reloj y el dinero. La pieza de la espalda se solía hacer de una tela distinta, más vistosa, incluyéndose bordados decorativos. En cuanto al color y la tela, esta solía ser el paño o la bayeta, mientras que los colores eran diversos, según la edad del hombre. Los mayores solían llevar el chaleco entonado con la chamarra, en tonos oscuros, y los jóvenes utilizaban colores más vistosos como el rojo o verde oscuro.
  • Faja: una banda de lana o algodón que daba cuatro vueltas y media alrededor de la cintura cubriendo en parte el calzón y el chaleco. Para diario solían ser negras o moradas y en los días de fiesta se ponían azules y coloradas. Las de lana se usaban en invierno y las de algodón, más frescas, se reservaban para la época estival.
  • La chamarra o chaqueta era corta, ya que no pasaba de la cintura. Se ajustaba al cuerpo y su función era preservar del frío Tenía un cuello alto, pespunteado y bordado en su parte central. Estos adornos le daban solidez para mantenerse erguido. También llevaba bolsillos añadidos y algunos adornos que servían de refuerzos en las zonas de mayor roce aunque por lo general el atavío del varón era más austero que el de la mujer. El género de la chamarra era el paño, la bayeta o la estameña, principalmente, pudiendo encontrarse prendas con forros de otras telas en colores vivos.
  • Escarpines: son una especie de calzas interiores realizadas en tela gorda con el fin de abrigar y proteger el pie. Se utilizaban tanto para calzar madreñas como con las coricies. Se sujetaban con un botón que ceñía el tobillo. Las coricies eran el calzado de verano. Se hacían con cuero grueso al que se le daba la forma del pie. Se sujetaba con cuerdas del mismo material que se pasaban por ojales practicados en la pieza.
  • Madreñas: calzado típico de diario, de madera. Como su nombre indica, era el más apropiado para el frío y la humedad. Las madreñas tradicionales de escarpín eran más cerradas que las de hoy en día, que están adaptadas al uso de zapatillas, y cada zona tenía su tipo particular.
  • Los zapatos y las botas eran considerados un artículo de lujo que por su precio debía de conservarse largo tiempo. Es por ello que solo se usaban los domingos y en aquellos acontecimientos de especial relieve. Los zapatos que más se extendieron eran los manufacturados en la villa de Noreña, aunque también eran apreciados los zapateros de Pimiango.
  • Palo: complemento indispensable de todo mozo, llegando a ser símbolo de su dueño, y arma de uso corriente en romerías y otras fiestas. Los palos se adornaban con dibujos hechos a navaja o a fuego, y en ocasiones se reforzaban con tachuelas para hacerlos más contundentes. Las maderas más utilizadas eran el acebo, el avellano, el espino albar, la encina y el roble.
  • Montera: el tocado masculino más característico. La montera más conocida es la llamada picona que se divide en cuatro partes, el casquete, ala, reborde y forro. El casquete es la pieza que cubre la cabeza, en su lado izquierdo lleva el ala que tiene forma de triángulo equilátero y la función de abrigar la cabeza. El reborde se encuentra en el lado opuesto al ala, el forro sirve de armazón de la montera para que el sombrero tenga la consistencia necesaria y todas sus piezas se mantengan erguidas. Solía ser de bayeta o muletón.
  • Pañuelo: la prenda que en acontecimientos de gala se ponían con la montera, no estando su uso generalizado. Tapaba toda la cabeza y se ataba a un lado o hacia atrás. Había pañuelos de dos tipos: el más corriente, de cuadros blancos y azules, llamado pañuelo de yerbes, y el estampado, conocido como pañuelo pintón.
  • Polainas: sobrecalzas de paño oscuro y recio que abrigaban el pie y llegaban hasta la rodilla. Se sujetaban con una hilera de botones que estaban en la parte exterior de la pantorrilla.
  • Chamarreta: prenda de abrigo para los días de frío. Se ponía debajo del xugón y estaba hecha de bayeta o estambre, generalmente de colores vivos, como amarillo, rojo y verde. Sus cortes eran los mismos que los de la chamarra.
  • Levita: una especie de capote para ir al monte con el ganado.
  • Capa: prenda que se utilizaba en los días más señalados. Era de paño, en color negro o pardo oscuro. La capa era considerada por muchos asturianos imprescindible, y solían ahorrar para comprarla y estrenarla el día de su boda. También era costumbre llevarla en bautizos, funerales y acontecimientos de pompa. Pese a estar concebida para resguardar de las inclemencias del tiempo, su elevado costo hacía que su uso nunca fuera diario. La capa asturiana tenía mucho vuelo, llegando hasta por debajo de las rodillas. Tenía una esclavina que tenía que tapar los codos y un cuello alzado que tenía que estar bien erguido. También podía llevar los bordes listados con pasamanería en el mismo tono de la capa. Esta cenefa, generalmente lisa, también podía decorarse con dibujos geométricos.
  • Botones y relojes. Por su parte, la indumentaria masculina utilizaba como adornos los botones, a veces de gran valor, hechos de oro, plata o trabajados con filigrana, así como los relojes de bolsillo sujetos con una cadena al ojal del xilecu.

Hay una variante que es el traje de porruanu. Sobre la denominación de esta indumentaria masculina se ha dicho mucho. La creencia más común es que tal nombre proviene de una anécdota: Un vecino de Porrúa fue el último que vestido de tal manera se paseaba por sus calles y que, la gente al verlo pasar, exclamaba “mira al porruanu”. Así tal nombre pasó a definir estos ropajes. Actualmente estos trajes pueden alquilarse o comprarse, y su elaboración forma parte de la artesanía local de Llanes.

(23/03/2015)

101. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal de grès de la chulapa madrileña.

Dedal de Grès de la chulapa madrileña.

Continuamos esta entrada con el otro dedal de los chulapos madrileños de grès. En esta ocasión os muestro el dedal de la chulapa. Como podéis observar es un dedal tan bonito y trabajado como el anterior, por lo que a mi forma de ver son auténticas joyas. Este dedal, como el de la entrada anterior, también lo conseguí en la tienda de la Plaza Mayor, “Gritos de Madrid“.

A continuación vamos a empezar con la vestimenta tradicional de las chulapas, información que podemos encontrar en una página de internet del diario ABC, en la sección de la ciudad de Madrid.

Las chulapas vestían con blusa blanca ceñida en la cintura con mangas de farol, falda de lunares o vestido de lunares hasta los pies, pañuelo sobre la cabeza (y asomando dos claveles sobre la cabeza) anudado al cuello con el pelo recogido en un moño y mantón de Manila. En tiempos era corriente llevar un delantal vistoso para proteger la falda. El vestido ceñido es una evolución de la falda ancha y acabó siendo tan representativo como éste o más.

Hoy en día, los madrileños se visten con este traje típico en las fiestas y verbenas como las de San Isidro,que se celebra el 15 de Mayo, las de San Antonio de la Florida (13 de Junio) o las verbenas de San Cayetano (7 de Agosto), San Lorenzo (10 de Agosto) y La Paloma (15 de Agosto). Aunque tenemos que recordar que el traje típico madrileño no es el traje de los chulapos sino el de los Goyescos.

Aunque hoy en día los términos «manolo» y «chulapo» se utilizan indistamentemente, en su momento eran «grupos» rivales que residían en los barrios cercanos de Lavapiés y Maravillas o Malasaña respectivamente. Este nombre se originó cuando, muchos de los judíos conversos que quedaron en la ciudad tras la expulsión decretada por los Reyes Católicos y que vivían concentrados fundamentalmente en este barrio -la sinagoga estaba en el solar que hoy ocupa la Iglesia de San Lorenzo-, en un alarde por demostrar que eran cristianos nuevos ponían frecuentemente el nombre de Manuel a sus primogénitos, por lo que ante la abundancia de estos en el barrio comenzó a ser conocido por los madrileños como el barrio de los Manolos.

(19/03/2015)

100. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal de Grès del chulapo madrileño.

Dedal de Grès del chulapo madrileño.

En el día de hoy, os muestro mi dedal número 100. Como ya os habréis dado cuenta por la foto, es un dedal de grès que representa a un chulapo madrileño. Hace ya unas cuantas entradas, casi al principio del blog, os enseñaba este mismo dedal pero con los chulapos en resina, pero una vez más encontré estos otros chulapos que me parecieron super bonitos, y muy trabajados en la tienda de “Gritos de Madrid“, y no me lo pensé mucho, y aquí están, formando parte de mi colección. Este dedal me pareció el dedal adecuado para mostraros mi dedal número 100, ya que es un dedal especial, como los poquitos dedales de grès que tengo en mi colección.

A finales del siglo XIX y principios del XX recorrían las calles de Madrid diferentes personajes que formaban parte del casticismo de la corte y que, dependiendo del barrio en el que se habían criado y vivían, adoptaban una forma de vestir que acompañaban de un determinado comportamiento social. Aunque su origen data del siglo anterior, es en estos años cuando viven su mayor apogeo las clases más castizas de Madrid con una moda que buscaba diferenciarse de la élite social afrancesada.

Con el paso de los años los términos “chulapo”, “chulapa”, “chulo” y “chulapona” se han convertido en formas genéricos de aludir al madrileñismo castizo, aunque en origen convivieron en el Madrid de la época con otros identificativos locales, como los de “manolos” y “manolas”, “chisperos”, “isidros” o “majos” y “majas”, que se diferenciaban entre sí por los colores y cortes de sus trajes y en las formas de las patillas y tupés.

Los chulapos y chulapas eran los vecinos del barrio de Malasaña o de Maravillas que se distinguían, según el diccionario de la Real Academia Española, “por cierta afectación y guapeza en el traje y en el modo de conducirse” y tenían un toque de golfería, que en ocasiones rondaba el mundo de la delincuencia. Las chulapas o chulaponas son las típicas planchadoras de las Cavas, modistas, fruteras, floristas, cigarreras, lavanderas, alegres y felices.

Su vestimenta se forja en la época del Madrid capital del Estado en una monarquía parlamentaria, con sus habitantes en calidad de ciudadanos de un Estado liberal, y acabó convirtiéndose en todo un fenómeno sociológico: “el orgullo en el ánimo del pueblo llano de su condición social, elevándola a la categoría de casta popular, diferenciada claramente de las otras clases sociales, y despreciativa de éstas” afirma la Asociación Madrid Eterno. Es esta época especial se construyó la identidad del madrileño actual, que aún perdura hasta nuestros días.

La peculiar indumentaria de este grupo chulesco fue inmortalizada a través de las zarzuelas de los grandes compositores como Bretón, Chueca, Chapí, Moreno Torroba y tantos otros y no al revés como asegura la Asociación Madrid Eterno en su página web, donde afirman que “decir lo contrario es tan ridículo como pensar que los madrileños goyescos copiaron sus trajes de los que Goya se había inventado en sus pinturas, o que los sevillanos copiaron sus trajes de los sainetes de los hermanos Alvarez Quintero“.

El traje de chulapo o chulapa tan reconocible y asociado a Madrid no debe confundirse con el traje regional de la comunidad, que es el goyesco, sino que es un traje típico de la región, usado en el siglo XIX como atuendo diario de la población; se convirtió en la vestimenta para los días de fiesta como San Isidro, La Paloma o La Almudena, y a principios del siglo XX se afianzó como el traje típico de Madrid gracias a las populares zarzuelas.

El traje de chulapo está compuesto por pantalones oscuros, ajustados y largos. La camisa es de color blanco y sobre ella se coloca el chaleco, que lleva un clavel en la solapa y suele estar confeccionado con una tela de pequeños cuadros y de apariencia grisácea, con los vivos en color negro, al igual que ocurre con la chaqueta. Se anuda un pañuelo blanco al cuello y la cabeza se tapa con la “parpusa”, la gorra del chulapo, con visera, y cosida con la misma tela y de la misma manera que el chaleco y la chaqueta. (Trajetipico.com)

Más allá de la meras prendas de vestir, el casticismo estereotipado del chulapón conlleva el desarrollo de una pose chulesca, algo estirada y que se complementa con un vocabulario particular del que surgieron expresiones populares madrileñas que han sobrevivido a lo largo de la historia.

(19/03/2015)

69. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje típico mujer gallega de talla XL.

Dedal traje típico mujer gallega de talla XL.

Seguimos con la continuación de la entrada anterior. En la entrada de hoy os muestro otro dedal de resina, como el anterior, de talla XL, y en esta ocasión en vez de ser el hombre gallego es la mujer gallega. Este dedal como el anterior, lo conseguí en la misma tienda de regalos de la ciudad de A Coruña, la tienda es “Breogán Souvenir“, y está situada en la Plaza María Pita (plaza del Ayuntamiento de A Coruña). También como el anterior, nos representa la vestimenta típica de la región gallega. En su debido momento también hice una entrada, concretamente la entrada número 30, para describir el traje tradicional de la mujer en la región gallega, así que en esta entrada tampoco vamos a repetir esa misma información.

Pero vamos a saber un poquito más sobre el idioma de Galicia.

El idioma gallego es una lengua romance del subgrupo galaico-portugués hablada principalmente en Galicia. Está estrechamente emparentado con el portugués, con el que formó unidad lingüística (galaicoportugués) durante la Edad Media. Se hablan también diferentes variedades del gallego en la comarca del EoNavia, en el oeste de Asturias, y en el oeste de las comarcas de El Bierzo y Sanabria, al noroeste de Castilla y León. Algunos lingüistas también consideran como parte de la lengua gallega el habla de los tres pueblos del Valle de Jálama, en el extremo noroeste de Extremadura, llamada localmente fala o con un nombre local para cada pueblo.

Está definida como su idioma propio y tiene carácter de cooficialidad junto al castellano en virtud de estatuto de Autonomía de Galicia en dicha región.

La lengua histórica de Galicia es el gallego, pero en la actualidad está perdiendo hablantes, sobre todo en los jóvenes, incluso en una franja más amplia como los menores de 54 años, debido no sólo a la insuficiente implicación de las instituciones en su protección, sino también a presión de la industria editorial, televisiva y lúdica principalmente elaborada en español.

La máxima autoridad en materia lingüística en Galicia es la Real Academia Gallega, si bien hay otros organismos con diferentes criterios como la Associaçom Galega da Língua, favorable a una mayor proximidad con el resto de la lusofonía, o la Mesa pola Normalización Lingüística. Sin embargo, el idioma gallego carece prácticamente de protección en zonas donde también se habla, aunque en menor medida y junto al castellano, en las provincias castellano-leonesas de Zamora y León (el Bierzo), en el norte de Portugal. En el Principado de Asturias, en la franja del EoNavia, se habla el eonaviego, cuya identidad como gallego, como habla de transición o como lengua propia es motivo de discusión político-lingüística. Por su pertenencia al diasistema lingüístico gallego-portugués, el gallego es muy próximo al portugués del norte y a otras variantes como la Fala de Xálima del Val das Ellas (Extremadura).

El conocimiento del español es obligatorio de acuerdo con la Constitución española y prácticamente universal en la gente joven. El conocimiento de gallego, después de disminuir durante muchos años debido a la presión del español y la persecución oficial, aumentó debido a las favorables políticas de las lenguas oficiales y el apoyo popular. Actualmente, aproximadamente el 82% de la población de Galicia puede hablar gallego y aproximadamente el 61% lo tiene como lengua materna, aunque se estima que tan sólo lo escribe un 27,1%. Un estudio de 1991 señala que más de la mitad de gallegoparlantes provienen del entorno rural y el ámbito periurbano.

(17/01/2015)

68. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje típico hombre gallego de talla XL. Galicia.

Dedal traje típico hombre gallego de talla XL.

En esta nueva entrada os traigo un nuevo par de dedales de trajes típicos, en este caso me tocaría volver a hablaros del traje típico de la comunidad gallega, ya que el dedal sobre el que va a tratar esta entrada y la siguiente serán de nuevo de los trajes típicos de Galicia, pero este tema ya os lo comenté en entradas anteriores con otros dos dedales de los gallegos. Como podéis observar, estos dedales y los anteriores son diferentes en forma y tamaño, aunque tienen la misma figura representada. Se podría decir que más bien que un dedal parece una figurita de las de adorno, pero nos encontramos ante un dedal de resina de mayor tamaño, ya que es un dedal de talla XL. Este dedal lo conseguí, en la misma tienda de regalos de la ciudad de A Coruña donde ya conseguí otros dedales de esta ciudad, la tienda es “Breogán Souvenir“, y está situada en la Plaza María Pita (plaza del Ayuntamiento de A Coruña). Ahora para no repetir entrada, vamos a hablar un poco sobre los gallegos.

Se denominan gallegos (en gallego: galegos) a los habitantes de Galicia, a los naturales de dicho territorio y, en sentido general, a sus descendientes. Al conjunto se le conoce como «pueblo gallego», en un concepto amplio del término. Desde el punto de vista antropológico, diversos estudios genéticos demuestran su origen centroeuropeo, menos influenciado por los pueblos mediterráneos que otras poblaciones ibéricas debido al aislamiento histórico de sus habitantes, fruto de su ubicación geográfica.

Es común encontrar descendientes de gallegos fuera de Galicia, en particular, en muchos países de América tales como Perú, Argentina, Chile, Venezuela, Brasil, Uruguay y Cuba entre otros. Históricamente, la emigración del pueblo gallego se ha debido a factores políticos, económicos y sociales. A raíz de la diáspora gallega del siglo XIX, se estima que actualmente hay 10 millones de personas de ascendencia gallega, dispersas gran parte de ellas, en Europa y América, aglutinados miles de ellos alrededor de decenas de Centros Galegos (sociedades de reunión, muchas de ellas fundadas a finales del siglo XIX). El mayor grupo de personas de ascendencia gallega reside en Argentina, con más de 100.000 gallegos, siendo conocida por los gallegos como la quinta provincia.

La denominación “gallegos” (galegos en idioma gallego) deriva de la palabra latina Gallaeci o Callaeci (galaicos). Los galaicos (en latín: Gallaeci, en griego: Καλλαϊκοί) fueron el pueblo más numeroso del noroeste de la península ibérica ya antes de su integración al Imperio Romano en el siglo I a.C, si bien que algunos autores consideran que en origen, el término “galaico” era empleado para denominar a una pequeña tribu al norte del río Duero, sea cómo fuere, este nombre acabó por denominar a todo un grupo de etnia celta culturalmente homogéneo, situado entre el mar Cantábrico y el río Duero.

La primera referencia histórica de los galaicos, se remonta al año 136 a.C, cuando el general romano Décimo Junio Bruto regresa a Roma -después de su victoriosa campaña bélica contra dos pueblos previamente desconocidos, lusitanos y galaicos- recibiendo del propio Senado romano el título de Gallaecus o “galaico” en honor a la dura expedición militar contra estos. Tras estos primeros contactos, el mundo greco-latino va a consolidar esta denominación, tal y como hicieron Estrabón, Plinio y Apiano entre otros. Será este nombre Gallaecus el que irá evolucionando durante más de 13 siglos, y que la acabará por adoptar la forma “gallego”.

Más controvertido es no obstante, el significado originario del término Gallaicus (galaico). El primer autor que teorizó sobre esto fue Isidoro de Sevilla quien en el siglo VII, explicaba que el nombre “galaico” aludía a la piel blanca como la leche que tenían sus habitantes, de manera similar a los habitantes de la Galia. Serán muchos autores posteriores los que intenten buscar el significado de este nombre, tales como Alfonso X el Sabio, Ramón Barros Sivelo o Manuel Murguía, si bien hoy se tiende a relacionar con étimos de las lenguas celtas, e indoeuropeas en general, el significado exacto de la palabra es a día de hoy, desconocido.

(17/01/2015)

64. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal traje típico mujer isla Gran Canaria.

Dedal traje típico mujer isla Gran Canaria.

En el día de hoy os voy a mostrar la otra parte de la entrada anterior, el dedal número 64, en el que tenemos la mujer de la isla de Gran Canaria, vestida con su traje típico. Como el dedal anterior, este dedal también es un dedal de Grès, y también fue regalo de mi amiga Albiña. Así que sin más dilación, vamos a pasar a saber algo más sobre el traje tradicional de la mujer de esta isla.

Vestimenta Femenina, información también sacada de la página http://www.culturatradicionalgc.org/

  • Sombreros. Esta pieza es más conocida en el argot popular como cachorro, cachorra o cachorrilla. Su forma será diferente según la localidad de la Isla que lo fabrique. Esas diferencias se concentran básicamente en el ala y la copa. Los del norte suelen tener la copa redondeada y el ala doblada hacia arriba. Los del centro de la Isla se diferencian en que tienen una copa redonda y un poco más baja y el ala es más recta. Y ya en los municipios de Firgas, Arucas y Moya, lo común, es que la copa sea más alta y redondeada y el ala un poco virada hacia arriba. Cierto es que la producción sombrerera, a medida que evoluciona, genera otras diferencias entre las zonas de la Isla, con modelos nuevos o diferentes, o con el uso de materiales tales como la lana, el pelo de camello o la piel de conejo. Podríamos decir que hay dos tipos de sombreros en Gran Canaria: la cachorra, que era de copa baja y redondeada y el sombrero troncocónico, que tenía la copa alta y el ala recta. La industria sombrerera de Gran Canaria contaba, entre sus otras cualidades, con un alto nivel de producción, de hecho abastecía a gran parte del Archipiélago. La Real Sociedad Económica se preocupó por fomentar la industria en cuestión, ofreciendo incluso, premios y ayudas por su prosperidad. La industria del sombrero fue cayendo poco a poco ya que no podía competir con los importados, aunque a fines del siglo XIX se seguían haciendo. La sombrerería en Gran Canaria va a influir en el uso, incluso en los tocados femeninos. Las mujeres tenían mejor acceso a los cachorros y otros sombreros por la abundancia que de ellos había, y que además tenían precios más asequibles. Los sombreros se adornaban con hebillas de plata o de oro, dependiendo de la posibilidades económicas. Estas se colocaban trabadas en una cinta en la parte baja y delantera de la copa. Otros adornos más molestos y menos vistosos eran: una flor, una espiga o medallitas de santos, que podían ser de plata o de mezcla con bronce. La cachorra se ha utilizado, en el caso de las mujeres, siempre sobre un pañuelo o mantilla, lo que les proporciona una presencia más elegante. Los sombreros para hombres, convivían con las monteras, y su modelo variaba según la zona en la que se fabricara. Ya en el último tercio del siglo XIX, la única diferencia con el sombrero femenino es el tamaño. Una de las peculiaridades del sombrero masculinos es una referencia al sombrero de tres puntas. Éste solía ser llevado por lo señores, aunque pocas veces lo lucían puesto que tenían que llevar puestas sus empolvadas pelucas. Dicha pieza tenía una base en forma de triángulo, donde cada una de las alas se levantaba hacia arriba de manera considerable. Podía estar decorado con guarniciones de color blanco o con cintas de color oro y plata. Su uso se generalizó en la segunda mitad del siglo XVIII, por lo que también lo podían portar las clases populares.
  • El Pañuelo de Cabeza. Podríamos decir que esta pieza es como un cuadrado de tela de más 80 cm. El tejido preferido para hacerlos es el algodón, pero daba igual del tipo que fuera este. Los colores usados dependían del gusto de cada persona. Los pañuelos podían ser lisos o bien con una serie de estampados y/o lunares. Había dos formas de usarlo: debajo de la mantilla o dejando las puntas sueltas. También había diversas formas de atarlo: atado atrás, a la nuca, debajo de la barbilla, cruzando las puntas rodeando el cuello y sujetando las puntas en la nuca, o bien, cruzando detrás de la nuca las puntas que caen delante y llevarlas encima de la frente con un par de nudos.
  • El Pañuelo de Hombros. Tiene las mismas características que el pañuelo de cabeza en cuanto a tejidos, colores, estampado y forma, pero difiere en su tamaño, ya que es mayor. Las puntas delanteras de este pañuelo se cruzan dentro del justillo, llegando incluso, a asomar por debajo. Recubría todo el escote, de hecho, va un poco abullonado cayendo una serie de pliegues sobre las asillas.
  • La Pañoleta o Pañolón. Es una pieza con forma de cuadrado amplio, que doblado de una punta a otra queda con forma triangular. Se coloca sobre los hombros, cayendo una punta por detrás y las otras dos por delante. Para su elaboración se empleaban diversos materiales como lana, seda, paño fino, bayeta y algodón.
  • La Toca. Cobertura que tapa la cabeza, los hombros y llega al pecho. Tenía forma semicircular, solía ir colocado sobre la cabeza de la portadora y atada en la barbilla de la misma. Era un distintivo de las monjas, pero antiguamente, lo usaban las viudas y las mujeres del pueblo. Para su elaboración se solían usar telas finas como el lino, la seda y la beatilla.
  • El Sobretodo. Esta es una prenda que se va a caracterizar por tener una forma cuadrada y rodeada por flecos de la misma pieza. Su uso comenzó en el siglo XIX, coincidiendo con una de las crisis económicas que, con tanta frecuencia, azotaban las Islas. Y es que se trataba de una prenda sencilla, barata y por lo tanto, de fácil acceso para las clases más populares. Era una prenda que solía ser importada desde Inglaterra o desde la Península. Los materiales más comunes para su elaboración eran la lana, la franela y el algodón. Su colorido era también muy variado, desde los cuadriculados en negro con otros colores, pasando por los marrones, hasta los rayados o listados a la escocesa. Se puede colocar de diferentes formas. La más común es la que se pone a modo de mantilla, o sujeto por el cachorro, pero también enrollado al cuello. Además se le dio otros usos como el de alforja para llenarlo de mercancías, o colocarlo como pañolón.
  • La Mantilla. Es una de las prendas de vestir femeninas más realzadas y mimadas en Gran Canaria, de hecho, será como un sello de identidad de la mujer de la Isla, puesto que será donde más tiempo se conserve. Su origen es claramente peninsular, sobre todo de la zona de Castilla, pero también es cierto, que podemos encontrar mantillas en sitios tan dispares como Nápoles y Venecia o en los países árabes del mar Mediterráneo. También podría decirse de la mantilla canaria, que tiene muchas similitudes con la que utilizaban las mujeres musulmanas en España, para cubrirse el rostro. La forma de la mantilla es, más o menos, como un enorme triángulo, y el ángulo que cae en la espalda va tomando forma redondeada. Los lados que van desde la base al vértice están ligeramente recortados hacia dentro y así, las manos tienen la facilidad de sujetar la mantilla. Una vez colocada la mantilla, esta debe llegar por detrás a tapar desde la espalda hasta los glúteos, y por delante, las puntas deben llegar a medio muslo. En cuanto a los colores, predominan el blanco y el negro ya que eran los más usados. La negra concretamente pervivirá un tiempo más, después de la desaparición de la blanca. También hay otros colores, pero éstos tendrán un uso más destacado en zonas de la Isla, como Guía y Artenara, que eran de color azul. La mantilla también podía estar decorada con cenefas, vuelos, encajes, bordados, y hasta con borlas, tres normalmente, y su función era la de servir de adorno y la de asentar la mantilla, que iba sobre la frente, sirviendo de contrapeso para que no se fuera para atrás.
  • El Manto y la Saya. El conjunto de manto y saya fue un vestido muy generalizado en el Archipiélago Canario. Consiste en unas faldas ajustadas a la cintura, una cae a los pies, la otra se sube por la espalda hasta cubrir la cabeza. Hay referencias de su uso desde el siglo XVI, y se continuó usando hasta el siglo XIX, aunque a mediados de este siglo este traje deja de verse. La supervivencia del manto y la saya en Canarias durante tanto tiempo, se debe al aislamiento y al bajo poder adquisitivo de los pobladores. Este traje pertenece a los modelos de tapadas, pues el manto era lo que les cubría la cara, aunque es un vestido que es usado tanto para ir a la iglesia, de paseo, de calle, o incluso, de luto. Como es lógico, existían diferencias en la calidad de los tejidos del vestido, según las posibilidades de las portadoras. De entre los materiales usados, el que prevalecía era el anascote, junto con las sayas de lana y las variedades de seda. Las dos piezas solían estar ribeteadas con un cordón que podía ser de color encarnado o amarillo, o incluso del color del mismo vestido, que era normalmente, negro. De este vestido hay muchos detractores, los cuales han intentado ridiculizarlo por diferentes motivos, y entre ellos están aquellos que lo hacían para intentar erradicar esa costumbre local y darle mayor cobertura a las nuevas influencias europeas y conseguir así, dar a la ciudad un aire más cosmopolita. El manto y saya, junto con los trajes de viuda son los que darán origen a los modelos de las Dolorosas.
  • El Camisón. Es una prenda interior, que se caracteriza por tener contacto directo con la piel y que se usaba sobre todo en invierno. La forma era recta, de cuello redondo, abierto por delante hasta medio pecho y con un largo que variaba, entre el que llegaba un poco más abajo del medio muslo y el que llegaba al borde de la falda. Sus mangas también podían tener dos formas o tamaños: las que eran muy cortas, a la altura del hombro y las que eran largas hasta el puño. El material por excelencia utilizado era el lino.
  • El Capotillo. Prenda femenina con forma de capote o esclavina corta, usada como prenda de abrigo. A la hora de ponersela, es una pieza que va sobre los hombros y que llega hasta la cintura. Los materiales más usados para su elaboración son: la bayeta, el barracán y el paño. Y los colores más usuales son el granate, blanco, azul y verde. También suelen ir ribeteados con una cinta de color amarilla, azul o del tono del capote. En Gran Canaria esta pieza era habitual verla en Telde, Agüimes, Santa Brígida, San Mateo y zonas de la cumbre.
  • La Casaquilla. Se trata de una chaquetilla corta, muy ceñida al cuerpo y que termina en la cintura, aunque hay algunos modelos que llevan unas pequeñas faldillas que caen sobre la cadera. Además tienen las mangas largas, con puño y se colocan sobre el justillo. Los materiales con los que se suele elaborar son el tafetán, damasco, anascote, princesa y el paño, que además era el más barato. Los colores de esta prenda son muy variados, pero los más comunes son: amarillo, azul, negro y listadas en azul y blanco.
  • La Blusa (de manga corta). La blusa es una prenda de cuerpo recto, cuello holgado con una fina jareta donde se cogen los pliegues, por cuyo interior pasa una cinta que sirve para cerrar la camisa con un lazo. Se coloca bajo el justillo y suele ser de lino. Lo más laborioso de elaborar de la prenda son las mangas porque son muy amplias y han de ir finamente plegadas para que queden bien abombadas. En la axila tiene un rombo de tela que proporciona más libertad de movimientos. Otro modelo es el de las campesinas para los días de fiesta, cuyo material y elaboración es similar a lo dicho anteriormente, con la salvedad de que esta se amarra a la espalda, de que la tela va muy plegada a la jareta del cuello y que las mangas son muy amplias, ceñidas al codo desde donde cae una amplia banda de encaje. El otro tipo de blusa se caracteriza al igual que las otras por su carácter popular. Se diferenciará de las otras en que tiene el cuerpo más largo, de hecho llega hasta el medio muslo, porque las mangas son más amplias y largas y porque el cuello puede ser tanto cuadrado como redondo, siendo también posible contar con la abertura por delante como por detrás. Aunque el lino era el material más usado, la calidad no era siempre la misma, puesto que dependía del grosor del lienzo. Por esto es que se diferenciaba entre el lino fino y el lienzo de tierra.
  • El Jubón. Esta prenda tiene la misma función y forma que el justillo, con una salvedad, que este tiene mangas, por lo que se deduce que se trata de una pieza de invierno. Las mangas pueden ser cortas (a la altura del codo), o bien largas (a la altura de la muñeca), con un pequeño corte lateral donde irían los botones, lo que facilita el paso de las manos.
  • El Justillo. Es una pieza que no tiene mangas y que se ciñe al cuerpo pero que no sobrepasa la cintura. También se le llamaba monillo o cotilla. El justillo usado en Canarias no difiere mucho de los que se utilizan en otros países. Será una pieza que podían llevar todas las mujeres, independientemente de su estrato social. La función de esta pieza es la misma que la del corsé: ajustar el cuerpo. La estética y uso estarán influenciados tanto por el material, como el color del que está hecho, y eso es lo que condicionará a las portadoras. Los justillos tienen asillas y la abertura del mismo viene condicionada por lo justo y el apretado de los cordones, que los ciñe al cuerpo, con un serpenteado; y con ojetes a ambos lados de la parte delantera. A la hora de confeccionarlos, los tejidos predominantes son la seda, lienzo y lana, aunque los últimos, los encontramos con menor cantidad. También los hay de brocado y de telas muy ricas pero esos son los que menos abundan. En cuanto a los colores, hay cierta variedad, pero el tono preferido es el encarnado. Esta pieza solía ribetearse con una fina cinta de la misma calidad que la del tejido y color de la pieza, u otro que contrastara.
  • Delantal. Es una pieza de tela que se colocaba alrededor de la cintura y se amarraba a la espalda con un lazo. Su tamaño era variable dado que había diferentes largos. A la hora de elaborarlo, dada su función, que era la de proteger las faldas de la suciedad en el transcurso de la faenas de trabajo, se usaban diferentes tipos de telas, e incluso, se adornaban con bordados y encajes.
  • La Manteleta. Es una especie de esclavina, con puntas largas por delante, que se coloca como un chal y que tenía la función de abrigo o de adorno. En Canarias había prendas de abrigo más cómodas que la manteleta, como por ejemplo el sobretodo, por lo que ésta tendrá un marcado carácter de ornamentación y de ostentación. De hecho es una prenda de vestir de las mujeres acomodadas, y su uso va está estrechamente ligado a las zonas urbanas.
  • La Falda. Es la parte del vestido que va desde la cintura hacia abajo, llegando a los pies, es una de las prendas más valoradas del vestuario dada su vistosidad. Esta prenda también es conocida como: nagua o enagua, saya, brial, guardapié, y en el léxico popular de Gran Canaria también se la conoce como jato. Igual de variada que su denominación, son múltiples los tipos de faldas que nos podemos encontrar, dado la diversidad de colores y de telas que se usan para su elaboración. En Gran Canaria, en el uso de enaguas se generalizaron los colores marrones, el pardo, o bien el azul. Estas se protegían ribeteandose con un cordón encarnado, negro, o bien azul o del color de la falda. Esta preferencia por las enaguas pardas se encontraba relacionada con su facilidad para encontrarlas o porque eran usadas en caso de promesa o de luto. Las faldas listadas eran una de las predilectas para la mujer canaria. Su tejido se hacía en telares manuales en lamparilla y cordoncillo o revés y derecho. Hay algunas de las listadas que por su color y orden las podemos encontrar también en otras Islas, tal y como es el caso del azul y blanco, dada la facilidad de su obtención. El ancho de las listas solía ser igual, pero cuando se quería resaltar algún color , éste aparecería en una lista más ancha o bien con más frecuencia dentro de la trama de la tela. El ancho de la tela estaba condicionado por el ancho del telar, por ello, también condicionaba el hecho de que la falda fuera partida, es decir, hecha de dos trozos, o bien enteriza. Otra modalidad son las enaguas de Chorros, que eran las que tenían un adorno de diferentes filas de encajes o trozos de tela plegados. Estos encajes eran manufacturados por las artesanas, o bien por las monjas de los conventos. Los tejidos para los chorros tenían que ser de calidad, y por ello la preferencia estaba en la muselina, la batista, la seda y los encajes. Otro formato que también estaba bastante generalizado, eran las faldas de listado en amarillo, azul y rojo. La falda cuenta también con una serie de peculiaridades. Entre ellas está el tema de su confección, y por otro lado está su forma. Tendrá la cintura abierta a ambos lados, y en sus extremos tiene una cinta que servirá para amarrarla ajustándola así a la cintura. En el borde inferior de la falda tiene dos elementos para protegerla, el ribete, que es una cinta de algodón o de seda que queda a la vista y que embellece la falda a la par que la protege del roce con el suelo. Y luego nos encontramos con la barredera, que es una franja de tela que rodea todo el vuelo y lo protege. Reemplazar estas dos piezas era más fácil y económico que hacer una falda nueva.
  • El Refajo. Es una enagua interior a la que también llamaban zagalejo, aludiendo a la que va por debajo de la falda. Solía ser de color encarnado generalmente, y el uso de este color estaba íntimamente relacionado con el período menstrual y las dificultades que las mujeres tenían en esos días; y también era usado por ellas en el luto más riguroso. Los tejidos con los que se elaboraban eran la franela y la bayeta , ya que el refajo es una prenda de invierno, se adorna con una cintas negras en la parte baja de la falda, rodeándola.
  • El Zagalejo. Es una enagua interior que utilizan las mujeres y que va desde la cintura hasta los pies, de hecho es la pieza que mantiene contacto directo con la piel. Normalmente está elaborada de lino y suele estar carente de adornos. Estos llegaron posteriormente. Los encajes y las tiras bordadas son recientes. En algunos documentos aparecen los zagalejos como ropa blanca.
  • Medias. Es una prenda tejida a punto de dos agujas, que cubre tanto el pie como la pierna. Servía tanto de abrigo como de adorno. El cuchillo es cada una de las dos piezas triangulares que se ponen a los lados de la media, a la altura del tobillo, que puede ser de igual color que el resto de la media o bien de otro color, y que empalman la caña con pie. Esta es una prenda de uso tanto masculino como femenino. Además cuenta con una variedad de colores en los que se incluyen: el verde, negro, blanco, encarnados, color marrón oscuro.Y sus materiales en la elaboración son: el estambre, algodón, seda, griseta, hilo y lana. Su elaboración podría ser o profesional, o casera, pero el panorama de su fabricación se irá modificando a partir de 1857 con la aparición de las máquinas de tricotar circulares, hasta llegar en 1872, a la automatización de su elaboración.
  • Los Zapatos. La descripción de los modelos de zapatos se reducen a: los que utilizaban las clases pudientes y los que utilizaban las clases más populares y los de las mujeres de sociedad para los días de fiesta, que solían usar escarpines bordados de seda con hilo de ese mismo material o con hilo de oro o plata. El zapato femenino solía ser un zapato plano, de influencia francesa, aunque luego empezaron a llegar los zapatos de tacón, y estos también serían bordados. Se les añadía unas hebillas de oro o plata, ya que era una pieza indispensable dentro de la dote de las muchachas casaderas. Los zapatos de los hombres se fabricaban con cuero virado o piel vuelta, en diferentes modelos: de caña baja o alta. Los de tipo popular o de faena difieren un tanto de los de la clase acomodada, y los que usaban en los días de fiesta, que se embellecían con hebillas de plata, que frecuentemente se encontraban en las dotes masculinas. La rentabilidad del calzado en Canarias fue fomentada por la Real Sociedad Económica. Los zapateros de Gran Canaria abastecían el mercado, aunque los modelos de las clases populares no tenían un diseño espectacular, su comodidad si que era reconfortante. A la entrada y salida de las ciudades, generalmente al lado de las portadas había poyos, donde tras descansar, los hombres y las mujeres se calzaban para entrar, después de haberse lavado los pies en una acequia o pila cercana, pues los caminos se hacían descalzos. El uso de las alpargatas fue bastante tardío.