320. Dedal O GROVE // O GROVE´s Thimble

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Dedal de porcelana de O Grove, Pontevedra.

En esta ocasión, vuelvo a retomar el blog de mi colección de dedales para seguir enseñándoos algunos dedales más de mi colección, que conseguí en estos pasados meses del año 2016. En esta nueva entrada, nos vamos al municipio pontevedrés de O Grove, ya que el dedal que os quiero enseñar es de allí.

El Grove (O Grove, en gallego y oficialmente) es un municipio y una península situada en la parte occidental de la comarca del Salnés (provincia de Pontevedra), a la entrada de la Ría de Arosa, en el noroeste de España. Su gentilicio es “groveiro” o “grovense”, aunque sus habitantes son popularmente más conocidos como “mecos”.

Es una pequeña península de 21’89 km cuadrados, unida a tierra firme a través de un istmo conocido como O Vao, que da lugar a la playa de la Lanzada en su parte occidental y a la amplia marisma del complejo intermareal Umia-El Grove en su parte oriental, que lo conecta con el ayuntamiento de Sanxenxo. Asimismo, en El Grove se encuentra la pequeña Isla de La Toja a la que se accede por un puente de principios del siglo XX.

El istmo de El Grove, con unos 2 km de longitud y unos 500 m de anchura en el centro y casi 1 km en la parte más ancha, al norte, es un depósito de arena procedente del río Umia, por un lado, y de la corriente marina predominante del sur, por otro. El conjunto de estos dos fenómenos facilitó el depósito de arena en forma de cordones de dunas litorales paralelas a la costa. Es de formación relativamente reciente: el primer mapa que representa El Grove como península es de 1784, mientras que otro mapa de 1632 lo representaba todavía como una isla. Las alturas máximas del pueblo están representadas por el monte Siradella, de 167 metros de altitud, y el monte Con da Garda, de 95 metros.

En cuanto a la hidrografía, El Grove sólo cuenta con pequeños regatos en diferentes puntos de la península, entre los que destaca el Rasoeiro, hoy canalizado en su desembocadura en el casco urbano. Resulta más significativa la laguna de La Bodeira, situada en la costa norte de la península, única laguna costera de agua dulce de la provincia de Pontevedra. Está incluida en el ámbito del Complejo Intermareal Umia-El Grove.

Historia. La isla de El Grove estuvo poblada durante la romanización de Galicia, como lo testifican los restos de una ciudad romana en Adro Vello, posteriormente usada en la Edad Media como camposanto. Las primeras referencias documentales datan del siglo VI y sitúan las tierras de El Grove bajo la jurisdicción de la diócesis compostelana. Asímismo, el rey Ordoño II le entregó en el siglo X las salinas de Noalla (Sanxenxo) junto con las tierras de la isla de El Grove, con sus vidas, iglesia y pertenencias. Por otro bando, el obispo Sisnando II le entregó al monasterio de San Martín Pinario la iglesia de San Vicente de El Grove, con sus tierras y habitantes. De este modo, el arzobispo de Santiago nombraba, todavía en el siglo XVII al alcalde de El Grove, un procurador general, un regidor para los asuntos de tierra y otro para los del mar. No fue hasta mediados del siglo XIX cuando un decreto de las Cortes redujo sus derechos al nombramiento de los curados de San Vicente y San Martín. El hecho más relevante en la historia moderna de El Grove fue la peste bubónica, que entró por el puerto de El Grove en 1562, extendiéndose rápidamente por la Ría de Arosa y por toda Galicia.

Otros factores que influyeron decisivamente en su demografía y economía fueron los frecuentes ataques musulmanes y normandos, tanto en el propio El Grove como a lo largo de toda la Ría de Arosa, y más tarde, ya en el siglo XVIII, los de los piratas británicos. La promulgación de la Constitución de 1812 perimitió que El Grove se conviertiese en municipio en 1822, perteneciente a la provincia de Vigo. Pero esta situación sólo duró un año, al ser restaurado el Antiguo Régimen por Fernando VII en 1823. Por fin, en 1835, se recuperó el estatus de municipio.

Este dedal fue comprado en la tienda “Regalos Arco Iris” situada en el mismo municipio, en la Avenida de Beiramar.

(24/03/2016)

308. Dedal SANTA TECLA // SANTA TECLA´s Thimble

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Dedal del Castro de Santa Tecla, La Guardia. Pontevedra.

En esta ocasión, os quiero enseñar el último de los dedales que tengo en mi colección del Castro de Santa Tecla. Este dedal ya hace un tiempo que está formando parte de mi colección de dedales, pero hasta ahora no había tenido ocasión para enseñároslo. A continuación, os dejo información sobre este castro tan famoso de la provincia de Pontevedra.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comezar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Excavaciones arqueológicas. Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

Primeros descubrimientos y referencias. El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamento de los alredores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de Febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Primeras excavaciones (1914-1923). Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

La campañas de Mergelina (1928-1933). Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Período de abandono (1933-1979). Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

Campañas de 1983 a 1988. En el año 1983, con la colaboración económica de la Junta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

En la actualidad. Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En Julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Los pobladores del castro. Siguiendo a los autores clásicos como Plinio el Viejo, Pomponio Mela, Appiano, Ptolomeo… el extremo sudoccidental de la actual Galicia estaría poblado por la comunidad de los Grovii o Grovios, cuya ciudad más importante sería el Castellum Tyde o Tude, la actual Tuy. Siguiendo la teoría de Antonio de la Peña Santos:

Los castros galaicos no fueron, pues, habitados por celtas en el estricto sentido sino por galaicos sólo muy remotamente emparentados con lo que se lleva entendiendo como culturas célticas continentales, con las que tal vez compartiesen un fondo lingüístico común dentro del grupo indoeuropeo.

Interpretando los hallazgos arqueológicos se trataría de un pueblo cuya estructura igualitaria (construcciones de tamaños semejantes), con carácter pacífico poco belicoso (sistemas defensivos más simbólicos que efectivos) y cuya economía agraria (proximidad a las tierras fértiles, aproximadamente a 1 o 2 km de distancia) pero con una cierta capacidad adquisitiva y comercial (abundantes productos foráneos).

Con el tiempo y producto de las reformas de los emperadores de la dinastía Flavia y la progresiva implantación del sistema romano de explotación, los habitantes del poblado comenzaron un lento abandono para asentarse en las nuevas villae y vici, situadas en los valles y más próximas a las tierras de mayor valor productivo.

Economía de la comunidad. La importancia de los cereales en la economía de la comunidad queda patente en los numerosos molinos manuales de piedra encontrados diseminados por toda la zona excavada, la mayoría de los molinos circulares tardíos, que algunos autores relacionan con la influencia romana.

Otros instrumentos encontrados como hachas, aixolas, podones y hoces de bronce y hierro hablan de la labor agrícola.

Destacan las grandes cantidades de cantos de talla monofacial, nódulos discoidales muy regulares encontrados sobre los pavimentos interiores de las estructuras. El primitivo diseño (similar a los Choppers, utensilios líticos muy rudimentarios y antiguos, del Paleolítico Inferior) y su posible utilidad causa extrañeza entre los estudiosos.

La recogida de frutos silvestres sería otra fuente de recursos testimoniada principalmente en los restos de bellotas carbonizadas que se encontraron.

Para el estudio de restos orgánicos son fundamentales los concheros, de los que constataron varios en el yacimiento. En ellos se atestigua, además de la actividad de explotación de recursos marinos, la explotación ganadera de las especies de ovicápridos (Ovis aries y Capra hircus), bóvidos (Bos taurus) y gallináceas (Gallus gallus). Resalta la ausencia de cerdo doméstico.

En relación con la pesca se encontraron tres anzuelos de bronce y dos de hierro, y restos óseos de ejemplares de las familias Sparidae, Gadidae, Labridade y Morenidae, especies seguramente capturadas desde el mismo litoral. De los restos procedentes del marisqueo más de la mitad pertenecen a la lapa común (Patella vulgata), seguida en cantidad por el mejillón (Mytilus galloprovincialis), el bígaro común (Littorina littorea) y la peonza dentada (Monodonta lineata). Cabe destacar la ausencia de especies propias de zonas de arenal.

Entre las actividades artesanales testimoniadas la más extendida es la textil, testimomiada en la gran cantidad encontrada de pesas de telar, fusaiolas y en las agujas de bronce con ojo ovalado (todas rectas excepto una). Por el contrario son escasos los hallazgos relativos a la actividad metalúrgica, son algunos trozos de crisol y algún molde de piedra.

La actividad comercial debió de ser de gran importancia, tanta que su propia situación vendría determinada por su valor logístico para la navegación comercial marítima de cabotaje así como a fluvial (remontando el curso bajo del Miño). Con la llegada de los romanos la comunidad se incorporara al complejo sistema comercial marítimo y terrestre del Imperio.

El hallazgo de gran cantidad de restos cerámicos de ánforas confirman este comercio. La mayor parte de estos corresponden a modelos usados para el transporte de vino, otros modelos sería para el aceite (principalmente para servir de combustible de las lucernas) y otras mercaderías.

La piezas cerámicas encontradas, de vidrio y otros materiales, refuerzan la importancia de este comercio con el mundo romano (cerámicas campaniformes, de terra sigillata). Por último, el casi centenar de monedas encontradas, principalmente de los gobiernos de Augusto y Tiberio, un grupo de época republicana y otro conjunto de ejemplares acuñados en las cecas del valle del Ebro, nos acercan un nuevo dato sobre el proceso de incorporación al nuevo sistema comercial que estaba a vivir esta comunidad.

Descripción. Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa ( no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Dimensiones. Está delimitado por una sencilla muralla que acoge una extensión de terreno con unos ejes máximos de 700 metros (norte-sur) y 300 metros (este-oeste). Si bien estas dimensiones no están debidamente confirmadas y la visión actual que se tiene del yacimiento está supeditada a las sistemáticas empleadas en su estudio arqueológico, el bajo porcentaje de terreno excavado y a los destrozos que tuvieron lugar desde su descubrimiento (carretera, construcciones en la cumbre, reforestación, etc.).

En el caso de que posteriores estudios confirmen estas dimensiones estaríamos en presencia de uno de los mayores castros de los encontrados hasta ahora tanto en tierras gallegas como del norte de Portugal.

La muralla. En el diseño de la muralla parece primar una función de delimitación del terreno respecto a su entorno, frente a las funciones defensiva o disuasoria.

La muralla fue realizada en cantería trabada con barro, no sobrepasando los 160 cm de grosor máximo, carece de cimentación y de momento no se han encontrado accesos interiores a ellas, como escaleras o rampas.

Se abre la puerta Norte en su extremo nordeste con un cuerpo de guardia a la derecha. Cara al extremo meridional, no vsible hoy por culpa de la vegetación, se abre otra puerta con un sistema de acceso en ángulo recto.

El sistema de comunicaciones en el interior de la zona septentrional se basa en un camino de ronda pegado a la muralla que rodea las construcciones.

Las cabañas. Casi todas ellas tienen plantas circulares u ovaladas y son exentas, no compartiendo paredes medianeras salvo contadas excepciones. También son excepción las pocas cabañas con planta rectangular y estas presentan, en su mayoría, esquinas en arco.

El grosor de sus paredes suele ser bastante uniforme, sobre 40 cm de media, y con un mejor acabado cara al exterior. La gran mayoría son de pequeñas dimensiones.

Se asientan directamente sobre la roca madre y sus muros estarían recubiertos con un mortero de cal y arena. Restos de pigmentación encontrados indicarían que los recebados estarían tintados con distintos colores.

Muchas de las cabañas presentan un vestíbulo de acceso que muchos autores entienden que se trata de un influjo mediterráneo adaptado a las características de las construcciones indígenas.

En el interior, algunas presentan bancos adosados y el pavimento en algunos casos es de terra pisada y en otros de losa. En muchos de los umbrales de entrada se pueden ver los goznes, agujeros en los que se ajustarían las puertas.

En este castro se han encontrado una gran cantidad de jambas y dinteles monolíticos decorados con formas geométricas, sogueados, entrelazados. También se encontraron, empotrados en los muros, bloques monolíticos cilíndricos de no muy grandes dimensiones y con una de sus caras decoradas con formas geométricas como espirales, trisqueles, rosáceas o molinetes. Otros elementos, como peanas o los llamados amarraderos, presentan decoraciones similares y también representaciones de animales.

Este tipo de decoración, según Antonio de la Peña Santos:

pone de relieve la existencia de una plástica propia y peculiar del mundo castreño, producto de la asimilación y reelaboración de temas ornamentales de filiación mediterránea

En relación al sistema de techado la teoría tradicional que defiende una cobertura con tejado cónico sustentado por un poste central no se encuentra refrendado por los hallazgos arqueológicos, ya que no se ha encontrado el agujero para fijar el poste central y en ese lugar central se acostumbran a encontrarse lareiras para la combustión. Por esta falta de referencia de los testimonios arqueológicos cabe pensar en un sistema de cubrición que descarga sobre los muros directamente. De la misma manera no existen pruebas que hagan rechazar la posibilidad de una cubrición en forma cónica, plana o a dos aguas. Por otro lado si se tiene constatado el uso de materiales vegetales para su cubrición, reforzados por cuerdas tensadas por lajas perforadas (pesas) que colgarían del límite.

Como es lógico no todas las cabañas tendrían un uso habitacional, las viviendas serían aquellas de mayores dimensiones y con aparejo de mayor calidad (algunas con esos dinteles y elementos decorados ya mencionados), con vestíbulo y que presentan cuidados pavimentos de sablón y con lareiras en el centro de la estancia. En el vestíbulo se encontraría un horno simple.

Otro grupo de construcciones, que se podrían denominar genéricamente almacenes, semejantes en número tendrían usos distintos a los de habitación por lo que presentan una tipología menos elaborada y una construcción menos cuidada que las habitacionales y con umbral más peraltado. En el interior de estas construcciones se encontraron restos de ánforas, algún molino, cantos para tallar, etc.

Estas construcciones se adaptan al terreno con ayuda de pequeños muretes en terrazas que delimitan el espacio. La distribución urbanística se caracteriza por la presencia de grupos de construcciones formando conjuntos perfectamente individualizados. Se trata de las conocidas como Unidades familiares (otros autores hablan de Casas patio) conformadas por las correspondientes viviendas y almacenes estructuradas en torno a un pequeño patio común, muchas veces enlosado.

El urbanismo del yacimiento incluye una compleja red de canales de evacuación de las augas pluviales situadas bajo los pavimentos y llanos, y en ocasiones en la superficie, esculpidas sobre la roca base y cubiertas con losas. En ocasiones estas aguas se canalizan cara a aljibes excavados en la roca y revestidos con una argamasa impermeabilizadora.

Esta ordenación interna del espacio aparece condicionada por la muralla, posible primer elemento en ser levantado, lo que hace pensar a De La Peña Santos en la existencia de una planificación minuciosa previa a la edificación de las cabañas.

Los petroglifos. En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes. Testimonios de esta presencia son los grabados rupestres que dejaron en varias localizaciones del posterior castro. Muchos de estos petroglifos fueron cubiertos por las estructuras levantadas en el momento de la construcción del castro.

Entre las distintas representaciones que todavía hoy son visibles, representaciones geométricas, destaca la conocida como Laja Sagrada o Laja del Mapa que, situada en la parte alta del monte, está compuesta por varias espirales, círculos concéntricos y trazos lineales más o menos paralelos. Sus descubridores interpretaron que se trataba de un mapa de la desembocadura del Miño, hipótesis que carece de fundamento científico. Cercana a ésta, entre dos muros que la tapan parcialmente, se encuentra otra roca con grabados similares.

Lo que es evidente es que estos grabados no tienen ninguna relación con el castro ya que son producto de una sociedad que se desarrolló 2.000 años antes, en la etapa final del neolítico gallego.

Hallazgos materiales. Además de los hallazgos ya mencionados se puede destacar una gran cantidad de restos cerámicos encontrados, hecho común a los castros galaicos, tanto de cerámica indígena, caracterizados por tener pastas oscuras modeladas a mano o con torno lento, como numerosos restos de otras variedades típicas del mundo romano, como la cerámica campaniforme, de característico barniz verde y partes de terra sigillata, con su característico barniz rojo, así como restos de la llamada cerámica común romana. También se han encontrado fragmentos de un kalathos ibérico pintado. Entre los restos cerámicos también se encontraron trozos de lucernas.

Abundantes fueron también los hallazgos de trozos de vidrios romanos de variadas formas y tonalidades. Destacan dos cuencas fragmentados de vidrio polícromado de una variedad muy escasa conocida como vidrio mosaico o millefiori, propia de los obradores orientales de la primera mitad del siglo I d. C., y que por su calidad pueden considerarse de las mejores encontradas hasta el momento en la Península Ibérica. Finalmente, también se encontraron gran cantidad de cuentas de collar hechas de vidrio y fichas de juego en el mismo material, estas últimas puede que vinculadas a la aparición de algún tablero de piedra cuadriculado de tipo romano conocido como tabula latrunculata.

Los hallazgos metálicos, poco abundantes en estas tierras por la acidez del terreno, también están presentes en el yacimiento en forma de trozos de calderos, sítulas de bronce y cuchillos de lámina plana de bronce que formarían parte del ajuar doméstico de los habitantes del castro.

La orfebrería también tiene su presencia con dos remates de torques hechos en chapa de oro. Uno de ellos, de gran calidad artística, presenta forma globular acabada en Escocia y profusa decoración geométrica y con un trisquel en la base del extremo. Colgantes de bronce de variadas formas, restos de pulseras y brazaletes también en bronce forman parte de los hallazgos, así como anillos romanos de bronce.

Relacionados con la vestimenta se han encontrado fibulas en bronce de diversas tipologías, en omega, de brazo largo, etc.

Finalmente, los escasos hallazgos en el yacimiento de restos de armamento se reducen a unas cuantas puntas de dardo de hierro, dos regatones de bronce, un puñal romano de hierro (pugio) con remaches en bronce y restos de la vaina, una espada de antenas rematadas en botones bitroncocónicos y hoja de ferro. Estas dos últimas se tratan de piezas tardías de las que se considera fueron usadas más como elementos de distinción social que estrictamente como armas propiamente dichas.

A todos estos elementos habría que sumar la desaparecida estatuilla en bronce que representaba un Hércules y que fuera encontrada a mediados del siglo XIX en las proximidades de la ermita.

El museo. En los años en que Ignacio Calvo excavó en Santa Trega (1914-1923), los hallazgos de estos trabajos comienzan a ser expuestos en un local de La Guardia, germen del museo que años más tarde se abrió en la cima del monte.

En el año 1943 la Sociedad Pro-Monte adquirió un edificio en la parte alta del monte que fuera diseñado por el arquitecto Antonio Palacios para su uso como restaurante. A este edificio trasladaron las piezas encontradas en las excavaciones que configuraron el actual museo, que fue inaugurado el 23 de Julio de 1953 con la presencia de los arqueólogos asistentes al III Congreso Nacional de Arqueología.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas que podemos encontrar en el Monte de Santa Tecla.

(06/12/2015)

304. Dedal VIGO // VIGO´s Thimble

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Dedal “Paseando por” Vigo. Pontevedra.

Ya para terminar con los dedales de la ciudad de Vigo que tengo en mi colección por el momento, os quiero enseñar este perteneciente a la colección “Paseando por“. Es un dedal de porcelana en el que podemos observar una panorámica de los diferentes monumentos que podemos encontrar en la ciudad de Vigo. A continuación, os detallaré cada uno de ellos y os dejaré unas pinceladas de información sobre ellos.

Museo Municipal “Quiñones de León”.

El museo municipal de VigoQuiñones de León” (oficialmente y en gallego Museo da CidadeQuiñones de León“, conocido como museo Quiñones de León, es un museo de Vigo. Contiene una de las mejores colecciones permanentes de pintura gallega, así como una interesante sección de arqueología. Está ubicado en el pazo de Castrelos, uno de los pazos arquitectónicamente más sobresalientes de Galicia, edificio cuyo origen es el antiguo pazo de Lavandeira, levantado en 1670, años después de la fundación del capitán Juan Tavares en 1665. Está rodeado por jardines de influencias francesas e inglesas. El museo se inauguró el 22 de Julio de 1937.

En la planta baja se conserva la ambientación de antigua residencia de los marqueses donantes del pazo con mobiliario y decoración de época y la exposición permanente de pintura europea de los siglos XVII y XVIII legada por Policarpo Sanz.

Cuenta con algunas piezas relevantes de pintura clásica italiana, holandesa, flamenca, española y francesa de los siglos XV-XIX del legado de Policarpo Sanz.

Plaza de España.

La Plaza de España está en la entrada de la carretera de Ourense a la ciudad de Vigo. Se trata de una plaza que organiza el tránsito de vehículos a su entrada a la ciudad, por medio de varios carriles organizados alrededor de ella.

La Plaza está entre el centro de la ciudad y el puerto, la estación de ferrocarril y la Gran Vía.

La Plaza de España tiene un gran diámetro y está presidida por un monumento que, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Vigo.

El monumento de Los Caballos (Os Cabalos, en gallego) fue realizado en 1991 por el escultor Juan José Oliveira Viéitez. Se trata de cinco caballos que ascienden por un torrente de agua en espiral. El monumento, realizado en bronce, con casi 20 metros de altura juega con las curvas y la fuerza expresiva de los animales. A los pies de la escultura hay un estanque de 10 metros de diámetro.

La escultura pretende homenajear a los caballos salvajes que poblaban el monte del Castro en la antigüedad y que aún hoy pueden hallarse en los montes de los alrededores de la ciudad.

Plaza de América.

La Plaza de América se encuentra al final de la Gran Vía de Vigo. Es una de las plazas más conocidas de la ciudad. Es el punto de partida de muchas rutas para recorrer por la ciudad.

Está presidida por una escultura en granito rosa de Porriño, la Puerta del Atlántico, realizada en 1991 por el escultor Silverio Rivas. Se trata de un homenaje a los gallegos que salieron desde Vigo hacia América.

Integrado por tres elementos, el principal es el arco que simboliza la puerta y está enclavado en un estanque circular de 38 metros de diámetro, en medio de la Plaza. La puerta pesa más de 400 toneladas y tiene 14 metros de altura. La fuente representa el océano Atlántico que enlazaba los dos continentes en el viaje de los inmigrantes.

Los otros dos elementos se sitúan en la Gran Vía y en el inicio de la avenida Castelao. Las tres piezas son complementarias y proceden del mismo bloque de piedra que se trabajó en la cantera de Atios.

La plaza es uno de los principales puntos de referencia del municipio. Allí mismo celebra sus triunfos deportivos el club de futbol de la ciudad, el Celta de Vigo.

Puente de Rande.

El puente de Rande es un puente atirantado inaugurado en 1978 que une los municipios de Redondela y Moaña, márgenes del estrecho de Rande, en la ría de Vigo a 9 kilómetros de la ciudad de Vigo y a 18 kilómetros de la ciudad de Pontevedra. Fue proyectado por el ingeniero italiano Fabrizio de Miranda, el español Florencio del Pozo (que también se encargó de la cimentación) y por Alfredo Passaro.

Costó 3658 millones de pesetas en el momento de su construcción. Desde su apertura al tráfico en 1981, han pasado por él 231 millones de vehículos, soportando actualmente un tráfico de unos 50.000 vehículos diarios.

Forma parte de la autopista del Atlántico y se encuentra en el kilómetro 148 de la misma.

Dimensiones. Mide 1604 m de longitud total, aunque en esta cifra se combinan los tramos de puente sobre pilares y el puente atirantado propiamente dicho, que mide 694.98 m. El vano central mide 401 m y los dos vanos laterales del tramo atirantado miden 147 m cada uno. Los dos pilares que sostienen el tramo atirantado tienen forma de H y una altura total de 118.60 m.

En el momento de su inauguración era el puente atirantado de mayor longitud del mundo. Además era el puente, de cualquier tipo, más largo de España, después del puente-Sifón Santa Eulalia de Huelva con una longitud de más de 2000 m. El puesto como mayor puente atirantado de España lo cedió al puente Ingeniero Carlos Fernández Casado (con un vano central de 440 m) en 1983, aunque la longitud total de este es inferior a la del de Rande y en cuanto a longitud total también ha sido superado por otros tipos de puentes. A pesar de ello sigue siendo una obra de ingeniería emblemática de la ría de Vigo.

Peaje en sombra. Hasta el año 2006 fue un tramo exclusivamente de peaje. En mayo de ese año, pasó a ser un tramo de Peaje en sombra, financiado al 50% por la Administración General del Estado y al 50 % por la Xunta de Galicia.

Obras de ampliación. Debido al aumento de tráfico sobre el mismo y el riesgo de congestión que supone, desde 2011 existía un proyecto aprobado pendiente de ejecución para ampliar el puente con dos tableros laterales por el flanco exterior de los pilares principales, añadiendo de este modo un nuevo carril completamente aislado del resto de la autopista en cada sentido de circulación. Finalmente, en Febrero de 2015 se han iniciado los trabajos de ampliación de los terceros carriles, con una inversión estimada de 107,9 millones de euros.

Centro Cultural “Caixa Vigo”.

Edificio a dos fachadas, de corte modernista, construido en 1891 por Francisco Solleiro Negrete, sobre planos del arquitecto Manuel Felipe Quintana. En 1990 se procedió a su rehabilitación para convertirlo en la Fundación Caixa Galicia.

La Obra Social de Caixa Galicia tiene el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población, fomentando la participación, el voluntariado, el asociacionismo y acercando las nuevas tecnologías al conjunto de la sociedad. Contribuye a la formación e integración de niños y jóvenes; realiza acciones de solidaridad internacional y de protección del medio ambiente; además de colaborar con un gran número de instituciones públicas y de entidades no lucrativas, realizando acción social compartida. La Obra Social desarrolla actividades de promoción de la cultura en todas sus manifestaciones, la investigación, la ciencia, el arte, la creación de capital humano…

En once localidades de las cuatro provincias gallegas, la Obra Social cuenta con 25 sedes permanentes en las que se desarrollan una gran parte de las actividades socioculturales: centros para mayores, centros infantiles y juveniles, edificios multiusos, salas de exposiciones y conferencias, bibliotecas, centros de nuevas tecnologías.

Por último, y como siempre, me queda deciros donde compré este dedal. Este dedal fue comprado en la misma tienda de souvenirs en donde compré muchos de los otros que ya os enseñé en este mismo blog de la ciudad de Vigo. Esta tienda se llama Bazar Guay, y la podemos encontrar en el “Mercado da Pedra“.

(28/10/2015)

301. Dedal COMBARRO // COMBARRO´s Thimble

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Dedal “I Love” Combarro.

El dedal que os quiero enseñar hoy es otro dedal de la parroquia de Combarro que me traje de mi pasada visita al pueblo en el Puente de la Constitución. Este dedal, es un dedal de porcelana en el que encontramos la inscripción “I Love Combarro“, como en algún otro dedal que ya os enseñé en este mismo blog.

Combarro es una parroquia del municipio de Poio, en la provincia gallega de Pontevedra (España). Hasta principios del siglo XX constituía un municipio independiente. El censo de 1999 registró 1.567 habitantes y el de 2004, 1.668.

Patrimonio.

Es un pueblo marinero, cercano tanto a la capital de provincia, Pontevedra (7 km), como a otros pueblos reconocidos como Sanxenxo.

Lo más destacable es su zona vieja, donde se halla una gran cantidad de hórreos y cruceros, además de la iglesia parroquial.

Está declarado bien de interés cultural como Conjunto Histórico y como Sitio Histórico.

El segundo hórreo más grande Galicia es propiedad de una familia de alta costura.

A continuación os dejo las coordenadas del puerto deportivo de Combarro.

Coordenadas WGS de la bocana del puerto.

42º 25′ 38” N 08º 42′ 12 W

Y su página web, por si queréis echarle un vistazo al puerto deportivo de este lugar tan bonito en los márgenes de la ría de Pontevedra.

http://www.combarromar.com/

Este dedal fue comprado en una de las numerosas tiendas que nos encontramos paseando por este pueblecito marinero, entre sus numerosos hórreos, y sus pequeñas calles que siempre acaban en el mismo lugar, la ría.

(05/12/2015)

299. Dedal TUI // TUI´s Thimble

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Dedal letras Tui, Pontevedra.

Después de unos días sin actualizar el blog ya que anduve algo liada, hoy vuelvo a escribir otra entrada para enseñaros un nuevo dedal. Como ya se me están acabando todos los que tengo por el momento y me dejé bastantes de la provincia de Pontevedra en el tintero, pues el dedal que os quiero enseñar hoy es otro dedal de la ciudad de Tui.

Este dedal de porcelana es de uno de los modelos típicos que podemos encontrar en muchas ciudades hoy en día y de los que ya os enseñé dedales de otras ciudades de este mismo estilo. Como podéis observar nos encontramos con el nombre de la ciudad escrito en diferentes modelos de letras y dos colores distintos, el rojo y el negro.

Tuy (oficialmente y en gallego Tui) es un municipio español situado en la parte oriental de la comarca del Bajo Miño (provincia de Pontevedra). En ella está una de las catedrales más famosas de Galicia, la Catedral de Santa María de Tuy.

A partir del 10 de Febrero de 2012 junto a la ciudad de Valença do Minho (Portugal) forman una eurociudad como muestra de cooperación e integración entre ambas ciudades separadas tan solo por dos puentes que atraviesan el río Miño.

A continuación os voy a dejar un poco de historia de la ciudad, para como siempre despedirme comentándoos donde compre este dedal.

Historia.

De la prehistoria a la Romanización. La zona de Tuy fue habitada desde tiempos prehistóricos, prueba de ello son los yacimientos encontrados durante la construcción de la autovía VigoTuy, justo en el límite con Porriño, datados en el paleolítico inferior y que en su momento fueron los más antiguos de Galicia.

El fértil valle del Miño y sus magníficas condiciones naturales permitieron acoger en el territorio tudense asentamientos humanos desde los tiempos más remotos. Se conservan vestigios de época paleolítica (20.000 a. C.) en las terrazas fluviales de los ríos Miño y Louro, de época neolítica (5.000 a. C.) como el hacha de Carrasqueira (Páramos) o monumentos megalíticos (AntaAreas). La introducción de la metalurgia (4.000 a. C.) dejó testimonios como el casco de bronce o las hachas de Caldelas (hoy en el Museo Diocesano tudense) o los grabados rupestres de Randufe.

En la época castreña (s. VIII-VII a. C. a I d. C.) asistimos a la construcción de poblados estables y fortificados en las cimas de los montes y oteros, los llamados “castros”. Los autores de la época señalan a Tuy (Tude) como capital del grupo gentilicio de los “Grovios”. En la cima del monte Aloia, Cabeza de Francos (Pazos de Reis), A Guía (Randufe) o en la misma situación actual de la ciudad está documenta la existencia de poblados castreños. Concretamente hay unos cinco castros simétricamente dispuestos alrededor de la cima de dicho monte, sólo uno de los cuales está acondicionado para las visitas. En lo alto de la cima está la construcción más enigmática de Tuy, casi 3 km de murallas semienterradas que nadie ha podido datar con precisión.

Constituyen por su extensión la muralla más larga de Galicia y probablemente se edificó en varias etapas, porque hay tramos de muy diversa factura, desde mampostería hasta bloques casi ciclópeos.

Se la ha catalogado como una construcción para un recinto militar pero ello no tiene en cuenta lo siguiente: La muralla sacrifica buenas zonas defensivas para incluir en su perímetro 3 fuentes, señal de que dentro había mucha población y necesitaban abundante agua. Equidista de los castros antes mencionados como si fuese el centro de la zona. Es una obra demasiado grande para un fin exclusivamente militar y probablemente fue rehecha muchas veces, lo cual demostraría que fue utilizada durante mucho tiempo. Seguramente Tuy fue el famoso “Castellum Tude” ya que los romanos lo situaban en esta zona.

Otro dato especulativo curioso fue que posiblemente el monte Aloia fue el conocido monte Medulio de los romanos, donde se atrincheraron los últimos castrexos que resistían y se dieron muerte envenenándose con una planta antes que entregarse al yugo romano, es por ello por lo que se conoce al monte Medulio como la Numancia gallega.

De las épocas anteriores a la romanización nos han quedado pocas cosas, una de las más curiosas es el culto a las piedras del sol y de la lluvia. Si los pueblos del desierto creían que el infierno era un lugar de fuego (tradición judeo-cristiana) y los del norte de Europa lo veían como un lugar de hielo. En la lluviosa Galicia el mal estaba relacionado con la lluvia y la humedad, y el sol se relacionaba con el bien.

La llegada, el año 137 a. C., de Décimo Junio Bruto y sus tropas marca el inicio de la romanización de este territorio.

Hasta el siglo XX fue tradición subir, en las rogativas, al patrón local hasta la piedra del sol, en lo alto del Aloia, que desde el año 1900 tiene encima una cruz de piedra.

De la romanización a reconquista. La romanización que comienza con la llegada en el año 137 de Décimo Junio Bruto trae consigo una época de paz, que permite a los habitantes de la zona abandonar los castros y poblar las tierras bajas, cercanas al río Miño.

Las fuentes clásicas (Plinio, Ptolomeo, Silo Itálico y otros) documentan la existencia de Castellum Tude y de la fundación mítica de la ciudad por el héroe griego Diomedes, hijo del héroe Tideo (de ahí el nombre Tuy). Son muy abundantes los hallazgos de época romana en el territorio tudense, destacando sobre todo los de la zona Santa EufemiaSan Bartolomé, con varias necrópolis excavadas, así como la propia ciudad de Tuy, que era una de las mansiones de la vía XIX, del itinerario de Antonino, como testimonian los miliarios y otros restos hallados.

No han quedado muchas restos visibles de esta época, aunque sí se han documentado en distintas excavaciones. Una construcción importante se hallaba donde el antiguo casino, en el paseo de la corredera, y cogía también algunos bloques de edificios adyacentes. Por Tuy pasaba la vía romana que iba desde Braga (Portugal) a Astorga pasando por Lugo. De esta vía se conserva un miliario, que se encuentra ahora en Pontevedra, y un pequeño tramo de calzada en la vecina Valença.

En el Bajo Imperio y en los primeros tiempos medievales Tuy continúa siendo un importante centro militar, administrativo y religioso, cuya sede episcopal se documenta desde el siglo V. Con la llegada de los suevos –siglo IV- Tuy figura como capital del reino con Rekiamundo (458-463) y varias monedas de la época fueron acuñadas en la ceca tudense, que continuará funcionando aún después de la integración de los suevos en el reino visigodo (585). En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la iglesia católica, sufragánea de la Archidiócesis de Braga que comprendía la antigua provincia romana de Gallaecia en la diócesis de Hispania. El rey godo Witiza tuvo en Tuy su corte y palacio, en el lugar de MonterrealPazos de Reis.

Con la caída del imperio comienza la etapa de mayor importancia histórica de Tuy. Sus obispos aparecen en los concilios de Braga y dejan sentir su influencia en una zona muy amplia tanto del sur de Pontevedra como del norte de Portugal. En la última etapa del reino visigodo, la corte de Toledo era un lugar muy peligroso para los jóvenes príncipes, y éstos eran enviados a Tuy; para mantenerlos alejados de las intrigas palaciegas; al lugar que, todavía hoy se conoce como “Pazos de Reis“.

A comienzos del siglo VIII Tuy sufre la invasión de los árabes que asolaron la ciudad que fue liberada en el año 739 por Alfonso I, en el 860 Alfonso Betote y Hermenegildo Gutiérrez, condes de Ordoño I, la repoblaron y en el 915 Ordoño II restauró la sede episcopal.

En estos tiempos los ataques normandos nuevamente saquean Tuy. Se produce entonces una vacante en la sede episcopal que llega hasta el año 1071 en que el rey de Galicia D. García y Doña Urraca restauran y dotan nuevamente la sede que se instala en el monasterio de S. Bartolomé de Rebordans –iglesia datable en el siglo IX aunque con vestigios anteriores-.

Recuperará su esplendor al convertirse en capital de la provincia (que lleva su nombre) del antiguo Reino de Galicia ya que se convierte en un puesto estratégico en los márgenes del río Miño tanto para la guerra como para el comercio, este esplendor se verá aumentado en el siglo XII, época en la que se revitaliza toda la franja norte de España, hasta el Duero.

De la reconquista al siglo XXI. El monumento más representativo del prerrománico tudense es la iglesia de San Bartolomé de Rebordáns.

En la primera mitad del siglo XII se produce un hecho trascendental, el nacimiento de Portugal como reino independiente de Galicia y León. En esta época el río Miño adquiere su carácter de frontera natural que todavía hoy perdura.

Con la independencia del reino portugués Tuy será escenario, a lo largo de los siglos, de múltiples acontecimientos bélicos relacionados con las luchas fronterizas. En el año 1170 Fernando II mandó trasladar la población tudense desde la zona de San Bartolomeu a la actual situación, dotándola de un sistema amurallado –del que aún se conservan diversos tramos- y concediéndole un fuero y privilegios a los pobladores de San Buenaventura, nombre con el que pretendía designar la nueva ciudad pero que no prosperó.

Los monarcas, tanto castellanos como portugueses, apoyarán la Sede tudense con importantes donaciones. El obispo es el señor de ciudad y su coto y Tuy experimenta un importante desarrollo socio-económico y cultural. Así en 1225 es consagrada la Catedral de Santa María, construida en estilo románico y con una portada expresión del primer gótico de Galicia. Su claustro es algo más tardío. Del mismo estilo gótico es también el convento de Santo Domingo.

En los siglos medievales Tuy era un importante centro comercial, con un dinámico puerto fluvial, contaba con diversos gremios y una comunidad judía con sinagoga y era lugar de paso del camino de peregrinación jacobea, disponiendo de un hospital para los peregrinos. En el actual casco histórico, que ocupa una superficie en torno a 10 ha se conservan numerosas edificaciones de época medieval (especialmente del siglo XV con sus característicos arcos conopiales) y moderna (muchas de ellas blasonadas).

En el año 1623 la ciudad de Tuy recibe el título de Muy Noble y Muy Leal, al que en el año 1885 se le añade el de Excelentísimo Ayuntamiento.

En 1640 con ocasión de las guerras con Portugal se amplían las murallas medievales, adaptándolas a los nuevos sistemas defensivos. Hasta 1833 Tuy fue una de las siete capitales del Reino de Galicia y en la ciudad se celebran las Juntas del Reino de Galicia en 1664, a estos tiempos corresponden la construcción del convento de las Clarisas (“Encerradas”), de San Antonio (“San Francisco”) o la iglesia de San Telmo.

El sistema de foros continúa manteniéndose durante la Edad media hasta el siglo XIX. Debido a ello era imposible la transformación a la agricultura capitalista. Los contratos de foros terminaron en el año 1926 con la aprobación de una ley que permite a los campesinos acceder a la propiedad de la tierra que trabajaban tras un pago de una indemnización a los aforantes.

Otro fenómeno trascendente durante los siglos XIX y XX es la emigración hacia América primero y a Europa después.

Durante la Guerra Civil Española Tuy fue la última ciudad de Galicia en caer en manos de Franco, la resistencia republicana organizó la última contienda en un lugar llamado “Volta da Moura“, y esa condición de ser la última resistencia le costó a Tuy una represión feroz.

En la actualidad, Tuy y la comarca del Bajo Miño están realizando un proceso de modernización en el ámbito de la industria y la agricultura, a la que se le une el turismo de una gente que busca conocer su historia y disfrutar de la tranquilidad de esta hermosa zona de Galicia.

  • Fue capital de una de las siete provincias del antiguo Reino de Galicia.
  • Es sede episcopal de la Diócesis de TuyVigo.

Este dedal fue comprado, como todos los anteriores de la ciudad de Tui que ya os mostré en este mismo blog, en la tienda “Karina Artesanía, Regalos“, la cual podemos encontrar en la Rúa Ordóñez de la ciudad.

(07/12/2015)

297. Dedal LA GUARDIA // LA GUARDIA´s Thimble

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Dedal cerámica panorámica de La Guardia, Pontevedra.

En esta nueva entrada os quiero enseñar un nuevo dedal del municipio gallego de La Guardia. Este dedal lo compré en una de las tiendas que podemos encontrar si subimos al monte de Santa Tecla. Además de dedales, en estas tiendas podemos observar muchos otros recuerdos para traernos un detalle para casa.

La Guardia (en gallego y oficialmente A Guarda) es un municipio del sudoeste de Galicia, la población más meridional de la provincia de Pontevedra (España).

Comunica con Portugal por la frontera natural del río Miño por el sureste, con el Océano Atlántico por el oeste y con el ayuntamiento de El Rosal por el norte. Es accesible por la carretera PO-552 desde Tuy y desde Bayona, y desde Caminha por transbordador. Se encuentra a 50 km de Vigo y a 120 de Santiago de Compostela.

La altitud a nivel del mar no impiden al Monte de Santa Tecla y al Monte Terroso elevarse sobre 314 m y 350 m respectivamente, permitiendo excelentes vistas, especialmente desde el Monte de Santa Tecla donde se puede disfrutar de la desembocadura del río Miño, el océano Atlántico y los montes de Portugal y Galicia.

En este dedal de cerámica podemos observar una panorámica a color en la que podemos observar tres de los mayores atractivos del municipio, el castro de Santa Tecla, el monte de Santa Tecla y la Virgen del mismo nombre.

Castro de Santa Tecla.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comenzar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Excavaciones arqueológicas. Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

Primeros descubrimientos y referencias. El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamiento de los alrededores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de Febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Primeras excavaciones (1914-1923). Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

La campañas de Mergelina (1928-1933). Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Período de abandono (1933-1979). Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

Campañas de 1983 a 1988. En el año 1983, con la colaboración económica de la Xunta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

En la actualidad. Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En Julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Descripción. Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa (no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Monte de Santa Tecla.

El monte de Santa Tecla (en gallego Santa Trega) es una elevación de 341 m de altitud situada en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia.

Desde la cima de este monte, de pronunciadas pendientes, se domina la desembocadura del río Miño, el océano Atlántico y los montes de Portugal y Galicia, por lo que constituye un enclave estratégico habitado desde mucho antes del asentamiento del Castro de Santa Trega, como atestiguan petroglifos allí encontrados de más de 2.000 años de antigüedad.

En él, se encuentra la iglesia de Santa Tecla y cercano a la puerta del templo una lápida de piedra con multitud de marcas de cantería, colocada con ocasión del festival de 1979 en honor a los poveiros de Póvoa de Varzim (Portugal). Al parecer, se trata de una reproducción en piedra de la puerta de madera original de la ermita, que contenía esas marcas/siglas; es de destacar su similitud con las existentes en iglesias, monasterios, etc. en la Europa medieval.

Virgen de Santa Tecla.

Venerada en la ermita de Sta. Tecla, en el monte del mismo nombre.

Miles de romeros acuden cada 23 de Septiembre a la Romería de Santa Trega, abogada de la cabeza y del corazón, aunque coincida la festividad en día laborable.

Desde primeras horas de la mañana, romeros de toda la comarca del Baixo Miño, especialmente de A Guarda y de O Rosal, se acercan hasta el santuario dedicado a la discípula de San Pablo, primera mártir del Cristianismo, para rezar y efectuar ofrendas florales en los Vía Crucis y posteriormente asistir a las tres misas rezadas que se celebraron a las ocho, nueve y diez de la mañana.

La eucaristía más concurrida, seguida por los fieles incluso fuera de la ermita, es la solemne, que se celebra a las once.

Al término de la misa, varias devotos, algunos con los pies descalzos, sacan en procesión la imagen de Santa Trega, que, acompañada por diversas autoridades civiles, militares y fieles es portada al compás de las notas musicales de un grupo de gaitas.

Una vez recogida la imagen en el santuario, los devotos pueden besar los relicarios de Santa Trega y del Lignum Crucis.

Después, los niños que portan las ofrendas son obsequiados por la Hermandad del Clamor con bolsas de caramelos. Seguidamente tiene lugar la concurrida “Poxa dos froitos”, que es seguida por centenares de personas. Pescado “do coiro” curado al sol, vino y licores de producción artesanal, marisco, frutas diversas, hortalizas mayoritariamente ristras de cebollas , espigas “reina”, tapetes, reproducciones de gamelas, postres caseros y otros productos, previamente ofrecidos a Santa Trega, son subastados entre los romeros. En algunos casos los precios de los cerca de un centenar de lotes son muy asequibles, algunos valen poco más de 6 euros y otros alcanzan los 150. La recaudación se destina a la Hermandad del Clamor, entidad eclesial que organiza esta romería, que finaliza con un “xantar” popular.

(06/12/2015)

294. Dedal VIGO // VIGO´s Thimble

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Dedal recortes Vigo, Pontevedra.

En la entrada de hoy seguimos con más dedales de Galicia. En esta ocasión, el dedal que os quiero enseñar es un dedal de la colección de recortes que podemos encontrar en muchas ciudades españolas. Ya os tengo enseñado algunos dedales de esta colección, y por lo tanto os voy a enseñar uno más, el dedal de la ciudad de Vigo.

Vigo es una ciudad y un municipio de España, perteneciente a la provincia de Pontevedra, situada en la comunidad autónoma de Galicia, al noroeste de España. Es conocida como la ciudad olívica.

Es el municipio más poblado de Galicia y el decimocuarto de España (siendo la ciudad no capital de provincia más poblada de España), con 294.997 habitantes empadronados en el año 2014, de los cuales 200.832 lo estaban en la ciudad de Vigo, capital municipal, situada en el extremo norte del municipio; los restantes 93.971 habitantes se distribuyen en 16 parroquias periurbanas y una parroquia rural, que albergan una elevada densidad de población; el conjunto del municipio cuenta con una densidad poblacional de 2.726,43 hab/km² en un término municipal de 109,06 km² en el cual se incluye el archipiélago de las Islas Cíes.

Éste, es un dedal de cerámica en el que podemos observar dos lugares muy conocidos y de los más famosos de la ciudad olívica, estos son la Ermita de Nuestra Señora de la Guía y la Plaza de España.

Ermita de Nuestra Señora de la Guía.

Dentro de la Ría de Vigo, en un promontorio que se eleva a 126 metros de altura se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Guía. Se sitúa por encima de un pequeño saliente sobre el mar, llamado Punta de Areíño. Se dice que su nombre viene de la conjunción de las palabras en gallego “niño da aguia” (Nido del águila) y también por la referencia de este montículo para los navegantes. Este pequeño monte rebosa de historia, pues en él se ubicaba un castro que posteriormente fue romanizado. Siglos después sirvió de ubicación para la colocación de baterías para la defensa de la ría. Antes de la construcción que tenemos hoy en día, había aquí una antigua ermita, que se supone del siglo XVI. Era de planta rectangular con cubierta de madera y tejado a dos aguas. Sus muros eran blancos y estos hacían de referencia para los navíos que se adentraban en la ría. Estaba dedicada a la Virgen de las Nieves.

En el siglo pasado, Antonio Palacios, quiso crear una gran obra al estilo del Templo Votivo de Nigrán, pero sus planes, como muchos otros, nunca llegaron a realizarse. La construcción de la nueva iglesia se produjo en 1951 y fue llevada a cabo por Manuel Gómez Román. Se dedicó a la Virgen de la Guía y al sagrado Corazón.

De la construcción creada por este destaca la torre lateral de planta cuadrada. Al igual que en el proyecto de Antonio Palacios, este coronó en lo alto de la torre con una estatua del Sagrado Corazón, pero más tarde fue sustituída por el campanario actual. La iglesia fue construída en granito, con planta basilical y ábside poligonal. Contiene lienzos de pared caleada de color blanco. El arte barroco gallego sirvió de inspiración para diversos aspectos decorativos como el frontón de la fachada principal.

El 5 de Agosto se celebra una romería en honor a la Virgen, especialmente venerada por los marineros. En el siglo pasado se colgaban barcos y se ofrecían exvotos. También, como pasa en otros lugares de Galicia como por ejemplo en “A Virxe do Monte” en Camariñas, las mujeres de los marineros se subían a lo alto del tejado para cambiar la dirección de las tejas y así poder cambiar la dirección de los vientos con la esperanza de que los suyos volvieran antes a su hogar.

Un Vía Crucis sube desde la base del monte hasta lo alto donde se ubica el templo.

Pero no solo podremos mencionar el templo en sí, sino que también destacaremos el hermoso marco natural donde se encuentra. Sobre el mar se eleva este promontorio que nos deja espectaculares vistas de la ría, tanto hacia la bocana con las Islas Cíes, como para el interior con el magnífico Puente de Rande y la Ensenada de San Simón. Disfrutaremos de una buena visión de la ciudad de Vigo y sobre todo de sus astilleros. El monte es hoy un magnífico parque botánico digno de recorrer y en donde podremos disfrutar, además, de grandes obras escultóricas. Este parque fue inaugurado en 1969 por el alcalde J. Portanet Suárez.

Plaza de España.

La Plaza de España está en la entrada de la carretera de Ourense a la ciudad de Vigo. Se trata de una plaza que organiza el tránsito de vehículos a su entrada a la ciudad, por medio de varios carriles organizados alrededor de ella.

La Plaza está entre el centro de la ciudad y el puerto, la estación de ferrocarril y la Gran Vía.

La Plaza de España tiene un gran diámetro y está presidida por un monumento que, se ha convertido en un símbolo de la ciudad de Vigo.

El monumento de Los Caballos (Os Cabalos, en gallego) fue realizado en 1991 por el escultor Juan José Oliveira Viéitez. Se trata de cinco caballos que ascienden por un torrente de agua en espiral. El monumento, realizado en bronce, con casi 20 metros de altura juega con las curvas y la fuerza expresiva de los animales. A los pies de la escultura hay un estanque de 10 metros de diámetro.

La escultura pretende homenajear a los caballos salvajes que poblaban el monte del Castro en la antigüedad y que aún hoy pueden hallarse en los montes de los alrededores de la ciudad.

Este dedal lo compré hace ya unos meses en un bazar situado en el Mercado da Pedra de la ciudad de Vigo, el nombre de este bazar es “Bazar Guay” y tienen muchos otros recuerdos de la ciudad y de la capital de la provincia.

(28/10/2015)