243. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

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Dedal Palacio Real de Madrid.

En esta entrada os quiero enseñar otro de los dedales de la ciudad de Madrid que tengo en mi colección. Este es un dedal de porcelana en el que podemos observar una imagen del Palacio Real de la ciudad.

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del Rey de España; no obstante, los actuales Reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la Plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar de Madrid, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla. Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, siendo por tanto el último Jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como “Palacio Nacional“. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de “despacho de Azaña“.

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs. Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de “real”. Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la Guerra de Sucesión Castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro; planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento, que contó con la mano de numerosos escultores como Felipe de Castro, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las figuras de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal.

Carlos III a la muerte de su hermanastro en Madrid, abandonó el palacio de Caserta y el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar todas las esculturas de la cornisa. Pero esta decisión no se debió solo a razones estéticas; a Carlos III le desagradaba que la estatua de su padre Felipe V estuviese emparejada con la de su primera mujer y no con Isabel de Farnesio, su madre. Tampoco le agradaba el protagonismo de las estatuas de su hermanastro Fernando VI y Bárbara de Braganza.

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la escalera principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés. Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con papeles pintados y candeleros, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron amontonados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

Este dedal fue comprado en una tienda de souvenirs de la Calle Preciados de Madrid.

(23/09/2015)

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121. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal inscripciones de nombres de lugares importantes de Madrid.

Dedal inscripciones de nombres de lugares importantes de Madrid.

En esta entrada me gustaría enseñaros un nuevo dedal de la capital española. En este dedal podemos leer muchos nombres de lugares famosos en la ciudad, así podemos observar nombres como: Palacio Real, Gran Vía, Puerta de Alcalá, Cibeles, Chueca, El Retiro, Callao, Las Ventas, Ópera, Plaza Mayor, Plaza de España, Puerta del Sol, Neptuno y como no, el nombre de la ciudad, Madrid. Es un dedal de porcelana, cubierto de inscripciones de nombres en varios colores que son el negro, el gris en diferentes tonalidades, y el rojo.

A continuación, vamos a intentar saber algo más sobre todos estos lugares que nos podemos encontrar al pasear por la capital española.

  1. Palacio Real. El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del Rey de España; no obstante, los actuales Reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes. Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones, es el palacio real más grande de Europa Occidental. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales. Es conocido también como Palacio de Oriente. Este nombre procede de su ubicación en la Plaza de Oriente, que debe su nombre precisamente por estar en el lado oriental del palacio. A eje con el Palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real. El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar de Madrid, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla. Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio. El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, siendo por tanto el último Jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como “Palacio Nacional”. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de “despacho de Azaña“. El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs. Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería. Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.
  2. Gran Vía. La Gran Vía es una de las principales calles de Madrid. Comienza en la calle de Alcalá y termina en la plaza de España. Es un importante hito en la ciudad desde su construcción a principios de siglo XX visto desde el punto de vista comercial, turístico y de ocio. En éste último aspecto es famosa por sus cines, si bien en los últimos años algunos de ellos han cerrado y otros se han reconvertido con gran éxito al teatro musical, por lo que el tramo comprendido entre la plaza de Callao y la de España se conoce como el Broadway madrileño. El tramo comprendido entre la red de San Luis y la plaza de Callao alberga en la actualidad numerosas tiendas de cadenas internacionales de moda.
  3. Puerta de Alcalá. La Puerta de Alcalá es una de las cinco antiguas puertas reales que daban acceso a la ciudad de Madrid. Se encuentra situada en el centro de la rotonda de la Plaza de la Independencia, diseñada por el urbanista Ángel Fernández de los Ríos en el año 1877. En el cruce de las calles de Alcalá, Alfonso XII, Serrano y Salustiano Olózaga, junto a las puertas del Retiro: Puerta de España, Puerta de la Independencia (entrada principal a los jardines del Retiro) y Puerta de Hernani. La puerta daba acceso a aquellos viajeros que entraban antiguamente a la población desde Francia, Aragón o Cataluña. En la actualidad es una puerta monumental que se encuentra ubicada junto a la Fuente de Cibeles y el Parque del Retiro. Fue construida por mandato de Carlos III en sustitución de otra puerta anterior que existía ya desde el siglo XVI. El diseño y obra pertenece al arquitecto italiano Francesco Sabatini. Compitieron con Sabatini otros proyectos por parte de arquitectos españoles: Ventura Rodríguez y de José de Hermosilla, siendo finalmente elegido personalmente por el Rey el diseño de Sabatini. Se trata de una puerta de estilo neoclásico y aspecto monumental similar a los Arcos de Triunfos romanos, se erigió mirando su exterior a oriente en el año 1778. La puerta ha sido posteriormente restaurada en cinco ocasiones en más de dos siglos de existencia, siendo la última a finales del siglo XX. La originalidad de su fábrica consiste en ser el primer arco de triunfo construido en Europa tras la caída del Imperio romano, siendo precursor de otros como el Arco de Triunfo de París y la Puerta de Brandeburgo en Berlín. Ha sufrido desde sus comienzos diversas transformaciones urbanísticas en su entorno. Pasando de ser la frontera exterior de Madrid, a un centro turístico de obligado paso que aparece insertada casi en el medio de la misma ciudad. Este cambio se ha debido al ensanche del siglo XIX a lo largo del barrio de Serrano y la prolongación de la calle de Alcalá. Finalmente es desde 1976 considerado por el Estado Español como un Monumento Histórico-Artístico, extendiendo su categoría a la misma Plaza de la Independencia. La puerta ya desde su ubicación final fue adquiriendo desde finales del siglo XVIII relevancia en el pueblo madrileño, y a finales del siglo XIX era ya uno de sus iconos más característicos que aparece en numerosas ilustraciones de la ciudad. Al ser uno de los monumentos más representativos, en su doble condición de mirada hacia el interior de la ciudad y al exterior de la misma. La Puerta de Alcalá ha servido como soporte para todo tipo de manifestaciones políticas y artísticas y en sus inmediaciones se han producido numerosos hechos históricos.
  4. Cibeles. La fuente de Cibeles (más conocida por el pueblo madrileño sencillamente como La Cibeles) se encuentra en la ciudad española de Madrid, en la plaza del mismo nombre. Se instaló en 1782 en el Salón del Prado, junto al Palacio de Buenavista, de cara a la fuente de Neptuno (actualmente en el centro de la plaza de Cánovas del Castillo, en el Paseo del Prado junto al Palacio de Villahermosa, actual Museo Thyssen-Bornemisza, y al Hotel Palace). Incluye a la diosa Cibeles, símbolo de la Tierra, la agricultura y la fecundidad, sobre un carro tirado por leones. La actual plaza se llamó al principio Plaza de Madrid y en el año 1900 tomó el nombre plaza de Castelar. En la actualidad está delimitada por los grandes edificios del Palacio de Buenavista (Cuartel General del Ejército), Palacio de Linares (Casa de América), Palacio de Comunicaciones (antes sede de Correos y actualmente de la Alcaldía de Madrid) y Banco de España. Lo curioso es que cada uno de estos monumentos pertenece a un barrio distinto de Madrid. Los encargados de su realización fueron Francisco Gutiérrez (figura de la diosa y el carro), Roberto Michel (los leones) y el adornista Miguel Ximénez, de acuerdo con el diseño de Ventura Rodríguez. La diosa y los leones fueron esculpidos en mármol cárdeno del pueblo de Montesclaros (Toledo), y el resto en piedra de Redueña, localidad enclavada a 53 km al norte de Madrid, cerca de la sierra de La Cabrera. El estar enclavada en un lugar tan céntrico, su ajetreada historia, e incluso tradiciones recientes como lugar de celebraciones deportivas de los triunfos del Real Madrid en todas las competiciones han contribuido a que sea uno de los más conocidos símbolos de Madrid a nivel mundial.
  5. Chueca. El conocido como barrio de Chueca es una zona del barrio de Justicia, situado en el distrito Centro de la ciudad de Madrid. Está situado en pleno centro de Madrid, junto a la Gran Vía y entre las calles Fuencarral y calle del Barquillo. En los años 90 se convirtió definitivamente en el barrio gay de Madrid, al haber sido progresivamente elegido como lugar de esparcimiento y residencia de gran parte de la comunidad homosexual madrileña, desde los años 80. En el barrio se abrieron algunos de los primeros locales destinados al público gay de Madrid, y en algunos casos están aún, como es el caso del Café Figueroa, el Black & White, Sachas o la librería Berkana. El barrio pasó de ser un marginal barrio madrileño a adquirir el carácter que hoy tiene, un ambiente muy comercial y de esparcimiento, abierto y respetuoso con la diversidad de la sociedad actual, sin perder su aire castizo debido a su arquitectura. Este cambio vino precedido de un gran deterioro en los años 70 debido al tráfico de drogas lo que llevó el barrio a una profunda degradación y abandono de los locales comerciales lo que favoreció el traspaso de locales a los nuevos usos, como los bares gais, que serían el principio del resurgimiento del barrio. La evolución de Chueca ha ido paralela a su transformación comercial. En sus callejuelas podemos encontrar, además de los comercios tradicionales, otros como restaurantes modernos, sex shops, saunas, cafés, bares, pubs nocturnos y una infinidad de servicios más o menos enfocados a un público homosexual como tiendas de ropa, agencias de viajes, asesorías, clínicas, etc. Al barrio le da nombre una pequeña plazoleta dedicada al compositor de zarzuelas Federico Chueca. En ella se encuentra la estación del metro Chueca. Destacan otras dos plazas: la Plaza del Rey y la Plaza Vázquez de Mella. Uno de los mayores atractivos turísticos de Chueca son las fiestas de celebración del Orgullo Gay, que tienen lugar anualmente a finales de junio.
  6. El Retiro. El Parque del Retiro (no confundir con los Jardines del Buen Retiro), popularmente conocido como El Retiro, es un parque de 118 hectáreas (1.180.000 m²) situado en Madrid. Es uno de los lugares más significativos de la capital española. Los jardines tienen su origen entre los años 1631 y 1640, cuando el Conde-Duque de Olivares (Gaspar de Guzmán y Pimentel), valido del rey Felipe IV (1621–1665), le regaló al Rey unos terrenos que le habían sido cedidos por el duque de Fernán Núñez para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Así, con la reforma del Cuarto Real que había junto al monasterio, se inició la construcción del Palacio del Buen Retiro. Contaba entonces con unas 145 hectáreas. Aunque esta segunda residencia real iba a estar en lo que en aquellos tiempos eran las afueras de la villa de Madrid, no estaba excesivamente lejos del Real Alcázar y resultó ser un lugar muy agradable, por estar en una zona muy boscosa y fresca. Bajo la dirección de los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi y Alonso Carbonell se construyeron diversos edificios, entre ellos el Teatro del Buen Retiro, que acogió representaciones de los dramaturgos españoles del Siglo de Oro, entre ellos Calderón de la Barca y Lope de Vega. Perduran aún el Casón del Buen Retiro, antiguo Salón de Baile con frescos de Lucas Jordán, y el llamado Salón de Reinos, un ala del Palacio del Buen Retiro decorado antaño con pinturas de Velázquez y Zurbarán, entre otros; y los jardines de la posesión real. Éstos se formaron al mismo tiempo que el palacio, trabajando en ellos, entre otros, Cosme Lotti, escenógrafo del Gran Duque de Toscana, y edificándose una leonera para la exhibición de animales salvajes y una pajarera de aves exóticas. El Estanque grande, escenario de naumaquias y espectáculos acuáticos, el Estanque ochavado o de las campanillas y la Ría chica pertenecen a este período inicial. A lo largo de la historia, el conjunto sufrió modificaciones, no siempre planificadas, que cambiaron la fisonomía del jardín, como el Parterre, diseñado durante el reinado de Felipe V (1700–1746), la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro en tiempos de Carlos III (1759–1788) o el Observatorio Astronómico, obra de Juan de Villanueva, reinando Carlos IV (1788–1808). El rey Carlos III fue el primero en permitir el acceso de los ciudadanos al recinto, siempre que cumpliesen con la condición de ir bien aseados y vestidos. Durante la invasión francesa, en 1808, los jardines quedaron parcialmente destruidos al ser utilizados como fortificación por las tropas de Napoleón. El palacio fue casi totalmente destruido. Tras la contienda, Fernando VII (1814–1833) inició su reconstrucción y abrió una parte del jardín al pueblo, como ya hiciera Carlos III. El monarca se reservó una zona, entre las calles de O’Donnell y Menéndez Pelayo, donde construyó una serie de edificios de recreo, siguiendo la moda paisajística de la época, que aún se conservan, como la Casita del Pescador, la Casa del Contrabandista y la Montaña artificial. Reinando Isabel II (1833–1868) se abrió la calle de Granada, que más tarde se llamaría de Alfonso XII, vendiéndose al estado los terrenos comprendidos entre ésta y el Paseo del Prado que fueron urbanizados por particulares. Tras la revolución de 1868, (la Gloriosa), los jardines pasan a ser propiedad municipal y sus puertas se abrieron a todos los ciudadanos, comenzando una época en la cual, la Ría grande y el Estanque de San Antonio de los Portugueses se transformaron en Paseo de Coches. Se colocaron las fuentes de los Galápagos y de la Alcachofa, erigiéndose también la fuente del Ángel Caído en lo que fueron terrenos de la Fábrica de Porcelanas, obra de Ricardo Bellver. En el Campo Grande se edificaron el Palacio de Cristal y el Palacio de Velázquez, obra de Ricardo Velázquez Bosco. En esta época, concretamente a finales del siglo XIX, transcurre la novela que Pío Baroja tituló Los Jardines del Buen Retiro, en la que se narra la vida de la capital en torno a este enclave. Las últimas obras de ajardinamiento fueron las ejecutadas por el jardinero mayor Cecilio Rodríguez, que diseñó la rosaleda y los jardines que llevan su nombre. El maestro Manuel Lillo compuso el pasodoble “Quiosco del Retiro” dedicado al lugar de conciertos matutinos en el que la Banda Sinfónica Municipal de Madrid actúa durante el verano. El alcalde Enrique Tierno Galván designó a Antonio Mingote como Alcalde Honorario del Parque de El Retiro.
  7. Callao. La plaza del Callao está situada en el Barrio de Sol del distrito Centro de la ciudad de Madrid. Localizada al final de la Calle Preciados, divide en dos tramos la calle del Carmen y da comienzo al tercero de la Gran Vía que acaba en la Plaza de España. La plaza del Callao, al igual que el segundo tramo de la Gran Vía que finaliza en ella, fue construida entre los años 1917 y 1922, aunque la entrega definitiva de obras no se hizo hasta 1927.
  8. Las Ventas. La Plaza de Toros de Las Ventas es la mayor plaza de toros de España y con 23.798 espectadores la tercera con más aforo del mundo, tras las de México y Valencia (Venezuela). También es la segunda más grande en cuanto al diámetro de su ruedo tras la plaza de Ronda. Está situada en Madrid, en el barrio de La Guindalera en el distrito de Salamanca, y suele estar considerada por profesionales, aficionados y críticos como la más importante del mundo, seguida de La Maestranza de Sevilla. Se terminó su construcción en 1929, aunque fue inaugurada el 17 de junio de 1931, con el nombre de plaza de Las Ventas del Espíritu Santo, por ser el nombre de la zona en esa época, aunque permaneció prácticamente cerrada durante tres años, hasta su inauguración definitiva el 21 de octubre de 1934, con Juan Belmonte, Marcial Lalanda y Joaquín Rodríguez Ortega (Cagancho) en el cartel. Fue diseñada por el arquitecto José Espelius. Es de estilo neomudéjar en ladrillo visto sobre una estructura metálica. La decoración, obra de Manuel Muñoz Monasterio, se realizó a base de azulejo cerámico en el que figuran los escudos de todas las provincias españolas y otros motivos ornamentales. El ruedo mide 61,5 metros de diámetro, mayor que la de México DF, y el ancho del callejón es de 2,2 metros. Sus localidades se distribuyen en diez tendidos, divididos en tendido, grada y andanada. Los precios de las localidades varían dependiendo de si están al sol o a la sombra (más caras las segundas), y de su cercanía al ruedo en que se celebra la corrida. La temporada de toros empieza en marzo y acaba en octubre. Tradicionalmente se celebran corridas todos los días durante la Feria de San Isidro, desde principios o mediados de mayo hasta el final de dicho mes, y cada domingo o festivo del resto de la temporada. También se celebra en los últimos días del mes de abril la Miniferia de la Comunidad de Madrid y una feria en otoño (durante dos fines de semana en octubre). Actualmente la Miniferia forma parte de la Feria de San Isidro, ampliando de esta manera la Feria con más prestigio del mundo, San Isidro. Los festejos empiezan entre las cinco y las siete de la tarde, según la época del año, y duran de dos a tres horas. Desde 1951 se encuentra en las dependencias de la plaza el Museo Taurino, donde se expone una completa colección de objetos y enseres relacionados con la tauromaquia y la historia de la plaza. En la actualidad se están realizando trabajos de ampliación del mismo, con el objeto de aumentar y mejorar su espacio expositivo.
  9. Ópera. El Teatro Real es el teatro de la ópera de Madrid y está considerado uno de los más importantes de España y de Europa. Se encuentra situado en la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real, y es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Fue inaugurado en 1850, funcionando de forma ininterrumpida como teatro de ópera hasta 1925, cuando tuvo que cerrar a causa de problemas estructurales en el edificio. No volvió a abrir sus puertas hasta 1966, como sala de conciertos sinfónicos. Entre 1988 y 1997 sufrió una importante remodelación que lo volvió a convertir en coliseo operístico.
  10. Plaza Mayor. La plaza Mayor está situada en el centro de Madrid, a pocos metros de la plaza de la Puerta del Sol, y junto a la calle Mayor. Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XVI, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como “plaza del Arrabal“, el mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza. En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las “casas de manzanas” de la antigua plaza ese mismo año. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quién concluirá la plaza en 1619. La plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último de los incendios, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las labores de extinción Sabatini. Se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno. En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616. En 1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Y en los años 60 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las actuaciones en la plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.
  11. Plaza de España. La plaza de España de Madrid es una gran plaza situada en el casco histórico de la ciudad, en el barrio de Argüelles del distrito Moncloa-Aravaca, en el centro de la cual se encuentra una gran fuente dedicada a Miguel de Cervantes. Hace de eje continuador uniendo la Gran Vía con la calle de la Princesa. Hasta poco antes de la construcción de la Gran Vía esta plaza se denominaba Plaza de San Marcial. Destacan en ella, por su altura, dos edificios en esta plaza: La Torre de Madrid (1957) y el Edificio España (1953), además de un exponente del modernismo madrileño: la Casa Gallardo y la sede de la Consejería de Cultura en el Edificio de la Compañía Asturiana de Minas. De esta plaza salen las calles de Gran Vía, Princesa y la Cuesta de San Vicente. Se encuentra también junto a la calle de Bailén, lo que la sitúa junto al Palacio Real de Madrid. Con 36 900 metros cuadrados es una de las mayores plazas de España. Es bastante usual encontrarse en esta plaza grupos de turistas de todas las nacionalidades en cualquier época del año.
  12. Puerta del Sol. La Puerta del Sol es una plaza de Madrid. Aquí se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. Dichas campanadas se empezaron a televisar el 31 de diciembre de 1962 en La 1 de TVE, a partir de ese año no se ha dejado de retransmitir por diversos canales de televisión de España. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.
  13. Neptuno. La fuente de Neptuno es un monumento de estilo neoclásico que ocupa el lugar central de la Plaza de Cánovas del Castillo, en la ciudad española de Madrid. Fue diseñada en 1777 y su construcción, empezada en 1782, finalizó en 1786. En la segunda mitad del siglo XVIII Carlos III emprendió una serie de reformas, entre las que se encontraba la modernización de la capital para ponerla a la altura de las grandes urbes como San Petersburgo o París. En este plan de modernización se incluyó la colocación de monumentos emblemáticos, como la fuente de Cibeles, la Puerta de Alcalá y esta, la fuente de Neptuno. Se concibió como parte de las obras de ordenación del Salón del Prado y forma parte de un programa iconográfico inspirado en la mitología grecorromana. Fue diseñada por el arquitecto Ventura Rodríguez, el mismo que diseñó la fuente de Cibeles, en el año 1777. El proyecto se inició en 1777, usándose de modelo unos bocetos de madera realizados por Miguel Ximénez. Fue realizada con mármol blanco procedente de Montesclaros (Toledo). La obra escultórica fue encargada a Juan Pascual de Mena y este comenzó los trabajos en 1782. Juan Pascual de Mena falleció en 1784, habiendo solamente terminado la figura de Neptuno, la cual fue realizada alejándose de la idea de Ventura Rodríguez para aproximarse más al Hércules Farnesio. Las restantes esculturas del monumento fueron continuadas por el discípulo de Mena, José Arias, además de por José Rodríguez, Pablo de la Cerda y José Guerra. Su emplazamiento original era el Paseo de Recoletos, en la bajada de la Carrera de San Jerónimo. El dibujo de la obra, realizado por Ventura Rodríguez, ingresó en el Museo Municipal de Madrid en 1926 procedente del Archivo de Villa. La escultura fue finalizada en 1786.
  14. Madrid. Madrid es un municipio y una ciudad de España. La localidad, con categoría histórica de villa, es la capital de España y de la Comunidad de Madrid. También conocida como la Villa y Corte, es la más poblada del Estado, es también la tercera o cuarta área metropolitana, según la fuente, por detrás de las de París y Londres, y en algunas fuentes detrás también de la Región del Ruhr, y la tercera ciudad más poblada de la Unión Europea, por detrás de Berlín y Londres. Como capital del Estado, Madrid alberga las sedes del gobierno, Cortes Generales, ministerios, instituciones y organismos asociados, así como la residencia oficial de los reyes de España y del Presidente del Gobierno. En el plano económico, es la cuarta ciudad más rica de Europa, tras Londres, París y Moscú. Para el 2009, el 50,1 % de los ingresos de las 5000 principales empresas españolas son generados por sociedades con sede social en Madrid, las cuales representan el 31,8 % de ellas. Es sede del 3.er mayor mercado de valores de Europa y 2ª en el ámbito latinoamericano (Latibex) y de varias de las más grandes corporaciones del mundo. Es la 8.ª ciudad del mundo con mayor presencia de multinacionales, tras Pekín y por delante de Dubái, París y Nueva York. En el plano internacional acoge la sede central de la Organización Mundial del Turismo (OMT), perteneciente a la ONU, la sede de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV), la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), y la sede de Public Interest Oversight Board (PIOB). También alberga las principales instituciones internacionales reguladoras y difusoras del idioma español: la Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y sedes centrales de la Real Academia Española (RAE), del Instituto Cervantes y de la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Madrid organiza ferias como FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y la Cibeles Madrid Fashion Week. Es un influyente centro cultural y cuenta con museos de referencia internacional, entre los que destacan el Museo del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza y CaixaForum Madrid, que ocupan, respectivamente, el 12º, 18º, 67º y 80º puesto entre los museos más visitados del mundo. Los orígenes de la ciudad son objeto de revisión tras recientes hallazgos de enterramientos visigodos así como de restos que se remontan a los carpetanos o período prerromano. Las excavaciones arqueológicas también arrojan restos que se atribuyen al Madrid romano. Estos hallazgos de la época visigoda han venido a confirmar que el posterior asentamiento fortificado musulmán de Maǧrīţ (del siglo IX) se había asentado sobre un vicus visigodo del siglo VII llamado Matrice o matriz, arroyo. No sería hasta el siglo XI que Madrid es incorporado a la Corona de Castilla, tras su conquista por Alfonso VI de León y Castilla en 1083. Es designada como sede de la Corte por Felipe II en 1561, convirtiéndose en la primera capital permanente de la monarquía española. Desde el Renacimiento hasta la actualidad ha sido capital de España y sede del Gobierno y la Administración del Estado salvo breves intervalos de tiempo: entre los años de 1601 y 1606 la capitalidad pasó temporalmente a Valladolid; durante la Guerra de la Independencia Española, en que la capital se trasladó a Sevilla en 1808 y en 1810 a Cádiz, y durante la Guerra Civil, cuando el Gobierno Republicano se trasladó primero a Valencia y después a Barcelona.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de souvenirs, de la franquicia madridsouvenirs.com que nos podemos encontrar por toda la ciudad. Pero este dedal en concreto, fue comprado en una tienda de la Calle del Arenal.

(14/05/2015)

84. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal de vistas de Madrid con delfín.

Dedal de vistas de Madrid con delfín.

En esta ocasión, volvemos a la ciudad de Madrid, ya que es una de las ciudades de la que más dedales tengo en mi colección, como ya os dije en alguna entrada, solamente que el número aumentó en mi última visita a la capital española. Por fin conseguí algunos dedales, a los cuales les tenía echado el ojo desde hacía algún tiempo, pero poco a poco os los iré enseñando todos. En concreto éste que os muestro hoy, ya hace algún tiempo que lo tengo, y lo conseguí en una de las tiendas de la Calle Toledo, cercana a la Plaza Mayor de Madrid.

Es un dedal de porcelana, en el que podemos ver una panorámica de los lugares y monumentos más importantes de la ciudad. Se parece a algún dedal que os mostré en entradas anteriores, ya que tiene los mismos lugares y monumentos, pero se diferencia en que lleva un delfín de color azul en su lado derecho. Éste fue uno de esos dedales, que enamoran a primera vista.

En la panorámica de este dedal podemos observar el Palacio Real, el Pirulí, la Catedral de la Almudena, las Torres Kío, La Cibeles, la Plaza Mayor, la Puerta de Alcalá y el Oso y el Madroño. De prácticamente todos estos lugares y monumentos ya os hablé en entradas anteriores, así que en esta entrada vamos a recordar información de tan sólo uno de ellos: La Catedral de la Almudena.

La Santa Iglesia Catedral de santa María la Real de la Almudena es la sede episcopal de la archidiócesis de Madrid. Se trata de un edificio de 102 metros de longitud y 69 de altura, construido durante los siglos XIX y XX en una mezcla de diferentes estilos: neoclásico en el exterior, neogótico en el interior y neorrománico en la cripta. Fue consagrada por Juan Pablo II en su cuarto viaje a España, el 15 de junio de 1993, siendo de este modo la única catedral española dedicada por un papa. El templo está dedicado a la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de la Almudena, patrona de la ciudad de Madrid y de la Archidiócesis de Madrid.

La catedral está ubicada en el centro histórico de la ciudad. La fachada principal se encuentra frente al Palacio Real. La fachada del crucero mira hacia la calle de Bailén, y el acceso a la cripta se realiza por la cuesta de la Vega, al final de la calle Mayor. A diferencia de la mayoría de templos cristianos, de orientación este-oeste, la catedral tiene una orientación norte-sur, fruto de su concepción como parte integrante del conjunto del Palacio Real. Está construida en piedra de Novelda (Alicante) y granito de las canteras de Colmenar Viejo (Madrid).

Quizá el elemento más llamativo al exterior de la catedral sea la cúpula, que es doble; gótica vista desde el interior, pero claramente barroca al exterior. Está recubierta con pizarra, y presenta un tambor octogonal en el que se abren cuatro grandes huecos termales y una pequeña linterna como remate. Cuenta con doce estatuas, que representan a los apóstoles: San Felipe, San Bartolomé, San Mateo, San Simón, Judas Tadeo, Santiago Alfeo, San Matías, San Bernabé, San Pedro, Santiago Apóstol, San Juan y San Andrés. Son obra del escultor Luis Sanguino.

La fachada principal, hacia la plaza de la Armería, es la situada a los pies del templo, y mira hacia la cara sur del Palacio Real. Se compone de un gran pórtico de columnata doble, siendo el piso inferior de inspiración toscana y el superior jónico. Este conjunto, de aire neoclásico, fue rematado después de la consagración de la catedral por una hornacina barroca, cobijando una imagen de la Virgen de la Almudena. Se colocaron también cuatro estatuas, obra del escultor Ramón Chaparro, que representan a cuatro santos españoles: San Isidro Labrador, Santa María de la Cabeza, Santa Teresa de Jesús y San Fernando, realizadas en piedra blanca de Colmenar Viejo.

En el balcón, una vidriera de diez metros cuadrados que representa a la Virgen de Lis. Y cuatro estatuas que representan a los cuatro evangelistas, del escultor José Luis Parés. Hay dos grandes escudos, ejecutados también por el escultor Parés. Ubicados en la parte inferior, están realizados en piedra: representan las armas plenas de la Casa Real Española y el escudo del papa que consagró la catedral, Juan Pablo II. En los extremos de la fachada, en dos hornacinas, están las estatuas de bronce de San Pedro y San Pablo, obra de Juan de Ávalos; rematando las hornacinas, dos relieves, la Entrega de las llaves a San Pedro y la Conversión de San Pablo. Las puertas son de bronce. La central tiene adornos con el tema trinitario, conmemorando el Jubileo del año 2000; una de las laterales hace referencia a la monarquía de España, con efigies de los reyes de la Reconquista; la otra, está dedicada a Hispanoamérica. Son obra del escultor Sanguino.

De las dos torres de esta fachada, a la de la derecha se la conoce como “Mariana” o “De los gallegos”, ya que las campanas fueron donadas por gallegos y cada una de ellas tiene una advocación mariana castiza: Santa María la Real de la Almudena; Santa María de la Paloma; Santa María de Atocha y Santa María de la Flor de Lis. En la torre de la izquierda, que da a la calle Bailén, está el carillón, fabricado en Saldaña (Palencia), al igual que las campanas Benedicta, Ancilla Domini, Magnificat y Gratia Plena.

La fachada de Bailén es la que se utiliza diariamente para el acceso a la catedral. Corresponde a la parte oriental del crucero del templo, dando vista a la calle Bailén. En el diseño de esta fachada se advierte cierto influjo escurialense en su monumentalidad y desnudez, solo rota por las monumentales puertas de bronce. Son estas obra, asimismo, del escultor Sanguino.

La lateral de la izquierda representa el hallazgo de la Virgen de la Almudena por el rey Alfonso VI de Castilla, en el año 1085; la central, recuerda el día de la consagración de la Catedral por el papa Juan Pablo II, el 15 de junio de 1993, con imágenes de los reyes Juan Carlos I y Sofía, doña María de la Mercedes, madre del Rey, y el entonces arzobispo de Madrid, Ángel Suquía; por último, la puerta lateral derecha ilustra la procesión de la Virgen de la Almudena el 9 de Noviembre, día de su fiesta, por las calles de Madrid. En ella se ve al actual cardenal-arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y los monumentos más emblemáticos de la ciudad. La decoración se completa con dos estatuas de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, colocadas en hornacinas en lo alto de la fachada; ambas obra de José Luis Parés.

Frente a esta fachada, una plaza le sirve de atrio amplio. Se conoce comúnmente como Plaza de Juan Pablo II por la estatua de más de tres metros que representa a este papa, realizada por el escultor Juan de Ávalos. La plaza está adornada, además, con cuatro fuentes y farolas de estilo fernandino. Se accede a ella por una escalera imperial y rampas laterales. Todo el conjunto está cerrado por rejas, coronadas por las estatuas en bronce de San Antonio María Claret, San Ignacio de Loyola y San Juan de Ávila, obra de la escultora Consuelo Perea.

La catedral tiene planta de cruz latina, compuesta por una nave central y dos laterales, amplio crucero de tres naves; cabecera curva con girola y cinco capillas radiales. Contrasta el exterior de la catedral, de estilo ecléctico en el que predominan las líneas neoclásicas y barrocas, con el interior, que sigue los patrones del estilo neogótico, incluyendo vidrieras polícromas y triforio. Gran parte del mobiliario litúrgico sigue también este estilo. La mesa del altar mayor es de mármol verde, y se encuentra en el centro del crucero. A la derecha del mismo se encuentra la cátedra episcopal, de líneas gotizantes, tallada en nogal en 1885. Detrás del altar mayor, preside el presbiterio una escultura de Cristo crucificado, de estilo Barroco, obra del insigne imaginero cordobés Juan de Mesa (1583-1627), realizada en 1620 y que al igual que la sillería del coro, procede de la Colegiata de San Isidro, para la que fue encargado por el Colegio Imperial. Se trata de una obra clave del barroco escultórico español, a pesar de que tuvo que ser restaurada tras algunos destrozos sufridos durante la Guerra Civil española.

La Virgen de la Almudena, patrona de la ciudad, tiene su altar en el crucero de la nave derecha, frente a la entrada por la calle de Bailén. Es un altar elevado, al que se accede por dos escaleras laterales con barandilla de bronce. La escultura original, representando a la Virgen con el Niño en sus brazos, es una imagen de madera tallada y policromada, de estilo gótico; está colocada en la hornacina central de un valioso retablo, realizado por Juan de Borgoña a finales del siglo XV. Lo forman dieciocho tablas representando escenas de la vida de Jesús y María. La imagen de la Virgen se halla elevada sobre un trono de plata del siglo XVII, con ciriales y resplandores del mismo material.

Bajo el arco rebajado formado por las escaleras, se halla la sepultura de la reina María de las Mercedes, esposa de Alfonso XII, fallecida en 1878. Sus restos fueron trasladados aquí en el año 2000, cumpliendo la voluntad de la soberana de ser enterrada a los pies de la Virgen, de la que era muy devota. En el espacio del crucero se puede contemplar también una excelente escultura representando la Caída de Jesús con la Cruz, conocida como Cristo de la Misericordia. Es una talla de vestir, barroca, de intenso realismo y veraz policromía, atribuida a Juan Martínez Montañés.

Al comienzo de la girola, se encuentra la Capilla del Santísimo, decorada con tapices y reservada a la adoración eucarística, que centra la atención de la capilla con un moderno sagrario-ostensorio. También recibe culto en esta capilla la talla de la Virgen del Monte, escultura medieval, gótica, del siglo XIII.

En la intersección con el crucero, cerca de aquélla, se expone un gran cuadro, que presidió durante algún tiempo el altar mayor de la catedral, representando Los preparativos para la Crucifixión. Procede del desaparecido convento madrileño de los Capuchinos de la Paciencia, y es obra de Francisco Ricci (1651), siendo notables la atmósfera recargada, movida y tensa que describe el pintor, y la agilidad de la pincelada. Se trata, sin duda, de una obra clave del Barroco decorativo español y una de las obras señeras de cuantas guarda el templo. A los pies de este lienzo, un excelente Cristo Yacente de Juan de Ávalos, de anatomía muy realista. En el brazo del crucero opuesto, se puede contemplar un retablo de tablas pintadas de estilo Gótico, obra de un taller castellano de los siglos XV-XVI.

La capilla central de la girola está dedicada a San Isidro Labrador y su esposa, Santa María de la Cabeza, cuyas imágenes, tallas policromadas barrocas, atribuidas a Juan Villabrille y Ron (siglos XVII-XVIII), flanquean el arca funeraria, del siglo XIII, que durante un tiempo contuvo los restos incorruptos del santo (custodiados en la actualidad en la Colegiata de San Isidro). El arca es una obra singular de arte medieval, con diversas escenas pintadas representando pasajes de la vida del santo.

Las capillas laterales de la nave central están dedicadas a santos contemporáneos: San Jose María Escrivá de Balaguer, decorada con relieves y escultura de Venancio Blanco; Santa María Micaela del Santísimo Sacramento; beata Mariana de Jesús, mercedaria nacida en Madrid; Santa Maravillas de Jesús, madrileña, carmelita descalza; Santa Ángela de la Cruz; San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac; San Pedro Poveda; Santa María Soledad Torres Acosta y Santa María Josefa del Corazón de Jesús. Todas ellas se organizan y decoran con imágenes y mobiliario de estilo contemporáneo.

La cubierta de la nave principal, a diferencia de las laterales que siguen los esquemas góticos (bóveda de crucería simple), se resuelve mediante una ingeniosa solución de hormigón alveolado, lo que permitió reducir costes y trabajo. La decoración pictórica de esta estructura es de carácter geométrico, obra del pintor José Luis Galicia, dentro de un estilo que recuerda los tradicionales artesonados mudéjares, sobre todo en la profusa utilización del pan de oro y gamas de colores contrastantes. La cúpula, pintada por el mismo artista, tiene como motivo los cuatro elementos (tierra, mar, fuego y aire) en sus cuatro vértices, que sostienen a la bóveda celeste.

El órgano de la catedral, situado en el coro alto, a los pies del templo, fue construido por el organero Gerhard Grenzing, y constituye una pieza excepcional. Consta de cuatro teclados, más un teclado de pedal, y tiene acoplamientos mecánicos y eléctricos: el teclado de las caderetas exteriores cuenta con dieciséis líneas de tubos, el mayor tiene once líneas; veintiuna líneas de tubos son para el teclado expresivo, nueve para la trompetería y el pedal suma trece líneas más.

El 28 de abril de 2004, el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, bendijo las pinturas y vidrieras que decoran el ábside de la catedral. El conjunto ha sido controvertido, dudándose del gusto estético y la originalidad y pertinencia del mismo.

Los murales representan (de izquierda a derecha): El Bautismo, La Transfiguración, La Crucifixión, Cristo Pantocrátor, La Resurrección, La Ascensión y La venida del Espíritu Santo en Pentecostés. En el centro de la composición, presidiendo toda la catedral, la imagen del Pantocrátor, representado como Jesús en su Segunda Venida. En el libro abierto que sostiene el Pantocrátor está escrito: “Amad a vuestros enemigos. ¡Vengo pronto!”. Estas pinturas recuerdan en su estilo general a los tradicionales iconos de las iglesias ortodoxas, apreciándose un matiz contemporáneo en los detalles.

Sobre las pinturas, hay dispuestas siete vidrieras dedicadas a la Palabra o Verbo de Dios, con su nombre en diferentes idiomas: latín (Verbum), griego (Logos), hebreo (Dabar), siríaco (Melaj), ruso (Slovo) y español (Palabra). En el centro, el nombre de María. Las vidrieras, no siendo figurativas, crean un equilibrio entre las figuras pintadas, el cromatismo de las vidrieras y el del techo, y todo ello enmarcado en una arquitectura neogótica, en una síntesis entre tradición y modernidad.

79. Dedal ARANJUEZ // ARANJUEZ´s Thimble

Dedal "botijo" de las vistas de Aranjuez. Madrid.

Dedal “botijo” de las vistas de Aranjuez. Madrid.

En esta ocasión, más que un dedal os voy a mostrar un botijo que conseguí en una tienda de souvenirs situada justo enfrente del Palacio Real del municipio de Aranjuez de Madrid. En este botijo, podemos observar los lugares más importantes a ser visitados en este municipio madrileño, así podemos ver dibujados y leer nombres como el Palacio Real, la Fuente de Hércules o el Templete.

Aranjuez es un municipio de la Comunidad de Madrid y la última ciudad de la Comunidad de Madrid por el sur, cabecera de partido judicial, cuyo término se encuentra atravesado por los ríos Tajo y Jarama. Es uno de los Reales Sitios de la Corona de España desde que Felipe II así lo nombrara en 1560, aunque posee además el título de villa desde 1899, razón por la cual el municipio es conocido como Real Sitio y Villa de Aranjuez. Es famoso por su Palacio Real, sus Jardines y por el trazado cuadricular de sus calles, por sus huertas de fresas y espárragos, por haber servido de inspiración al compositor Joaquín Rodrigo para su Concierto de Aranjuez, así como por el llamado Motín de Aranjuez, que tuvo lugar en dicha localidad en 1808, y que terminó con la abdicación de Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII. El Paisaje cultural de Aranjuez fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001.

En este botijo podemos observar:

  • La Casa del Labrador. La Casa del Labrador es una de las residencias de la Familia Real Española. Es un palacete neoclásico. Su construcción comenzó a finales del siglo XVIII, a partir de un diseño inicial del arquitecto Juan de Villanueva, que fue transformándose sucesivamente en los trece años que duraron las obras y reformas. Su aspecto final se debe a Isidro González Velázquez, quien dotó al conjunto de numerosos motivos ornamentales externos. El interior destaca por su decoración suntuosa, obra de Jean-Démosthène Dugourc, en su mayor parte, y por las pinturas de Mariano Salvador Maella, entre otros autores. El monumento depende de Patrimonio Nacional, el organismo estatal que gestiona los bienes del Estado al servicio de la Corona. En el año 2001 fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad, junto con otros recintos histórico-artísticos de la localidad, inscritos en la lista de la Unesco con el nombre de Paisaje cultural de Aranjuez. Está permitida su visita, a partir de horarios establecidos.
  • La Fuente de Hércules. La Fuente de Hércules y Anteo, la más espectacular del jardín, fue mandada construir al arquitecto Isidro González Velázquez y al escultor Juan Adán por Fernando VII en 1827. Su emplazamiento original estaba previsto en la zona trasera de la Casa del Labrador, en el Jardín del Príncipe, aunque finalmente se situó en el Parterre. Sobre el pilar central se encuentran las estatuas de Hércules, agarrando con su fuertes brazos y levantando del suelo a Anteo. En la base del pilar, hay un nicho que representa Hércules niño luchando con una serpiente, así como a una pitón vencida. Hay también diversos trofeos de caza como muestra del poder del héroe mitológico en sus Doce Trabajos: un ciervo, un toro, un león y varias serpientes. En los extremos de la fuente, que es ovalada, encontramos dos columnas con las palabras Avila y Calpe, así como con la leyenda Non plus ultra. Por último, el borde del estanque está adornado con diversos jarrones con flores, realizados en plomo y pintados de color mármol. Esta fuente se encuentra edificada sobre la anterior Fuente del Tajo, en la que el río estaba representado por un anciano sentado sobre un haz de cardos, que sujetaba una serpiente.
  • El Templete. Templete monóptero de orden jónico levantado por Villanueva, que hubo de acomodarse en un cenador chinesco situado en el Jardín del Principe, a un pie forzado determinante: las diez columnas de mármol verde de Italia, que se trajeron de La Granja, donde las había hecho llevar Felipe V. También de la colección de este Monarca eran los ídolos egipcios que había sobre los pedestales de los intercolumnios, comprados a los herederos de la reina Cristina de Suecia, y que ahora se hallan en el Museo del Prado.
  • La Fuente Mariblanca. La conocida como la Mariblanca es una estatua de origen incierto, que fue comprada en el año 1625 por el mercader florentino Ludovico Turchi (en España también llamado Turqui), para coronar la desaparecida Fuente de la Fe. Se trata del único elemento que se conserva de esta fuente monumental, que estuvo ubicada en la Puerta del Sol, frente a la Iglesia del Buen Suceso, igualmente desparecida. Durante sus casi 400 años ha estado en distintas ubicaciones. Al principio en la Puerta del Sol, en 1838 se desplaza a la Plaza de las Descalzas. Después pasa a un almacén donde estará almacenada durante años hasta que en 1912 se decide ubicarla en los Jardines del Retiro de Madrid. Después pasará al Paseo de Recoletos hasta que fue dañada por vandalismo, se restauró y se trasladó al Museo de la Historia de Madrid en la calle Fuencarral, y ahora está en la histórica Casa de la Villa de Madrid, antiguo Ayuntamiento. En el último tercio del siglo XX fue creada una copia, que está instalada en la confluencia de la Puerta del Sol con la calle del Arenal, en el extremo opuesto de su primitiva ubicación. Es de pequeñas dimensiones y representa a una mujer, ataviada con atuendos clásicos, con un amorcillo a sus pies. No hay consenso entre los investigadores sobre si se trata de Diana, de Venus o de una alegoría de la Fe. En cualquier caso, el nombre que finalmente se ha impuesto, incluso a efectos oficiales, es el de la Mariblanca, una expresión popular que alude a la blancura del mármol con que la estatua está tallada.
  • El Palacio Real. El Palacio Real de Aranjuez es una de las residencias de la Familia Real Española, situada en el Real Sitio y Villa de Aranjuez, que es gestionada y mantenida por Patrimonio Nacional. Está situado a orillas del río Tajo, entre la avenida del Palacio y la plaza de las Parejas por el Sur, el jardín del Parterre por el Este, la Ría por el Norte y la plaza del Raso de la Estrella por el Oeste. Cuando el Emperador Carlos V empezó a interesarse por desarrollar Aranjuez como una villa regia con amplio coto de caza se aposentó, como en 1501 había hecho Felipe el Hermoso, en el viejo palacio de los maestres de Santiago. Fue erigido por orden de Felipe II, quien le encomendó el proyecto al arquitecto Juan Bautista de Toledo, que murió durante su construcción, por lo que su discípulo Juan de Herrera fue el encargado de rematar la obra. Durante todo el siglo XVII se paró la obra, hasta que en tiempos de Fernando VI se acomete una importante ampliación, que continuará Carlos III dotándolo de unas alas que encierran el patio de armas, tal y como se puede contemplar hoy en día. Un palacio menor, la llamada Casa del Labrador, se sitúa fuera del recinto, formando parte del Jardín del Príncipe. Los inmensos jardines, proyectados para ensalzar la residencia real de la árida y seca meseta del centro de España, y regados con las aguas de los ríos Tajo y Jarama, son los más importantes del periodo de los Habsburgo en España. Alcanzaron singular renombre gracias al Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, considerada la composición musical española más escuchada en el mundo. En 2001 este entorno fue declarado “Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco. Del Palacio destacan la Sala China o Gabinete de Porcelana, así como la Sala de los Espejos. En el plano histórico, el 25 de Septiembre de 1808, en una ceremonia celebrada en la Capilla del Real Palacio de Aranjuez ante monseñor don Juan de la Vera, arzobispo de Laodicea, se constituyó oficialmente la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino. La Junta Central quedó formada por los diputados procedentes de las Juntas Supremas de las capitales de los antiguos reinos, tal como quedó decidido en la reunión llevada a cabo el día anterior en la posada en la que se hospedaba el conde de Floridablanca, a la postre, presidente de la tratada Junta.

(15/02/2015)

76. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal "I Love" Madrid.

Dedal “I Love” Madrid.

En la nueva entrada de hoy os voy a mostrar otro de los tantos dedales de la ciudad de Madrid, que tengo en mi colección. Éste, es de los dedales pertenecientes a la colección del “I Love” que podemos encontrar en diversas ciudades. Este dedal en particular, es un dedal de cerámica, con los bordes de color naranja y en el que podemos observar dibujos de diferentes lugares emblemáticos de la ciudad. De la mitad de estos lugares, ya os hablé en entradas anteriores con otros dedales, así que en esta entrada, tan sólo me voy a limitar a mencionarlos y a contaros algo sobre los lugares o monumentos de los que no os he contado gran cosa.

En este dedal podemos observar:

  • La Plaza Mayor.
  • La Cibeles.
  • El Oso y el Madroño.
  • La Puerta del Sol. La Puerta del Sol es una plaza de Madrid. Aquí se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de Diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. Dichas campanadas se empezaron a televisar el 31 de Diciembre de 1962 en La 1 de TVE, a partir de ese año no se ha dejado de retransmitir por diversos canales de televisión de España. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.
  • El Palacio Real.
  • La Puerta de Alcalá.
  • Las Torres KÍO.
  • El AVEAVE (Alta Velocidad Española) es la marca comercial utilizada por la compañía ferroviaria española Renfe Operadora para sus trenes de alta velocidad de mayor gama. Son trenes que circulan a una velocidad máxima de 310 km/h, por líneas de ancho internacional (1.435 mm) electrificadas a 25 kV 50 Hz en recorridos de larga distancia. En su inauguración en 1992, todos los trenes, sistemas y líneas dedicados a la alta velocidad en España eran denominados AVE. En la actualidad, las líneas son denominadas simplemente líneas de alta velocidad y existen otros servicios de alta velocidad además del denominando AVE, como Alvia o Avant. En España, el uso del término AVE para todos los trenes de alta velocidad tanto españoles como del extranjero se mantiene en el uso popular y ha sido reflejado en el DRAE.
  • El Pirulí.
  • Las Meninas, que es un cuadro mundialmente conocido que se encuentra en el Museo Nacional del Prado, ubicado en la ciudad de Madrid. Las meninas, como se conoce el cuadro desde el siglo XIX, o La familia de Felipe IV según se describe en el inventario de 1734, se considera la obra maestra del pintor del siglo de oro español Diego Velázquez. Acabado en 1656 según Antonio Palomino, fecha unánimemente aceptada por la crítica, corresponde al último periodo estilístico del artista, el de plena madurez. Es una pintura realizada al óleo sobre un lienzo de grandes dimensiones formado por tres bandas de tela cosidas verticalmente, donde las figuras situadas en primer plano se representan a tamaño natural. Es una de las obras pictóricas más analizadas y comentadas en el mundo del arte. Aunque fue descrito con cierto detalle por Antonio Palomino y mencionado elogiosamente por algunos artistas y viajeros que tuvieron la oportunidad de verlo en el palacio, no alcanzó auténtica reputación internacional hasta 1819, cuando tras la apertura del Museo del Prado pudo ser copiado y contemplado por un público más amplio. Desde entonces se han ofrecido de él diversas interpretaciones, sintetizadas por Jonathan Brown en tres grandes corrientes. La realista, cronológicamente la primera, defendida por Stirling-Maxwell y Carl Justi, ponía el acento en la fidelidad del “momento captado” con la que el pintor se anticipaba al realismo de la fotografía, valorando con Édouard Manet y Aureliano de Beruete los medios técnicos empleados. La publicación en 1925 del artículo dedicado a La librería de Velázquez por Sánchez Cantón, con el inventario de la biblioteca que poseía Velázquez, abrió el camino a nuevas interpretaciones de carácter histórico-empírico basadas en el reconocimiento de los intereses literarios y científicos del pintor. La presencia en la biblioteca del pintor de libros como los Emblemas de Alciato o la Iconología de Cesare Ripa estimuló la búsqueda de variados significados ocultos y contenidos simbólicos en Las meninas. Con Michel Foucault y el posestructuralismo nace la última corriente interpretativa, de carácter filosófico. Foucault descarta la iconografía y su significación y prescinde de los datos históricos para explicar esta obra como una estructura de conocimiento en la que el espectador se hace partícipe dinámico de su representación. El tema central es el retrato de la infanta Margarita de Austria, colocada en primer plano, rodeada por sus sirvientes, “las meninas”, aunque la pintura representa también otros personajes. En el lado izquierdo se observa parte de un gran lienzo, y detrás de éste el propio Velázquez se autorretrata trabajando en él. El artista resolvió con gran habilidad todos los problemas de composición del espacio, gracias al dominio que tenía del color y a la gran facilidad para caracterizar a los personajes. El punto de fuga de la composición se encuentra cerca del personaje que aparece al fondo abriendo una puerta, donde la colocación de un foco de luz demuestra, de nuevo, la maestría del pintor, que consigue hacer recorrer la vista de los espectadores por toda su representación. Un espejo colocado al fondo refleja las imágenes del rey Felipe IV y su esposa Mariana de Austria, medio del que se valió el pintor para dar a conocer ingeniosamente lo que estaba pintando, según Palomino, aunque algunos historiadores han interpretado que se trataría del reflejo de los propios reyes entrando a la sesión de pintura o, según otros, posando para ser retratados por Velázquez, siendo en este caso la infanta Margarita y sus acompañantes quienes visitan al pintor en su taller. Las figuras de primer término están resueltas mediante pinceladas sueltas y largas con pequeños toques de luz. La falta de definición aumenta hacia el fondo, siendo la ejecución más somera hasta dejar las figuras en penumbra. Esta misma técnica se emplea para crear la atmósfera nebulosa de la parte alta del cuadro, que habitualmente ha sido destacada como la parte más lograda de la composición. El espacio arquitectónico es más complejo que en otros cuadros del pintor, siendo el único donde aparece el techo de la habitación. La profundidad del ambiente está acentuada por la alternancia de las jambas de las ventanas y los marcos de los cuadros colgados en la pared derecha, así como la secuencia en perspectiva de los ganchos de araña del techo. Este escenario en penumbra resalta el grupo fuertemente iluminado de la infanta. Como sucede con la mayoría de las pinturas de Velázquez la obra no está fechada ni firmada y su datación se apoya en la información de Palomino y la edad aparente de la infanta, nacida en 1651. Se halla expuesta en el Museo del Prado de Madrid, donde ingresó en 1819 procedente de la colección real.
  • Las Cuatro Torres Business Area.

Por último, tan sólo comentaros el lugar donde conseguí este dedal. Este dedal lo podéis conseguir en una de las tiendas de la Calle Toledo, cercana a la Plaza Mayor de la ciudad de Madrid.

43. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal panorámico Madrid.

Dedal panorámico Madrid.

El dedal que os muestro en esta entrada, os puede sonar a otro dedal que ya os mostré en una de las primeras entradas de este blog, concretamente en la entrada número 3, dedicada enteramente a un dedal de una ciudad castellano leonesa como es Salamanca, debido a que el modelo del dedal es exactamente igual al de la entrada número 3, y el color es muy parecido, sólo que nos encontramos con que este dedal es de la ciudad de Madrid, no de la ciudad de Salamanca.

Ahora os voy a hablar un poco de cada uno de estos lugares, o nombres emblemáticos, aunque algunos ya los traté con más profundidad en otras entradas del blog.

  • Palacio Real. El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del Rey de España; no obstante, los actuales Reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes. Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones, es el palacio real más grande de Europa Occidental. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales. Es conocido también como Palacio de Oriente. Este nombre procede de su ubicación en la Plaza de Oriente, que debe su nombre precisamente por estar en el lado oriental del palacio. A eje con el Palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.
  • Pirulí. Torrespaña, conocida popularmente como “el Pirulí“, es una torre de comunicaciones perteneciente a la empresa Abertis (antes perteneció a RTVE y a Retevisión) y situada en Madrid en la confluencia de calle de O´Donnell con la autovía de circunvalación M-30. Además, Torrespaña es el nombre del complejo que tienen los Servicios Informativos centrales de TVE junto a la torre. Allí se producen los telediarios y los programas informativos de los canales públicos españoles La 1, La 2, Canal 24 Horas, Teledeporte y Clan (TVE). La nueva división de Medios Interactivos de RTVE (iRTVE) tiene también su sede en este complejo.
  • Catedral de la Almudena. La Santa Iglesia Catedral de Santa María la Real de la Almudena es la sede episcopal de la archidiócesis de Madrid. Se trata de un edificio de 102 metros de longitud y 69 de altura, construido durante los siglos XIX y XX en una mezcla de diferentes estilos: neoclásico en el exterior, neogótico en el interior y neorrománico en la cripta. Fue consagrada por Juan Pablo II en su cuarto viaje a España, el 15 de junio de 1993, siendo de este modo la única catedral española dedicada por un papa. El templo está dedicado a la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de la Almudena, patrona de la ciudad de Madrid y de la Archidiócesis de Madrid. La catedral está ubicada en el centro histórico de la ciudad. La fachada principal se encuentra frente al Palacio Real. La fachada del crucero mira hacia la calle de Bailén, y el acceso a la cripta se realiza por la cuesta de la Vega, al final de la calle Mayor. A diferencia de la mayoría de templos cristianos, de orientación este-oeste, la catedral tiene una orientación norte-sur, fruto de su concepción como parte integrante del conjunto del Palacio Real. Está construida en piedra de Novelda (Alicante) y granito de las canteras de Colmenar Viejo (Madrid).
  • Torres Kio. Las dos torres que conforman la llamada Puerta de Europa, también conocidas como Torres KIO (debido a que fueron promovidas por la empresa kuwaití KIO, Kuwait Investments Office) son dos torres inclinadas la una hacia la otra, 15° respecto a la vertical, con una altura de 114 m y 26 plantas. La Puerta de Europa son las segundas torres gemelas más altas de España, tras las Torres de Santa Cruz en Santa Cruz de Tenerife, con 120 metros sin contar los pararrayos. Están situadas en la Plaza de Castilla de Madrid, entre el centro financiero de AZCA y las Cuatro Torres Business Area. Su construcción dio lugar al caso de estafa de Urbanor que implicó a los Albertos y al Banco Central de España cuando los querellantes (el arquitecto Pedro Sentieri y el constructor Julio San Martín) denunciaron a sus ex socios Alberto Alcocer y Alberto Cortina, alegando que obtuvieron más dinero en la operación a pesar de que éstos eran los socios mayoritarios, y que cobraron el pago de KIO en acciones del Banco Central, debido a que la operación había sido instrumentada para lograr el control de dicha entidad. La torre de la izquierda en dirección salida de Madrid se conoce como Puerta de Europa I, en tanto que la otra se conoce como Puerta de Europa II. Para evitar su confusión la primera dispone de un helipuerto pintado en color azul y la segunda en rojo. La torre de la izquierda tiene el logotipo de Bankia (anteriormente, tuvo el de Caja Madrid y también los dos simultáneamente), mientras que la torre de la derecha tiene el logotipo de Realia, una empresa inmobiliaria. Este logo fue añadido posteriormente.
  • La Cibeles. Originalmente una diosa frigia, Cibeles (en griego antiguo Κυβέλη Kybélê, nombre al que a veces se da la etimología de “la del pelo” si se considera griego en lugar de frigio) era la diosa de la Madre Tierra que fue adorada en Anatolia desde el neolítico. Como la Gea o su equivalente minoica Rea, Cibeles era la personificación de la fértil tierra, una diosa de las cavernas y las montañas, murallas y fortalezas, de la Naturaleza y los animales (especialmente leones y abejas). Su equivalente romana era Magna Mater, la Gran Madre o Idæa mater (“Madre del Ida”). Su título “Señora de los Animales”, que también ostentaba la Diosa Madre minoica, revela sus arcaicas raíces paleolíticas. Es una deidad de vida, muerte y resurrección. Su consorte, cuyo culto fue introducido más tarde, era Atis. Se trata de una de las principales diosas de las antiguas culturas del Oriente Próximo. En la mitología griega también es conocida como Δαμία (Damia). Se la representa con vestimentas frigias y una corona con forma de muralla. Porta las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la tierra. Monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran del mismo. En otras representaciones se sienta en un trono custodiado por las mismas bestias. La leyenda, relatada por Ovidio en Las Metamorfosis, las relaciona con una singular pareja mitológica, Hipómenes (Melanión, en otras versiones) y Atalanta, que compitieron en una carrera de velocidad. La astucia de Hipómenes -inspirado por la diosa del amor, ya que el premio era la mano de Atalanta– hizo caer al suelo unas manzanas de oro que atrajeron la atención de Atalanta y la distrajeron de la carrera, que perdió. El mito concluye con la unión impía de los amantes dentro de un recinto sagrado dedicado a la diosa Cibeles, la cual se enfurece y como castigo los metamorfosea en leones, condenados a tirar de su carro eternamente. En los panteones griego y romano, Cibeles es identificada con Rea, esposa de Crono (Saturno) y madre de los principales dioses: Hestia (Vesta), Demeter (Ceres), Hera (Juno), Hades (Plutón), Poseidón (Neptuno) y Zeus (Júpiter). De acuerdo con la mitología griega, Cibeles inicia a Dionisio en sus cultos misteriosos.
  • Plaza Mayor. La Plaza Mayor está situada en el centro de Madrid, a pocos metros de la plaza de la Puerta del Sol, y junto a la calle Mayor. Nace de la explanada que deja tras de sí la Laguna de Luján, que al desecarse acaba denominándose la plaza del Arrabal ubicada en la zona de extramuros de la incipiente villa. Este espacio abierto en forma de rectángulo con funciones de plaza Mayor se encuentra en el centro urbano del denominado Madrid de los Austrias. La plaza fue ideada como una reforma del rey español Felipe II y llevada a cabo por sus sucesores reales: Felipe III y Carlos II. Situada junto a la popular Puerta del Sol, ha rivalizado en protagonismo urbano y social con ella por ser un punto de reunión y mercado también. Los tres incendios sufridos en los edificios del perímetro de la plaza en los años 1631 (Juan Gómez de Mora), 1672 (Tomás Román) y 1790 (Juan de Villanueva) fueron transformando su aspecto inicial a causa de la obra y el rediseño de diversos arquitectos. A lo largo de su historia, la transformación arquitectónica debida a las reformas realizadas permite afirmar que posee ejemplos de clasicismo, barroquismo, romanticismo, historicismo, etc. A lo largo de su historia, el poder político y estatal se vio identificado con este espacio público. La plaza Mayor de Madrid va cambiando poco a poco sus funciones, en el curso de su historia, pasando desde el centro de la Corte y Villa hasta llegar a ser el centro del barrio histórico, lugar de paso de turistas. Hace de mercado de abastos durante la semana, y lugar de celebraciones reales y actos religiosos durante el siglo XVIII. En algunas ocasiones se celebraron autos de fe, ejecuciones públicas. La cesión de su protagonismo a la Puerta del Sol en el siglo XIX y posteriormente a la Gran Vía se da a comienzos del siglo XX. Tras los tres incendios sucesivos que ha sufrido durante los siglos XVII y XVIII que han transformado su configuración, ya en los años sesenta del siglo XX se realiza una remodelación a gran escala que duró un lustro y dejó el aspecto que posee a comienzos del siglo XXI. En los años 20 aparece un mercado dominical de filatelia y numismática, así como un mercado de navidad en el mes de diciembre y lugar de exposiciones culturales.
  • Puerta de Alcalá. La Puerta de Alcalá es una de las cinco antiguas puertas reales que daban acceso a la ciudad de Madrid (más información sobre la Puerta de Alcalá en la entrada número 36).
  • Oso y Madroño. La estatua del oso y del madroño es una escultura de la segunda mitad del siglo XX, ubicada en la ciudad de Madrid. Representa las armas heráldicas de la villa y se encuentra instalada en la cara oriental de la Puerta del Sol, entre las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo, en pleno centro histórico de la capital.

Este dedal de cerámica, me lo consiguió mi novio en una de las tiendas de la Plaza Mayor de Madrid.