148. Dedal FUERTEVENTURA // FUERTEVENTURA´s Thimble

Dedal resina Fuerteventura.

Dedal resina Fuerteventura.

En esta ocasión para empezar la semana me gustaría enseñaros un nuevo dedal de resina de la isla canaria de Fuerteventura. Este dedal, como el anterior que ya os enseñé hace unas entradas me lo trajeron mi amiga Albiña y su novio Javi, de su viaje a esta isla canaria.

Fuerteventura es una isla española del archipiélago de Canarias, situada en el océano Atlántico, a 97 km de la costa noroeste de África. El 26 de mayo de 2009 fue declarada en su totalidad reserva de la biosfera por la Unesco.

Pertenece a la provincia de Las Palmas, una de las dos que componen Canarias, comunidad autónoma de España. La capital de la isla es Puerto del Rosario (Puerto Cabras hasta 1956), donde se encuentra el Cabildo Insular, que es el gobierno de la isla.

El nombre indígena de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era Erbani, con sus dos comarcas (Jandía y Maxorata), de donde deriva el gentilicio majorero (originalmente majo o maxo). Fuerteventura es la isla más extensa de su provincia, y la segunda de Canarias. Es, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

Fuerteventura junto con la isla hermana de Lanzarote son las más áridas de las Islas, además es la más cercana a la costa africana (97 km). Tiene una superficie de 1.659 kilómetros cuadrados, por lo que se trata de la segunda isla más extensa del archipiélago tras Tenerife. Al noroeste, a sólo 6 km, se halla la pequeña Isla de Lobos, perteneciente a Fuerteventura, con una superficie de 4,58 kilómetros cuadrados.

Fuerteventura exhibe extensas planicies, fruto de un intenso proceso erosivo a lo largo de su historia. Es la isla más antigua del archipiélago, habiendo experimentado numerosas erupciones volcánicas. Según establece la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, 47.695 ha de la isla de Fuerteventura están ocupadas por 13 espacios naturales protegidos, como las zonas cubiertas de lava del Malpaís Grande y Chico, el lugar de interés científico localizado en el Saladar de Jandía o el monumento natural de la Montaña de Tindaya, por ejemplo.

En la zona central se encuentra el macizo de Betancuria, con una cota máxima de 762 m en el Pico de la Atalaya. Al sur se hallan el istmo de la Pared y la península de Jandía, con el Pico de la Zarza a 807 m de altitud. Este último es el monte más elevado de la isla.

La longitud de costa de Fuerteventura es de casi 326 kilómetros, de los cuales 77 son de playa, lo que la sitúa en segundo lugar en cuanto a longitud del litoral, tras Tenerife, y en primer lugar en lo que respecta a perímetro de playas de las islas. En torno a las dos terceras partes de las playas son largas y de arena blanca o negra, siendo el resto de cantos rodados o mezcla de cantos y arena. Pájara, al sur, cuenta con 136 km de costa. En el municipio se encuentran las playas de la Península de Jandía, las más extensas de Canarias, que van desde Costa Calma, pasando por Esquinzo-Butihondo, Morro Jable y el Puertito de la Cruz, hasta la Punta de Jandía, por la zona de Sotavento y desde la Punta de Jandía, pasando por Cofete hasta La Pared, por la zona de Barlovento. Al norte, con 90 km, La Oliva es el segundo municipio en longitud de costa de la isla, donde destacan las dunas de Corralejo, El Cotillo y Majanicho. La costa está jalonada por varios faros, entre los que destaca el Faro de La Entallada por su arquitectura y por sus 196 m de altitud sobre el nivel del mar, que lo convierten en uno de los más elevados de las islas.

(30/06/2015)

138. Dedal FUERTEVENTURA // FUERTEVENTURA´s Thimble

Dedal artesano de barro. Fuerteventura. Islas Canarias.

Dedal artesano de barro. Fuerteventura. Islas Canarias.

Como nueva entrada, esta vez os voy a mostrar uno de los últimos dedales que forman parte de mi colección actualmente. Es de reciente adquisición porque todavía me lo regalaron este martes pasado. Pues bien, el dedal que os muestro en la entrada de hoy es un dedal de barro artesanal, hecho y pintado a mano, y es un regalo de Albiña y de Javi, que como siempre que van a algún sitio por ahí se acuerdan de mi y me traen algún dedalito. Y como podéis observar en la parte inferior del dedal es un dedal de la isla de Fuerteventura donde estuvieron pasando sus vacaciones.

Ahora después de este breve encabezado os voy a contar alguna cosilla sobre la isla de Fuerteventura. En la Wikipedia nos encontramos con la siguiente información:

Fuerteventura es una isla del archipiélago de Canarias, situada en el océano Atlántico, a 97 km de la costa noroeste de África. El 26 de mayo de 2009 fue declarada en su totalidad reserva de la biosfera por la Unesco.

Pertenece a la provincia de Las Palmas, una de las dos que componen Canarias, comunidad autónoma de España. La capital de la isla es Puerto del Rosario (Puerto Cabras hasta 1956), donde se encuentra el Cabildo Insular, que es el gobierno de la isla.

El nombre indígena de la isla, antes de su conquista en el siglo XV, era Erbani, con sus dos comarcas (Jandía y Maxorata), de donde deriva el gentilicio majorero (originalmente majo o maxo). Fuerteventura es la isla más extensa de su provincia, y la segunda de Canarias. Es, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

En el momento de la conquista, la isla estaba dividida en dos reinos aborígenes, unos seguidores del rey Guize y otros de Ayoze. Los territorios de estas tribus eran Maxorata (al norte) y Jandía (al sur), separados por una muralla (de la que aún se conservan restos) en el istmo de La Pared. El nombre antiguo de la isla, Erbania, hace referencia a esta muralla.

La isla se conocía desde mucho antes que tuviera lugar la conquista castellana. Se habían llevado a cabo una serie de expediciones por parte de mallorquines, catalanes, portugueses, genoveses, etc. ya que las potencias se disputaban el derecho de conquista. La conquista de las islas comienza en 1402, comandada por los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle, y afrontada solo por 63 marineros de los 283 iniciales, después de que tuvieran lugar numerosas deserciones. Tras llegar y asentarse en Lanzarote, la expedición lleva a cabo las primeras incursiones en la isla vecina. En 1404, Bethencourt y Gadifer fundan Betancuria, cuyo valle se convirtió en el primer asentamiento de la isla, convirtiéndose posteriormente en la capital, sede de diversos órganos gubernativos, religiosos y administrativos. Gadifer, afrontando numerosas dificultades, tras la partida de Bethencourt hacia la península para buscar el reconocimiento y apoyo del rey de Castilla, tomó la iniciativa de la conquista.

Al regreso de Bethencourt, se produce la ruptura de los socios y Gadifer abandonaba las islas. En pocos años (1405), Fuerteventura quedó controlada tras un periodo de convivencia entre conquistadores y aborígenes. El primer recuento de población la cifra en unos 1.200 habitantes. A partir de ahí, la población se va extendiendo gradualmente. En 1476 el territorio pasa a ser el Señorío Territorial de Fuerteventura, dependiente de los Reyes Católicos.

La isla sufrió el acoso por parte de varias incursiones piratas. En 1593 una expedición berberisca invadió la isla arrasando la capital. Para evitar este tipo de ataques se construyeron varios castillos a lo largo de la costa, a la par que la población se alejaba de ésta. Por esas fechas, llegan a Fuerteventura el primer Capitán General que se hace cargo de la defensa de la isla en nombre de la corona y el nombramiento de los Sargentos Mayores. La Parroquia Matriz, de la que dependía toda la isla, se encontraba en Betancuria.

El Regimiento de Milicias se crea en 1708 y su coronel asume las competencias de Gobernador de las Armas, cargo de carácter vitalicio y hereditario en manos de la familia Sánchez-Dumpiérrez, que va adquiriendo cada vez más poder al residir en otras islas la familia Arias de Saavedra, Señores de Fuerteventura. Ese mismo año, la Parroquia Matriz crea las Ayudas de Parroquias de La Oliva y Pájara, que pondría en marcha en 1711. El 17 de diciembre de 1790 se crea la Ayuda de Parroquia de Tuineje, que tras la nueva división parroquial del 23 de junio del año 1792 a cargo del obispo Tavira, abarcaría incluso parte de la península de Jandía, con una población de unos 1.670 habitantes. En 1780 se introduce en la economía el cultivo de la barrilla.

En 1739 estalla la guerra entre el Reino de Gran Bretaña y España y la isla se ve sometida de nuevo a constantes ataques corsarios, que capturaban botines y navíos civiles que luego eran vendidos en la isla de Madeira. El 13 de octubre de 1740, desembarca un corsario inglés en la zona del actual Gran Tarajal y saquea la zona camino de Tuineje y su iglesia. El Teniente Coronel Sánchez Umpiérrez sale a su encuentro con lugareños reclutados para la ocasión, y los derrota en la batalla de El Cuchillete, matando a 33 de los 53 soldados desembarcados y capturando al resto. Al mes siguiente, el 24 de noviembre, 55 corsarios desembarcaron en la misma zona y con idénticas intenciones. Esta vez se enfrentaron a una tropa más numerosa y mejor preparada en la Batalla de Llano Florido o Batalla de Tamasite, en la que los majoreros no hicieron prisioneros.

Los Coroneles, de la familia Cabrera-Bethencourt, trasladan su residencia de Betancuria a La Oliva, en el año 1742, estableciéndose en la llamada Casa de los Coroneles en unos tiempos en los que el poder del señorío ya no es tan importante, y poco a poco asumen el poder civil, nombrando o destituyendo cargos del cabildo establecido en aquella época.

En 1812 las Cortes de Cádiz iniciaron una serie de cambios entre los que se incluía la abolición del señorío, pasando la isla a integrar la provincia española de Canarias. También se contemplaba la creación de nuevos municipios, estableciéndose en Fuerteventura uno por cada parroquia existente en aquel momento. Así surgieron Antigua, Betancuria, Casillas del Ángel, La Oliva, Pájara, Tetir y Tuineje, siendo Puerto de Cabras dependiente de Tetir.

Años después, el 30 de diciembre de 1834, mediante Orden Gubernativa, se crea el municipio de Puerto Cabras, independiente de Tetir, comenzando a funcionar como tal el 1 de febrero de 1835 con Lázaro Rugama Nieves como primer alcalde. El cargo hereditario de los coroneles pasa ese año a la familia Lara-Cabrera, que lo mantendría hasta 1870. También durante ese año, se delimitó el término municipal, entregándose oficialmente el 13 de febrero de 1836. Diez años después, el 12 de agosto de 1846 los municipios de Casillas del Ángel, Puerto de Cabras y Tetir, ratificaron el deslinde. Poco a poco se van instalando en Puerto Cabras, las distintas instituciones de la administración y el gobierno, convirtiéndolo en capital en 1860, sustituyendo a Betancuria, capital de la isla hasta entonces.

En 1940 se iniciaron las obras de un aeródromo militar en Tefía, que se abriría al tráfico comercial en el año 1959. La distancia de la capital y el aumento de los vuelos comerciales, hicieron que las autoridades buscasen emplazamiento para un nuevo aeropuerto. En 1952 se cerraron las instalaciones de Tefía y comenzaron a usarse las de Los Estancos, a 5 kilómetros de la capital.

El 19 de febrero de 1954 el Consejo de Ministros aprueba la Carta Económica Municipal de los ayuntamientos de Fuerteventura, permitiendo el saneamiento de las economías municipales. En esta época, empieza a plantearse la necesidad de cambiar de nombre a Puerto Cabras, cambio que se aprueba en el Consejo de Ministros el 16 de marzo de 1956, pasando a llamarse Puerto del Rosario, nombre que mantiene actualmente.

Entre 1954 y 1966 Fuerteventura sirvió como emplazamiento del campo de trabajo de Tefía, donde fueron confinadas más de un centenar de personas condenadas a trabajos forzados por su homosexualidad en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

Durante los años 1960, muchos majoreros emigran a otras islas y al Sahara y la capital va creciendo poco a poco debido a la llegada de gente procedente de los pueblos del interior. La localización de las instalaciones aeroportuarias llevan a la búsqueda de un nuevo emplazamiento para el aeropuerto insular que finalmente se sitúa en El Matorral, que sería inaugurado en 1969. Un Fokker F27 haciendo el trayecto de Las Palmas de Gran Canaria (LPA) a Fuerteventura (FUE) y con destino a Lanzarote (ACE) fue el primer avión que tomó tierra en las nuevas instalaciones aeroportuarias de la isla. Los vuelos internacionales desde Fuerteventura comenzaron en 1973, vuelos que irían incrementándose año a año.

Tras la muerte de Franco y con la descolonización del Sahara, en 1975, el Tercio Don Juan de Austria 3º de la Legión, al mando del Coronel Pallás, llega a Puerto del Rosario, permaneciendo en la isla hasta 1995. No fue bien recibida por la mayoría sus habitantes, la llegada de la Legión trajo, problemas y conflictos prácticamente inexistentes hasta la fecha en la Isla.

En 1992 se hizo necesaria una total remodelación de las instalaciones aeroportuarias. Hacia 1994 se comenzaron las obras de ampliación que incluían una nueva terminal de pasajeros, la ampliación de la plataforma de aeronaves, una central eléctrica y la nueva carretera de acceso. En 1994 el transatlántico estadounidense American Star, de 220 metros de eslora, naufragó en la costa de la isla, en el término municipal de Pájara.

2001 fue un año en el que la antigua terminal del Aeropuerto de Fuerteventura, hoy derribada, se hizo tristemente famosa por convertirse en un centro para inmigrantes. El estado de las instalaciones, los medios para vigilarlas, la masificación, la incomunicación con el exterior y las condiciones de insalubridad en que se encontraban las personas allí confinadas y sus vigilantes, provocaron las protestas de los más diversos colectivos. Human Rights Watch llegó a decir que las nefastas condiciones de detención habían adquirido proporciones de emergencia.

(30/06/2015)

132. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal de la forma de la isla de Gran Canaria.

Dedal de la forma de la isla de Gran Canaria.

Una vez más, os traigo un nuevo dedal de la isla de Gran Canaria, el último de los que me quedan de los que me han regalado. Este dedal una vez más se lo debo a Yiyo. En la entrada anterior, os comenté que todavía me quedaba otro dedal que me había regalado dos, pues bien, aquí lo tenéis, el dedal con la forma de la isla que tanta ilusión me hacía. Ahora vamos a recordar alguna información sobre esta isla, y nos vamos a centrar en el medio físico y el clima de la isla.

Gran Canaria es una isla situada en el océano Atlántico, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Canarias. Junto con las islas de Lanzarote y Fuerteventura forma la provincia de Las Palmas, integrada además por los islotes de La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste e Isla de Lobos.

La población de la isla en 2011 era de 850.391 habitantes, tratándose de la isla más densamente poblada de Canarias. La capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria, es la ciudad más poblada de Canarias, también es capital de la provincia oriental (Las Palmas) y de la Comunidad Autónoma de Canarias, conjuntamente con Santa Cruz de Tenerife. La ciudad, fundada en 1478, fue considerada la única capital (de facto) de Canarias hasta el siglo XVII. Los núcleos poblacionales colindantes a la capital conforman una área metropolitana de unos de 680.000 habitantes, primera de Canarias y novena de España. La ciudad cuenta con uno de los puertos más importantes de España y de Europa, el Puerto de la Luz y de Las Palmas.

La isla es uno de los destinos turísticos más importantes de España, con unos 3,3 millones de turistas en el 2011. En 2012 en el núcleo turístico de Maspalomas se celebró por primera vez en España el Día Mundial del Turismo. El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias, es uno de los eventos más importantes de la isla y goza de una importante proyección nacional e internacional. Desde 2005, un extenso sector de la isla y su orla marina adyacente, donde su parte terrestre abarca el 46% (69.000 hectáreas) del territorio insular en su mitad occidental fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Asimismo, Gran Canaria tiene un importante patrimonio histórico, cultural y artístico, entre los que destacan el Museo Casa de Colón, el museo más visitado de Canarias, que rememora el paso del almirante por la isla antes de su primer viaje en el Descubrimiento de América, o la Catedral de Canarias, considerado el monumento más importante de la arquitectura canaria.

La isla de Gran Canaria es la tercera en extensión (casi 1.560 km²) y la tercera en altitud (1949 metros Pico de las Nieves). Se encuentra a 28º latitud Norte y 15º 35′ longitud Oeste. Ha sido bautizada como “continente en miniatura” por la diversidad de su clima, su geografía, su flora y su fauna.

Tiene una forma circular con un macizo montañoso en el centro. Su altitud máxima es el Pico de las Nieves, con 1.949 metros. Destacan también algunos monumentos naturales como el Roque Nublo (1.813 metros) y el Roque Bentayga.

El 29 de junio de 2005, parte de la isla de Gran Canaria fue declarada por la Unesco como Reserva de la Biosfera. La superficie protegida por esta declaración representa un 46% del territorio insular, además de 100.458 ha de zona marina.

En la isla podemos distinguir dos zonas geomorfológicas:

Neocanaria (Noreste).

De formación más reciente, donde aparecen algunos terrenos sedimentarios y de formación submarina. En esta zona encontramos terrazas y algunos conos volcánicos como la Montaña de Arucas y el Pico y Caldera de Bandama, así como otras calderas de erosión como Tenteniguada, Temisas y Tirajana. También se extienden algunos llanos. Aquí se ubican los barrancos de Telde, Guayadeque y Tirajana. En su extremo noreste se encuentra una pequeña península llamada La Isleta, unida al resto de la isla por el Istmo de Guanarteme, con las playas de Las Canteras y Las Alcaravaneras a sus márgenes.

Tamarán (Suroeste).

Es la parte más antigua de la isla, hecho que puede constatarse por la cantidad de barrancos que la surcan. A esta zona pertenece también el centro de la isla, donde encontramos las altitudes máximas. Destaca por otro lado el macizo de Tamadaba, con sus acantilados. El Risco Faneque, a pocos metros de la costa, tiene una altitud de 1.096 metros sobre el nivel del mar. En esta zona se ubican los barrancos de la Aldea, Agaete, Arguineguín y Fataga, entre otros. Cabe destacar también la reserva natural especial de las Dunas de Maspalomas, una de las zonas turísticas más importantes de Canarias, junto con la anexa Playa del Inglés.

Gran Canaria posee 33 entornos sujetos a diferentes fórmulas de preservación según recoge la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, entre los que destacan el Parque Rural del Nublo, la Selva de Doramas, el Barranco de Azuaje, Tamadaba, Pino Santo, Inagua, etc. Los roques son formaciones volcánicas de tipo rocoso que se erigen en el paisaje: destacan el Roque Nublo, con 1.813 m de altitud (símbolo de la isla), el Cura (también conocido como El Fraile), La Rana, El Dedo de Dios, Bentayga, el Roque de Gando, y el Peñón Bermejo. Algunas playas de la isla son Maspalomas, Playa del Inglés, playa de Las Canteras, Puerto Rico, La Laja, San Agustín, etc.

Gran Canaria presenta una gran diversidad climática, debida tanto a la gradiente altitudinal como al efecto de los vientos alisios, que originan acusadas diferencias paisajísticas entre barlovento y sotavento, por tal motivo, se la denomina “El Continente en Miniatura”. La capital insular, Las Palmas de Gran Canaria, es considerada la ciudad con el mejor clima del mundo según un estudio de la Universidad de Siracusa (Nueva York). Por su parte, Mogán, al sur de la isla, es el lugar de la Unión Europea con más días despejados. El clima grancanario hace que la diversidad ecológica sea notable: la isla cuenta con más de cien endemismos vegetales, así como con otros quinientos compartidos con el resto de las Canarias.

(23/05/2015)

120. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal alto Cloisonné de lagarto, Gran Canaria.

Dedal alto Cloisonné de lagarto, Gran Canaria.

En el día de ayer me han regalado dos nuevos dedales de la isla de Gran Canaria. Uno de ellos es éste que os enseño en esta entrada y el otro os lo enseñaré en otra entrada más adelante. Como podéis observar es un dedal de cloisonné, a los que sigáis mi blog ya os sonará porque tengo un mismo dedal igual a este pero de diferente color que también me habían regalado. Este dedal lo podemos encontrar en la entrada del dedal número 50. Pues bien, aquel dedal era en color azul y éste, es en color marrón, también el lagarto del dedal anterior es en color verde y en este dedal vemos que está pintado de color azul.

Este dedal ha sido un nuevo regalo de mi vecina Rocío, que le encargó unos dedales para mi a unos amigos de ella que se iban de viaje a esta isla. Así que, muchas gracias para ella por regalármelos y también muchas gracias a sus amigos por traérselos.

http://www.grancanaria.com/patronato_turismo/

En este enlace que os dejo arriba, podéis encontrar información sobre la isla de Gran Canaria, para todos aquellos que les interese saber algo más sobre esta isla. Pero aquí en esta entrada, vamos a dar unas pinceladas para seguir descubriendo cosas sobre ella. Ahora vamos a saber algo más sobre la flora y la fauna que nos podemos encontrar si viajamos a esta isla.

Como en las demás islas canarias de mayor altura, en Gran Canaria también se produce una estratificación en pisos de vegetación. Es visita recomendada el Jardín Botánico Viera y Clavijo, o Jardín Canario, para observar una muestra de esos diferentes pisos de vegetación. En Gran Canaria se distinguen los siguientes:

Tabaibal-Cardonal. De 0 a 700 m. según vertiente. Es un estrato semidesértico, con pocas precipitaciones. Se caracteriza por la presencia de un matorral xerófilo de especies del género Euphorbia como el cardón, varios tipos de tabaibas como la tabaiba dulce o la tabaiba salvaje y los verodes. En laderas y desembocaduras de barrancos se dan otras muchas especies, entre las que destacan arbustos que pueden alcanzar varios metros de altura como los balos y los tarajales o los tajinastes blancos, ampliamente distribuidos por la isla.

En relación a la fauna, los invertebrados se encuentran muy bien representados, teniendo éstos el porcentaje más alto de endemismos. En cambio, este ecosistema es pobre en animales vertebrados, representados por algunos reptiles, donde es preciso citar al lagarto gigante de Gran Canaria y aves como el canario, el apupú o el cernícalo.

Bosque termófilo. Desde 200 – 500 a 1000 m. dependiendo de la orientación. Se trata de una zona con mayor grado de humedad y precipitaciones, y una menor insolación. Se caracteriza por especies termófilas arborescentes como palmeras, dragos, acebuches, lentiscos, almácigos, sabinas y otros endemismos macaronésicos como mocanes y barbusanos, y exclusivamente canarios como los guaidiles. Aunque se trata de una zona muy antropizada, existen aún buenas representaciones de este tipo de vegetación en sitios como el Barranco de los Cernícalos.

En cuanto a la avifauna podemos mencionar a la codorniz o la tórtola común y a las insectívoras como el herrerillo canario y el petirrojo.

Bosque húmedo o Monteverde.

Laurisilva. De 500 a 1.200 msnm. y en zonas directamente influenciadas por los vientos alisios. Se trata de un bosque ombrófilo, denso y de grandes árboles presente en el norte de la isla, que se hace posible gracias a las condiciones hídricas que proporciona el mar de nubes y su lluvia horizontal. Las especies vegetales superiores que abundan son laureles, tiles, viñátigos, barbusanos, y otras de menor tamaño como el bicácaro, la cresta de gallo, y una gran variedad de helechos. En Gran Canaria, debido a la presión antrópica, sólo quedan algunos reductos protegidos de laurisilva y de fayal-brezal en lugares como Los Tilos de Moya y el Brezal de Santa Cristina. Se trata de los restos de un antiguo bosque de laurisilva, muy extenso en el pasado, conocido como la Selva de Doramas.

Respecto a la fauna mamífera, cabe destacar la musaraña de Osorio y entre las aves podemos citar al capirote, etc.

Fayal-brezal. Entre 1000 y 1500 m., esta franja es algo más seco y pobre en especies, está constituido principalmente por fayas y brezos que sirven de protección a especies más exigentes. El tajinaste azul de Gran Canaria está presente en simbiosis e incluso sustituyendo al monteverde en zonas de mayor insolación.

En la fauna existe un insecto social que no pasa desapercibido, el abejorro canario, bien presente en toda la isla y especialmente en estas cotas.

Pinar. Desde 600 a 1.000 – 1.949 m, dependiendo de la orientación. El pino canario ocupa grandes extensiones, generalmente abiertas, con ejemplares de más de 20 metros, y un sotobosque casi siempre escaso, raramente asociado a otras especies arbóreas. Existe una menor influencia del mar de nubes, y una progresiva disminución de las precipitaciones en altitud. El sotobosque puede estar constituido por fayal-brezal en la vertiente norte; por retama amarilla y codesos, en la cumbre; y por escobones, jaras y jarones, en la vertiente meridional.

La fauna es poco diversa, pero existen dos aves endémicas de particular atractivo como el pinzón azul (Fringilla teydea polatzeki) y el pico picapinos (Dendrocopos major thanneri). (Wikipedia)

(23/05/2015)

64. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal traje típico mujer isla Gran Canaria.

Dedal traje típico mujer isla Gran Canaria.

En el día de hoy os voy a mostrar la otra parte de la entrada anterior, el dedal número 64, en el que tenemos la mujer de la isla de Gran Canaria, vestida con su traje típico. Como el dedal anterior, este dedal también es un dedal de Grès, y también fue regalo de mi amiga Albiña. Así que sin más dilación, vamos a pasar a saber algo más sobre el traje tradicional de la mujer de esta isla.

Vestimenta Femenina, información también sacada de la página http://www.culturatradicionalgc.org/

  • Sombreros. Esta pieza es más conocida en el argot popular como cachorro, cachorra o cachorrilla. Su forma será diferente según la localidad de la Isla que lo fabrique. Esas diferencias se concentran básicamente en el ala y la copa. Los del norte suelen tener la copa redondeada y el ala doblada hacia arriba. Los del centro de la Isla se diferencian en que tienen una copa redonda y un poco más baja y el ala es más recta. Y ya en los municipios de Firgas, Arucas y Moya, lo común, es que la copa sea más alta y redondeada y el ala un poco virada hacia arriba. Cierto es que la producción sombrerera, a medida que evoluciona, genera otras diferencias entre las zonas de la Isla, con modelos nuevos o diferentes, o con el uso de materiales tales como la lana, el pelo de camello o la piel de conejo. Podríamos decir que hay dos tipos de sombreros en Gran Canaria: la cachorra, que era de copa baja y redondeada y el sombrero troncocónico, que tenía la copa alta y el ala recta. La industria sombrerera de Gran Canaria contaba, entre sus otras cualidades, con un alto nivel de producción, de hecho abastecía a gran parte del Archipiélago. La Real Sociedad Económica se preocupó por fomentar la industria en cuestión, ofreciendo incluso, premios y ayudas por su prosperidad. La industria del sombrero fue cayendo poco a poco ya que no podía competir con los importados, aunque a fines del siglo XIX se seguían haciendo. La sombrerería en Gran Canaria va a influir en el uso, incluso en los tocados femeninos. Las mujeres tenían mejor acceso a los cachorros y otros sombreros por la abundancia que de ellos había, y que además tenían precios más asequibles. Los sombreros se adornaban con hebillas de plata o de oro, dependiendo de la posibilidades económicas. Estas se colocaban trabadas en una cinta en la parte baja y delantera de la copa. Otros adornos más molestos y menos vistosos eran: una flor, una espiga o medallitas de santos, que podían ser de plata o de mezcla con bronce. La cachorra se ha utilizado, en el caso de las mujeres, siempre sobre un pañuelo o mantilla, lo que les proporciona una presencia más elegante. Los sombreros para hombres, convivían con las monteras, y su modelo variaba según la zona en la que se fabricara. Ya en el último tercio del siglo XIX, la única diferencia con el sombrero femenino es el tamaño. Una de las peculiaridades del sombrero masculinos es una referencia al sombrero de tres puntas. Éste solía ser llevado por lo señores, aunque pocas veces lo lucían puesto que tenían que llevar puestas sus empolvadas pelucas. Dicha pieza tenía una base en forma de triángulo, donde cada una de las alas se levantaba hacia arriba de manera considerable. Podía estar decorado con guarniciones de color blanco o con cintas de color oro y plata. Su uso se generalizó en la segunda mitad del siglo XVIII, por lo que también lo podían portar las clases populares.
  • El Pañuelo de Cabeza. Podríamos decir que esta pieza es como un cuadrado de tela de más 80 cm. El tejido preferido para hacerlos es el algodón, pero daba igual del tipo que fuera este. Los colores usados dependían del gusto de cada persona. Los pañuelos podían ser lisos o bien con una serie de estampados y/o lunares. Había dos formas de usarlo: debajo de la mantilla o dejando las puntas sueltas. También había diversas formas de atarlo: atado atrás, a la nuca, debajo de la barbilla, cruzando las puntas rodeando el cuello y sujetando las puntas en la nuca, o bien, cruzando detrás de la nuca las puntas que caen delante y llevarlas encima de la frente con un par de nudos.
  • El Pañuelo de Hombros. Tiene las mismas características que el pañuelo de cabeza en cuanto a tejidos, colores, estampado y forma, pero difiere en su tamaño, ya que es mayor. Las puntas delanteras de este pañuelo se cruzan dentro del justillo, llegando incluso, a asomar por debajo. Recubría todo el escote, de hecho, va un poco abullonado cayendo una serie de pliegues sobre las asillas.
  • La Pañoleta o Pañolón. Es una pieza con forma de cuadrado amplio, que doblado de una punta a otra queda con forma triangular. Se coloca sobre los hombros, cayendo una punta por detrás y las otras dos por delante. Para su elaboración se empleaban diversos materiales como lana, seda, paño fino, bayeta y algodón.
  • La Toca. Cobertura que tapa la cabeza, los hombros y llega al pecho. Tenía forma semicircular, solía ir colocado sobre la cabeza de la portadora y atada en la barbilla de la misma. Era un distintivo de las monjas, pero antiguamente, lo usaban las viudas y las mujeres del pueblo. Para su elaboración se solían usar telas finas como el lino, la seda y la beatilla.
  • El Sobretodo. Esta es una prenda que se va a caracterizar por tener una forma cuadrada y rodeada por flecos de la misma pieza. Su uso comenzó en el siglo XIX, coincidiendo con una de las crisis económicas que, con tanta frecuencia, azotaban las Islas. Y es que se trataba de una prenda sencilla, barata y por lo tanto, de fácil acceso para las clases más populares. Era una prenda que solía ser importada desde Inglaterra o desde la Península. Los materiales más comunes para su elaboración eran la lana, la franela y el algodón. Su colorido era también muy variado, desde los cuadriculados en negro con otros colores, pasando por los marrones, hasta los rayados o listados a la escocesa. Se puede colocar de diferentes formas. La más común es la que se pone a modo de mantilla, o sujeto por el cachorro, pero también enrollado al cuello. Además se le dio otros usos como el de alforja para llenarlo de mercancías, o colocarlo como pañolón.
  • La Mantilla. Es una de las prendas de vestir femeninas más realzadas y mimadas en Gran Canaria, de hecho, será como un sello de identidad de la mujer de la Isla, puesto que será donde más tiempo se conserve. Su origen es claramente peninsular, sobre todo de la zona de Castilla, pero también es cierto, que podemos encontrar mantillas en sitios tan dispares como Nápoles y Venecia o en los países árabes del mar Mediterráneo. También podría decirse de la mantilla canaria, que tiene muchas similitudes con la que utilizaban las mujeres musulmanas en España, para cubrirse el rostro. La forma de la mantilla es, más o menos, como un enorme triángulo, y el ángulo que cae en la espalda va tomando forma redondeada. Los lados que van desde la base al vértice están ligeramente recortados hacia dentro y así, las manos tienen la facilidad de sujetar la mantilla. Una vez colocada la mantilla, esta debe llegar por detrás a tapar desde la espalda hasta los glúteos, y por delante, las puntas deben llegar a medio muslo. En cuanto a los colores, predominan el blanco y el negro ya que eran los más usados. La negra concretamente pervivirá un tiempo más, después de la desaparición de la blanca. También hay otros colores, pero éstos tendrán un uso más destacado en zonas de la Isla, como Guía y Artenara, que eran de color azul. La mantilla también podía estar decorada con cenefas, vuelos, encajes, bordados, y hasta con borlas, tres normalmente, y su función era la de servir de adorno y la de asentar la mantilla, que iba sobre la frente, sirviendo de contrapeso para que no se fuera para atrás.
  • El Manto y la Saya. El conjunto de manto y saya fue un vestido muy generalizado en el Archipiélago Canario. Consiste en unas faldas ajustadas a la cintura, una cae a los pies, la otra se sube por la espalda hasta cubrir la cabeza. Hay referencias de su uso desde el siglo XVI, y se continuó usando hasta el siglo XIX, aunque a mediados de este siglo este traje deja de verse. La supervivencia del manto y la saya en Canarias durante tanto tiempo, se debe al aislamiento y al bajo poder adquisitivo de los pobladores. Este traje pertenece a los modelos de tapadas, pues el manto era lo que les cubría la cara, aunque es un vestido que es usado tanto para ir a la iglesia, de paseo, de calle, o incluso, de luto. Como es lógico, existían diferencias en la calidad de los tejidos del vestido, según las posibilidades de las portadoras. De entre los materiales usados, el que prevalecía era el anascote, junto con las sayas de lana y las variedades de seda. Las dos piezas solían estar ribeteadas con un cordón que podía ser de color encarnado o amarillo, o incluso del color del mismo vestido, que era normalmente, negro. De este vestido hay muchos detractores, los cuales han intentado ridiculizarlo por diferentes motivos, y entre ellos están aquellos que lo hacían para intentar erradicar esa costumbre local y darle mayor cobertura a las nuevas influencias europeas y conseguir así, dar a la ciudad un aire más cosmopolita. El manto y saya, junto con los trajes de viuda son los que darán origen a los modelos de las Dolorosas.
  • El Camisón. Es una prenda interior, que se caracteriza por tener contacto directo con la piel y que se usaba sobre todo en invierno. La forma era recta, de cuello redondo, abierto por delante hasta medio pecho y con un largo que variaba, entre el que llegaba un poco más abajo del medio muslo y el que llegaba al borde de la falda. Sus mangas también podían tener dos formas o tamaños: las que eran muy cortas, a la altura del hombro y las que eran largas hasta el puño. El material por excelencia utilizado era el lino.
  • El Capotillo. Prenda femenina con forma de capote o esclavina corta, usada como prenda de abrigo. A la hora de ponersela, es una pieza que va sobre los hombros y que llega hasta la cintura. Los materiales más usados para su elaboración son: la bayeta, el barracán y el paño. Y los colores más usuales son el granate, blanco, azul y verde. También suelen ir ribeteados con una cinta de color amarilla, azul o del tono del capote. En Gran Canaria esta pieza era habitual verla en Telde, Agüimes, Santa Brígida, San Mateo y zonas de la cumbre.
  • La Casaquilla. Se trata de una chaquetilla corta, muy ceñida al cuerpo y que termina en la cintura, aunque hay algunos modelos que llevan unas pequeñas faldillas que caen sobre la cadera. Además tienen las mangas largas, con puño y se colocan sobre el justillo. Los materiales con los que se suele elaborar son el tafetán, damasco, anascote, princesa y el paño, que además era el más barato. Los colores de esta prenda son muy variados, pero los más comunes son: amarillo, azul, negro y listadas en azul y blanco.
  • La Blusa (de manga corta). La blusa es una prenda de cuerpo recto, cuello holgado con una fina jareta donde se cogen los pliegues, por cuyo interior pasa una cinta que sirve para cerrar la camisa con un lazo. Se coloca bajo el justillo y suele ser de lino. Lo más laborioso de elaborar de la prenda son las mangas porque son muy amplias y han de ir finamente plegadas para que queden bien abombadas. En la axila tiene un rombo de tela que proporciona más libertad de movimientos. Otro modelo es el de las campesinas para los días de fiesta, cuyo material y elaboración es similar a lo dicho anteriormente, con la salvedad de que esta se amarra a la espalda, de que la tela va muy plegada a la jareta del cuello y que las mangas son muy amplias, ceñidas al codo desde donde cae una amplia banda de encaje. El otro tipo de blusa se caracteriza al igual que las otras por su carácter popular. Se diferenciará de las otras en que tiene el cuerpo más largo, de hecho llega hasta el medio muslo, porque las mangas son más amplias y largas y porque el cuello puede ser tanto cuadrado como redondo, siendo también posible contar con la abertura por delante como por detrás. Aunque el lino era el material más usado, la calidad no era siempre la misma, puesto que dependía del grosor del lienzo. Por esto es que se diferenciaba entre el lino fino y el lienzo de tierra.
  • El Jubón. Esta prenda tiene la misma función y forma que el justillo, con una salvedad, que este tiene mangas, por lo que se deduce que se trata de una pieza de invierno. Las mangas pueden ser cortas (a la altura del codo), o bien largas (a la altura de la muñeca), con un pequeño corte lateral donde irían los botones, lo que facilita el paso de las manos.
  • El Justillo. Es una pieza que no tiene mangas y que se ciñe al cuerpo pero que no sobrepasa la cintura. También se le llamaba monillo o cotilla. El justillo usado en Canarias no difiere mucho de los que se utilizan en otros países. Será una pieza que podían llevar todas las mujeres, independientemente de su estrato social. La función de esta pieza es la misma que la del corsé: ajustar el cuerpo. La estética y uso estarán influenciados tanto por el material, como el color del que está hecho, y eso es lo que condicionará a las portadoras. Los justillos tienen asillas y la abertura del mismo viene condicionada por lo justo y el apretado de los cordones, que los ciñe al cuerpo, con un serpenteado; y con ojetes a ambos lados de la parte delantera. A la hora de confeccionarlos, los tejidos predominantes son la seda, lienzo y lana, aunque los últimos, los encontramos con menor cantidad. También los hay de brocado y de telas muy ricas pero esos son los que menos abundan. En cuanto a los colores, hay cierta variedad, pero el tono preferido es el encarnado. Esta pieza solía ribetearse con una fina cinta de la misma calidad que la del tejido y color de la pieza, u otro que contrastara.
  • Delantal. Es una pieza de tela que se colocaba alrededor de la cintura y se amarraba a la espalda con un lazo. Su tamaño era variable dado que había diferentes largos. A la hora de elaborarlo, dada su función, que era la de proteger las faldas de la suciedad en el transcurso de la faenas de trabajo, se usaban diferentes tipos de telas, e incluso, se adornaban con bordados y encajes.
  • La Manteleta. Es una especie de esclavina, con puntas largas por delante, que se coloca como un chal y que tenía la función de abrigo o de adorno. En Canarias había prendas de abrigo más cómodas que la manteleta, como por ejemplo el sobretodo, por lo que ésta tendrá un marcado carácter de ornamentación y de ostentación. De hecho es una prenda de vestir de las mujeres acomodadas, y su uso va está estrechamente ligado a las zonas urbanas.
  • La Falda. Es la parte del vestido que va desde la cintura hacia abajo, llegando a los pies, es una de las prendas más valoradas del vestuario dada su vistosidad. Esta prenda también es conocida como: nagua o enagua, saya, brial, guardapié, y en el léxico popular de Gran Canaria también se la conoce como jato. Igual de variada que su denominación, son múltiples los tipos de faldas que nos podemos encontrar, dado la diversidad de colores y de telas que se usan para su elaboración. En Gran Canaria, en el uso de enaguas se generalizaron los colores marrones, el pardo, o bien el azul. Estas se protegían ribeteandose con un cordón encarnado, negro, o bien azul o del color de la falda. Esta preferencia por las enaguas pardas se encontraba relacionada con su facilidad para encontrarlas o porque eran usadas en caso de promesa o de luto. Las faldas listadas eran una de las predilectas para la mujer canaria. Su tejido se hacía en telares manuales en lamparilla y cordoncillo o revés y derecho. Hay algunas de las listadas que por su color y orden las podemos encontrar también en otras Islas, tal y como es el caso del azul y blanco, dada la facilidad de su obtención. El ancho de las listas solía ser igual, pero cuando se quería resaltar algún color , éste aparecería en una lista más ancha o bien con más frecuencia dentro de la trama de la tela. El ancho de la tela estaba condicionado por el ancho del telar, por ello, también condicionaba el hecho de que la falda fuera partida, es decir, hecha de dos trozos, o bien enteriza. Otra modalidad son las enaguas de Chorros, que eran las que tenían un adorno de diferentes filas de encajes o trozos de tela plegados. Estos encajes eran manufacturados por las artesanas, o bien por las monjas de los conventos. Los tejidos para los chorros tenían que ser de calidad, y por ello la preferencia estaba en la muselina, la batista, la seda y los encajes. Otro formato que también estaba bastante generalizado, eran las faldas de listado en amarillo, azul y rojo. La falda cuenta también con una serie de peculiaridades. Entre ellas está el tema de su confección, y por otro lado está su forma. Tendrá la cintura abierta a ambos lados, y en sus extremos tiene una cinta que servirá para amarrarla ajustándola así a la cintura. En el borde inferior de la falda tiene dos elementos para protegerla, el ribete, que es una cinta de algodón o de seda que queda a la vista y que embellece la falda a la par que la protege del roce con el suelo. Y luego nos encontramos con la barredera, que es una franja de tela que rodea todo el vuelo y lo protege. Reemplazar estas dos piezas era más fácil y económico que hacer una falda nueva.
  • El Refajo. Es una enagua interior a la que también llamaban zagalejo, aludiendo a la que va por debajo de la falda. Solía ser de color encarnado generalmente, y el uso de este color estaba íntimamente relacionado con el período menstrual y las dificultades que las mujeres tenían en esos días; y también era usado por ellas en el luto más riguroso. Los tejidos con los que se elaboraban eran la franela y la bayeta , ya que el refajo es una prenda de invierno, se adorna con una cintas negras en la parte baja de la falda, rodeándola.
  • El Zagalejo. Es una enagua interior que utilizan las mujeres y que va desde la cintura hasta los pies, de hecho es la pieza que mantiene contacto directo con la piel. Normalmente está elaborada de lino y suele estar carente de adornos. Estos llegaron posteriormente. Los encajes y las tiras bordadas son recientes. En algunos documentos aparecen los zagalejos como ropa blanca.
  • Medias. Es una prenda tejida a punto de dos agujas, que cubre tanto el pie como la pierna. Servía tanto de abrigo como de adorno. El cuchillo es cada una de las dos piezas triangulares que se ponen a los lados de la media, a la altura del tobillo, que puede ser de igual color que el resto de la media o bien de otro color, y que empalman la caña con pie. Esta es una prenda de uso tanto masculino como femenino. Además cuenta con una variedad de colores en los que se incluyen: el verde, negro, blanco, encarnados, color marrón oscuro.Y sus materiales en la elaboración son: el estambre, algodón, seda, griseta, hilo y lana. Su elaboración podría ser o profesional, o casera, pero el panorama de su fabricación se irá modificando a partir de 1857 con la aparición de las máquinas de tricotar circulares, hasta llegar en 1872, a la automatización de su elaboración.
  • Los Zapatos. La descripción de los modelos de zapatos se reducen a: los que utilizaban las clases pudientes y los que utilizaban las clases más populares y los de las mujeres de sociedad para los días de fiesta, que solían usar escarpines bordados de seda con hilo de ese mismo material o con hilo de oro o plata. El zapato femenino solía ser un zapato plano, de influencia francesa, aunque luego empezaron a llegar los zapatos de tacón, y estos también serían bordados. Se les añadía unas hebillas de oro o plata, ya que era una pieza indispensable dentro de la dote de las muchachas casaderas. Los zapatos de los hombres se fabricaban con cuero virado o piel vuelta, en diferentes modelos: de caña baja o alta. Los de tipo popular o de faena difieren un tanto de los de la clase acomodada, y los que usaban en los días de fiesta, que se embellecían con hebillas de plata, que frecuentemente se encontraban en las dotes masculinas. La rentabilidad del calzado en Canarias fue fomentada por la Real Sociedad Económica. Los zapateros de Gran Canaria abastecían el mercado, aunque los modelos de las clases populares no tenían un diseño espectacular, su comodidad si que era reconfortante. A la entrada y salida de las ciudades, generalmente al lado de las portadas había poyos, donde tras descansar, los hombres y las mujeres se calzaban para entrar, después de haberse lavado los pies en una acequia o pila cercana, pues los caminos se hacían descalzos. El uso de las alpargatas fue bastante tardío.

63. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal traje típico isla Gran Canaria.

Dedal traje típico hombre isla Gran Canaria.

En esta nueva entrada os voy a mostrar unos dedales que en pocas tiendas de la isla de Gran Canaria podéis encontrar, exactamente no puedo deciros la tienda en donde me los han comprado, porque son un regalo de mi amiga Albiña, pero sí que es una tienda de “Artesanía y Souvenir Kactu´s. Gran Canaria“. Así que esta entrada del dedal número 63, y la entrada siguiente del dedal número 64, irán dedicadas a mostraros dos dedales del traje tradicional de la isla de Gran Canaria. Este dedal que os muestro hoy, es de un nuevo material que es el grès. No tenía ningún dedal de este material hasta que me regalaron estos dos. Ahora vamos a pasar a describir un poco el traje tradicional de hombre de la isla.

Con el paso del tiempo, la vestimenta ha evolucionado tanto en su función como en su estética.

Vestimenta masculina, información sacada de la página http://www.culturatradicionalgc.org/

  • La Montera. Es un distintivo del traje tradicional del canario. Es la cobertura de la cabeza, y fue usada en muchas de las Islas. Su origen parece estar en los cascos militares, pero para el caso de Canarias hay que desviar la vista hacia lugares como Galicia, Asturias, Portugal, o Valencia. La suma de todas estas aportaciones dará como resultado la configuración del prototipo que hoy conocemos. Pero no podemos obviar en cuanto a este tema, la influencia que tuvieron los turbantes que usaban los moriscos como complemento de su vestuario. La hechura de la montera la forman: el casco, que es de forma cónica, la visera, que está unida al casco a la altura de la frente, y la capa, que se cose al casco cubriendo el cuello y cerrándose bajo la barbilla. La montera es una prenda generalizada en las Islas dado su bajo coste, y esto es lo que explica que, a pesar de que en Gran Canaria se contaba con una industria sombrerera, la mayoría de los hombres usaran la montera. El interior de la montera estaba forrada normalmente de bayeta o franela encarnada. Lleva también tres borlas de seda negra que se colocaban en las tres puntas de la pieza. Aun así, hay diferentes tipos de monteras. Hay modelos que carecen de capa, otras en cambio, tienen el casco más bajo, y las hay también que tienen el cono más largo, que suelen ser de color pardo o marrón oscuro. El más curioso de los tipos de montera que hay, es aquel que se compone de un largo cono, esto hace que sea uno de los modelos más originales de Gran Canaria, a pesar de su procedencia portuguesa. También se denominaba montera al gorro frigio encarnado que usaban los marineros, de hecho, en Gran Canaria se usarán hasta los años treinta, viéndose como parte de la vestimenta de los viejos” rocotes” del barrio de San Cristóbal. Diferentes autores hablarán de la montera, su forma y uso, pero a pesar de esto, esta prenda va a contar con un surtido grupo de detractores que intentarán ridiculizar su forma.
  • La Camisa. Es una prenda interior que está en contacto directo con el cuerpo, y lo más destacado de esta pieza es su exagerado tamaño. Los modelos conocidos en Gran Canaria solo varían de los de otras Islas, en la forma del cuello y de los puños, que podían ser tanto estrechos como amplios. Además la única diferencia de los modelos populares con los que usaban la gente más adinerada, era la inclusión de elementos como las chorreras de encaje. Normalmente la manga solía ser amplia, y debajo de la axila se le añadía un rombo de tela que permitía mayor movilidad. El tejido más usual para su elaboración es el lino, su coste era más alto cuanto más fino fuera el dicho tejido. Se le denominaba “camisón delgado”, a todas aquellas camisas que fueran elaboradas con un tejido de mayor calidad que el lino. El color habitual de esta prenda es el blanco, a excepción de la que usaban los marineros y pescadores de la Isla que solía ser de colores llamativos como el rojo, amarillo o azul. La hechura de la pieza no es sencilla, a la base del cuello van fruncidos los lienzos delantero y trasero de la camisa. Lleva un refuerzo cuadrado de lino desde el inicio de la bocamanga a la mitad del hombro. A todo esto hay que añadir los retoques como la añadidura de los puños, los refuerzos, etc.
  • La Almilla, Armador y el Chaleco. Las descripciones que recoge el diccionario de la lengua nos remiten a la palabra jubón, que se trata de una vestidura que cubre desde los hombros hasta la cintura, y que está ceñida al cuerpo. La almilla es pues un jubón, y puede tener o no tener mangas. El armador tiene similares características, pero es un término que cayó en desuso. Se trata pues, siguiendo las líneas de las anteriores prendas, de una pieza sin mangas, que se abotona y se ciñe al cuerpo, va desde el pecho a la cintura y se pone sobre la camisa. Al igual que con las chupas, los delanteros se hacían con materiales más ricos, mientras la trasera se elaboraba con telas más baratas. Los tejidos utilizados eran: tafetán, cotonia, paño, género de la tierra, lienzo casero, tapicería, griesete y variedades de seda bordadas. Tanto el forro de los delanteros del chaleco, como la trasera del mismo se hacía de lino. Y el refuerzo de la prenda lo componía un ribeteado con una cinta o cordón. Los colores más usados en la confección de esta pieza de la indumentaria masculina son: azul, negro, marrón, verde, grana, más los listados y los bordados con hilos de seda, plata y oro. El hacerlo con unas determinadas características dependía de la economía de los portadores. En un principio estas prendas no tenían ni cuello ni solapas, posteriormente se fueron incorporando. También se caracterizaran por su abertura delantera. La sujeción de las almillas al cuerpo, inicialmente se hacía con cordones, aunque lo más usual eran los botones: desde los más económicos que eran de hueso, a las “fiscas” de plata y oro, o de plata afiligranada de las clases pudientes. La fisca era la botonadura más común, se trataba de una moneda, aunque de forma irregular, que se acuñaba en Perú.
  • La Manta. Es un elemento de abrigo que usaron, básicamente, los pastores y campesinos de las Cumbres de la Isla. Se confecciona a base de mantas de lana importadas desde Inglaterra. Tiene una hechura sencilla: se dobla por la mitad del largo, aunque eso depende de la altura de la persona, porque el tamaño normal es aquel que llega un poco más abajo de las pantorrillas. La parte doblada se pliega con un hilo fuerte, así se forma un estrecho cuello que se forra de negro. Además todo el borde de la abertura va ribeteado con una cinta negra de terciopelo, hasta abajo. La manta suele ser de color blanco con una serie de listas azules, que normalmente son tres, de las cuales, la central es la más ancha. En Gran Canaria se introdujeron a mediados del siglo XIX. Es una prenda que pueden usar tanto hombres como mujeres.
  • La Faja o Fajín. Es una tira o banda larga, que rodea la cintura y sujeta los riñones y los calzones. El ceñidor o fajín, como también puede ser denominado, es en la actualidad un elemento ornamental, aún así es la última prenda que se abandona del traje tradicional. Otra función de la faja, es la de servir de soporte para colocar la vaina que contiene el naife o cuchillo canario, o bien para portar la tabaquera. El fajín se enrolla con dos o tres vueltas alrededor de la cintura, y en los extremos se deja un trozo de urdimbre sin tejer a manera de flecos. Las fibras más usadas son: la lana, la seda y el algodón. Los colores más usuales para la faja son: negro, blanco, azul y encarnado. A la hora de elaborarlo, se pueden usar tanto los colores lisos como los listados verticales y horizontales.
  • La Nagüeta o Calzoncillo. Es como se denominan en Gran Canaria a los amplios calzoncillos. Se colocan bajo el calzón, pero en verano o en labores de faena se usaban solos, sin nada encima. Se confeccionaban en lino o en lienzo casero. El largo de los amplios perniles dependía del lugar o zona de la Isla: en el sur más largos que en el norte. Remangadas resultan esenciales en la lucha canaria para pegar la agarrada.
  • El Calzón. Se trata de una pieza netamente masculina, que cubre desde la cintura hasta la rodillas. Se divide en dos piernas o cañones para cubrir los muslos. Estos perniles van cosidos en la parte superior a una pretina que rodea la cintura y que se abrocha por delante, donde tiene un alzadón. Por la parte de atrás, tiene una abertura en forma de uve, con ojetes, por donde se pasa un cordón que sirve para ajustar el calzón. Los extremos de los perniles eran abiertos en la parte baja, pero posteriormente, se prolongó dicha abertura por encima del medio muslo, cerrándose con botones de plata, oro o una mezcla de nácar y hueso. La jarretera es la tira de paño, seda o material del calzón, que se sobrepone en el extremo interior de los perniles para sujetarlos a la pierna por medio de una hebilla llamada también, jarretera. Esta hebilla es otra de las escasas joyas del ajuar masculino. Éstas podían ser de plata, oro, e incluso de piedras preciosas. Los tejidos usados en la elaboración de los calzones son muy dispares, de hecho hay una diferenciación entre las materias ricas (damasco, terciopelo y seda), y las más corrientes. El interior de los calzones se forraban de una tela ligera, a la par que fuerte, como el lienzo casero. En el aspecto de los colores, hay un claro predominio de los tonos oscuros como: negro, azul, morado, pardo, encarnado o verde.
  • Las Polainas. Es una pieza de abrigo y adorno que cubría la pierna desde la rodilla al tobillo, además tenía una prolongación que cubría parte del talón del zapato y del empeine. Normalmente se ajustaba por debajo de la rodilla con un cordón de lana. Su uso es prioritariamente masculino, pero en días fríos las mujeres no desdeñaban el utilizarlo. Era corriente ver a los campesinos, labradores y pastores tejiendo sus polainas con las agujas de madera y la madeja de hilo. Para su elaboración se usa un tipo de punto sencillo, variando en el adorno de la unión. El color más usual es el crudo de lana, pero también se usaban el matizado (mezcla de lana blanca y negra), en negro, en azul oscuro y el gris azulado de pura lana tintada. Hay diferentes tipos de polainas: se le llamaba “polaina rabona, mancada o partida” cuando no cubría el empeine. También había polainas de cuero, que eran menos corrientes y que se hacían adaptando el material a la forma de la pierna. Esta se abrochaba con pequeños enganches, o con botones, o bien con un trenzado. De cuero hay otro modelo que se llama “polaina cubana”, que era poco corriente y que solo se usaba para faenas de trabajo, se sujetaba a la pierna con hebillas metálicas. La calceta, es una prenda muy parecida a la polaina, sólo que esta es como una media sin puntera ni talón, se confecciona con lino y cubre desde la rodillas hasta los tobillos.
  • Zapatos. La descripción de los modelos de zapatos se reducen a: los que utilizaban las clases pudientes y los que utilizaban las clases más populares y los de las mujeres de sociedad para los días de fiesta, que solían usar escarpines bordados de seda con hilo de ese mismo material o con hilo de oro o plata. El zapato femenino solía ser un zapato plano, de influencia francesa, aunque luego empezaron a llegar los zapatos de tacón, y estos también serían bordados. Se les añadía unas hebillas de oro o plata, ya que era una pieza indispensable dentro de la dote de las muchachas casaderas. Los zapatos de los hombres se fabricaban con cuero virado o piel vuelta, en diferentes modelos: de caña baja o alta. Los de tipo popular o de faena difieren un tanto de los de la clase acomodada, y los que usaban en los días de fiesta, que se embellecían con hebillas de plata, que frecuentemente se encontraban en las dotes masculinas. La rentabilidad del calzado en Canarias fue fomentada por la Real Sociedad Económica. Los zapateros de Gran Canaria abastecían el mercado, aunque los modelos de las clases populares no tenían un diseño espectacular, su comodidad si que era reconfortante. A la entrada y salida de las ciudades, generalmente al lado de las portadas había poyos, donde tras descansar, los hombres y las mujeres se calzaban para entrar, después de haberse lavado los pies en una acequia o pila cercana, pues los caminos se hacían descalzos. El uso de las alpargatas fue bastante tardío.

50. Dedal GRAN CANARIA // GRAN CANARIA´s Thimble

Dedal lagarto Cloissoné Gran Canaria.

Dedal lagarto Cloissoné Gran Canaria.

Nueva entrada en mi blog, y esta vez volvemos a las Islas Canarias, para mostraros otro de los dedales que me regaló mi amiga Albiña después de su último viaje a las islas este Diciembre/Enero. En esta ocasión, os muestro un dedal de metal, pintado con la técnica del cloissoné, con un lagarto, tan típico de las islas, y una palmera. La verdad, es que como ya os he comentado alguna que otra vez, me encantan este tipo de dedales, me parecen muy bonitos y muy originales. Todos estos dedales son de la tienda Artesanía y Souvenir Kactu´s, Gran Canaria, que siempre me olvido de comentároslo al habérmelos regalado. Pues bien, en esta entrada vamos a intentar saber algo más sobre esta isla.

Gran Canaria es una isla situada en el océano Atlántico, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Canarias. Junto con las islas de Lanzarote y Fuerteventura forma la provincia de Las Palmas, integrada además por los islotes de La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este, Roque del Oeste e Isla de Lobos.

Es la isla más densamente poblada de Canarias. La capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria, es la ciudad más poblada de Canarias, también es capital de la provincia oriental (Las Palmas) y de la Comunidad Autónoma de Canarias, conjuntamente con Santa Cruz de Tenerife. La ciudad, fundada en 1478, fue considerada la única capital de Canarias hasta el siglo XVII. La ciudad cuenta con uno de los puertos más importantes de España y de Europa, el Puerto de la Luz y de Las Palmas.

La isla es uno de los destinos turísticos más importantes de España. En 2012 en el núcleo turístico de Maspalomas se celebró por primera vez en España el Día Mundial del Turismo. El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias, es uno de los eventos más importantes de la isla y goza de una importante proyección nacional e internacional. Desde 2005, un extenso sector de la isla y su orla marina adyacente, donde su parte terrestre abarca el 46% (69.000 hectáreas) del territorio insular en su mitad occidental fue declarado Reserva de la biosfera por la UNESCO.

Asimismo, Gran Canaria tiene un importante patrimonio histórico, cultural y artístico, entre los que destacan el Museo Casa de Colón, el museo más visitado de Canarias, que rememora el paso del almirante por la isla antes de su primer viaje en el Descubrimiento de América, o la Catedral de Canarias, considerado el monumento más importante de la arquitectura canaria.

Según la Real Academia Española, el gentilicio de Gran Canaria es “grancanario, ria”. Los antiguos nativos de la isla eran denominados “canarios”, gentilicio que ha seguido utilizándose para hacer referencia a los habitantes de Gran Canaria hasta hace pocas décadas (todavía es posible escuchar, en otras islas del archipiélago y en la propia Gran Canaria, a personas de edad avanzada que lo usan). También se usa el calificativo coloquial “canarión, ona”, principalmente en otras islas del archipiélago.