272. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

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Dedal porcelana Galicia.

Y en esta entrada el último de los dedales de Galicia, de estos que son genéricos que los podemos encontrar en cualquier lado, por eso en un principio no me gustaba la idea de coleccionarlos porque te los puedes encontrar en muchos lugares diferentes con un recuerdo de tal sitio por detrás, pero no tienen nada de específico de ese lugar, sino de la región a la que pertenece el lugar, pero finalmente aquí están. Este fue comprado en la ciudad de La Coruña.

Galicia (en gallego Galicia, también Galiza) es una comunidad autónoma española, situada en el noroeste de la Península Ibérica. Está formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, las cuales se dividen en 314 municipios que se agrupan en 53 comarcas. Santiago de Compostela es la capital política de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y con la comunidad de Castilla y León (provincias de Zamora y de León).

A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.

Galicia posee 2.747.558 habitantes (INE, 1 de enero de 2014), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía, Pontevedra y Vigo en el suroeste.

Galicia está definida en el artículo primero de su Estatuto de autonomía como una “nacionalidad histórica”. Tiene una fuerte vinculación histórica con el Reino de Galicia.

Arte.

Las primeras manifestaciones artísticas o simbólicas que se conservan en el noroeste peninsular corresponden a la Edad de Piedra, e incluyen las estructuras funerarias conocidas como dólmenes, y numerosos petroglifos. Posteriormente la cultura de los castros -poblados fortificados de la Edad de Hierro- dejaría un rico legado celto-galaico de joyas y objetos de oro (torques, arracadas, brazaletes…), entre otros enseres. También esculturas en piedra de guerreros o de animales.

De los tiempos romanos se conservan importantes monumentos de valor reconocido internacionalmente, como la Muralla de Lugo, la Torre de Hércules en La Coruña (ambos Patrimonio de la Humanidad), o el Puente Romano de Orense. También han llegado hasta nuestros días algunos mosaicos, esculturas, estelas funerarias y aras votivas.

La Edad Media comienza con la presencia de suevos y visigodos, que dejó ejemplos de arquitectura eclesiástica entre los que destacan las iglesias de Celanova y Santa Comba de Bande, junto a monasterios como el de San Julián de Samos. Es sin embargo entre los siglos XI y XIII cuando encontramos un enorme auge constructivo en Galicia, en estilo románico, que da lugar a las cinco catedrales gallegas, incluida la catedral de Santiago, uno de los principales monumentos en la Europa de la época y meta final de la ruta de peregrinación que la puso en contacto con la cultura europea. Son también de esta época varios monasterios (Sobrado, Oseira…) y centenares de iglesias repartidas por las cuatro provincias, así como algunos de los característicos cruceiros que abundan en el paisaje rural. Cabe destacar en el ámbito escultórico la figura del Maestro Mateo, autor en el siglo XII del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, obra cumbre de la escultura románica.

Reformas y ampliaciones en siglos posteriores hicieron que algunos de los antedichos edificios románicos incorporasen elementos de estilo gótico (catedral de Tuy), barroco (fachada de la catedral de Santiago de Compostela) o neoclásico (catedral de Lugo).

A comienzos de la era moderna, el Renacimiento nos dejó edificios como la Basílica de Santa María la Mayor en Pontevedra capital, el Colegio del Cardenal (Monforte) y el Hostal de los Reyes Católicos (Compostela), así como la pintura manierista.

Posteriormente, el barroco traerá un nuevo período de esplendor al arte gallego en los siglos XVII y XVIII. Cabe destacar en él la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela y la del monasterio de San Martín Pinario, así como numerosos retablos (el de San Martín Pinario, el de la iglesia del monasterio de Celanova, el de la catedral de Lugo…). Cobra también relevancia la arquitectura civil en la construcción de pazos, mansiones señoriales construidas en el campo por familias nobles o hidalgas de Galicia. En pintura destaca la figura de Antonio de Puga.

Ya en los siglos XIX y XX, movimientos como el eclecticismo, el regionalismo y el modernismo tuvieron expresión en la arquitectura urbana gallega, destacando la figura del arquitecto porriñés Antonio Palacios. En el ámbito de la pintura cabe destacar artistas como Pérez Villaamil, Serafín Avendaño, Luís Seoane, Maruja Mallo, Eugenio Granell, Manuel Colmeiro, Laxeiro y Arturo Souto. En cuanto al género escultórico, sobresalen los trabajos de Asorey, Francisco Leiro y Leopoldo Nóvoa.

Por último, no cabe terminar una panorámica general del arte gallego sin mencionar artes menores como la conocida cerámica de Sargadelos, los encajes de Camariñas, y la orfebrería y azabachería santiaguesas.

Música.

Galicia posee una amplia tradición musical. Su riqueza musical reside en la variedad de ritmos musicales así como de instrumentos.

Los instrumentos que se emplean en la música gallega son fundamentalmente los de viento y percusión. De entre todos ellos, destaca la gaita gallega como el más extendido y conocido, aunque últimamente se está prestando especial atención a la recuperación de aquellos instrumentos que fueron cayendo en el olvido, principalmente los diferentes tipos de flautas gallegas y la zanfona. En cuanto a la percusión, tiene una gran variedad, pudiendo citarse el tamboril, el bombo y la pandereta, entre otros. En cuanto a ritmos musicales destacan las muñeiras y los alalás.

La tienda en la que compré este dedal se llama Brigantium y está situada en la Calle Franja de la ciudad herculina. Por detrás pone lo que os comentaba al principio de la entrada, “Recuerdo de La Coruña“, pero yo prefiero dejarlo como un dedal genérico y que abarque toda Galicia, ya que para dedales de la ciudad de La Coruña ya tengo otros que los encontraréis por el blog, que son específicos de esa ciudad.

(14/11/2015)

265. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

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Dedal porcelana Galicia.

En la entrada de hoy os traigo otro dedal más de mi tierra, Galicia. Casi se me están acabando los dedales que tengo de fuera de la comunidad gallega, y por eso os estoy enseñando muchos dedales de zonas de Galicia muy próximos unos a otros.

Este dedal, es un dedal de porcelana en el que podemos ver motivos típicos de la comunidad gallega, una pareja vestida con el traje típico de Galicia y además el hombre está tocando el instrumento típico, la gaita.

Galicia (en gallego Galicia, también Galiza) es una comunidad autónoma española, considerada nacionalidad histórica, situada en el noroeste de la Península Ibérica y formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, las cuales se dividen en 314 municipios que se agrupan en 53 comarcas. Santiago de Compostela es la capital política de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y con la comunidad de Castilla y León (provincias de Zamora y de León).

A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.

Galicia posee 2.747.558 habitantes (INE, 1 de Enero de 2014), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía, Pontevedra y Vigo en el suroeste.

Galicia está definida en el artículo primero de su Estatuto de autonomía como una “nacionalidad histórica”. Tiene una fuerte vinculación histórica con el Reino de Galicia.

Este dedal fue comprado en una papelería situada en el Alto del Castaño de la ciudad de Narón, que se llama “O Cotilleo“.

(23/10/2015)

235. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

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Dedal porcelana gallegos.

En esta nueva entrada para terminar la semana, quiero enseñaros otro dedal de mi tierra, Galicia.

Galicia (en gallego Galicia, también Galiza) es una comunidad autónoma española, considerada nacionalidad histórica, situada en el noroeste de la Península Ibérica y formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, las cuales se dividen en 314 municipios que se agrupan en 53 comarcas. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y con la comunidad de Castilla y León (provincias de Zamora y de León).

A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.

Galicia posee 2.747.558 habitantes (INE, 1 de enero de 2014), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía, Pontevedra y Vigo en el suroeste. Santiago de Compostela es la capital política de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña.

Galicia está definida en el artículo primero de su Estatuto de autonomía como una “nacionalidad histórica”. Tiene una fuerte vinculación histórica con el Reino de Galicia.

Las primeras pruebas de presencia humana en Galicia son instrumentos de piedra que se remontan a hace 300 000 años, en el Paleolítico Inferior. Del período Paleolítico, que en esta zona dura hasta aproximadamente el 5000 a. C., existen diversos yacimientos, como los de Camposancos (La Guardia), Gándaras de Budiño (Porriño), Monte del Castro (Vigo) y Pena Grande (Villalba). También son notables los descubrimientos en la parte portuguesa del río Miño —desde Caminha a Melgaço—, y el de Cueva Eirós, situado en el municipio de Triacastela (provincia de Lugo), en el que se han preservado restos animales y líticos neandertales de hasta el Paleolítico Medio, gracias a su ambiente básico.

Propia del período Neolítico (5000 al 2000 a. C.), se caracterizaba por su capacidad constructora y arquitectónica, junto con su sentido religioso, fundamentado en el culto a los muertos como mediadores entre el hombre y los dioses. Este sentido religioso abarca su importancia hasta la actualidad.

Se dice que la sociedad estaba organizada en un tipo de estructura de clanes. De la época del megalítico dan testimonio millares de túmulos extendidos por todo el territorio, generalmente referidos en gallego como mámoas. En su interior estos túmulos escondían una cámara funeraria de dimensiones mayores o menores, edificada con losas de piedra, lo que es conocido como dolmen.

La Edad del Bronce se desarrolla en Europa entre 2250 a. C. y el 700 a. C. Fue en la Edad del Bronce cuando se consiguió el desarrollo metalúrgico, impulsado por la riqueza minera. Parece que debido a los cambios climáticos, se trasladaron nuevos pobladores a Galicia, incrementando la población y los conflictos entre pueblos.

Fue una época de producción de diversos utensilios y joyas de oro o de bronce, que incluso fueron llevadas más allá de los Pirineos. Datan también de esta época la mayoría de los petroglifos (inscripciones sobre las rocas graníticas a cielo abierto) que se conservan en los montes gallegos, principalmente en la provincia de Pontevedra. Son muy conocidas las de Campo Lameiro. Se desconocen todavía su origen y su significado, aunque se piensa que formaban parte de algún tipo de lenguaje ritual o religioso.

En los últimos siglos de esta era, en lo que se conoce como Bronce Final Atlántico, Galicia formó parte de un complejo cultural de frecuentes intercambios comerciales por vía marítima con otras tierras de la fachada atlántica europea, como las Islas Británicas, Portugal y Bretaña.

La etapa castreña se desarrolló aproximadamente entre el año 700 y el año 1 de nuestra era. Su mayor desarrollo se produce en la segunda mitad de la Edad de Hierro, resultado de la fusión de la cultura de la Edad de Bronce y otras contribuciones posteriores, coexistiendo en parte con la época romana.

Algunos estudios históricos sugieren la llegada de pueblos celtas que trajeron nuevas variedades de ganado, el caballo domesticado y probablemente el centeno. Estos celtas, también denominados sefes o saefes, o incluso celtas de Hallstatt, se encontraron con una región bastante poblada. Según las teorías más aceptadas se superpusieron a la población autóctona como élites guerreras, nobles y jefes de tribus, manteniendo un estatus de superioridad o una cierta estratificación social, como sucedería posteriormente con las invasiones de los suevos y los alanos.

Una investigación de 2006, ha sugerido la vinculación genética celta entre la población del norte y noroeste de la Península Ibérica y las de Bretaña, Gales e Irlanda.

Es en esta época, cuando la provincia romana de Gallaecia (galaicos) aún no estaba constituida política y administrativamente, cuando aparecen los castros. Estas construcciones eran recintos fortificados de forma circular provistos de uno o varios muros concéntricos, precedidos generalmente de su correspondiente foso y situados en su mayoría en la cumbre de oteros y montañas.

Entre los castros de tipo costero destacan el de Fazouro, Santa Tecla, Baroña y O Neixón. En el interior se puede mencionar el castro de Castromao y el de Viladonga.

En cuanto a los templos, la única construcción encontrada es la de Elviña. En el castro de Meirás se conserva una necrópolis. En otros castros se han hallado cistas (pequeñas construcciones de piedra en forma de caja) con cenizas de difuntos. También existen otras construcciones que están parcialmente soterradas y que tienen un depósito para el agua, en las que los vestigios de fuego indican que debían servir para incinerar los cadáveres.

La economía de los castreños se basaba en la agricultura, la ganadería y el pastoreo.

Los romanos, ya asentados en la mayor parte de la Península Ibérica (Hispania), llegaron a la actual Galicia atraídos por los recursos mineros de la zona. El sometimiento a Roma de los galaicos, junto al de astures y cántabros, se produjo tardíamente (año 23 a.C.) en comparación al resto de la península, debido en gran medida a la fuerte resistencia y la cohesión social y territorial que caracterizaba a estos pueblos del área atlántica.

Tres ciudades, fundadas por Augusto, encabezaron los tres conventus o subprovincias romanas que conformaron la región: Lucus Augusti (Lugo), Bracara Augusta (Braga) y Asturica Augusta (Astorga). Con la reforma de Diocleciano del año 298 estos conventus quedarían unificados bajo una única provincia segregada de la Tarraconensis: Gallaecia.

Con la romanización, los castros perdieron su viejo valor defensivo, aunque muchos de ellos siguieron siendo habitados durante siglos. Los romanos trajeron nuevas técnicas, nuevas vías de comunicación, nuevas formas de organizar la propiedad y una lengua nueva, el latín.

Más tarde llegó el cristianismo a Galicia, aún bajo dominación romana, sustituyendo poco a poco al paganismo. La Iglesia Católica, de creciente influencia en el imperio a partir de su oficialización, tuvo que enfrentarse en la Gallaecia del siglo IV al priscilianismo, una doctrina cristiana basada en los ideales de austeridad y pobreza, que tuvo gran arraigo popular y que fue posteriormente condenada como herejía.

Por último, la llegada de los suevos en el siglo V, procedentes del norte de Europa, puso fin al dominio romano en la región.

En los comienzos de la Edad Media, los suevos, un pueblo germánico seguidor del arrianismo (herejía cristiana), establecieron en la Gallaecia un reino independiente que mantendrían durante ciento setenta años.

En el año 585, los visigodos, que ya dominaban el resto de la Península Ibérica, invaden la Galicia sueva incorporando ésta a su reino.

En torno al año 715, el Islam llegaría hasta el sur de Galicia, que la denomina Al-Yalalika. Su presencia allí no duraría más que unas décadas ante el avance de la Reconquista. El territorio gallego, inicialmente incorporado al Reino de Asturias, pronto conformará una entidad política propia conocida durante varios siglos como Reino de Galicia, cuya corona fue compartida casi ininterrumpidamente con los reinos de Asturias primero y de León después. Mención aparte merece la región galaica situada al sur del río Miño, que en 1139 se independizaría con el nombre de Portugal.

Cabe destacar desde el siglo IX el culto a la figura del Apóstol Santiago en Santiago de Compostela, que confirió a Galicia una importancia clave dentro del fortalecimiento ideológico de los reinos cristianos ibéricos durante la Reconquista, erigiéndose como centro religioso y destino de peregrinos que fortalecieron los enlaces con Europa. El Camino de Santiago se convirtió en un eje cultural por el que se extendieron, entre otros, el arte románico o la lírica de los trovadores.

Con estos precedentes, y tras un dificultoso siglo X (con violentas incursiones de vikingos y árabes), Galicia conoce en los siglos XI y XII una época de esplendor en lo político, lo religioso y lo cultural. Data de esta época la construcción de varios grandes monasterios (Oseira, Sobrado de los Monjes…), junto al inicio de la catedral compostelana. Este esplendor entra en declive a partir del siglo XIII al trasladarse el centro de poder a Castilla con Fernando III.

La Edad Media concluye en Galicia con la Revuelta Irmandiña, un alzamiento de las clases populares contra la opresión señorial. Aunque la revuelta fue finalmente derrotada gracias al apoyo de la monarquía castellana, provocó un importante debilitamiento de los señores feudales en favor del poder monárquico.

Tras la unificación de los reinos peninsulares en la Monarquía Hispánica, el órgano de gobierno del reino de Galicia fue la Junta do Reyno, creada en 1528. Hasta su disolución, este órgano constituyó la expresión política del reino, si bien su existencia fue poco significativa durante todo el Antiguo Régimen. Durante este periodo fue una constante la reivindicación del voto en las Cortes de Castilla, pues el Reino de Galicia estaba representado en ella por la ciudad de Zamora.

A nivel socioeconómico, la estabilidad política y el descabezamiento de la nobleza dan lugar a tres rasgos propios de este periodo como son la prosperidad de los fidalgos (que viven en los pazos del cobro de los foros a los campesinos), el auge de los monasterios, y una expansión demográfica sin precedentes, apoyada en el cultivo del maíz y la patata procedentes de América.

El crecimiento económico se vio no obstante interrumpido en algunos períodos, como ocurrió con la guerra anglo-española (1585-1604, con episodios como la Batalla de Rande o el asedio de Coruña), o la guerra con Portugal (1640-1688).

En el ámbito cultural, la creación de la Universidad de Santiago (1495) y el esplendor artístico del barroco gallego en arquitectura y escultura son también dos hitos de este período. En contraste, a partir de la escriturización normativa en castellano comenzada tiempo atrás por Alfonso X, el gallego como lengua comenzó una decadencia acelerada dentro del proceso de uniformización de España, pasando por los llamados séculos escuros (“siglos oscuros”), en los que la supervivencia del idioma fue sólo oral.

Tras la invasión napoleónica, las guerrillas populares consiguen hacer de Galicia el primer territorio español liberado del ejército francés (año 1809). Ello no obsta para que el impulso liberal heredado de la Revolución Francesa esté presente a lo largo de todo el siglo XIX frente a las políticas y los valores del Antiguo Régimen. Manifestación de este nuevo clima son la Constitución de 1812 y la desaparición del absolutismo monárquico tras la muerte de Fernando VII (1833).

La eliminación del régimen señorial y la desamortización eclesiástica son dos reformas fundamentales del reinado de Isabel II. A nivel social hay que destacar en Galicia fenómenos como la aparición del caciquismo local (especialmente en el mundo rural), el éxodo hacia las ciudades como consecuencia de la revolución industrial, y la emigración a América a partir de la segunda mitad del siglo, todo ello en un contexto de grave atraso económico y escasa modernización de las técnicas productivas.

Paralelamente, Galicia perdió su representatividad como unidad administrativa y desapareció la Junta del Reino de Galicia (1833). Es aquí que nacen las actuales cuatro provincias gallegas que estructuran el territorio bajo administración del gobierno central. Posteriores reformas que acentuaron este giro centralizador incitaron el surgimiento de los primeros movimientos políticos que defendieron a Galicia frente a esta pérdida de poder (carlismo, provincialismo, federalismo, regionalismo…).

Un episodio dramático relacionado con esta lucha fue el pronunciamiento de Miguel Solís, que levantó en armas a una parte del ejército en contra del régimen autoritario de Narváez. Fueron derrotados en la batalla de Cacheiras, el 23 de abril de 1846, y fusilados los supervivientes, conocidos a partir de ahí como los Mártires por la Libertad o Mártires de Carral.

En la segunda mitad del siglo, el Rexurdimento supuso una tentativa culturalista de defensa de la galleguidad posterior a la tentativa política, el afianzamiento de la conciencia de diferenciación cultural unido a un ideal político. Esto supuso la recuperación de la lengua gallega como vehículo de expresión social y cultural. De esta época son escritores como Rosalía de Castro, Manuel Murguía, Manuel Leiras Pulpeiro o Eduardo Pondal, entre otros.

Después de los movimientos galleguistas y liberales del siglo XIX, surgió la etapa de la Solidaridad Gallega, desde el año 1907 hasta la Primera Guerra Mundial, con el objetivo de conseguir un frente electoral unido para eliminar el caciquismo y conseguir una representación gallega (lo que se saldó con un fracaso).

Una primera etapa, hasta Primo de Rivera, es la marcada por las Irmandades da Fala, con una preocupación fundamental por la defensa de la lengua gallega. Al extenderse, va cuajando de nuevo la idea política del galleguismo. Así, Vicente Risco y Otero Pedrayo trabajaron en el aspecto cultural y tuvieron contraparte en el aspecto político Porteira y Lois Peña Novo. El relevo lo constituyeron la llamada Xeración Nós, en torno a la revista del mismo nombre, acompañada de 1920 a la Segunda República por una preocupación por la creación de un galleguismo controlado e instrumental desde el poder político central.

En la Segunda República había dos tendencias fundamentales: la correspondiente a la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA) y la contraparte en el Partido Galeguista (PG). El PG surge de la unión de varias tendencias representadas en las figuras de Vicente Risco, Ramón Otero Pedrayo, Ramón Cabanillas, Ramón Suárez Picallo, Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, etc. En 1936 el PG, para lograr el estatuto para Galicia, se alió con el Frente Popular, y como resultado de esa alianza sufrió una escisión. Sin embargo, se logró el Estatuto y Castelao se presentó a las Cortes poco antes de la Guerra Civil Española.

Galicia fue una de las regiones, junto con Castilla la Vieja, León, Navarra, dos tercios de Zaragoza y Cáceres, donde triunfó el golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil. La represión franquista que se desató a continuación acabó con los partidos, los sindicatos y el orden democrático republicano. Galicia, que no fue nunca frente de guerra, con una importante influencia del clero sobre las zonas rurales deprimidas y una escasa resistencia al golpe de Estado, sufrió la represión de los sublevados, ascendiendo la cifra de asesinados y ejecutados tras juicios sumarísimos por delitos de “traición” y “auxilio a la represión” a 4.560, de las cuales, 836 se produjeron sobre la base de un juicio, siendo el resto extrajudiciales. Personas de toda condición social o ideología fueron víctimas de la represión: los cuatro gobernadores civiles en el momento de la sublevación, la mujer del gobernador de La Coruña, Juana Capdevielle, destacada intelectual feminista que estaba embarazada en el momento de su ejecución, alcaldes galleguistas como Ángel Casal en Santiago de Compostela, socialistas como Jaime Quintanilla en Ferrol, o Emilio Martínez Garrido en Vigo, diputados del Frente Popular (Antonio Bilbatúa, José Miñones, Díaz Villaamil, Ignacio Seoane, o ex diputados como Heraclio Botana), militares que se mantuvieron leales a la República, como los generales Rogelio Caridad Pita, Enrique Salcedo Molinuevo, y el contraalmirante Antonio Azarola, o los fundadores del Partido Galeguista, el católico y conservador, Alexandre Bóveda Iglesias y Víctor Casas. En paralelo, para muchas personas vinculadas a la República comenzó la etapa del exilio.

Algunos movimientos de izquierda resistente crearon pequeños grupos de guerrillas con líderes como El Piloto (José Castro Veiga) o Foucellas (Benigno Andrade), que acabaron siendo detenidos y ejecutados. En los años 60, ministros como Manuel Fraga Iribarne introdujeron ciertas reformas aperturistas al tiempo que los tecnócratas del Opus Dei modernizaron la administración y abrieron la economía española al capitalismo. Galicia, aportó materias primas y energía hidroeléctrica jugando un papel importante en las políticas industrializadoras del Estado que condujeron al llamado “milagro económico español”. Fueron apareciendo iniciativas dinamizadoras como la instalación de Citroën en Vigo, la modernización de la industria conservera y la flota pesquera de gran altura, y un esfuerzo del campesinado por modernizar sus pequeñas explotaciones volcándose especialmente en la producción de leche de vacuno. En la provincia de Orense, el empresario y político Eulogio Gómez Franqueira dinamizó el sector agropecuario con una experiencia cooperativista que catapultó la producción y comercialización agroalimentaria (Coren). Los años setenta entraron en una fase de agitación universitaria, agraria y obrera. En 1972, hubo huelgas generales en Vigo y Ferrol, núcleos industriales con abundante actividad sindical. En Ferrol, en una manifestación, la policía mató a dos obreros del astillero Bazán. Sobre estos hechos el obispo de MondoñedoFerrol, Miguel Ángel Araújo Iglesias, escribió una pastoral que no fue bien recibida por el franquismo.

La muerte del general Franco en 1975 dio paso a un proceso de transición a la democracia, en el que Galicia recuperó su estatus como región autónoma dentro de España con el Estatuto de Autonomía de 1981. El nuevo estatus político supone un compromiso entre el Estado centralista anterior y un mayor grado de independencia reclamado por fuerzas nacionalistas como el Bloque Nacionalista Galego (BNG). El nuevo gobierno autonómico, la Xunta de Galicia, ha sido desde entonces dirigido tanto por el Partido Popular de Galicia (con Manuel Fraga Iribarne como figura más destacable, presidente entre 1990 y 2005), como por el PSdeG-PSOE en coalición con los nacionalistas del BNG. En la actualidad ha vuelto a gobernar el Partido Popular desde 2009, en la figura de Alberto Núñez Feijóo.

Este es un dedal de porcelana que como podéis observar tiene motivos de Galicia, como una pareja vestida con el traje típico de la región y una de las construcciones típicas, un hórreo. Este dedal lo compré en una de las tiendas que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de La Coruña, esta tienda se llama Brigantium y la podéis localizar en la calle Franja.

(14/11/2015)

150. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje tradicional de Galicia - mujer.

Dedal traje tradicional de Galicia – mujer.

Continuando con la entrada que publiqué anteriormente, hoy os quiero enseñar el dedal de la mujer. Como ya dije en la entrada anterior, estos son dedales de resina. Éste, en concreto, representa la indumentaria tradicional que viste la mujer gallega en muchas de sus fiestas y eventos. Y también este dedal como el anterior, fue comprado en la tienda “Triskel Artesanía” que podéis localizar en la Rúa Bo Xesús, justamente al lado de la Catedral y de la Muralla Romana de la ciudad de Lugo.

Y para no repetir entrada, recordando el traje de la mujer gallega, hoy voy a contar algo sobre algunas de las fiestas más populares de Galicia.

Fiestas del Apóstol Santiago: son las fiestas en honor al patrón de Galicia y duran medio mes. En ellas se celebran actos religiosos y el 24 de julio se lanzan fuegos artificiales mientras se quema un castillo de pirotecnia que imita la fachada de la catedral.
Fiesta de San Froilán: son las fiestas dedicadas al patrón de la ciudad de Lugo, entre el 4 y el 12 de octubre. Estas fiestas de Interés Turístico Nacional reúnen todos los años multitud de visitantes, llegando en su edición de 2008 a reunir a 1.035.000 personas. Son famosas sobre todo por las tradicionales casetas donde se desgusta el pulpo á feira.
Arde Lucus: es una de las fiestas más populosas de Galicia, donde los habitantes de la ciudad de Lugo festejan su pasado romano y celta, disfrazándose como ellos, adornando la ciudad y realizando múltiples actividades como circos romanos, ventas de esclavos o bodas celtas.
Fiesta del marisco: viene celebrándose cada octubre desde 1963 en El Grove. En la década de los 80 fue declarada de Fiesta de Interés Turístico Nacional. La degustación de marisco fresco a precios populares es, sin duda, el mayor atractivo de esta cita.
Fiesta de San Pelayo: se celebra en La Estrada en junio. Dura tres días y consta de oficios religiosos, procesiones, fuegos artificiales y bailes. Es la fiesta patronal de La Estrada.
Festa da Dorna: se celebra el 24 de julio en Riveira y fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia en 2005. Nació en el año 1948, originariamente como una broma que un grupo de amigos quiso gastarle a sus vecinos, y desde entonces se viene celebrando cada año en torno al 24 de julio. Algunas actividades que se realizan son el Gran Prix de Carrilanas, una regata de embarcaciones hechas a mano, el Premio de Icaro de Vuelo sin Motor, o la Canción de Tasca.
Feira Franca: se celebra en Pontevedra en el primer fin de semana de septiembre, es la recreación de un mercado abierto que se empezó a celebrar en 1467, en la feria se rememoran los períodos de más prosperidad de la historia de la ciudad de Pontevedra desde el siglo XV hasta finales del siglo XVI y se recrean las actividades históricas, teatro, animación, o demostración de oficios artesanos. La primera edición se celebró en el año 2000 y es una de las fiestas históricas más importantes de Galicia y el noroeste de España.
Rapa das Bestas de Sabucedo: se celebra el primer fin de semana de julio, es un acontecimiento de tradición ancestral, declarado de Interés Turístico Nacional en 1963. Es la rapa más famosa de Galicia, consiste en bajar del monte caballos salvajes y llevarlos a un recinto cerrado denominado “curro”, en donde se les corta las crines y se marca a los potros. Es diferente respecto a las demás rapas de Galicia, ya que en ella los “aloitadores”, encargados de inmovilizar a los animales para poder cortales las crines y marcarlos, no utilizan ninguna ayuda.
Festival de Ortigueira: se celebra en la localidad de Ortigueira durante cuatro días. Primero se celebró desde 1978 a 1987, y actualmente se celebra desde 1995. El festival se basa en la cultura celta, música folk y encuentro con distintos pueblos, lo cual hace de este festival algo importante para el conocimiento de otras culturas o pueblos venidos de muchas partes de España y del mundo, cada mes de julio en las fechas señaladas se reúnen un número de personas cercano a las 100.000 por edición. Está considerado Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Romería Vikinga de Catoira: es una fiesta profana que se celebra en la localidad de Catoira el primer domingo de agosto. Se celebra desde 1960 y rememora hechos históricos en defensa de Galicia de los ataques de piratas normandos y sarracenos que buscaban el tesoro de la Iglesia compostelana. En 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Fiesta del Corpus Christi de Puenteareas: se viene celebrando desde 1857. En el fin de semana siguiente a Corpus Christi se celebra la fiesta más representativa, las alfombras florales. Declarada Fiesta de Interés Turístico en 1968 e Interés Turístico Nacional en 1980.
Reconquista de Vigo: Es una fiesta que se celebra en Vigo cada 28 de marzo. Rememora la expulsión de los franceses de la ciudad en el marco de la Guerra de Independencia, los ciudadanos de Vigo se implican mucho en esta fiesta que es una de las fiestas más bellas de toda Galicia.

Galicia está llena de fiestas para todos los gustos, estas tan sólo son una pincelada de todas ellas.

(20/06/2015)

149. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje tradicional de Galicia - hombre.

Dedal traje tradicional de Galicia – hombre.

Al fin os puedo enseñar los dos dedales de los gallegos que me quedaban. En entradas anteriores ya os enseñé cuatro dedales de resina que representan el traje tradicional del hombre y el traje tradicional de la mujer de la región gallega. Pero todavía me quedaban unos dedales de unos gallegos por conseguir, y al fin… aquí los tengo. Como podéis ver, son dedales que aunque representan lo mismo son totalmente diferentes a los otros cuatro que ya os enseñé.

Estos nuevos dedales son del mismo material que los anteriores, son dedales de resina. En la parte superior del dedal podemos ver el hombre gallego con su traje tradicional, del que ya os hablé en la entrada del dedal número 29, y en la parte inferior lo que podemos ver es una representación de la tierra gallega, con su mar, sus casas, sus hórreos, sus montañas, etc. Asimismo, en la parte de atrás del dedal nos encontramos con los gallegos bailando el baile tradicional de Galicia, la “muiñeira”.

La muñeira (en gallego, muiñeira: “molinera”) es una danza popular de origen gallego que se baila las comunidades autónomas españolas de Galicia, Asturias y en territorios de Castilla y León limítrofes con Galicia. Se canta y baila acompañada de la gaita, el tamboril o redoblante, la pandereta (pandeireta), tambor, pandero (pandeiro), bombo, charrasco y a veces las conchas (cunchas ou vieiras). No existen referencias documentales inequívocas anteriores al siglo XVI. En la actualidad es, sobre todo, una danza instrumental que al igual que la sardana mantiene un ritmo compaseable en 6/8. El nombre muiñeira evoca las jornadas de trabajo en los molinos -en gallego muíños- y el ocio asociado a la espera de la molienda.

Os voy a comentar también algo sobre el “aturuxo”:

El aturuxo es un grito que se utiliza en las fiestas y para darles ánimos a los bailarines. Suele ser fuerte, agudo y prolongado. Se apunta algunas veces que el “aturuxo” puede tener que ver con las manifestaciones musicales del norte de África, que habrían llegado a Galicia por mar, la denominada “cultura atlántica”, patente en otros aspectos musicales, tales como algunas curvas melódicas.

El aturuxo, junto con el representativo ritmo percusivo de la muñeira, posible herencia de las bandas militares de los suevos, demuestran que la muñeira no necesariamente tiene sus orígenes en las danzas populares gallegas que bailaban las familias alrededor de los molinos esperando la molienda, sino que también puede estar vinculada con las bandas militares suevas y las guerras históricas gallegas.

Después de unos cuantos meses viendo este dedal por las tiendas, al final me decidí a comprarlo el mes pasado cuando fuimos al Arde Lvcvs, a Lugo, ya que el precio al que estaba no tenía comparación con otras tiendas (muchísimo más barato). La tienda en donde lo compré se llama “Triskel Artesanía“, de la que ya os hablé en otra entrada pasada. Esta tienda la podéis localizar en la Rúa Bo Xesús, justamente al lado de la Catedral y de la Muralla Romana de la ciudad de Lugo.

(20/06/2015)

129. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal resina Galicia.

Dedal resina Galicia.

Continuando con las regiones del norte de la Península Ibérica, hoy os voy a mostrar otro de los dedales que tengo en mi colección desde hace muy poquito. El dedal que os enseño hoy, es un dedal una vez más de mi tierra, Galicia, que conseguí a principios del presente mes, en una tienda de la Calle Real de la ciudad de Ferrol, cuyo nombre es “Regalos Goma 2“.

Este dedal, es un dedal de resina en el que podemos observar a los gallegos que ya os enseñé en entradas anteriores, ya que este dedal pertenece a la misma colección de dedales de tamaño grande que aquellos dos dedales que ya os mostré en entradas pasadas. Además podemos observar una representación del paisaje gallego, con montañas, campos, vacas y flores. Ese paisaje verde que caracteriza a la tierra gallega. Enla parte superior del dedal tenemos representada una de las construcciones típicas de la zona, como son los hórreos.

Galicia es tan célebre por sus maravillosos paisajes, verdes en sus campos y plateados en el mar, como por sus bellísimas edificaciones que van desde las pintorescas viviendas tradicionales hasta las más importantes joyas monumentales. Su territorio se sitúa en el límite noroccidental de la Península, e incluso de lo que fue el mundo conocido hasta el descubrimiento de América, el cabo de Fisterra o Finisterre, donde hoy encontramos una típica villa de pescadores cuyo nombre recuerda a éste particular.

Galicia presenta un interior esencialmente montañoso y un litoral surcado por numerosas rías, donde se deja sentir la acción moderada del mar. Esto es lo que convierte a las Rías Baixas en el área más cálida del Norte del país. Su costa presenta grandes contrastes, entre las formas suaves de As Mariñas y los peligrosos acantilados de la Costa de la Muerte. El interior, está atravesado por numerosos ríos, aspecto que llevó a Álvaro Cunqueiro a bautizarla como el país de los mil ríos.

Asomarse al abrupto litoral cantábrico, donde llegan las pequeñas rías del norte gallego, Las Rías Altas, con sus magníficas playas, pueblos pesqueros y acantilados impresionantes, o visitar en las Rías Baixas las reservas naturales o los balnearios, como el de A Toxa, deparan la excelencia del encuentro con una naturaleza inmensa e impresionante. Es quizás por estas razones por las que el turismo rural esté teniendo actualmente tal auge en Galicia.

El clima en el norte es templado y lluvioso, registrándose las lluvias más frecuentes durante el invierno, con temperaturas mínimas de 5° C. En verano se alcanzan las máximas de 15° C o 20° C. El clima en el sur, registra temperaturas más altas que en la zona norte y dos meses de sequía estival, durante Julio y Agosto. Esta humedad constante ha propiciado el bello paisaje verde que le es característico, de tal tipismo con sus pequeñas aldeas dispersas, muy próximas unas a otras.

Ahora bien, Galicia posee, además de un excelente paisaje, importantes ciudades y pueblos con un conjunto histórico-artístico inmejorable y puertos pesqueros de gran importancia; como el de Vigo. Conocer todos estos monumentos, su original arquitectura popular, con sus hórreos, las casas acristaladas de A Coruña, los cruceiros que presiden las plazas de muchas de sus villas y tantas otras manifestaciones de su arquitectura son uno de los muchos alicientes que ofrece esta comunidad.

Su historia data de muy antiguo; la primera cultura que dejó su huella en Galicia fue la celta, a la que le sucedió una honda romanización, de ella quedan como legado las murallas de Lugo, el puente romano de Ourense y la Torre de Hércules. A ésta le siguió la dominación sueva, con una repercusión importantísima y sin parangón a la que tuvo en el resto de España. La Edad Media gallega está marcada por el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago, que convirtió a Santiago de Compostela en una de las tres ciudades santas de la cristiandad, junto a Jerusalén y Roma y fue un foco de atracción para millones de peregrinos que llegaron desde los países más lejanos. En esta época se forjó el Camino de Santiago o camino jacobeo, jalonado por iglesias y monasterios, que aún se pueden apreciar como herencia de la época, siendo su obra cumbre la Catedral de Santiago de Compostela.

Esta original historia la ha dotado de profundas peculiaridades e identidad propia, presentando una realidad tan original como fascinante. Muestra de ello son su lengua, el gallego, idioma con una cadencia dulce y encantadora, su Derecho Foral, su folclore con raíces celtas, que tiene a la gaita como instrumento característico, una artesanía variada y peculiar, donde destaca la bella cerámica de Sargadelos y una tradición cultural viva aún hoy en sus gentes y en las múltiples romerías y fiestas populares.

La gastronomía gallega está marcada por su carácter marítimo; aquí encontraremos los más exquisitos mariscos y pescados, preparados en diversidad de modos tradicionales. El pulpo a la gallega y la empanada se cuentan entre sus platos más célebres. Sus dulces tradicionales, muchos resultado de recetas monacales, junto con sus suaves y jóvenes vinos como el Albariño o el Ribeiro hacen famosa por el buen comer a esta encantadora región.”

Describir Galicia, es imposible para un gallego, ya que somos personas enamoradas de su tierra, así que con todos los adjetivos que podrían salir de nuestras bocas nos parecería que nos quedamos cortos. Así que os dejo en líneas superiores la descripción que han hecho en la página web “Todo sobre España“, de Red 2000.

Personalmente, os animaría a visitar Galicia, sino lo habéis hecho ya, porque cada rincón de Galicia es único y no encontraréis dos iguales en el mundo. Y desde luego, en esta tierra encontraréis paisajes espectaculares. Y como en Galicia tiramos mucho de refranero, os dejo un refrán que describe a la perfección las tierras gallegas…

“Galicia Terra Meiga”.

(04/06/2015)

69. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

Dedal traje típico mujer gallega de talla XL.

Dedal traje típico mujer gallega de talla XL.

Seguimos con la continuación de la entrada anterior. En la entrada de hoy os muestro otro dedal de resina, como el anterior, de talla XL, y en esta ocasión en vez de ser el hombre gallego es la mujer gallega. Este dedal como el anterior, lo conseguí en la misma tienda de regalos de la ciudad de A Coruña, la tienda es “Breogán Souvenir“, y está situada en la Plaza María Pita (plaza del Ayuntamiento de A Coruña). También como el anterior, nos representa la vestimenta típica de la región gallega. En su debido momento también hice una entrada, concretamente la entrada número 30, para describir el traje tradicional de la mujer en la región gallega, así que en esta entrada tampoco vamos a repetir esa misma información.

Pero vamos a saber un poquito más sobre el idioma de Galicia.

El idioma gallego es una lengua romance del subgrupo galaico-portugués hablada principalmente en Galicia. Está estrechamente emparentado con el portugués, con el que formó unidad lingüística (galaicoportugués) durante la Edad Media. Se hablan también diferentes variedades del gallego en la comarca del EoNavia, en el oeste de Asturias, y en el oeste de las comarcas de El Bierzo y Sanabria, al noroeste de Castilla y León. Algunos lingüistas también consideran como parte de la lengua gallega el habla de los tres pueblos del Valle de Jálama, en el extremo noroeste de Extremadura, llamada localmente fala o con un nombre local para cada pueblo.

Está definida como su idioma propio y tiene carácter de cooficialidad junto al castellano en virtud de estatuto de Autonomía de Galicia en dicha región.

La lengua histórica de Galicia es el gallego, pero en la actualidad está perdiendo hablantes, sobre todo en los jóvenes, incluso en una franja más amplia como los menores de 54 años, debido no sólo a la insuficiente implicación de las instituciones en su protección, sino también a presión de la industria editorial, televisiva y lúdica principalmente elaborada en español.

La máxima autoridad en materia lingüística en Galicia es la Real Academia Gallega, si bien hay otros organismos con diferentes criterios como la Associaçom Galega da Língua, favorable a una mayor proximidad con el resto de la lusofonía, o la Mesa pola Normalización Lingüística. Sin embargo, el idioma gallego carece prácticamente de protección en zonas donde también se habla, aunque en menor medida y junto al castellano, en las provincias castellano-leonesas de Zamora y León (el Bierzo), en el norte de Portugal. En el Principado de Asturias, en la franja del EoNavia, se habla el eonaviego, cuya identidad como gallego, como habla de transición o como lengua propia es motivo de discusión político-lingüística. Por su pertenencia al diasistema lingüístico gallego-portugués, el gallego es muy próximo al portugués del norte y a otras variantes como la Fala de Xálima del Val das Ellas (Extremadura).

El conocimiento del español es obligatorio de acuerdo con la Constitución española y prácticamente universal en la gente joven. El conocimiento de gallego, después de disminuir durante muchos años debido a la presión del español y la persecución oficial, aumentó debido a las favorables políticas de las lenguas oficiales y el apoyo popular. Actualmente, aproximadamente el 82% de la población de Galicia puede hablar gallego y aproximadamente el 61% lo tiene como lengua materna, aunque se estima que tan sólo lo escribe un 27,1%. Un estudio de 1991 señala que más de la mitad de gallegoparlantes provienen del entorno rural y el ámbito periurbano.

(17/01/2015)