205. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal colección azulejos, Madrid.

Dedal colección azulejos, Madrid.

En esta nueva entrada, os quiero enseñar el último de los dedales que me quedaban por conseguir de la colección de los azulejos de la ciudad de Madrid. El dedal que os enseño hoy, es el último de esta colección, y como podéis observar es un dedal de porcelana que nos muestra otros dos lugares emblemáticos de la ciudad, la Plaza Mayor y la Fuente de Neptuno.

Plaza Mayor.

La plaza Mayor está situada en el centro de Madrid, a pocos metros de la plaza de la Puerta del Sol, y junto a la calle Mayor.

Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XVI, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como “plaza del Arrabal“, el mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza.

En 1580, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto de remodelación de la plaza a Juan de Herrera, comenzándose el derribo de las “casas de manzanas” de la antigua plaza ese mismo año. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero, en el solar de la antigua lonja. En 1617, Felipe III, encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quién concluirá la plaza en 1619.

La plaza Mayor ha sufrido tres grandes incendios en su historia, el primero de ellos en 1631, encargándose el mismo Juan Gómez de Mora de las obras de reconstrucción. El segundo de los incendios ocurrió en 1670 siendo el arquitecto Tomás Román el encargado de la reconstrucción. El último de los incendios, que arrasó un tercio de la plaza, tuvo lugar en 1790, dirigiendo las labores de extinción Sabatini. Se encargó la reconstrucción a Juan de Villanueva, que rebajó la altura del caserío que rodea la plaza de cinco a tres plantas y cerró las esquinas habilitando grandes arcadas para su acceso. Las obras de reconstrucción se prolongarían hasta 1854, continuándolas, tras la muerte de Villanueva, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno.

En 1848, se colocó la estatua ecuestre de Felipe III en el centro de la plaza, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca que data de 1616.

En 1880, se restauró la Casa de la Panadería, encargándose Joaquín María de la Vega del proyecto. En 1921 se reformó el caserío, trabajo a cargo de Oriol. En 1935 se realizó otra reforma, llevada a cabo por Fernando García de Mercadal. Y en los años 60 se acometió una restauración general, que la cerró al tráfico rodado y habilitó un aparcamiento subterráneo bajo la plaza. La última de las actuaciones en la plaza Mayor, llevada a cabo en 1992, consistió en la decoración mural, obra de Carlos Franco, de la Casa de la Panadería, que representa personajes mitológicos como la diosa Cibeles.

El nombre de la plaza ha variado a lo largo de la historia, del primigenio nombre de “plaza del Arrabal” pasó a llamarse “plaza Mayor“.

Se llamó “plaza del Arrabal” cuando, de estar fuera del recinto amurrallado medieval, pasó a constituir el centro de los nuevos barrios conformados por el ensanchamiento de la villa hacia el este durante el reinado de Juan II de Castilla, llamados “el Arrabal“.

En 1812, cumpliendo el decreto que disponía que todas la plazas mayores de España pasasen a llamarse “plaza de la Constitución“, cambió de nombre, pero solo duraría hasta 1814, año en que pasó a llamarse “plaza Real“. Recuperó el nombre de “plaza de la Constitución” en los períodos de 1820 a 1823, de 1833 a 1835 y de 1840 a 1843.

En 1873, cambió su nombre por el de “plaza de la República“, y otra vez a “Plaza de la Constitución” desde la Restauración de Alfonso XII en 1876 hasta la Dictadura de Primo de Rivera en 1923. Tras la proclamación de la II República se volvió a cambiar al nombre de “plaza de la Constitución” hasta el final de la Guerra Civil española cuando se recupera el popular nombre de “plaza Mayor“, nombre que perdura hasta la actualidad.

En la parte superior centrada de la Casa de la Panadería se encuentra labrado en piedra un blasón con las armas de Carlos II. Dada la ausencia de las armas de Portugal, puede deducirse que el escudo se labró en fecha posterior a 1668, fecha en la que la corona española reconoció la independencia de Portugal, que era de facto desde 1640.

El escudo está compuesto por las armas de Castilla y de León, en el primer cuadrante; las armas de Aragón y Sicilia, en el segundo; las armas de Austria y de la Borgoña moderna, en el tercero; las de la Borgoña antigua y Brabante, en el cuarto, las de Flandes y las de Tirol en el escusón de abajo y el símbolo de Granada en el centro del escudo.

Las armas de Portugal se habrían situado en el escusón de arriba, entre las de Castilla y León y las de Aragón.

El Arco de Cuchilleros es el más famoso de los diez accesos de la plaza Mayor de Madrid (7 de Julio, Arco de Triunfo y Felipe III al Norte; Sal, Zaragoza y Gerona al Este; Botoneras, Toledo y Cuchilleros al Sur (el nombre oficial de este acceso es calle de la Escalerilla de Piedra); y Ciudad Rodrigo al Oeste) y está situada en la esquina suroeste de la plaza. La considerable altura de este arco se debe al gran desnivel que existe entre la plaza Mayor y la Cava de San Miguel.

El arco de Cuchilleros es obra de Juan de Villanueva, quién tras el incendio de 1790, cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso.

El origen de su nombre está en la calle de Cuchilleros a la que da salida, y en la que antiguamente se ubicaban los talleres del gremio de cuchilleros, pues suministraban sus artículos al gremio de carniceros afincado dentro de la plaza.

En la actualidad, tanto la plaza Mayor, como el arco y calle de Cuchilleros, son un destacado punto turístico de la capital de España, donde se encuentran numerosos restaurantes y bares típicos. Entre ellos se pueden citar el restaurante Sobrino de Botín, que figura en el Libro Guinness de los Récords por ser el restaurante más antiguo del mundo, ya que fue fundado en 1725.

Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho, que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza. Dispone de diez accesos, seis de ellos a través de grandes arcos que se abren a las calles 7 de Julio y Felipe III al norte; Sal y Gerona al este; Toledo al sur; y Ciudad Rodrigo al oeste. Existe un séptimo arco, situado a la izquierda de la fachada de la Casa de la Carnicería, que no coincide con salida alguna de la plaza. Y un octavo arco a la izquierda de la fachada occidental, de menores dimensiones, que tampoco coincide con salida alguna. Tres accesos no coinciden con arco alguno: Arco de Triunfo al norte; Zaragoza al este; y Botoneras al sur. El décimo acceso, tal vez el más conocido, es el Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste, que se abre sobre la calle de la Escalerilla de Piedra, pero este arco no es visible desde la plaza, ya que lo ocultan los soportales de esta. En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente de ella, en el lado sur, la Casa de la Carnicería. En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionismo, filatelia y numismática.

La estatua ecuestre de Felipe III que se encuentra en el centro de la plaza Mayor fue comenzada por el escultor italiano Juan de Bolonia (Giambologna) y terminada por su discípulo Pietro Tacca en 1616.1 Fue un regalo del entonces Gran Duque de Florencia para el rey de España. Inicialmente se ubicó en la Casa de Campo.

En 1848 la reina Isabel II ordenó su traslado desde su emplazamiento anterior a la plaza Mayor. Actualmente, en el pedestal de la estatua, figura esta inscripción:

La reina doña Isabel II, a solicitud del Ayuntamiento de Madrid, mandó colocar en este sitio la estatua del señor rey don Felipe III, hijo de esta villa, que restituyó a ella la corte en 1606, y en 1619 hizo construir esta plaza Mayor. Año de 1848.

La estatua sufrió diversas peripecias posteriormente. Tras la proclamación de la I República española se decidió retirarla a un almacén, en previsión de actos vandálicos. Llegado al trono Alfonso XII, la estatua fue repuesta en la plaza Mayor, pero en 1931, proclamada la II República, fue víctima de un atentado. Aprovechando que la figura era hueca y tenía una abertura en la boca del caballo, le introdujeron un artefacto explosivo, que reventó la panza del animal. Ello desveló un curioso hallazgo: la explosión desperdigó por el lugar numerosos huesecillos, y se supo que eran restos de los múltiples pájaros que, a lo largo de los siglos, se habían quedado atrapados dentro del caballo tras colarse por su boca.

Los daños del atentado fueron subsanados y se selló la boca del caballo. La estatua ha permanecido desde entonces en la Plaza Mayor, salvo en un periodo breve hacia 1970-71, cuando fue temporalmente retirada por la construcción de un aparcamiento subterráneo.

La plaza Mayor se convirtió desde sus inicios, no solo en el principal mercado de la villa, tanto de alimentación (surtida por los numerosos tablajeros vigilados por el Repeso) como de otros géneros (instalándose en sus soportales los principales gremios); sino también en el escenario de numerosos actos públicos, como corridas de toros, autos de fe, inmortalizando el pintor Francisco Rizi el celebrado en 1680, ejecuciones públicas, colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote; frente a la Casa de la Panadería, si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería, si era de cuchillo o hacha. También se celebró en la plaza Mayor la beatificación de San Isidro, santo patrón de Madrid.

La plaza Mayor es actualmente un importante punto turístico, visitado por miles de turistas al año. En los locales comerciales ubicados bajo los soportales, abundan los comercios de hostelería, que instalan terrazas junto a los soportales de la plaza. Además es un espacio muy utilizado para festivales, como los conciertos que se ofrecen gratuitamente para los madrileños durante las fiestas de San Isidro.

Todos los meses de diciembre, se celebra el tradicional mercado navideño, costumbre que se mantiene vigente desde el año 1860.

También se celebra todos los domingos y festivos por la mañana el mercado de filatelia y numismática.

Fuente de Neptuno.

La fuente de Neptuno es un monumento de estilo neoclásico que ocupa el lugar central de la Plaza de Cánovas del Castillo, en la ciudad española de Madrid. Fue diseñada en 1777 y su construcción, empezada en 1782, finalizó en 1786.

En la segunda mitad del siglo XVIII Carlos III emprendió una serie de reformas, entre las que se encontraba la modernización de la capital para ponerla a la altura de las grandes urbes como San Petersburgo o París. En este plan de modernización se incluyó la colocación de monumentos emblemáticos, como la fuente de Cibeles, la Puerta de Alcalá y esta, la fuente de Neptuno. Se concibió como parte de las obras de ordenación del Salón del Prado y forma parte de un programa iconográfico inspirado en la mitología grecorromana.

Fue diseñada por el arquitecto Ventura Rodríguez, el mismo que diseñó la fuente de Cibeles, en el año 1777. El proyecto se inició en 1777, usándose de modelo unos bocetos de madera realizados por Miguel Ximénez. Fue realizada con mármol blanco procedente de Montesclaros (Toledo). La obra escultórica fue encargada a Juan Pascual de Mena y este comenzó los trabajos en 1782. Juan Pascual de Mena falleció en 1784, habiendo solamente terminado la figura de Neptuno, la cual fue realizada alejándose de la idea de Ventura Rodríguez para aproximarse más al Hércules Farnesio.

Las restantes esculturas del monumento fueron continuadas por el discípulo de Mena, José Arias, además de por José Rodríguez, Pablo de la Cerda y José Guerra. Su emplazamiento original era el Paseo de Recoletos, en la bajada de la Carrera de San Jerónimo. El dibujo de la obra, realizado por Ventura Rodríguez, ingresó en el Museo Municipal de Madrid en 1926 procedente del Archivo de Villa. La escultura fue finalizada en 1786.

La fuente consiste en un gran pilón circular en cuyo centro se encuentra la figura de Neptuno, dios de los mares, con una culebra enroscada en la mano derecha y el tridente en la izquierda, erguida sobre un carro formado por una concha tirada por dos caballos marinos con cola de pez (hipocampos). Alrededor del carro se ven focas y delfines que arrojan agua a gran altura. El dios de las aguas aludiría a la Marina que Carlos III reformó para hacerla más competitiva y reforzar el nexo con las colonias.

La fuente, que en un principio estuvo situada en el extremo del Prado de Apolo, mirando a la fuente de Cibeles, fue trasladada al centro de la plaza de Cánovas del Castillo en 1898, lugar en donde sigue actualmente. Forma parte, junto con la Cibeles, y la Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones de los tres grandes grupos escultóricos diseñados por Ventura Rodríguez para el Salón del Prado.

Neptuno, con apariencia de viejo, barbudo y con largos cabellos, se suele representar en el acto de empuñar el tridente, arrastrado por caballos y delfines sobre el carro. Neptuno, dios del mar, una de las doce divinidades del Olimpo, es hijo de Saturno y Rea, y hermano de Júpiter. Además tiene la facultad de desencadenar violentas tempestades y también de aplacarlas. Los marineros invocan su protección para asegurarse una navegación tranquila y privada de peligros. La tradición atribuye al Dios numerosos amores de los que nacen frecuentemente divinidades maléficas. En algunos relatos míticos, por ejemplo, Medusa se une a Neptuno generando el famoso caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor. La consorte oficial del dios es Anfitrite, la nereida que en un primer momento huye, pero luego se convierte en su esposa. Al dios del mar se le suele representar con larga barba y cabellos abundantes, empuñando el tridente, con puntas a veces ganchudas. Su carro es arrastrado por delfines y caballos de mar o hipocampos. A veces se le representa a lomos de un delfín. Frecuentemente su imagen se asocia a la de Anfitrite en el llamado Triunfo de Neptuno; Anfitrite, junto al dios, cabalga sobre un delfín o se sienta sobre una concha arrastrada por animales marinos, mientras el dios del mar yace en su carro. Generalmente Neptuno y Anfitrite están acompañados de un cortejo de divinidades marinas, los tritones y las nereidas.

Durante la Guerra Civil, la capital fue asolada por una hambruna. A la figura de Neptuno le fue colocado un cartel colgando de su cuello que decía Dadme de comer o quitadme el tenedor. En 2012, durante una manifestación sindical, las aguas de la fuente fueron teñidas de rojo.

El club de fútbol Atlético de Madrid junto con su hinchada rojiblanca va a esta fuente para celebrar sus títulos.

Este dedal lo compré en la tienda “¡Viva Madrid!. Souvenirs“, tienda que podemos localizar en la Estación de trenes de Atocha.

(21/09/2015)

74. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

Dedal cerámica Madrid.

Dedal cerámica Madrid.

En esta entrada, os voy a mostrar un nuevo dedal de la ciudad de Madrid que conseguí en mi último viaje a esta ciudad hace unas semanas. Llevaba ya algún tiempo detrás de un dedal como este, pero por diferentes motivos no había podido conseguirlo, pero por suerte ya forma parte de mi colección de dedales.

Es un dedal de cerámica en el que podemos observar ciertos lugares y monumentos emblemáticos de la ciudad como La Cibeles, el Palacio del mismo nombre, la estatua de Neptuno, que podemos encontrar en otra fuente famosa en la ciudad de Madrid, el Oso y el Madroño, y edificios que nos trasladan a una de las calles más importantes de la ciudad, la Gran Vía.

Tanto de la Fuente Cibeles como del Oso y el Madroño ya os hablé en otras entradas anteriores de otros dedales de esta ciudad, así que no me voy a parar a contaros otra vez lo que ya os conté. Así que vamos a saber un poco más sobre los otros lugares…

  • Palacio de Cibeles. El Palacio de Comunicaciones (denominado desde 2011 Palacio de Cibeles) es un conjunto integrado por dos edificios de fachada blanca ubicados en uno de los centros del Madrid histórico. Se erigen en un lateral de la plaza de Cibeles y ocupan alrededor de 30 000 metros cuadrados de lo que fueron los antiguos Jardines del Buen Retiro. La elección del sitio generó cierta polémica en su época por privar a Madrid de un lugar de recreo. La primera piedra del edificio se colocó en el año 1907 y se inauguraría oficialmente el 14 de Marzo de 1919, comenzando su funcionamiento como moderna central de distribución de correos, telégrafos y teléfonos. Tras algunas evoluciones arquitectónicas del exterior del edificio —como la ampliación en dos pisos hacia la calle y pasaje de Montalbán— ya en el año 2007 comenzó a albergar las dependencias municipales del Ayuntamiento de Madrid, trasladando sus dependencias desde la Casa de la Villa y Casa de Cisneros, ambas ubicadas en la Plaza de la Villa. Esta reforma de comienzos del siglo XXI en el edificio incluyó además un área cultural denominada “CentroCentro”. El conjunto es desde el punto de vista de la arquitectura española uno de los primeros ejemplos de arquitectura modernista, y más representativos, erigidos en el centro de Madrid. De fachada con evocaciones neoplaterescas y barroco salmantino. El edificio, mediante concurso municipal, fue diseñado por los jóvenes arquitectos españoles Antonio Palacios y Joaquín Otamendi como sede para la Sociedad de Correos y Telégrafos de España, estos fueron autores también de los proyectos del puente de Bilbao, casino de Madrid y puente de San Sebastián. Este trabajo fue el inicio de la fulgurante carrera constructiva de ambos arquitectos. Los motivos decorativos de la fachada y del interior fueron realizados por el escultor romántico Ángel García Díaz, colaborador habitual de Antonio Palacios. Uno de los objetivos del diseño era la construcción de “un edificio para el público”. Los edificios, tras su edificación y debido a su funcionamiento normal, fueron acusando poco a poco la modificaciones realizadas, con lo que se realizaron nuevas reformas realizadas para la mejora de los sistemas de comunicación. De esta forma se llevaron a cabo modificaciones en ambos edificios en la década de los 60, dirigidas por Alejandro de la Sota y trabajos de reparación y reformas realizadas entre 1980 y 1992 por Antonio de Sala-Navarro y Reverter. El declive del uso del correo postal a finales del siglo XX fue haciendo poco a poco mella en las funciones del conjunto de edificios, como consecuencia fue perdiendo protagonismo. En 1993 fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento. Finalmente a comienzos del siglo XXI se incorporó al patrimonio municipal y finalmente se convirtió en centro cultural y sede del Ayuntamiento de Madrid.
  • Fuente de Neptuno. La fuente de Neptuno es un monumento de estilo neoclásico que ocupa el lugar central de la Plaza de Cánovas del Castillo de Madrid. Fue diseñada en 1777 y su construcción, empezada en 1782, finalizó en 1786. La fuente consiste en un gran pilón circular en cuyo centro se encuentra la figura de Neptuno, dios de los mares, con una culebra enroscada en la mano derecha y el tridente en la izquierda, erguida sobre un carro formado por una concha tirada por dos caballos marinos con cola de pez (hipocampos). Alrededor del carro se ven focas y delfines que arrojan agua a gran altura. El dios de las aguas aludiría a la Marina que Carlos III reformó para hacerla más competitiva y reforzar el nexo con las colonias. La fuente, que en un principio estuvo situada en el extremo del Prado de Apolo, mirando a la fuente de Cibeles, fue trasladada al centro de la plaza de Cánovas del Castillo en 1898, lugar en donde sigue actualmente. Forma parte, junto con la Cibeles, y la Fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones de los tres grandes grupos escultóricos diseñados por Ventura Rodríguez para el Salón del Prado. Neptuno, con apariencia de viejo, barbudo y con largos cabellos, se suele representar en el acto de empuñar el tridente, arrastrado por caballos y delfines sobre el carro. Neptuno, dios del mar, una de las doce divinidades del Olimpo, es hijo de Saturno y Rea, y hermano de Júpiter. Además tiene la facultad de desencadenar violentas tempestades y también de aplacarlas. Los marineros invocan su protección para asegurarse una navegación tranquila y privada de peligros. La tradición atribuye al Dios numerosos amores de los que nacen frecuentemente divinidades maléficas. En algunos relatos míticos, por ejemplo, Medusa se une a Neptuno generando el famoso caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor. La consorte oficial del dios es Anfitrite, la nereida que en un primer momento huye, pero luego se convierte en su esposa. Al dios del mar se le suele representar con larga barba y cabellos abundantes, empuñando el tridente, con puntas a veces ganchudas. Su carro es arrastrado por delfines y caballos de mar o hipocampos. A veces se le representa a lomos de un delfín. Frecuentemente su imagen se asocia a la de Anfitrite en el llamado Triunfo de Neptuno; Anfitrite, junto al dios, cabalga sobre un delfín o se sienta sobre una concha arrastrada por animales marinos, mientras el dios del mar yace en su carro. Generalmente Neptuno y Anfitrite están acompañados de un cortejo de divinidades marinas, los tritones y las nereidas. Durante la Guerra Civil, la capital fue asolada por una hambruna. A la figura de Neptuno le fue colocado un cartel colgando de su cuello que decía Dadme de comer o quitadme el tenedor. En 2012, durante una manifestación sindical, las aguas de la fuente fueron teñidas de rojo. El club de fútbol Atlético de Madrid junto con su hinchada rojiblanca va a esta fuente para celebrar sus títulos.
  • Gran Vía. La Gran Vía es una de las principales calles de Madrid. Comienza en la calle de Alcalá y termina en la plaza de España. Es un importante hito en la ciudad desde su construcción a principios del sigloXX visto desde el punto de vista comercial, turístico y de ocio. En éste último aspecto es famosa por sus cines, si bien en los últimos años algunos de ellos han cerrado y otros se han reconvertido con gran éxito al teatro musical, por lo que el tramo comprendido entre la plaza del Callao y la de España se conoce como el Broadway madrileño. El tramo comprendido entre la red de San Luis y la plaza del Callao alberga en la actualidad numerosas tiendas de cadenas internacionales de moda.

Este dedal lo conseguí en una de las tiendas de souvenirs que podemos encontrar en una de las calles que van desde la Puerta del Sol a la Plaza Mayor de Madrid.

(13/02/15)