381. Dedal ALCALÁ DE HENARES // ALCALÁ DE HENARES´Thimble

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Dedal porcelana Alcalá de Henares (Madrid).

El dedal que os quiero enseñar hoy es un dedal de porcelana que me traje de una de las visitas que hemos hecho a la ciudad de Alcalá de Henares, en la Comunidad madrileña. Ya habíamos visitado esta ciudad varias veces, pero no había tenido ocasión de conseguir algún dedal de la misma, ya que las tiendas de souvenirs o bien estaban cerradas, o bien habían echado el cierre permanente de sus puertas. Pues bien, la última vez que hemos ido, habían vuelto a abrir, y por fin me pude traer un recuerdo de mi paso por esta ciudad. En cuanto a la localización de las tiendas de souvenirs, deciros que este dedal lo conseguí en un bazar chino que se encuentra en la Calle Mayor de la ciudad.

Alcalá de Henares es una ciudad española perteneciente a la Comunidad de Madrid. Su término se extiende sobre la comarca natural de La Campiña aunque parte de este se extiende sobre La Alcarria. Culturalmente, pertenece a la comarca de Alcalá de la que además es su capital. Tiene una población de 193.751 habitantes, a 1 de Enero de 2018, y 87,72 km², lo que hace una densidad de población de 2215,12 hab. por km².

Está situada en la Cuenca del Henares, al este de la región. Sus distancias respecto a otras ciudades son 22 km de Guadalajara y 31 km de Madrid. Es el tercer municipio más poblado de la Comunidad de Madrid y el 31.° de España. La Administración local se ha acogido a la Ley de Grandes Ciudades.

Es cabeza del partido judicial de su mismo nombre y sede episcopal de la Diócesis Complutense. Fue cabeza de su Comunidad de Villa y Tierra.

Su nombre significa “castillo sobre el río Henares“, por cuya razón aparece en el escudo un castillo sobre ondas de agua que simulan el río Henares. Su fundación se remonta a la época celtíbera (Ikesankom Kombouto o Iplacea) pero será con la llegada de los romanos cuando se formará una ciudad notable llamada Complutum. Por la ciudad han pasado varias culturas, de las cuales tres llegaron a convivir simultáneamente.

Fue declarada Ciudad patrimonio Mundial por la Unesco en 1998. Gracias al recinto histórico y el rectorado de la Universidad, es una de las nueve ciudades de España que la Unesco ha clasificado como únicas. Es famosa por su Universidad, construida gracias al cardenal Cisneros el 13 de Abril de 1499, pero tras languidecer durante el siglo XVIII, mediante la Real Orden de la reina regente de 29 de Octubre de 1836, se decretó su supresión en Alcalá y traslado a Madrid, donde pasó a denominarse Universidad Central. Surgió con su estatus actual en 1977, al producirse el fenómeno de descentralización universitaria y constituirse como Universidad propia, lo que la convirtió una vez más en ciudad universitaria.

El lema o eslogan, Ciudad del saber se está divulgando como identificativo de la ciudad. Las razones expuestas por el ayuntamiento para tal título son: se trata de una ciudad de tres culturas donde convive un espíritu de conocimiento en la Universidad. Hasta hace unos veinte años albergó la sede central del Instituto Cervantes; ahora el edificio del Colegio del Rey es la sede de honor de la asociación de la lengua española.

Historia.

Los orígenes de la ciudad de Alcalá de Henares se remontan a época prehistórica cuyo asentamiento estaba en las elevaciones que se conoce como cerro de Zulema o cerro del Viso, que más tarde tomaría el nombre de San Juan del Viso por una antigua ermita dedicada a San Juan Bautista. Los romanos prefirieron formar su ciudad en terreno llano y así nació Complutum. Los musulmanes construyeron un enclave de defensa, lo que más tarde se conoció como Al-Qalat-Nahar (El castillo del Henares).

Con la Reconquista Cristiana, la zona de Complutum trasladó su emplazamiento definitivo en torno a lo que es hoy la Catedral Magistral.

Primeros asentamientos.

Existen en el término municipal de Alcalá algunos yacimientos arqueológicos de época prehistórica, como el de la Alvega, o el de la Esgaravita, del periodo calcolítico.

A la Edad de Hierro pertenece un castro celtibérico encontrado en la cuesta de Zulema donde se extrajo un pequeño tesoro de monedas. En una de ellas se puede leer el nombre íbero de Alcalá: Ikesancom Kombouto. Tal vez de este nombre pueda derivarse el romano de Complutum, aunque también se puede relacionar con el término latino compluvium (‘lugar donde converge el agua’) que describiría el terreno en el que confluyen los ríos Henares, Camarmilla y Torote. A partir de la II Edad de Hierro, se detecta un asentamiento carpetano en el Cerro del Viso. Este asentamiento parece recibir el nombre de Kombouto o Iplacea.

La ciudad romana de Complutum.

Los romanos apenas habitaron la zona de la margen izquierda del río donde se encontraba el asentamiento celtibérico. La Pax romana favoreció el hecho de poderse mudar a la planicie sin necesidad de ampararse en las fortalezas y en el siglo I la población se trasladó al otro lado del río, en su margen derecha, en una superficie llana, por la zona donde se encuentra el Camino del Juncal. Allí se fue extendiendo la ciudad romana llamada Complutum con un trazado característico romano. Excavaciones arqueológicas han ido sacando a la luz importantes vestigios, como la Casa de Hippolytus convertida en museo.

Más tarde, en el siglo IV (c. 305), durante el gobierno y persecución del emperador Diocleciano, tuvo lugar el martirio de los niños Justo y Pastor. Fueron ejecutados a las afueras de Complutum, en un espacio conocido como Campo Laudable, lugar que los cristianos empezaron a venerar y que con el tiempo sería la sede del templo dedicado a las Niños Mártires. Es el barrio histórico de Alcalá.

Llegada de los árabes y reconquista.

Los árabes llegaron en el 711 a la península ibérica y fueron dominando el territorio en incursiones hacia el norte. Los habitantes hispanorromanos de Complutum se habían ido trasladando a los alrededores del templo de los Niños Mártires, formando nuevos barrios. Cuando la zona fue invadida por los árabes, los obispos de Alcalá emigraron a Guadalajara, pero se permitió a la población civil seguir habitando el llamado barrio de Santiuste. Los árabes no se interesaron por este lugar sino por el primitivo emplazamiento de la margen izquierda del río, que encontraron propicio para la defensa y donde edificaron un castillo que daría el topónimo que se empleó después: al-Qal’at abd al-Salam. El curso del río Henares les sirvió de línea divisoria entre el dominio cristiano y el musulmán, trazando lo que se llamó Marca Media.

El 3 de Mayo de 1118, el arzobispo toledano Bernardo de Sedirac conquistó la plaza musulmana de Alkal’a Nahar o Alcalá la Vieja para Castilla; este reino cedió Alcalá y su Tierra al Arzobispado de Toledo, pasando a ser la comunidad de Alcalá un señorío eclesiástico. Pronto, la ciudad gozaría de privilegios, siendo uno de los más importantes la concesión de celebrar una Feria durante el mes de Agosto.

El Burgo de Santiuste, Alcalá de Santiuste, Alcalá de San Justo o Alcalá de Fenares (nombre del s. XIV) sería un emergente centro de transacciones y mercado comarcal, lo cual haría incrementar la población considerablemente. La aljama o judería y la morería alcalaína fueron de las más notables de Castilla (la aljama complutense está considerada de tamaño medio. Algunos estudios la cifran en 5000 judíos). Durante la Edad Media, en Alcalá convivieron pacíficamente las comunidades de judíos, musulmanes y cristianos.

El día 19 de Diciembre de 1308 fue rubricado en la ciudad el tratado de Alcalá de Henares, suscrito por el rey Fernando IV de Castilla y por los embajadores del rey Jaime II de Aragón.

En 1345 y en 1348 tuvieron lugar en la ciudad las Cortes de Castilla.

Siglos XV al XVIII.

Pronto la Universidad de Alcalá creada por el cardenal Cisneros en 1499 sobre lo que fueron los Estudios Generales del siglo XIII, compitió con la de Salamanca y por sus aulas pasaron importantes personalidades, como:

  • Ambrosio de Morales
  • Benito Arias Montano
  • Calderón de la Barca
  • Domingo Báñez
  • Domingo de Soto
  • Francisco de Quevedo
  • Francisco Díaz
  • Francisco Suárez​
  • Francisco Vallés
  • Gabriel Vázquez
  • Gaspar Melchor de Jovellanos
  • Juan de Ávila
  • Juan de Mariana
  • Juan de Valdés
  • Juan Ginés de Sepúlveda
  • Lope de Vega
  • Luis de Molina
  • Martín de Azpilicueta
  • Mateo Alemán
  • San Ignacio de Loyola​
  • San Juan de la Cruz
  • Tirso de Molina

El mismo cardenal Cisneros en 1509 dio para Alcalá y su tierra el Fuero Nuevo que sustituyó ampliando y mejorando los fueros anteriores de 1135, 1223 y el último llamado Fuero Extenso. El fuero de Cisneros tuvo vigencia hasta el siglo XIX con la desaparición del Antiguo Régimen.

En el siglo XVI tuvo lugar un hecho importante para las letras y la cultura españolas: el nacimiento del escritor Miguel de Cervantes. Se conserva su partida de bautismo del 9 de Octubre de 1547 en la Casa Consistorial de Alcalá.

El 19 de Mayo de 1687 Carlos II concedió a la población el título de ciudad.

En el siglo XVIII, concretamente en 1785, entró en la Universidad y alcanzó el grado de doctor en Artes y Letras la primera mujer de la historia de España: María Isidra de Guzmán y de la Cerda.​ A comienzos de ese siglo, Alcalá fue ocupada por los portugueses durante la Guerra de Sucesión.​ Después, la ciudad fue perdiendo importancia.

Siglo XIX.

Fue un siglo de decadencia para la ciudad. El final del Antiguo Régimen dio por finalizada su función como cabeza del alfoz que se venía rigiendo foralmente. La incipiente provincia de Madrid asumió el papel capital de Alcalá para toda su Tierra y la Villa y Corte acaparó la gestión del oriente provincial. La Universidad que había permanecido en la ciudad de Alcalá por más de cuatro siglos, en 1836 fue trasladada a Madrid y rebautizada como Universidad de Madrid, luego como Universidad Literaria de Madrid, en 1851 como Universidad Central de Madrid y en 1970 Universidad Complutense de Madrid.

La ciudad se sumió en una depresión de la que no conseguiría salir hasta bien entrado el siglo XX. Tal fue la desolación que Alcalá casi se quedó con la quinta parte de su población (de 25.000 a 5600 habitantes).​ A esto se unió otro hecho centralista, el que impidió que el Arzobispado de MadridAlcalá tuviera la sede principal en Alcalá, ya que existe tradición episcopal en la ciudad desde el siglo V hasta el siglo XVII en que se centralizó en Toledo. Además, en 1833 Alcalá quedó fuera del mapa de capitales de provincia, en favor de Madrid y Guadalajara. En 1859 el ferrocarril llegó a la ciudad.

La Sociedad de Condueños.

La recuperación del prestigio de la ciudad llegó de la mano de la “Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad”, que fue la primera sociedad particular y privada que se creó en España para salvar y conservar filantrópicamente un Patrimonio artístico. La Sociedad de Condueños, una iniciativa de los ciudadanos alcalaínos de 1851 que, viendo como los edificios principales de la ciudad iban a ser subastados, decidieron salvar el patrimonio de la ciudad aportando su dinero y creando una sociedad cuya única finalidad era comprar los edificios emblemáticos de la Universidad para evitar su expolio y, en un futuro, conseguir la vuelta de la Universidad a la ciudad complutense. En la actualidad, los edificios de la Sociedad de Condueños acogen el rectorado y varias facultades de la Universidad.

Siglo XX.

Durante la Guerra Civil Española la ciudad se mantuvo fiel a la Segunda República Española. Se convirtió en una importante base militar y logística del Ejército republicano.​ En Alcalá de Henares se encontraba la base de la 46ª División republicana.

Alcalá fue una ciudad agrícola, militar y de conventos hasta los años 1940, en que la industria cerámica y Forjas de Alcalá (material ferroviario) ayudaron al desarrollo industrial de la década de 1960.

En 1968 su casco histórico se declaró como Conjunto Histórico-Artístico, contando con nueve monumentos nacionales. Tras la muerte de Franco, en 1977 se fundó una nueva universidad con el nombre de Universidad de Alcalá,​ lo que supuso un renacimiento cultural de la ciudad y una recuperación de su patrimonio histórico mediante el Convenio Multidepartamental de Alcalá de Henares de 1985.

En 1991 se volvió a instaurar la sede episcopal sufragánea de la madrileña y se creó la Diócesis de Alcalá de Henares, desgajada del Arzobispado de MadridAlcalá. La gótica Iglesia Magistral (única en el mundo junto con la de San Pedro de Lovaina en Bélgica por ser su cabildo doctores o profesores, magíster, de la Universidad) fue elevada al rango de Catedral-Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor, dejando atrás su anterior condición de colegiata.

El casco histórico de la ciudad de Alcalá de Henares y su Universidad fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998,​ en reconocimiento a su condición de primera ciudad universitaria planificada como tal que ha existido en el mundo y a su concepción de ciudad que proyectó el ideal humanista a América. El proyecto liderado por el entonces alcalde Bartolomé González Jiménez, se hizo realidad el dos de Diciembre de 1998, en la ciudad japonesa de Kioto.

Siglo XXI.

Los atentados del 11 de Marzo de 2004 afectaron fuertemente a la ciudad pues los trenes atacados partieron o pararon en su estación.​ Un buen número de las víctimas eran residentes en la ciudad alcalaína.

En 2005, la ciudad afrontó la celebración del IV Centenario de la publicación del Quijote desde su nueva condición como “gran ciudad”, puesto que la urbe complutense se acoge a la Ley de Modernización de las Administraciones Locales o “Ley de Grandes Ciudades”. De esta manera, el ayuntamiento gozará de más competencias y autogobierno. Una de las consecuencias visibles es la reducción de los nueve distritos (delegaciones municipales) a las cinco juntas de distrito: Centro, Reyes Católicos, Chorrillo-Garena, Ensanche-Espartales y El Val.

(29/07/2018)

347. Dedal TOLEDO // TOLEDO´s Thimble

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Dedal de resina de Don Quijote, Toledo (Castilla La Mancha).

En esta nueva entrada, os quiero enseñar un nuevo dedal de la ciudad de Toledo, que ya tengo en mi colección desde hace un tiempo, pero todavía no había tenido ocasión de subirlo al blog. Es un dedal de resina, en el que está representado el Quijote, ya que es uno de los símbolos más famosos de la región de La Mancha.

Toledo es un municipio y ciudad de España, capital de la provincia homónima, de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y antigua sede de la Corte de Castilla.​ Además, el municipio es considerado individualmente como una comarca en la división realizada por la Diputación Provincial,​ aunque desde un punto de vista estrictamente de geografía física la ciudad es puerta de la comarca natural de La Sagra, que tradicionalmente se ha considerado que comenzaba en la propia puerta de Bisagra.​

Es conocida como “La ciudad Imperial” por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como “la ciudad de las tres culturas”, por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes. Toledo, con 83.741 habitantes (en 2017),​ es el municipio más poblado de la provincia y el tercero de la comunidad autónoma tras Albacete y Guadalajara.

La ciudad está situada en la margen derecha del Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el río, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como “Torno del Tajo“. Tiene una configuración dispersa con barrios muy separados del núcleo principal: el de Azucaica, en la orilla derecha del río y que tiene su origen en una antigua pedanía de la ciudad, dista unos 7 km del centro de la ciudad, mientras que el de Santa María de Benquerencia, situado prácticamente enfrente del anterior en la margen izquierda del Tajo, sitúa su centro a unos 8 km del de la ciudad.

La historia de la ciudad se remonta a la Edad del Bronce. Fue un importante centro carpetano hasta su conquista romana en 193 a. C. y quedan diversos restos de la actividad romana en la ciudad, como el acueducto o el circo. Tras las invasiones germánicas, la ciudad se convertiría con Leovigildo en capital y, posteriormente, en principal sede eclesiástica del Reino visigodo. En el año 711, después de una resistencia moderada, Toledo fue conquistada por los musulmanes dirigidos por Táriq ibn Ziyad. Durante el dominio musulmán, la antigua capital visigoda se caracterizó por su oposición e individualismo, concretado en la Taifa de Toledo. Alfonso VI reconquistó la ciudad en 1085. Durante la Edad Moderna la ciudad destacó como sede de los Reyes Católicos y por su participación en la guerra de las Comunidades de Castilla. Al trasladarse la corte a Madrid en 1561 la ciudad entró en decadencia, acentuada por la crisis económica del momento. Ya en época contemporánea, su alcázar se convirtió en un símbolo de la Guerra Civil debido a su asedio y defensa. En 1983 se convirtió en capital de Castilla-La Mancha, manteniendo la capitalidad de la provincia de Toledo.

Tradicionalmente, la industria metalúrgica ha sido la base económica, sobre todo por la fabricación de espadas y cuchillos. En la actualidad la gran mayoría de la población se dedica al sector servicios, que también refleja el mayor número de parados. En cuanto a infraestructuras, la ciudad cuenta con diversas carreteras, incluida una autopista de peaje. Existe una línea de ferrocarril AVANT (Renfe) que conecta ToledoMadrid en 33 minutos. Cuenta además con diversas infraestructuras sanitarias, incluido un Hospital Nacional de Parapléjicos, deportivas y militares, como la Academia de Infantería.

Toledo es Patrimonio de la Humanidad desde 1986 y entre sus edificios se destacan el monasterio de San Juan de los Reyes, gótico isabelino del siglo XV, y la catedral de Santa María, de estilo gótico del siglo XIII. Toledo ha sido también lugar de nacimiento o residencia de artistas como Garcilaso de la Vega o el Greco.

Toledo en la literatura.

Tirso de Molina ambientó su obra Los cigarrales de Toledo (1624) —a la que dan nombre los cigarrales, un tipo de fincas características de la margen sur del Tajo– en la ciudad.​ La urbe es escenario de diversos relatos: en ella se ambientan las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer de “La ajorca de oro“, “El beso“, “El cristo de la calavera” y “La rosa de pasión“; este mismo escritor también dedicó a la ciudad su Historia de los templos de España.

Fue visitada por Theophile Gautier durante su estancia en España en 1840 y quedó por tanto descrita en el libro de viajes Voyage en Espagne, destacando en el capítulo dedicado a Toledo el intenso calor.​ Por su parte, Galdós localizó en la ciudad varios ensayos y textos literarios, entre los que destaca la novela Ángel Guerra (1891).​ Más adelante, Vicente Blasco Ibáñez situaría la acción de su novela La catedral (1903) en la ciudad imperial,​ así como también tendrían presente Toledo en sus obras noventayochistas como Azorín, con La voluntad (1902), y Pío Baroja, con Camino de perfección (1902).

  • La judía de Toledo, de Lope de Vega.
  • La judía de Toledo, de Franz Grillparzer.
  • El pozo y el péndulo, relato de Edgar Allan Poe ambientado en la ciudad.
  • La judía de Toledo, de Lion Feuchwanger.
  • Elogio y nostalgia de Toledo, de Gregorio Marañón.
  • El Greco y Toledo, de Gregorio Marañón.
  • En Los complejos y el inconsciente, su autor, Carl G.Jung analiza un sueño en el que se le aparece la catedral de Toledo.
  • La maldición de la reina Leonor, de Peridis.
  • La historia de Fermosa, de Abraham S.Marrache.

(09/04/2016)