343. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´Thimble

PicsArt_10-15-03.11.18

Dedal resina Asturias.

El dedal que os quiero enseñar hoy, es un dedal de resina que he conseguido en el último viaje que he realizado al Principado de Asturias, por lo que este dedal no podría ser de otro lugar que no fuera Asturias. Este dedal lo he conseguido en la tienda Don Pelayo en la ciudad de Gijón.

El Principado de Asturias (en asturiano, Principáu d’Asturies; en eonaviego, Principao d’Asturias) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Situada en el norte de España ocupa un área total de 10.603,57 km², en el que habitan 1.044.481 personas (INE, 2015). Fronteriza al oeste con la provincia de Lugo (Galicia), al norte con el mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León (Castilla y León). Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título nobiliario de “príncipe de Asturias“, establecido por Juan I de Castilla en el año 1388. Su capital es la ciudad de Oviedo, mientras que Gijón es su ciudad más poblada.

El actual espacio territorial asturiano coincide básicamente con el antiguo territorio de las Asturias de Oviedo, contiguas a las Asturias de Santillana. Con la división territorial de Javier de Burgos en 1833, la región de las Asturias de Oviedo se convirtió en la provincia de Oviedo, recibiendo una porción del territorio de las Asturias de Santillana —los concejos de Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva—, mientras el resto de las mismas se integró en la provincia de Santander, posterior comunidad autónoma de Cantabria.

El Principado de Asturias según su Estatuto de Autonomía está considerado como una comunidad histórica en su artículo 1. Posee una asamblea legislativa llamada Junta General del Principado, en recuerdo de una antigua institución medieval de representación de los concejos ante la Corona. Coincide su territorio en parte además, con la zona nuclear del antiguo Reino de Asturias del año 718 y posee dos idiomas propios: el asturiano o bable, del tronco lingüístico asturleonés, que aun no siendo considerada lengua oficial, tiene un estatus jurídico parecido al de oficialidad y el eonaviego o gallego-asturiano, del tronco lingüístico galaicoportugués, hablado en los concejos del extremo occidental y que goza de un estatus similar.

Historia.

Asturias estuvo ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior y durante el superior se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura original, el asturiense. A continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce final atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construían y habitaban en castros. Estas poblaciones evolucionaron localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que percibieron a dichas poblaciones como parte de una realidad étnica (los astures) que no correspondía con la realidad ya que difícilmente esas comunidades mantenían una conciencia clara de pertenencia a una estructura socio-política más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.

La conquista romana sobre los celtas entre 29 y 19 a. C. en las Guerras cántabras termina la conquista de Hispania. Durante este período romano destacaron las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decayó en los siglos II-III d. C. en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces (agotamiento total de minas, como Las Médulas en lo que era el sur de Asturias. El otro esquema complementario de estos momentos eran las explotaciones agropecuarias, villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos fortificados como Gegionem (Gijón).

Tras varios siglos sin presencia extranjera, tras una pobre romanización, los visigodos intentaron ejercer control sobre el territorio durante el siglo VI sin resultado, que terminó a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la batalla de Covadonga. A partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y astures comenzó a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana del año 711, incorporó bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie desde el río Eo hasta el Duero y creó durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por sus dominios, hasta el sur de la actual Galicia. En el siglo X el centro de poder se trasladó desde Oviedo a León dando lugar al Reino de León. A partir de entonces el aislamiento propiciado por la Cordillera Cantábrica, el traslado de los centros de decisión del Reino y el movimiento de la frontera con los reinos de taifas de al-Ándalus hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca que aun consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas de Castilla.

En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.

El 8 de Mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declaró la guerra a Francia y se proclamó soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. En ese momento se formaron cuerpos militares propios como el Regimiento de Candás y Luanco. El 1 de Enero de 1820 el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo), se sublevó en Cádiz proclamando el retorno a la Constitución de 1812.

A partir de 1830 comenzó la explotación sistemática del carbón y se inició la revolución industrial en la comunidad especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecieron potentes industrias siderúrgicas en La Felguera, Mieres y Gijón en el siglo XIX, y en Avilés en la segunda mitad del XX, además la industria naval desde el XIX.

El 6 de Octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocado por la negativa de los revolucionarios a permitir la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal, quedando Oviedo asolada en buena parte. Sufrieron graves daños edificios como el la Universidad que fue atacada por los revolucionarios y en cuya biblioteca se guardaba fondos bibliográficos que no se pudieron recuperar; o el teatro Campoamor, en este caso incendiado por las fuerzas gubernamentales. La Cámara Santa en la Catedral fue dinamitada aunque se salvaron milagrosamente sus joyas.

El 25 de Agosto de 1937 se proclamó en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de Octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte.

Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intentó potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico, política que continúa hasta el día de hoy.

(13/10/2017)

Anuncios

336. Dedal OVIEDO // OVIEDO´s Thimble

PicsArt_11-13-08.35.27

Dedal porcelana monumentos y colores de Oviedo, Asturias.

En el día de hoy os quiero enseñar un nuevo dedal que me traje no hace mucho de una visita a la ciudad de Oviedo. De la zona de Asturias, aunque queda aquí al lado de Galicia, no tenía gran cosa en dedales, por eso en esta última visita que hemos realizado a la ciudad me surtí, jejeje. Ahora ya se puede decir que ya tengo unos cuantos… Este dedal lo compré en la tienda “Trisquel“, situada en la Plaza Porlier de la ciudad.

Oviedo (en asturiano, Uviéu) es un concejo y ciudad española, capital del Principado de Asturias. Su origen se remonta a la Alta Edad Media —siglo VIII—, o incluso antes, y era llamada Ovetum. Asimismo es un concejo asturiano cuya capital es la ciudad del mismo nombre, Oviedo, y una parroquia de dicho concejo, que comprende a Oviedo capital.

Es el centro comercial, universitario, religioso y administrativo del Principado, sede de la Junta General del Principado de Asturias, de las instituciones oficiales del Principado de Asturias, de la Universidad de Oviedo, del Museo de Bellas Artes de Asturias, de los Premios Princesa de Asturias así como de la Archidiócesis de Oviedo. Es reconocida como una de las ciudades con mayor calidad de vida de Europa según la Comisión Europea.

El municipio de Oviedo es el segundo más poblado de la comunidad autónoma, con 220.567 (INE 2016) habitantes, ocupando el puesto número 21 entre los municipios más poblados de España y está incluido en el área metropolitana central de Asturias, que engloba a más de 860.000 personas, y en el denominado ocho asturiano.

Ostenta los títulos de “muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena” que figuran en el escudo del municipio y así lo recoge una placa situada en la fachada del edificio del Ayuntamiento.

Existen otras ciudades con el mismo nombre, todas ellas en el continente americano: en Baja California, en Veracruz (México), en Paraguay, en la República Dominicana y en Florida (EE. UU.).

En este dedal, podemos ver varios monumentos o estatuas que nos encontramos paseando por las calles de esta ciudad, cada uno de los monumentos o estatuas a visitar en la ciudad de Oviedo, tiene asignado un color, por lo que en el dedal podemos observar:

  • El Viajero (Plaza Porlier). El Regreso de Williams Arrensberg (popularmente El Viajero). En su momento, fue la estatua más famosa de la ciudad, y la que inició la costumbre de fotografiarse junto a las esculturas. Es obra del asturiano Eduardo Úrculo y guarda proporciones reales. Es de destacar la perfección del paraguas que porta en su equipaje. Domina la perspectiva de la plaza de Porlier, mirando hacia la Catedral.
  • Santa María del Naranco. Santa María del Naranco es un antiguo palacio situado a cuatro kilómetros de Oviedo, sobre la ladera sur del Monte Naranco. Originalmente no se proyectó como iglesia, sino que fue el Aula Regia del conjunto palacial que el rey Ramiro I mandó construir en las afueras de la capital del reino de Asturias, y que se terminó en el año 842. Su estilo artístico es el denominado arte asturiano o “ramirense”, dentro del prerrománico.
  • Catedral de San Salvador de Oviedo. La Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo es una catedral de estilo gótico que se encuentra en la ciudad de Oviedo (Principado de Asturias, España). Es conocida también como Sancta Ovetensis, refiriéndose a la calidad y cantidad de las reliquias que contiene. Comenzó a edificarse a finales del siglo XIII por la sala capitular y el claustro, y su construcción se prolongó durante tres siglos hasta el remate de la torre a mediados del siglo XVI. Posteriormente se añadiría una girola en el siglo XVII además de diversas capillas anexas a las naves laterales. La iglesia está emplazada en el lugar del anterior conjunto catedralicio prerrománico del siglo IX, alguno de cuyos edificios han sobrevivido. Por esta razón y lo dilatado de la construcción del edificio actual, éste contiene estructuras de estilo prerrománico (Cámara Santa), románico (bóvedas y apostolado de la Cámara Santa), renacentista (remate de la torre) y barroco (Girola, Capilla del Rey Casto y otras capillas). La Cámara Santa, del siglo IX, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y alberga las joyas más preciadas de la catedral: las cruces de la Victoria y de los Ángeles, símbolos de Asturias y de la ciudad de Oviedo respectivamente, la Caja de las Ágatas y el Arca Santa, que contiene un gran número de reliquias entre las que se encuentra el Santo Sudario. En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España“, fue incluida, con la Cámara Santa, como uno de los bienes individuales del camino primitivo.
  • Teatro Campoamor. El teatro Campoamor es el teatro de ópera de Oviedo, fundado en 1892 y conocido entre otras cosas por ser el escenario de la entrega de los Premios Princesa de Asturias.
  • Estatua de Woody Allen. Woody Allen,​ nacido como Allan Stewart Königsberg (Brooklyn, 1 de Diciembre de 1935), es un director, guionista, actor, músico, dramaturgo, humorista y escritor estadounidense. Ha sido ganador del premio Óscar en cuatro ocasiones. Es uno de los directores más respetados, influyentes y prolíficos de la era moderna. Desde 1969, ha producido un total de 45 películas, una cada año.​ Escribió, dirigió y protagonizó Annie Hall, película considerada por muchos como una de las mejores comedias de la historia del cine, y por la que recibió el premio Óscar al mejor director en 1977. Mantiene una gran amistad con su primera “musa” y expareja, Diane Keaton. Sus grandes influencias cinematográficas están en directores europeos como Ingmar Bergman y Federico Fellini, y también comediantes como Groucho Marx y Bob Hope.
  • Estatua de la Regenta. La Regenta es la primera novela de Leopoldo Alas “Clarín”, publicada en dos tomos en 1884 y 1885. ​En palabras de su autor, “fue escrita como artículos sueltos” que “según iba escribiendo iba mandando” al editor. Gran parte de la crítica la ha considerado la obra cumbre de Clarín y de la novela española del siglo XIX, la segunda de la literatura española y uno de los máximos exponentes del naturalismo y del realismo progresista. La novela, cuya acción transcurre en Vetusta, una ciudad provinciana española tras cuyo nombre enmascaró “Clarín” a la capital asturiana, Oviedo, solo pudo ser publicada en Barcelona (Daniel Cortezo y Cía.) ya que constituyó un verdadero escándalo en su momento, sobre todo en Oviedo. El obispo publicó en su contra una pastoral que mereció una réplica de Clarín. En su argumento se basó la versión cinematográfica homónima de 1974 dirigida por Gonzalo Suárez y protagonizada por Emma Penella. Posterior es la serie para televisión de Fernando Méndez Leite con Aitana Sánchez-Gijón y Carmelo Gómez.

(12/10/2017)

128. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´Thimble

Dedal resina de Asturias.

Dedal resina de Asturias.

Para empezar esta nueva semana del mes de Junio, os voy a enseñar otro de mis dedales conseguido en la tienda “Gritos de Madrid“. Es un dedal de resina de Asturias, en el que podéis observar una imagen de la patrona de Asturias, la Virgen de Covadonga y también el famoso Puente de Cangas de Onís, así que en esta entrada vamos a hablar sobre estos dos nombres emblemáticos del Principado de Asturias.

En primer lugar, vamos a hablar de la Virgen de Covadonga.

La Virgen de Covadonga, conocida popularmente como La Santina, es una imagen de la Virgen María que se encuentra en una cueva en Covadonga, concejo de Cangas de Onís, Principado de Asturias. Es la patrona de Asturias y una de las siete Patronas de las Comunidades Autónomas de España. La cueva es muy visitada y los peregrinos encienden muchas velas.

Según la tradición, la Virgen ayudó a los cristianos capitaneados por Don Pelayo, provocando un desprendimiento de rocas en la conocida como batalla de Covadonga, que diezmó el ejército árabe. Esta victoria es legendariamente considerada como el inicio de la Reconquista y la reinstauración de los reyes cristianos en la Península.

La imagen primitiva se perdió en un incendio. La actual talla data del siglo XVI y fue donada al Santuario por la Catedral de Oviedo en 1798.

Es una talla policromada cubierta de vestiduras y manto, aunque fue concebida para mostrarse sin el ropaje y el manto está pintado sobre la madera en un color azul verdoso adornado con flores rojas. La capa es de color rojizo con los bordes dorados, así como el cinturón y los bajos del faldón tallados en la escultura. La Virgen sostiene al Niño Jesús en su mano izquierda y en la derecha sujeta una rosa de oro. Sobre su cabeza, una corona dorada con perlas en sus aristas y brillantes incrustados. Del arco que describe la parte superior de la corona pende una paloma representando al Espíritu Santo, rodeada de un círculo de brillantes.

El Niño Jesús actual fue colocado en el año 1704, sobre la mano izquierda de la Madre. A lo largo del tiempo la imagen ha sido objeto de restauraciones y modificaciones. Así, el conjunto fue retocado en 1820; se reajustó en 1874. Tras ser robada y recuperada durante el periodo de la Guerra Civil fue restaurada por el Instituto Nacional de Conservación y Restauración de la Dirección General de Bellas Artes en 1971 y 1986.

La actual imagen de Covadonga estuvo en la cercana capilla de la Colegiata de San Fernando desde 1778 hasta 1820, en que fue llevada a la Cueva, donde se había habilitado una pequeña capilla para su custodia.

Fue coronada canónicamente en 1918, coincidiendo con el duodécimo centenario de la histórica batalla de Covadonga. Por este motivo la talla de la Virgen de Covadonga fue una de las primeras imágenes marianas de España en recibir la Coronación canónica, junto a la Virgen de Montserrat (Patrona de Cataluña), la Virgen de Candelaria (Patrona de Canarias), la Virgen de Guadalupe (Patrona de Extremadura) y la Virgen de los Desamparados (Patrona de Valencia), entre otras.

Los días 21 y 22 de agosto del año 1989 el papa Juan Pablo II visitó el santuario y rezó y ofició misa en la Santa cueva de Covadonga.

La imagen de la Santina fue robada de su cueva y llevada a París en 1939, aunque no fue objeto de profanación alguna. Terminada la Guerra, se hizo cargo de la Embajada española en París el doctor Pedro Abadal, quien comunicó el hallazgo de la imagen en París y el mismo Pedro Abadal trasladó la imagen en su coche cerrado desde la embajada de España en París, donde fue encontrada, hasta la frontera con España.

El día 11 de junio de 1939 entraba triunfalmente en España la imagen de la Santina. La ciudad de Irún se disponía a recibirla con una extrema exaltación de religiosidad. El mismo entusiasmo suscitó la Santa Imagen en San Sebastián, Loyola, Mondragón, Vitoria, Valladolid y León. El día 13 llegaba a Asturias entrando por Pajares.

Pasó nueve días en la Catedral de Oviedo, visitó Gijón, Avilés y varios pueblos hasta que por fin llegó a Covadonga donde con gran entusiasmo se entronizaría. Fue recibida en el llamado campo del Repelao por el Cabildo de la Colegiata el 6 de agosto, depositándose la imagen de la Virgen en la Santa Cueva de Covadonga a la una y media de la tarde.

Y ahora, vamos a saber algo más sobre el famoso Puente de Cangas de Onís.

El Puente Romano de Cangas de Onís es una construcción situada sobre el río Sella en la primera sede del Reino de Asturias, Cangas de Onís, y que separa los concejos de Cangas de Onís y de Parres, pese a servir de frontera, en las escrituras se especifica que el Puente Romano pertenece en su totalidad al concejo de Cangas de Onís, y no la mitad a cada concejo.

Aunque es conocido como el puente romano, es construcción medieval de tiempos del reinado de Alfonso XI de Castilla y de León con su famoso arco peraltado y otros dos arcos menores que son desiguales. Este puente bien pudiera ser una reconstrucción de otro anterior de origen romano, aunque no hay prueba alguna de ello. Esta construcción es conocida como el puentón.

Está declarado Monumento Histórico Artístico. De su arco central cuelga una reproducción de la Cruz de la Victoria.

En sus aledaños suelen ir a pescar salmones numerosos ribereños de la zona del río Sella.

NUEVOS DEDALES

Nuevos dedales Europeos.

Nuevos dedales Europeos.

Aquí estoy otra vez, me tenéis que perdonar pero estos días ando algo liada y casi no tengo tiempo para nada. Pero hoy decidí mostraros todos mis dedales nuevos de reciente adquisición.

En la foto de arriba de esta entrada, podéis observar dedales europeos. Algunos de ellos se los debo a mi amiga Nuria, como ya os comenté en la entrada anterior, en la entrada del dedal de Tihany. Los otros dedales me los compré yo, y por fin conseguí los dedales de la ciudad de Madrid que tanto tiempo llevaba buscando. Os prometo que poco a poco iré subiendo cada uno de ellos por separado y contándoos cosillas sobre el pueblo o ciudad al que pertenecen y colocándole un número a cada dedal. Mi colección en este momento consta de 129 dedales, pero espero que siga creciendo.

En la imagen de abajo, podéis observar dos dedales de la ciudad de Madrid y un dedal de Asturias. De los dedales de la ciudad de Madrid ya hacía algún tiempo que andaba detrás, pero con la mala suerte que el de metal estaba agotado y no lo encontraba en ninguna tienda y el de resina lo tenía localizado en una tienda de la Plaza Mayor de Madrid, pero justo el día que lo iba a comprar estaba agotado también. Pero bueno, después de pasear un poco por Madrid, al fin me los encontré en una tienda de la calle de Toledo.

Aquí os los dejo, en próximas entradas os iré comentando algo sobre cada uno de ellos.

Nuevos dedales conseguidos.

Nuevos dedales conseguidos.

108. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´ Thimble

Dedal vestimenta típica de Asturias - mujer.

Dedal vestimenta típica de Asturias – mujer.

Pues bien, ayer le tocó al asturiano y hoy le toca a su pareja, la asturiana. Este dedal también es un dedal de resina, y en él podemos ver el traje tradicional de la mujer asturiana. En la base de ambos dedales también podemos observar el paisaje típico asturiano, algunas de sus edificaciones, y el nombre de la región a la que pertenece el dedal, Asturias. El dedal de la asturiana es también un regalo de Yiyo. Y la tienda en donde se compró también es la misma que el dedal anterior: “El Trasgu de la Catedral“.

Traje femenino. La ropa interior femenina del traje regional asturiano se compone por enagua y pololos, que se colocan debajo de la saya o falda, que suele llegar hasta los tobillos y puede ser de distintos colores, aunque predominan el rojo y el verde, con unas cintas de terciopelo negro en la parte inferior. Asimismo, por encima de la saya, va el mandil o delantal que suele ser negro también. En la parte superior, las mujeres visten camisa blanca, el corpiño o cotilla y el dengue (una especie de pequeña capa de tela decorada con azabache y terciopelo con puntas largas que se cruzan sobre el pecho). La cabeza de las mujeres suele ir cubierta por un pañuelo. Como calzado, se usaban madreñas (zuecos de madera) o zapatillas de suela de esparto.

  • La camisa de mujer consistía en una especie de camisón que llegaba hasta media pierna. De cintura para abajo era corriente que se hiciese de la peor fibra, mientras que de la cintura para arriba se empleaba la mejor fibra (cerru), siendo conocida la tela resultante como tapido. Eran de manga larga con mucho vuelo recogido en el puño mediante pliegues y tablillas, sin cuello y de escote cuadrado. Aparte del lino, también se utilizaba tela de cáñamo en su confección. Era la única prenda interior.
  • Las medias no se usaban a diario, reservándose para los días de mercado, o cuando hubiera que bajar a la villa para hacer algún recado, o en los días de fiesta. Solían hacerse de lana en color azul o negro.
  • Las ligas se usaban para que no se bajasen las medias, eran de lana y de colores muy variados.
  • El Faldón es una falda blanca de hilo. El remate más común eran unas puntillas de hilo tejidas a mano.
  • Los calzones o pololos, eran unas bragas de pernera larga, hasta la rodilla. De color blanco y con un remate de puntillas igual que el faldón.
  • Los refaxos, eran como otra falda que se ponía debajo de la saya. Las había de muchos colores: verde, rojo, amarillo y algunas veces el azul. En los festivos se adornaban con cintas de colores. Según la riqueza de la mujer podían llevar también cenefas con motivos decorativos. La tela del refaxu solía ser de pañete o bayeta.
  • La faltriquera o corexa, era el bolso de la época. Se llevaba anudado a la cintura por dentro de la saya, aunque en los días de fiesta se llevaba por fuera ya que era especial para las ocasiones, más lujosa y decorada.
  • Las sayas, existían dos clases: la de mandilete con dos aberturas laterales y con una tela fuerte que se ceñía con cintas a la cintura. Las aberturas servían como bolsillos para resguardar las manos del frío y para guardar la faltriquera y la saya entera tenía la abertura en la parte delantera, se ataba con cintas y se tapaba con el mandil. El largo estaba determinado por la procedencia de su usuaria. Mientras en las villas se llevaba hasta la altura de los tobillos, en pueblos y aldeas llegaba hasta un poco más de media pierna. La decoración de las sayas solía ser a base de franjas de terciopelo, que servían también para tapar las costuras que se modificaban para adaptar la falda a las mozas que estaban en edad de crecimiento. Las sayas solían ser de color oscuro y se usaban como tejidos la lana negra, la estameña o el sayal. Se intentaba, según las posibilidades económicas, el plegado de la mayor cantidad de tela posible para que así la prenda tuviera un mayor volumen.
  • Manteo o rodao, esta prenda era como una saya abierta en forma de semicircunferencia, hecha en sayal, estameña o paño, predominando los colores pardo, verde y negro. Se adornaba con cintas de terciopelo y se ponía encima de los refaxos o sola.
  • Mandil o delantal, ambos términos se utilizan indistintamente aunque hay ligeras variantes. El delantal es el que lleva una parte superior o peto. El mandil es usado tanto por mujeres como por hombres en las labores que así lo exijan. El término más común es el de mandil, que puede ser tanto de faena como de fiesta, y tanto puede ser del tamaño de un pañuelo de bolsillo como tapar la saya y el refaxu. Los de producción local, los de la llamada tela pinta, eran realizados con mezcla de lana negra y lino. Los mandiles de fiesta solían ser de tejidos finos, traídos del exterior, de panilla, seda o terciopelo y alhajados con bordados en forma de orla o greca vegetal. A estos adornos se podían añadir los flecos y las cuentas de azabache.
  • El xustiyu o ajustador, era una prenda de abrigo también conocida como cotilla. Su función era la de ceñir la cintura y el busto, no tenía mangas y en la espalda tenía dos costuras curvas para adaptarse mejor al cuerpo. En la cintura tenía una faldilla acuchillada y el escote podía ser redondo o cuadrado más o menos generoso según el gusto de la usuaria y la permisividad social. Los colores del xustiyu o ajustador, iban del colorado, al amarillo, verde o azul, siendo más raras las cotillas negras. Sus tejidos eran la panilla, la seda o el raso pudiendo ir decorada con bordados, según el uso que se le diera. Su cierre delantero se efectuaba mediante cordones de lana, seda o hilo.
  • El dengue, es una especie de mantilla que cubre la mitad de la espalda y se cruza sobre el pecho. Es como un pañuelo de hombros muy estrecho y muy largo de puntas que se ata en la cintura. Se hacían con hilo, franela o raso y se decoraban con una orla de terciopelo que podía ser lisa o bordada. Generalmente era negro o gris oscuro, aunque en el occidente, a partir de Valdés y Cangas del Narcea, también se usaron colorados.
  • El solitariu, era una variante local del dengue, de lienzxo casero con una guirnada o volante alrededor en tela más fina.
  • El xugón o sayu, era una chaquetilla muy entallada, de mangas anchas y tela igual a la saya exterior, que en la zona centro se colocaba debajo del dengue y en el oriente encima del mismo; en el occidente da la impresión de que cuando se llevaba el primero no se ponía el segundo y viceversa.
  • El mantón también llamado manta de paño, tejido con hilo de lana o seda, con flecos en los bordes. Iba colocado sobre los hombros y cruzado al pecho, se ataba a la espalda a la altura de la cintura. Normalmente iban bordados con ramos de flores y se usaban encima de la camisa. La manta de merino mantón cuadrado o rectangular que se coloca doblado. Realizada en lana. Era prenda de mucho abrigo.
  • La chambra, es una camisa de lino hasta la cintura. El color más habitual era el blanco y llevaba lorzas en los delanteros y el cuello redondo.
  • Los escarpinos, son una especie de calzas interiores realizadas en tela gorda con el fin de abrigar y proteger el pie. Se utilizaban tanto para calzar madreñas como con las coricies. Se sujetaban con un botón que ceñía el tobillo.
  • Las coricies eran el calzado de verano. Se hacían con cuero grueso al que se le daba la forma del pie. Se sujetaba con cuerdas del mismo material que se pasaban por ojales practicados en la pieza.
  • Los zapatos y las botas eran considerados un artículo de lujo que por su precio debía de conservarse largo tiempo. Es por ello que solo se usaban los domingos y en aquellos acontecimientos de especial relieve. Los zapatos que más se extendieron eran los manufacturados en la villa de Noreña, aunque también eran apreciados los zapateros de Pimiango.
  • Las madreñas, es un calzado típico de diario, de madera, como su nombre indica, era el más apropiado para el frío y la humedad. Las madreñas tradicionales de escarpín eran más cerradas que las de hoy en día, que están adaptadas al uso de zapatillas, y cada zona tenía su tipo particular.
  • Los pendientes tenían una singular función social, ya que además de adornar a la mujer informaban sobre su estado civil. Las arracadas eran utilizadas exclusivamente por las casadas. Son unos pendientes de dos piezas, de oro o plata, que frecuentemente llevaban una perla incrustada. Las solteras podían utilizar el resto de variantes: los aretes, pendientes en forma de almendra, de cuentas de colores trenzadas, de azabache en forma de roseta o huso, etc.
  • Los collares eran obligados en los días de fiesta. Podían ser de cuentas ensartadas o de eslabones. De los collares de cuentas el más apreciado era el coralino cuya materia prima tenía que importarse de lejanas tierras. La otra opción era las cuentas de azabache, este sí producido por nuestro subsuelo y que se tallaba en forma poliédrica.

Toda esta información, y la información de la entrada anterior ha sido recopilada de la página de internet http://www.artesaniaasturiana.com/

(23/03/2015)

107. Dedal ASTURIAS // ASTURIAS´ Thimble

Dedal vestimenta típica de Asturias - hombre.

Dedal vestimenta típica de Asturias – hombre.

En esta ocasión, me gustaría mostraros otros dos dedales que nos muestran el traje típico o tradicional de otra región de las que forman España. Esta vez, nos vamos al Principado de Asturias para poder ver su traje típico. Son dedales de una tienda llamada “El Trasgu de la Catedral“. Estos dedales me los regaló mi amiga, vecina y peluquera Rocío, aunque yo desde bien pequeñita la llamo Yiyo. Como podéis observar, el primero de los dedales es el del asturiano.

El traje tradicional del Principado de Asturias se basa en los utilizados a lo largo de los siglos XVIII y XIX por las clases acomodadas y las gentes llanas de la sociedad en las diferentes situaciones y eventos sociales, y que hoy en día se siguen vistiendo especialmente en festividades y actos folclóricos, así como por los grupos de danza tradicional. Tiene diversas similitudes con los trajes regionales de otras comunidades cercanas. Así mismo, existen diversos vestidos tradicionales en función de la zona de Asturias.

Traje masculino. En los hombres el traje está formado por el calzón o pantalón de paño o pana que llega hasta la rodilla, y pueden ser de colores variados según la zona. Solía ir abierto en el borde exterior de la pernera y se abrochaba con varios botones. En la parte superior, llevan camisa blanca cubierta por un chaleco del mismo color que el calzón o distinto, y en la cintura por encima del calzón y la camisa, la faja normalmente roja. En la cabeza, los asturianos llevan montera, una de las prendas más representativas de la indumentaria tradicional de Asturias, que es un gorro de paño que servía como protección de la lluvia. En los pies también visten madreñas (zuecos de madera) o zapatillas de suela de esparto.

  • Camisa: De cerro o de estopa, es decir, siempre en telas de lino. Ancha en el cuerpo y en las mangas, abierta hasta el pecho, abrochando con botones de hilo y con lorzas a ambos lados de la botonera. Puede llevar cuello o tira.
  • Calzoncillos: Largos, llegando hasta las rodillas. Asomaban un poco por debajo del calzón y normalmente se remetían por las medias. Se hacían siempre de lino.
  • Medias o calzas que llegaban hasta la rodilla. Eran de lana de distinto grosor, según la estación en la que se usaran. Las había de patín y de peal, se diferenciaban porque estas últimas carecían de pie e iban sujetas con una trabilla o una tira de tela. Los colores más habituales eran el natural de la lana, o el azul o negro.
  • Ligas: Tanto las medias de los hombres como las de las mujeres se sujetaban bajo la rodilla con unas ligas que daban varias vueltas a la pierna.
  • El calzón largo sería un pantalón de longitud normal, es decir que llegaría hasta los tobillos. Ambos tipos de calzón serían usados indistintamente por los vecinos como atestiguan las reproducciones artísticas que plasmaban la vida cotidiana del campesino asturiano. No tenían aberturas laterales pero si aplicaciones de telas distintas que servían a la vez de refuerzo y adorno. Estos remontes podían cubrir toda la pernera a partir de la rodilla, o disponerse sobre las costuras laterales de la prenda, a modo de tapa. En cuanto a su género y colores estos eran iguales a los de los calzones cortos.
  • El calzón corto podría asimilarse a un pantalón corto que cubriría de la cintura a las rodillas. Tenía unas aberturas a los lados de las perneras que se cerraban con botones. A veces estas aberturas se adornaban con piezas de tela de otro género a modo de pequeño volante. La trincha es la pieza que ceñía la cintura, tenía un cordón o gordón que pasaba por unos ojales que junto con los botones servía para sujetar la prenda y hacía de faja. El calzón se hacía de paño o tela y sus colores solían ser oscuros, pardos o negros, dándose también prendas en amarillo, verde o rojo.
  •  Xugón o xilecu: Prenda correspondiente al chaleco actual. Se llevaba bajo la chamarra y sobre la camisa. Cubría de los costados a la cintura muy ajustado al cuerpo. En sus bolsillos se guardaba el reloj y el dinero. La pieza de la espalda se solía hacer de una tela distinta, más vistosa, incluyéndose bordados decorativos. En cuanto al color y la tela, esta solía ser el paño o la bayeta, mientras que los colores eran diversos, según la edad del hombre. Los mayores solían llevar el chaleco entonado con la chamarra, en tonos oscuros, y los jóvenes utilizaban colores más vistosos como el rojo o verde oscuro.
  • Faja: una banda de lana o algodón que daba cuatro vueltas y media alrededor de la cintura cubriendo en parte el calzón y el chaleco. Para diario solían ser negras o moradas y en los días de fiesta se ponían azules y coloradas. Las de lana se usaban en invierno y las de algodón, más frescas, se reservaban para la época estival.
  • La chamarra o chaqueta era corta, ya que no pasaba de la cintura. Se ajustaba al cuerpo y su función era preservar del frío Tenía un cuello alto, pespunteado y bordado en su parte central. Estos adornos le daban solidez para mantenerse erguido. También llevaba bolsillos añadidos y algunos adornos que servían de refuerzos en las zonas de mayor roce aunque por lo general el atavío del varón era más austero que el de la mujer. El género de la chamarra era el paño, la bayeta o la estameña, principalmente, pudiendo encontrarse prendas con forros de otras telas en colores vivos.
  • Escarpines: son una especie de calzas interiores realizadas en tela gorda con el fin de abrigar y proteger el pie. Se utilizaban tanto para calzar madreñas como con las coricies. Se sujetaban con un botón que ceñía el tobillo. Las coricies eran el calzado de verano. Se hacían con cuero grueso al que se le daba la forma del pie. Se sujetaba con cuerdas del mismo material que se pasaban por ojales practicados en la pieza.
  • Madreñas: calzado típico de diario, de madera. Como su nombre indica, era el más apropiado para el frío y la humedad. Las madreñas tradicionales de escarpín eran más cerradas que las de hoy en día, que están adaptadas al uso de zapatillas, y cada zona tenía su tipo particular.
  • Los zapatos y las botas eran considerados un artículo de lujo que por su precio debía de conservarse largo tiempo. Es por ello que solo se usaban los domingos y en aquellos acontecimientos de especial relieve. Los zapatos que más se extendieron eran los manufacturados en la villa de Noreña, aunque también eran apreciados los zapateros de Pimiango.
  • Palo: complemento indispensable de todo mozo, llegando a ser símbolo de su dueño, y arma de uso corriente en romerías y otras fiestas. Los palos se adornaban con dibujos hechos a navaja o a fuego, y en ocasiones se reforzaban con tachuelas para hacerlos más contundentes. Las maderas más utilizadas eran el acebo, el avellano, el espino albar, la encina y el roble.
  • Montera: el tocado masculino más característico. La montera más conocida es la llamada picona que se divide en cuatro partes, el casquete, ala, reborde y forro. El casquete es la pieza que cubre la cabeza, en su lado izquierdo lleva el ala que tiene forma de triángulo equilátero y la función de abrigar la cabeza. El reborde se encuentra en el lado opuesto al ala, el forro sirve de armazón de la montera para que el sombrero tenga la consistencia necesaria y todas sus piezas se mantengan erguidas. Solía ser de bayeta o muletón.
  • Pañuelo: la prenda que en acontecimientos de gala se ponían con la montera, no estando su uso generalizado. Tapaba toda la cabeza y se ataba a un lado o hacia atrás. Había pañuelos de dos tipos: el más corriente, de cuadros blancos y azules, llamado pañuelo de yerbes, y el estampado, conocido como pañuelo pintón.
  • Polainas: sobrecalzas de paño oscuro y recio que abrigaban el pie y llegaban hasta la rodilla. Se sujetaban con una hilera de botones que estaban en la parte exterior de la pantorrilla.
  • Chamarreta: prenda de abrigo para los días de frío. Se ponía debajo del xugón y estaba hecha de bayeta o estambre, generalmente de colores vivos, como amarillo, rojo y verde. Sus cortes eran los mismos que los de la chamarra.
  • Levita: una especie de capote para ir al monte con el ganado.
  • Capa: prenda que se utilizaba en los días más señalados. Era de paño, en color negro o pardo oscuro. La capa era considerada por muchos asturianos imprescindible, y solían ahorrar para comprarla y estrenarla el día de su boda. También era costumbre llevarla en bautizos, funerales y acontecimientos de pompa. Pese a estar concebida para resguardar de las inclemencias del tiempo, su elevado costo hacía que su uso nunca fuera diario. La capa asturiana tenía mucho vuelo, llegando hasta por debajo de las rodillas. Tenía una esclavina que tenía que tapar los codos y un cuello alzado que tenía que estar bien erguido. También podía llevar los bordes listados con pasamanería en el mismo tono de la capa. Esta cenefa, generalmente lisa, también podía decorarse con dibujos geométricos.
  • Botones y relojes. Por su parte, la indumentaria masculina utilizaba como adornos los botones, a veces de gran valor, hechos de oro, plata o trabajados con filigrana, así como los relojes de bolsillo sujetos con una cadena al ojal del xilecu.

Hay una variante que es el traje de porruanu. Sobre la denominación de esta indumentaria masculina se ha dicho mucho. La creencia más común es que tal nombre proviene de una anécdota: Un vecino de Porrúa fue el último que vestido de tal manera se paseaba por sus calles y que, la gente al verlo pasar, exclamaba “mira al porruanu”. Así tal nombre pasó a definir estos ropajes. Actualmente estos trajes pueden alquilarse o comprarse, y su elaboración forma parte de la artesanía local de Llanes.

(23/03/2015)

66. Dedal OVIEDO // OVIEDO´s Thimble

Dedal de la Catedral de San Salvador de Oviedo. Asturias.

Dedal de la Catedral de San Salvador de Oviedo. Asturias.

En esta entrada, me gustaría mostraros un dedal que tengo en mi colección desde el verano pasado. En esos días visitamos algunos pueblos y ciudades asturianas como Cudillero, de donde ya os mostré algún dedal, Áviles, Mieres, Covadonga, de donde os mostré el dedal de la Virgen, Gijón, de donde os mostré una panorámica con los lugares emblemáticos y también Oviedo, de donde os voy a mostrar este dedal de la entrada de hoy, que es un dedal de porcelana en el que podemos observar un dibujo de la Catedral de esta ciudad, la Catedral de San Salvador de Oviedo. Pues bien, vamos a conocer algo más sobre esta catedral.

La Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo es una catedral de estilo gótico que se encuentra en la ciudad de Oviedo, en el Principado de Asturias. Es conocida también como Sancta Ovetensis, refiriéndose a la calidad y cantidad de las reliquias que contiene. Comenzó a edificarse a finales del siglo XIII por la sala capitular y el claustro, y su construcción se prolongó durante tres siglos hasta el remate de la torre a mediados del siglo XVI. Posteriormente se añadiría una girola en el siglo XVII además de diversas capillas anexas a las naves laterales. La iglesia está emplazada en el lugar del anterior conjunto catedralicio prerrománico del siglo IX, alguno de cuyos edificios han sobrevivido. Por esta razón y lo dilatado de la construcción del edificio actual, éste contiene estructuras de estilo prerrománico (Cámara Santa), románico (bóvedas y apostolado de la Cámara Santa), renacentista (remate de la torre) y barroco (Girola, Capilla del Rey Casto y otras capillas). La Cámara Santa, del siglo IX, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y alberga las joyas más preciadas de la catedral: las cruces de la Victoria y de los Ángeles, símbolos de Asturias y de la ciudad de Oviedo respectivamente, la Caja de las Ágatas y el Arca Santa, que contiene un gran número de reliquias entre las que se encuentra el Santo Sudario.

Se inició la construcción de la Catedral por la Sala Capitular, dependencia que se abre al claustro, y se concluyó por la torre, «Poema romántico en piedra», en el año 1587 ya en los inicios del renacimiento. Es obra de Rodrigo Gil de Hontañón sobre planos de Juan de Badajoz. Era obispo de Oviedo, por aquel entonces, Cristóbal Rojas y Sandoval.

Se compone de cinco cuerpos que suben con un seguido retranqueo (que consiste en remeter el muro de fachada en la planta o plantas superiores de un edificio) de los cinco cuerpos que la integran.

Contemplando esta torre, que da personalidad singular a la catedral de Oviedo, da la impresión de que se percibe una especie dedo que invita a mirar al cielo. La torre es ese lugar elevado desde donde el centinela puede saber, antes que nadie, quien se acerca.

En la tradición cristiana es símbolo de “atalaya”, desde la que se vigilia, y “escalera” a través de la cual se asciendo; más aún, en la mencionada tradición la Virgen María es llamada “torre” en la letanía lauretana del rosario. Virgen e Iglesia están asociados de tal manera que se dice de ella que es “imagen y figura de la Iglesia” que en medio de la comunidad humana está pendiente de la última venida de Cristo al final de los tiempos para instaurar su reino.

De igual modo, por su carácter ascensional, la torre recuerda el sueño bíblico de Jacob en el que el santo patriarca vio “como una escalera unía el cielo con la tierra y por ella subían y bajaban los ángeles de Dios”, es decir: “Dios entra en comunicación con los hombres y, para ello, no vacila en ir a su encuentro”. La torre de la catedral de Oviedo evoca, por su invitación a mirar hacia el cielo, el “lugar” desde donde Dios escucha y perdona.

El símbolo del gótico podría ser ”Jesús maestro que enseña”. El arte gótico, en plena época de las Sumas teológicas, es un arte intelectual. El decorado de la catedral da una enseñanza doctrinal por medio de la iconografía. La escultura presenta la Antigua Alianza (los profetas y los reyes del Antiguo Testamento) y la Nueva alianza (Jesús, los apóstoles y los santos con un lugar destacado para la Virgen).

El retablo mayor de la catedral de Oviedo es una de sus obras más hermosas. Lo inicia en el año 1512 Giralte de Bruselas, por encargo del obispo Valeriano Ordóñez de Villaquirán, y colaboran en los trabajos del mismo Juan de Balmaseda, Guillermo de Holanda y Esteban de Amberes. Se concluye en el año 1517. Policromado por León Picardo, en tiempo del obispo Diego de Acuña, su estilo se encuadra dentro de las postrimerías del gótico y de lo que se ha venido en llamar hispano-flamenco. Al contemplar esta «muestra» de la vida de Cristo, fácilmente se viene a la mente, de quien está familiarizado con la Biblia, la oración agradecida que salió del interior de Jesús dando gracias a Dios Padre porque los secretos del Reino se revelan a la gente sencilla. Para la gente humilde, la que no sabía leer, fue construida esta magnífica obra de arte que tiene como finalidad iniciar en los secretos del reino de Dios a quienes la miran con fe. Al anuncio del reino de Dios dedicó Cristo-Jesús toda su vida; una vida que se inicia con la anunciación -primera escena de la izquierda del piso primero- y que se concluye con la venida del Espíritu Santo -última escena de la derecha del quinto piso del mismo-. Lo anunció con su palabra y lo hizo presente con sus gestos salvadores que el retablo recoge algunos.

En el cuerpo central destacan tres escenas que sobresalen de entre las demás: la crucifixión, la asunción de la Virgen María y Cristo en majestad. Vienen, como a recoger, todo su mensaje. La vida de Jesús se encamina hacia la cruz y sobre ella ofrecerá el sacrificio de su vida; no es un sacrificio ritual sino existencial es decir: una vida que se hace obediencia al querer de Dios Padre, que desea establecer en lo creado, transformado por el amor que se revela en la cruz, una nueva humanidad cuya primicia es la Virgen María en el misterio de su Asunción a los cielos. Sobre esta nueva humanidad reinará Jesús-Salvador que se representa en el Pantocrator de la última escena de la calle central.

Alfonso II el Casto, que siempre se consideró un “humilde siervo de Cristo”, mandó construir, en el siglo IX, la llamada Cámara Santa. Está formada por dos capillas superpuestas y sin ningún tipo de comunicación entre ellas. La inferior es la “Cripta de Santa Leocadia” y la superior la de San Miguel; nombre que le viene dado por el hecho de estar adosada a la Torre de San Miguel, edificación anterior a la misma y que es de los pocos vestigios que quedan del palacio de los reyes de Asturias.

Esta torre se puede hoy ver desde la “Capilla de Nuestra Señor de Covadonga” -al inicio de la girola de la Catedral- incrustada en sus muros. En el siglo XII esta capilla superior fue sometida a una profunda transformación. Se sustituyó la bóveda original de madera, propia del prerrománico, por una de cañón y se le añadió en su interior una serie de columnas decoradas con un apostolado románico, a fin de tratar de decirnos que así como el apostolado románico sostienen la techumbre de la capilla, del mismo modo los apóstoles –como bellamente dice un himno litúrgico- son “columnas de la Iglesia”. El piadoso rey, al construir este edificio, deseo que fuese el lugar donde se custodiasen las santas reliquias que el mandó traer desde el cercano Montsacro.

Tales reliquias habían llegado a Asturias desde Toledo -adonde habían sido trasladadas “desde distintos lugares” por los cristianos para evitar que cayeran en manos de los árabes, tras la derrota del ejército visigodo en Guadalete. La más insigne de todas ellas es el santo Sudario que se corresponde, según tradición, con el que fue colocado sobre el rostro de Jesucristo en el descendimiento de la cruz y hasta su definitivo entierro.

La contemplación de este santo lienzo nos recuerda que “por su sangre hemos recibido la redención el perdón de los pecados”. En este mismo lugar se custodian las cruces de los Ángeles y de la Victoria. Enseña, la primera, de la Iglesia ovetense y de la ciudad de Oviedo y la segunda del Principado de Asturias. Como fruto de las muchas reliquias que en esta Cámara Santa se guardan desde tiempo, casi podríamos decir, inmemorial, a la catedral de Oviedo se la llama la “Sancta Ovetenesis”.

En el “principio” de la actual fábrica gótica de la Catedral se encuentra su claustro que se inicia en el año 1300 y se concluye en 1441. Sustituyó al románico del siglo XII. Es una joya del gótico español. En el siglo XVIII se le añadió el piso superior de estructura barroca, siendo su autor Francisco de la Riva Ladrón de Guevara que consiguió dar armonía a estilos diversos.

La historia de la salvación que se inicia con la creación del cielo y de la tierra y se ha de concluir con la venida de Jesús en la gloria al final de los tiempos, tiene, de igual modo, un “principio”, que es el paraíso: lugar de la memoria agradecida y de la comunión.

El claustro trata de hacer referencia a aquel paraíso primero de ahí que, en el centro del mismo, habitualmente, se encuentre un jardín y una fuente que lo alegra y que está compuesta por cuatro caños que vierten las aguas para tratar de recordar los cuatro ríos que regaban el Edén.

Dependencias del claustro son la Sala Capitular y el Archivo. La Sala Capitular es el lugar de la reunión, donde se trata de llegar a la comunión de tener “un mismo sentir” para llegar a un “mismo obrar” que es el ideal evangélico de la caridad. En esta dependencia, se guarda lo que queda de la antigua sillería gótica de la Catedral.

Al claustro de la Catedral abre su puerta el Archivo que es el lugar donde se guarda la “memoria” de la Iglesia. Ésta comienza por el dato primero de la fe: la creación, se continua por la redención y se concluye por la instauración, al final de los tiempos del Reino de Dios, para el que vive la Iglesia y que es lo que da sentido a todo lo que escribe y guarda.

La puerta barroca del mismo es obra de José Bernardo de la Meana y en sus estanterías y anaqueles se conservan importantes códices entre los que destacan el testamento del Alfonso II el Casto y el Liber Testamentorum. Tiene salida al exterior por medio de la llamada “Puerta de la limosna”. En ella, periódicamente, el Cabildo ejercía la caridad con los pobres de la ciudad.

Este dedal de la catedral de Oviedo, lo conseguí en una tienda situada en la calle Jovellanos, que se llama “Alcordances de Asturies. Nel Cantu la Memoria“. Aquí os dejo un enlace para quien le interese saber más sobre esta catedral de donde está sacada la mayor parte de esta información:

http://catedraldeoviedo.com/