410. Dedal ORENSE // ORENSE´s Thimble

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Dedal porcelana “Las Burgas” (Orense).

Nuevo dedal que os traigo en esta ocasión. El dedal que os quiero enseñar hoy, es un dedal de porcelana de “As Burgas”, las cuales son unos manantiales de aguas termales que se encuentran en la ciudad de Orense. Este dedal me lo traje de una de las visitas que realizamos a la ciudad de Orense, y lo conseguí en las tiendas de recuerdos que se encuentran al lado de estos manantiales.

Orense​ (en gallego y oficialmente, Ourense)​ es una ciudad y municipio español situado en el sureste de Galicia. Es la capital de la provincia de Orense y de la comarca homónima. Es el tercer municipio gallego por población después de Vigo y La Coruña, y el más poblado del interior de Galicia, con 105.233 habitantes según datos del INE en 2019.

La ciudad es atravesada por los ríos Miño, Barbaña y Lonia. Es conocida como “Ciudad de las Burgas” debido a sus famosas fuentes de aguas termales, en las que el agua sale a temperaturas de entre 60 y 68 °C. Hay también aguas termales en el balneario de la Chavasqueira, O Tinteiro, Muíño da Veiga y Outariz.

Destacan como monumentos la catedral del siglo XII, con su Pórtico del Paraíso y el Santo Cristo, el puente mayor, el claustro de San Francisco, la iglesia de la Santísima Trinidad y Santo Domingo, y el conjunto de su zona antigua, en proceso de recuperación.

Historia.

Prehistoria y antigüedad.

El valle del Miño en la zona de Orense ya estaba habitado en la época castreña como prueban los asentamientos del Castro de Oira, San Tomé y Valdegola así como el asentamiento originario en las proximidades de As Burgas, las fuentes de agua termal en torno a las cuales se conformó la ciudad romana.

El origen de la ciudad es romano, aunque existen dudas sobre la etimología del topónimo Orense. La primera teoría señala que fue bautizada por los romanos posiblemente como “La ciudad del oro” (Auriense) por su enorme abundancia de este metal, lo que la convirtió en una importante ciudad de la provincia romana de Hispania hasta que se agotaron sus reservas del apreciado metal dorado, que se podía encontrar en el curso del propio río Miño. Otra teoría postula que el nombre de la ciudad proviniera del latín aquae urente (“aguas abrasadoras”), o del germánico warmsee (“lago caliente”), por sus conocidas fuentes de aguas termales, conocidas como Burgas (nombre derivado del bajo latín burca, que significa pila).

No obstante esta discusión lo cierto es que durante la época romana se construyó un puente sobre el Miño, protegido por una pequeña guarnición, que formaba parte de un ramal de la Vía XVIII que unía Brácara Augusta y Asturica Augusta y que el núcleo de población se hallaba en el entorno de la actual plaza Mayor.

Edad Media.

Después de la dominación romana, Orense siguió siendo una ciudad importante debido al puente sobre el río Miño, cuyos pilares todavía son romanos y que ha sido reconstruido múltiples veces a los largo de la historia. Esta situación estratégica hicieron de la ciudad un importante núcleo comercial desde la Edad Media.

Durante la época sueva se supone que la ciudad llegó ser corte real durante el reinado de Karriarico y Teodomiro, que ordenó la edificación de la primera iglesia en honor de San Martín de Tours, patrón de la ciudad, agradecido por la curación de uno de sus hijos. Una vez unido el reino suevo al visigodo se produce un vacío documental. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la archidiócesis de Braga que comprendía la antigua provincia romana de Gallaecia en la diócesis de Hispania. Se supone que sufrió las incursiones de árabes y normandos en el siglo X y XI, tras el cual, se inicia una lenta recuperación.

En 1084, el obispo Ederonio restaura la entonces catedral, hoy iglesia de Santa María Madre sobre las ruinas de la antigua, consagrándose poco después la actual dedicada a San Martín de Tours.

Singular importancia tuvieron los obispos don Diego Velasco que consiguió de Doña Teresa de Portugal la jurisdicción de la ciudad para el obispo y a sus sucesores en 1122, que ostentarían hasta 1628. Es en esta época cuando aparece la primera mención al Concejo, la historia medieval orensana está marcada por los diferentes obispos entre los que destacan Pedro Seguín y obispo don Lorenzo que realizó importantes obras de consolidación del puente romano que amenazaba ruina.

Y a finales del siglo XII los obispos de Orense ordenaron edificar la fortaleza de Castelo Ramiro, que está situada sobre un monte desde el que se domina la ciudad y desde donde podían controlar la entrada y salida de personas y mercancías en Orense, aunque dicha fortaleza fue derribada por orden de los Reyes Católicos en 1486.​

Acontecimientos importantes en la vida de la ciudad en el medievo fueron la ocupación del duque de Lancaster, que se proclamó en Orense rey de Castilla; la segunda revuelta irmandiña (1468) y ya en 1501 la entrevista que sostuvieron Felipe el Hermoso y doña Juana con el cardenal Cisneros.

Edades moderna y contemporánea.

Durante los siglos XVII y XVIII la ciudad vive un apacible letargo solo roto por la Iglesia que realiza diversas obras unas a instancias de los obispos y otras por órdenes religiosas como los jesuitas que se instalan en la ciudad a mediados del siglo XVII.

A principios del siglo XIX, Orense es una pequeña ciudad poblada principalmente por hidalgos, artesanos y religiosos destacando la figura del Cardenal Quevedo que forma parte de las Cortes de Cádiz. La designación como capital provincial impulsa la aparición de una nueva clase funcionarial hasta que la llegada del ferrocarril desde Vigo de un definitivo empujón a la ciudad que verá la consolidación de una nueva clase: la burguesa formada principalmente por emigrantes castellanos como los De las Cuevas, Pérez, Romero, Villanueva que dominarán el panorama político y económico de la ciudad hasta bien entrado el siglo XX.

El desarrollo de la ciudad marcado por la llegada del ferrocarril y la construcción de la carretera VillacastínVigo dará como resultado una ciudad de carácter eminentemente comercial y administrativo.

Durante la II República la ciudad no estuvo al margen de las polémicas nacionales, aunque de tendencias conservadoras ello no impidió que el primer alcalde socialista, Manuel Suárez Castro, ocupara el cargo hasta el golpe militar del 18 de Julio.

Tras la Guerra Civil la fuerte emigración procedente de la provincia generó un importante crecimiento demográfico y un crecimiento del sector de la construcción, hitos importantes de esta época son la unión con el municipio de Puente Canedo situado en la margen norte del Miño, la finalización del ferrocarril MadridZamoraOrenseVigo y el surgimiento de nuevos barrios.

Actualmente Orense es un importante nudo de comunicaciones donde se confluyen con la autovía de las Rías Bajas y la Autopista de Santiago, cuatro carreteras nacionales, así como cuatro vías de ferrocarril.

Mantiene gran importancia como centro administrativo y económico de la provincia y un fuerte sector comercial, es la tercera ciudad de Galicia por población.

Desde la administración local se impulsa la faceta turística de la ciudad, haciendo especial hincapié en el aspecto termal. Para ello, se han llevado a cabo mejoras en las riberas del río Miño y en las zonas termales. A esto se une un cierto avance en la ejecución de las infraestructuras previstas, con la reciente llegada de la AG-53 (autovía de Santiago) y de la línea de alta velocidad que la une con Santiago de Compostela, así como la expectativa de cumplimiento de la A-76 (Ponferrada), la A-56 (Lugo) y las líneas de alta velocidad a Madrid y Vigo en el medio plazo.

Las Burgas.

Las Burgas son unos manantiales de aguas termales que se localizan en la ciudad de Orense. De ellos brotan unas aguas silicatadas, fluoradas, litínicas e hipertermales a una temperatura de entre 64 y 68ºC con un caudal de 300 litros por minuto. Estas aguas son aplicables a diferentes tipos de dermopatías, especialmente pruriginosas.

El origen del nombre de Burgas no está muy claro, para algunos autores puede proceder del celta “beru” que quiere decir caliente, pero la etimología más aceptada es la que indica su procedencia del latín “burca” que quiere decir pila, en alusión a los baños utilizados por los romanos como balnearios.

Son tres manantiales: la Burga de Arriba, la más antigua, de estilo popular y perteneciente al siglo XVII, la Burga do Medio, pegada al muro y de estilo moderno, con un complejo termal y entrada al “Centro de interpretación de las Burgas” de reciente creación (2010), y la Burga de Abaixo, de estilo neoclásico, siglo XIX, con dos caños laterales y una pila labrada en el centro, con otro caño. También se encuentra en este conjunto la réplica de las cuatro aras romanas encontradas en la ciudad, la primera de ellas creada en honor de las Ninfas de esas aguas ofrendada por Calpurnia Abana Aeboso, que es el primer nombre conocido de un habitante de la ciudad de Orense.

Estos manantiales fueron declarados Conjunto Histórico Artístico en el año 1975.

Como dato curioso podemos comentar los usos que antiguamente los habitantes de la ciudad realizaban de estas aguas pues usaban la fuentes como agua caliente para las casas de alrededor, para los hornos de panadería que rodeaban la zona y para la artesanía del cuero que establecía allí sus industrias.

El origen de estos manantiales, es la captación y filtración de agua de lluvia por las fracturas del terreno hasta profundidades superiores a los dos kilómetros. Allí se calientan por el calor interno del planeta, la desintegración de isotopos radiactivos del granito y el propio calor de las fracturas. Precisamente sus virtudes medicinales provienen de la mezcla de los minerales. Una leyenda dice que nacen debajo de la Capilla del Santo Cristo, en la Catedral, y otra dice que son causadas por un volcán en reposo que está en la base del Montealegre y que en algún momento podría llegar a explotar.

Con el Santo Cristo y el Puente Romano, es uno de los símbolos de la capital orensana, a la que se le dio en llamar “Ciudad de las Burgas”.

A principios de 2005, a causa de unas excavaciones no autorizadas asociadas a la construcción de un nuevo balneario, resultó perforado uno de los pozos que alimentan las Burgas, perdiéndose un 40% del manantial, y secando uno de los caños principales de las fuentes por las que surgen las aguas. Este hecho, que sólo se había producido en el terremoto de Lisboa de 1755, motivó en parte el inicio del expediente de declaración como Bien de Interés Cultural del sitio histórico de las Burgas por la Xunta de Galicia, que finalmente sería aprobado en el año 2007.

Historia.

En el Área Arqueológica de Las Burgas conviven desde mediados del siglo I d.C dos tipos de usos de estas aguas. Uno es el salutífero, constatado en el edificio con piscina encontrado en “Casa de los Hornos”. Se sirve del mismo manantial que la Burga de Arriba. Se constata así un uso continuado de utilización termal de 2000 años. Pero lo importante es el poder curativo atribuido al dios indígena prerromano Revve Anabaraego.

La fama de esta piscina – santuario debió ser notoria por la cantidad de aras que los peregrinos de la antigüedad ofrecieron a este dios, superando su influencia los límites de la Gallaecia.

El santuario estuvo en uso entre mediados del s. I y del II d.C transformándose después en una estancia con hipocausto. Después de la reforma estuvo en funcionamiento hasta el siglo III d.C.

Además del complejo salutífero aparecieron en la década de 1990 en el patio del colegio “San José” y en las traseras de la rúa do Vilar estancias termales típicamente romanas (apodyterium, caldarium, tepidarium, frigidarium), y otras para baños de vapor, masajes, palestra… Al lado de estas construcciones también aparecieron sepulturas tardorromanas del siglo IV d.C.​

Su uso no desapareció con el mundo clásico siguiéndose usando en la Edad Media protegidas por la Iglesia y el Ayuntamiento.

En la Edad Moderna surten al matadero municipal (s. XVI) hasta su derribo en 1927. En la Edad Contemporánea la ciudad cuenta con varios proyectos de balnearios termales. Son de Daniel Vazquez-Gulías y Manuel Conde Fidalgo en la “casa de baños do Outeiro“, así como el proyecto de Gran Balneario diseñado por D. Pedro García Faria, en el año 1925.

(22/07/2018)