358. Dedal HOLANDA // HOLLAND´s Thimble

PicsArt_11-13-02.07.34

Dedal porcelana Holanda (Países Bajos).

Hoy os quiero enseñar otro de los dedales internacionales que tengo en mi colección desde hace ya algún tiempo. Este dedal me lo trajo mi novio de uno de sus viajes de trabajo, haciendo escala en Holanda se encontró con algunos dedalitos y quiso traérmelos para que formasen parte de mi colección. Este es uno de ellos. ¡Y me encanta!, porque describe a la perfección este país, con sus molinos, sus vaquitas y sus campos de tulipanes.

Holanda (en neerlandés, Holland)​ es una región histórica y cultural situada en la costa occidental de los Países Bajos. Desde 1840, está dividida en dos provincias, Holanda Septentrional (Holanda del Norte) y Holanda Meridional (Holanda del Sur).

Antiguamente, el condado de Holanda fue miembro principal de las Provincias Unidas (1581-1795). Debido a su importancia histórica en la región, el topónimo “Holanda” se utiliza tradicionalmente como pars pro toto o sinécdoque para referirse al Estado soberano, y la denominación oficial de éste es la de “Países Bajos“. Sin embargo, durante el reinado de Luis I Bonaparte, el Estado llevó el nombre de Reino de Holanda (1806-1810). Lo mismo ocurre con el idioma, el neerlandés, que es conocido tradicionalmente, por extensión, como “holandés” (aunque en realidad el holandés es un “dialecto” del neerlandés). Lo mismo ocurre en el caso del gentilicio, que es neerlandés/a, aunque también se usa “holandés/a”.

Cada región de los Países Bajos tiene su propia historia que merece ser comentada de manera independiente. Sin embargo, hasta cierto punto, la historia de Holanda como región es la historia de los Países Bajos como país, ya que es la región más influyente del Estado soberano actual.

Hasta el siglo IX, los habitantes del territorio que se convirtió en Holanda eran de procedencia frisona. La zona era parte de Frisia. A finales del s. IX, Holanda se convirtió en un condado del Sacro Imperio Romano Germánico. El primer conde de Holanda que se conoce con certeza fue Teodorico I, que reinó desde el año 896 hasta el 931. Fue sucedido por una larga lista de condes holandeses, que hasta el 1101 se conocieron como condes de Frisia. Cuando el conde Juan I murió sin descendencia en 1299, el condado fue heredado por Juan II de Avesnes, conde de Henao. En la época de Guillermo V (Casa de Wittelsbach, 1354-1388), el conde de Holanda también fue el conde de Henao y de Zelanda.

Más tarde, Frisia Occidental fue conquistada —como resultado, la mayoría de las instituciones regionales se referían a Holanda y Frisia Occidental como una sola unidad—. Al mismo tiempo, enfrentamientos armados tuvieron lugar y se sucedieron hasta que Jacqueline I, condesa de Henao, se vio obligada a ceder todas sus posesiones, incluyendo Holanda, a su primo Felipe III de Borgoña, conocido como Felipe el Bueno, en 1432.

Como consecuencia, Holanda se convirtió en parte de los Países Bajos Borgoñones, y más tarde, en 1477, pasó a formar parte de las Diecisiete Provincias de los Habsburgo. En el siglo XVI, el condado se convirtió en la región europea más densamente urbanizada, con la mayoría de la población viviendo en las grandes urbes. En los Países Bajos Borgoñones, Holanda era la región dominante del norte; la influencia política de Holanda determinó en gran medida el dominio borgoñón sobre la zona. El último conde de Holanda fue Felipe II de España. Fue depuesto oficialmente en 1581 mediante el Acta de abjuración, aunque los monarcas hispánicos conservaron la intitulación de “condes de Holanda” hasta la Paz de Münster, firmada en 1648.

En la rebelión holandesa contra los Habsburgo durante la Guerra de los Ochenta Años, las fuerzas navales de los rebeldes —los “mendigos de mar”— establecieron su primera base permanente en Brielle, en 1572. De esta forma, Holanda, ahora con estatus de Estado soberano en una confederación holandesa más grande, se convirtió en el centro de la rebelión. En el siglo XVII, Holanda se convirtió en el centro cultural, político y económico de las Provincias Unidas, convirtiéndose en una de las mayores potencias europeas, proceso que se conoce como Siglo de Oro neerlandés. Después de que el rey de España fuera depuesto como conde de Holanda, el poder ejecutivo y legislativo recayó en los estados que conformaban las Provincias Unidas, que fueron liderados por la figura del Gran Pensionario.

Las mayores ciudades de las Provincias Unidas se encontraban en HolandaÁmsterdam, Róterdam, Leiden, Alkmaar, La Haya, Delft, Dordrecht y Haarlem—. Desde los grandes puertos de la región, comerciantes holandeses navegaban hacia otros destinos europeos, y los principales comerciantes europeos dirigían el mercado del continente desde Ámsterdam y las demás ciudades portuarias de Holanda.

Muchos europeos se refirieron a las Provincias Unidas como “Holanda” y no como “República de los Siete Países Bajos Unidos”. Una fuerte influencia holandesa se plantó en la mente de los demás europeos, que luego se proyectó en la República en su conjunto. En la propia República, un lento proceso gradual de expansión cultural se llevó a cabo, uniformizando las culturas de las demás provincias y convirtiéndolas en más similares a la holandesa. La lengua de la Holanda urbana se convirtió en la lengua estándar.

La formación de la República Bátava, inspirada en la Revolución francesa, dio lugar a un gobierno más centralizado. Holanda se convirtió en la provincia de un Estado unitario. La independencia de la región se frenó debido a una reforma administrativa en 1789, en la que el territorio holandés fue dividido en varios departamentos: Amstel, Delf, Texel, y parte de las cuencas del Escalda y el Mosa.

Desde 1806 hasta 1810, Napoleón Bonaparte controló el Estado vasallo, el Reino de Holanda, gobernado de iure por Luis I Bonaparte y, en un breve período de tiempo, por el hijo de Luis, Luis Napoleón Bonaparte. El reino abarcaba gran parte del territorio que conforma los Países Bajos actuales. La denominación del reino refleja lo común que era equiparar el resto de los territorios como parte de la región de Holanda.

Durante el período en que los Países Bajos fueron anexionados por el Primer Imperio Francés e incorporados a Francia (1810–1813), Holanda fue dividida en los departamentos de Zuyderzée y Bouches-de-la-Meuse.

Después de 1813, Holanda se convirtió en provincia del Reino Unido de los Países Bajos. Más tarde, en 1840, Holanda se dividió en las actuales provincias de Holanda Septentrional y Holanda Meridional, como resultado de la Revolución belga de 1830. Desde 1850, un fuerte proceso de construcción nacional provocó que los Países Bajos fueran culturalmente unificados y económicamente modernizados, haciendo de las ciudades de Holanda la base de su economía.

(09/11/2017)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s