272. Dedal GALICIA // GALICIA´s Thimble

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Dedal porcelana Galicia.

Y en esta entrada el último de los dedales de Galicia, de estos que son genéricos que los podemos encontrar en cualquier lado, por eso en un principio no me gustaba la idea de coleccionarlos porque te los puedes encontrar en muchos lugares diferentes con un recuerdo de tal sitio por detrás, pero no tienen nada de específico de ese lugar, sino de la región a la que pertenece el lugar, pero finalmente aquí están. Este fue comprado en la ciudad de La Coruña.

Galicia (en gallego Galicia, también Galiza) es una comunidad autónoma española, situada en el noroeste de la Península Ibérica. Está formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, las cuales se dividen en 314 municipios que se agrupan en 53 comarcas. Santiago de Compostela es la capital política de Galicia, dentro de la provincia de La Coruña. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y con la comunidad de Castilla y León (provincias de Zamora y de León).

A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.

Galicia posee 2.747.558 habitantes (INE, 1 de enero de 2014), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en las franjas costeras comprendidas entre Ferrol y La Coruña en el noroeste y entre Villagarcía, Pontevedra y Vigo en el suroeste.

Galicia está definida en el artículo primero de su Estatuto de autonomía como una “nacionalidad histórica”. Tiene una fuerte vinculación histórica con el Reino de Galicia.

Arte.

Las primeras manifestaciones artísticas o simbólicas que se conservan en el noroeste peninsular corresponden a la Edad de Piedra, e incluyen las estructuras funerarias conocidas como dólmenes, y numerosos petroglifos. Posteriormente la cultura de los castros -poblados fortificados de la Edad de Hierro- dejaría un rico legado celto-galaico de joyas y objetos de oro (torques, arracadas, brazaletes…), entre otros enseres. También esculturas en piedra de guerreros o de animales.

De los tiempos romanos se conservan importantes monumentos de valor reconocido internacionalmente, como la Muralla de Lugo, la Torre de Hércules en La Coruña (ambos Patrimonio de la Humanidad), o el Puente Romano de Orense. También han llegado hasta nuestros días algunos mosaicos, esculturas, estelas funerarias y aras votivas.

La Edad Media comienza con la presencia de suevos y visigodos, que dejó ejemplos de arquitectura eclesiástica entre los que destacan las iglesias de Celanova y Santa Comba de Bande, junto a monasterios como el de San Julián de Samos. Es sin embargo entre los siglos XI y XIII cuando encontramos un enorme auge constructivo en Galicia, en estilo románico, que da lugar a las cinco catedrales gallegas, incluida la catedral de Santiago, uno de los principales monumentos en la Europa de la época y meta final de la ruta de peregrinación que la puso en contacto con la cultura europea. Son también de esta época varios monasterios (Sobrado, Oseira…) y centenares de iglesias repartidas por las cuatro provincias, así como algunos de los característicos cruceiros que abundan en el paisaje rural. Cabe destacar en el ámbito escultórico la figura del Maestro Mateo, autor en el siglo XII del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, obra cumbre de la escultura románica.

Reformas y ampliaciones en siglos posteriores hicieron que algunos de los antedichos edificios románicos incorporasen elementos de estilo gótico (catedral de Tuy), barroco (fachada de la catedral de Santiago de Compostela) o neoclásico (catedral de Lugo).

A comienzos de la era moderna, el Renacimiento nos dejó edificios como la Basílica de Santa María la Mayor en Pontevedra capital, el Colegio del Cardenal (Monforte) y el Hostal de los Reyes Católicos (Compostela), así como la pintura manierista.

Posteriormente, el barroco traerá un nuevo período de esplendor al arte gallego en los siglos XVII y XVIII. Cabe destacar en él la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela y la del monasterio de San Martín Pinario, así como numerosos retablos (el de San Martín Pinario, el de la iglesia del monasterio de Celanova, el de la catedral de Lugo…). Cobra también relevancia la arquitectura civil en la construcción de pazos, mansiones señoriales construidas en el campo por familias nobles o hidalgas de Galicia. En pintura destaca la figura de Antonio de Puga.

Ya en los siglos XIX y XX, movimientos como el eclecticismo, el regionalismo y el modernismo tuvieron expresión en la arquitectura urbana gallega, destacando la figura del arquitecto porriñés Antonio Palacios. En el ámbito de la pintura cabe destacar artistas como Pérez Villaamil, Serafín Avendaño, Luís Seoane, Maruja Mallo, Eugenio Granell, Manuel Colmeiro, Laxeiro y Arturo Souto. En cuanto al género escultórico, sobresalen los trabajos de Asorey, Francisco Leiro y Leopoldo Nóvoa.

Por último, no cabe terminar una panorámica general del arte gallego sin mencionar artes menores como la conocida cerámica de Sargadelos, los encajes de Camariñas, y la orfebrería y azabachería santiaguesas.

Música.

Galicia posee una amplia tradición musical. Su riqueza musical reside en la variedad de ritmos musicales así como de instrumentos.

Los instrumentos que se emplean en la música gallega son fundamentalmente los de viento y percusión. De entre todos ellos, destaca la gaita gallega como el más extendido y conocido, aunque últimamente se está prestando especial atención a la recuperación de aquellos instrumentos que fueron cayendo en el olvido, principalmente los diferentes tipos de flautas gallegas y la zanfona. En cuanto a la percusión, tiene una gran variedad, pudiendo citarse el tamboril, el bombo y la pandereta, entre otros. En cuanto a ritmos musicales destacan las muñeiras y los alalás.

La tienda en la que compré este dedal se llama Brigantium y está situada en la Calle Franja de la ciudad herculina. Por detrás pone lo que os comentaba al principio de la entrada, “Recuerdo de La Coruña“, pero yo prefiero dejarlo como un dedal genérico y que abarque toda Galicia, ya que para dedales de la ciudad de La Coruña ya tengo otros que los encontraréis por el blog, que son específicos de esa ciudad.

(14/11/2015)

271. Dedal SANTA TECLA // SANTA TECLA´s Thimble

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Dedal Cerámica del Castro de Santa Tecla, Pontevedra.

En la entrada de hoy os quiero enseñar un nuevo dedal de la provincia de Pontevedra. El pasado puente de la Constitución, nos acercamos al sur de esta provincia y visitamos algunos de los lugares que podemos encontrar en ella, entre ellos La Guardia y el famoso Castro de Santa Tecla que podemos encontrar en el monte del mismo nombre. De allí me traje unos cuantos dedales, y este dedal de cerámica es uno de ellos.

El castro de Santa Tecla (Santa Trega en gallego) es un castro galaico y un sitio arqueológico que se encuentra en el contorno del monte de Santa Tecla, de 341 metros de altitud, en el extremo más sudoccidental de Galicia, en el municipio de La Guardia (Pontevedra) es un lugar privilegiado desde el que se domina todo el contorno de la desembocadura del Miño. Pertenece a la cultura castreña, el más emblemático y visitado de los castros gallegos. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 19312 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se encuentran petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, por lo que, según la tesis mantenida por Antonio de la Peña Santos, director de las últimas campañas de excavaciones sistemáticas en la década de los ochenta, tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comenzar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono, que bien pudo haber sido interrumpido con reocupaciones esporádicas temporales en época tardorromana.

Aunque es de suponer que las gentes de La Guardia debían tener conocimiento de la existencia de restos de antiguas edificaciones en el monte desde hace mucho tiempo, hay que subrayar que, cuando en el año 1745 el Padre Sarmiento visita La Guardia, no hace mención de ellos; sí cita el monte, la ermita y su romería.

El primer descubrimiento del que se tiene constancia fue, en el año 1862, una escultura de Hércules hecha en bronce que fue encontrada por unos canteros que trabajaban cerca de la ermita. Esta escultura fue robada del museo en la década de 1970.

En la segunda mitad del siglo XIX las ruinas comenzaron a ser valoradas en su justa medida. Se constatan las primeras referencias escritas de las ruinas en los apuntes arqueológicos de Ramón López García en el año 1864, y en el testimonio de Manuel Murguía en su obra “Historia de Galicia” en el año 1888, que deduce de las ruinas un emparentamiento con la raza celta de la familia de los galos.

Ya en el siglo XX se crea en La Guardia, en el año 1912, la Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla que un año más tarde promovió la realización de obras de acondicionamiento de los alrededores de la ermita y el trazado de una carretera de acceso a la cumbre. Las obras de esta carretera pusieron al descubierto, en el lugar conocido como Campo Redondo, muros de edificaciones y cimientos de lienzos de la muralla exterior del castro.

Ante estos descubrimientos la sociedad solicitó una autorización oficial para iniciar excavaciones sistemáticas en el lugar, autorización que fue concedida el 26 de febrero de 1914, y en la que se nombró arqueólogo jefe a Ignacio Calvo Rodríguez, del Museo Arqueológico Nacional.

A partir de este momento el yacimiento comenzó a aparecer en los medios de comunicación. En el mismo 1914 el canónigo Domínguez Fontela, sin ningún tipo de argumentación, atribuyó los restos a la “civilización ibérico-romana” y los identificó con la histórica Abóbrica mencionada por Plinio el Viejo (teoría aún seguida en la actualidad por algunos autores).

Desde el año 1914 hasta el año 1923 el director de los trabajos arqueológicos fue Ignacio Calvo, que fue dando a conocer el resultado de los trabajos en varios artículos. La Sociedad Pro-Monte también participa en los trabajos de la zona conocida como la Fonte Nova. Calvo atribuyó al poblado una ocupación desde los inicios de la Edad del Bronce hasta la época romana. Fue el primer autor en denominarlo “citania” (siguiendo el ejemplo de la arqueología portuguesa) y en hablar de la posibilidad de identificarlo con el mítico Monte Medulio, donde los escritores clásicos situaron la también mítica última y heroica resistencia de los galaicos.

Entre los años 1928 y 1933, el catedrático de la Universidad de Valladolid, Cayetano de Mergelina y Luna dirigió, utilizando los más avanzados métodos de la época, una serie de campañas arqueológicas centradas, principalmente, en la ladera oriental poniendo al descubierto gran cantidad de viviendas y otros edificios.

En el año 1945 publicó el resultado de sus trabajos en un estudio titulado “La citania de Santa Tecla. La Guardia (Pontevedra)”. Siguiendo las mayoritarias “teorías invasionistas” del momento dató el poblado con una ocupación desde el siglo VI a. C. hasta el siglo III d.C., con una nueva ocupación en el siglo V, y le atribuyó a sus habitantes una naturaleza post-hallstáttica de origen celta.

Pese a haber sido declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931, el yacimiento sufrió en estos años la ampliación del trazado de la carretera de subida y una agresiva reforestación del monte que deterioró gravemente el yacimiento.

Desde el año 1933, fecha de la última campaña de Mergelina, los restos puestos al descubierto sufrieron las consecuencias de su abandono llenándose de vegetación. Este período de abandono duró hasta el año 1979.

Durante estos años hubo pocas y breves intervenciones, como la de Manuel Fernández Rodríguez en los alrededores del edificio conocido como Casa Forestal o las reconstrucciones hechas en los años 1965 y 1972 en dos viviendas a ambos lados de la carretera, reconstrucciones que desde el punto de vista científico presentan serios problemas de fidelidad pero que se convirtieron en poco tiempo en un ícono de la cultura castreña.

Esta etapa de abandono finalizó en el año 1979, cuando Alfredo García Alén dirigió trabajos de limpieza y consolidación de las estructuras más próximas a la carretera, promovidos por el Ministerio de Cultura.

En el año 1983, con la colaboración económica de la Xunta de Galicia y el ayuntamiento de La Guardia, el arqueólogo Antonio de la Peña Santos dirigió un equipo del Museo de Pontevedra iniciando un nuevo período de excavaciones sistemáticas. Esta etapa se centró en la esquina septentrional del poblado.

Las estructuras descubiertas en estas campañas y en las anteriores fueron consolidadas en estos mismos años por un equipo dirigido por Montserrat García Lastra Merino.

Desde el año 1988 no se realizaron más trabajos arqueológicos.

Ya en el año 1996 la Consejería de Cultura y Deporte anunció en la prensa que emprenderían acciones para el aprovechamiento sociocultural de este yacimiento. En julio de 2006 la Consejería anunció un plan director para el yacimiento de Santa Tecla, que incluía la protección de todo el monte, nuevos trabajos arqueológicos, etc.

La visita al monte no es gratuita. Por otro lado el yacimiento carece de vigilancia y la cantidad de visitantes sin guía hace que las estructuras sufran importantes deterioros.

Siguiendo a los autores clásicos como Plinio el Viejo, Pomponio Mela, Appiano, Ptolomeo… el extremo sudoccidental de la actual Galicia estaría poblado por la comunidad de los Grovii o Grovios, cuya ciudad más importante sería el Castellum Tyde o Tude, la actual Tuy. Siguiendo la teoría de Antonio de la Peña Santos:

Los castros galaicos no fueron, pues, habitados por celtas en el estricto sentido sino por galaicos sólo muy remotamente emparentados con lo que se lleva entendiendo como culturas célticas continentales, con las que tal vez compartiesen un fondo lingüístico común dentro del grupo indoeuropeo.

Interpretando los hallazgos arqueológicos se trataría de un pueblo cuya estructura igualitaria (construcciones de tamaños semejantes), con carácter pacífico poco belicoso (sistemas defensivos más simbólicos que efectivos) y cuya economía agraria (proximidad a las tierras fértiles, aproximadamente a 1 o 2 km de distancia) pero con una cierta capacidad adquisitiva y comercial (abundantes productos foráneos).

Con el tiempo y producto de las reformas de los emperadores de la dinastía Flavia y la progresiva implantación del sistema romano de explotación, los habitantes del poblado comenzaron un lento abandono para asentarse en las nuevas villae y vici, situadas en los valles y más próximas a las tierras de mayor valor productivo.

La importancia de los cereales en la economía de la comunidad queda patente en los numerosos molinos manuales de piedra encontrados diseminados por toda la zona excavada, la mayoría de los molinos circulares tardíos, que algunos autores relacionan con la influencia romana.

Otros instrumentos encontrados como hachas, aixolas, podones y hoces de bronce y hierro hablan de la labor agrícola.

Destacan las grandes cantidades de cantos de talla monofacial, nódulos discoidales muy regulares encontrados sobre los pavimentos interiores de las estructuras. El primitivo diseño (similar a los Choppers, utensilios líticos muy rudimentarios y antiguos, del Paleolítico Inferior) y su posible utilidad causa extrañeza entre los estudiosos.

La recogida de frutos silvestres sería otra fuente de recursos testimoniada principalmente en los restos de bellotas carbonizadas que se encontraron.

Para el estudio de restos orgánicos son fundamentales los concheros, de los que constataron varios en el yacimiento. En ellos se atestigua, además de la actividad de explotación de recursos marinos, la explotación ganadera de las especies de ovicápridos (Ovis aries y Capra hircus), bóvidos (Bos taurus) y gallináceas (Gallus gallus). Resalta la ausencia de cerdo doméstico.

En relación con la pesca se encontraron tres anzuelos de bronce y dos de hierro, y restos óseos de ejemplares dr las familias Sparidae, Gadidae, Labridade y Morenidae, especies seguramente capturadas desde el mismo litoral. De los restos procedentes del marisqueo más de la mitad pertenecen a la lapa común (Patella vulgata), seguida en cantidad por el mejillón (Mytilus galloprovincialis), el bígaro común (Littorina littorea) y la peonza dentada (Monodonta lineata). Cabe destacar la ausencia de especies propias de zonas de arenal.

Entre las actividades artesanales testimoniadas la más extendida es la textil, testimomiada en la gran cantidad encontrada de pesas de telar, fusaiolas y en las agujas de bronce con ojo ovalado (todas rectas excepto una). Por el contrario son escasos los hallazgos relativos a la actividad metalúrgica, son algunos trozos de crisol y algún molde de piedra.

La actividad comercial debió de ser de gran importancia, tanta que su propia situación vendría determinada por su valor logístico para la navegación comercial marítima de cabotaje así como a fluvial (remontando el curso bajo del Miño). Con la llegada de los romanos la comunidad se incorporara al complejo sistema comercial marítimo y terrestre del Imperio.

El hallazgo de gran cantidad de restos cerámicos de ánforas confirman este comercio. La mayor parte de estos corresponden a modelos usados para el transporte de vino, otros modelos sería para el aceite (principalmente para servir de combustible de las lucernas) y otras mercaderías.

La piezas cerámicas encontradas, de vidrio y otros materiales, refuerzan la importancia de este comercio con el mundo romano (cerámicas campaniformes, de terra sigillata). Por último, el casi centenar de monedas encontradas, principalmente de los gobiernos de Augusto y Tiberio, un grupo de época republicana y otro conjunto de ejemplares acuñados en las cecas del valle del Ebro, nos acercan un nuevo dato sobre el proceso de incorporación al nuevo sistema comercial que estaba a vivir esta comunidad.

Se trata de un poblado castreño-romano cuya ocupación se sitúa dentro de la cultura castrexa ( no confundir con la cultura castreña). Siguiendo las últimas excavaciones hechas se data su ocupación entre el siglo I a.C y el siglo I d. C., en un período en el que el proceso de romanización del noroeste peninsular ya comenzara. Su abandono coincidiría con las reformas administrativas llevadas a cabo por los emperadores de la Dinastía Flavia.

A pesar de esto el sistema constructivo refleja unas técnicas constructivos muy respectuosas con la tradición castreña (predominio casi absoluto de construcciones circulares frente a las rectangulares) y poco influenciado por la presencia romana (siempre urbanísticamente hablando), si bien estudios más pormenorizados podrán acercarnos más datos sobre esta mayor o menor influencia romana.

De la totalidad de lo excavado, un porcentaje muy bajo del tamaño estimado del asentamiento, en la actualidad solo es visitable la zona septentrional excavada en los años 80 y algunas construcciones de la zona más alta del monte. La zona o barrio oriental excavado por Mergelina y el excavado por otros equipos se encuentran cubiertos por los matorrales y árboles y casi no es perceptible. Este estado de abandono hace imposible su estudio. Esto, unido a la inexistencia de una planimetría del yacimiento, hace que sea muy complicado el estudio en conjunto del poblado.

Está delimitado por un sencilla muralla que acoge una extensión de terreno con unos ejes máximos de 700 metros (norte-sur) y 300 metros (este-oeste). Si bien estas dimensiones no están debidamente confirmadas y la visión actual que se tiene del yacimiento está supeditada a las sistemáticas empleadas en su estudio arqueológico, el bajo porcentaje de terreno excavado y a los destrozos que tuvieron lugar desde su descubrimiento (carretera, construcciones en la cumbre, reforestación, etc.).

En el caso de que posteriores estudios confirmen estas dimensiones estaríamos en presencia de uno de los mayores castros de los encontrados hasta ahora tanto en tierras gallegas como del norte de Portugal.

En el diseño de la muralla parece primar una función de delimitación del terreno respecto a su entorno, frente a las funciones defensiva o disuasoria.

La muralla fue realizada en cantería trabada con barro, no sobrepasando los 160 cm de grosor máximo, carece de cimentación y de momento no se han encontrado accesos interiores a ellas, como escaleras o rampas.

Se abre la puerta Norte en su extremo nordeste con un cuerpo de guardia a la derecha. Cara al extremo meridional, no visible hoy por culpa de la vegetación, se abre otra puerta con un sistema de acceso en ángulo recto.

El sistema de comunicaciones en el interior de la zona septentrional se basa en un camino de ronda pegado a la muralla que rodea las construcciones.

Casi todas ellas tienen plantas circulares u ovaladas y son exentas, no compartiendo paredes medianeras salvo contadas excepciones. También son excepción las pocas cabañas con planta rectangular y estas presentan, en su mayoría, esquinas en arco.

El grosor de sus paredes suele ser bastante uniforme, sobre 40 cm de media, y con un mejor acabado cara al exterior. La gran mayoría son de pequeñas dimensiones.

Se asientan directamente sobre la roca madre y sus muros estarían recubiertos con un mortero de cal y arena. Restos de pigmentación encontrados indicarían que los recebados estarían tintados con distintos colores.

Muchas de las cabañas presentan un vestíbulo de acceso que muchos autores entienden que se trata de un influjo mediterráneo adaptado a las características de las construcciones indígenas.

En el interior, algunas presentan bancos adosados y el pavimento en algunos casos es de terra pisada y en otros de losa. En muchos de los umbrales de entrada se pueden ver los goznes, agujeros en los que se ajustarían las puertas.

En este castro se han encontrado una gran cantidad de jambas y dinteles monolíticos decorados con formas geométricas, sogueados, entrelazados. También se encontraron, empotrados en los muros, bloques monolíticos cilíndricos de no muy grandes dimensiones y con una de sus caras decoradas con formas geométricas como espirales, trisqueles, rosáceas o molinetes. Otros elementos, como peanas o los llamados amarraderos, presentan decoraciones similares y también representaciones de animales.

Este tipo de decoración, según Antonio de la Peña Santos:

pone de relieve la existencia de una plástica propia y peculiar del mundo castreño, producto de la asimilación y reelaboración de temas ornamentales de filiación mediterránea

En relación al sistema de techado la teoría tradicional que defiende una cobertura con tejado cónico sustentado por un poste central no se encuentra refrendado por los hallazgos arqueológicos, ya que no se ha encontrado el agujero para fijar el poste central y en ese lugar central se acostumbran a encontrarse lareiras para la combustión. Por esta falta de referencia de los testimonios arqueológicos cabe pensar en un sistema de cubrición que descarga sobre los muros directamente. De la misma manera no existen pruebas que hagan rechazar la posibilidad de una cubrición en forma cónica, plana o a dos aguas. Por otro lado si se tiene constatado el uso de materiales vegetales para su cubrición, reforzados por cuerdas tensadas por lajas perforadas (pesas) que colgarían del límite.

Como es lógico no todas las cabañas tendrían un uso habitacional, las viviendas serían aquellas de mayores dimensiones y con aparejo de mayor calidad (algunas con esos dinteles y elementos decorados ya mencionados), con vestíbulo y que presentan cuidados pavimentos de sablón y con lareiras en el centro de la estancia. En el vestíbulo se encontraría un horno simple.

Otro grupo de construcciones, que se podrían denominar genéricamente almacenes, semejantes en número tendrían usos distintos a los de habitación por lo que presentan una tipología menos elaborada y una construcción menos cuidada que las habitacionales y con umbral más peraltado. En el interior de estas construcciones se encontraron restos de ánforas, algún molino, cantos para tallar, etc.

Estas construcciones se adaptan al terreno con ayuda de pequeños muretes en terrazas que delimitan el espacio. La distribución urbanística se caracteriza por la presencia de grupos de construcciones formando conjuntos perfectamente individualizados. Se trata de las conocidas como Unidades familiares (otros autores hablan de Casas patio) conformadas por las correspondientes viviendas y almacenes estructuradas en torno a un pequeño patio común, muchas veces enlosado.

El urbanismo del yacimiento incluye una compleja red de canales de evacuación de las augas pluviales situadas bajo los pavimentos y llanos, y en ocasiones en la superficie, esculpidas sobre la roca base y cubiertas con losas. En ocasiones estas aguas se canalizan cara a aljibes excavados en la roca y revestidos con una argamasa impermeabilizadora.

Esta ordenación interna del espacio aparece condicionada por la muralla, posible primer elemento en ser levantado, lo que hace pensar a De la Peña Santos en la existencia de una planificación minuciosa previa a la edificación de las cabañas.

En la misma zona donde se levantó el poblado se ha comprobado la presencia humana aproximadamente 2.000 años antes. Testimonios de esta presencia son los grabados rupestres que dejaron en varias localizaciones del posterior castro. Muchos de estos petroglifos fueron cubiertos por las estructuras levantadas en el momento de la construcción del castro.

Entre las distintas representaciones que todavía hoy son visibles, representaciones geométricas, destaca la conocida como Laja Sagrada o Laja del Mapa que, situada en la parte alta del monte, está compuesta por varias espirales, círculos concéntricos y trazos lineales más o menos paralelos. Sus descubridores interpretaron que se trataba de un mapa de la desembocadura del Miño, hipótesis que carece de fundamento científico. Cercana a ésta, entre dos muros que la tapan parcialmente, se encuentra otra roca con grabados similares.

Lo que es evidente es que estos grabados no tienen ninguna relación con el castro ya que son producto de una sociedad que se desarrolló 2.000 años antes, en la etapa final del neolítico gallego.

Además de los hallazgos ya mencionados se puede destacar una gran cantidad de restos cerámicos encontrados, hecho común a los castros galaicos, tanto de cerámica indígena, caracterizados por tener pastas oscuras modeladas a mano o con torno lento, como numerosos restos de otras variedades típicas del mundo romano, como la cerámica campaniforme, de característico barniz verde y partes de terra sigillata, con su característico barniz rojo, así como restos de la llamada cerámica común romana. También se han encontrado fragmentos de un kalathos ibérico pintado. Entre los restos cerámicos también se encontraron trozos de lucernas.

Abundantes fueron también los hallazgos de trozos de vidrios romanos de variadas formas y tonalidades. Destacan dos cuencas fragmentados de vidrio polícromado de una variedad muy escasa conocida como vidrio mosaico o millefiori, propia de los obradores orientales de la primera mitad del siglo I d. C., y que por su calidad pueden considerarse de las mejores encontradas hasta el momento en la Península Ibérica.

Finalmente, también se encontraron gran cantidad de cuentas de collar hechas de vidrio y fichas de juego en el mismo material, estas últimas puede que vinculadas a la aparición de algún tablero de piedra cuadriculado de tipo romano conocido como tabula latrunculata.

Los hallazgos metálicos, poco abundantes en estas tierras por la acidez del terreno, también están presentes en el yacimiento en forma de trozos de calderos, sítulas de bronce y cuchillos de lámina plana de bronce que formarían parte del ajuar doméstico de los habitantes del castro.

La orfebrería también tiene su presencia con dos remates de torques hechos en chapa de oro. Uno de ellos, de gran calidad artística, presenta forma globular acabada en Escocia y profusa decoración geométrica y con un trisquel en la base del extremo. Colgantes de bronce de variadas formas, restos de pulseras y brazaletes también en bronce forman parte de los hallazgos, así como anillos romanos de bronce.

Relacionados con la vestimenta se han encontrado fibulas en bronce de diversas tipologías, en omega, de brazo largo, etc.

Finalmente, los escasos hallazgos en el yacimiento de restos de armamento se reducen a unas cuantas puntas de dardo de hierro, dos regatones de bronce, un puñal romano de hierro (pugio) con remaches en bronce y restos de la vaina, una espada de antenas rematadas en botones bitroncocónicos y hoja de hierro. Estas dos últimas se tratan de piezas tardías de las que se considera fueron usadas más como elementos de distinción social que estrictamente como armas propiamente dichas.

A todos estos elementos habría que sumar la desaparecida estatuilla en bronce que representaba un Hércules y que fuera encontrada a mediados del siglo XIX en las proximidades de la ermita.

En los años en que Ignacio Calvo excavó en Santa Tecla (1914-1923), los hallazgos de estos trabajos comienzan a ser expuestos en un local de La Guardia, germen del museo que años más tarde se abrió en la cima del monte.

En el año 1943 la Sociedad Pro-Monte adquirió un edificio en la parte alta del monte que fuera diseñado por el arquitecto Antonio Palacios para su uso como restaurante. A este edificio trasladaron las piezas encontradas en las excavaciones que configuraron el actual museo, que fue inaugurado el 23 de julio de 1953 con la presencia de los arqueólogos asistentes al III Congreso Nacional de Arqueología.

Este dedal fue comprado en uno de los puestos de recuerdos que podemos encontrar en el monte de Santa Tecla.

(06/12/2015)

270. Dedal CAMINO DE SANTIAGO // CAMINO DE SANTIAGO´s Thimble

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Dedal M&L del Camino de Santiago.

Seguimos con dedales del Camino de Santiago. En esta ocasión, os quiero enseñar este dedal de la colección M&L (Menta&Limón), que lo compré porque me encantó cuando lo ví. Como todos los dedales de esta colección me pareció muy gracioso, por los dibujos que veis en la foto que os dejo para enseñaros el dedal. Este dedal nos enseña a un peregrino totalmente equipado para hacer el Camino de Santiago y  algunas escenas por las que pasa durante el camino.

El dedal que os quiero enseñar en esta entrada es un dedal de porcelana que fue comprado en una de las múltiples tiendas de recuerdos que podemos encontrar paseando por las calles de la ciudad de Santiago de Compostela. Como podéis ver en Santiago hay muchos dedales diferentes y yo solamente tengo unos cuantos, pero en cuanto vuelva a ver si puedo conseguir alguno más.

A continuación os dejo información sobre el Camino de Santiago.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy recorrido, transitado o concurrido, después fue un tanto olvidado y en la actualidad ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago Francés y las rutas francesas del Camino fueron declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1993 y 1998 respectivamente; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, a la que se unen en 2015 el Camino Primitivo, el Camino Costero, el Camino vasco-riojano y el Camino de Liébana. Además, ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa.

En 2004 la Fundación Príncipe de Asturias le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. “Como lugar de peregrinación y de encuentro entre personas y pueblos que, a través de los siglos, se ha convertido en símbolo de fraternidad y vertebrador de una conciencia europea”. Tal y como refleja el acta del Jurado reunido en Oviedo el 7 de septiembre de 2004.

El premio entregado a los responsables de todas las Comunidades Autónomas por las que corren las rutas jacobeas, abiertas tras el descubrimiento de la tumba del Apóstol, en el siglo IX.

Miles de peregrinos recorren su trayecto cada año. En sus más de mil años de historia ha generado una gran vitalidad social, cultural y económica.

Los orígenes del culto a Santiago en la Hispania romana son desconocidos, pero parece ser que en el año 812 se encontraron reliquias atribuidas al apóstol. Al final del siglo IX se extiende por la Europa cristiana. En el siglo XI el número de peregrinos aumentó considerablemente gracias a contactos culturales entre las naciones europeas.

Alfonso II, rey de Asturias, mandó construir una iglesia en el lugar que, de acuerdo a la voz de la tradición, reposan los restos del apóstol Santiago. A partir del siglo XV, esta iglesia se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación de la Cristiandad y dio origen al actual Camino de Santiago. Por esta vía se expandieron en la Península los nuevos estilos arquitectónicos que triunfaron en Europa.

El nombre castellano “Santiago” proviene del latín Sanctus Iacobus.

Los orígenes del culto a Santiago en Galicia permanecen en la oscuridad de los tiempos. A finales del siglo VIII se difunde en el noroeste de la Península Ibérica la leyenda de que Santiago el Mayor había sido enterrado en estas tierras, tras evangelizarlas. Así ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago, en el año 813, un ermitaño llamado Pelayo o Paio dijo que vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia, (cerca de Padrón). Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla, donde existe un cementerio de la época romana. El hallazgo del supuesto sepulcro coincide con la llegada al reino astur de mozárabes huidos de las zonas dominadas por los musulmanes, buscando poder practicar sus creencias religiosas.

Es generalizada la creencia, entre algunos estudiosos, de que los restos de Prisciliano fueron enterrados en estos lugares, cuando trajeron su cuerpo desde Tréveris (Alemania). Otros proponen que fueron sepultados cerca de Astorga (León). Según los primeros, el sepulcro de Santiago puede ser la tumba de Prisciliano; aunque las fechas en las que vivieron uno y otro no coinciden.

Alfonso II el Casto, Rey de Asturias, viajó con su corte al lugar, resultando de esta manera en el primer peregrino de la Historia. Fue muestra de su fe la erección de una pequeña iglesia.

Aproximadamente desde el año 821, con el hallazgo de las presuntas reliquias del Apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje. Y recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XI. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a arribar al venerable lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae, que devendrá en el famoso vocablo Compostela.

Menéndez Pidal opinaba que en cierto sentido se puede considerar al caudillo musulmán Almanzor como el gran revitalizador del Camino y quien provocó su fama internacional. En efecto, los repetidos ataques de Almanzor sobre los reinos cristianos españoles llegaron a inquietar a los monjes de la abadía benedictina de Cluny, en aquel momento el más importante centro del cristianismo europeo. Religiosos vinculados a Cluny elaborarán el Códice calixtino y la Historia compostelana y los reyes españoles favorecerán en todo lo posible la constitución y proyección de una red de monasterios cluniacenses en el norte de España y singularmente alrededor del Camino. Esa política está íntimamente relacionada con el deseo de los monarcas españoles de romper con su aislamiento respecto de la Cristiandad mediante lazos dinásticos, culturales y religiosos.

Muchos de los primeros peregrinos procedían de regiones de Europa pioneras en la aportación de novedades musicales. Partiendo algunos del norte y otros de zonas más céntricas de Francia, habían pasado por lugares de culto, como Chartres y Tours. Allí pudieron escuchar las melodías que todo el Occidente cristiano consideraba el verdadero legado del papa Gregorio. Poco importaba que aquellos que venían del norte de Italia y que habían tenido que cruzar los Alpes y Pirineos les dijeran que en su lugar de origen el rito litúrgico era más antiguo y venerable que ése al que ellos llamaban romano.

Tampoco importaba mucho que una vez adentrados en territorio hispánico, y reunidos los peregrinos de distintas procedencias en torno a un mismo Camino, hicieran un alto en algún monasterio riojano y allí se les hablase, no sin nostalgia, de una liturgia que no hacía mucho era el elemento unificador frente a las huestes de Alah que desde hacía siglos ocupaban buena parte del solar hispano.

En esos monasterios riojanos y castellanos aún se miraría con recelo a aquellos caminantes que se dirigían a Campus Stellae. Precisamente siguiendo esa ruta había entrado el principal enemigo del rito hispano. Por la ruta jacobea se fueron contaminando las antiguas ceremonias y costumbres para que aquellos que venían de regiones remotas pudieran entender algo del culto que escuchaban. Tanto es así, que ante los deseos unificadores de Alfonso VI, se abolió el rito autóctono en beneficio de la liturgia llamada romana.

El número de caminantes crece geométricamente a partir del siglo X, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación: una manera más activa, amplia, inclusiva y sencilla de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela serán los destinos más importantes: todos los caminos llevan a Roma. Los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén. Los monarcas de Navarra, Aragón, Castilla y León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, reparación de caminos y edificación de hospitales.

Años más tarde, el carácter apostólico de su iglesia y los bienes, generosamente, obsequiados por los peregrinos permitieron a un obispo emprendedor, Diego Gelmírez, convertir su sede en arzobispado.

Después del siglo XIV se produjeron muchas convulsiones sociales en Europa que desvían a los peregrinos potenciales hacia otros destinos. Por otra parte, la Reconquista desplaza toda la atención económica y gubernamental de los reinos españoles hacia el sur. El Camino de Santiago pierde el esplendor de los siglos anteriores. El Cisma de Occidente en 1378 agrava y divide a la Cristiandad. El siglo XV tampoco ayudó a su revitalización, plagado de acontecimientos desagradables en el viejo continente: guerras, hambre, peste, malas cosechas, sequías…

Aún así, muchos creyentes seguían acudiendo hasta la tumba del apóstol para cumplimentar su penitencia pero, año tras año, el Camino fue cayendo en el olvido.

(06/08/2015)

269. Dedal MADRID // MADRID´s Thimble

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Dedal de la Fuente de Cibeles. Madrid.

En esta entrada os quiero enseñar el último de los dedales de monumentos de la ciudad de Madrid que tengo en mi colección de dedales. En esta ocasión, vuelve a ser el mismo tipo de dedal, un dedal de porcelana en el que podemos observar una imagen de la Fuente de Cibeles.

La fuente de Cibeles (más conocida por el pueblo madrileño sencillamente como La Cibeles) se encuentra en la ciudad española de Madrid, en la plaza del mismo nombre. Se instaló en 1782 en el Salón del Prado, junto al Palacio de Buenavista, de cara a la fuente de Neptuno (actualmente en el centro de la plaza de Cánovas del Castillo, en el Paseo del Prado junto al Palacio de Villahermosa, actual Museo Thyssen-Bornemisza, y al Hotel Palace). Incluye a la diosa Cibeles, símbolo de la Tierra, la agricultura y la fecundidad, sobre un carro tirado por leones. La actual plaza se llamó al principio Plaza de Madrid y en el año 1900 tomó el nombre plaza de Castelar. En la actualidad está delimitada por los grandes edificios del Palacio de Buenavista (Cuartel General del Ejército), Palacio de Linares (Casa de América), Palacio de Comunicaciones (antes sede de Correos y actualmente de la Alcaldía de Madrid) y Banco de España. Lo curioso es que cada uno de estos monumentos pertenece a un barrio distinto de Madrid.

Los encargados de su realización fueron Francisco Gutiérrez (figura de la diosa y el carro), Roberto Michel (los leones) y el adornista Miguel Ximénez, de acuerdo con el diseño de Ventura Rodríguez. La diosa y los leones fueron esculpidos en mármol cárdeno del pueblo de Montesclaros (Toledo), y el resto en piedra de Redueña, localidad enclavada a 53 km al norte de Madrid, cerca de la sierra de La Cabrera.

El estar enclavada en un lugar tan céntrico, su ajetreada historia, e incluso tradiciones recientes como lugar de celebraciones deportivas de los triunfos del Real Madrid en todas las competiciones han contribuido a que sea uno de los más conocidos símbolos de Madrid a nivel mundial.

En la segunda mitad del Siglo XVIII surge en Europa la Ilustración, un movimiento que incluye renovación ideológica, política y también artística, primando el neoclasicismo como una revisión de los cánones y de la mitología griega y romana. Carlos III vendrá de Italia fuertemente influenciado por la Ilustración, emprendiendo una serie de reformas urbanísticas en Madrid (alumbrado público, adoquinado de calles, etcétera). Estas reformas de la capital también adquieren una relevancia estética. El objetivo es situar a la capital de España, Madrid, al nivel estético de ciudades europeas como París o San Petersburgo. En este plan de renovación estética se incluyen otros proyectos emblemáticos como la Puerta de Alcalá o la Fuente de Neptuno.

Esta fuente fue recreada por el arquitecto español Ventura Rodríguez que realizó el proyecto entre los años 1777 y 1782. Ventura Rodríguez, Maestro Mayor de la Villa y de sus Fuentes y Viajes de Agua, diseñó la fuente mediante unos dibujos a lápiz y papel. Quiso compaginar la función ornamental con la práctica, creando una figura infantil con una jarra de la que brotaba un surtidor de agua potable para el uso público. Para la construcción de la fuente fueron empleados unos 10.000 kilos de piedra.

El escultor Francisco Gutiérrez Arribas esculpió la figura de la Diosa Cibeles y las ruedas del carro y el francés Roberto Michel esculpió los dos leones. Miguel Jiménez cobró 8.400 reales por labrar las cenefas decorativas del carro. Estos tres artistas trabajaron en equipo.

En 1791 el nuevo Maestro Mayor de Madrid, Juan de Villanueva, propuso disponer en los costados de la fuente dos esculturas de piedra de un dragón y un oso, obra de Alfonso Bergaz hijo, que arrojaban agua por unos caños de bronce insertos en sus bocas. El dragón se destinó para uso público y el oso para que llenasen sus barriles los 50 aguadores que se acabarían asignando a la fuente. En 1862 el dragón y el oso fueron retirados.

Ya en su ubicación actual, poco a poco, al elevarse las rasantes de su entorno por la renovación de la edificación circundante, la gran pila de agua de la fuente ha ido quedando semienterrada.

Parece ser que en principio esta fuente iba destinada a los Jardines de La Granja de San Ildefonso en Segovia, pero cuando se empezó a remodelar el ancho Paseo del Prado, la fuente se colocó frente al Palacio de Buenavista, muy cerca de él, a la entrada del Paseo de Recoletos y mirando hacia la otra gran fuente, la de Neptuno. Entre ella y el palacio había unos edificios pequeños donde estaba ubicada la Inspección de Milicias y más tarde la Presidencia del Consejo de Ministros, hasta que en 1780, se incendió todo el grupo. Instalada la fuente en 1782, no funcionó hasta el año 1792.

En 1895 se trasladó el monumento al centro de la plaza, colocando a la diosa mirando al primer tramo de la calle de Alcalá. Este traslado levantó mucho revuelo y críticas que se vieron reflejadas en la prensa de la época donde se dieron todos los detalles de la polémica entre el Ayuntamiento y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Hasta el año 1981 no hubo ninguna restauración.

La figura principal es la diosa Cibeles, obra del escultor Francisco Gutiérrez. Está montada en un carro dispuesto sobre una roca que se eleva en medio del pilón. En sus manos lleva un cetro y una llave y en el pedestal se esculpieron un mascarón que escupía agua por encima de los leones hasta llegar al pilón, más una rana y una culebra que siempre pasan desapercibidas. Dos leones esculpidos por el francés Roberto Michel, tiran del carro. Los leones representan a los personajes mitológicos Hipómenes (o Melaión) y Atalanta, la gran cazadora del grupo de Diana. Hipómenes se enamoró de ella y consiguió sus favores con la ayuda de Afrodita y del truco de las manzanas de oro, pero al cometer los amantes sacrilegio cuando se unieron en un templo de Cibeles, Zeus se enfureció y les convirtió en leones condenándoles a tirar eternamente del carro de la gran diosa.

La fuente no sólo era un monumento artístico sino que tuvo desde el principio una utilidad para los madrileños. Tenía dos caños que se mantuvieron rústicos hasta 1862. De uno se surtían los aguadores oficiales que solían ser asturianos y gallegos y llevaban el agua hasta las casas y del otro el público de Madrid. En el pilón bebían las caballerías. El agua procedía de un viaje de aguas que, según la tradición, databa de la Edad Media de la época en que Madrid era musulmán. Tenía fama de poseer buenas propiedades curativas de cualquier mal. Los caños eran incómodos y de difícil acceso y estaban situados en el lugar donde hoy saltan los surtidores. Precisamente por eso en el año 1862, el Ayuntamiento decidió cambiarlos por dos figuras artísticas y de diseño simbólico para la villa de las que manaba ampliamente el agua: un oso y un grifo (criatura mitológico mitad águila, mitad león) que además fueron colocadas de manera que se facilitara el acercamiento de la gente.

En 1895, con el traslado de la fuente al centro de la plaza, y con motivo de las obras pertinentes, se hicieron nuevas remodelaciones. Se colocó el monumento sobre cuatro peldaños y se le rodeó de una verja para evitar en este caso el acceso. La fuente ya no cumplía su cometido porque la mayoría de las casas tenían o empezaban a tener agua corriente, por lo que el añadido del grifo y el oso se quitó, volviendo así al primitivo proyecto de Ventura Rodríguez. El grifo estaba en buenas condiciones así que se guardó en los almacenes de la villa, junto con otras piezas de monumentos varios donde quedó abandonado y olvidado. Cuando a finales del siglo XX se restauró la casa de Cisneros, alguien se acordó del grifo de Cibeles y fue trasladado al jardincillo de este edificio. Por su parte, el oso adornaba uno de los paseos de la Casa de Fieras del Retiro. En la actualidad, tanto el oso como el dragón forman parte de las colecciones del Museo de los Orígenes de Madrid, en cuyo patio renacentista pueden contemplarse, junto a los remates de tritones y nereidas de las Cuatro fuentes del Paseo del Prado.

A través de los años, en una nueva remodelación la verja desapareció sin que el Ayuntamiento diera explicación alguna y la gente se olvidó de ella, hasta que a finales del siglo XX, la prensa dio con su paradero por casualidad e informó de ello: se halla en la entrada al recinto de la sede de la banda de cornetas y tambores de la policía municipal que está ubicada cerca del Puente de los Franceses.

Además se añadieron en la trasera dos amorcillos; uno (cuyo autor es Miguel Ángel Trilles) vierte agua de un ánfora, y el otro (su autor es Antonio Parera) sostiene una caracola. Pero con este cambio no se perdió la traída de aguas del viaje antiguo y para suplir la fuente como tal se construyó una fuentecilla con caño en la esquina de la plaza, del lado de Correos. Esta fuentecilla siguió siendo todo un símbolo para el pueblo de Madrid que allí acudía a llenar cántaros, botijos y botellas, como sus antepasados. La fuentecilla dio lugar a que la música le dedicara una canción: “Agua de la fuentecilla, la mejor que bebe Madrid…”

Durante la Guerra Civil Española, el bando republicano, que aún dominaba Madrid, cubrió la fuente de Cibeles con una montaña de sacos terreros y, sobre estos, una estructura enladrillada de forma piramidal, para protegerla contra las bombas y disparos del bando enemigo (que ya habían causado deterioros en su brazo derecho, nariz y en el morro de uno de los leones), gracias a lo cual se evitaron daños mayores en el monumento.

A mediados del siglo XX el agua de la fuente se hizo más artística con el añadido de surtidores y diversos chorros formando cascadas y agregando la iluminación de colorines que hizo las delicias del pueblo madrileño. En el estanque superior hay dos surtidores verticales que alcanzan los 5 m de altura, acompañados de una serie de chorros inclinados que ellos envían el agua desde la diosa hasta la parte externa.

En los años 1994 y 2002, la escultura fue mutilada, siéndole arrancada en ambas ocasiones una mano; en una de las ocasiones la mano original apareció, pero en la otra no, teniendo que ser sustituida por una nueva de origen moderno.

Algunas crónicas señalan que en caso de que las alarmas de la Cámara del Oro del Banco de España salten por intento de robo, todas las habitaciones de dicha cámara, a 35 metros de profundidad, se inundarían con el agua de La Cibeles, gracias a la canalización de las aguas desde la fuente hasta la citada estancia.

Aunque desde mediados de los años 70 había sido un lugar de celebración para los aficionados de los dos equipos grandes de la ciudad, el Real Madrid Club de Fútbol y el Atlético de Madrid, a partir de la Copa del Rey de 1991, se convierte en lugar de encuentro para la celebración de los títulos del Real Madrid ya que los aficionados del Atlético se trasladan a la cercana fuente de Neptuno. La historia de la relación con el Real Madrid se remonta al 18 de junio de 1986, cuando el entonces futbolista del Real Madrid Emilio Butragueño marcó cuatro goles en un partido de la Copa Mundial de Fútbol de 1986 de México entre las selecciones de España y Dinamarca en la eliminatoria de octavos de final. Este acontecimiento hizo que varias decenas de personas de concentraran en la citada fuente al grito de Oa, oa, oa, Butragueño a la Moncloa (a los pocos días se iban a celebrar las elecciones generales de ese año).

En un principio todo el mundo se encaramaba a la fuente en las celebraciones, pero velando por la conservación del monumento, el Ayuntamiento de Madrid restringió el acceso únicamente a los jugadores, pasando posteriormente a colocar una pasarela alrededor de la fuente para prohibirle también el acceso a los futbolistas. Cuando el Real Madrid ganó la Liga 2002/2003, ningún jugador pudo llegar a tocar a la diosa, lo que provocó el enfado de los capitanes con el alcalde. En la celebración de la trigésima Liga (2006/2007), el capitán del Madrid (Raúl) pudo llegar a la escultura desde una grúa y le colocó una bufanda del equipo. Para los festejos de la temporada 2007/2008, el Ayuntamiento instaló una pasarela para que Raúl pudiera acceder a la diosa con menos dificultades que el año anterior. Esto sucedió una vez más en la madrugada del 21 de abril de 2011, después de que el Real Madrid se convirtiera en campeón de la Copa del Rey el día anterior, el 20 de abril de 2011, tras ganar la final. En esta ocasión, el capitán Iker Casillas le colocó en el cuello una bandera de España con el nombre del Real Madrid y una bufanda del equipo para terminar besando a la diosa. El 3 de mayo de 2012 se le colocó una bandera y una bufanda madridista por haber ganado la liga de 2011-2012. Y la noche del 25 de mayo de 2014, Casillas volvió a colocar la bandera con motivo de la celebración de la décima copa de Europa ganada por el Real Madrid.

Réplicas. En la Plaza de Cibeles, Avenida Oaxaca, en Ciudad de México, se encuentra una réplica exacta de la fuente madrileña. Fue donada por la comunidad de residentes españoles en México como símbolo de hermanamiento entre ambas metrópolis. Fue inaugurada el 5 de septiembre de 1980 por el alcalde de Madrid por aquel entonces, Enrique Tierno Galván.

Hay una segunda reproducción exacta de la estatua de la Cibeles de Madrid. Está situada en la Plaza Presidencial de una zona residencial de Pekín.

Este dedal como la mayor parte de los anteriores de esta colección, fue comprado en una tienda de Madridsouvenirs.com, situada en la Calle Preciados de la capital española.

(23/09/2015)

268. Dedal TUI // TUI´s Thimble

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Dedal porcelana de Tui.

En esta entrada me gustaría mostraros otro de los dedales que tengo en mi colección. En esta ocasión seguimos en Galicia, pero nos trasladaremos a una ciudad fronteriza con Portugal. Esta ciudad es Tui.

Tuy (oficialmente y en gallego Tui) es un municipio español situado en la parte oriental de la comarca del Bajo Miño (provincia de Pontevedra). En ella está una de las catedrales más famosas de Galicia, la Catedral de Santa María de Tuy.

A partir del 10 de febrero de 2012 junto a la ciudad de Valença do Minho (Portugal) forman una eurociudad como muestra de cooperación e integración entre ambas ciudades separadas tan solo por dos puentes que atraviesan el río Miño.

La ciudad de Tuy se encuentra en el sudoeste de Galicia, situada en un pequeño promontorio en el valle formado por el Monte Aloia y el Monte Faro. Las coordenadas de la ciudad son 42°02′53.04″N 8°38′40.02″O y su altura media sobre el nivel del mar es de 44 m.

El contexto geográfico y climático de Tuy es el de la zona sudoeste de Galicia, dentro de la zona oceánica general. La ciudad está situada a pocos kilómetros de la Sierra del Galiñeiro e hidrográficamente se encuentra emplazada en la cuenca del Miño.

A continuación os voy a comentar algunas cosas sobre el escudo de la ciudad y sobre su catedral que es lo que observamos en este dedal.

Escudo de Tui.

Sobre el origen del escudo de Tuy hay diferentes teorías:

Según la antigua tradición recogida por el historiador tudense Francisco de Ávila y La cueva “El blasón con que se distingue y ostenta la gloria y nobleza de esta ciudad desde tiempos muy remotos en un escudo de campo azul celeste dividido por el medio de arriba abajo. En la primera mitad una media luna de plata vuelta con las puntas hacia adentro, en la segunda mitad tres estrellas de oro puestas en fila de arriba abajo, y timbrado el escudo con corona Real también de oro” añade también que sobre el origen del mismo nada se sabe.

En otro tratado sobre la historia de las Armas y Blasones de las Ciudades de España de Antonio Moya, cuando trata del de Tuy, dice que el creciente de luna representa la población, la nobleza que le asiste- Sobre las estrellas: la primera es por el Rey Alfonso que recuperó Tuy de los árabes; la segunda por Ordoño I que la repobló tras la guerra y la tercera por el Rey Fernando II que traslada al sitio actual la ciudad. Se cree que la representación más antigua conocida es la que figura en la fachada del ayuntamiento, aprovechada del anterior edificio cuya última reforma data del siglo XVII. Los existentes en las fuentes públicas de la ciudad llevan la fecha de 1714 la de Riomolinos y 1718 la de Santo Domingo.

En cuanto a la bandera sabemos de su existencia por un grabado posterior a la repoblación de la ciudad (por Ordoño I) que se encuentra guardado en el archivo municipal del ayuntamiento.

Catedral de Tui.

La catedral de Santa María de Tuy está localizada en la provincia de Pontevedra, en su extremo sur, en la ciudad de Tuy, por la que pasa el río Miño. Desde 1959 pertenece a la Diócesis de TuyVigo. La catedral es el máximo exponente artístico de la ciudad de Tuy, se encuentra situada en la parte más elevada de la ciudad en un castro (Tude) sobre una colina.

Su construcción se inició en 1120 y fue finalizada en 1180 en pleno estilo de la arquitectura románica, como sucede en la mayoría de las catedrales, tuvo reformas importantes en otras épocas principalmente en estilo gótico que entre otras cosas se realizó la fachada principal datada aproximadamente del año 1225.

Su construcción se inició a fines del siglo XI, cuando se menciona por primera vez en 1095, en el documento de donación de los Condes de Galicia, Raimundo de Borgoña y Urraca. Se cree que tomó el modelo de la catedral de Santiago de Compostela, con girola y transepto de tres naves. El estilo inicial es el románico, con una extraordinaria riqueza e importancia, su influencia se extendió a toda la región del Miño gallego y portugués en donde las iglesias parroquiales y monacales conservadas mantienen las formas decorativas del románico tudense, ejemplos en la parte gallega: Santa María de Tomiño, San Miguel de Pexegueiro, Santa María de Tebra, San Salvador de Budiño; ejemplos en la parte portuguesa: Salvador de Ganfei, São Fins de Friestas, São João de Longos Vales, São Salvador de Bravães, São Cristóvão de Río Mau, São Pedro de Rubiães.

La solución exterior del templo tudense también abrigó formas originales, tanto por su sobriedad como elegancia al partir de paramentos libres de volúmenes y solo alternados por el juego de ventanas románicas. En los extremos del edificio catedralicio se diseñaron las torres, dos y dos en los extremos del transepto, y dos torreones en los pies. Estas líneas afirmaban el carácter y firmeza del edificio, tendiendo a un aspecto defensivo, que sería reforzado en 1424 con la torre de San Andrés en la parte norte, y la torre de Soutomaior en el ángulo suroeste del claustro gótico en 1408. Las torres del transepto serían desmochadas en el siglo XVIII, sólo sobreviviendo la torre de las campanas.

Este dedal de porcelana en el que podemos observar el nombre de la ciudad en dos colores diferentes, rojo y negro, y entre ellos dibujos de su catedral y de su escudo, fue comprado en una de las pocas tiendas de recuerdos que hay en la ciudad. El nombre de esta tienda es “Karina. Artesanía, Regalos“. La verdad es que se nota bastante que no hay muchas tiendas de regalos en la ciudad, porque se suben bastante a la parra con los precios de los recuerdos en esta tienda. Está situada en la Rúa Ordóñez, 18.

(07/12/2015)

267. Dedal CUENCA // CUENCA´s Thimble

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Dedal “Paseando por Cuenca”.

En la entrada de hoy, os quiero enseñar otro dedal más de mi colección. El dedal que os traigo hoy es un dedal de la ciudad de Cuenca y el modelo del dedal como podéis observar es el modelo del “Paseando por…” que podemos encontrar en muchas ciudades y del que ya os tengo enseñado otros dedales de otras ciudades.

Cuenca es un municipio español perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y una ciudad, capital de la provincia homónima. Está situada algo al norte del centro geográfico de la provincia, a una altitud media de 946 metros sobre el nivel del mar y su extenso término municipal, de 911.06 km² es uno de los mayores de España. El municipio contaba con una población empadronada de 56.703 habitantes en 2011 (INE).

Aunque en los alrededores de la ciudad se tiene constancia de población desde el Paleolítico Superior, no es hasta la conquista musulmana cuando se construye la fortaleza de Qūnka, que dio origen a la ciudad actual. Ésta se contaba en origen entre las otras tantas de la cora de Santaver (Ercávica), pero fue ganando importancia paulatinamente. El rey cristiano Alfonso VIII la conquistó en 1177 y le otorgó el Fuero de Cuenca, uno de los más prestigiosos de la historia de Castilla. Su economía se centró en la industria textil, de gran renombre durante los siglos XV y XVI, lo que produjo una gran actividad constructiva. Sin embargo, la pañería se hundió en el siglo XVII, conllevando una drástica pérdida de población, que fue recuperándose a lo largo del siglo siguiente. En 1833 se convirtió en la capital de la nueva provincia de Cuenca, aunque las agitaciones del periodo hicieron que la ciudad se mantuviera en estado precario hasta bien entrado el siglo XX. En la actualidad, la economía se centra sobre todo en el turismo, potenciado desde que en 1996 su casco antiguo fuese declarado Patrimonio de la Humanidad.

Cuenca conserva un importante patrimonio histórico y arquitectónico, que se extiende por toda la ciudad antigua, aunque focalizado en edificios como la Catedral o las Casas Colgadas, que se han convertido en el símbolo de la ciudad. Se caracteriza también por poseer un buen número de museos (más de 10) en el reducido espacio de la ciudad antigua. Entre ellos destacan el Museo de Arte Abstracto Español, el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha y el Museo de Cuenca. Entre los principales eventos culturales se encuentran la Semana Santa y la Semana de la Música Religiosa.

En este dedal podemos observar una panorámica de la ciudad con diferentes monumentos y edificios que podemos encontrar paseando por sus calles o por la provincia del mismo nombre. A continuación, os voy a contar algo sobre cada uno de los edificios que aparecen en este dedal.

Puente de San Pablo.

El puente de San Pablo es un puente viga que cruza al río Huécar en la ciudad de Cuenca.

Fue construido entre 1533 y 1589 por iniciativa del canónigo Juan del Pozo originalmente en piedra, para salvar la hoz del Huécar, comunicando el Convento de San Pablo y el casco urbano.

Este primer puente se derrumbó, construyéndose en 1902 el puente de hierro y madera actual. El proyecto se realizó por el ingeniero de caminos valenciano José María Fuster y Tomás, y erigido por George H. Bartle, cuya fundición, también valenciana, contaba con gran renombre por aquella época, quedando inaugurado el 19 de abril de 1903. Es un puente rectilíneo, de 60 metros de flecha, apoyado en los pilares de arranque de sillería del puente anterior y, en el centro, en un puntal de hierro.

Es parte del patrimonio de la ciudad de Cuenca, es uno de los mejores lugares desde los cuales observar las Casas Colgadas.

Casas Colgadas.

Las Casas Colgadas, también conocidas como Casas Voladas o Casas del Rey, es un conjunto de edificios civiles situados en Cuenca. En el pasado era frecuente este elemento arquitectónico en el borde este de la ciudad antigua, situado frente a la hoz del río Huécar, aunque hoy sólo perduran una pequeña parte de ellas. De todas, las más conocidas son un conjunto de tres de estas estructuras con balcones de madera.

Estas viviendas se denominan así por poseer una parte de ellas, los balcones, en voladizo, es decir, sin material sólido bajo ellas, sólo vacío o aire, aunque están fijadas a la pared de abajo hacia adentro por soportes diagonales para no derrumbarse.

De origen incierto, se tiene constancia de su existencia ya en el siglo XV. A lo largo de su historia han pasado por diversas remodelaciones, siendo la más reciente la realizada durante la década de 1920.

Han sido utilizadas como viviendas de uso particular y Casa Consistorial. Actualmente alojan el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, Fundación Juan March.

En otras localidades se encuentran también casas colgadas. Por ejemplo, también en España, se encuentran en Albarracín, Cantavieja, Castellfullit de la Roca, Frías, Gerona, Ronda y Tarazona. En algunas de estas viviendas no son los balcones los que quedan sobre el vacío sino parte del interior de los hogares, junto a las ventanas.

Catedral de Cuenca.

La catedral de Santa María y San Julián de Cuenca es el templo principal de la ciudad y la sede diocesiana de la diócesis de Cuenca, en la provincia eclesiástica de Toledo.

El 21 de septiembre de 1177, Alfonso VIII de Castilla conquista la ciudad de Cuenca y se constituye como sede episcopal en el año 1183.

El Rey don Alfonso, fizo y ordenó que la mezquita que los moros avían, mandó a los obispos que la consagraran… e puso por la suya mano de la Virgen María que a par de si traíba, e pasó e trasladó los obispados de Valeria y Arcas e puso la silla en la su ciudad de Cuenca.

Inspira la construcción de la Catedral, la esposa de Alfonso VIII, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, hija del rey Enrique II Plantagenet de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, duquesa de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León. Por su dote, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, condesa de Gascuña, viene acompañada por caballeros normandos que serán los que ejercerán su influencia sobre la fábrica de la catedral. En esta época, el estilo constructivo era el románico, pero la influencia normanda de la corte del rey Alfonso VIII decide la construcción de esta catedral, siendo la primera catedral gótica de Castilla, junto con la de Ávila. De estilo gótico ligado a los maestros de la Champaña francesa, las obras se iniciaron en el año 1196 y se concluyó en el año 1257. Sin embargo, como la mayoría de los edificios religiosos, ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos: en el siglo XV se reconstruyó la cabecera gótica, el exterior de la catedral se renovó casi por completo en el siglo XVI y en el siglo XVII se construyó la capilla del Sagrario y se reformaron la fachada y las torres, en un estilo barroco. En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor y, ya a principios del siglo XX a causa de un derrumbe producido en 1902, se reconstruyó la fachada siguiendo el estilo original.

Lo más destacado del edificio es que pertenece a un planteamiento muy inicial de la arquitectura gótica, estrechamente relacionado con el arte anglonormando y franconormando del siglo XII francés, como las catedrales de Soissons, catedral de Laon y París.

Inicialmente, se comenzó una cabecera más bien románica, con cinco ábsides escalonados, transepto y tres naves en el cuerpo principal. Las obras se desarrollaron en el siglo XIII en el que se construyó el triforio, con ventanales moldurados y decorados con estatuas de ángeles y un óculo superior. Las bóvedas son de crucería sexpartita.

En el siglo XV se reconstruyó la cabecera para abrir una doble girola de bellísima factura. En cuanto al interior hay que señalar que en el siglo XVIII el cabildo de la Catedral reclamó los servicios del arquitecto Ventura Rodríguez para levantar un Transparente (ventana de cristales que ilumina y adorna el fondo de un altar) que rivalizara con el levantado por Narciso Tomé en la catedral de Toledo. Rodríguez lo situó en un ambulatorio gótico, de forma que resplandeciera gracias a la iluminación posterior e indirecta, por cuyo medio se consiguen unos espectaculares efectos.

En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor, cuyas estatuas del retablo se deben al trabajo de Pasquale Bocciardo y, ya a principios del siglo XX, debido al derrumbe de la torre del Giraldo, de la fachada y de parte de la crucería, siguiendo referencias antiguas, se reconstruyó la fachada, obra neogótica de Vicente Lampérez, inspirándose en la fachada de la catedral de Reims. El proyecto de Vicente Lampérez era levantar dos altas agujas gemelas y completar los óculos ojivales del frente en el mismo estilo que las interiores. Sin embargo, debido a la oposición de varios arquitectos respecto a los peligros de introducir elementos extraños a los originales, estas obras no llegaron a terminarse puesto que tras las primeras alzadas quedaron suspendidas sin que se terminaran las torres laterales. No obstante, permanecen los planes de concluir la Catedral una vez se llegue a un criterio arquitectónico integral.

Las últimas intervenciones hasta el momento han sido completar las vidrieras desaparecidas con vitrales abstractos a inspiración de las ventanas abstractas instaladas en la Catedral de Colonia en Alemania, según diseños del pintor Fernando Zóbel y más recientemente la restauración integral del claustro del siglo XVI.

Tormo de la Ciudad Encantada.

La Ciudad Encantada es un paraje natural español de formaciones rocosas calcáreas o calizas formadas a lo largo de miles de años. Se localiza cerca de Valdecabras, en el término municipal de Cuenca, en una amplia zona de pinares de la parte meridional de la serranía conquense y a una altitud de 1.500 metros. Está ubicada en una finca privada a la cual se puede acceder previo pago de 4€.

Fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional el 11 de junio de 1929. La acción del agua, el viento y el hielo ha hecho posible este fenómeno kárstico. La heterogeneidad de las rocas en cuanto a su morfología, composición química y grado de dureza es lo que ha permitido el desgaste desigual de las mismas por los elementos atmosféricos, dando como resultado una muestra sorprendente de arte pintoresco proveniente de la misma naturaleza. A las caprichosas y espectaculares formaciones existentes hay que sumar lapiaces, torcas y sumideros.

Comparte estas características especialmente con “Los Callejones“, paraje ubicado en el término municipal de Las Majadas. Ambos lugares forman parte del Parque Natural Serranía de Cuenca, creado mediante la Ley de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha 5/2007.

Este dedal de porcelana fue comprado en una tienda de souvenirs de la ciudad vieja de Cuenca, situada en la Calle de Alfonso VIII, muy cerquita del Ayuntamiento de la ciudad.

(26/09/2015)

266. Dedal FERROL // FERROL´s Thimble

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Dedal panorámica de la ría de Ferrol.

Seguimos empezando el año nuevo con otro dedal de mi tierra. En esta ocasión, me quiero acercar a la ciudad de Ferrol para enseñaros este bonito dedal de la Ría de Ferrol. Es un dedal de porcelana que como podéis observar lleva impresa una imagen de la Ría de Ferrol, una de las más bonitas imágenes de la ría que podemos ver si nos acercamos a alguno de los múltiples miradores que encontramos en Montefaro en el municipio de Ares.

La ría de Ferrol se encuentra entre las Rías Altas, en la provincia de La Coruña, Galicia. En sus orillas se encuentran los municipios gallegos de Ferrol, Narón, Neda, Fene, Mugardos y Ares. En ella desemboca y la forma el río Jubia.

La ría de Ferrol ofrece por su configuración privilegiada unas magníficas condiciones a la vida marina por constituir un perfecto abrigo de los vientos dominantes y los temporales.

Existen referencias históricas de asentamentos romanos, normandos y de la Baja Edad Media, todos ellos relacionados al comercio y las actividades navales, militares y pesqueras que decaen a partir de la Alta Edad Media. Durante la dinastía de los Austrias se utilizó la ría de Ferrol como base no permanente de las Armadas, lo que supuso la construcción de las primeras fortificaciones. La llegada de los Borbones a la Corona de España trajo cambios sustanciales en la política naval decidiendo ubicar en la ría ferrolana el Arsenal del Norte, por ser un puerto natural, idóneo desde el punto de vista táctico y defensivo.

El puerto de la ría de Ferrol hasta bien entrado el siglo XIX tuvo un carácter totalmente castrense, con escasas referencias al pequeño muelle situado en el barrio de Ferrol Vello (Ferrol Viejo). Un nuevo puerto, desvinculado del militar, estaba condicionado por la situación del Arsenal y el recinto amurallado defensivo de la plaza. Se eligió el emplazamiento anexo al Arsenal hacia el oeste, siendo los primeros estudios de 1856, a partir de los cuales se realizó un pequeño dique del que arrancaba un espigón de 200 metros, se construyó el muelle Sur y una pequeña dársena.

El 24 de agosto de 1910 se crea por Real Decreto, la Junta de Obras del Puerto de Ferrol y a partir del año siguiente se procede a ampliar la infraestructura existente, se realizan las obras de dragado y ampliación de la dársena con el muelle de Curuxeiras y la ampliación del muelle dos Cantiles. En el año 1918 se redacta un anteproyecto que marca las directrices para las futuras ampliaciones que se desarrollan en 1944, con un importante salto cuantitativo, creando el muelle de Ribera, hoy Fenández Ladreda, que no se acaba hasta el año 1960, apoyándose en el muelle Sur anterior. Se establecen los accesos ferroviarios al Puerto y al Arsenal. Entre 1949 y 1959 se construyen los muelles que conforman la dársena de Curuxeiras, utilizado como espigón de pasajeros de la ría.

En 1968, en el contexto de la especialización de ASTANO en la construcción de superpetroleros, tuvo lugar la inauguración del Puente das Pías, conocido en su época como Puente del Caudillo, título honorífico del dictador Francisco Franco, natural de Ferrol. El puente recortaba en 8 kilómetros el acceso a la ciudad desde el sur, y aseguraba su conexión directa con los astilleros de Astano. El puente fue destruido en 1998 por un FPSO (artefacto offshore) que estaba siendo construido en los astilleros. Al artefacto se le soltaron las amarras debido al fuerte viento que azotaba a la ciudad de Ferrol en ese momento. El puente fue reconstruido inmediatamente, y hoy en día sigue siendo el principal acceso a la ciudad desde el sur. A partir de 1984 se inicia la última fase de la expansión para obtener mayores calados, más longitud de los atraques y superficies de depósitos más grandes. Se construye el Muelle Novo (Muelle Nuevo) con 14 metros de calado, base para desarrollos posteriores. En la última década del siglo XX se amplía por el sur el muelle Fernández Ladreda para calados hasta 12’50 metros, se construye el muelle que cierra por el norte y se crea el acceso al puerto por autovía.

En 1995 se comenzaron los primeros estudios para la construcción de un puerto en la entrada de la ría, obras que comezaron en el año 2001. Los muelles actuales se complementan con los anteriores haciendo del Puerto de Ferrol el mejor dotado del noroeste peninsular tanto en metros de atraque y calados como en superficies.

Este dedal fue comprado en la tienda “Bazar Regalos Neuilly” que se encuentra situado en la Calle Galiano de la ciudad de Ferrol.

(11/12/2015)