253. Dedal CUENCA // CUENCA´s Thimble

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Dedal panorámica Cuenca.

En esta nueva entrada os quiero enseñar otro de los dedales de la ciudad de Cuenca que me traje del viaje que realizamos a esta ciudad el pasado mes de Septiembre. El dedal que os enseño en esta ocasión, es un dedal de cerámica en el que podemos observar una panorámica de diferentes monumentos que podemos encontrar en la ciudad y en la provincia de Cuenca.

Cuenca es un municipio español perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y una ciudad, capital de la provincia homónima. Está situada algo al norte del centro geográfico de la provincia, a una altitud media de 946 metros sobre el nivel del mar y su extenso término municipal, de 911.06 km² es uno de los mayores de España.

En la panorámica de este dedal observamos algunos de los monumentos más importantes que podemos encontrarnos en la ciudad de Cuenca.

Convento y Puente de San Pablo.

Convento de San Pablo.

El convento de San Pablo de Cuenca de la orden de los Dominicos, se encuentra fuera del casco urbano, en un paraje de una gran belleza natural, puesto que se encarama en una proa o promontorio (tipología que se conoce popularmente como “Hocino”) sobre la Hoz del Huécar, a bastante altura sobre el cauce del río y dando frente a las Casas Colgadas. Los artífices de la iglesia fueron los hermanos Juan y Pedro de Alviz y su arquitectura responde a unos planteamientos propios de los primeros años del siglo XVI: estructura gótica y decoración renacentista.

No se sabe nada del aprendizaje como arquitecto de Pedro de Alviz, aunque seguramente lo realizó bajo el ideal gótico, lo que hará que en este siglo XVI, de transición en España del gótico al Renacimiento, le resulte mucho más fácil, como a los demás artistas conquenses, adaptar a la decoración renacentista sus primeras estructuras, las cuales apenas variarán y continuarán siendo medievales durante bastante tiempo. Así su arquitectura religiosa, como podemos ver en la Iglesia de San Pablo, responde a unos planteamientos propios de los primeros años del siglo XVI: estructura gótica y decoración renacentista.

El convento de San Pablo se compone de la iglesia, edificada en la proa, como avanzando en la Hoz del Huécar, el claustro a su derecha y otra serie de edificaciones que han ido creciendo adosadas al cuerpo principal según las necesidades de las distintas Órdenes que se han albergado en el convento. La iglesia y el claustro son del siglo XVI, siendo el resto de edificaciones de época posterior.

El fundador, D. Juan del Pozo, canónigo de Cuenca, fue enterrado en medio del crucero de la iglesia del convento, con superficie de bajo relieve de piedra blanca. El sepulcro posteriormente fue retirado de en medio del crucero y adosado al muro de la derecha de la iglesia.

Puente de San Pablo.

El puente de San Pablo es un puente viga que cruza al río Huécar en la ciudad de Cuenca.

Fue construido entre 1533 y 1589 por iniciativa del canónigo Juan del Pozo originalmente en piedra, para salvar la hoz del Huécar, comunicando el Convento de San Pablo y el casco urbano.

Este primer puente se derrumbó, construyéndose en 1902 el puente de hierro y madera actual. El proyecto se realizó por el ingeniero de caminos valenciano José María Fuster y Tomás, y erigido por George H. Bartle, cuya fundición, también valenciana, contaba con gran renombre por aquella época, quedando inaugurado el 19 de abril de 1903. Es un puente rectilíneo, de 60 metros de flecha, apoyado en los pilares de arranque de sillería del puente anterior y, en el centro, en un puntal de hierro.

Parte del patrimonio de la ciudad de Cuenca, es uno de los mejores lugares desde los cuales observar las Casas Colgadas.

Castillo de Cuenca.

El castillo de Cuenca se sitúa en lo alto de la ciudad, entre las dos hoces de los ríos Huécar y Júcar, y lo que de él queda es apenas dos construcciones cúbicas, restos de los paños de la muralla y el Arco Bezudo, que conserva un escudo con toisón. Fue fortaleza árabe y conquistado por Alfonso VIII en el siglo XII, la última reforma se produjo en la época de Felipe II.

Ciudad Encantada.

La Ciudad Encantada es un paraje natural español de formaciones rocosas calcáreas o calizas formadas a lo largo de miles de años. Se localiza cerca de Valdecabras, en el término municipal de Cuenca, en una amplia zona de pinares de la parte meridional de la serranía conquense y a una altitud de 1.500 metros. Está ubicada en una finca privada a la cual se puede acceder previo pago de 4€.

Fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional el 11 de junio de 1929. La acción del agua, el viento y el hielo ha hecho posible este fenómeno kárstico. La heterogeneidad de las rocas en cuanto a su morfología, composición química y grado de dureza es lo que ha permitido el desgaste desigual de las mismas por los elementos atmosféricos, dando como resultado una muestra sorprendente de arte pintoresco proveniente de la misma naturaleza. A las caprichosas y espectaculares formaciones existentes hay que sumar lapiaces, torcas y sumideros.

Comparte estas características especialmente con “Los Callejones“, paraje ubicado en el término municipal de Las Majadas. Ambos lugares forman parte del Parque Natural Serranía de Cuenca, creado mediante la Ley de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha 5/2007.

Las formaciones rocosas de la Ciudad Encantada son formaciones de modelado kárstico, cuyo origen se remonta al periodo Cretácico, hace aproximadamente 90 millones de años. En el Cretácico, el mar de Thetis cubría gran parte de lo que actualmente es la Península Ibérica y la zona que hoy conforma la Ciudad Encantada formaba parte del fondo. Era una zona de aguas tranquilas donde existió una importante deposición de sales, principalmente carbonato cálcico, provenientes de los esqueletos de los animales de la zona y de la porción disuelta en el agua.

Al final del Cretácico, la orogenia alpina originó la elevación del terreno, pasando a formar parte de la tierra emergida parte de la superficie que antes eran fondo marino. Los bancos de carbonato cálcico convertidos en piedra caliza quedaron expuestos a los agentes atmosféricos, como la lluvia, los cambios de temperatura, y a los agentes biológicos, como la acción de los diferentes seres vivos, que fueron progresivamente erosionando la roca. La roca caliza es muy permeable y permite la infiltración del agua de lluvia. El agua, junto con la acción del anhídrido carbónico (CO2), disuelve la roca caliza aumentando aún más su porosidad y formando en su interior galerías, dando como resultado las formaciones de karst.

La Ciudad Encantada es un karst muy avanzado donde gran parte de la roca ha sido disuelta, la mayor parte de las galerías se han derruido al caer el techo de las cuevas y quedan sólo en pie los bloques de las zonas de piedra más resistentes que adquieren por la erosión formas caprichosas.

Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca.

La catedral de Santa María y San Julián de Cuenca es el templo principal de la ciudad y la sede diocesiana de la diócesis de Cuenca, en la provincia eclesiástica de Toledo.

El 21 de septiembre de 1177, Alfonso VIII de Castilla conquista la ciudad de Cuenca y se constituye como sede episcopal en el año 1183.

El Rey don Alfonso, fizo y ordenó que la mezquita que los moros avían, mandó a los obispos que la consagraran… e puso por la suya mano de la Virgen María que a par de si traíba, e pasó e trasladó los obispados de Valeria y Arcas e puso la silla en la su ciudad de Cuenca.

Inspira la construcción de la Catedral, la esposa de Alfonso VIII, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, hija del rey Enrique II Plantagenet de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, duquesa de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León. Por su dote, Leonor de Inglaterra o Plantagenet, condesa de Gascuña, viene acompañada por caballeros normandos que serán los que ejercerán su influencia sobre la fábrica de la catedral. En esta época, el estilo constructivo era el románico, pero la influencia normanda de la corte del rey Alfonso VIII decide la construcción de esta catedral, siendo la primera catedral gótica de Castilla, junto con la de Ávila. De estilo gótico ligado a los maestros de la Champaña francesa, las obras se iniciaron en el año 1196 y se concluyó en el año 1257. Sin embargo, como la mayoría de los edificios religiosos, ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos: en el siglo XV se reconstruyó la cabecera gótica, el exterior de la catedral se renovó casi por completo en el siglo XVI y en el siglo XVII se construyó la capilla del Sagrario y se reformaron la fachada y las torres, en un estilo barroco. En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor y, ya a principios del siglo XX a causa de un derrumbe producido en 1902, se reconstruyó la fachada siguiendo el estilo original.

Lo más destacado del edificio es que pertenece a un planteamiento muy inicial de la arquitectura gótica, estrechamente relacionado con el arte anglonormando y franconormando del siglo XII francés, como las catedrales de Soissons, catedral de Laon y París.

Inicialmente, se comenzó una cabecera más bien románica, con cinco ábsides escalonados, transepto y tres naves en el cuerpo principal. Las obras se desarrollaron en el siglo XIII en el que se construyó el triforio, con ventanales moldurados y decorados con estatuas de ángeles y un óculo superior. Las bóvedas son de crucería sexpartita.

En el siglo XV se reconstruyó la cabecera para abrir una doble girola de bellísima factura. En cuanto al interior hay que señalar que en el siglo XVIII el cabildo de la Catedral reclamó los servicios del arquitecto Ventura Rodríguez para levantar un Transparente (ventana de cristales que ilumina y adorna el fondo de un altar) que rivalizara con el levantado por Narciso Tomé en la catedral de Toledo. Rodríguez lo situó en un ambulatorio gótico, de forma que resplandeciera gracias a la iluminación posterior e indirecta, por cuyo medio se consiguen unos espectaculares efectos.

En el siglo XVIII se construyó el nuevo altar mayor, cuyas estatuas del retablo se deben al trabajo de Pasquale Bocciardo y, ya a principios del siglo XX, debido al derrumbe de la torre del Giraldo, de la fachada y de parte de la crucería, siguiendo referencias antiguas, se reconstruyó la fachada, obra neogótica de Vicente Lampérez, inspirándose en la fachada de la catedral de Reims. El proyecto de Vicente Lampérez era levantar dos altas agujas gemelas y completar los óculos ojivales del frente en el mismo estilo que las interiores. Sin embargo, debido a la oposición de varios arquitectos respecto a los peligros de introducir elementos extraños a los originales, estas obras no llegaron a terminarse puesto que tras las primeras alzadas quedaron suspendidas sin que se terminaran las torres laterales. No obstante, permanecen los planes de concluir la Catedral una vez se llegue a un criterio arquitectónico integral.

Las últimas intervenciones hasta el momento han sido completar las vidrieras desaparecidas con vitrales abstractos a inspiración de las ventanas abstractas instaladas en la Catedral de Colonia en Alemania, según diseños del pintor Fernando Zóbel y más recientemente la restauración integral del claustro del siglo XVI.

Al coincidir el descubrimiento de América, en el año 1492, durante el desarrollo de la obra hizo que en ella se esculpieran animales propios de las nuevas tierras descubiertas haciendo de la iconografía conquense especial y distinta a la de otras catedrales. Teniendo en cuenta estos conceptos, la iconografía que presenta la Catedral de Cuenca es de tipo fantástico, mitológico y de figuras humanas, intercalando entre ellas iconos de tipo vegetal como hojas, tallos, frutos y vástagos serpenteantes a lo largo de los tallos. Sin embargo, lo que realmente la distingue del resto, son esos animales que sin ser conocidos en occidente están presentes en sus arcadas góticas de finales del siglo XV, tales como el armadillo, el pez globo y la tortuga.

Casas Colgadas.

Las Casas Colgadas, también conocidas como Casas Voladas o Casas del Rey, es un conjunto de edificios civiles situados en Cuenca. En el pasado era frecuente este elemento arquitectónico en el borde este de la ciudad antigua, situado frente a la hoz del río Huécar, aunque hoy sólo perduran una pequeña parte de ellas. De todas, las más conocidas son un conjunto de tres de estas estructuras con balcones de madera.

Estas viviendas se denominan así por poseer una parte de ellas, los balcones, en voladizo, es decir, sin material sólido bajo ellas, sólo vacío o aire, aunque están fijadas a la pared de abajo hacia adentro por soportes diagonales para no derrumbarse.

De origen incierto, se tiene constancia de su existencia ya en el siglo XV. A lo largo de su historia han pasado por diversas remodelaciones, siendo la más reciente la realizada durante la década de 1920.

Han sido utilizadas como viviendas de uso particular y Casa Consistorial. Actualmente alojan el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, Fundación Juan March.

En otras localidades se encuentran también casas colgadas. Por ejemplo, también en España, se encuentran en Albarracín, Cantavieja, Castellfullit de la Roca, Frías, Gerona, Ronda y Tarazona. En algunas de estas viviendas no son los balcones los que quedan sobre el vacío sino parte del interior de los hogares, junto a las ventanas.

Este dedal fue comprado en una de las tiendas de la ciudad vieja de Cuenca, en una de las tiendas que podemos encontrar en la Calle Alfonso VIII, muy cerquita del Ayuntamiento de la ciudad.

(26/09/2015)

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